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Los dinosaurios surgen durante el periodo Triásico hace más de 230 millones de años, casi al inicio de la era mesozoica conocida también como la “era de los dinosaurios”.
Durante los periodos siguientes, el Jurásico y el Cretácico, llegaron a ser los vertebrados terrestres predominantes. Gran parte del conocimiento sobre los


primeros dinosaurios proviene de América del Sur, donde se han encontrado fósiles tanto de los dinosaurios más antiguos como de sus predecesores.
Aunque la evidencia fósil es limitada, se piensa que el ancestro común de los dinosaurios fue un pequeño animal bípedo similar al Eoraptor lunensis.

Una extinción masiva que tuvo lugar hace 201 millones de años marcó el fin del Triásico y el inicio del Jurásico. Este evento causó la desaparición de numerosas especies, incluyendo la mayoría de los terápsidos y varias líneas de reptiles parecidos a los cocodrilos. El vacío ecológico dejado por esta extinción permitió la expansión de los dinosaurios, quienes dominaron la Tierra durante los siguientes 135 millones de años.
Una de las especies más







El Cretácico se extendió por 79 millones de años y fue un periodo de notable riqueza evolutiva. En el hemisferio sur surgieron linajes únicos de dinosaurios que nos ayudan a comprender, entre otras cosas, cómo se conectaban los continentes en el pasado.
Un ejemplo de esta diversidad es el grupo de pequeños dinosaurios acorazados llamados paranquilosaurios, que se distinguieron de sus parientes del hemisferio norte por desarrollar una estructura novedosa en sus colas.
El descubrimiento de Stegouros elengassen chilena, dio a conocer este grupo singular que vincula especies de América del Sur, la Antártida y Australia.
Stegouros elengassen Ilustración: @MNHN/Gabriel Díaz Yantén




Hace 66 millones de años, la mayoría de los dinosaurios desaparece en una de las extinciones más devastadoras.
Este evento marca el fin de la era mesozoica y el inicio de la era cenozoica o "era de los mamíferos". Existen varias hipótesis para explicar esta extinción masiva. Se consideran como causas la disminución del nivel del mar y el vulcanismo extremo, pero
la más aceptada sugiere que el impacto de un meteorito fue el factor determinante. Dinosaurios como Gonkoken nanoi, que habitaron la última etapa de la “era de los dinosaurios”, serán clave para comprender las adaptaciones de estos animales a los grandes cambios climáticos y pérdida del hábitat de fines del Mesozoico.



Sólo un linaje de dinosaurios logró sobrevivir a la gran extinción del Cretácico: las aves. Desde pequeños colibríes hasta grandes avestruces constituyen el grupo de vertebrados terrestres más diverso en la actualidad.
En este proceso surgieron familias distintivas como los forusrácidos, enormes aves corredoras y superdepredadoras conocidas como "aves del terror". Un notable ejemplo de este grupo es Kelenken guillermoi, reconocido por su gran tamaño y aspecto imponente.

Durante la primera parte del Cenozoico, las aves experimentaron una gran diversificación, dando lugar a una amplia gama de linajes que condujeron a su riqueza actual.


Los fósiles que yacen en los suelos del sur del mundo son más que simples huesos petrificados: son las huellas de un pasado remoto que aún resuena en nuestro presente.
Estos hallazgos enriquecen el conocimiento de la evolución y nos invitan a reflexionar sobre nuestro rol en la vasta historia de la vida en el planeta.


Auspician



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