El movimiento relativo
Pedro Tzontémoc
El fotógrafo es movimiento. Viaja, camina y corre, sube, baja, se acerca y se aleja, danza en torno a su objetivo hasta que encuentra lo
que busca. Se mueve para ello y todo se mueve a distintas velocidades. Podemos descubrir cuánto se mueve el entorno, si se permanece inmóvil
y Podemos percibir cómo un paisaje, que está relativamente quieto, se desplaza a gran velocidad si es uno quien se mueve frente a él.
En términos teóricos se comprende con facilidad pero cuando, por el motivo que sea, es el fotógrafo quien no puede moverse o al
hacerlo tiene que fijar la atención en su propio movimiento, es preferible detenerse para mi-rar desde un punto fijo lo que sí se mueve a
su alrededor, sin importar si ese punto sea el centro de una plaza o el asiento de un automóvil que se desplace a cien kilómetros por hora.