Recibir el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo en el corazón, tendrá que llevarnos cada día a ser diócesis samaritana, en la que todos los creyentes nos agachamos a sanar las heridas del prójimo que ha caído en el camino de la vida y necesita una mano que lo levante.
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Primer año del Papa León XIV
Desde los primeros días, el Papa León XIV marcó su propio estilo. Habla con facilidad inglés, español, italiano, francés y portugués. Su primera gran carta a la Iglesia se llamó Dilexi te (“Te he amado”), firmada el 4 de octubre de 2025 y publicada el 9 del mismo mes.
Dirección: Cl. 9 # 8-87
SPor: Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo de la Diócesis de Cúcuta.
eguimos en la celebración de los 70 años de vida diocesana con el lema pastoral: vayan y hagan discípulos imitando a la Virgen María, viviendo la alegría de la Pascua que nos fortalece en el camino de vida nueva en santidad. Retomando las virtudes teologales que han sido siembra en el corazón de muchas personas durante todo este tiempo de historia diocesana, hoy nos disponemos a reflexionar sobre la virtud de la caridad que Jesús Resucitado nos ha dejado como camino para llegar al cielo.
Todo el trabajo evangelizador en salida misionera en nuestra Diócesis de Cúcuta, tiene como propósito llevar a las personas a reforzar el amor a Dios y el amor al prójimo. Tal como nos lo dice Jesús en su Palabra: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primer mandamiento y el más importante. El segundo es semejante a éste: amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se basa toda la ley y los profetas” (Mt 22, 37 - 40); el Magisterio de la Iglesia lo refuerza cuando enseña: “amor a Dios y al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios” (Deus Caritas Est, 15).
La caridad es el fruto maduro de la fe en Jesucristo y la esperanza en Él que no defrauda; es la corona de todas las virtudes y precisamente el Señor nos indica que el juicio final será sobre las obras de misericordia, “vengan benditos de mi Padre, tomen posesión del reino preparado para ustedes desde la creación del
La Caridad es la puerta de entrada al cielo
mundo. Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber; era un extraño, y me hospedaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo y me visitaron; en la cárcel, y fueron a verme” (Mt 25, 34 - 36). Concluyendo que cada vez que un cristiano hace la caridad a un hermano necesitado, lo está haciendo al mismo Jesucristo y por lo tanto podrá gozar con Él de la gloria de Dios.
Recibir el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo en el corazón, tendrá que llevarnos cada día a ser diócesis samaritana, en la que todos los creyentes nos agachamos a sanar las heridas del prójimo que ha caído en el camino de la vida y necesita una mano que lo levante, teniendo en cuenta que “mi prójimo es cualquiera que tenga necesidad de mí y que yo pueda ayudar. El amor al prójimo no se reduce a una actitud genérica y abstracta, poco exigente en sí misma, sino que requiere mi compromiso práctico aquí y ahora” (DCE, 15).
vulnerables de la sociedad, “Jesús se identifica con los pobres: los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, enfermos o encarcelados. Cada vez que lo hicieron con uno de estos mis humildes hermanos conmigo lo hicieron (DCE, 15).
“Cada vez que un cristiano hace la caridad a un hermano necesitado, lo está haciendo al mismo Jesucristo y por lo tanto podrá gozar con Él de la gloria de Dios”.
Vivir la caridad es un aprendizaje que se adquiere en la oración constante, no se aprende en los centros académicos, ni se tiene de una vez para siempre. La caridad se construye cada día en el corazón de un creyente que se dispone a amar a Dios y a extender el amor del corazón de Jesús por todas partes, reconociendo a Jesucristo en todos los que sufren, en los que están excluidos y en los más
El cristiano que se pone de rodillas frente al Santísimo Sacramento, que mira y contempla el Crucificado, es capaz de salir de sí mismo para volverse prójimo del que sufre. La caridad no es un simple acto social, sino que nace de la naturaleza misma de la Iglesia que anuncia el Evangelio en salida misionera y cosecha el fruto del amor al prójimo, ya que “la naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios, celebración de los Sacramentos y servicio de la caridad. Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de la otra. Para la Iglesia, la caridad no es una especie de actividad de asistencia social que también podría dejar a otros, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia” (DCE, 25).
La Iglesia predica el Evangelio a todos, por tanto la caridad se realiza entre los miembros de la Iglesia, pero traspasa sus límites y va más allá de sus confines, llega incluso a los que no están en el redil o rechazan el Evangelio o se convierten en nuestros opositores, “la caridad
supera los confines de la Iglesia; la parábola del buen samaritano sigue siendo el criterio de comportamiento y muestra la universalidad del amor que se dirige hacia el necesitado encontrado casualmente, quien quiera que sea” (DCE, 25).
La caridad como puerta de entrada al cielo, sigue orientándonos la meta de nuestra vida, allá está la puerta del cielo, recorramos el camino haciendo la caridad, que brota de un cristiano que es capaz de ocupar el último lugar, ese que ocupó nuestro Señor Jesucristo en la cruz, haciéndose servidor de toda la humanidad en el acto de caridad más grande, “Cristo ocupó el último puesto en el mundo, la Cruz, y precisamente con esta humildad radical nos ha redimido y nos ayuda constantemente. Quien es capaz de ayudar reconoce que, precisamente de este modo, también él es ayudado; el poder ayudar no es mérito suyo ni motivo de orgullo. Esto es gracia” (DCE, 35).
Sigamos escribiendo juntos nuestra historia diocesana desde la caridad, que es el amor de Dios que se hace presencia a través de cada uno de los cristianos, que peregrinamos en esta Iglesia Particular, hasta llegar un día a la salvación eterna. Que la Santísima Virgen María, madre de la caridad y el Glorioso Patriarca San José, custodien la fe y esperanza en nosotros, para que produzca el fruto maduro de la caridad y en actitud de oración reconozcamos a Jesús en los más pobres y necesitados.
En unión de oraciones, reciban mi bendición.
PRESIDENTE
Mons. José Libardo Garcés Monsalve, Obispo de la Diócesis de Cúcuta
Pbro. Samuel Alexis Arias Meza
Encuentro de obispos de la frontera colombo-venezolana fortalece la acción pastoral y el acompañamiento a migrantes
Con fe y devoción, los fieles bautizados, celebraron el 13 de mayo la Fiesta de Nuestra Señora de Fátima con una peregrinación que inició en la parroquia San Antonio de Padua y recorrió las calles hasta llegar al monumento mariano ubicado en el barrio San Miguel. La jornada estuvo marcada por la oración del Santo Rosario y cantos a la Virgen María. La celebración culminó con la Eucaristía presidida por monseñor José Libardo Garcés, obispo de Cúcuta, quien invitó a los fieles a seguir el ejemplo de la Virgen imitando sus virtudes y orando por la paz del mundo.
La alegría de la Iglesia se reunió en el Jubileo
Juvenil diocesano
Las comunidades eclesiales juveniles se reunieron el pasado 2 de mayo para vivir el jubileo juvenil, un encuentro que reunió a jóvenes de las distintas parroquias de nuestra diócesis, junto a sacerdotes, religiosas y seminaristas. Desde la redoma los Panches hasta la Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Kacika de Cúcuta, peregrinaron cientos de jóvenes con el anhelo de ganar la indulgencia plenaria y fortalecer su encuentro personal con Cristo.
Durante su homilía, Monseñor José Libardo dirigió un mensaje cercano a los jóvenes, invitándolos a permanecer cerca de Dios, especialmente a través de la Sagrada Eucaristía, como fuente viva para llevar a Jesús en el corazón. Sus palabras resonaron en medio de una juventud que, con alegría, levantaba lemas como: “porque hoy digo sí
como María” y “hagamos lío con María, madre de la esperanza”, expresando su compromiso y entusiasmo por vivir la fe de manera auténtica.
Para finalizar, el presbítero Víctor Alfonso Noriega Portillo, delegado diocesano de la pastoral juvenil, manifestó: “es el llamado para seguirnos encontrando todos los primeros sábados en nuestra curia diocesana para seguir en esta escuela de líderes porque es necesario que los jóvenes se sigan formando, dando testimonio de un Cristo joven que vive en los corazones de los cucuteños y los nortesantandereanos”.
Este encuentro reafirma que la juventud es la alegría de la Iglesia y la esperanza para el mundo, una juventud que camina, peregrina y dice “sí” con valentía al llamado de Dios.
En las instalaciones de la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, en la ciudad de Cúcuta, el 4 de mayo se realizó el Encuentro de Obispos de la Frontera, con el eje central del mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2025, titulado “Migrantes, misioneros de esperanza”. El Santo Padre invita en este mensaje a reconocer a los migrantes como portadores de fe y esperanza, y exhorta a las comunidades a acogerlos con fraternidad, promoviendo la dignidad humana y el bien común.
Con la participación de monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona; monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú; monseñor Jaime Cristóbal Abril González, obispo de Arauca; y monseñor José Libardo Garcés Monsalve, obispo de Cúcuta, por Colombia. Por Venezuela asistieron monseñor José Magdaleno Álvarez Briceño, obispo electo de Guasdualito; la Diócesis de Machiques; monseñor Lisandro Alirio Rivas Durán y monseñor Juan Alberto Ayala Ramírez, obispos de San Cristóbal.
Durante el encuentro, los obispos recibieron el saludo virtual del cardenal Michael Czerny, S.J., prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, quien destacó que este espacio “es un testimonio de una Iglesia que en dos países crea vínculos fraternos para acoger, promover e integrar a los hermanos migrantes”. Asimismo, resaltó que las experiencias pastorales desarrolladas en los territorios de frontera constituyen un patrimonio de saberes y prácticas que pueden servir de
inspiración para otras Iglesias locales.
Por su parte, monseñor José Magdaleno Álvarez Briceño, obispo electo de Guasdualito, señaló que el encuentro representa “una oportunidad para conocer la realidad pastoral, asumirla y fortalecer los lazos de cooperación y comunión entre las Iglesias de frontera”.
Desde Colombia, monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú, advirtió sobre el impacto de la violencia en la región del Catatumbo, indicando que esta situación ha generado nuevos desplazamientos de familias campesinas que abandonan sus territorios para proteger sus vidas. Entre tanto, monseñor Jaime Cristóbal Abril González, obispo de Arauca, destacó el testimonio de fraternidad y fe que las comunidades fronterizas han construido en medio de las dificultades.
La jornada concluyó con el conversatorio “Nuestras diócesis de frontera, presencia de la Iglesia que camina y acompaña”, espacio en el que se compartieron experiencias pastorales, desafíos comunes y propuestas orientadas a fortalecer la misión evangelizadora en la región.
El Encuentro de Obispos de la Frontera reafirma la vocación de la Iglesia de ser signo de unidad, esperanza y cercanía, especialmente en contextos donde la dignidad humana enfrenta múltiples desafíos, y fortalece el compromiso de continuar caminando junto a las comunidades de la frontera colombo-venezolana.
Fortaleciendo la vocación familiar como un llamado de Dios al amor y al servicio
Durante los días 25 y 26 de abril, la comisión diocesana de pastoral familiar de la Diócesis de Cúcuta llevó a cabo el primer retiro de parejas, una experiencia de fe y encuentro que reunió a matrimonios y parejas en un ambiente de oración, reflexión y renovación espiritual. Este espacio permitió a cada pareja reencontrarse consigo misma, reconocer el valor del otro y renovar el compromiso de caminar unidos bajo la guía del Señor. A través de diversas actividades, momentos de diálogo y escucha, los participantes profundizaron en el conocimiento mutuo y el autoconocimiento, comprendiendo que
el amor conyugal requiere cuidado, entrega, paciencia y una permanente construcción desde la fe.
El retiro se convirtió en una oportunidad para sanar, fortalecer vínculos y redescubrir la importancia de la Palabra de Dios como luz que ilumina la vida matrimonial y familiar. En medio de una sociedad marcada por múltiples desafíos, este encuentro recordó que la familia continúa siendo el núcleo fundamental de la Iglesia y de la sociedad, llamada a ser signo de esperanza y testimonio vivo del amor de Cristo. Este primer retiro dejó en cada pareja la certeza de que cuando Dios ocupa el centro del hogar, florecen la unidad, el diálogo, la reconciliación y la alegría de servir juntos al Señor. De igual manera, esta experiencia reafirma el compromiso pastoral de continuar generando espacios de acompaña-
Del 25 al 28 de abril en Pasto, se realizó el Encuentro Nacional de Bancos de Alimentos, organizado por la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO), reuniendo a representantes de 26 bancos del país para fortalecer el trabajo en red y reafirmar el compromiso de construir una Colombia sin hambre. La Fundación Banco de Alimentos de la Diócesis de Cúcuta recibió reconocimientos por su impacto social, recuperación de alimentos y modelo sostenible.
miento y formación que sigan fortaleciendo a las familias como cunas de las futuras vocaciones de la vida cristiana.
Los Equipos Parroquiales de Animación Pastoral (EPAP) se congregaron en la Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, para vivir su jubileo. Con espacios formativos para fortalecer la comunión pastoral y el compromiso con la misión diocesana. El encuentro culminó con la celebración de la Eucaristía Jubilar, recordando a Cristo como el Pan vivo bajado del cielo y renovando el llamado a servir con espíritu de profecía y entrega en cada parroquia de la Diócesis de Cúcuta.
¿SABÍAS QUE?
El primer director del periódico diocesano La Verdad, fue monseñor Luis Alejandro Jaimes, quien, encargado de la comunicación social en la naciente Diócesis, logró que el 20 de octubre de 1956, circulara por primera vez, el periódico La Verdad, “órgano informativo semanal”. Al entrevistarlo con motivo de la celebración de sus bodas de oro sacerdotales expreso: “La Verdad nació pequeñita como la hoja de una lechuga y terminó por imponerse por la seriedad y responsabilidad”.
Fotos: Banco Diocesano de Alimentos
El Niño Jesús, el Mesías prometido
I. AMBIENTACIÓN
II. ANIMACIÓN
1. Saludo.
2. Canto inicial: estoy pensando en Dios.
3. Invocación Trinitaria.
4. Propósito: acercarnos desde la óptica de Mateo a los relatos de la infancia de Jesús, para conocerlo e imitarlo.
5. Nombre del encuentro: el Niño Jesús el Mesías prometido.
6. Signo: la imagen de la Sagrada Familia en la huida hacia Egipto.
Entre los asistentes al encuentro, responder lo siguiente:
¿Qué sabe de la infancia de Jesús?
¿Qué significa para usted que Dios se hizo niño?
¿Cuáles son los rasgos y valores característicos de un niño?
IV. LECTIO DIVINA
La Palabra escuchada
Invocación al Espíritu Santo.
Mt 2, 13-18. (una vez proclamado el Evangelio procede a la Lectio).
1. Momento formativo:
EL NIÑO JESÚS, EL MESÍAS PROMETIDO
III. TEMA DE ESTUDIO V. DESPEDIDA
Lectio Divina
La Palabra comprendida
MEDITATIO
El Evangelio de san Mateo y san Lucas son los dos únicos relatos que se detienen a transmitirnos sobre la infancia de Jesús; el criterio guía es ver cómo los relatos de la infancia tematizan de cierto modo el aspecto de la pasión, el hijo es perseguido, y se busca para matarlo. Están también los eventos como los sueños de José el esposo de María, el nacimiento en Belén, la visita de los sabios de oriente, la muerte de los inocentes, la huida a Egipto, siendo Jesús protagonista del relato visita y realiza sobre si toda la historia del pueblo elegido. El texto inicia con la genealogía de Jesús (Mt 1, 1-17), Mateo apela al inicio con la historia de la alianza de Dios con su pueblo, esto es con Abraham. Aquí el relato es descendente, es decir de Abraham hasta Jesús. De esta genealogía
La Palabra hecha vida
La Palabra interiorizada
CONTEMPLATIO
La Palabra orada
nos conduce a San José el esposo de María; Mateo le da más importancia al punto de vista de José a quien habla en sueños el Ángel, José toma la iniciativa. En el segundo episodio (Mt 1, 18-25) el evento hace relación a la concepción del niño y la paternidad asumida por José, una de sus cualidades, de los hombres del Antiguo Testamento, es decir su justicia, es en actitud de justicia que decide repudiarla, pero viene al encuentro la palabra divina en donde José a través de sueños es direccionado en su actuar. Es el hombre que escucha y se pone en movimiento para realizar el plan de Dios, será la piedra de diferencia entre los personajes abiertos a la justicia como José, los reyes de oriente y los personajes homicidas como Herodes. Mateo tiene un interés especial por mostrar cómo los eventos nuevos que están por acontecer llevan en sí el germen de la palabra antigua y el estilo propio del Dios que se comunica en la historia.
realización del “Proyecto salvador de Dios”. En el capítulo 2, 19-23 aparece Dios que se complace en cuidar la vida de los indefensos y crea lugares de refugio en los lugares menos pensados (Egipto), apare- ce también el Ángel del Señor, emisario diligente de la voluntad divina apareciéndose en sueños a José. Los relatos de la infancia son solo los primeros pasos de esta búsqueda de respuesta del corazón humano, al igual el lugar para aprender a ser discípulos del estilo proveniente de Dios.
2. Momento de socialización y misionero:
Se organizan los asistentes en grupos. Establecer tres enseñanzas que ha dejado este encuentro y socializarlas. En el momento misionero ayudar a una familia desplazada y necesitada, o regalar una biblia a una persona que no tenga.
Es un camino de oración que nos permite a través de la biblia el encuentro con Jesucristo de una forma personal y transformadora.
Seguidamente en Mt 2, 13-18 se pone en escena la muerte de los inocentes y la huida a Egipto, el evangelista deja claro a través de citaciones explícitas de las Escrituras que incluso esos eventos serán lugar de
Canto mariano. Oración y bendición final: en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Felicidades en su fiesta patronal
Santa Rita de Casia
Fundación: 2 de mayo de 2005
Fiesta: 22 de mayo
Párroco: Eduard Reynel Támara Rojas
Ubicación: barrio Daniel Jordán, Los Patios
Espíritu Santo
Fundación: 2 de febrero de 1974
Fiesta: Pentecostés
Párroco: Daniel Alejandro Bolívar Castaño
Ubicación: barrio Quinta Oriental
DEL 15 AL 31 DE MAYO
María Auxiliadora
Fundación: 31 de enero de 1973
Fiesta: 24 de mayo
Párroco: Juan José Zambrano Rivera, SDB
Ubicación: barrio Popular
Cristo Sacerdote
Fundación: 8 de diciembre de 1992
Fiesta: Jueves siguiente a Pentecostés
Párroco: Wilson Jenry Gelves Berbesí
Ubicación: barrio Aeropuerto
Santísima Trinidad
Fundación: 12 de marzo de 1954
Fiesta: domingo después de Pentecostés
Párroco: Néstor Alfredo Sánchez Martínez C.J.M.
Ubicación: barrio Cundinamarca
El centro de Comunicaciones de la Diócesis de Cúcuta (CCDC) ofrece el servicio de trámite de partidas en Colombia para
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Cl. 9 #8-87 barrio El Llano serviciodepartidas@diocesisdecucuta.com
ANIVERSARIOS
17. César Hemel Ortíz Díaz 17. Víctor Manuel Rojas Blanco
21. Freddy Martín Celis Celis
23. Wilman Arley Paredes Alba
22. Elkin Jesús Ardila Boada
22. Víctor Alfonso Noriega Portillo
25. Zady Bermúdez Villamizar
27. Luis Enrique Ortíz Cárdenas
29. Carlos Alberto Romero Méndez
30. Carlos Arturo Flórez Gómez
30. Pedro Orlando Mora Robayo
22. Diác. Edinson
Joaquín Aparicio Gómez
18. José Giovanny Nieto Cano
19. José Fernando Balaguera Camacho
Vida Pastoral
PARROQUIAS
Parroquia Cristo Evangelizador
Parroquia Cristo Resucitado
Parroquia Cristo Sacerdote
Parroquia de San Cayetano
Parroquia El Divino Niño Jesús, VR.
Parroquia Jesús Cautivo
Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá, El Zulia
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Cúcuta
Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Bucarasica
Parroquia San Bartolomé
Parroquia San Benito de Nursia
Parroquia San Francisco de Asís
Parroquia San Ignacio de Loyola
Parroquia San Juan Evangelista
Parroquia San Martín de Porres
Parroquia San Pablo
Parroquia San Pedro Apóstol
Parroquia San Pedro Apóstol, Villa Caro
Parroquia San Pedro Claver
Parroquia San Rafael Arcángel, Gramalote
Parroquia Santa Lucía
Parroquia Santa María Mazzarello
Parroquia Santa Mónica
Parroquia Santísimo Redentor
Parroquia Santo Domingo Savio
Cuasi-parroquia San Emigdio
Parroquia Nuestra Señora de la Anunciación
Parroquia Divino Niño Jesús de Tasajero
Parroquia Inmaculado Corazón de María
Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Monguí
Parroquia Inmaculada Concepción
Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria
Parroquia Cristo Rey
Segundo informe - fecha de corte al 9 de mayo de 2026
Agradecemos y reconocemos el valioso apoyo de quienes, contribuyeron a la CCCB 2026 con sus oraciones y donaciones. Cada aporte recibido es un signo del amor de Dios y del compromiso de una Iglesia que camina unida por el fortalecimiento de nuestro Seminario Mayor y la formación de los futuros sacerdotes al servicio del pueblo de Dios.
Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Lourdes
$3.700.000
$3.512.000
$801.300
$1.114.750
$1.753.000
$815.600
$970.000
$485.000
$524.000
$473.800
$1.158.000
$5.000.000
$250.000
$4.501.100
$400.000
$2.200.000
$3.100.000
$850.000
$792.000
$2.600.000
$ 1.250.000
$70.000
$2.000.000
$1.150.000
$6.867.000
$150.000
$200.000
$1.181.000
$2.000.000
$1.000.000
$652.350
$1.719.600
$500.000
Parroquia Jesús Misericordioso $300.000
Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
Parroquia San Martín de Tours
Parroquia Nuestra Señora de las Misericordias
Parroquia San Antonio de Padua, El Zulia
$4.380.000
$200.000
$350.000
$1.600.000
Parroquia Nuestra Señora del Rosario
Parroquia Santa Rita de Casia
Parroquia Nuestra Señora de los Dolores
Parroquia Santa Laura Montoya
Parroquia Santo Tomás Apóstol
Parroquia San Lucas Evangelista
TOTAL: $65.797.100
$1.781.600
$2.000.000
$600.000
$130.000
$135.000
$200.000
$380.000
CAPILLAS Y CAPELLANIAS
Capilla La Milagrosa
TOTAL: $700.000
$700.000
OTRAS COMUNIDADES ECLESIALES
Seminario Mayor Diocesano San José de Cúcuta
Asociación de Hermandades de Nazarenos
$ 4.400.000
$ 200.000 TOTAL: $4.600.000
INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Colegio Santo Ángel de la Guarda
Institución Educativa Buenos Aires (Comunidad Parroquia Jesús Cautivo)
Institución Educativa Cristo Obrero (Comunidad Parroquia Jesús Cautivo)
Orden Religiosa de las Escuelas Pías
Instituto Técnico Agrícola Gramalote
Colegio Sagrado Corazón de Jesús, Gramalote
Otros aportes de instituciones civiles, Gramalote
Escuela Normal Superior María Auxiliadora
Gimnasio El Bosque (Comunidad Cuasiparroquia San Emigdio)
Colegio Rafael Uribe Uribe
Sede La Sabana, Los Patios
Centro Educativo Jean Piaget
Colegio Monseñor Jaime Prieto Amaya
Colegio Pablo Correa León, sede María Auxiliadora
Colegio Pablo Correa León, sede Guillermo León Valencia
Colegio Pablo Correa León, sede Valle Esther
Colegio Nuestra Señora del Pilar
Colegio Primero de Mayo
Colegio Francisco José de Caldas, sede principal
$1.340.150
$184.800
$175.400
$1.806.800
$100.900
$143.300
$160.800
$4.000.000
$150.000
$98.800
$441.750
$149.350
$274.000
$128.000
Colegio Pablo Correa León, sede Santísima Trinidad $96.000
Colegio Juan Carlos Calderón Quintero $1.054.000
Colegio Gremios Unidos, sede 18 de Mayo
San José de Cúcuta, sede La
$42.000
$106.000
Por: Sem. Luis Francisco Salazar Cucaita, año de sintesis vocacional.
El mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Santísima Virgen María, nos invita a dirigir la mirada hacia aquella que la Iglesia venera como la Theotokos, Madre de Dios, y madre espiritual de todos los creyentes. Sin embargo, en el contexto contemporáneo, persiste una tensión teológica y devocional que requiere ser abordada con la claridad del magisterio reciente: la comprensión exacta del papel de María en la obra redentora de Cristo. La pregunta sobre si a la Virgen puede atribuírsele el título de “Corredentora” ha circulado en el ámbito teológico y en la piedad popular durante décadas. Frente a esta cuestión, la Iglesia ha hablado con una voz autorizada y renovada.
El 4 de noviembre de 2025, con la aprobación del Papa León XIV, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó la nota doctrinal Mater Populi Fidelis (Madre del Pueblo Fiel), un documento que, perteneciente al magisterio ordinario, ofrece una clarificación definitiva sobre los títulos marianos y su cooperación en la salva-
tema de María junto a Jesús en la obra redentora, partiendo precisamente de esta base magisterial.
I. Fundamento bíblico: la esclava del Señor y la mujer del sí
Para comprender correctamente el rol de María, es necesario regresar a la fuente de la revelación: la Sagrada Escritura. Lejos de presentar a una figura autónoma o paralela a Cristo, los textos bíblicos insertan a María de Nazaret plenamente dentro del plano salvífico de Dios, cuya iniciativa y eficacia pertenecen exclusivamente a Él.
El relato de la Anunciación en el Evangelio de Lucas (Lc 1, 26-38) constituye el locus theologicus por excelencia de la cooperación mariana. Aquí, María es interpelada por el ángel Gabriel, quien la saluda como Kecharitoméne (κεχαριτωμένη), “la llena de gracia”[2]. Este título pasivo indica que María ha sido ya objeto de la acción benéfica y santificante de Dios; es la destinataria de un favor gratuito. Su santidad es efecto de la gracia redentora de Cristo aplicada de modo anticipado, en previsión de los méritos de su Hijo. El Concilio Vaticano II, en Lumen Gentium (n. 56), nos recuerda que ella fue “enriquecida por Dios con dones apropiados a tal misión”[3]. Su respuesta, “he aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38), es el acto de fe y obediencia que la constituye como la primera creyente. Su cooperación comienza en ese instante: no como una labor activa que añade algo al valor infinito del sacrificio de Cristo, sino como una aceptación libre y total del plan divino.
María junto a Cristo: papel en la obra
con la caridad en el renacimiento de los fieles[5].
“Al igual que Juan el Bautista señaló al Cordero de Dios, María señala perpetuamente hacia Jesús”.
Sin embargo, el centro de la cooperación mariana en la obra redentora se alcanza en el Calvario. En Juan 19, 2527, Jesús, desde la cruz, pronuncia las palabras: “mujer, ahí tienes a tu hijo”, y al discípulo amado: “ahí tienes a tu madre”. La tradición eclesial ha visto en esta escena no solo un acto de afecto filial, sino una institución teológica: María es entregada como madre al discípulo, y en él, a toda la Iglesia[6]. San León Magno expresó que “el nacimiento de la Cabeza es también el nacimiento del Cuerpo”, indicando que María es madre de Cristo y de los miembros de su Cuerpo Místico, la Iglesia[7]. De este modo, la presencia de María al pie de la cruz no es meramente física sino profundamente espiritual: ella sufre, ofrece y consiente en unión con el sacrificio de su Hijo.
II. Reflexión patrística y desarrollo del Misterio
Junto a la Anunciación, el cuarto Evangelio sitúa a María en los momentos cruciales de la vida pública y consumatoria de Jesús. En las bodas de Caná (Jn 2,111), María percibe una necesidad (“no tienen vino”) y se la presenta a su Hijo. Su indicación a los sirvientes: “hagan lo que Él les diga”, es paradigmática. El Papa san Pablo VI, en su alocución de 1964, y san Agustín, prefigurando el título, subrayaron que María es madre de los miembros de Cristo porque cooperó
La tradición patrística, leída en continuidad hermenéutica con el magisterio, no presenta una teología de María como corredentora en el sentido técnico moderno, sino que destaca su papel en la economía de la salvación como nueva Eva junto al nuevo Adán. San Justino, san Ireneo de Lyon y Tertuliano desarrollaron la célebre comparación paulina (Cf. Rm 5) entre Adán y Cristo, aplicándola de manera tipológica a Eva y María.
San Agustín de Hipona, pilar de la tradición occidental, ofrece una reflexión que anticipa la doctrina de María como “Madre de la Iglesia”. Al comentar el pasaje del Apocalipsis (Cf. Ap 12), sos-
tiene que María es madre de los miembros de Cristo porque coopera con su caridad en el renacimiento de los fieles dentro de la Iglesia[8]. Esta afirmación sitúa la maternidad espiritual de María en el orden de la gracia, pero siempre
Cristo: comprender su
de la salvación
como participación en la única fuente que es Cristo.
III. El Magisterio de la Iglesia: Mater Populi Fidelis
La enseñanza de la Iglesia sobre María
ha conocido un desarrollo dogmático que culminó en las definiciones de la Inmaculada Concepción (1854) y la Asunción (1950), así como en la proclamación del título “Madre de la Iglesia” por Pablo VI en 1964[9]. Sin embargo, durante el siglo XX y lo que va del XXI, se hicieron crecientes peticiones a la Santa Sede para definir dogmáticamente a María como “Corredentora” y “Mediadora de todas las gracias”. El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, bajo el pontificado del Papa León XIV, ha respondido con la nota Mater Populi Fidelis, que clarifica de manera definitiva el estatus teológico de estos títulos.
El documento, perteneciente al magisterio ordinario y, por tanto, vinculante para los fieles, establece dos puntos fundamentales. En primer lugar, rechaza la oportunidad y la conveniencia de proclamar el título de “Corredentora”. La razón principal es que este término “conlleva el riesgo de eclipsar el papel exclusivo de Jesucristo” en el misterio de la redención[10]. María es, ante todo, “la primera redimida” y, como tal, “no pudo ser la mediadora de la gracia que ella misma recibió”[11]. El título, además de no ser claro, podría oscurecer la verdad fundamental de que “no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el que podamos salvarnos” (Hch 4, 12).
Francisco lo expresó con claridad cuando enseñó que Jesús nos ha dado a María como madre, “no como una diosa, no como corredentora”[13]. La piedad popular, si bien valiosa, puede a veces exagerar, y el amor a la Virgen no debe traducirse en un lenguaje que confunda los roles divinos y humanos.
IV. María camino a Jesús: exclusividad de Cristo y devoción mariana en mayo
La clarificación magisterial abre paso a una mariología profundamente cristocéntrica, que encuentra en el mes de mayo un marco propicio para su expresión. Si María no es corredentora, ¿cuál es entonces su función? La respuesta es que ella es el camino que conduce a Jesús de manera eminente, el “signo materno de la misericordia del Señor”, como la denomina Mater Populi Fidelis[14].
“María es madre de los miembros de Cristo porque cooperó con la caridad en el renacimiento de los fieles”.
Esta verdad se apoya en el principio de la “participación” en la única mediación de Cristo (Cf. 1 Tim 2, 5). El Concilio Vaticano II (LG, 62) enseña que la mediación de María es “completamente subordinada a la de Cristo”[15]. La nota doctrinal reciente añade que “si esto es válido para todo creyente, ¡cuánto más debe afirmarse de María de modo único y supremo!”[16]. Es decir, su cooperación, lejos de ser una competencia con la obra redentora, es su más alta expresión creatural. Al igual que Juan el Bautista señaló al Cordero de Dios, María señala perpetuamente hacia Jesús. El Rosario, como lo recuerda el documento Rosarium Virginis Mariae de san Juan Pablo II, es una oración cristocéntrica en esencia, a pesar de su carácter mariano; es un compendio del Evangelio que nos sienta en la escuela de María para contemplar el rostro de Cristo[17].
detiene en ella como término final no la comprende, porque el corazón de María es un corazón que dice constantemente Ecce Agnus Dei (He aquí el Cordero de Dios).
La nota doctrinal Mater Populi Fidelis representa un hito en la teología mariana contemporánea, no por innovar, sino por sistematizar y clarificar una enseñanza constante de la Iglesia, afrontando las ambigüedades de la terminología devocional. María, junto a Jesús en la obra redentora, se presenta como la socia compañera y cooperadora del Redentor, nunca como su rival o como un sujeto autónomo de redención. Es la llena de gracia, la Inmaculada, la Asunta al cielo y la Madre de la Iglesia, pero estas prerrogativas únicas no alteran la distancia ontológica entre Creador y criatura.
La Virgen María no es Dios y no puede salvar. En este mes de mayo, la Iglesia está llamada a redescubrir a María bajo esta luz cristocéntrica: no como un fin, sino como el medio más perfecto para llegar a Jesús, cuya gracia es la única que salva y cuya mediación es la única que reconcilia al mundo con el Padre. Al rechazar el título de corredentora, el Magisterio no empobrece la piedad mariana, sino que la purifica y la robustece, haciéndola más auténtica, más bíblica y, en última instancia, más eclesial.
Notas a pie de página
[1] Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Mater Populi Fidelis: Nota doctrinal sobre algunos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación (4 de noviembre de 2025).
[2] Sobre el significado de κεχαριτωμένη como participio pasivo perfecto, indicando una acción divina ya realizada, véase Catecismo de la Iglesia Católica, n. 722.
[3] Concilio Vaticano II, Constitución Dogmática Lumen Gentium, n. 56.
[4] Lumen Gentium, n. 61.
[5] San Pablo VI, alocución del 21 de noviembre de 1964, en la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II, al proclamar a María como “Madre de la Iglesia”. San Agustín, De Sancta Virginitate, 6.
[6] Esta interpretación está recogida en Lumen Gentium, n. 58: “Así también la Santísima Virgen... cooperó de manera totalmente singular a la obra del Salvador”.
[7] San León Magno, Sermón 5 sobre la Natividad del Señor.
[8] San Agustín, De Sancta Virginitate, 6. Anticipa la doctrina de María como “Madre de la Iglesia”, proclamada por San Pablo VI en 1964. Cf. Mater Populi Fidelis, n. 8.
En segundo lugar, el documento precisa que, si bien puede hablarse legítimamente de una “única colaboración de María en la obra salvífica que Cristo realiza en su Iglesia”, cualquier mirada hacia ella que la distraiga de Cristo o la coloque al mismo nivel del Hijo de Dios queda fuera de la dinámica propia de una fe mariana auténtica[12]. El Papa
En el contexto del mes de mayo, la Iglesia nos invita a imitar sus virtudes, especialmente su fe, su obediencia y su disponibilidad. Se trata de “hacer lo que Él nos diga” (Jn 2, 5) con la misma actitud de la esclava del Señor. La Virgen no puede ni debe convertirse en un fin último de la devoción; quien se
[9] San Pablo VI, discurso del 21 de noviembre de 1964. Pablo VI reiteró este título en la Exhortación Apostólica Marialis Cultus (1974). Cf. Mater Populi Fidelis, n. 11.
[10] Mater Populi Fidelis, n. 12.
[11] Mater Populi Fidelis, n. 14.
[12] Mater Populi Fidelis, n. 17.
[13] Papa Francisco, homilía del 1 de enero de 2020, Solemnidad de Santa María Madre de Dios.
[14] Mater Populi Fidelis, n. 21: “María es el signo materno de la misericordia del Señor”.
[15] Lumen Gentium, n. 62.
[16] Mater Populi Fidelis, n. 23.
[17] San Juan Pablo II, carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (2002), nn. 10, 13, 19.
HPor:
Pbro. Wilmer Alberto Maldonado Arias, adelanta estudios en Teología Espiritual en Roma.
ace exactamente un año, el 8 de mayo de 2025, tras el fallecimiento del Papa Francisco el 21 de abril de ese mismo año, el humo blanco sobre la Capilla Sixtina anunciaba al mundo un nombre inesperado: Robert Francis Prevost, cardenal agustino de Chicago que había consagrado décadas a los pobres de Perú, se convertía en León XIV, el doscientos sesenta y siete Obispo de Roma y el primer Papa nacido en Estados Unidos.
Sus primeras palabras desde el balcón de la Basílica de San Pedro, fueron: “La paz sea con todos vosotros”, dieron la pauta de un pontificado que se ha caracterizado por la serenidad, la mesura y la voluntad de construir puentes donde otros habían levantado muros. Robert Francis anunció que se llamaría León XIV. Eligió ese nombre a propósito, para recordar a León XIII, el Papa que hace más de cien años había salido en defensa de los trabajadores pobres durante la época de la gran revolución industrial. No fue un nombre al azar: durante este primer año, el nuevo León ha dejado claro que quiere hacer lo mismo que aquel Papa, pero ante los desafíos de hoy.
Prevost llegó al papado con una biografía poco común: sacerdote agustino, mi- sionero en varios países de África, Asia y América Latina, y obispo de Chiclayo (Perú) entre 2015 y 2023, ciudad desde la que llegó a conocer profundamente las “periferias” de las que tanto habló Francisco.
Desde los primeros días, el Papa León XIV marcó su propio estilo. Habla con facilidad inglés, español, italiano, francés y portugués. Su primera gran carta a la Iglesia se llamó Dilexi te (“Te he amado”), firmada el 4 de octubre de 2025 y publicada el 9 del mismo mes. En ese texto, el Papa dijo algo sencillo pero poderoso: que los pobres no son solo un problema social, sino que son el corazón mismo de lo que significa ser Iglesia. No usó palabras que pudieran sonar a política o a ideología, sino que habló de caridad, de amor al próji-
Primer año del Papa León XIV
mo, del Evangelio de siempre.
Su primer viaje importante lo llevó a Turquía y al Líbano, entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre de 2025. En Estambul, con motivo de los 1.700 años del Concilio de Nicea, el Papa firmó una declaración junto al Patriarca Bartolomé I, el jefe de la Iglesia Ortodoxa, en la que ambos se comprometieron a trabajar por la unidad de los cristianos y por la paz entre los pueblos. Después viajó a Beirut. Allí, en el puerto que todavía muestra las heridas de la gran explosión de 2020, León XIV caminó entre los escombros, se arrodilló en silencio y dijo ante las cámaras que la guerra no es una solución inevitable, que hay que dejar de tratar los conflictos armados como algo normal.
Esa postura se hizo más firme en los meses siguientes, con la guerra en Irán y la continuación del conflicto en Gaza. El Papa pidió un cese al fuego inmediato y ayuda humanitaria sin trabas. Sus palabras chocaron abiertamente con el gobierno de Donald Trump, que apostaba por la fuerza militar en Oriente Medio. La Iglesia no rompió relaciones con ningún país, pero el Papa fue muy claro: “la misión de la Iglesia es predicar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad”.
En marzo de 2026 visitó Mónaco, y en abril realizó el viaje más largo de su pri- mer año: diez días por África, pasando por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, entre el 13 y el 23 de ese
mes. La parada en Argelia fue histórica: nunca antes un Papa había ido a ese país. El Papa lo eligió de manera especial para tender la mano al Islam y para honrar la memoria de diecinueve mártires argelinos, entre ellos el obispo Pierre Claverie y los monjes de Tibhirine, que murieron por su fe. El viaje entero fue una señal clara: esta Iglesia no mira solo hacia Europa o Estados Unidos, sino hacia el mundo entero.
El Jueves Santo de 2026, en la celebración del lavatorio de pies, León XIV eligió lavar los pies a doce sacerdotes. Francisco había renovado esa tradición lavando los pies a presos, laicos y per sonas de otras religiones. El Papa, sin olvidar ese espíritu, quiso esta vez dirigir el gesto hacia sus propios colaboradores, recor dándoles y recordándose a sí mismo, que ser Papa es ante todo servir.
Pero quizás donde más se nota la hue lla propia de León XIV es en el tema de la inteligencia artificial. Desde el principio, el Papa ha dicho algo que se repite en sus discursos: la
revolución de la IA es para el siglo XXI lo que la revolución industrial fue para el siglo XIX. No está diciendo que las máquinas sean el diablo; está diciendo que, igual que las fábricas de hace ciento cincuenta años cambiaron el trabajo, los salarios y el poder, la inteligencia artificial está cambiando todo eso otra vez, y que la Iglesia tiene que decir algo claro al respecto. Su primera gran encíclica, que se llamará provisionalmente Magnifica Humanitas y que estaba prevista para el 15 de mayo de 2026, explicará esa postura: no hay que rechazar la tecnología, pero ninguna máquina puede tomar decisiones sobre la vida, la muerte, la justicia o la dignidad de las personas sin que un ser humano sea el responsable último.
El 8 de mayo de 2026, al cumplirse un año de su elección, León XIV fue en peregrinación al Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya. En lugar de una gran ceremonia, eligió rezar. En lugar de quedarse en Roma, fue a un lugar de devoción sencilla y popular. En ese gesto pequeño se puede leer, quizás, lo más importante de este primer año: un Papa que prefiere actuar con coherencia, que construye su mensaje desde hechos concretos, y
LPor:
Pbro. Jesús Alberto Gómez Mejía, capellán Parque Cementerio Los Olivos San José.
a Constitución Política de Colombia garantiza la libertad de conciencia, de cultos y el derecho de los padres a escoger el tipo de educación para sus hijos, establece que nadie puede ser obligado a actuar contra su conciencia. La educación oficial se rige bajo la Ley 115 de 1994, Ley General de Educación, en la que se define la educación religiosa como un área obligatoria y fundamental en el currículo de preescolar, básica y media, en sus artículos 23 y 24.
La Conferencia Episcopal Colombiana ha sido clave en la evolución de la educación religiosa en el país. Su labor ha permitido transitar de la catequesis tradicional a una formación académica basada en la dimensión trascendental del ser humano. Gracias a sus estándares y documentos de apoyo, hoy se ofrece una educación que cumple con la normativa vigente, es inclusiva, no afecta la libertad de conciencia y prescinde del adoctrinamiento religioso.
Asimismo, numerosos docentes han asumido la educación religiosa como un apostolado al servicio de la formación integral. En este esfuerzo, la Diócesis de Cúcuta ha brindado un acompañamiento constante, proporcionando herramientas pedagógicas, bases doctrinales y el rigor académico necesario. Gracias
La educación religiosa y la escuela pública
a ello, actualmente existe un equipo de formación pastoral que se vincula activamente con docentes y estudiantes, fortaleciendo tanto la estructura curricular como el proceso formativo del área en las diversas instituciones educativas.
A continuación, se estructuran los desafíos identificados por la comisión de pastoral educativa de la Diócesis de Cúcuta respecto a la enseñanza de la educación religiosa en las instituciones educativas:
1. Fusión indebida de áreas: en diversas instituciones, se ha unificado erróneamente el área de educación religiosa con la de ética y valores humanos, esta práctica, a menudo
avalada por la asignación de perfiles no idóneos por parte de la Secretaría de Educación, reduce la intensidad horaria a una sola hora semanal, desdibujando la identidad de ambas disciplinas.
2. Falta de idoneidad y rigor pedagógico: se evidencia la carencia de personal calificado para liderar el área, en muchos casos, la asignatura se asigna a docentes de otras disciplinas para completar su carga académica, lo que deriva en una enseñanza sin el rigor, la orientación y la profundidad requerida.
3. Vacíos en la supervisión y cumplimiento normativo: existe una confusión generalizada en la implementación curricular del área que conduce a decisiones contrarias a la ley. Actualmente, se percibe una ausencia de autoridades que vigilen y hagan cumplir estrictamente la normativa vigente para la educación religiosa.
Frente a esta problemática, ¿Cuáles serían los desafíos estratégicos?
1. Sinergia parroquia-escuela: fortalecer el vínculo entre las pa-
rroquias y las instituciones educativas, facilitando la presencia activa de presbíteros y seminaristas. El objetivo es acompañar a niños y jóvenes en su formación humana y espiritual, aprovechando la apertura de directivos y docentes hacia la formación en los valores cristianos.
2. Idoneidad y capacitación docente: institucionalizar la exigencia del certificado de idoneidad religiosa para quienes imparten el área en conexión con las secretarías de educación y ampliar la oferta de formación gratuita, apoyando a los docentes que asumen esta misión por vocación o asignación administrativa.
3. Acompañamiento y calidad curricular: implementar un equipo diocesano de asistencia técnico-pedagógica que garantice que el área de educación religiosa se desarrolle con el rigor académico, los estándares actualizados y la profundidad teológica que el sistema educativo exige.
La educación religiosa escolar no es solo un requisito legal, es el espacio donde se cultiva la dimensión trascendente y religiosa de las futuras generaciones de Cúcuta y su área metropolitana. Los desafíos identificados nos llaman a pasar de una presencia ocasional a un acompañamiento sistemático y de alta calidad. La Diócesis reafirma su compromiso de ser aliada de las instituciones educativas, garantizando que el mensaje del Evangelio y el rigor pedagógico caminen de la mano para ofrecer una formación verdaderamente integral, que responda a los retos de la realidad actual.
Sucesión episcopal (Parte 2). De Monseñor
Rubén Salazar Gómez
a
Monseñor
José Libardo Garcés Monsalve
LPor: Pbro. Víctor Julián Flórez Ortiz, vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús.
a Diócesis de Cúcuta ha experimentado una sucesión episcopal dinámica desde Monseñor Rubén Salazar Gómez hasta Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, marcada por desafíos fronterizos, evangelización y respuestas a crisis sociales. Esta etapa refleja un enfoque en la nueva evangelización, la paz y la formación sacerdotal, en un contexto de violencia y migración. Monseñor Ruben Salazar Gómez, llegó a nuestra diócesis como quinto obispo y de allí hasta el presente, han pasado 5 grandes obispos más, para un total de 10 obispos desde su fundación en 1956.
5. Mons. Rubén Salazar Gómez (1992-1999): quinto obispo; lanzó Plan Global de Nueva Evangelización y expandió parroquias.
6. Mons. Oscar Urbina Ortega (1999-2007): sexto obispo; consolidó la evangelización. Fundador de la Emisora Vox Dei, del Banco de Alimentos y la Marcha del Perdón.
7. Mons. Jaime Prieto Amaya +(2009-2010): séptimo obispo; creó el grupo motor binacional y la pastoral rural y de la tierra.
8. Mons. Julio César Vidal Ortiz (2011-2015): octavo obispo; acciones por paz y promoción de los misioneros en anillo vial occidental.
9. Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid +(2015-2020): noveno obispo; gran gestión entorno a los migrantes y la atención a ellos a través de la casa Divina Providencia.
10. Mons. José Libardo Garcés Monsalve (2021-presente):
En breve presento una muy pequeña reseña aclarando que estos pocos datos no hacen mérito a todo lo que pudiése-
mos recordar de nuestros pastores.
Monseñor Rubén Salazar Gómez (1992-1999) sirvió como quinto obispo de la diócesis y dio un gran dinamismo al trabajo pastoral de las comunidades parroquiales, impulsando el Plan Global Diocesano de Nueva Evangelización, basado en la comunión y participación. Visitó la diócesis para conocer su realidad, creó el Consejo Departamental para la Paz y erigió parroquias, cuasiparroquias y centros de evangelización.
Mons. Óscar Urbina Ortega (19992007) implementó un Plan Pastoral Diocesano enfocado en una evangelización dinámica: inauguró la emisora diocesana Vox Dei (2005) para la catequesis masiva, fortaleció las Obras Misionales Pontificias (OMP) y en respuesta a la pobreza extrema, al desplazamiento forzado, la violencia y el hambre en la región. El 23 de mayo del 2002 creó el Banco Diocesano de Alimentos e impulsó la iniciativa de la Marcha del Perdón.
Mons. Jaime Prieto Amaya (20092010) sembró esperanza en la época de la violencia armada, promoviendo el anuncio kerigmático y acompañamiento espiritual a las zonas más afectadas por los conflictos armados. Aunque su periódo fue breve, su recuerdo continúa inspirando hoy, la pastoral social de nuestro territorio.
Mons. Julio César Vidal Ortiz (20112015) lideró respuestas humanitarias como la entrega de 60 alojamientos a damnificados de Gramalote tras el desastre natural del (2010), y continuando el legado de la Marcha del Perdón de Mons. Oscar Urbina, promovió la cultura de la paz y la dignidad humana, con proyectos que promovieron la formación integral en distintos ambientes sociales, culturales y de proyección social.
Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid (2015-2020) lideró la respuesta humanitaria ante la crisis migratoria venezolana, apoyando comedores comunitarios y enfrentó inmediatamente
el drama fronterizo del 2015, con la Casa de Paso “Divina Providencia” en La Parada (Villa del Rosario), entregando raciones diarias de desayunos y almuerzos así como también asistencia médica a retornados colombianos y migrantes venezolanos, posicionando a la Iglesia como “profecía de misericordia”. Fortaleció el trabajo del Banco Diocesano de Alimentos (fundado en 2002), distribuyendo gran cantidad de toneladas durante la pandemia de COVID-19 (2020), a través de la red de las parroquias de los pueblos y la ciudad de Cúcuta. Elevó la parroquia San Luis Gonzaga a Basílica Menor Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá con la aprobación del Papa Francisco el 7 octubre 2019 y concesión del 22 febrero 2020, honrando la advocación de la Kacika de Cúcuta con réplica del lienzo original de 1587 donado por Rodrigo de La Parada a la comunidad indígenas de los indios Kukuta. Modernizó la emisora Vox Dei con transmisor digital, remodeló los estudios y equipos para diciembre 2020 e impulsó el Centro de Comunicaciones diocesano.
Mons. José Libardo Garcés Monsalve es nuestro actual obispo y su aporte ha sido muy significativo. Los que hemos podido conocerlo sabemos de su gran entrega y amor por la Diócesis recorriendo sin cansancio las parroquias e instituciones llevando consigo el mensaje del Evangelio a todos y cada uno de los hogares, sacerdotes y fieles laicos de nuestra ciudad y los municipios que pertenecen a nuestra Iglesia Particular.
Bibliografía
DIÓCESIS DE CÚCUTA, Línea del tiempo de los pastores diocesano, en https://diocesisdecucuta.com/quienes-somos/ DIÓCESIS DE CÚCUTA, Archivo curia diocesana, Decreto 15-60, 18 de abril de 1960.
DIÓCESIS DE CÚCUTA, Historia del Periódico la Verdad, en: https:// www.periodicolaverdad.com/periodico-la-verdad/ Consultado (27.04.2026) MENDOZA Carlos José, Historia de la Diócesis de Cúcuta, Santafé de Bogotá, ARFO, 1993. RESTREPO DIEGO p.s.s – BERMÚDEZ Zady
(Ed.,), Seminario Mayor de Cúcuta. 15 años formando pastores. Memorias, Cúcuta, Servigraficas, 2003. URBINA ORTEGA Oscar., Obispo, 50 Años recorriendo senderos de esperanza, Cúcuta, Arte impreso, 2005.
Mons. Rubén Salazar Gómez
Mons. Oscar Urbina Ortega
Mons. Jaime Prieto Amaya
Mons. Julio César Vidal Ortiz
Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid
Mons. José Libardo Garcés Monsalve
Estaba perdido y lo hemos encontrado (Lc 15, 32)
Por: Edgar Omar Corzo Lindarte, Trabajador social, coordinador del centro de escucha y orientación para la Farmacodependencia de la Diócesis de Cúcuta.
El Centro Pastoral de Escucha y Orientación para la Farmacodependencia de la Diócesis de Cúcuta, nace en el corazón de nuestro Obispo Monseñor José Libardo Garcés Monsalve, quien preocupado por el flagelo de la drogadicción e iluminado por el Espíritu Santo decide convocar a cinco sacerdotes del clero diocesano y compartir su preocupación; así brindar una luz de esperanza para la atención de esta población y sus familias.
En consecuencia, a dicha decisión, fue llamado como delegado pastoral el pbro. Víctor Manuel Torrado Quintero quien hasta el día de hoy sigue pastoreando el Centro de Escucha con el equipo del plan de voluntariado profesional, buscando el objetivo planteado por la idea fuerza de la pastoral “estaba perdido y lo hemos encontrado” (Lc 15, 32).
En Agosto del año 2022 abre sus puertas al público en la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, donde se inicia la atención a las familias y consumidores de sustancias psicoactivas del municipio de Cúcuta y sus alrededores. El delegado pastoral convoca a un grupo de voluntarios para hacer parte de esta iniciativa y lo denomina plan de voluntariado; actualmente se cuenta con 31 voluntarios entre profesionales, sacerdotes y personas de buena voluntad que se han sumado a contribuir a este fenómeno social, desde el amor y el servicio profesional a esta población vulnerable.
Del año 2023 al 2026, se han recepcionado más de 2.174 personas, en la sede ubicada en la calle 6n #9e20 barrio Santa Lucia (antiguo albergue juvenil San José), brindando esperanza, escucha, espiritualidad y
sobre todo una voz de aliento para la problemática, de quienes vienen buscando ayuda. Además, brindándoles herramientas para abordar la adicción, desde la psicología, el trabajo social, la espiritualidad, la medicina general y exámenes toxicológicos, formando personas conscientes del proceso para la desintoxicación y resocialización.
Se han realizado diferentes alianzas institucionales que nos han permitido fortalecer el Centro de Escucha y Orientación en pro de la población en estado de adicción. En el Centro Pastoral no solo se orienta al adicto, también a sus familias y su entorno en el cual se desenvuelven, por tal razón la atención que se brinda es integral, recordando que el ser humano es una triada, cuerpo, mente y espíritu.
A la fecha se ha logrado dar de “alta” con exámenes toxicológicos en negativo a 18 usuarios que aún siguen en el proceso una vez al mes, para el fortalecimiento de su proyecto de vida. Así mismo, atendiendo una gran cantidad de usuarios, que han desertado del proceso, pero que su paso por el centro de escucha les ha brindado herramientas y tips que les han ayudado a disminuir el consumo, formando en ellos y en sus familias un nuevo proyecto de vida.
PUEDES HACER PARTE DE ESTA OBRA:
A través de la oración, que fortalece, acompaña a los usuarios, las familias y al plan del voluntariado. También, ser parte del servicio en el plan de voluntariado, y, por último, les invitamos a realizar tus
donaciones económicas a través de Bancolombia, cuenta corriente Nº 59400119564 a nombre de la Diócesis de Cúcuta NIT: 890500597-1, o donaciones de bienes e insumos tales como: (papelería, artículos de aseo, cafetería, insumos de oficina, etc). Pueden comunicarse al teléfono de contacto WhatsApp 313 705 0474.
Que María Santísima, madre amorosa, acompañe y proteja esta obra al servicio de sus hijos más necesitados, para que juntos podamos hacer fiesta con estos hermanos nuestros que estaban perdidos y los hemos encontrado (Lc 15, 32).
Fotos: Farmacode
Jesús te llama: la vocación
Por: Sem. Duván Alfonso Cisneros Díaz, II de discipulado.
Dios nos ha creado con mucho amor y tiene un plan especial para cada uno de nosotros. A ese plan lo llamamos vocación. Es una invitación que Dios nos hace para ser felices y hacer el bien a los demás.
Desde pequeños, Dios nos habla al corazón: cuando sentimos deseos de ayudar, de amar, de servir o de hacer algo bueno, ¡ahí está Dios llamándonos! Algunos son llamados a formar una familia, otros a ser sacerdotes, religiosas o servir de muchas maneras en la Iglesia.
Jesús también llamó a sus amigos, los discípulos y ellos dejaron todo para seguirlo. Hoy, Jesús sigue llamando… ¡y también te llama a ti!
La vocación no es algo complicado: es descubrir qué quiere Dios para ti y decirle con alegría:
“Sí, Señor, quiero seguirte”.
Responde:
● ¿Qué crees que Dios quiere para tu vida?
● ¿De qué manera puedes escuchar mejor la voz de Dios?
Compromiso: hoy voy a hacer una oración sencilla diciendo: “Señor, ayúdame a descubrir mi vocación y a seguirte con amor”.
MOMENTO CREATIVO
Con la ayuda de un familiar, vas a completar la siguiente sopa de letras, encerrando con un color distinto cada palabra, donde descubrirás las múltiples vocaciones a las que Dios nos llama.
● Laical
● Matrimonio
● Misionera
● Vida religiosa
● Sacerdotal
El niño del PEIP
Vayan y hagan discípulos, viviendo el misterio litúrgico
Por: Diác. Edinson Joaquín Aparicio Gómez, colaborador del Centro de Comunicaciones.
VII DOMINGO DEL TIEMPO DE PASCUA
“Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28, 16-20).
En este domingo, el Evangelio nos recuerda que no caminamos solos. Muchas veces experimentamos el cansancio, la duda o incluso la sensación de abandono; sin embargo, el Resucitado se hace presente, discreto pero real, sosteniendo nuestra esperanza. Él no promete la ausencia de dificultades, pero sí su compañía fiel en medio de ellas. Es así que podemos vivenciar, que la vida cristiana se convierte en una experiencia de confianza. Por eso, el envío misionero que acompaña esta promesa no es una carga, sino una consecuencia natural: quien comprende el sentirse acompañado por Dios, no puede guardar esa alegría solo para sí, sino que la comparte con los demás.
Para San Agustín, esta promesa también implica una responsabilidad: el Señor, “no se apartó del cielo cuando descendió a nosotros, ni se apartó de nosotros cuando ascendió al cielo”; es decir, Cristo está con nosotros, pero también quiere estar en los demás a través de nosotros. Es así, que su presencia se prolonga en la Iglesia que anuncia, sirve y ama. Así, el “yo estaré con ustedes” se convierte en un dinamismo misionero que impulsa a los discípulos a ser signos vivos de esa presencia en el mundo.
Hoy, el Señor sigue llamando a cada persona, en cualquier lugar y circunstancia, a ser parte de su misión. Nos llama a escuchar su voz
en medio del ruido del mundo, a reconocerlo en los rostros de quienes sufren y a anunciar con nuestra vida que Él sigue vivo y cercano. Recuerda: donde un cristiano vive su vocación con amor, se hace visible la promesa de Cristo: Él sigue estando con su pueblo, todos los días, hasta el fin del mundo.
VIII DOMINGO DEL
TIEMPO DE PASCUA –PENTECOSTES
“¡Paz a ustedes!” (Jn 20, 19-23).
Las palabras de Jesús resuenan en un ambiente marcado por el temor: los discípulos están encerrados, inseguros, sin claridad sobre el futuro. Y es allí donde el Señor irrumpe con una expresión sencilla pero profundamente transformadora: “¡Paz a ustedes!”. Esa paz que Cristo ofrece no es ausencia de problemas, sino la certeza de que Dios está presente y sostiene la vida. El Espíritu Santo es quien hace posible pasar del miedo a la valentía, del encierro a la misión, de la duda a la fe viva.
La Iglesia, a lo largo de los siglos, ha reconocido en este pasaje el corazón de la vida cristiana: recibir la paz de Cristo para ser enviados al mundo. En este sentido, resuenan con fuerza las palabras iniciales del pontificado del Papa León XIV “les traigo la paz”, quien nos da un testimonio tan profundo que invitaba al cristiano a no dejarse dominar por el miedo, sino a abrirse con confianza al amor de Dios que guía la historia.
Debemos tener muy presente lo si-
guiente: la paz y el envío están inseparables; quien acoge a Cristo en su corazón se convierte, casi sin darse cuenta, en portador de su presencia para los demás. La invitación es clara: no dejarnos vencer por el miedo, sino aferrarnos al amor que Dios nos ofrece. Ese amor es firme, constante y fiel; es el mismo que envió al Hijo al mundo y que ahora nos envía a nosotros.
Que esta experiencia de Pentecostés renueve nuestra fe y nos impulse a abrir las puertas del corazón. Porque cuando dejamos que la paz de Cristo habite en nosotros, el miedo pierde su fuerza y el amor se convierte en el motor de nuestra vida. Y entonces, verdaderamente, nos convertimos en discípulos enviados, capaces de llevar al mundo la luz que nace del corazón de Dios.
MOMENTO
SIGNIFICATIVO
Vigilia de Pentecostés (23 de mayo 2026).
Es una de las tradiciones más significativas en muchas parroquias y comunidades, especialmente de espiritualidad carismática. Consiste en reunirse la noche previa a la Solemnidad, para permanecer en vela, recordando a los discípulos que, unidos en oración con María, esperaban la venida del Espíritu Santo. Durante esta vigilia, se vive un ambiente profundo de fe: cantos, alabanza y escucha de la Palabra. En medio de los elogios y la oración comunitaria, se pide con confianza que el Espíritu Santo renueve los corazones, fortalezca la fe y encienda el amor, tal como ocurrió en la primera comunidad cristiana.
SOPA DE LETRAS
Encuentra cada una de estas palabras que resumen y ayudan a profundizar los temas centrales de la meditación de estos domingos.
• AMOR
• COMPAÑÍA
• CONFIANZA
• ENVÍO
• ESPERANZA
• ESPÍRITU
• FE
• IGLESIA
• MISIÓN
• PAZ
• PRESENCIA
• TESTIMONIO
• VALENTÍA
• VOCACIÓN
DIÓCESIS DE CÚCUTA
Hace siete décadas, el 29 de mayo de 1956, por bula Ecclesiarum Omnium de Su Santidad Pío XII, se desmembró esta porción del pueblo de Dios de la Diócesis de Nueva Pamplona.
Siete décadas han sido testigo de la fidelidad de Dios, donde nuestros obispos, sacerdotes, agentes de pastoral y todo el pueblo santo han hecho historia de salvación en esta zona de frontera.
Que al celebrar este aniversario sigamos construyendo una Iglesia que camina unida, testimoniando la alegría del Evangelio y encarnando la caridad de Cristo.
¡Felices 70 años, Diócesis de Cúcuta!
María
AUXILIADORA
24 de mayo de 2026
"La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana".
Don Bosco (1862)
“Dibuja a Mamá”
En este mes dedicado a las madres, el periódico La Verdad quiere rendir homenaje. Por eso, invitamos a los niños y niñas, menores de 12 años a participar en el concurso “Dibuja a Mamá”, un espacio para expresar con amor y creatividad todo el cariño hacia ellas.
¿Cómo participar? Dibújate junto a mamá. Síguenos en Facebook y el dibujo con más likes será el ganador.
Envía foto del dibujo al WhatsApp: 320 800 6253
Incluye: Nombre y edad del menor
Fecha límite: Viernes 22 de mayo – 9:00 p.m.
Los dibujos más creativos serán publicados en el Fan Page del periódico La Verdad. Celebremos juntos el amor de mamá, ejemplo de fe, bondad y entrega en nuestras familias.