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GACETA PARNASUS ABRIL 2026

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LA GACETA PARNASUS

Abril tiene una fecha que los amantes de los libros guardan como propia: el 23, Día Mundial del Libro. Esta edición la construimos con ese espíritu.

Abrimos con Justo Triana y su ensayo Volver a casa: un país sentimental, una reflexión sobre identidad, lengua y lo que significa ser cubano fuera de Cuba. Le sigue Getting Even / Desquitarse, un poema de Clela Reed que observa a la tierra con la paciencia de quien sabe que el tiempo siempre cobra lo suyo. La traducción, también de Whigham, preserva esa calma inquietante del original.

Guido Rodríguez Alcalá nos entrega un ensayo sobre la Historia de la cultura paraguaya de Carlos R. Centurión, una lectura que es también un retrato de los escritores que el Paraguay perdió al exilio y de los que resistieron desde adentro. Martín Venialgo nos trae Charlotte, un relato de ficción histórica situado en la Francia revolucionaria, donde una joven novicia enfrenta el derrumbe de su mundo y busca a Dios en un país que ha decidido prescindir de él.

Claudio Velázquez alerta sobre la persistente aparición de supuestos documentos vinculados a la Guerra de la Triple Alianza. Un llamado a la vigilancia histórica que esta revista considera urgente.

Cerramos con la tercera entrega de las Selecciones de la Historia Secreta de Porter Bliss, editada y traducida por el Prof. Thomas Whigham. Bliss nos guía por la biografía de Charles Ames Washburn con la erudición y el humor corrosivo que ya reconocemos como su sello.

Y como cada libro deja algo, les preguntamos a ustedes. Las respuestas que llegaron nos recordaron por qué hacemos esto: porque los libros no son objetos. Son eventos.

Tahiana Larissa Lilian Aliente

Gaceta Parnasus

ÍNDICE

VOLVER A CASA: UN PAÍS SENTIMENTAL POR JUSTO TRIANA

GETTING EVEN / DESQUITARSE POR CLELA REED

SEIS HISTORIADORES QUE CONOCÍ (I) POR GUIDO

RODRÍGUEZ ALCALÁ

CHARLOTTE POR MARTÍN VENIALGO

LA PERSISTENTE APARICIÓN DE "SUPUESTOS

DOCUMENTOS" DE LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA

POR CLAUDIO VELÁZQUEZ

SELECCIONES DE LA HISTORIA SECRETA DE

PORTER BLISS PARTE III POR THOMAS WHIGHAM

LO QUE UN LIBRO NOS DEJA: NUESTROS LECTORES

RESPONDIERON

HacepocosecumplíanyaseisañosdemillegadaalosEstadosUnidos. Ysecumplían,también,tresocuatroañosdeunadiscusiónde sobremesaconmipadresobremiidentidad."Erescubano-americano", decíaél."¡Queno!",lecontestaba:"Soyuncubanoqueviveenlos EstadosUnidos."

Pero¿cuálesladiferenciaentreunoyotrotérmino?Ladiferenciano oficial(ydisputada)quesinembargoyoinsistoendefender,esqueel cubano(asecas)crecióenCuba,mientrasqueelcubano-americano no.Lasmanerasdeserydepensardelcubanopromedioestánatal puntoligadasalaislaqueéstesiempresesentiráextranjeroen cualquierotropaís.Porotraparte,uncubano-americanonotendría eseproblema,porquefuncionalmenteesunnorteamericanode ascendenciacubana:unapersonaquebienpodríahablarespañol, odiarelcomunismoycomerlechónasadolosfinesdeaño,peroque culturalmentetienemásencomúnconcualquierotroestadounidense desuedadqueconsuspropiospadres.

Esdecir,que"cubano-americano"implicabaunamezcladecubanidad yamericanidadenigualesproporciones:unbatidodeguayaba mezclaoconapplecider insinuaciónqueentoncesmeinsultaba. ¿Porqué?Primero,porquehabiendovividoyoel99.9%demividaen Cuba,meresultabaunaaberraciónmatemáticadecirsemejantecosa.

Segundo,porqueaestenuevopaís“lefaltabasal”(esdecir,queno mesentíaagusto,latinoamericanamentehablando).Ytercero, porqueyoestabamuycontentosiendocubano,ysihabíacambiado deresidencia,nohabíasidoporplacer,sinopornecesidad.

EnaquelentoncesaúnsentíavergüenzadehabermeidodeCuba— aunquenoloquisierareconocer.Pocotiempoantes,enlaisla,sin saberquelasbrisasdelNortemuyprontomeenfriaríanlamollera, habíallegadoyaaesepuntodeinflexiónenqueeladolescente pensanteenunpaísdictatorialcomprendequetantolaperpetuación delsufrimientodesusconciudadanoscomoelcambioqueansíason doscarasdeunamismamoneda:suresponsabilidad.En consecuencia,estabayatratandoderomperpocoapocolasbarreras quetantomifamiliacomolasociedadmehabíanimpuesto(la primerapararesguardarme,lasegundaparamantenermearaya),y comenzabaaasumirelriesgodeserlibre.

Lalibertadesunasensaciónespecialmenteembriagadoraparaaquel quehafantaseadomuchoconellaantesdeprobarla.Yembriagado delibertadestabayo,preparándomepsicológicamentepara convertirmeenunodelosactivistasdisidentes(vivosomuertos)a losqueadmiraba,cuandomispadresejercieronsuderechoadecidir loqueeramejorparamifuturo,puestoqueaúneramenordeedad. Unapartedemíqueríaquedarseycontribuiraloquefueraque fueseasucederenelfuturo(lasenaquelentoncesinconcebibles manifestacionesdel11dejuliode2021,orejemplo),perootraparte

queríasimplementedisfrutar—ypermitirquemisseresqueridos disfrutaran—deunavidafamiliarqueladistanciahabíatruncado. Hubierasidoinjustointerponermipatriotismo(omisedde aventuraadolescente,segúnlainterpretación)alosesfuerzosdemi familiaporreunirseyvivircondignidad.Poresomeresignéadejar laisla.

Esosí,nodejaríaanadieinterponerseentreminacionalidadyyo.

Porqueminacionalidad—esedecirquesoycubano—eraloúltimo quemequedabadelosamigos,lainfancia,ylosanhelosquehabía abandonado.Demodoquelainsinuacióndemipadre queel merohechodevivirenlosEstadosUnidosmeconvertíaenun cubano-americano—sonabaenmisoídos,másomenos,aun “Despídetedeti.Hasperdidotuderechoaserquieneras”.Mi negación(“¡Queno!Soyuncubano…”)enrealidaderauna afirmaciónfrentealespejo:nolehablabaamipadre,sinoamí.

II

Quizásteníayorazónenaquelmomento.Despuésdetodo,nosabía inglés;lasúnicasnoticiasqueleíateníanqueverconCubaocon cubanos(eraloúnicoquemeimportaba,afindecuentas),ypara colmo,nohabíavistounatardecerenunacimanevadade

Liechtensteinnipuestounsalchichónalfuegoenmediodelbosque antesdedormir…Pero¿quéhacercuando,despuésdealgunosaños, tushábitoseintereseshanmutado,sehanexpandidocontus experiencias,ytusantiguasinfluenciasnoteinfluyen,yloqueantes noteinfluíaahoralohace,demodoquesinquerernidartecuenta

vaspareciéndotecadavezmenosaloscubanosdetuedad,oalos cubanos—punto?

Apesardemientendibleyestacionalnostalgiadeemigrante,la verdadesqueleheperdidoelmiedoalfríoyalanieve,quecadavez mesientomásajenoa“loúltimo”delacomunidadcubana,yqueno pierdomitiempoescuchandoaOtaolaniaDíaz-Canel.Peronoson estasminuciaslasqueconmayorfrecuenciamehacencuestionarla solidezdemicubanidad.Lamarchaindetenibledevocablosygiros lingüísticosdelingléssobremilenguamaternaresultaunfenómeno másespeluznante.(Haceuntiempitotratédetúaunseñorhispano quenoconocía,porquesencillamentemehabíaolvidadodelusted. Nosóloeso,sinoquedevezencuandomesorprendorespondiendo “Estoybien,gracias”aldeclinarunabebida…)

Esnatural,supongo.Micontactoconlalenguaespañola—y específicamenteconsuvariantecubana—secortóhaceaños.Aestas alturas,elidiomaquecompartoconmifamiliahadejadodeser cubanoestándarparaconvertirseenunasuertedeCubanglish. Todavíadecimos“¡Ño!”ynosresignamosconunconfiable“Del carajo”,peroaquelloquenoformabapartedenuestrovocabulario cuandonosfuimosyanotendráoportunidaddeserloahora.(No vivimosenMiami.)ElhechodequemihermanaseaunaGenZer quehayacrecidohablandoinglésyquemisabuelashayansido rescatadasdelaislarecientementeponelacosainclusomás interesante.

Porunaparte,laniñatraesuslangdelhighschoolyleechaglittera todoloquedecimos.(Slay,queen!)Yporlaotra,lasabuelashacen galadesusmanierismosdeseñoradesetentaytantosaños.

(¡Avemariapurísima!¡Figúrate!)Osea,nuestroespañolesunamezcla detresgeneracionesdistintasdecubanos,másinglés.

Comoescritor,eltransitarcontinuamentelacuerdaflojaentreunay otralenguapresentasiempreciertasdificultades.Laprincipalesque inclusosinquerersevanmezclandolasdosenmicerebro,hastaque, sinopongocuidado,loqueescribonoesniunacosaniotra,sinoun arrozconmangoqueentenderíamosyoydosotresmás.

Perohetratadodemantenerarayaelimpulsodeentremezclarlas cosasdándoleunusoparticularacadaidioma.

PocodespuésdeleeraWhitmanyaDylanThomasmeconvencíde queseríaimposiblequeyo,queloaprendícondieciochoaños, alcanzarajamássemejantedominiodelinglés.Enespañolalmenos podríaintentarlosinladesventajadellegartardealafiesta.Aparte,la poesíadependemuchodelaintimidaddelescritorysulenguaje,yla respetodemasiadocomoparaultrajarlaponiéndomeamalabarear consignificadosyconnotacionesquedesconozco.Poresoescribomi poesíaenespañol,dondequizástampocolleguealostalonesde OctavioPazoEliseoDiego,peroalmenossabréconcienciacierta porquéusomispalabras,yaquésuenan.uandosetratade periodismo,ensayos,uotrostextosdenoficción,generalmente

acudoalinglés,porquesuuniversalidadysencillezseprestamejor paraladifusiónmasivadetextoscuyopropósitoesllegarypersuadiral máximonúmeroposibledepersonasconlamayorurgencia. Pero(paravolveraltemaquenosocupa)noeslametamorfosisdel lenguajelaquemedamásquepensar,sinolamía.Conformepasael tiempoyvasperdiendoelrastrodelosamigosconlosquecreciste losqueañosantespertenecíanatucírculoafectivo ;cuandoelnuevo contextoenelquevivesejercesupulsiónsobretusviejasprioridades,y levadandootrosentidoatuexistencia,yladistanciaqueteseparade loquealgunavezllamarastuyoescadavezmayor,unovahaciendolas pacesconlaideadequeloqueaparentementeeraimposible ese dejardesercubano yanosóloesposible,sinoinevitable.Ycuando casitehasdadoporvencidoyestásapuntodedarlelarazónatupadre reconociendotunuevaidentidad,unaexperienciatedaunabofetada.

III

AiniciosdeesteañofuiaNewJerseyavisitaraunaamigaporunos días(ymeresultaincómodoutilizarelindiscretoamigaenvezdel reservadofriend),yterminéencasadeEnriquedelRisco,escritory profesorcubanodeNYU,quemeinvitóaunafiestasinconocerme despuésdehaberintercambiadounaspalabrasporteléfono.Alllegar, presentarme,ysentarmeaconversarenloquealgunabuenaalmame traíaunplatodeajiaco,misanfitrionesmenotaronunpococohibido. Yenefecto,loestaba.Eralaprimeravezquemeencontraba

conungrupotangrandedecubanosfuerademipaís.(Teniendoen cuentalarelativapequeñezdenuestracomunidadenelnortedelos EstadosUnidos,conoceraunadocenadenosotroselmismodíaera uneventoextraordinario.)Entonces,comopararomperelhielo, Enriquecomenzóacontarlealospresentessobrelafamosa “seriedad”camagüeyana,delacual(segúnél)yoeraunejemplo.Y así,sinmás,searmótodaunatertuliaentornoalacuestióndesilos camagüeyanos osea,loscubanosnacidosenlaprovinciade Camagüey éramostradicionalmenteserios;yestaasuvezfue desencadenandoundebatepolítico-filosóficosobresiloque manteníaanuestropuebloensudesafortunadasituaciónerael “choteo”ylacostumbredereírnosdenuestrasdesgracias.

Ymientrassieteuochohombresdiscutíanacaloradamente,entre chistesyanécdotas,sobrelasevidentesdiferenciasregionalesde nuestropaísnatal,yolosescuchaba,deslumbradoanteelhechode quesusgestos,suspalabras,einclusolasinflexionesdesuvozse parecíanmucho.EnlafiestadeEnriquehabíacubanosdetodaslas edades,colores,regionesyprofesiones,yningunodeelloserafamilia mía.Sinembargo,desdeelprimermomento,einclusodíasdespués deabandonarNewJersey,semequedólaextrañasensacióndequesí loeran:dequecadaunodeelloseraunprimolejanoquede casualidadnohabíapodidoconocer.

No,noeramiseriedadcamagüeyanaloquemispaisanoshabían notadoenmí:eraunestadodeasombroyarmonía.Poderhablarsin darexplicacioneseraunplacerqueyanorecordaba.

Cadaunadeesaspersonassabíaexactamentealoqueyomerefería, porquelohabíanvivido.Noleshacíafaltaayudaparaentenderme.

Luegodeseisañosintentandodomesticarmiinglésyhablandoun españolminuciosamenteneutralconotroslatinos,bajarlaguardiay “darlealalengua”juntoaotroscubanoshabíadescongeladoalgo dentrodemí.Volvíaasentirme“encasa”unavezmás.

Pero¿quécasaeraesaalaquehabíavueltoaquellanoche?

DefinitivamentenoalaCubaquedejéen2019.Luegodeseisaños decolapsodemográfico,energéticoysanitario,laislahabíadejado deserlasociedaddisfuncionalquesiemprefueparaconvertirseen unatragediahumanitaria.(Sóloahorapodíayoapreciarlaprevisión ysabiduríademispadres…)Aestasalturassushabitantesme hubieranconsideradotanextranjeroasurealidadcomocualquier otroturista.

Lacasaalaquehabíavuelto,entonces,noeralaCubadelamiseriay laopresión,sinolaCubaimaginadadelexilio—Cubalibre:unpaís yanogeográfico,sinosentimental.Aquellanochemehabía convertidoenciudadanodeunaidea. Mipadreyyoestábamosequivocados.

Getting Even

The earth wants to smooth itself, gravity hungering at its core, human greed and erosion its rasping tools.

Spiked mountains grind to foothills, turning into plateaus, then into plains of downy weeds. Crumbling deadfall and leaf-mulch shroud rocks and stumps, leveling the forest floors.

Rounding the high crowns, muscular vines bring down trees. Or once clear-cut, cattle land drains its soil into the seas.

Cliffs of brittle ice melt in balmy air. Islands drown in the swell and jagged shores dissolve.

In time winds and currents will flow unencumbered, polishing the blue ball where even people are flattened, bones acquiescent, lateral below ground.

DESQUITARSE

La tierra quiere alisarse, la gravedad ansiosa en su núcleo, la codicia humana y la erosión sus herramientas raspadoras.

Montañas puntiagudas se reducen a laderas, convirtiéndose en mesetas, luego en llanuras de maleza. La caída de árboles y el mantillo de hojas cubren rocas y tocones, nivelando el suelo del bosque.

Rodeando las altas copas, las enredaderas musculosas derriban árboles. O, una vez taladas, las tierras ganaderas drenan su suelo hacia los mares.

Acantilados de hielo quebradizo se derriten en un aire cálido. Las islas se ahogan en el oleaje y las costas escarpadas se disuelven.

Con el tiempo, los vientos y las corrientes fluirán sin trabas, puliendo la esfera azul donde incluso las personas están aplastadas, huesos sumisos, laterales bajo tierra.

Por Guido Rodríguez Alcalá

Nota de la redacción: Este artículo es reproducido con autorización del autor y fue publicado originalmente en El Nacional (elnacional.com.py) el 25 de enero de 2026.

Prefacio al libro "Cautivados por el pasado". Historiadores y escrituras de la historia en el Paraguay", de Liliana Brezzo y Ricardo Scavone Yegros, que acaba de aparecer publicado por la editorial argentina Teseo. Primera entrega, dedicada a Carlos R. Centurión.

Este libro me ayudó a comprender a personas que de algún modo conocía, porque todo el mundo se encuentra con todo el mundo en los limitados círculos literarios de Asunción, si bien ese conocimiento a medias puede conducir al desconocimiento. Me refiero a Carlos R. Centurión (1902-1969), Josefina Pla (1903-1999), Antonio Ramos (1907-1984), Carlos Pastore (1907-1996), Rafael Eladio Velázquez (1926-1994) y Alfredo Seiferheld (1950-1988). Nunca llegué a mantener una conversación con Carlos Centurión (1902-1969), aunque sí lo había visto y sabía quién era, por ser pariente o amigo de amigos comunes y, sobre todo, porque había comprado su Historia de la Cultura Paraguaya al módico precio de seis mil guaraníes a finales de la década de 1970.

A ese libro se lo ha criticado por contener una enorme cantidad de datos sin debida apreciación crítica pero, por otra parte, contiene información indispensable para seguir el desarrollo de la cultura paraguaya, con sus logros y sus deficiencias. Como ha señalado

Ricardo Scavone, ésta ha sido en gran medida una literatura de periódicos y de revistas que han desaparecido o han quedado olvidados en bibliotecas o archivos particulares. En un capítulo dedicado a la prensa, la Historia nos ofrece una lista muy larga y muy necesaria, porque entonces no había registros electrónicos y esa lista nos da la posibilidad de saber qué publicaciones había. Leyéndola, se pueden ver dos cosas: que el periodismo estaba menos centralizado, pues no se publicaban periódicos solo en Asunción o Villarrica, la ciudad culta, sino en otras localidades del país; y que había publicaciones en idiomas extranjeros y en guaraní.

Una de ellas merece atención, Ocara poty cue mi (Florecillas campesinas de ayer, título que recuerda a las flores o colecciones de romances españoles), revista de poesía publicada a partir de 1922 y que llegó a tener una gran popularidad durante la Guerra del Chaco (1932-1935). La señora Trujillo, propietaria de la imprenta editora, me dijo allá por 1990 que, durante la guerra, Ocara tiraba diez mil ejemplares, y hasta treinta mil en casos excepcionales. Lo cual me lleva a lo siguiente: que en la década del 30 existía una literatura popular en guaraní, poesía y teatro. Aquí debo mencionar al colaborador más destacado de Ocara, el poeta Emiliano R. Fernández, y también al dramaturgo Julio Correa, que creó una compañía que representaba obras teatrales en guaraní.Correa, escritor político, se exilió durante la dictadura del general Higinio Morínigo (1940-1948); su compañía siguió activa en el Paraguay por varios años más, por no decir que lo hicieron varios buenos actores

formados por él. Éstos, en tiempos de Stroessner, debieron limitar sus temas al pucara o comedia reidera, para divertir al público, y no ya para hacerlo pensar, como pretendía Correa; para concientizarlo diríamos hoy.

Si mal no recuerdo, Josefina Pla me hablaba de unas doscientas piezas de teatro escritas entre 1910 y 1960 aproximadamente; no sé cuántas se habrán representado en el Teatro Municipal, hoy decaído pero que llegó a ser "el primer coliseo nacional"; la represión de Stroessner se centró en el control del teatro y los medios de comunicación, siendo más indulgente con la novela y el ensayo, algo que Centurión no llega a analizar porque no podía hacerlo.

Pero volvamos al escritor: cuando él era estudiante en el Colegio

Nacional, ya se había percatado de que la historia del Paraguay no podía limitarse a los acontecimientos militares y políticos, pues debía incluir también los culturales. Años después, a mediados de la década de 1920, comenzó a investigar en distintos archivos y bibliotecas, a tomar notas y acumular material para la que sería su obra mayor: la Historia de las Letras Paraguayas, publicada en 1947, en el exilio de Buenos Aires. Para entonces, le explicaba Centurión a un amigo, ya había padecido destierros, confinamientos y detenciones, y había tenido el honor de compartir una celda con diecisiete homicidas.

La persecución se debió a que Centurión pertenecía al Partido

Liberal, apartado del poder y disuelto por el general Higinio

Morínigo, quien se retiró de la presidencia en 1948, dejando en el puesto al Partido Colorado, que le ayudó a sofocar el alzamiento de los liberales, febreristas y comunistas en 1947. En los primeros momentos de su régimen militar, Morínigo mandó al destierro a numerosos historiadores liberales: Centurión, Antonio Ramos, Carlos Pastore y Julio César Chaves, mencionados en este libro. Con el triunfo de Morínigo en la Revolución del 47, millares de paraguayos (doscientos mil según estimaciones) migraron a países vecinos, en especial a la Argentina, incluyendo poetas de la Generación del 40 (mencionada más adelante): Elvio Romero, Óscar Ferreiro, Hérib Campos Cervera. A partir de 1950, los narradores Gabriel Casaccia y Augusto Roa Bastos, residentes en la Argentina, se hicieron conocer en el extranjero; Centurión los menciona.

Me refiero a la segunda edición, a la titulada Historia de la Cultura Paraguaya, publicada en 1961, cuando el autor ya había vuelto del exilio. Este título me parece más adecuado, porque no abarca solamente las llamadas bellas letras, sino también otras manifestaciones del espíritu (pintura, música, investigación científica), el periodismo y la educación, el momento histórico en que se dieron, aun con mucha prudencia en los comentarios sobre la política paraguaya de los años recientes; en 1954, el general Alfredo Stroessner llegó al poder y, aunque sus primeros años fueran de relativa apertura comparados con los de algunos gobiernos anteriores, se sabía que la apertura era relativa y podía cerrarse en cualquier momento.

La Historia comienza con la era colonial; aunque Centurión no lo diga, yo me permito decir que entonces no podía haber literatura a causa de las restricciones a la libertad de expresión, el aislamiento, la pobreza y el analfabetismo predominante en la provincia del Paraguay; y aquello no cambió mucho después de la Independencia, con los gobiernos del dictador Francia (1814-1840), Carlos Antonio López (1841-1862) y Francisco S. López (1862-1870), cuyos últimos años corresponden a la sangrienta Guerra de la Triple Alianza (18651870), que asoló el país.

La reconstrucción fue lenta y penosa. Tres décadas después, surgió la Generación del 900, integrada por autores que comenzaron a publicar alrededor del final del siglo; se incluye en el grupo a Blas Garay, muerto en 1899. A los novecentistas me permito llamarlos "intelectuales comprometidos" o engagés, aunque ellos no se llamaran a sí mismos de ese modo porque más que a las bellas letras, su interés se dirigía a la historia paraguaya, buscando en ella la respuesta de lo que el país había sido y de lo que debía ser; no pretendían evadirse de la realidad sino conocerla, buscar las raíces o la esencia de la nacionalidad.

En aquella búsqueda, había distintos enfoques. Juan E. O'Leary trataba de recuperar el pasado heroico de los presidentes Carlos A. López y Francisco Solano López, como un modelo para el futuro; Cecilio Báez trataba de crear conciencia del despotismo decimonónico para superarlo abrazando los ideales cosmopolitas del

del liberalismo. Otros autores notables del 900 fueron Manuel

Domínguez, Manuel Gondra, Fulgencio R. Moreno, el ya citado Garay, el argentino Martín Goycoechea Menéndez, los españoles Viriato Díaz Pérez y Rafael Barrett, llegados al Paraguay en los primeros años del siglo XX. También son novecentistas los poetas Eloy Fariña Núñez y Alejandro Guanes.

Mientras que los paraguayos, como el resto de los iberoamericanos, buscaban la identidad nacional, recibían la influencia del modernismo de Rubén Darío, Leopoldo Lugones y Julio Herrera y Reissig. Darío consideraba la belleza como el propósito exclusivo de la literatura, al margen de cualquier cuestión ética o didáctica; sus adversarios lo consideran escapista (quizás a eso se debió la crítica de Manuel Gondra a Rubén Darío). Por otra parte, el esteticismo modernista no excluía por completo el interés en las cuestiones políticas y sociales; esto se ve en la poesía de Rubén Darío (p. e., su "Oda a Roosevelt"). En el Paraguay, con un lenguaje esteticista, O'Leary y Goycoechea Menéndez reivindicaron el heroísmo del pueblo paraguayo enfrentado a los intereses foráneos de la Triple Alianza. La búsqueda de la esencia nacional y la búsqueda de una realidad que transcienda el prosaísmo de lo cotidiano a través del arte conviven en el novecentismo americano.

Por otra parte, a pesar de su esteticismo, a su culto de las letras francesas, de la bohemia parisina, el modernismo representa la emancipación literaria de España, el surgimiento de una literatura

hispanoamericana, en la autorizada opinión de Ángel Rama. Una literatura, para Rama, no consiste en un conjunto de libros publicados, sino en un conjunto de autores que escriben de una cierta manera y de un cierto modo para un público determinado.

Se considera que el modernismo terminó en 1914, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, aunque todas las periodizaciones sean limitadas. Pero el movimiento sigue vivo en el Paraguay, años después, con la aparición de las revistas modernistas Crónica (1913) y Juventud (1922); sobre ellas y sus colaboradores, Centurión nos da datos muy útiles, porque las dos publicaciones son muy difíciles de conseguir y se sabe poco de sus autores, no faltos de talento, pero que no dejaron una obra considerable por su temprana muerte, las dificultades económicas, el abandono de la escritura. (Según

Josefina Pla, el Guillermo Molinas Rolón de Crónica pudo ser el gran poeta de su generación.)

Pienso que la mayor dificultad de los autores de Crónica y Juventud fue que Asunción no tenía la densidad urbana de Montevideo o Buenos Aires, favorables al surgimiento de un Julio Herrera, un Leopoldo Lugones, creadores de nivel superior. Los diarios de Buenos Aires pagaban bien, y por eso Rubén Darío pudo vivir en la ciudad con relativa holgura, ya que ningún dinero le alcanzaba al bohemio nicaragüense, entre 1893 y 1898, intimando con Leopoldo Lugones y Ricardo Jaimes Freyre, convirtiéndola en una suerte de cuartel general modernista.

La prensa asuncena de aquellos años no tenía tanto dinero, aunque sí se orientaba más hacia lo literario que la de nuestros días, dando empleo a escritores que hoy no lo tendrían, como Rafael Barrett, cuyos artículos quizás no se aceptarían hoy. Sorprende la cantidad de páginas que le dedicó El Diario a la visita de Vicente Blasco Ibáñez en 1909, aunque uno de sus colaboradores fuera entonces Viriato Díaz Pérez, quien también utilizaba el periodismo para ganarse la vida. Pero una cosa es cobrar por artículo publicado, y otra es vivir de la venta de libros de poesía o de narrativa, que no se podía entonces ni hoy, por la ausencia de un número de lectores suficiente.

La excepción fueron Julio Correa y un grupo de poetas en guaraní. Correa, por otra parte, se sublevó contra el modernismo, que consideraba decadente, alejado de la realidad que él denunciaba con su teatro político. Tanto él como otros escritores populares fueron afectados por las restricciones a la libertad de prensa impuestas después de 1940, afirma Centurión. Aquel año, el presidente José Félix Estigarribia dictó una nueva constitución, de consecuencias negativas para la cultura. No sabemos si Centurión lo dice para criticar en forma oblicua a Morínigo, quien aplicó la ley que Estigarribia no tuvo tiempo de aplicar a causa de su muerte inesperada a los tres meses de llegar a presidente Y, sin embargo, por aquellos años apareció la Generación del 40, que puso al día la escritura poética, y liquidó los resabios modernistas.

A ella pertenecen Josefina Pla, Hérib Campos Cervera, Óscar

Ferreiro, Elvio Romero, Augusto Roa Bastos. Campos Cervera y Ferreiro se exiliaron a la Argentina, mas no a causa de sus ideas, sino de su participación en el alzamiento de 1947. Ferreiro estuvo en el ejército sublevado; Romero en la radio rebelde de Concepción; Campos Cervera, en un grupo que fabricaba bombas en Asunción (me lo contó uno de sus seguidores, el antropólogo Gato Chase).

Porque la policía no lo supo, pudo llegar a Buenos Aires, donde vivió y publicó hasta su muerte. Huyendo de Concepción a los veinte años, Romero hizo una exitosa carrera poética en Buenos Aires. Roa Bastos se estableció en la gran ciudad en 1947, por decisión propia, no por motivos políticos, como lo había hecho antes Gabriel Casaccia. Todos ellos se beneficiaron de las condiciones favorables para la creación literaria en la Argentina, pese a los vaivenes políticos. Ferreiro volvió al Paraguay tiempo después del fracaso de la revolución, para vivir apartado de la política. Éste es un balance que no podía hacer Centurión, quien sin embargo mencionó a los escritores de la después llamada Generación del 50: Rubén Bareiro, Carlos Villagra Marsal, Ramiro Domínguez, José Antonio Bilbao y otros. Al terminar el libro, he sentido tristeza por la gran cantidad de escritores malogrados que encontramos en sus páginas. Al mismo tiempo, he sentido respeto por el hombre que, con tenacidad y a despecho de las dificultades políticas y económicas, quiso dejar una crónica honesta de la cultura de su país.

*Guido Rodríguez Alcalá es escritor, historiador, periodista y crítico literario. Asesor del CCR Cabildo y colaborador en diversos periódicos locales y extranjeros, ha publicado obras en casi todos los géneros, siendo sus novelas más conocidas* Caballero *(1986), elaborada en torno al personaje histórico, a quien desacraliza a través de su propio discurso, y* El peluquero francés*, obra sobre la relación entre Elisa Lynch y Solano López con la que obtuvo el Premio de Novela Lidia Guanes en 2008.*

CCHARLOTTE CHARLOTTE HARLOTTE

Por Martin Venialgo

HISTORIASECRETA

En esta entrega de la Historia secreta de Bliss, el autor retoma la biografía de Charles Ames Washburn, guiando al lector desde las últimas etapas de la visita del futuro ministro en California hasta su tiempo en Chicago y Filadelfia. Los paraguayos deberían prestar especial atención a la mención de la residencia de su hermano en Galena, Illinois, que y este es el punto clave para los yanquis más engreídos— era el distrito natal del general Ulysses Grant. Este último había sido comandante del Ejército de la Unión y, después del presidente Lincoln, la figura más destacada del bando norteño en la Guerra de Secesión. De hecho, en 1869, el general Grant pronto asumiría la presidencia de Norteamérica. Se esperaba ampliamente que Grant ascendiera a este puesto. Sin duda, Bliss sabía que probablemente así sería, y también sabía que la familia Washburn seguiría inspirando respeto en los círculos políticos norteamericanos.

Otro aspecto de las diez páginas que abarca esta entrega de la obra de Bliss que llama nuestra atención es su despliegue de erudición, especialmente en materia literaria. Lo veremos brillar de nuevo de esta manera. Sin duda, esto hace que los lectores de la época actual se pregunten qué ha pasado con aquellos diplomáticos que podían afirmar tener un amplio conocimiento de la cultura. Bliss pudo haber sido controvertido, pero nadie podría culparlo de falta de inteligencia.

Aquí comenzamos: "Como dejamos dicho, ¡él tuvo por conveniente "dejar su patria para el bien de ella!"[1] apresurando su embarque; repentinamente y cuasi in puris shirtibus (desnudo)[2] pues cuando iba al puerto, se había bajado a la calle por una ventana de atrás, por miedo de salir por la puerta principal.

Cuando, dos o tres días después, el Comité de Vigilancia, mandó un alguacil con un posse comitatos, llevando orden de arrestar a nuestro héroe, el pájaro había volado y tuvo el alguacil que contentarse con endosar al orden de arresto, la célebre fórmula "¡made trackibus! up stumdibus! uon come atibus in swampo!"[3]

En Filadelfia, tuvo Washburn la pena de saber que muchos de sus cofrades y constituyentes en San Francisco habían bailado un solo inglés, en la cuerda tiesa, poco después de su ausencia, y no creyéndolo muy conveniente exponerse a participar de su suerte, se dirigió al Estado de Illinois, donde residía en la ciudad de Galena, su hermano Elihu. No sabiendo en qué dirección podía utilizar sus talentos, en un estado normal de la sociedad, y atormentado por los terrores de su mala conciencia, nuestro héroe se sintió muy mal hallado. Su mente revertió de continuo al teatro de sus hazañas, de la que se consideraba como desterrado, y faltándole el "mens conscia recti", se ocupaba de penosas reflexiones sobre la infausta suerte de sus compañeros de causa a quienes había tocado la bien merecida suerte del patíbulo.

Formóse en su cerebro el supersticioso presentimiento que, día más o menos, él debía hallar igual destino. ¡Sus enfermos ojos veían patíbulos por todas partes, y ya no encontraba gracia en la consabida chistosa "Disertación sobre los inconvenientes de ser ahorcado!" Dice el proverbio "que cuando uno pisa el lugar destinado para su sepulcro, siente un estremecimiento involuntario", y también se suele decir "que siempre se golpea con el dedo enfermo". Sea de esto como fuera, lo cierto es que Washburn no pudo volver sus ojos de la contemplación de su vida [página 15] criminal en California, y sentía como una voz que le decía en sueños "¡Tonto! ¡Mirad tu corazón y escribid!"

Obedeció la intimación, y produjo en pocos meses su novela, Philip Thaxter, cuyos incidentes forman un vivo cuadro de las escenas incalificables que su autor había presenciado en California. Como pintura de las costumbres de una época anormal, que felizmente ha pasado para siempre, esta novela tiene su valor excepcional entre todos los escritos de Washburn. Basta decir de ella, que todos sus numerosos personajes, con inclusión de su héroe y heroína, los bellos ideales del autor son sin excepción, los más incalificables malvados que se encuentran en obra alguna de ficción, ¡y que tres de sus personajes principales perecen por la horca! Otro de ellos que puede considerarse como el tipo de Washburn, escapa de semejante suerte a uñas de buen caballo, y enseguida, ¡siempre cambia de color cuando oye hablar de una soga! "Capitis steterunique comae, vox fauciltus haesit!"[4]

Por lo demás, el estilo es malísimo, el desenlace ridículo y la lectura fastidiosa, y Washburn, que se complace en prestarla a sus amigos, es la única persona en el mundo que tiene una opinión favorable de ella. El ejercicio de la pluma en esta y otras producciones literarias, le ha valido a Washburn un cacoethes scribendi (grafomanía o manía de escribir) que todavía le distingue y le faculta a producir hasta el día, —a corto plazo y currente calamo resmas enteras de manuscrito sobre cualquier tópico, en estilo que él considera condimentado con "sal Atica"; pero donde el lector solo descubre, en este punto, los "multos grános salis", con que sus conclusiones deben ser recibidas.[5] ¡Debiera haber tenido presente nuestro fácil romancista que "lo que se escribe con mucha facilidad, suele ser de muy pesada lectura!"[6]

y no le habría venido mal el consejo de Horacio "¡Guardad vuestro manuscrito nueve años!" ¡Por nuestra parte si nos atreviésemos a dar un consejo al insigne autor de "¡Philip Thaxter", sería muy parecido a la célebre receta para hacer ensalada! [página 16] "Lechuga, quant. suff. sal, ídem: pimienta, ídem: mostaza, ídem: aceite, ídem: vinagre, ídem, &: mezcladlo todo bien y echadlo enseguida por la ventana!" Diríamos al autor de tan célebre romance "Revisadlo bien, enmendad un poco el estilo, poned más rasgos de humor, suprimid tres cuartas partes de los personajes, cambiad el desenlace, y si encuentra que todavía le falte fuego (como será muy probable) echadlo en el horno!" Pero nos guardaremos muy bien de insinuar semejante consejo a nuestra gloria de la República de letras, nuestro conciudadano Bohemio de miedo que saldríamos tan mal parados como el famoso e ingenioso Gil Blas, de la acertada crítica que hizo de los sermones del Reverendísimo Arzobispo de Granada.[7]

Pasó enseguida Washburn a la ciudad de Chicago, donde fundó un periódico literario, crítico, chistoso, y misceláneo.[8] De la popularidad que gozaría tan célebre fenómeno en la República de letras, basta decir que el autor de esta biografía estuvo entonces en su patria, los Estados Unidos, y se interesaba en las letras, pero nunca oyó pronunciar el nombre de tal periódico, y es solo por referencia de su propio héroe que puede ofrecer al mundo este interesante dato, que corría peligro de ser totalmente olvidado. Mediante el haber visto en manos de su héroe una colección de este periódico, podrá el autor decir dos palabras de ello, para que no quede

incompleta la noticia de los principales trabajos literarios de su héroe.

Es una verdadera olla podrida donde están mezcladas preciosas muestras de todos los estilos del versátil redactor. Difícil fuera decir en qué ramo descolló más el nuevo literato, pues todas las producciones de su pluma descubren aquella fatal medianidad (por no decir más) que, ¡según Horacio "ni los dioses ni los hombres pueden soportar"![9]

La colección de las obras maestras que en este tiempo salió de la fértil pluma de nuestro héroe sería curiosísima. Allí se juntarían los peores chistes, los más insípidos cuentos, la más descarrillada crítica, y la poesía más prosaica, que se ha conocido en este mundo, pues cuando Washburn piensa muy de buena fe, que está escribiendo versos, el lector pronto descubre que, como Mr. Jourdain en [página 17] la comedia de Moliére, ¡está hablando prosa sin saberlo![10] La columna de chistes era la parte de su periódico en que se encuentran los más estupendos disparates y de tan difícil comprensión, como podrá verse por el siguiente aviso, que se registra en la correspondiente sección de la tal gaceta. "El Redactor previene a sus suscritores, que si por acaso, hayan en el porvenir, entre ellos, quienes no comprendan del todo el sentido de los chistes originales de nuestro periódico, él tendrá mucho gusto en ocurrir a las casas de aquellos suscritores que así pidiesen, para explicar viva voce, el sentido de todo lo que haya parecido oscuro en estos chistes"!

Por difícil que nos sea comprender el fundamento de tal concepto, es indudable que nuestro literato se considera, además de sus otros roles literarios, ¡un poeta! ¡Hélas! divino templo de Parnaso, que tus portales hayan sido profanados por pisadas tan legas! [¿? BORROSO] Pero, este tan extraño atrevimiento de nuestro héroe prueba la verdad del adagio, ¡"Los tontos atropellan los recintos donde los ángeles temen entrar"![11] Sabemos por la indisputable autoridad de Horacio en su Arte Poético, que "poeta náscitur; non fit" pero Washburn ni ha nacido con la "visión y la facultad divina" de las musas, ni pudo con todo esfuerzo, exprimir de su cerebro estólido, el módico contingente de diez líneas per annum de verdadera poesía.[12] En verdad, el único uso que podemos imaginar para los talentos poéticos de nuestro héroe, sería el de utilizarlos en su antigua profesión de farmacéutico o curandero, pues cuando el opio y todos los narcóticos y soporíficos de la materia médica no consiguiesen adormecer a su paciente, pudiera ocurrir al heroico remedio, con patente de privilegio exclusivo, el experimentum crucis de administrar una dosis homeopática de la trigésima dilución de sus propios versos! Verdad es que semejante remedio solo debe emplearse en casos desahuciados, —después de confesión y extrema unción , pues si no muriera de una vez el paciente, ¡correría el peligro de caer en tan profundo sueño que solo la trompeta de Ga- [página 18] briel sería capaz de despertarlo! Por otro lado a virtud de la gran ley de simília similibus el mismo remedio soporífico pudiera

emplearse con éxito en casos de procurar la resurrección de personas desfallecidas o abogadas[13]; pues si los versos de Washburn no causasen un estremecimiento en el supuesto cadáver, se puede considerarle desde luego como difunto, ni salitre puede salvarle, y los parientes deben llamar de una vez a las autoridades para investigar la causa de la defunción. Cuenta una crónica italiana, que a un reo de causa grave, le fue concedida por un tribunal de Florencia, la gracia de escoger entre dos penas: diez años de trabajos públicos o la lectura de la Historia de Florencia en 17 tomos por Guicciardini, ¡y que el sagaz malvado optó sin trepidar por las galeras![14] Del mismo modo, sería un nuevo y valioso recurso para la jurisprudencia criminal en NorteAmérica conceder a los condenados a la última pena con calidad de aleve y sin beneficio de clero la opción entre el patíbulo y la lectura de todos los versos de Washburn, y a bien seguro, los infelices mirarían más de una vez a la soga, ¡antes de aceptar la benévola conmutación! Y si fuera necesario en casos excepcionales, agraviar la amargura de un reo in artículo mortis; ¡pudiera disponer que mientras estuviera en capilla fuese obligado a escuchar a la lectura de lo más escogido de las poesías de nuestro vate inspirado! ¡Pero semejante refinamiento de suplicio repugna a la civilización del siglo! Y además, está prohibido por una ley americana, por la que se hallan suprimidas las penas desacostumbradas y bárbaras! ¡Sería crueldad atroz, tratar así a un perro! ¡Cuánto más a un ser racional!

Por tanto, se nos ocurre otro empleo más admisible de tales versículos; a saber, como forma de adjuracion [sic] de los espíritus malignos; pues en tal sentido valdrían mucho más que el ¡abra cadabra! y el "¡vade retro!" y el "príncipe de las potencias del aire" no aguardaría al segundo verso para ponerse a fojas vueltas, con un brinco, en las regiones Tartáreas!

Hablando con toda seriedad, estas pretensas poesías, estas flores del ingenio de nuestro bardo,[15] son de aquella clase que se fabrica con molino de mano y se vende por el barril o por la vara, y que son preciosas [página 19] para el panadero o el especiero! Son muy parecidos a aquellas rapsodias satirizadas por el poeta Pope, el "Arte de Bajar en la Poesía", con el célebre apóstrofe: "Silence / ye wolves / while Ralph to Cynthia howls And makes night hideous! answer him, ye owls!"[16]

La más célebre de estas producciones es una que fue escrita en California, en aquellos días tempestuosos que precedieron a la organización del "Comité de Vigilancia", cuando atormentados por los terrores de sus inquietas conciencias, él y sus cofrades criminales, ¡"pensaron amargamente en la mañana!" y lleva el apropiado título, prestado de un drama de Shakespeare, de ¡Mañana y mañana y mañana! ¡El estilo es bastante enérgico, según la famosa comparación de Mrs. Malaprop, "tan cabezudo como una alegoría en los márgenes del Nilo"![17] Por lo demás, esta, y las otras producciones del mismo vate en el mismo género, son tan completamente olvidadas por el mundo

literario de Norte-América, que si no fuera por la antecedente crítico que hemos hecho de ellos, probablemente nadie se habría acordado de ellas jamás. Y ahora le cabrá a nuestro talentudo poetastro la misma suerte de aquel bardo latino, cuyos versos han perecido de la faz de la tierra, ¡y su nombre solo es conocido por la defensa que de él hizo Cicerón en la oración pro Poetâ Archiante!

Este precioso destello de ingenio de nuestra décima musa, fue enviado firmado con el seudónimo "Junius" a un periódico de San Francisco, solicitando su publicación. Al próximo día apareció la gaceta, con el siguiente párrafo halagüeño en la sección de "Avisos a nuestros corresponsales".[18]

"Junius: ¡Hemos recibido la producción métrica que V. sin duda supone ser "poesía" pero francamente "ni es carne ni pescado"![19] Para que fuera reconocido como verso, era muy necesario que hubiese V. puesto al pie una indicación en este sentido, del mismo modo que los malos pintores tienen que ins-[página 20]"

NOTAS

[1] (N. del A.) "Leave his country for his country's good!"

[2] Otro ejemplo del latín humorísticamente falsificado de Bliss. Quizás su chiste ofrezca una representación de los descamisados de Juan Domingo Perón.

[3] (N. del A.) latín macarrónico [sic] significando, que el reo ha desaparecido. [Macarrónico es un término usado para designar una forma burlesca de verso en la que se introducen palabras vernáculas

en una construcción latina con terminaciones latinas. Aquí, Bliss usa el término para denotar una mezcla de latín "spaghetti" y argot estadounidense en un jopará bastante hilarante, sugiriendo que, si uno no salía, terminaría en un pantano.]

[4] (N. del A.) ¡Los cabellos se pusieron rígidos y su voz enmudeció en su garganta!

[5] A Bliss le encantan los proverbios ancestrales y los dichos supuestamente comunes que, sencillamente, acababa de inventar. Maíz y Falcón no podían comprender que las variantes norteamericanas del ñe'engá fueran absurdas.

[6] (N. del A.) Easy writing is d d hard reading!

[7] Gil Blas es una novela picaresca de Alain-René Lesage, publicada entre 1715 y 1735, que trata sobre mujeres de moral cuestionable, maridos engañados pero felices, médicos ignorantes, poetas absurdos y criados al servicio de amos ladrones. Quizás Bliss pensó que estos últimos eran como Falcón y Maíz, quienes servían al Mariscal incluso en sus apariencias más problemáticas.

[8] No hay registro de que Washburn estableciera algún tipo de publicación periódica en Chicago, aunque estaba en la ciudad para presenciar la Convención Nacional Republicana de 1860 y participar de manera insignificante.

[9] La cita procede de El arte de la poesía de Horacio. Este poeta latino (65-8 a. C.), era miembro del círculo literario de la corte de Augusto, y al igual que su amigo Virgilio, se unió a la celebración de la restauración del orden que llegó con el fin de las Guerras Civiles. Horacio se esforzó por elevar el latín como lengua literaria al nivel del griego. Sus sátiras fueron muy admiradas y frecuentemente memorizadas por escritores del siglo XVIII y de la época de Bliss. El poeta y dramaturgo inglés John Dryden (1631-1700), a quien Bliss admiraba especialmente, se inspiró en gran medida en el estilo de Horacio.

[10] Aquí Bliss se refiere a "The Tradesman Turned Gentleman, or Le Bourgeois Gentilhomme", una de las comedias musicales de Molière, estrenada en 1670. Quizás tenía en mente a Madame Lynch al referirse a esta obra, ya que se centra principalmente en satirizar el ascenso social en Francia, un defecto que las mujeres de clase alta encontraban con frecuencia en la Madama. Quizás la mejor obra contemporánea sobre este aspecto de su vida fue Elisa Lynch por Orión de Héctor

Florencio Varela (Buenos Aires: La Tribuna, 1870), que, a la manera de Suetonio, buscaba burlarse de los hábitos y prejuicios privados de quienes pertenecían al séquito de López y, al igual que Suetonio, a veces se perdía en la exageración y la parodia.

[11] (N. del A.) Fools rush in where angels fear to tread! [El verso proviene de Alexander Pope (1688-1744), poeta inglés famoso principalmente por sus versos satíricos. Hijo de un comerciante de telas, Pope fue un niño enfermizo, aquejado de una enfermedad de la columna vertebral que lo enfureció con el mundo, una inclinación evidente en sus versos. De formación mayoritariamente autodidacta, alcanzó fama no solo por sus propias composiciones, sino también por sus traducciones de la Ilíada (1720) y la Odisea (1725-1726), que le brindaron independencia económica y le permitieron retirarse con su madre a Twickenham, donde pasó el resto de su vida más dedicado a la jardinería paisajística que a las letras.]

[12] (N. del A.) And squeeze from hard bound brains ten lines a year!

[Another line from Pope]

[13] Quizás Bliss pensó que leer esta parte de la Historia secreta serviría a los fiscales como soporífero. Cuanto más somnolientos estuvieran, más disparates podría incluir en el texto.

[14] Francesco Guicciardini (1483-1540), historiador italiano, amigo y crítico de Machiavelli.

[15] En el contexto mencionado, es difícil ignorar la probabilidad de una broma, ya que Bliss probablemente esté pensando en el volumen

de poesía decadente de Charles Baudelaire de 1857, Les fleurs du mal.

Podríamos añadir una referencia paraguaya más moderna a la poesía del Padre Ascencio Ayala de Capiatá, quien nos ofrece el siguiente fragmento de su Paí-ra Yvoty de 1944:

Rosa encarnada, lirio silvestre

Fresco y fragrante clavel poty,

No sois tan dulces cual mi campestre,

Mi rico incienso

Paí-ra yvoty,

Blanca sonrise, dicha de triste,

Flor encantada del sayoyby,

Forma esa planta que al prado viste

De rico incienso

Paí-ra yvoty.

[16] (N. del A.) ¡Silencio! ¡Oh lobos, mientras Ralfo [Rafael] ladra a la luna haciendo la noche aborrecible! ¡Contestadle oh lechuzas! [Otro verso de Alexander Pope, en este caso de una de sus obras más extensas, "The Dunciad", publicada en 1735, y que aborda la mediocridad o aburrimiento triunfante de la literatura inglesa en la época de Pope.]

[17] (N. del A.) As headstrong as an allegory on the banks of the Nile. [En este caso, Bliss se refiere al malapropismo, definido como el uso de una palabra incorrecta en lugar de una palabra con un sonido similar, lo que resulta en una expresión sin sentido; el término proviene de la Sra. Malaprop, un personaje de la obra de teatro de Richard Brinsley Sheridan de 1775, "The Rivals", que a menudo se equivoca al hablar con efecto cómico al usar palabras que no tienen el significado que ella les atribuye. Un ejemplo particularmente evidente se encuentra en el Acto 3, Escena III, donde declara al Capitán Absoluto: «Claro, si algo reprocho en este mundo es el uso de mi lengua profética y un buen desbarajuste de epitafios». Con esta declaración, la Sra. Malaprop

[18] El nombre "Junius" fue utilizado por primera vez como seudónimo literario por el autor de una serie de cartas publicadas en el Public Advertiser (Londres) a principios de la década de 1770. El autor logró ocultar su identidad con tanta eficacia que nunca fue identificado, y aun así, la gente disfrutaba enormemente de las invectivas que dirigía a los políticos conservadores. Washburn, quien había leído las cartas, utilizó este nombre para un personaje de su novela Gomery of Montgomery, pero no es imposible que también lo utilizara como seudónimo en diferentes ocasiones. Todos los miembros de su familia eran aficionados a los apodos. Pero quizás Bliss esté provocando nuestra curiosidad, sabiendo en este caso que los norteamericanos de su generación reconocerían Junius como el nombre de pila de un conocido actor teatral británico de apellido Booth (1796-1852), y cuyo hijo más conocido, John Wilkes, nacido en Maryland, resultó ser un espía confederado y el asesino del presidente Lincoln. La referencia a "Avisos" posiblemente sea una broma dirigida al diario López, El Semanario, que llevaba el subtítulo "Avisos y Conocimientos Útiles".

[19] El modismo correcto en inglés es "neither fish nor fowl."

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