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PARNASUS JULIO 2026

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LA GACETA PARNASUS

Queridos lectores:

El invierno asunceno trae consigo esa quietud propicia para la lectura pausada, y esta edición de julio parece haberse contagiado de ese mismo espíritu contemplativo. Abrimos con Thomas Whigham, quien cierra su recorrido por las memorias del cónsul británico Cecil Gosling con el relato de un baile campestre de 1900 que terminó en tragedia, una ventana íntima a las costumbres y pasiones del Paraguay rural de principios de siglo (artículo publicado originalmente en El Nacional, 14 de julio de 2024, y reproducido aquí con autorización del autor).

Bob Ambrose nos regala un poema bilingüe que abraza los colores del invierno como promesa silenciosa del verano por venir, mientras que Carla Molinas nos sorprende con un relato tan sensual como ingenioso sobre el amor por los libros usados, esos objetos con historia propia que también saben de cicatrices y de tiempo.

Marco Fano nos lleva de viaje por la historia de la cartografía, desde la Biblioteca de Alejandría hasta el error de cálculo que llevó a Colón a las Américas, un recorrido fascinante entre la ciencia, el mito y los "fake news" de la antigüedad. Y Claudio Velázquez recupera las vivencias de un combatiente paraguayo durante la Guerra contra la Triple Alianza, un testimonio que nos recuerda las dimensiones humanas de los grandes conflictos históricos.

Los invitamos a sumergirse en esta edición con la misma calma con la que se disfruta una tarde de invierno junto a un buen libro.

Tahiana Larissa

UN BAILE EN EL CAMPO (PARAGUAY, 1900) —

THOMAS WHIGHAM

CONVIRTIÉNDOSE EN EL COLOR DEL

INVIERNO — BOB AMBROSE

VIBRANTE SILENCIO — CARLA MOLINAS

Unbaileenel campo por Thomas Whigham

Enlasúltimassemanas,hecompartidoconustedesfragmentosdel ParaguaydeprincipiosdelsigloXX,extraídosdelasmemoriasde CecilGosling,entoncescónsuldelReinoUnido,hábiljinete, diligenterepresentantedesupaísyexcelentenarradordeanécdotas. HemosvistocómorecorríaAsunciónpreguntandoalagentesobre susvidasyrecuerdos.Tambiénlovimosconversandoconelpadre FidelMaíz,queaunquemuyancianoya,aúnconservabala notoriedadquehabíaadquiridotraselfindelconflictodelaTriple Alianza.

HoyofreceremosunaúltimamiradaaTravelandAdventurein ManyLands,deGosling,estavezconcentrándonosensus observacionesdeunadanzaenelcampoen1900.Veremoscómoel jerokydeaquellosdíasreflejabalaculturaparaguayaengeneral,y cómoeltrágicofinaldeunodeesosbailesenvióunmensajenosólo alagentedelcampodeaquellostiempos,sinotambiénasus bisnietosdehoyendía.

AquíestánlaspalabrasdeGosling:

"Encontréestosbailescampestresmuchomásinteresantesquelosde lapropiaAsunción,dondeseobservabanvestimentaseuropeasylas

banalidadeshabitualesdelasdanzasdesalón.Losbailesdelcampo, porotraparte,eranamenudoeventosbastanteemocionantes,yuna vezestuvepresenteenunodondeocurrióunatragedia.

"Sucediódeestamanera.Meestabaquedandoconunamigoenuna estancia,situadaenunaparteremotaysolitariadelpaís,yunanoche élsugirióquevisitáramosaunestancierovecinoqueestaba ofreciendounbaile.Nosvestimosconnuestrasgalasnativas, bombachas(pantalonesanchos),botasdemontarconespuelasde plata,abrigoligeroypañuelodesedadecoloresanudadoalcuello.

"Lanochellegódegolpe.Mientrasobservábamos,trescohetesse elevaronrepentinamenteenlanochecadavezmásoscuray explotaronconunfuerteestallido.Estaeslaseñalqueanunciaa todoslosvecinos,decercaydelejos,queseacercaunafiestaynose requiereningunaotrainvitación.Yaestabaoscurosalvoporlas estrellasylasluciérnagasquecruzabanelcamino,peroloscaballos conocíaneltrayectoyavanzabanamediogalope,demodoqueen menosdetrescuartosdehoraestábamosennuestrodestino.

"'Bienvenidos,señores,apéense',fueelsaludodenuestroanfitrión, asíque,atamosnuestroscaballoseingresamosalacasa,donde fuimosgratamenterecibidosporsuesposaehija,quienesestaban ocupadaspreparandolosrefrescosparalanoche. Estosconsistíanenunabandejadechipareciénhorneada,una damajuanadevinoseco,unvinoblancofuerte,yotradecaña,elron

paraguayo,queesunaguardienteagradableperomuypotente.

"Ramona,lahijadenuestroanfitrión,eralabelladeldistrito.Altay esbelta,defaccionesregularesyunpardebrillantesojososcuros, sóloteníaquinceaños,perosuincipientefiguraeraunmodelopara unescultor,ycaminabaconlagraciaylapoesíademovimiento comunesalasmujeresdeHispanoamérica.Estabavestidaconuna sencillabatablanca,conencajeenelcuelloylasmangas,yunafalda blanca,bajolacualasomabansuspiesdesnudosperfectamente formados.Enunmechóndesuespesocabellooscurollevabaun manojodeysypodoradodedulcearoma.Nohacefaltadecirque unachicatanhermosateníamuchosadmiradores.Perodeellos,sólo dosresultaronfavorecidos.José,elquemásparecíagustarle,era dueñodeunpequeñoterrenoyunacasacercana.

"Eradomadordecaballosdeprofesióny,cuandonocortejabaa Ramona,recorríaelcampo,deteniéndoseencualquierestancia dondehubierapotrosparadomar.Eraunjinetemuyfino,deesa viejaclasededomadoresdecaballosque,segúnlafrasegaucha,no 'respetaban'aningúnanimal.Nadapodíamoverlodelasillade montar,ylohevistosentaraunpotroferozconunagraciaperezosa yuncigarrilloentreloslabios,perosiemprealertaylistoparael próximomovimientodelanimalenfurecidodebajosuyo.

"Aveceselpotrogirabarepentinamentelacabezaeintentabaasir entresusdienteslaspatasdeljineteo,encabritándose,setambaleaba ycaíahaciaatrás,esperandoasíaplastarlo.PeroJosésiempreera demasiadorápido,yaestabaenpieantesdequeelanimalcayera

ycuandoésteselevantabasobresuspatasJosésaltabadenuevoala sillacomounfelinohastaque,cansadodesusineficacesluchas,el potrodecíaysesometíaaldominiodelhombre.Parecíatanfácily, sinembargo,eratandifícildeimitarparacualquieraquenohubiera nacidoparaeloficio,ysólounosedabacuentadelaseveridaddela luchacuandoeldomadordesmontaba,puesentonces,sielpotro hubierasidorealmentedifícildemanejar,severíalasangregoteando delanarizdeljineteyescurriéndoselentamentedesusoídos.

"Lavidadeundomador,sobretodosicontinúaconsuprofesión despuésdesujuventud,nosueleserlarga.Esunaclasedehombresa quienesunonopuededejardeadmirarporsuextraordinaria habilidadyvalentía.AsíeraJosé,elamantefavorecidoporla hermosahijadenuestroanfitrión.

"Blas,surival,quesenegabaaperderlaesperanzadeconquistara Ramona,aunquesupreferenciaporelotroeraevidenteparatodos, eracazadordeoficioyhacíabuennegociovendiendolaspielesde losanimalesqueabatía.

"Losinvitadoscomenzaronallegaracaballo,seguidosporsus mujeres,quereíanycharlabanmientrasdesmontaban.Losdos rivalestambiénhabíanhechosuaparición,montadosenhermososy enérgicosejemplares,consussillasybridasprofusamenteadornadas conplata.Todosloscaballosquedabanatadosbajolosárboles alrededordelacasa.Losmúsicos—dosguitarristas,unviolinyun

arpa—comenzaronaafinarsusinstrumentosypocodespuéselbaile seabrióconlaacostumbradacuadrilla,quefuedanzadacon considerableceremonia,despuésdelacualtodoelmundose preparóparaelasuntodelanoche.

"Ramonaaúnnohabíabailado,perosehabíaocupadorepartiendo copitasdevinoypastelesalosinvitadosmayores.Cumplidosestos deberes,fuereclamadaparaelbailequeentoncescomenzabaJosé. Blastambiénsehabíalevantadoconelpropósitodeinvitarla,perose leadelantósurival,queestabamáscercadeella.Sesentó malhumoradoylaobservódecerca.Laescenaenlahabitación, débilmenteiluminadaporvelas,eraanimada,alaquedabancolor lospintorescosvestidosdeloshombres,mientraseltintineodesus grandesespuelasgauchasacompañabaelpalpitardelasguitarras. Muchasdelasmujeresllevabanluciérnagasenelpelo,yenlos rinconesmásoscurosdelahabitaciónlaluzdeestosinsectos centelleabaconunbrilloqueseparecía,perosuperaba,alfuegode losópalos.

"HaciamedianochelasparejasseformaronparaelSantaFé.Setrata deunbailecompuestoporintrincadasfiguras,enelquelasmujeres alternativamentealientanyluegoretrocedenanteelardordesus compañeros.Lagraciaylaaudaciacaracterizanlaparticipaciónde loshombresenelbaile,yjueganmuchoconlasespuelasyel rebenqueconcabezadeplata,quesebalanceadesdeunlazoatadoa sumuñeca.Elponchodoblado,quecuelgadelhombro,también

aportamovimientoalaescena.Habitualmenteloshombresylas mujeresimprovisanversosenespañologuaranídurantelosbailes,y esestoloquehacequeseatandifícilparaunextranjerolograr distinciónenelSantaFé.

"Huboungranaplausoalconcluirladanza,cuandoelbailecesópor unmomento,mientraslosinvitadoscentrabansuatenciónenlos refrescos,quefueronrepartidospornuestraanfitrionaysuhija.Las montañasdechipafuerondevoradasconavidezysehicieron grandesincursionesenlasdamajuanasdecañayvinoseco.

"Cuandohabíamoscomidoybebidohastasaciarnos,losdos guitarristaspidieronpermisoparacantaralgunascoplas.Los cantantessonconocidosentodaSudaméricacomopayadoresy correspondenmuyestrechamentealostrovadoresdelaEdadMedia porqueviajandeunlugaraotroycantanbaladasquecuentanlavida ylashazañasdefamososgauchosyotroshéroespopulares.

"Unadelascancionesquecantantrataenteramentedelasacciones deuntalPedroLuna,famosobandidoqueflorecióenArgentina haceunoscincuentaañosyunodelosasesinosmásinfamesque jamáshayadeshonradoaningúnpaís.Sushazañasdeequitaciónyel hechodequeamenudoeragenerosoconlospobreslegranjearonel cariñodelagenteyprovocaronquesumemoriasemantuvieraviva enversosycancionesmuchodespuésdehaberpagadolapenapor susnumerososcriemenes.Lapalabrapayadortieneunorigen

curioso,yaquederivadelapalabraguaranípayé,quesignifica hechicero.Laconexiónentreuncuranderoindio,unintérpreteyun cantanteconlaguitarraparecealgoremota,pero,sinembargo,creo queesbastanteauténticaysurgedelhechodequeelpayésoplabaen unacalabazahueca,loqueproducíasonidosquelosindioscreían queeralavozdelosdioses.Payétambiénsignificabrujería,yesuna palabradeusocomúnentrelosparaguayos.

"Enestaocasión,comoprontosupimos,loscantantesnoestaban preocupadosporelpasado,sinoporelpresente,puesdebíanactuar cadaunoasuturno,comotrompetistasdelafamadelosdos hombresquerivalizabanporlamanodelahijadenuestroanfitrión.

"Elprimerartistaeraunhombredemedianaedadconunrostro morenoyhermosoycabellolargoquesevolvíagris,quelellegaba casihastaloshombros.Unavezafinadasuguitarra,elpayador procedióacantarconvoznasalagudadetenorlascualidadesylos logrosdesupatrón,JoséCampos.Lavozdelcantantenoeradeltodo simpáticaparalosoídoseuropeospero,comotodoslosespañolesy susdescendientes,teníaunmaravillososentidodeltiempoydel ritmo.Lamúsicateníaesanotamelancólicayconmovedorade salvajismoquerecuerdalosdíasdeldominiomoroenEspaña.Las palabrasdelabaladafueronimprovisadasy,aunquetoscamente compuestas,nocarecíanderastrosdeimágenespoéticascomunes inclusoalaspersonassineducacióndeestastierras.Sólounverso, unavívidadescripcióndelaequitación,permaneceenmimemoria.'

Mozoginetazo,ahijuna,capazdellevarunpotroasofrenarloala luna.'

“Huboungranaplausocuandonuestropayadorterminóy,apenas huboamainado,elsegundotrovadorpidiópermisoparadivertiral público.Ésteeraunhombremayor,máscercanoalossetentaquea lossesenta,ymuyhábiltocandolaguitarra,perosusversos improvisados,másquecantarenalabanzadelrivalBlas,estabanen guaraní,asíqueyo,pormiparte,noentendímuchodesu significado.Suesfuerzo,sinembargo,fueevidentementeapreciado, comolodemostraronlosaplausosquerecibió.Ahoralamúsica empezóatocarunvals,peroyaempezabanadespuntarlasprimeras lucesdelalbaporelesteyentrelosinvitadoshabíaunafaltade animaciónmuydiferentealaquereinabaalprincipiodelavelada.

"TantoJosécomoBlasselevantaronyfueronhaciaRamonaa reclamarlaparaelbaile.Cuandolosdoshombresseencontraron frenteaellahubounapelea,eldestellodeuncuchillo,yJosé,después detambalearseporunmomento,cayóalsuelo.Surostroestaba mortalmentepálidoylasangremanabadeunaheridaprofundaen laparteinferiordesucostado.Ramonalesosteníalacabezaentresus brazosyseesforzabapordetenerelflujodesangre.Losdemásse reunieronencírculoobservandoalherido.Lapálidaluzdel amaneceryahabíapenetradoenlahabitacióny,mezclándoseconla luzdelasvelas,mostrabacadadetalledelaescenaconunaclaridad espantosa.Oímoselgalopedeuncaballosobrelahierba.EraBlas huyendodelajusticia.

"Mientrasmirábamos,sehizomásclaroqueJoséestabamuriendo. VariasvecesintentóhablarconRamona,perolaspalabrasnole salíanyhabíaunsonidoominosoensugarganta.Finalmentelogró sentarse,sevolvióparamirarlosojosdelamujerquelososteníay,al cabodeunmomento,cayómuertoensusbrazos.Lahabitación quedórápidamentevacíadeinvitados,quemontaronsuscaballosy emprendieronelregresoacasa.Miamigoyyoesperamoslallegada deljuezlocaly,trashacerunrelatocompletodeloocurrido, tambiénmontamosnuestroscaballosynosmarchamos.

"Alllegar,unbañoenelarroyoyluegoeldesayunonosrevitalizaron despuésdelosacontecimientosdelanoche.Peropasaronmuchos díashastaquerecuperamoselánimodespuésdelatragediaque habíamospresenciado.Blasescapóynoselovolvióaverenesa partedelpaísyunoodosañosdespuéslahermosaRamonasecasó conuntroperomuchosañosmayorqueella,tuvovarioshijosyse decíaqueeraextremadamentefeliz.Peroestoysegurodequenunca olvidóeltrágicofinaldeaquelbaile".

ElbailequeGoslingpresencióparecetenermáselementosdelas danzastradicionalesargentinas—comoseven,porejemplo,en MartínFierroyDonSegundoSombra—quedeloquepodríamos esperardetalesreunionesenParaguay.Recordemosquelas guaraniasqueconeltiempocobrarontantaimportanciaenla músicabailableparaguayaaúnnosehabíancompuesto.Dichoesto, escasiseguroqueenelbailedeGoslingsetocaron"polcas"tan

popularescomoelLondonKarapéyversionestempranasdeMamá Cumanda,peroesprobablequeélnolasreconocieracomolaforma dearteesencialmenteparaguayaqueeran.

Nosedeberíaculparalcónsulbritánicopornoanalizardesdeun puntodevistamusicológicoeljerokyquepresenció.Élestaba interesadoenlagente(yloscaballos)ytalveznoseasorprendente quellamaraaesaspersonas"gauchos".EnelParaguayactual,tal designaciónpareceríainexactayquizásinclusopeyorativa.Detodos modos,debemosapreciarqueGoslingintentaracomprenderelpaís. Esposiblequesusreflexionessobreelbailehayanquedadocortasen algunosaspectospero,aldesglosarsuspalabras,podríamos preguntarnoscómounvisitanteparaguayohubieracontadola mismahistoriadebaile,romanceytragedia.

EsteseránuestroúltimoexamendeTravelandAdventureinMany LandsdeGosling.Noobstante,recomendamosaloslectores consultarellibrocompleto.Ademásdelostemasparaguayosya mencionados,tambiénabordaelexperimentoutópicoenNueva AustraliayCosme,lasoperacionesdelquebrachoenelChacoyla colonizaciónalemanaenelParaguayoriental.Aligualqueotros representantesdepotenciasextranjeras,Goslingrecordóepisodios decazaenzonasaisladasdelpaís,asícomoreunionesyrecepciones oficiales.Tambiénlovimosocupadoconla"basura"deltrabajo diario.Incluso,enesteúltimocaso,ocasionalmenterelatódetallesde utilidadparanosotroshoy.Loslectoresencontraránsus observacionessiempreinteresantes.

Becoming the Color of Winter

Whentheworldtiltstowarddarkness andseasonsofcolorwane, asyoufeellifeebbing,lookforme: Iamtheglintonevergreens litagainsttheclearembrace ofcoldaircleansedonArcticice. Iamtheswathofbareterrain ofochreearthandumbermud softenedinamistingrain.

I'mthestubblefieldofmutedtan suffusedinamberovertones streakedwithshadesoffadingsun. I'mthewarmthofdancinglight aboveabaseofburningembers cradledinlayersofash.

Iamthedomeofblue-blacksky andtheglowofafullWolfMoon spillingsilveronthesea.

Deepintoasleeplessnight onthebitteredgeofwinter, Iwillbeyoursummerdream ofsea-greentingedwithdeepbluehues framedbysunbeamsslicingthroughstorms thatrumblealongthehorizon.

p o r B o b A m b r o s e J r .

T r a d u c i d o p o r T h o m a s W h i g h a m

Cuandoelmundoseinclinahacialaoscuridad ylasestacionesdecolorsedesvanecen, mientrassientesquelavidasedesvanece,búscame: Soyeldestellodelosárbolesdehojaperenne iluminadoscontraelabrazoclaro delairefríopurificadoporelhielopolar.

Soylafranjadeterrenodesnudo detierraocreybarroocre suavizadoporunalluvialigera.

Soyelcampoderastrojosdeunbronceadoapagado, inundadodematicesámbar, saltadoporlassombrasdelsolponiente. Soylacalidezdelaluzdanzante sobreunabasedebrasasardientes acunadasencapasdeceniza.

Soylacúpuladecieloazulnegruzco yelresplandordeunaLunaLuison derramandoplatasobreelmar. 1 9

Enloprofundodeunanochedeinsomnio, enelcrudofilodelinvierno, serétusueñodeverano, deverdemarteñidodeprofundostonosazules, enmarcadoporrayosdesolquecortanlastormentas queretumbanenelhorizonte.

por Carla Molinas por Carla Molinas por Carla Molinas

Pasadas las seis de la tarde cerré la puerta de mi oficina, me despedí de todos y salí a la calle. El clima estaba ideal y, para aprovecharlo, decidí volver a casa caminando. Miré a ambos lados de la vereda y giré hacia la derecha. Bajé entonces por la calle Ayolas en lugar de bajar por Montevideo, como lo hacía siempre que volvía en auto. Al alcanzar Palma, me detuve en la esquina antes de cruzar y, en ese momento, lo vi a través de un gran ventanal. Me impactó de entrada. Aminoré mis pasos de golpe y creo que hasta me detuve un instante. Pero luego seguí mi camino. A medida que avanzaba me arrepentía a cada paso un poco más. Me debí quedar o al menos dar la vuelta y regresar. Pero no fui capaz de desandar las quince cuadras que transité pensando en él. Fui cobarde. Me dio no sé qué tontería, algo así como pereza o quizá miedo, en fin, pocas ganas de complicarme la vida. Tenía tanto trabajo acumulado y no podría ocuparme de eso ahora. Aun así, su imagen quedó gravitando en mi mente. Es verdad que iba apurada, aunque no más que otros días. Hubiese entrado al local y me hubiese acercado sin tantos miramientos. Pero no lo hice y el resultado fue que pensé en él durante todo el camino de regreso a casa. Me pareció muy atractivo. Del tipo que a mí me gusta. Enigmático, con buen cuerpo, con mucha historia. Al principio lo vi de espaldas, tenía escrito un mensaje que no logré entender. Me llamó la atención su contextura importante, eso me hablaba de tantas cosas y prometía horas y horas de placer. Claro que antes de opinar debería conocer su contenido. A veces la ansiedad entorpece mi claridad mental. Al pasar a su lado, me di vuelta y lo vi de frente. Era lo que estaba

buscando, sin lugar a duda. Magnífico. Imponente. No creo en las casualidades, estoy convencida de que ese día nos teníamos que encontrar. Los hados del destino habían preparado un escenario ideal. Una tarde fresca, con el sol dorado bañando el viejo centro, la brisa suave recalando desde la bahía asuncena y yo, a pie, como desde hacía meses que no volvía a casa. Pero, irresoluta, como de costumbre, seguí de largo.

A la noche, ya en mi cama y apenas unos instantes antes de dormirme, me prometí que volvería a pasar por el mismo lugar. Aunque solo fuese para constatar su ausencia y así, de una vez, resignarme por lenta. Pero, si en una de esas, tuviera la suerte de encontrarlo nuevamente, esta vez no lo iba a dejar escapar. Me iba a hacer de tiempo para dedicárselo a él y, por supuesto, a mí también. Después de todo, me lo debo. Postergarme es lo que mejor hago últimamente.

Al día siguiente, en el mismo horario y por las mismas veredas, fui hasta su encuentro. Mientras me acercaba lo distinguí de lejos. Sentí alivio al verlo, pero mis manos sudaban y estaba agitada. Lo encontré en el mismo sitio de ayer, quizá unos centímetros más a la derecha. Sentí una vibración en mi espalda, un conocido escalofrío ante la llegada de un buen momento. Imaginé que él se sentiría igual, estas cosas por lo general suceden de a dos. Me pareció muy extraño que nadie hubiese notado su presencia. Él era visiblemente más importante que los otros. Sin embargo, seguía allí, como uno más. Es una suerte que yo entienda de estas cosas porque debido a eso volví decidida. Que me suceda una vez, vaya y pase, pero dos veces no iba

a perder la oportunidad. No me importa cuántas manos hayan pasado sobre él y en cuantas otras vidas haya influenciado. Así tiene más valor para mí, más historias que contarme. Ya estaba decidida, sería mío y de nadie más. Nunca aspiré a ser la primera en nada y mucho menos ahora que los años se me amontonaron. Yo lo quiero así: experimentado, con mucho camino recorrido, lleno de aventuras, con desaciertos y también con horas muertas. Un alma como la mía: a veces atormentada, a veces entretenida. Me acerqué cautelosa, como midiendo el deseo, constriñendo el tiempo, alargando el instante previo al éxtasis y lo acaricié anhelante. Luego, ya con decisión y firmeza, lo tomé en mis manos. Lo miré y toda la sabiduría añeja guardada en su interior me impregnó el alma. Nos esperaban días de gloria, estoy segura. El aroma a papel húmedo se deslizó envolvente entre mis manos y supe que no me había equivocado, éramos el uno para el otro Cumpliendo un viejo ritual, empecé por leer su título y el nombre de su autor. Leí las solapas y la contraportada. Luego lo abrí con cuidado de no deshojarlo y aspiré profundo su olor arcano. Tenía una dedicatoria y una fecha. Muchas anotaciones al margen, líneas subrayadas y signos de admiración. Un señalador, una foto y varias manchas oscuras, algunas creo que eran de tinta y otras me imaginé que de café. Me aguardaba no solo su historia, sino la de todos los que pasaron por sus páginas. En comparación con él, yo tenía poco que ofrecer. Sin embargo, esta vez pensaba entregarme sin pudores, sin reticencias, libre y entera. Porque, al final de cuentas, un libro leído es como yo, con alma, con huellas, con cicatrices, con sitios

recónditos. Usado y a veces olvidado. Una vez, hace muchísimos años, alguien me dijo que mis ojos eran como un libro: hablaban en silencio. El vibrante silencio de un buen libro es para mí el mejor lugar del mundo.

Lo compré y después me presenté. Mencioné, debido a los nervios, que, si bien yo me consideraba una lectora voluntariosa, su enorme volumen me intimidaba, aunque me atraía mucho la perspectiva de leerlo. Siempre me gustaron los libros grandes, llenos de palabras, de narraciones, de personajes, de descripciones. Sin tiempo que perder, me desplacé hacia un saloncito de lectura dispuesto allí mismo, a un costado, cercano al gran ventanal que daba hacia la calle, y me instalé en un sillón bergère de raído terciopelo mostaza. En medio de centenares de otros libros usados y un aquietado silencio deambulando entre los anaqueles empolvados, lo empecé a leer.

VIII Premio Literario Internacional “Letras de Iberoamérica” 2024

TOLOMEO, COLÓN, ERRORES Y FAKE NEWS

Alejandro el Grande fundó Alejandría de Egipto en el año 332 AC. La ciudad se desarrolló rápidamente, y se hizo famosa por su alta torre de señales para navegantes, una de las siete maravillas de la antigüedad, erigida sobre la pequeña isla de Faro (de ahí el nombre que seguimos utilizando hasta hoy) y por su gran Biblioteca, centro pulsante de la cultura helenística. En realidad, cuando hablamos de la Biblioteca de Alejandría, nos referimos a un sistema complejo.

Estaba la Biblioteca, donde se guardaban y consultaban los rollos y libros, y donde vivía y trabajaba un ejército de copistas; el Museo, donde vivían y estudiaban los investigadores y filósofos; el Gimnasio, donde se formaban las nuevas generaciones; y más tarde, cuando ni siquiera el monumental edificio de la Biblioteca fue suficiente para contener la gran cantidad de documentos, el Serapeo (templo del dios Serapis), que funcionaba como anexo de la biblioteca.

El término griego «filósofo» significaba «amante de la sabiduría», un significado más genérico que el que le damos hoy, sin distinciones entre los ramos del conocimiento humano. Eratóstenes y Arquímedes eran filósofos. Eratóstenes calculó el diámetro de la Tierra con un error inferior al 1%, conocía con buena aproximación la distancia de la Tierra a la Luna, trazó las bases de la geografía matemática, definiendo un retículo de paralelos y meridianos, y construyendo listados de puntos geográficos (ciudades, desembocaduras de ríos, cimas montañosas) registrando sus respectivas latitudes y longitudes. Se conocían los principios básicos de la gravitación: que «abajo» significaba hacia el centro de la Tierra, que la atracción terrestre compensaba el efecto de la rotación lunar, la influencia de la luna

sobre las mareas, etc. El mecanismo encontrado cerca de la isla de Anticitera se considera la primera computadora astronómica de la historia. Había filósofos que proponían el modelo heliocéntrico de nuestro sistema, con el sol en el centro del universo, aunque probablemente esta teoría convivía con el modelo que ponía a la Tierra en el centro, como siglos más tarde todavía creía Claudio Tolomeo. A Arquímedes lo conocemos por sus estudios sobre hidrostática, óptica y mecánica, entre otros. Un universo de conocimientos y estudios que se perdió casi por completo. Por ejemplo, no sobrevive ninguno de los libros de Eratóstenes; sabemos de sus estudios y resultados solo a través de referencias en otros tratados, y por un breve texto divulgativo que describe de manera sintética e imprecisa el método que había utilizado para establecer el diámetro terrestre. Toda una serie de conocimientos que fueron redescubiertos con mucha dificultad casi dos milenios más tarde, a veces gracias al auxilio de un fortuito encuentro con aislados retazos de antiguos textos (Newton y Copérnico pudieron contar con indicaciones de este tipo).

Muchas veces se habla del incendio de la gran Biblioteca de Alejandría como de la catástrofe que marcó la ruina de la cultura helenística, como si se hubiese tratado de un solo evento. La cosa es más complicada. La cultura helenística estaba radicada en Grecia y en una red de colonias y ciudades griegas en varios puntos del Mediterráneo, como Alejandría en Egipto, Siracusa en Sicilia y varias más. La biblioteca de Alejandría sufrió ataques e incendios, varios intentos de reconstruir y recuperar algo, y otros desastres.

Un recorrido de progresiva decadencia y pérdida de textos y conocimientos que se extendió a lo largo de cinco siglos, desde mediados del siglo II AC hasta mediados del siglo IV DC. El primero, y más grave, ataque a la cultura helenística se produjo con la conquista romana. Los romanos eran guerreros y conquistadores, pero el contraste con las conquistas de Alejandro de Macedonia es marcado. Alejandro conquistaba vastos territorios, pero era portador de cultura y respetaba la de los conquistados. Los romanos eran mucho más brutales, especialmente en las primeras fases de su expansión. En épocas más tardías se habían refinado algo: eran arquitectos, constructores de caminos, puentes, redes de acueductos y complejos mecanismos. Pero despreciaban todo conocimiento que no tuviese aplicación práctica inmediata. La disciplina más respetada y apreciada era la oratoria: la astronomía, la física, la geografía, la filosofía, etc., no figuraban entre sus prioridades.

Arquímedes había nacido y vivía en Siracusa, Sicilia. Pero tuvo estrechos contactos con Alejandría, y es posible que haya permanecido allí por cierto tiempo. Roma había entrado en conflicto con Cartago, y una de las primeras fases de esa serie de guerras fue la conquista de Sicilia, dominada hasta ese momento por los cartagineses. Siracusa fue así una de las primeras ciudades helenísticas en caer en manos de los romanos, en el 212 AC.

Arquímedes murió durante la batalla. Las guerras con Cartago (las tres guerras púnicas) concentraron los esfuerzos de Roma por largo tiempo, pero en el 146 AC Cartago fue

definitivamente vencida y aniquilada. La atención de los conquistadores se dirigió entonces hacia Grecia, que fue rápidamente ocupada entre el 146 y el 145 AC. Ciudades enteras fueron destruidas y saqueadas, y un vasto botín de estatuas, pinturas, libros y esclavos fue llevado a Roma. Los romanos de esa época no podían leer ni comprender esos textos, ni en general apreciar las obras de arte confiscadas, pero su posesión constituía un símbolo de estatus, así como el esclavo griego con formación filosófica empleado como tutor de los hijos de las grandes familias. Con el tiempo, la presencia de estos educadores de origen griego elevó el nivel cultural de los romanos, sin llegar nunca a compararse con lo que se había perdido. Egipto no fue ocupado directamente, pero en el 145 AC se convirtió en un estado vasallo, con un faraón títere seleccionado por Roma: Tolomeo Evergetes II, mejor conocido por sus súbditos como «el panzón» o «el malhechor». El panzón procedió rápidamente a casarse con la viuda de su hermano, el anterior faraón, a asesinar a su sobrino, el legítimo pretendiente al trono, y a ejercer una despiadada persecución de los miembros de la colonia helenística. Casi todos los filósofos de la Biblioteca emigraron, muchos hacia Roma, y eso marcó el fin de la institución. La vida de la escuela llegaba a su fin: muchos textos estaban todavía en los estantes, pero ya no había estudiosos, no se investigaba ni se innovaba, quedaban pocos copistas, y el tiempo se habría encargado de la progresiva destrucción aun sin otros incendios o desastres. Se dice que el panzón, entre otras cosas, ordenó el incendio del Gimnasio, con los jóvenes estudiantes adentro.

En el 48 AC, Julio César estaba en Alejandría; la flota de sus enemigos había ocupado el puerto, y César ordenó incendiar el puerto y la flota. Parte de la Biblioteca, que estaba frente al puerto, fue destruida junto con las naves de los enemigos y los edificios portuarios. El personaje que nos interesa, Claudio Tolomeo, nació en el año 100 DC y murió en Alejandría en el 168 DC. Operó, por lo tanto, en un período de plena decadencia: la Biblioteca era una sombra de lo que había sido, muchos textos se habían perdido, y se habían perdido también los conocimientos que permitían interpretar correctamente lo que quedaba. Tolomeo podía acceder a textos de sus predecesores que no han llegado hasta nosotros, pero a veces le faltaban las bases para interpretarlos correctamente, lo que lo indujo a evidentes errores. Escribió tres libros: uno sobre astronomía, el segundo sobre geografía, y el tercero sobre un conjunto de temas, desde la astrología hasta conceptos filosóficos. Nos interesa sobre todo el libro sobre geografía, que, al ser redescubierto en Occidente, provocó una revolución cultural y estableció en poco tiempo, de la nada, las bases de la geografía moderna.

En el 270 DC, Alejandría fue teatro de batallas y destrucciones en el marco de la guerra entre Roma, bajo el reinado de Aureliano, y la reina Zenobia de Palmira. De nuevo se registraron incendios y destrucciones parciales de la Biblioteca.

En el 313 DC, tras la victoria en la batalla del puente Milvio y la muerte de Majencio, Constantino promulgó el edicto de Milán, que establecía la libertad de culto para los cristianos y para todas las demás religiones. Para el naciente y agresivo cristianismo, que hasta

entonces había sido perseguido o apenas tolerado, eso no era suficiente. Para explicar o justificar el clima de la época, años más tarde, entre los siglos VIII y IX, se construyó el falso «legado de Constantino», que donaba a la Iglesia la soberanía sobre el imperio de Occidente. La «verdad histórica» es un concepto relativamente moderno. En la época medieval, y no solo entonces, prevalecía el concepto de «verdad superior»: la versión de los hechos que favorecía los designios divinos o los intereses de la Iglesia. En el 380 DC, el emperador Teodosio promulgó el edicto de Tesalónica, con el que el cristianismo, en la versión establecida por el credo de Nicea, se estableció como la única y obligatoria religión del Estado, impuesta a todos sus súbditos. La nueva ley definía la primacía de los obispados de Roma y de Alejandría en materia teológica. En el 392, el edicto de Constantinopla agravó las condiciones, prohibiendo incluso el culto privado de los antiguos dioses. Las nuevas leyes abrieron violentos conflictos: contra las numerosas herejías cristianas, en particular el arrianismo; contra los judíos; contra quienes seguían filosofías helenísticas como el neoplatonismo; y hasta contra el propio Estado cuando no reconocía la primacía de los máximos representantes de la Iglesia. En Alejandría, el obispo era Cirilo, un extremista con un séquito de numerosas bandas de fanáticos. Entró en conflicto con el prefecto (Egipto, desde el 90 AC, era una prefectura romana), y toleró o promovió el incendio de lo que quedaba de la Biblioteca. Siguió un violento conflicto con la numerosa e importante comunidad judía, con muchos muertos de ambos bandos, y la emigración o expulsión de quienes no aceptaban el Nuevo Testamento y las nuevas leyes.

Hipatia era una filósofa muy respetada, incluso en ambientes cristianos. Era la última autoridad reconocida de la tradición helenística; difundía las enseñanzas de Platón y Aristóteles, escribió numerosos textos de filosofía y astronomía (ninguno de los cuales ha llegado hasta nosotros), y proyectaba y construía instrumentos astronómicos, astrolabios para medir la posición de los astros y calcular la latitud, etc. Su fama no estaba limitada a Alejandría, sino que se extendía a todo el imperio, y llegaban de lejos estudiosos que querían conocerla y escuchar sus lecciones. Cirilo, celoso de su popularidad, no toleraba esta competencia y lanzó a sus bandas de monjes y fanáticos contra ella. La muerte de Hipatia, en el 415 DC, fue horrible: la sorprendieron en la calle, la arrastraron hasta el interior de una iglesia, la desnudaron, le arrancaron la carne con fragmentos de loza o vidrio, y quemaron sus restos. Con ella desaparecieron los últimos vestigios de la escuela helenística. El prefecto trató de salvar al menos el Serapeo, que todavía contenía una notable colección de libros, donándolo a la Iglesia, pero ni eso sirvió para salvaguardarlo. Cirilo ordenó su destrucción. Del complejo de la Gran Biblioteca, después de este último incendio, ya no quedaba nada. Cirilo había ganado su batalla, pero Alejandría había quedado reducida a una ciudad en ruinas y semidesierta. A Cirilo lo proclamaron santo: San Cirilo.

La muerte de Hipatia había despertado conmoción y disgusto: un daño para la imagen de la Iglesia. Por suerte, de la nada apareció una nueva santa. Según su relato hagiográfico, Catalina habría nacido en Alejandría en el 280 y muerto martirizada en el 305, un siglo antes

que Hipatia. Curiosamente, no existen noticias anteriores al siglo V ni de su existencia ni de los importantes hechos descritos en la historia de su vida. Su figura era curiosamente similar a la de Hipatia: una mujer valiente e independiente, muy instruida, representada con frecuencia con un libro abierto en las manos, martirizada por sus convicciones mediante el arrancamiento de la carne, en su caso con una rueda dentada. Con la diferencia de que Catalina era una virgen cristiana, martirizada por paganos malvados. Santa Catalina de Alejandría se convirtió rápidamente en una de las santas católicas más populares, objeto de cientos de cuadros y estatuas, con iglesias y lugares dedicados a su nombre, incluyendo golfos e islas en todo el mundo, entre ellas una isla muy grande a lo largo de las costas de Brasil. Hipatia, cuya existencia real no puede ponerse en duda, ha sido olvidada; su nombre solo dice algo a unos pocos estudiosos o historiadores.

En el 642, los musulmanes conquistaron Egipto y ocuparon Alejandría. La Biblioteca ya no existía, pero en manos privadas o en alguna institución menor todavía quedaba algo. Los libros fueron recolectados y traducidos al árabe. La mayor parte de los textos helenísticos que conocemos hoy sobrevivieron de esta manera. Los textos de Aristóteles, de Tolomeo y de muchos otros llegaron hasta nosotros a través de la sucesiva traducción de sus versiones árabes. A pesar de eso, a partir de 1200, más de cinco siglos después de los hechos, se difundió una fábula que atribuía la destrucción de la Biblioteca al general árabe. Este habría enviado un mensaje al califa Omar pidiendo instrucciones, y Omar le habría respondido: «Si el contenido de los libros contradice el Corán, quémalos, son blasfemos.

Si el contenido coincide con el Corán, quémalos, son inútiles». Suena bien, pero es totalmente falso.

El período comprendido entre los siglos VIII y XIII se conoce como la Edad de Oro del islam. Los principales centros culturales eran Bagdad y Córdoba. Allí se estudiaban Platón y Aristóteles a partir de textos provenientes de Alejandría, Persia, China y otras regiones, traducidos al árabe. Estas escuelas acogían estudiantes de distintas naciones y religiones, y contribuyeron a desarrollar las artes, la agricultura, la economía, la industria, la literatura, la navegación, la filosofía, las ciencias y la tecnología, preservando y mejorando el legado clásico, y sumando nuevas invenciones e innovaciones. En matemáticas, los árabes introdujeron los numerales arábigos y el concepto de cero. Entre otros, Al-Juarismi (Bagdad, siglo IX) dio su nombre a lo que ahora llamamos «algoritmo» y a la palabra «álgebra», tomada del título de una publicación suya en la que desarrollaba un sistema de resolución de ecuaciones. En astronomía, Al-Battani (árabe, Siria, siglos IX-X) perfeccionó la trigonometría y mejoró las mediciones de Hiparco, conservadas a través de la obra de Tolomeo, así como la precisión de las medidas de la precesión del eje terrestre; Alhacén (árabe, Basora, siglo XI) dejó importantes trabajos en física y óptica, y tradujo al árabe la obra de Tolomeo; Averroes (bereber, fines del siglo XII) es el filósofo que actualizó y difundió el pensamiento de Aristóteles, no solo en el ámbito islámico, junto con Maimónides, filósofo judío de Córdoba (siglo XII).

Todo esto terminó en el siglo XIII. Con frecuencia se indica como fecha final el 1258, la conquista de Bagdad por los mongoles, pero el declive había empezado antes, en buena parte como consecuencia

de la prédica de Al-Ghazali (Persia, 1058-1111), portador de un radicalismo religioso que despreciaba el método científico y lo remitía todo a la voluntad de Alá. En uno de sus libros, «La incoherencia de los filósofos», Al-Ghazali atacaba abiertamente el pensamiento de Platón y Aristóteles. Averroes intentó una defensa con un libro titulado «La incoherencia de la incoherencia», sin mucho éxito: el pensamiento de Al-Ghazali, que salvaba solo las disciplinas de la jurisprudencia y la teología, y apenas toleraba la medicina, terminó por prevalecer y condicionó profundamente la ideología posterior del islam.

También influyeron otros factores: las cruzadas, la primera (10961099) con la toma de Jerusalén; la cuarta, que en 1204 llevó al saqueo de Bizancio (Constantinopla, o Bizancio, era una ciudad cristiana, pero los cristianos de oriente eran cismáticos, no reconocían la autoridad del papa, y Bizancio era una presa demasiado rica y atrayente como para detenerse en detalles); y los conflictos entre las sociedades y califatos árabes y bereberes.

Volvamos a nuestro tema principal: Claudio Tolomeo y la geografía. Tolomeo no era el más genial de los geógrafos o astrónomos de la antigüedad. Sería mucho más interesante para nosotros si los escritos de Eratóstenes o Hiparco hubiesen sobrevivido, ya que eran seguramente más precisos y profundos, portadores de un pensamiento original. Pero desaparecieron; los conocemos solo a través de citas o referencias en textos de estudiosos menores.

Tolomeo es el sobreviviente de un naufragio: había pasajeros más sabios, más geniales, pero se ahogaron. Tolomeo, con todos sus límites y defectos, es el que se salvó.

Los tres libros de Tolomeo sobrevivieron. El primero, el Almagesto, sobre astronomía, con el modelo geocéntrico de nuestro sistema, nos llegó primero, en su versión árabe. La Geografía llegó más tarde, desde Bizancio, en su versión griega (aunque luego aparecieron también ejemplares en árabe).

La Geografía contiene esencialmente una lista de entre 6000 y 8000 localidades (según los distintos textos y copias) —ciudades, desembocaduras de ríos, etc.— con sus nombres y sus coordenadas de latitud y longitud. La lista cubre todo el mundo conocido en su época, la ecúmene, con un grupo de islas en el océano Atlántico al oeste (las «islas afortunadas»), el círculo polar ártico al norte, la capital de China —probablemente Xian— al este, y el centro de África al sur. El modelo físico era el globo terrestre, subdividido en paralelos, con el cero en el ecuador y los 90 grados en el polo, y meridianos, con un cero convencional en las «islas afortunadas» y el 180 en China, con una circunferencia total de 360 grados. Tolomeo estimaba, por lo tanto, que el mundo conocido abarcaba, de este a oeste, la mitad del globo.

El texto contiene además instrucciones para dibujar un retículo bidimensional sobre una superficie plana —sobre papel, por ejemplo — sobre el cual apoyar las coordenadas y construir un mapa. No era todavía un método matemático preciso de proyección, sino más bien un procedimiento empírico, pero aceptable para trasladar a una hoja bidimensional la extensión geográfica descrita en coordenadas esféricas.

Las fuentes de Tolomeo eran autores más antiguos, sobre todo Eratóstenes e Hiparco.

Eratóstenes había determinado el diámetro de la Tierra con gran precisión, y disponía de instrumentos astronómicos para medir con exactitud la latitud a partir de la inclinación del sol o de la estrella polar. Como sabemos, la determinación de la longitud solo se resolvió a mediados del siglo XVIII con los cronómetros de precisión de Harrison. Eratóstenes y sus contemporáneos debían basarse en estimaciones de distancias de viajeros y navegantes, medidas menos fiables que las de latitud. Por este motivo, Eratóstenes había registrado la longitud como una distancia a lo largo de un paralelo, dejando abierta la posibilidad de ajustes. Tolomeo hizo la conversión directa y registró la longitud en grados, incorporando así errores sistemáticos.

En el occidente medieval, la representación geográfica era muy primitiva. La forma más común era la de los llamados mapas en «T»: círculos con los tres continentes representados de manera tosca, rodeados por el mar Océano. Los conceptos de Tolomeo eran algo más que una revolución: equivalían al mensaje traído por una nave espacial alienígena.

Ilustración 1 – Ejemplos de mapas del mundo de época medieval, los llamados mapas a “T”.

Al Idrisi (1099-1165) había nacido en Ceuta y estudiado en Córdoba; pertenecía a una de las familias dominantes, pero cuando el califato cambió de manos, se encontró en una situación difícil, del lado del bando derrotado. Prefirió emigrar y ponerse al servicio del rey normando (y cristiano) de Sicilia, Rogelio II. Al Idrisi tenía copia de los textos de Tolomeo. El primero de los mapas que realizó para Rogelio se adaptaba al esquema circular predominante, pero era otra cosa.

El mapa, como la posterior Tabula Rogeriana, coloca el norte hacia abajo, algo extraño para nosotros, pero tan válido como la representación que usamos, ya que la orientación de los mapas es convencional.El mapa ya no era un simple esquema como los precedentes mapas en «T»: respondía a proporciones reales, y se reconocen perfectamente sus distintas partes: la península ibérica,

Ilustración 2 – Mapa de Al Idrisi, que utiliza las informaciones de Tolomeo Alrededor del 1140

Italia, el Mediterráneo, la península arábiga, Creta y las islas del Egeo, los Dardanelos y el Mar Negro, el Mar Caspio, etc. Rogelio encargó a Al Idrisi trazar el mapa más avanzado posible de todo el mundo conocido. El trabajo duró años, y no se limitó a las noticias de Tolomeo, sino que recogió también información de viajeros contemporáneos sobre el océano Índico y el mar de China.

La Meca está ubicada en el centro del mapa. El resultado fue grabado sobre una gran plancha de plata de tres metros de ancho por metro y medio de alto, la Tabula Rogeriana, con un peso de alrededor de 150 kilos. Al Idrisi la terminó alrededor de 1154. La intención de Rogelio era crear una obra que superara el paso del tiempo, que durara para siempre. Duró muy pocos años: en 1161 hubo una rebelión contra el sucesor de Rogelio, y la plancha fue saqueada y fundida. Por suerte, además de la plancha de plata, Al Idrisi había escrito un libro acompañado de 70 ilustraciones con mapas de detalle que, reordenadas en forma de mosaico, permiten reconstruir la Tabula completa. El papel muchas veces resulta más duradero que el metal.

Ilustración 3 – La Tabula Rogeliana de Al Idrisi, reconstruida gracias a las 70 figuras de su libro. Presentada con rotación de 180 grados para hacerla más legible al lector acostumbrado a considerar el norte como “arriba”.

El trabajo de Al Idrisi tuvo resonancia en ambientes musulmanes, pero pasó desapercibido, o fue rápidamente olvidado, en los ambientes de la Europa cristiana. Los tiempos no estaban maduros. Dos siglos y medio más tarde llegó a Florencia un maestro de griego. Provenía de Bizancio y llevaba en su equipaje una copia en griego de la Geografía de Tolomeo. En Florencia empezaban a soplar los aires que llevarían al Renacimiento; el texto de Tolomeo provocó revuelo, en 1409 fue traducido al latín, y su contenido tuvo amplia difusión e influencia. Pero para que los datos de Tolomeo se tradujeran en mapas hubo que esperar varios años más. El primero que conocemos es el de Nicolaus Germanus, de 1467, que utiliza las instrucciones y los datos de Tolomeo sin modificaciones notables. En Florencia vivía y trabajaba una colonia de artesanos y geógrafos alemanes, y la mayor parte de los mapas de esta época llevan sus firmas: Nicolaus Germanus, Johannes Schnitzer, Henricus Martellus Germanus. El mapa siguiente es de Henricus Martellus Germanus, hacia 1490. Se basa todavía en el esquema y los datos de Tolomeo, pero incorpora noticias de viajes más recientes: la circunnavegación de África, el mar de China, Japón.

Ilustración 4 – Mapa de Nicolaus Germanus, Florencia 1467 Refleja con buena aproximación los datos de Tolomeo

Ilustración 5 – Mapa de Heinrich Hammer (Enricus Martellus), Florencia 1490 Se basa sobre datos e instrucciones de Tolomeo, pero incorpora descubrimientos más recientes, como la circunnavegación de Africa, el mar de la China y el Japón.

Cristóbal Colón había estudiado a fondo los textos de Tolomeo y seguía de cerca las noticias sobre los nuevos viajes y descubrimientos. Pero se dejó engañar por los errores contenidos en la Geografía. Tolomeo se había basado en la información de sus predecesores y había encontrado una aparente contradicción; para resolverla tuvo que elegir entre dos alternativas, y eligió la equivocada. Eratóstenes daba el diámetro de la Tierra con una medida correcta, de alrededor de 12.700 km. Pero también decía que la extensión oeste-este del mundo conocido, desde las «islas afortunadas» hasta la capital de China, era de 180 grados. Y si, como creía Tolomeo, las «islas afortunadas» eran las Canarias, las cuentas no cuadraban: en función de las distancias, los grados resultaban muchos menos, alrededor de 130. Tolomeo tenía que decidir si aceptar el dato de los 180 grados o el del diámetro terrestre. Geógrafos posteriores a Eratóstenes, en un período de decadencia,

habían puesto en duda sus conclusiones, e indicado como alternativa un diámetro mucho menor. Con estas medidas de la «Tierra chica», distancias y grados correspondían, y Tolomeo adoptó esta solución.

Totalmente equivocada.

Colón confiaba en la información de Tolomeo, y los nuevos descubrimientos habían extendido hacia el este las tierras conocidas: Japón debía ubicarse alrededor de los 230 grados. Si todo esto era cierto, viajando hacia el oeste se podría llegar a Japón con un viaje de 130 grados a partir de las Canarias, unos 10.000 km, un viaje largo, pero factible: dos o tres meses de navegación, enormemente más fácil que el viaje hacia el este, por tierra, o por la circunnavegación de África, o con un recorrido mixto por el Mar Rojo y el océano Índico. Con estas convicciones, Colón zarpó hacia el oeste, creyendo en la «Tierra chica» y en una distancia inferior en un 30% a la distancia real. Por suerte suya y nuestra, el océano Atlántico no se extendía hasta Japón o China: había un continente desconocido de por medio, y otro océano.

El último mapa que queremos mostrar es el de Martin Waldseemüller, alrededor de 1507. La representación se basa todavía en el retículo empírico de Tolomeo, pero África aparece en su forma correcta, al este aparece Japón y el mar de China, y sobre todo, al oeste, aparece por primera vez América. La representación tolemaica, con la extensión del mundo conocido, había llegado o superado su límite aceptable. Pero para disponer de una alternativa más adecuada habría que esperar hasta 1569, con la publicación del primer mapa del mundo conocido de Gerardo Mercator, trazado según la moderna teoría de las proyecciones geográficas.

Ilustración 6 – Mapa de Martin Waldseemuller, del 1507. Lleva los nuevos descubrimientos, incluyendo la primera representación de America, pero se apoya todavía al retículo empírico de latitudes y longitudes propuesto por Tolomeo.

No es posible subestimar el aporte de Tolomeo a la geografía moderna. Antes de Tolomeo no había casi nada. De su Geografía deriva la subdivisión del globo en paralelos y meridianos, con el ecuador como origen de los paralelos y la más occidental de las Canarias como origen de los meridianos. La isla de El Hierro, conocida también como isla del meridiano, siguió usándose como origen para las longitudes hasta mediados del siglo XIX. A él le debemos el concepto mismo de las coordenadas matemáticas para definir la posición de una localidad, así como el método para trazar un mapa a partir de las coordenadas de puntos conocidos, ubicados sobre un retículo de meridianos y paralelos.

Y cerramos con una hipótesis planteada recientemente sobre el origen del error de Tolomeo que lo llevó a adoptar las dimensiones de la «Tierra chica».¹

Tolomeo dio por descontado que las «islas afortunadas» eran las Canarias, porque en su época estas eran las islas más lejanas conocidas hacia el oeste. Pero las coordenadas que da en su lista, y que derivan de una fuente mucho más antigua, no corresponden en absoluto a las Canarias. La longitud no ayuda, porque se autorreferencia (cero grados desde las «islas afortunadas»), y la latitud, generalmente muy fiable, tampoco corresponde: las sitúa mucho más al sur de las Canarias. Tampoco corresponde el número (seis islas, mientras que las Canarias son siete) ni la disposición: las islas de la lista de Tolomeo están dispuestas de norte a sur, mientras que las Canarias van de este a oeste.

Ilustración 7 – Mapa de Gerard Mercator, Flandes 1569, trazado en base a una proyección cilíndrica tangente al Ecuador

Si las «islas afortunadas» fueran las Antillas Menores, y no las Canarias, todo coincide. La latitud coincide, la disposición de norte a sur también, y los grados efectivos de longitud que separan las islas de la antigua capital de China también: aproximadamente 180 grados. ¿Es posible esta hipótesis?

Hay que recordar que las conquistas romanas no se limitaron a poner en crisis la cultura helenística. Antes habían acabado con Cartago y con su importante tradición de navegantes. Exploradores cartagineses habían circunnavegado África dos mil años antes que Vasco da Gama. Habían llegado al círculo polar ártico y tocado Groenlandia. El viaje hasta las Antillas estaba muy a su alcance. Los romanos, en cambio, eran un pueblo de tierra. Constituyeron por necesidad una poderosa flota y eran dueños del Mediterráneo, el «Mare Nostrum», pero no eran grandes exploradores: sus trirremes reparaban en puerto durante el invierno, sus rutas comerciales no se alejaban mucho de la costa, y Gibraltar, las Columnas de Hércules, era un límite que se superaba con mucha prudencia. Tolomeo vivió en esa época, tres siglos después de la destrucción de Cartago. Para él era difícil imaginar islas tan lejanas: las Canarias eran el límite concebible de su universo. Por supuesto, son teorías, y nunca podremos comprobarlas, a menos que alguien encuentre alguna inscripción púnica en las Antillas o en las Américas. En realidad, esto ya ha sucedido, pero esos hallazgos siempre han sido clasificados como fraudes o errores de interpretación. Quizás sea momento de analizarlos con más cuidado.

¹

Aquellas terribles vivencias

por CLAUDIO VELÁZQUEZ

L I T E R A R I A S

La literatura es la única frontera que nadie puede cerrar.

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