BOLETÍN 6
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Fuente: Gerencia de Instrumentos IDPC. Recorrido Civinautas - colegio Manuela Beltrán, Park Way. 26 de septiembre de 2025.
El boletín Teusacá No. 06 marca un hito al convertirse en la primera edición publicada durante la etapa de implementación del PEMPD Teusaquillo, un momento en el que las decisiones, los proyectos y las acciones comienzan a materializarse en el territorio. En esta nueva fase, Teusacá continúa consolidándose como un medio para contarle a la ciudadanía qué está pasando, quiénes participan y cómo avanza la gestión del patrimonio en el área PEMPD.
A partir de esta edición, Teusacá fortalece su apuesta digital con el propósito de ampliar su circulación y facilitar el acceso a la información por parte de vecinas y vecinos, organizaciones sociales, estudiantes y demás personas interesadas. Esta versión en línea busca convertirse en un puente más directo, ágil y cercano entre el PEMPD y la comunidad, permitiendo que los contenidos puedan consultarse, compartirse y convertirse en una invitación a participar en los temas que atraviesan el patrimonio del territorio.
El tema central de esta edición es el patrimonio cultural visto desde la mirada de las niñas y los niños, inspirado en el recorrido pedagógico realizado en septiembre por el equipo de Civinautas del IDPC junto a estudiantes de primero y tercero de primaria del Colegio Manuela Beltrán. Durante la jornada, las niñas y los niños recorrieron parte del río Arzobispo y el Park Way, y su curiosidad, preguntas y entusiasmo recordaron que la apropiación del patrimonio comienza desde la infancia y que su mirada contribuye a construir una relación más cercana, afectiva y consciente con el patrimonio de Teusaquillo.
Fuente: Gerencia de Instrumentos IDPC.
Recorrido Civinautas - colegio Manuela
Beltrán, escultura
Almirante Padilla. 26 de septiembre de 2025

El desarrollo de recorridos orientados al reconocimiento y la apropiación de los lugares por parte de la ciudadanía, y en especial de las nuevas generaciones, hace parte de la apuesta del Plan Especial y Protección Distrital - PEMPD por consolidar a Teusaquillo como un ámbito urbano de derechos culturales, en el que se valore su historia y la diversidad de sus patrimonios. Esta visión pone un especial énfasis en el cuidado de espacios públicos de carácter patrimonial, como el río Arzobispo y el Parkway.
El espacio público es el conjunto de lugares que pertenecen a todas las personas: calles, parques, plazas y otros ámbitos de uso común donde es posible encontrarnos, circular, expresarnos y convivir. Se trata de un espacio abierto y gratuito que promueve la vida en comunidad, fomenta la igualdad y hace posible que la ciudad sea un escenario de encuentro e intercambio. Cuando el espacio público es de carácter patrimonial, además de cumplir estas funciones, adquiere un valor histórico y simbólico para la comunidad. Son lugares que conservan memorias, tradiciones e historias, y que contribuyen a reconocer quiénes somos como colectivo; por ello, su cuidado es una responsabilidad compartida.
En este sentido, es importante reconocer que dentro del ámbito del PEMPD existen dos categorías específicas de espacio público patrimonial, reguladas por la norma urbana y que permiten intervenciones para conservar los valores emblemáticos de Teusaquillo:
CATEGORÍA 2
ESPACIOS REPRESENTATIVOS
Las intervenciones permitidas corresponden a acciones de mantenimiento, reparación y rehabilitación de pisos, así como a la localización de mobiliario, señalización, señalética e iluminación, garantizando que estas contribuyan a mejorar y/o mitigar conflictos de uso, accesibilidad y ocupación de estos espacios. La ampliación del tratamiento del espacio público se permite hasta el paramento de los inmuebles con los que limita.
CATEGORÍA 3
ESPACIOS CONTEXTUALES
En estos espacios se permiten intervenciones que incluyan cambios en superficies, mobiliario, señalización, señalética e iluminación, siempre que contribuyan a mejorar y/o mitigar conflictos de uso, accesibilidad y ocupación. La ampliación del tratamiento del espacio público se permite hasta el paramento de los inmuebles que los conforman.

El 26 de septiembre de 2025, el equipo del Plan Especial de Manejo y Protección Distrital - PEMPD de Teusaquillo acompañó un recorrido pedagógico realizado por Civinautas del IDPC a lo largo de la ribera del río Arzobispo y el Park Way, junto a estudiantes de primero y tercero de primaria del colegio Manuela Beltrán. Con su energía y curiosidad, las niñas y los niños dieron vida a cada una de las estaciones del recorrido.
La jornada inició con una invitación a descubrir el río como un patrimonio vivo. En la primera estación, las y los estudiantes observaron el cauce, identificaron sonidos de la naturaleza y reconocieron cómo este afluente ha moldeado la historia del sector. A través de preguntas sencillas y ejercicios de percepción, comprendieron que el río no es solo un elemento natural, sino una parte fundamental de la vida del barrio.
En la segunda estación, el grupo exploró el Park Way como paisaje cultural, aprendiendo que esta alameda no surgió de manera espontánea, sino como resultado de un proyecto urbano que integró
naturaleza, movilidad y vida comunitaria. Las niñas y los niños realizaron pequeñas misiones de observación —como identificar especies de árboles, notar diferencias en las texturas del suelo y reconocer los distintos usos del corredor ambiental—, cuyos hallazgos propiciaron conversaciones espontáneas sobre el valor de cuidar los espacios compartidos.
La tercera estación se centró en la memoria del territorio. A través de relatos e historias locales, las y los participantes conocieron cómo ha cambiado el barrio, quiénes lo han habitado y qué hechos han dejado huella en el tiempo. Las y los estudiantes compartieron anécdotas familiares y compararon el paisaje actual con el que imaginaron del pasado, conectando el patrimonio con sus propias experiencias.
En la cuarta estación, las niñas y los niños asumieron un reto colectivo: identificar elementos del entorno que podrían mejorarse o protegerse. Este ejercicio despertó reflexiones sobre la importancia de mantener limpio el río, sembrar más árboles y respetar los espacios verdes como parte del cuidado del patrimonio ambiental y cultural.


El recorrido concluyó en la quinta estación, donde cada niña y niño compartió aquello que más le había sorprendido. Algunos hablaron del sonido del agua “escondida”, otros describieron el Park Way como “un parque que cuenta historias”, y varios destacaron la necesidad de cuidar el barrio para que más personas puedan disfrutarlo. Con esta memoria compartida se cerró la jornada, reafirmando el valor de acercar a las nuevas generaciones al patrimonio, al cuidado del territorio y a la experiencia de caminar la ciudad con atención y asombro.
Posteriormente, el 24 de octubre, en el colegio Manuela Beltrán, el equipo de Civinautas propició un espacio para recoger las memorias del recorrido junto a las y los estudiantes de cada curso. Este encuentro estuvo marcado por la emoción y la reflexión. Las niñas y los niños compartieron lo que habían sentido durante la experiencia: algunos hablaron de libertad, paz y tranquilidad; otros de la alegría de conocer árboles y descubrir el río. También surgieron sentimientos de tristeza al reconocer el agua sucia, la presencia de basura y señales de contaminación. Sus palabras evidenciaron una sensibilidad especial frente al entorno y una comprensión temprana de la importancia de su cuidado.
En la búsqueda conjunta de soluciones, las niñas y los niños propusieron acciones sencillas pero fundamentales, como no arrojar desechos y proteger los espacios naturales que visitaron. El cierre se llenó de color cuando todos compartieron sus dibujos del recorrido, expresando, a través de líneas y formas, lo que sus palabras ya habían anunciado: un deseo genuino de contribuir al cuidado de la naturaleza y del territorio que habitan.












Fuente: Gerencia de Instrumentos IDPC. Recolección de memorias en el colegio Manuela Beltrán. 24 de octubre de 2025.










Para que Teusaquillo pueda consolidarse, en un horizonte de 20 años, como un ámbito urbano de derechos culturales que ha recuperado, restaurado, respetado y valorado su historia y sus diversos patrimonios —y en el que se hayan materializado proyectos urbanísticos integrales como el río Arzobispo, el Park Way, la calle 45 y el entorno patrimonial de la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán—, el Plan Especial de Manejo y Protección Distrital - PEMPD de Teusaquillo debe garantizar la puesta en marcha y el funcionamiento efectivo de su Sistema de gestión y gobernanza.
Este sistema está conformado por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural - IDPC, en calidad de ente gestor, responsable de la coordinación interinstitucional necesaria para el desarrollo de los programas, acciones y proyectos definidos por el Plan; la Junta Teusaquillo, como órgano consultivo para el direccionamiento estratégico, integrada por las entidades que participaron en la aprobación del instrumento; y el Comité Único de Participación Integral - CUPI, que actúa como instancia de interlocución y vocería de los diversos actores del territorio.
Desde septiembre de 2024, el CUPI viene funcionando de manera permanente para formular recomendaciones al IDPC en su condición de ente gestor, realizar seguimiento a la implementación del PEMPD, apoyar la divulgación del instrumento y gestionar iniciativas privadas y sociales que puedan vincularse a la ejecución de los programas, acciones y proyectos en el territorio. Esta instancia es de gran importancia dentro del ciclo del Sistema de gestión y gobernanza y constituye una base fundamental de la participación comunitaria para potenciar los objetivos del PEMPD en Teusaquillo.
El Comité cuenta, entre otras representaciones, con la participación de instituciones educativas como la Universidad Nacional de Colombia – sede Bogotá, los colegios Técnico Palermo y Champagnat, así como
un delegado de la Dirección Local de Educación de la localidad de Santa Fe. Esta composición busca fortalecer las estrategias pedagógicas orientadas al reconocimiento y cuidado de los patrimonios del territorio, así como promover la inclusión de las nuevas generaciones en la construcción colectiva que demanda la implementación del instrumento.
De conformidad con la Resolución 943 de 2023, el CUPI está integrado por las y los representantes de las Juntas de Acción Comunal dentro del ámbito del instrumento; las instituciones educativas de las localidades de Teusaquillo y Santa Fe; las Juntas Administradoras Locales - JAL de ambas localidades; los consejeros y consejeras locales de patrimonio cultural de Teusaquillo y Santa Fe; y los Consejos de Planeación Local CPL de dichas localidades.


El Proyecto Urbano Especial Río Arzobispo, contemplado en el Plan Especial de Manejo y Protección Distrital - PEMPD de Teusaquillo, constituye una de las apuestas más importantes para articular el patrimonio cultural con la estructura ambiental del territorio. Este proyecto reconoce al río como un elemento fundamental del paisaje urbano y de la memoria histórica de la ciudad, y lo posiciona como un eje articulador entre la naturaleza, el espacio público y la vida cotidiana de los barrios que hacen parte del ámbito del PEMPD Teusaquillo.
El proyecto tiene como objetivo recuperar y poner en valor el río Arzobispo como corredor ambiental, fortaleciendo su función ecológica y su relación con el entorno urbano. A través de acciones orientadas a la protección del recurso hídrico, la vegetación y la biodiversidad asociada, se promueve una manera de habitar la ciudad en la que el cuidado de la naturaleza se entiende como parte integral de la conservación del patrimonio y de la mejora de la calidad de vida urbana.
Además de su dimensión ambiental, el Proyecto Urbano Especial Río Arzobispo incorpora un sólido componente social y educativo. Mediante la consolidación de espacios de encuentro, recorridos peatonales y áreas para la contemplación y el aprendizaje, el proyecto fomenta la apropiación del patrimonio cultural y natural, en especial por parte de niñas, niños y jóvenes. De esta manera, el río se transforma en un aula abierta, que permite reconocer la historia ambiental del territorio y fortalecer vínculos de respeto, cuidado y corresponsabilidad con el entorno.
Así, el río Arzobispo se integra como un patrimonio vivo, capaz de conectar generaciones y de transmitir valores de sostenibilidad, identidad y cuidado colectivo. Su recuperación no solo contribuye a la adaptación al cambio climático y a la mejora del espacio público, sino que también refuerza el sentido de pertenencia y la conciencia patrimonial, asegurando que las nuevas generaciones reconozcan y protejan este legado natural y cultural de la ciudad.