La historia del barrio Bosque Calderón Tejada en Bogotá ha estado marcada por las tensiones propias de un barrio visto como ilegal. Pese a que más de cinco generaciones de familias llevan habitando este lugar desde inicios de siglo XX, a lo largo de su trayectoria, el acto de resistencia por parte de sus habitantes ante el posible desalojo y la presión inmobiliaria ha sido una constante. Pero no es solo eso lo que caracteriza al barrio. Su condición de espacio aferrado a las faldas de los cerros Orientales de Chapinero, su ubicación a orillas de la quebrada Las Delicias y el desarrollo de una tradición de organización comunitaria que ha luchado por la búsqueda y garantía de condiciones mínimas de habitabilidad también son circunstancias que lo definen. Sin estos elementos no podría hacerse referencia al vínculo que existe entre los habitantes y su barrio.