SE LEVANTA POR CUBA EN ESTOS TIEMPOS, SE LEVANTA PARA TODOS LOS TIEMPOS, PORQUE LO QUE LE ESTÁN HACIENDO A CUBA SE LO PUEDEN HACER A CUALQUIER PAÍS DEL MUNDO”
ENTREVISTA EXCLUSIVA A MIGUEL DÍAZ CANEL, PRESIDENTE DE CUBA.
Por Jorge Lefevre Tavarez y Luis De Jesús Reyes CLARIDAD
Cuando CLARIDAD originalmente ideó la posibilidad de entrevistar a Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba y Primer Secretario del Consejo de Ministros del Partido Comunista, todavía no se habían manifestado todas las fuerzas de la renovada agresión imperialista de la segunda presidencia de Donald Trump. No había ocurrido la invasión a Venezuela, la guerra con Irán, ni el recrudecimiento del bloqueo hacia Cuba a través de un bloqueo energético, que ha detenido el arribo de combustible al país y detenido, por completo, a su economía. Al aceptarse la petición de la entrevista, las circunstancias políticas inmediatas guiaron, en gran medida, el transcurso de la misma: la preparación, el viaje, las preguntas.
La Habana que nos recibió fue una distinta a la conocida previamente, de cortes de luz y de agua por la precaria situación, de crisis de basura, pero también de señales de respuesta a la coyuntura: motocicletas y triciclos eléctricos, comunidades auto organizándose para la limpieza de sus espacios comunes.
La entrevista se dio en el Palacio de la Revolución, la sede de la Presidencia y del Gobierno, con sus espacios amplios, sus cuadros que referencian la historia de la Revolución cubana, y un jardín interior, ideado originalmente por Celia Sánchez, para simular la vegetación de la Sierra Maestra
Del equipo de Claridad, participaron Alida Millán Ferrer,Directora de Claridad, Jorge Lefevre Tavárez, director suplente de En Rojo, Luis de Jesús, periodista puertorriqueño residente en Cuba y corresponsal de CLARIDAD Alina Luciano Reyes directora de fotografía Claridad, y con las aportaciones de Mauro González Hernández, en el video. A eso se le suma
Rafael Acevedo Rodríguez racevedo@claridadpuertorico.com ARTE Y DIAGRAMACIÓN
Milagros Reyes
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el apoyo constante en todas las facetas del viaje y de esta entrevista de Edwin González Vázquez, de la Misión de Puerto Rico en Cuba.
Jorge Lefevre Tavárez: A nombre del equipo de Claridad, queremos agradecerle esta oportunidad, Señor Presidente Miguel Díaz Canel….
Miguel Díaz Canel: Primero, no me traten de Señor Presidente, no soy ningún señor, soy un compañero de ustedes.
JLT: En las últimas semanas, ciertos temas han causado gran interés y grandes preguntas sobre lo que ocurre en Cuba, dentro del contexto de una intensificación de la agresión imperialista por parte de la Presidencia de Donald Trump. Queríamos iniciar la conversación comentando las 176 medidas económicas y sociales que recién se anuncian. Desde distintas perspectivas ideológicas, hay una pregunta que ha surgido: ¿qué pudiese ocurrir en el futuro, a partir de estas medidas, que abren ciertos sectores estratégicos para el socialismo cubano al capital privado y al mercado? Para dar dos ejemplos de estos, hay una apertura a la banca privada, y la flexibilización de la venta de la propiedad inmueble. Queríamos saber su parecer sobre estas preocupaciones y sobre una posible apertura al capitalismo en Cuba.
MDC: Yo creo que es injusto cuando indican que estas medidas, que estamos aplicando de manera soberana y que se han construido con determinado consenso y con la discusión de muchos años, tienen que ver algo con una restauración capitalista. Como parte del proceso natural de continuidad generacional en Cuba, la generación que está asumiendo en este momento las principales responsabilidades en el Partido Comunista y en el gobierno, en el estado, nacimos con la Revolución y defendemos la Revolución. La Revolución
es nuestra vida. No se puede pensar que ninguno de nosotros está propiciando una restauración capitalista en Cuba.
Pero siempre que en Cuba se hace algo, todo es polémico, siempre despierta interés. Se manipula también la realidad cubana y se le tratan de dar muchas interpretaciones desde la derecha y, lamentablemente, a veces también desde la izquierda.
En primer lugar, nosotros tenemos un desafío como nación, tenemos un desafío como Revolución, y es un desafío que tenemos que asumir con mucha responsabilidad y con mucha objetividad. Cuba está tratando de realizar el proceso de construcción socialista, e insisto, de construcción socialista en las condiciones de una pequeña isla que ha sobrevivido al bloqueo económico, comercial y financiero, recrudecido y ahora llevado al máximo extremo con un bloqueo energético, por parte de la potencia más poderosa del mundo. Una pequeña isla sometida al bloqueo más largo y prolongado de la historia, recrudecido, sometido a un cerco energético por la potencia más poderosa del mundo. ¿Cómo se construye el socialismo en esas condiciones? ¿Alguien lo concibió? ¿Alguien lo pudo adelantar? Nosotros hemos estudiado la teoría marxista. Nosotros hemos estudiado, también, la Revolución rusa, hemos estudiado los movimientos revolucionarios del mundo, la experiencia de la construcción socialista en Vietnam y en China. Pero nadie ha estado sometido al bloqueo prolongado que ha tenido Cuba. ¿Quién nos puede enseñar cómo se construye el socialismo en estas condiciones si nadie tiene esa experiencia, si nadie lo ha vivido de ese modo? Nosotros, por eso, hemos ido a la esencia de nuestra historia, y a la esencia del pensamiento de Fidel, del general del ejército y al legado también del pensamiento del Che.
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Este es un debate que ya se había iniciado hace varios años. Aunque hay personas que dicen que estas son nuevas medidas, desde el Sexto Congreso del Partido1, cuando vino la primera versión de los Lineamientos de la Política Económica y Social, ya se planteaba que había que hacer cambios a nuestro modelo económico y social sin renunciar al socialismo. Posteriormente, en los Congresos Séptimo y Octavo2, se conceptualizó el modelo económico y social. En el proceso de construcción o, como se le llama, de tránsito al socialismo, hay diferentes tipos de propiedad. Lo que distingue al socialismo es que la propiedad social sea la fundamental, sobre los principales medios de producción. Nosotros no hemos negado eso. Por otra parte, en nuestra Constitución, y es una constitución socialista, se reconocen distintos tipos de propiedad y cómo gestionar incluso la propiedad social de todo el pueblo por diferentes actores económicos.
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Nosotros estamos viviendo una situación sumamente compleja de bloqueo con daños acumulados a nivel económico y a nivel social por la prolongación de ese bloqueo. Tenemos que ser capaces, con características cubanas, de construir ese socialismo. Por lo tanto, se trata de no renunciar al ideal, y de avanzar, sin negar la construcción socialista. Porque nosotros nunca hemos podido hacer el socialismo que queremos, sino lo que hemos podido hacer.
A mí me llama mucho la atención el que este programa de medidas tenga muchos aspectos, mucho contenido, y sin embargo se detienen mucho en que si nos abrimos en determinadas actividades al sector privado o no. ¿Por qué no ven que las me-
1 El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) se celebró en Ciudad de la Habana entre los días 16 y 19 de abril de 2011.
2 El Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) se celebró del 16 al 19 de abril de 2016, y el Octavo Congreso tuvo lugar del 16 al 19 de abril de 2021, ambos en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Una pequeña isla sometida al bloqueo más largo y prolongado de la historia, recrudecido, sometido a un cerco energético por la potencia más poderosa del mundo. ¿Cómo se construye el socialismo en esas condiciones?
¿Alguien lo concibió? ¿Alguien lo pudo adelantar?
didas, lo primero que hacen, es declarar la continuidad del socialismo en Cuba? ¿Por qué no ven que seguimos ratificando la propiedad social como la principal forma de propiedad? ¿Por qué no dicen que todo lo que estamos pretendiendo es desatar las fuerzas productivas para construir más en medio de estas condiciones, producir más riqueza material para distribuirla con justicia social? Cualquier medida que vayamos a aplicar siempre lleva una mirada hacia las personas que están en una situación de vulnerabilidad o en una situación de desigualdad. Esos son conceptos socialistas que están en la prioridad de todo lo que vamos a hacer.
Pero, además, la mayor parte de las personas que representan el sector, digamos, no estatal en Cuba, privado, son personas revolucionarias. No es gente que se opone a la Revolución. Cuando estamos hablando de la posibilidad de que inviertan cubanos residentes en el exterior, no estamos hablando de los cubanos que quieren hacer desaparecer la Revolución, estamos hablando de los cubanos que han mantenido una relación con su país, una relación con su identidad, que quieren aportar. Sería muy contradictorio que nosotros, que estamos abiertos a la inversión extranjera, no nos abramos a la inversión de los cubanos que residen aquí o que residen en el exterior. Son elementos que están en el contenido de esta medida. Y hay referentes históricos.
Recuérdense que Cuba nunca la ha tenido fácil como Revolución. Cuba siempre ha estado sometida a los signos del bloqueo y a determinadas circunstancias. Estuvimos en el año 62 en una crisis, al borde de un conflicto nuclear a nivel mundial. Después, en los noventa, vino el Periodo Especial. En el Periodo Especial, cosas que ahora se ven muy normales fueron totalmente innovadoras y necesarias en aquella época. En aquel momento, por primera vez, Cuba despenalizó la divisa, y despenalizar la divisa significaba
ya la creación de determinados niveles de desigualdad en una sociedad que siempre ha luchado por la justicia social. Significaba que un grupo de personas se iban a distinguir de otras, no por el aporte de su trabajo, que es el principio de distribución en el socialismo, sino porque tenían la posibilidad de remesas. Pero el país necesitaba divisas. Esas divisas no entraban porque estaban bloqueadas; si podían entrar por esa vía, ¿por qué la íbamos a negar?
Las cosas, en la economía política, hay que verlas en toda su interrelación. Cuba da ese paso para disponer un nivel de divisa. ¿Pero para qué Cuba va a disponer de esa divisa? Para potenciar los programas sociales, para potenciar la economía, y potenciando la economía poder sostener los programas sociales. Nuestra visión, que nos la enseñó Fidel, es desarrollo económico, pero con crecimiento social. Crecimiento económico con desarrollo social. Fidel nunca vio el tema de la economía separado de lo social. Los países capitalistas se desarrollan económicamente, pero no hay desarrollo social porque no hay justicia social. Todo eso ha estado en ese debate.
Hay que ver las intervenciones de Fidel en los años noventa, cuando esclarecía esto. Cuando se lamentaba, incluso, que se haya tenido que ir a determinados elementos de mercado, a determinados elementos que funcionan en la economía capitalista, pero reguladas por el estado, reguladas por el poder de los trabajadores. Esa es la diferencia, que se usen esos mecanismos en construcción socialista con relación al capitalismo.
Nosotros, cuando hablamos de algún elemento de mercado, no estamos hablando de que el mercado va a decidir en todo, ni estamos hablando de estado mínimo y mercado máximo. Estamos hablando de elementos de mercado que nos ayudan a regular, pero con control del estado. Esas son las diferencias que hay. Es un tema que habría que abordarlo con mucha amplitud en mucho tiempo. Pero tengan ustedes la certeza de que aquí no hay traición a la construcción socialista, ni por principio ni convicción ni por acción. Aquí vamos a seguir defendiendo el socialismo y vamos a seguir defendiendo la justicia social. Pero necesitamos desatar las fuerzas productivas para que el país cree más riqueza, y creando más riqueza podamos sostener las conquistas de la Revolución… Eso
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Nosotros no podemos ser idealistas, también a veces se ve a Cuba con un idealismo tremendo y se cree que en un proceso de construcción socialista con agresividad norteamericana, todo el mundo va a pensar igual y todo el mundo va a actuar igual. Eso es imposible. Lo que pasa es que esas peculiaridades nada más se las ponen a Cuba en la intoxicación mediática con que tratan de desacreditar. Esto es una sociedad también heterogénea, como son cualquiera de las sociedades del mundo. Pero es una sociedad con madurez política.
es un mérito de la Revolución cubana, en tantos años de bloqueo, hemos mantenido conquistas sociales como la educación y la salud, con sistemas universales, de calidad, gratuitos, con acceso para todos. Hay países que tienen muchísima riqueza y ni eso han logrado tener.
Luis de Jesús: Muchas de estas medidas, incluso, economistas cubanos, expertos cubanos, las habían planteado y las venían planteando desde hace varios años. Usted comentaba incluso que ya se habían discutido en previos congresos del partido. La pregunta que queda ahora es: ¿por qué con la celeridad que se ha hecho ahora, por qué con la inmediatez que se ha hecho ahora?
MDC: Por la comprensión. Uno no puede aplicar medidas si no hay comprensión, si no se ha construido un consenso. Fíjate que aún así, en medio de esta situación, las estamos planteando y hay opiniones divididas. Dependo mucho de lo que nosotros aseguremos políticamente en la comprensión de estas medidas. Son medidas que tienen contradicciones, que tienen riesgos. No siempre todos los economistas las plantearon desde la visión de la construcción socialista. Ya por ahí anda un grupo de economistas diciendo que hay un proyecto de desarrollo social de mercado – le quitaron la palabra socialismo. Hay otros que han empezado a decir que hay que hacer cambios en el sistema político. Nosotros no vamos a hacer cambios en el sistema político. Nosotros seguimos defendiendo nuestro sistema político, nuestro socialismo.
Indudablemente, la situación también nos está dando una urgencia. Aquí hace seis meses que no entra una gota de combustible. ¿Alguna economía del mundo puede funcionar sin combustible? ¿Alguna economía del mundo puede mantener programas sociales, justicia social sin combustible? A nosotros nos han aplicado una política genocida, criminal. Lo que se está cometiendo contra Cuba es un crimen. Y en medio de esas condiciones seguimos soñando y seguimos defendiendo nuestros principios. Pero hay cosas que tienen que cambiar.
LDJ: Sobre la conversación o la comunicación que tiene que haber con el pueblo, para que entiendan estas me-
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didas. Presidente, yo llevo cinco años viviendo aquí, y en los últimos tiempos se están viendo escenarios que no se veían hace cuatro años. Por ejemplo, en mi cuadra, prácticamente todas las noches hay cacerolazos debido al descontento con los apagones. ¿Cree que la población está entendiendo realmente la situación en la que están?
MDC: Yo creo que la mayor parte. Nosotros no podemos ser idealistas, también a veces se ve a Cuba con un idealismo tremendo y se cree que en un proceso de construcción socialista con agresividad norteamericana, todo el mundo va a pensar igual y todo el mundo va a actuar igual. Eso es imposible. Lo que pasa es que esas peculiaridades nada más se las ponen a Cuba en la intoxicación mediática con que tratan de desacreditar. Esto es una sociedad también heterogénea, como son cualquiera de las sociedades del mundo. Pero es una sociedad con madurez política.
Yo sí te digo que la mayor parte de nuestra gente sabe cuál es la causa de nuestros problemas, y sabe que más que por una gestión deficiente, como tratan de echarnos la culpa los voceros del imperialismo
(porque saben cuál es la voluntad con que se trabaja aquí, saben cuál es el vínculo que hay con el pueblo y cómo se abordan los problemas), que el principal obstáculo para desarrollarnos es el bloqueo prolongado y el recrudecimiento de ese bloqueo.
Pero eso solo no los contenta. Esa convicción sola, la resistencia sola, no es la que resuelve el problema. Por eso, yo dije en la Asamblea Nacional y en el último pleno del Comité Central, que un gobierno revolucionario, un partido revolucionario consciente de la situación no está solo para explicar la crisis, está para ayudar a solucionar la crisis.
Hay que hacer cosas, y no quedarnos detenidos en el tiempo. Yo les digo, en medio de toda esa situación, que tú has vivido, que es dura – porque aquí hay escasez de transporte, hay escasez de alimento, aquí hay escasez de medicamentos, aquí hay apagones prolongados de más de veinte horas –, eso provoca insatisfacción, nadie puede estar contento, el pueblo está sufriendo. Es parte de la estrategia imperialista. La estrategia imperialista es asfixiarnos económicamente para provocar eso: una ruptura entre pueblo y revolución. Como dijo Trump un día, “le hemos aplicado todas las presiones posibles, ya casi no hay nada que aplicarles que
no sea arrasar”.
¿Y por qué no ha logrado el estallido social? ¿Por qué no han logrado la ruptura?
La gente toca cacerolas, algunos con más disgusto que otros. Yo digo: bueno, tóquenle la cacerola a los vecinos del norte, que son los que nos tienen con este apagón.
Hay todas esas realidades. Como yo digo, es el color cubano, los matices en la manera también de actuar y sentir las cosas. Estas no son cuestiones para verlas en blanco y negro, pasan por muchas situaciones, por muchas razones. Pero, fíjate, yo tengo la convicción de que lo vamos a superar, y que vamos a salir adelante, y que vamos a vencer, y que no nos vamos a rendir. No nos vamos a rendir.
JLT: Cuando asumió la presidencia, había todavía cierto optimismo a partir del diálogo que se había reanudado con Estados Unidos, que aunque nunca eliminó el bloqueo, estableció cierta comunicación y que rindió frutos económicos. Ahora, a pesar de que Cuba ha demostrado una y otra vez su interés en dialogar, ya no solo hay una resistencia al diálogo, sino una ofensiva total en esta segunda presidencia de Donald Trump. Primero, queremos saber si quisiera reflexionar sobre ese cambio, pero también pensar cómo Cuba se prepara en este ambiente tan
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hostil a partir de ese cambio radical del gobierno de Estados Unidos.
MDC: Cuba y la Revolución siempre han tenido una posición, y ha sido la de la posibilidad de un canal de comunicación que nos permita, por la vía del diálogo, solucionar los problemas de ahora, y que podamos tener una relación civilizada, entre países vecinos, independientemente de nuestras diferencias ideológicas, que las habrá. Estados Unidos mantiene relaciones así con algunos países que considera sus adversarios. Tiene relaciones con Rusia, con China, con otros países que no son sus aliados.
Ahora, Cuba siempre ha planteado que un diálogo tiene que ser sobre la base del respeto a nuestra autodeterminación, a nuestra soberanía, independencia, sin cuestionamientos a nuestro sistema político. Un diálogo que ayude a preservar la seguridad nacional de Cuba, la seguridad nacional de Estados Unidos, incluso la estabilidad del área de América Latina y el Caribe. Que ese diálogo nos permita trabajar y distinguir zonas, esferas, ámbitos en los cuales podamos hacer construcciones y proyectos que beneficien a ambos pueblos, y que es lo que se merecen. Estos pueblos no se merecen una confrontación.
Para hacerlo, se tiene que partir de la disposición de ambas partes, tiene que partir de una sensibilidad, porque están en juego las relaciones bilaterales. Estas conversaciones llevan también determinados momentos de discreción para poder construir consenso, para poder también abordar una agenda que nos permita avanzar en esas conversaciones y alejarnos de la confrontación.
El gobierno de Barack Obama actuó de esa manera. Fue un gobierno discreto en la conversación, avanzó, dio pasos, nunca nos condicionó nada, y fuimos dando pasos conjuntos hasta que llegó el momento en que se pudieron anunciar los resultados de esas conversaciones y se abrieron las relaciones. No levantó el bloqueo Obama, pero los norteamericanos y cubanos pudieron empezar a venir a Cuba, se pudieron realizar algunos negocios, aumentó el turismo, y nos beneficiamos los dos países. Nosotros estamos tratando de construir ese canal de comunicación, y todos los días hay una sanción distinta para una entidad cubana o para una persona cubana, todos los días hay una retórica amenazando con que nos van a invadir o que nos van a agredir. Todos los días hay una ofensa hacia nuestro pueblo, todos los días se aprietan más las tuercas del bloqueo. Cuando esas
cosas pasan, se pierde confianza en lo que se pueda hacer en el diálogo.
Hay una posición de total asimetría. Hay un comportamiento totalmente mentiroso y calumnioso por parte del gobierno de los Estados Unidos. Toma como pretexto que Cuba es una amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Eso es una mentira. Nosotros nunca hemos hecho nada que sea una agresión a los Estados Unidos. Dicen que Cuba es un país que apoya al terrorismo. Eso es otra mentira. Nosotros sí somos víctimas del terrorismo, tenemos más de 3,200 víctimas de terrorismo, de terrorismo que se ha engendrado y que se ha apoyado por los gobiernos de Estados Unidos.
Recientemente, aniquilamos un acto de terrorismo, una expedición que salió de los Estados Unidos. Estados Unidos no deja pasar barcos de petróleo a Cuba, pero sí puede dejar pasar lanchas que vienen para cometer actos terroristas. Hay mucha hipocresía y muy poca dignidad en esas posiciones, mucha mentira y calumnia, mucho odio y prepotencia.
El pueblo cubano es un pueblo rebelde,
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un pueblo consecuente con su historia. En medio de toda esta situación, nosotros hemos buscado un abordaje, nos hemos planteado un escudo para defender nuestra soberanía, nuestra autodeterminación y nuestra resistencia creativa, que tiene cinco componentes. El primer componente es la defensa del país. Hemos estado elevando los niveles de disposición para la defensa. Nuestra concepción es totalmente defensiva; nosotros no nos preparamos para agredir, nosotros nos preparamos para disuadir, para que el que intente una aventura de agresión a Cuba sepa cuán costosa puede ser.
Estamos desarrollando un amplio movimiento político con la población, de participación popular, y sobre todo, hoy, en la comunidad, porque ese es el escenario fundamental donde se desarrollan todos nuestros procesos.
Le estamos dando un protagonismo a los jóvenes. Los jóvenes han sido capaces de hacer un diseño muy innovador: la red juvenil comunitaria, con siete proyectos para abordar la atención a los vulnerables, la producción de alimentos, los temas energéticos, los temas culturales, los temas de disciplina social, el combate en las redes sociales en defensa de la Revolución.
Hemos desarrollado también una ofensiva mediática. No podemos dejar que los únicos contenidos que haya en las redes sociales con relación a Cuba sea toda esa campaña de intoxicación y odio que parte de todos los operadores subordinados a los intereses del imperio.
Y una quinta es, también, un llamado internacional, una estrategia de movimiento internacional de solidaridad con Cuba. Ya en la estrategia económica hay muchas más cosas, pero entre ellas, hay unas fundamentales. Vamos a comer lo que seamos capaces de producir. Por lo tanto, estamos potenciando toda una estrategia para alcanzar en el menor tiempo posible la soberanía alimentaria del país, produciendo nosotros. Y el otro gran tema es la transición energética a través de fuentes renovables de energía. El año pasado, nosotros logramos unas inversiones de más de 1,000 megawatts en parques fotovoltaicos. Hubiéramos colapsado si no hubiéramos tenido eso. Y vamos a continuar con esa transición, más el uso del crudo nacional. `
LDJ: Teniendo en cuenta esta historia reciente de agresión contra Venezuela, contra Irán, mientras se estaban dando estas negociaciones, ¿hay temor en Cuba de que, a la misma vez que se está intentando
dialogar con Estados Unidos, ellos estén tramando?
MDC: Hay una percepción en Cuba de que hay un peligro de agresión porque ellos constantemente lo están diciendo. No lo estamos diciendo nosotros, ellos lo están diciendo.
Nosotros hemos movilizado a la población para la defensa. Todos los viernes es el Día Nacional de la Defensa. El pueblo se está preparando. Nosotros hemos actualizado todos los planes de disposición para la defensa.
Tenemos el ejemplo de lo que significa saber defenderse: los 32 combatientes en Venezuela. Esos sí combatieron. Esos fueron capaces de frenar la acción de una fuerza élite de los Estados Unidos que los superaba en tecnología, en número, en armamento y, además, por el factor sorpresa. Y, sin embargo, ellos se batieron heroicamente. Eran treinta y dos. ¿Qué no será de millones de cubanos dispuestos a defender su patria, a defender la Revolución?
JLT: Parte de lo que está ocasionando el recrudecimiento del bloqueo, en particular del bloqueo energético, es la presión que está ejerciendo Estados Unidos con
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respecto a otros países y sus relaciones con Cuba. Nos gustaría que comentara una impresión que se tiene: mientras Cuba ha sido históricamente un país muy solidario con los países que hayan necesitado o pedido su ayuda, uno ve que – en momentos en que se habla mucho de multipolaridad, de un reto a la hegemonía de Estados Unidos – los países, incluyendo aquellos con gobiernos llamados progresistas, no necesariamente están proveyendo la ayuda que Cuba que necesita. Países productores de petróleo que, por alguna razón u otra, no han sido enfáticos para retar lo que, en efecto, es una política genocida de Estados Unidos.
MDC: La solidaridad es una manera de actuar; yo diría la manera de actuar más altruista de una persona, de un grupo social, de una comunidad, de un país, de un pueblo, de una nación. La solidaridad solo se brinda cuando hay convicción y cuando hay una posición de no egoísmo. Fidel nos enseñó el concepto de la solidaridad. Fidel siempre nos explicaba que la solidaridad era un compromiso moral, era una deuda
moral que uno debía cumplir con el resto de la humanidad, y que era una manera de expresar la generosidad. Siempre nos dijo que nosotros no éramos solidarios compartiendo lo que nos sobraba, sino que éramos solidarios compartiendo lo que teníamos, fuera poco o fuera mucho. Cuba, como ustedes describen, en todos estos años, creo que ha sido un ejemplo, un baluarte de lo que ha sido la solidaridad en el mundo. Yo creo que la solidaridad es uno de los valores que nosotros tenemos que enaltecer en el mundo, porque es la salida al egoísmo y al individualismo que crean las sociedades de consumo. Y, de hecho, hay solidaridad con Cuba. Cuba no está sola. En fechas importantes, como el Primero de Mayo, el Veintiséis de Julio, a Cuba arriban miles de personas de todo el mundo a expresar su solidaridad.
Esa solidaridad nos llega de Puerto Rico todos los años. Hace más de 35 años, la Brigada Juan Rius Rivera llega a Cuba, liderada por esa amiga y esa hermana que es Milagros Rivera. A nosotros, en medio de estos momentos difíciles, nos ha llegado solidaridad del hermano pueblo mexicano
y de su presidenta, Clauda Sheinbaum. Ha llegado ayuda de la Federación de Rusia: el único barco que ha podido entrar a Cuba en seis meses fue un barco ruso que nos dio un respiro de 15 días. Estoy seguro que, en el barrio en el que tú vives, esos días hubo menos apagones que en los actuales. Tienes la vivencia de todo lo que te estoy diciendo. Nos ha llegado ayuda de China; muchas de las inversiones que hemos podido adelantar en parques fotovoltaicos y otros tipos de insumo nos han llegado de China. Nos ha llegado ayuda, también, de Vietnam, nos ha llegado ayuda de muchas organizaciones y muchos movimientos políticos de solidaridad. Cuba nunca va a reclamar solidaridad a cambio de la que hemos dado. Porque fíjense, nosotros partimos de un criterio, y es que la solidaridad es la posición más altruista que puede marcar el comportamiento de una persona, de una comunidad, de un país, de una nación, de un pueblo. Cuba no va a pedir nada a cambio
por la solidaridad.
Pero yo sí creo que es un momento – y se los digo con un sentimiento para nada centrado en Cuba – en que defender a Cuba en esta situación no es solo defender a Cuba, es defender las causas del antiimperialismo, la causa del socialismo, la causa de la lucha anticolonial, la causa por la justicia social. Quien se levanta por Cuba en estos tiempos, como dijo Martí, se levanta para todos los tiempos. Porque lo que le están haciendo a Cuba se lo pueden hacer a cualquier país en el mundo. El mundo no puede ser cómplice por omisión, por quedarse callado ante lo que está pasando. Porque si se acostumbran a hacérselo a Cuba, y se acostumbran a hacérselo a otro, ¿a dónde vamos a llegar?
Además, ¿ese es el mundo mejor que queremos? ¿El que nos pidió Fidel que ayudáramos a construir? Un mundo donde hoy predomina el lenguaje de la guerra, las amenazas, las medidas unilaterales, las medidas coercitivas, donde cada vez la brecha entre ricos y pobres es mayor, donde cada vez el mundo es más excluyente.
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mitan llegar con ayuda a Cuba y romper con ese cerco imperialista.
Yo creo que un tema como el de Cuba hoy debería estar en el debate del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Ahora, ustedes saben que en el Consejo de Seguridad hay una práctica que es el derecho al veto, totalmente antidemocrática. Con ese derecho al veto, cuesta mucho trabajo que se pueda condenar a Estados Unidos y a sus aliados.
Fíjense que esto que ha estado pasando con Cuba ha estado pasando en Gaza, con el genocidio contra el pueblo palestino, y ha estado pasando con la agresión a Irán, y con las agresiones y los conflictos que hay en otros lugares del mundo en los que casi siempre está involucrado el gobierno de los Estados Unidos.
Yo creo que, también, bloques regionales de integración, como son el Grupo de los 77 y China, el CARICOM en el área de Caribe, el Movimiento de Países No Alineados, deben estar demandando en la Asamblea General de las Naciones Unidas que se levante de inmediato el bloqueo a Cuba y todas estas sanciones y toda esta práctica genocida. Yo creo que los gobiernos solidarios tienen que encontrar mecanismos legales y humanitarios que les per-
JLT: Algo que también ha afectado a Puerto Rico, como parte de esta renovada agresión imperialista en la región, es la gran presencia militar en Puerto Rico. Varía de semana en semana, pero puede haber 15,000 miembros del ejército de Estados Unidos en lo que se ha llamado una remilitarización de Puerto Rico.
MDC: Esto es parte de la política actual del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros podemos catalogar que el imperialismo norteamericano está en una fase de decadencia histórica, que las decadencias de los imperios en la historia son prolongadas y que los imperios, cuando están en decadencia, asumen esas posiciones agresivas que son las que caracterizan hoy el pensamiento norteamericano, un pensamiento ultra conservador, supremacista, hegemónico, fascista.
Han actualizado la Doctrina Monroe, tiene un corolario con el nombre del presidente de los Estados Unidos. ¿Qué es la Doctrina Monroe? La doctrina del desprecio hacia América Latina. Nos ven como traspatio de Estados Unidos. Cuan-
do dicen que América es para los americanos, ¿qué América es para los americanos, y para qué americanos? Lamentablemente, hay gobiernos lacayos en nuestras regiones, en la América Latina y en el Caribe, que se subordinan a los intereses de Estados Unidos.
Muchas veces, amigos solidarios de países como Puerto Rico, nos alertan: cuidado, Cuba, que aquí hay movimiento de tropas y de marines yanquis.
También es parte de la guerra psicológica, de meterle miedo a nuestros pueblos, de tenernos atemorizados y que nos arrodillemos ante el imperio. Es parte de esa concepción geopolítica y de pensamiento reaccionario de Estados Unidos
LDJ: Tengo que decir, y Jorge estoy seguro que va a estar de acuerdo conmigo en eso, que para quienes consideramos que Puerto Rico en efecto es un país ocupado militarmente, para nosotros es una vergüenza que se utilice nuestro territorio para agredir a países hermanos como pasó con Venezuela y como se está potencialmente planeando con Cuba.
MDC: Nosotros sabemos el sentimiento de ustedes los boricuas por su independencia y su compromiso con las causas de América Latina y el Caribe. Y qué más decir, ustedes saben en qué dirección va nuestro sentimiento, nuestro cariño, nuestra admiración hacia ustedes y nuestro compromiso con la causa de ustedes.
LDJ: Presidente, hace poco nuestra gobernadora, la gobernadora de Puerto Rico, decía que se están preparando en Puerto Rico para liberar a Cuba.
MDC: Está muy deseosa de que en Cuba pase algo. Habría que ver si ella tendría valor de cometer algo contra Cuba.
Yo creo que los dirigentes políticos, los que ocupamos responsabilidades representando pueblos, en cualquier lugar del mundo, independientemente de las ideologías que defendamos, debemos tener una actitud responsable, y para nada hacer llamados a la guerra ni a la agresión, ni a la injerencia, ni a la ocupación de otro
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país, ni a la humillación o a la intervención contra un pueblo. Creo que todos tenemos una responsabilidad, para que haya multilateralismo, para que se respete la dignidad de los pueblos, para que cada pueblo pueda escoger, aunque sea contrario a nuestros principios, su modelo de gobierno, su sistema político. Y ser capaces, con toda esa diversidad, de construir consensos, de lograr unidad dentro de la diversidad, que fue lo que siempre se defendió por parte de Cuba en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que es un bloque de integración latinoamericana y caribeña. Fue en Cuba, precisamente, la Cumbre de la CELAC, en que el general del ejército llevó ese postulado de unidad dentro de la diversidad, y logramos que América Latina y el Caribe se proclamara como Zona de Paz. Esa paz hoy está agredida.
JLT: Para cerrar, si quiere darle un mensaje no solo al público de Claridad, sino también pensando en el público puertorriqueño, dentro y fuera de Puerto Rico, que estaría viendo o leyendo esta entrevista.
MDC: Yo quiero decirles que esta conversación con ustedes, que son muchachos jóvenes y que representan al pueblo de Puerto Rico, para uno también es una vivencia personal que nunca voy a olvidar y que también me emociona.
Como sabía que iba a conversar con ustedes, yo les traje –lo tengo aquí, garabateado– para que sepan cuál es nuestro sentimiento hacia Puerto Rico… Silvio Rodríguez y Roy Brown, músico y cantante puertorriqueño, pusieron en la banda sonora, en la memoria musical de mi generación una canción que es un himno a nuestros dos pueblos, a lo que se estiman
mutuamente como pueblos. Les voy a leer una sola estrofa.
Si tengo un hermano, hermano que arde, hermano mestizo, hermano de hambre, empapo mis signos con luz de su aire, tiño mi bandera también de su sangre.
Eso es, para nosotros, Puerto Rico. Es la isla cercana y el pueblo hermano con el que compartimos sueños de independencia contra el colonialismo y contra el neocolonialismo. Puerto Rico es la nación hermana que tiene una bandera similar a la nuestra, con los colores invertidos. Puerto Rico y Cuba son el Grito de Yara y el Grito de Lares en 1868; fueron los gritos de nuestra independencia. De Puerto Rico es el general Juan Rius Rivera que combatió en la Guerra de Independencia de Cuba. Puerto Rico y Cuba son el ideario martiano y el ideario hostosiano buscando, desde las Antillas, equilibrar el mundo. Puerto Rico y Cuba es Lola Rodríguez y su poema, que cualquiera, en Cuba y Puerto Rico, lo pueden recitar, y que dice “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, recibimos flores o balas con el mismo corazón”. Puerto Rico y Cuba son Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores, Andrés Figueroa Cordero, por los que Cuba reclamó sus derechos y su libertad durante muchos años y qué bueno que luego pudimos tenerlos entre nosotros en algún momento acá. Pero Puer to Rico y Cuba son también Carlos Muñiz Varela y Santiago Mari Pesquera , un cubano y un boricua asesinados por terroristas por compartir los mismos ideales en Puerto Rico.
Los cubanos, desde Mar tí, hemos pensado que nuestra independencia nunca estará completa
hasta que no esté completa la independencia de Puerto Rico.
Por lo tanto, hermanos, como ustedes están con nosotros, nosotros estamos con ustedes. Para el pueblo boricua, nuestro aprecio, nuestro sentimiento, nuestro cariño, nuestra hermandad, y siempre los estaremos defendiendo en todas las tribunas.
Si el espacio de ustedes permite también llegar a la América Latina y el Caribe, decirle a los pueblos de la América Latina y el Caribe, que cuando se lucha hoy por Cuba se está luchando por la libertad, por la independencia, por la soberanía, por la autodeterminación, contra el imperialismo y por la justicia social. Si todos nos unimos en esa lucha, hoy por Cuba y mañana por Puerto Rico, otro día será por otros pueblos y por otros países, esa unidad será la pared contra la que se estrellará la agresión imperial siempre. Y tenemos que estar convencidos todos en América Latina y el Caribe de que venceremos.
Muchas gracias a ustedes por este encuentro y esta posibilidad.
... hermanos, como ustedes están con nosotros, nosotros estamos con ustedes. Para el pueblo boricua, nuestro aprecio, nuestro sentimiento, nuestro cariño, nuestra hermandad, y siempre los estaremos defendiendo en todas las tribunas.