Desarrollo del Adolescente Autor: Mtro. Justino Vidal Vargas Unidad: 1
Desarrollo del adolescente Unidad 1 La adolescencia: Aspectos conceptuales y contextuales Mtro. Justino Vidal Vargas 1 Introducción Esta unidad presenta las características fundamentales de una etapa del desarrollo humano denominada adolescencia, las cuales se han delineado a partir de concepciones teóricas, pues para fines de corte psicológico, no sólo es importante conocer y describir tal fase, sino además, identificar competencias que puedan ser susceptibles de transformación y contextualización, para adecuarse a actividades educativas enlazadas con la familia, la escuela y la sociedad. Aun cuando la perspectiva central será la psicológica, es importante llevar a cabo una aproximación de tipo multidisciplinario. En la actualidad, abordar a la adolescencia conlleva la necesidad de considerar aspectos biológicos, sociales, culturales, e históricos, con el fin de recuperar aportaciones importantes para su estudio. Entendemos la adolescencia como proceso psicológico y social, que se desencadena debido a cambios anatómicos y fisiológicos propios de la pubertad. Al mismo tiempo, debemos reconocer que como etapa de desarrollo, ésta sólo existe en sociedades industriales, por tanto tiene fuertes raíces en contextos sociales determinados. Estos son dos ejemplos de la importancia de adoptar un enfoque multidisciplinario para el análisis de la adolescencia. 2 La adolescencia A lo largo del siglo XX el estudio de la adolescencia se fue ampliado. El aumento de la población juvenil en este tiempo, ha puesto énfasis en las características de esta fase -a veces denominada de transición- pues su carácter complejo dificulta establecerla como un conjunto de características universales. De la misma forma que otras etapas, como la niñez, la adultez o la vejez, los lineamientos que las teorías científicas sugieren, son únicamente guías que se ajustan y entran en un juego de construcción no sólo desde el individuo, sino también desde la interacción social, que modifica incluso la visión que se tiene de estas fases. A causa de lo novedoso del concepto y de las expectativas que ha generado, así como de sus tergiversaciones, la adolescencia se ve como un punto álgido. Partir de alguna definición sobre esta etapa nos llevaría a desconocer gran cantidad de cambios que ocurren en ella y en las características que se moldean entre factores sociales, biológicos, físicos y culturales. Al acercarnos más a una caracterización, la tarea se torna real, pues llegamos a integrar las aportaciones valiosas que cada teoría ha dado y que nos plantean la reflexión, al menos, en dos ámbitos: Por un lado, el cambio cualitativo al que nos enfrentamos como profesionales, por que el (la) joven con la que trabajamos no se ajusta con algunos patrones revisados, lo que nos lleva a realizar una reflexión y en un segundo plano, a considerar que, si bien es una etapa
construida por factores psicológicos, biológicos, sociales, culturales e incluso económicos, éstos reflejan la diversidad a la que atendemos en dicha etapa, responsabilizándonos de su visión, trato y perspectiva. Algunas de las definiciones de adolescencia se tratarán de manera particular en ciertos textos; sin embargo, vale la pena resaltar los seis puntos de referencia que propone Horrocks (1986) y que de manera general, pueden considerarse vigentes. Éstos son: ● El ser humano se hace más consciente de sí mismo en la adolescencia. ● Ésta es una época de búsqueda de estatus como individuo. ● Las relaciones de grupo adquieren mayor importancia. ● Se sigue una etapa de desarrollo físico y de crecimiento que es característico de la especie pero que, paradójicamente, también es idiosincrásico. ● Es una etapa de expansión, desarrollo intelectual y de experiencia académica. ● Se considera que es una etapa donde se desarrollan y evalúan valores. 3 Adolescencia en contexto Hemos considerado que la adolescencia es una etapa que se ha generado en el curso del siglo XX. Los factores que se han construido alrededor del concepto y sus características, se entretejen y van creando aspectos novedosos que conducen a una ampliación del marco de referencia y la idea que tenemos sobre esta fase. Philip (1999), plantea que la etimología de adolescente viene de adolescere, cuyo significado plantea como “crecer” y lo extiende hasta “crecer hacia la madurez”, lo que le permite establecer algunos límites conceptuales que a continuación exponemos: Adolescencia: Período de desarrollo entre la niñez y la madurez. Madurez: Momento de la vida en el que un individuo se hace adulto física, emocional e intelectualmente. Pubertad: Período en el que una persona alcanza la madurez sexual y es capaz de reproducirse. Pubescencia: Fase en la que se dan los cambios físicos relacionados con la maduración sexual. Hemos visto parte de lo que se considera una descripción de la adolescencia, que corresponde a factores de índole biológica y psicológica. La ampliación del contexto es marcada por agentes sociales, pues a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado pudimos observar y experimentar que tales bases se modificaron por patrones de crianza, o bien de orientación educativa, aunados al surgimiento de movimientos sociales que impactaron la participación y el crecimiento; tales como revueltas estudiantiles, recomposición del sistema familiar, cambios de significado e interpretación de los valores, revoluciones sexuales y cibernéticas, para inaugurar el presente siglo con la brutalidad de la guerra y la consolidación paulatina del narcotráfico, en el que los jóvenes juegan un papel cada vez más activo. 4 Perspectiva histórica La información sobre la perspectiva histórica que presentamos es muy general y nos permitirá hacer una semblanza y confirmar el argumento de que la adolescencia fue un concepto creado en el siglo XX.
En la cultura griega, filósofos emblemáticos como Platón (siglo IV a de C) y Aristóteles (siglo IV a de C), plantearon ciertas ideas acerca de la juventud. Para Platón en esta etapa aparecía el razonamiento, por lo que la consideraba el momento en el que el individuo debía estudiar ciencias y matemáticas. Para Aristóteles, durante la juventud el individuo creaba una autodeterminada capacidad de elección, que se convertía en sello distintivo de la madurez. Aristóteles también señaló el egocentrismo de los jóvenes en dicha fase, cuando creen saberlo todo y están convencidos de ello. Durante la Edad Media, los niños y adolescentes eran considerados como adultos en miniatura y el trato que se les ofrecía era una disciplina férrea. Se reporta que en el siglo XVIII, Jean Jacques Rousseau propuso un cambio de visión al plantear que ni los niños ni los adolescentes eran adultos, puesto que coincidía con Platón en la idea de que en dicha etapa aparece el razonamiento y que por tanto, se debería fomentar la curiosidad (entre los 12 y 15 años). Así, planteó que los individuos maduran emocionalmente entre los 15 y 20 años, sustituyendo el egoísmo -descrito por Aristóteles- por el interés hacia los demás. Rousseau estableció la creencia de que el desarrollo tiene fases claras y delimitadas, aspecto que fue retomado hasta el siglo XX, pues en su tiempo tal idea se consideró especulativa. El concepto adolescente fue forjado por diversos psicólogos, reformadores urbanos y orientadores educativos entre 1890 y 1920. Entre los años 1900 y 1920, fueron desarrolladas normas de conductas dirigidas a imponer la pasividad en los adolescentes; como ejemplo mencionamos la potenciación del espíritu escolar y el culto al héroe en los equipos deportivos. En 1904, G. Stanley Hall (1844–1924) publica dos volúmenes de un libro titulado Adolescente, de ahí que sea considerado como el padre del estudio científico de dicha etapa. En su trabajo, Hall aplicó las dimensiones científicas y biológicas de Darwin al estudio del desarrollo del joven, planteando que la herencia interactúa con las influencias ambientales para determinar el desarrollo del individuo. Para Hall, la adolescencia se desarrolla entre los 13 y 23 años y se caracteriza por un período de tempestad y estrés, al ser una etapa dominada por conflictos y cambios anímicos. Esta idea había sido tomada de las descripciones del sturm und drang, hechas por autores alemanes como Goethe y Shiller, cuyas obras se caracterizaban por puntualizar el idealismo, el compromiso con las metas, la pasión, el sentimiento y la revolución, aspectos que Hall estableció como una analogía con esta etapa. Las nociones que Hall heredó al estudio de la adolescencia, radican en que se apartó de la especulación para allanar un camino hacia el estudio científico. Margaret Mead (1928) estudió a los jóvenes samoanos y concluyó que la naturaleza del desarrollo adolescente no era biológica sino sociocultural, lo que contradecía la postura de Hall. El argumento que utilizó se relacionaba con la permisividad; puesto que en la transición suave de la adolescencia hacia la adultez -como sucedía en Samoa- se mostraban pocas turbulencias.
La permisividad a la que aludió Mead se relacionaba con el hecho de que los niños presenciaban relaciones sexuales, realización de tareas importantes, nacimientos o muertes, considerando dichos eventos como algo natural que los permitía conocer el rol que desempeñarían de adultos, lo cual reducía enormemente la tensión en esta etapa. Los estudios de Mead fueron criticados por Freeman (1983), quien encontró en ellos sesgos y errores. Este autor argumentó que en Samoa, la adolescencia era igual de estresante y que la delincuencia aparecía en dicha fase de la misma manera que en otras culturas. Actualmente se reconoce una controversia entre ambos puntos de vista, lo que permitirá continuar con una discusión que promoverá el acercamiento a ambas posturas (ambientalista y biologisista) para integrarlas a un sistema más amplio. 5 El estudio de la adolescencia: Disciplinas y métodos El estudio de la adolescencia ha tomado carta de naturalización entre disciplinas de las ciencias sociales, la educación y la conducta. Un primer aspecto a considerar es que, al ser un objeto de estudio, la adolescencia ha sido susceptible a la utilización del método científico, que es un enfoque utilizado para obtener información precisa, el cual incluye los siguientes pasos: Conceptuar el problema, recolectar datos, extraer conclusiones, revisar las conclusiones de la investigación y tratar de integrarlas dentro de la teoría que guía la investigación. A lo largo del siglo XX, los resultados que han arrojado las investigaciones sobre adolescencia se han consolidado en productos que abarcan desde artículos hasta tratados, manuales y libros especializados, que permiten continuar el estudio e incorporar y criticar teorías, tendencias y generalizaciones, para encontrar nuevos derroteros que reconceptualicen tanto a la adolescencia en particular, como al panorama o ciclo de vida en general. El establecimiento de esta etapa en los adolescentes constituye el objeto; a partir de ahí se seleccionan aspectos dignos de ser estudiados, tales como actitudes, inteligencia, tiempo libre, etc.; posteriormente se decide si se usará a una población o sólo una muestra y qué características serán tomadas en cuenta. Para tal acercamiento, las técnicas que han sido reportadas como las más representativas son las siguientes: Técnica 1. * La observación. * Las entrevistas y los cuestionarios. Técnica 2. * Los test estandarizados. * Las medidas fisiológicas. * Los estudios de caso Técnica 3. * Las etnografías. * Las historias de vida. * Los estudios correlacionales. Estas técnicas no se han agotado y actualmente van (re)surgiendo métodos tanto de características cuantitativas y cualitativa como mixtas; todo depende de qué aspecto de la adolescencia se vaya a estudiar. Te pedimos que expongas y discutas las definiciones y su respectiva caracterización basándote en los textos.
6 Aspectos incluidos en el estudio psicológico de la adolescencia. De la misma forma resulta muy complejo establecer una definición de la adolescencia, pues los aspectos que se interesan por ella se entrecruza con lo biológico (la pubertad) hasta la actual y sorprendente gama de actitudes sociales, tales como el consumo de diversos productos (desde tenis hasta drogas) o las posturas políticas de los jóvenes, desde los empresarios hasta los altermundistas. La diversidad nos lleva a plantear ciertos patrones cognoscitivos, el desarrollo y construcción de actitudes emocionales, la influencia de las instituciones escolares y familiares y la incorporación de perspectivas de género; mientras tanto la globalización indica la manera en que estas interacciones transforman y contextualizan para crear nuevas formas que modificarán nuestra visión de la adolescencia. 7 Conclusión La presente unidad abre la puerta a una de las etapas de desarrollo humano más controvertida y polemizada: La adolescencia. Como observamos, no ha sido fácil establecer una definición, pues las caracterizaciones aportan una variedad de teorías que, cada una en su justa dimensión, han enriquecido el concepto. Vimos también que a partir del siglo XX se crea dicho término y que gracias a los trabajos de Hall y Mead se ha cimentado la investigación en este campo Finalizamos con un recordatorio -más que una nueva aportación- de que la investigación de esta etapa es por sí misma un objeto de estudio en el que confluyen disciplinas sociales, biológicas, psicológicas, educativas, antropológicas e incluso económicas. Nuestro fin será acercarnos a la parte psicológica –que es la que nos corresponde- en frontera con la educación, para así generar los conocimientos teóricos y prácticos que permitan trabajar de manera idónea con los jóvenes.