Llibret Foguera Lillo Juan Sant Vicent Raspeig 2026
02 Saluda Alcalde de Sant Vicent del Raspeig
03 Saluda Concejal de Fiestas
04 Saluda Cofradía Virgen del Carmen Coronada
05 Saluda Presidenta de la Federación de Hogueras y Barracas
06 Saluda Bellea del Foc 2026
07 Saluda Bellea del Foc Infantil 2026
08 Saluda Presidente Foguera Lillo Juan
09 Saluda Presidente Infantil Foguera Lillo Juan
10 Orla Cargos Adultos e Infantiles 2026
12 Orla Damas de Honor 2026
14 Belleza 2026
15 Belleza Infantil 2026
16 Damas de Honor 2026
20 Damas de Honor de la Bellea del Foc 2026
22 Foguera Infantil 2026
24 Foguera 2026
26 Junta Directiva
27 Comisión Adulta e Infantil 2026
28 Cargos de Honor 2026
30 Premios 2025
34 Programa de Actos 2026
36 Festes Germanes
41 ALACANT: DE FESTA EN FESTA
110 Fotogalería 2025-2026
140 Galeria Comercial
La provincia de Alicante es rica en muchos aspectos, especialmente en la cantidad de fiestas populares y tradiciones que guardan sus municipios y la pasión con las que las viven sus gentes.
Desde los icónicos Moros y Cristianos de Alcoy a la emoción del Misteri d’Elx, todo el territorio Alicantino vive de manera muy especial sus días grandes, y es ahí donde destaca San Vicente del Raspeig y el fervor con el que celebramos tanto las Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos como las Fiestas de Hogueras y Barracas y todas las celebraciones y tradiciones que caracterizan a nuestro pueblo. Pero en estos días estivales, el fuego, la pólvora y el arte arropan San Vicente del Raspeig con un sentimiento especial. Las calles se engalanan y el pueblo brilla con la imponente presencia de los monumentos. Y entre tanta luz, destaca la Hoguera Lillo Juan, a quien el fuego ha vuelto a regalar un año muy especial con la elección de Marina e Iris como Damas de las Belleas del Foc.
Disfrutad de un año tan especial
SALUDA
Sant Vicent del Raspeig
en el que la llama del fuego os vuelve a iluminar el mes de julio y que vuestras máximas representantes, Silvia y Lucía, porten la pasión por la tradición que recorre todo San Vicente del Raspeig.
Un abrazo de fuego.
Pachi Pascual Llopis. Alcalde.
SALUDA de fiestas y
turismo
‘La Festa’ late con fuerza
en una provincia como Alicante, en la que innumerables fiestas y tradiciones se celebran a lo largo de todo el año, cada una con su singularidad y reconocimiento, siendo muchas de ellas reconocidas nacional e internacionalmente.
Y en San Vicente del Raspeig sabemos lo que es vivir con pasión todas y cada una de nuestras tradiciones más arraigadas, como las Fiesta Patronales y de Moros y Cristianos y la Fiestas de Hogueras y Barracas, estas últimas son en las que nos encaminamos para vivir, un año más, unos días que prometen ser inolvidables, especialmente para la comisión de Lillo Juan, ya que la magia del fuego vuelve al racó a través de Marina e Iris, Damas de Honor de las Belleas del Foc este 2026.
Pero el amor por la fiesta en esta gran familia es tan fuerte como las llamas y tan grande como toda la provincia y sus celebraciones, por lo que os invito un año más a disfrutar, como vosotros sabéis, de la bonita tradición de vivir y sentir las Hogueras y Barracas de San Vicente del Raspeig.
Un abrazo festero.
Cristian Gil. Concejal de Fiestas.
SALUDA
Virgen del Carmen Coronada
Un año mas mi querida Hoguera Lillo Juan me solicita que participe en su publicación, algo que me llena de alegría y al mismo tiempo de responsabilidad sobre todo por el tema tan importante que habéis elegido, “Las Fiestas”, se podría decir que hablar de fiestas “al cuadrado”, unas fiestas dentro de otras. La Fiesta de cada lugar es un reflejo de la idiosincrasia de sus habitantes, de su manera de ser, de su carácter. Como sabemos en la Comunidad Valenciana las fiestas del fuego son muy importantes, en Valencia y Alicante las fiestas principales y desde ellas serán una multitud de poblaciones las que las harán suyas, pero dentro de que unas son reflejo de las otras, cada una tiene su particularidad y eso es lo que las hace únicas y diferentes, también la manera de vivirlas y disfrutarlas.
La Hoguera Lillo Juan estamos este año doblemente de enhorabuena, pues hemos tocado el fuego, Iris y Marina ambas Damas de Honor de la Bellea del Foc, que año más diferente vais a pasar, guardarlo todo en vuestro corazón, que no se os escape nada pues es un año único e irrepetible. A los cargos de este año, disfrutad de corazón e ir almacenando en vuestra memoria todos los momentos vividos, el balance será muy positivo.
Aprovecho para felicitar a toda la comisión, con su presidente David a la cabeza, sois increíbles, participativos, trabajadores, imaginativos y con muchas ganas de fiesta. También felicito a nuestra población ante las próximas fiestas, las cuales las tenemos como quien dice al volver de la esquina. Deseo que disfrutemos mucho estas próximas Hogueras que, aunque parecidas a las de otras poblaciones, son totalmente diferentes.
Que nuestra patrona la Virgen del Carmen bendiga las fiestas y a todas las personas que las hacen posible.
César J. Beviá Hermano Mayor.
SALUDA de la Federación de Hogueras y Barracas
Germanor. Esa palabra que dice tanto con tan solo ocho letras. Germanor es compartir, es vivir, es disfrutar aquí y allí. Germanor es vivir la festa, sea donde sea y con quien sea.
Sobre las fiestas de la provincia quiere hablarnos la foguera Lillo Juan en su llibret. De norte a sur, y de este a oeste, Alicante es rica en fiesta y tradición. Seguro que hojeando estás páginas encuentran historias que desconocían pero que son, a su vez, relativamente cercanas.
Ahora que la música asoma de la mano del mes de julio, y que Sant Vicent se prepara para sus días grandes de Fogueres, desde la Federació de Fogueres i Barraques no puedo dejar de dar ls enhorabuena a la familia de Lillo Juan por el ejercicio realizado.
La semana de julio es sólo una pequeña muestra de lo mucho que se trabaja durante el año. Pero sin duda, es también la más gratificante.
Ojalá el arte efímero, la pólvora, las sonrisas, la música y los momentos compartidos vuelvan a conquistaros para seguir trabajando por les Fogueres.
Por último, no podía olvidarme de Marina e Iris, las damas de honor de les bellees del foc 2026. Éstas serán las mejores fiestas de su vida y estoy segura que con su familia lillojuanera cerca así será. Bones Fogueres!
Mercedes Lillo Miró
Presidenta de la Federació de Fogueres i Barraques de Sant Vicent
SALUDA
del FOC
Las fiestas de la provincia de Alicante son mucho más que tradición: son el latido de nuestra tierra, la forma más pura de mostrar quiénes somos. Y en San Vicente del Raspeig, ese sentimiento se vive con una intensidad única, convirtiendo cada calle, cada acto y cada momento en una expresión de orgullo, de identidad y de unión que nos envuelve y nos hace sentir parte de algo verdaderamente especial. En ellas encontramos tradiciones que nos unen, momentos que nos emocionan y recuerdos que se quedan para siempre en nosotros. Las Hogueras y Barracas no son solo unos días señalados en el calendario, son el alma de nuestra tierra, una manera de entender la vida desde la cercanía, la alegría y el sentimiento de comunidad que nos hace únicos.
De una manera muy especial, quiero dedicar unas palabras a vuestros cargos: a Julia, Belleza Infantil, y a Silvia, Belleza adulta, por representar con tanta ilusión, elegancia y cariño todo lo que significan nuestras fiestas. A la dama infantil Candela y a las Damas adultas Carmen, Miriam y Claudia, por acompañar este camino tan bonito con tanta dedicación. También a David, Presidente, y a Eloy, Presidente infantil, por vuestra entrega y por vivir este año con tanta intensidad.
Andrea Mancheño Brotons
Y permitidme también una mención muy especial a Iris y Marina, Dama de Honor de la Bellea del Foc infantil 2026 y Dama de honor de la Bellea del Foc 2026 , con quienes tengo el enorme orgullo de compartir este año tan especial. Gracias por ser compañeras de camino, por cada momento vivido y por hacer este viaje aún más inolvidable.
A todos vosotros y vosotras y a los comisionados y las comisionadas, junto con las Damas de Honor de la Bellea del Foc 2026, Marina y Raquel, unas felices fiestas de Hogueras y Barracas. Que disfrutéis cada instante, que os dejéis llevar por la emoción de cada acto y que llenéis estos días de recuerdos que os acompañen siempre.
Para terminar, quiero agradeceros de corazón haberme brindado este espacio en vuestro llibret para poder dirigirme a todo el distrito de la Hoguera Lillo Juan. Para mí es un auténtico honor poder acercarme, a través de estas palabras, a todos vosotros y vosotras. Gracias por el cariño que siempre me hacéis sentir y por permitirme formar parte, aunque sea un poquito, de esta fiesta tan nuestra.
Disfrutad, sentid y vivid intensamente cada momento, porque al final son esos instantes compartidos los que se quedan para siempre en el corazón. Con todo mi cariño, Bellea del Foc 2026
Alma Marco Fuentes
Dentro de pocos días, volvemos a encender algo más que cartón, corcho y pintura.
Encendemos las Hogueras de San Vicente del Raspeig.
Estas hogueras no son copia de nadie. Son nuestras. Tienen el alma de un pueblo que es universidad y tradición, que es barrio y campo. Durante días, la pólvora manda, las Hogueras y las Barracas no cierran, las comisiones compiten por la mejor hoguera y los niños no se acuestan.
Y todo vale la pena cuando llega la noche de la Plantà y luego la Cremà. Ese fuego que se traga el monumento de cartón y saca a relucir lo que llevamos dentro: orgullo de pueblo.
San Vicente no está solo en esto. Tenemos suerte. A 10 minutos, Alicante llena la ciudad de Hogueras oficiales y monumentos de primera. En Sant Joan d’Alacant prenden fogueres con el mismo fuego de San Juan que baja de la montaña. Y en Mutxamel, Busot, Aigües... cada pueblo tiene su manera de celebrar con fuego, música y calle.
Somos pueblos diferentes, pero nos une lo mismo: quemar lo viejo para que nazca algo mejor. Quemar críticas, quemar distancias, quemar el “yo” para que gane el “nosotros”. Por eso cuando vemos arder la hoguera del vecino, no vemos competencia, vemos familia.
SALUDA del FOC Infantil
Así que hoy brindo por las comisiones que se dejan la piel todo el año. Por los artistas que convierten el cartón en arte. Por los niños que estrenan traje, y por los abuelos que cuentan cómo eran las hogueras de antes. Y brindo por todos nosotros, que salimos a la calle aunque al día siguiente haya que madrugar.
Que arda fuerte la hoguera de San Vicente del Raspeig
Que ilumine Alicante, Sant Joan, Mutxamel y todos los pueblos Alicantinos.
Estoy muy contenta de compartir este 2026 con Iris como Dama de Honor de la Bellea del Foc. Sé que con ella no me faltarán las risas.
En el nombre de mis Damas de Honor: Iris, Blanca y en el mío propio, esperamos que los cargos de 2026 y toda la comisión paséis unas hogueras llenas de alegrías y que sigáis con ese espíritu.
¡¡Vivan las hogueras y Barracas de San Vicente del Raspeig!! Saludos.
Bellea del Foc Infatil 2026
Desde el ya lejano septiembre de 2017, tengo el privilegio de poder dirigirme a vosotros como presidente de mi querida Hoguera Lillo Juan.
Son muchos años de trabajo junto a todo mi equipo directivo, el cual se esfuerza año tras año para que saquemos de forma brillante cada uno de los actos y eventos que nos proponemos. Por eso mis primeras palabras quiero que sean para ellos, dándoles un GRACIAS en mayúsculas por todo su esfuerzo y apoyo todos estos años.
SALUDA
Entre equilibrios y como si hiciéramos a veces malabares, conseguimos sacar ejercicio tras ejercicio nuevos proyectos y retos a veces aparentemente inalcanzables, por ello gracias a toda la comisión, a los anunciantes, patrocinadores y a toda la gente del barrio que colabora con nosotros para que cada Julio nuestros monumentos sean un referente dentro de nuestro municipio. Gracias a Eliot García y Paco Torres, por los grandes trabajos que estáis realizando en nuestra demarcación, cada año nos hacéis soñar y volar a lo mas alto. Gracias de corazón.
el escudo de Lillo Juan sobre vuestro pecho. Agarraros de la mano de vuestras Damas de Honor, Candela, Miriam, Carmen y Claudia, y disfrutad al máximo de vuestros días grandes. Es vuestro año, es vuestro momento, son vuestras Hogueras y juntos haremos que sean inolvidables.
Este libro rinde homenaje a la gran variedad de Fiestas y eventos de interés que se desarrollan en nuestra provincia de Alicante. De norte a sur y de este a oeste, encontramos muchos lugares que poder visitar, descubrir y conocer a través de sus Fiestas y tradiciones. Desde aquí os ánimos a participar en cada una de las fiestas de vuestra localidad, a que colaboréis en mantener viva la esencia de nuestras tradiciones y celebraciones. Sin personas que dediquen su tiempo y todo su amor por trabajar por ellas, nada sería posible.
La fiesta del fuego es mágica y a veces nos regala momentos que quedaran para siempre en nuestro recuerdo. Un momento que no olvidaremos jamás, es aquel en el que nuestras Bellezas 2025, fueron nombradas Damas de Honor de las Belleas del Foc 2026. Iris y Marina, es un orgullo para toda la comisión que seáis parte de las máximas representantes de nuestras fiestas de Hoguera y Barracas este año. Disfrutad de la experiencia, y no perdáis ni un instante en parpadear, guardar cada aplauso y momento en vuestro recuerdo, pues no se volverá a repetir.
El año 2026, está grabado con letras de fuego con los nombres de Lucía y Silvia, Bellezas de nuestra Hoguera. Sabemos que vais a disfrutarlo al máximo y que vais a llevar con orgullo,
Durante 2 años he tenido la suerte de tener de compañero de aventuras a Eloy, un niño responsable, con una apariencia tímida, pero divertido y espontaneo. Coges la recta final de tu etapa como presidente y quiero aprovechar para agradecerte toda tu implicación y todo el cariño de tu familia hacia mi persona, trabajando siempre en pro de la fiesta y haciéndome sentir uno mas de vosotros. Gracias por esta etapa juntos y disfruta de estas Hogueras tan especiales para ti. Lillojuaneras y Lillojuaneros, queridos vecinos y amigos, sanvicenteros y sanvicenteras, que estas fiestas 2026, se llenen de momentos especiales, risas compartidas y un sinfín de anécdotas que recordar. Por cierto, no olvidaros pedir vuestro deseo junto a nuestro monumento infantil. Pues quizá el hacerse realidad este mas cerca de lo que pensáis. Deseo que todos vuestros sueños se hagan realidad y que seáis muy feliz hoy y siempre.
Felices Fiestas de Hogueras y Barracas 2026
David Fuentes Moreno
SALUDA Infantil
Queridos lillojuaneros y lillojuaneras que nunca dejáis de soñar:
Cuando me senté a escribir estas líneas, pensé en algo que todos los niños tenemos en común: los deseos. Esos sueños que guardamos en nuestro interior y que imaginamos una y otra vez, esperando que algún día se hagan realidad. Algunos nacen cuando somos muy pequeños y otros van creciendo con nosotros año tras año, alimentados por la ilusión, la esperanza y la magia de nuestra fiesta.
Hoy tengo la suerte de escribiros estas palabras como Presidente Infantil de nuestra querida Hoguera Lillo Juan, y no puedo evitar pensar en todos esos sueños festeros que nos acompañan desde niños y no tan niños. Las Hogueras están llenas de deseos: el deseo de vestir nuestros trajes de fiesta, desfilar junto a nuestra familia, pasar tiempo en el Racó, bailar en los playbacks, cantar en los villancicos, representar a nuestra hoguera o esperar con emoción la llegada de las fiestas. Soñamos con que comiencen los desfiles, con disfrutar cada instante junto a nuestros amigos y con vivir momentos que nunca olvidaremos. Y, a veces, cuando un deseo se desea con todas las fuerzas, acaba haciéndose realidad.
Por eso, quiero aprovechar estas líneas para felicitar públicamente a mi hermana, Iris, Dama d’Honor de la Bellea del Foc Infantil, y a Marina, Dama d’Honor de la Bellea del Foc. Es un orgullo para
mí como vuestro presidente infantil, y mis primeras bellezas, que ambas hayáis sido elegidas como Damas del Foc 2026. Este año habéis visto cumplido uno de los sueños más bonitos que puede tener una festera: “tocar fuego”, así lo escribió Iris, y así se ha cumplido. Me hace muy feliz veros disfrutar de algo tan especial. Estoy seguro de que estáis viviendo un momento inolvidable, resultado de muchos años de ilusión, esfuerzo y amor por nuestras Hogueras, sobre todo, por nuestra Hoguera Lillo Juan. ¡Enhorabuena, Iris y Marina! Disfrutad cada instante de esta experiencia única, os lo merecéis. Y si hablamos de deseos, también quiero compartir el mío. Mi mayor deseo para este año era seguir disfrutando al máximo de la fiesta, y no puedo tener mejores compañeras para hacerlo que Lucía, mi prima, mi trilliza, nuestra Belleza Infantil, y Candela, su Dama de Honor, y nuestras representantes adultas, Silvia, Belleza y Miriam, Carmen y Claudia, sus Damas de Honor. Quiero daros las gracias por todos los momentos tan divertidos que estamos viviendo juntos, por las risas, los juegos, las aventuras y por hacer que cada acto sea aún más especial. Me siento muy afortunado de compartir este año con vosotras. Los 7 junto a David, nuestro presidente, formamos un equipo lleno de amistad e ilusión. Gracias a todos por hacer que este sueño sea todavía más bonito.
A todos los niños y niñas de San Vicente, y especialmente a los de Lillo Juan, quiero deciros algo muy importante: nunca dejéis de soñar. Seguid creyendo en la magia de la fiesta. Disfrutad de nuestros días grandes y de todos esos momentos tan especiales que compartimos con nuestros amigos y nuestras familias. Vivid cada acto con una sonrisa y con muchas ganas, porque las Hogueras están llenas de momentos que recordaremos siempre. Lo más bonito de la fiesta no son solo los actos, sino todo lo que vivimos juntos.
Espero que pasemos unas fiestas llenas de alegría, diversión, amistad e ilusión y de sueños cumplidos.
No dejemos nunca de soñar, porque cada gran historia empieza con un deseo. Y ahora, lillojuaneros y lillojuaneras, ¡vamos a hacer realidad unas Hogueras inolvidables!
Con cariño, Eloy Jiménez Sevilla
Adultos
e Infantiles
FOGUERA de HONOR
SILVIA BALAFAS MÁS
LUCÍA RÚBIO ANTÓN
CARMEN HERNÁNDEZ PIANELO de HONOR
CLAUDIA NAVARRO RUIZ de HONOR
MIRIAM FUENTES BALAGUER de HONOR
CANDELA LAFUENTE GINER
de HONOR
del FOC de las
MARINA LLEDÓ MISÓ Infantil
IRIS JIMÉNEZ SEVILLA
Dicen que los deseos tienen una magia especial... pero no basta solo con pensarlos. Hay momentos, pequeños instantes llenos de ilusión, en los que el corazón encuentra la manera perfecta de enviarlos al universo. Nuestra hoguera infantil nos invita este año a recordar que soñar sigue siendo una de las magias más bonitas que existen. En el centro de este mundo encantado aparece el Hada Madrina, guardiana de los sueños, la ilusión y la esperanza. Ella guía a seis pequeñas hadas mágicas, cada una encargada de enseñarnos una forma distinta de pedir un deseo, porque a veces la magia se esconde en los gestos más sencillos.
Está el hada que nos recuerda la tradición de lanzar una moneda a una fuente, cerrando los ojos con fuerza mientras imaginamos aquello que más anhelamos, dejando que el agua haga viajar nuestro deseo.
Otra pequeña hada llega acompañada de una mariquita, símbolo de buena suerte, porque cuando una mariquita se posa cerca de nosotros, dicen que es momento de pedir aquello que nuestro corazón desea, pues la
Infantil
fortuna escucha en silencio.
También encontramos al hada del aire y los sueños ligeros, que nos enseña a soplar una pestaña caída sobre nuestra mano. Un gesto pequeño, casi invisible, capaz de llevar nuestros pensamientos más bonitos allí donde nacen los milagros.
Entre hojas verdes aparece otra hada protectora sosteniendo un trébol de cuatro hojas, uno de los símbolos más antiguos de suerte. Encontrarlo es raro, casi mágico... y precisamente por eso, el instante perfecto para pedir un deseo verdadero.
No puede faltar el hada de la esperanza, que nos recuerda ese gesto que todos hemos hecho alguna vez: cruzar los dedos. Un pequeño símbolo que representa confiar, creer y esperar que aquello que queremos se haga realidad.
Esta hoguera infantil quiere recordarnos que pedir un deseo no es solo esperar... es soñar despiertos, creer en la ilusión, mantener viva la esperanza y nunca dejar de imaginar.
Porque la magia existe. A veces está en una moneda. A veces en una pestaña. A veces en una mariquita o en un trébol escondido. Y otras veces... la magia está simplemente en atreverse a soñar.
Así que hoy, aquí, frente a esta hoguera llena de fantasía...cierra los ojos... sonríe... y pide un deseo.
Elliot García
*Vivim fent malabars.
Amb el treball, amb els estudis, amb la família, amb els amics, amb l’economia, amb la vivenda i amb la interminable llista d’obligacions que s’acumulen cada dia sobre la nostra esquena.
Com una figura atrapada en una caixa de música, ens movem al ritme que uns altres ens marquen. Ens donen corda i ens ensenyen quin és el camí correcte... el seu camí, no el nostre!
I, mentres la melodia continua sonant, continuem fent malabars per a no perdre el compàs i evitar que alguna cosa ens caiga.
Però això no és suficient.
També hem de guardar l’equilibri! Per exemple, l’equilibri entre el que tenim i el que creiem necessitar:
La serp de la temptació ens intenta convéncer que sempre ens falta alguna cosa per a aconseguir la felicitat, ja siga una parella millor, un treball millor, un cotxe millor, una casa millor, més diners, més seguidors o més reconeixement.
Sempre hi ha una meta nova perquè mai tinguem temps de gaudir l’anterior.
I si aconseguim resistir i no perdre l’equilibri, apareix una prova encara més difícil: l’equilibri entre ser i semblar. La segona equilibrista s’intenta adaptar com un camaleó mentres sosté un espill enfront del seu rostre. Perquè hui no n’hi ha prou amb ser un mateix. Cal agradar. Cal encaixar!
ADULTA
Canviem de color segons qui ens mire. Modifiquem les nostres opinions segons qui ens escolte. Retoquem la nostra vida i ocultem tot allò que no encaixa amb la imatge que volem projectar.
A poc a poc deixem de preguntar-nos qui som i comencem a preguntar-nos què esperen els altres de nosaltres. I acabem vivint per a l’espill.
Entre la música que ens controla, les temptacions que ens perseguixen, els personatges que interpretem i les màscares que acumulem, acabem construint una versió perfecta per a mostrar al món.
I així naix la gran figura que corona esta foguera:
No representa el que som, representa el que volem que els altres creguen que som.
No és la nostra verdadera cara, és el resultat de tots els equilibris i malabars que realitzem cada dia per a sobreviure en una societat que cada vegada exigix més, jutja més i escolta menys.
I potser per això esta història resulta especialment familiar a Sant Vicent del Raspeig.
Perquè també el nostre poble viu fent equilibris constantment. Equilibris entre créixer i conservar la seua identitat. Entre la tradició i la modernitat. Entre els grans anuncis i les xicotetes realitats. Entre el que es promet i el que finalment arriba.
Al final, tant les persones com els pobles compartim el mateix problema.
Passem tant de temps fent malabars perquè res caiga i tants equilibris per a no perdre el rumb, que oblidem fer-nos la pregunta més important de totes:
Qui soc i què vull fer?
JUNTA
FOGUERA
Presidente: David Fuentes Moreno
Vicepresidenta: Juli Duque Casero
Secretario: Daniel Satorres Díaz
Tesorera: Mª Mercedes López Silvestre
Del. Cobros y Loterías: Carmen Sentana Pastor
Del. Federación: Francisco J. Cerdá Orts
Del. Organización: Jesús Corredor Gómez
Del. de Protocolo, Indumentaria y Redes Sociales: Selene Moya García
Del. Actividades Artísticas: Liria Gil Luque
Del. de Bellezas: Mari Carmen Ruiz García
Del. de Bellezas Infantiles: Marina Corredor Gómez
Del. Montaje y Racó: Juan Navarro Chuecos y Ricardo Fuentes Hernández
Del. Publicidad y contratación: José Luis Prieto Olivares
Agustina Grueso Martínez
Aitor García Martín
Alberto Martínez Olivares
Alodia Lledó Misó
Alodia Misó Soler
Ana Beneyto Pastor
Ana G. Sevilla Grueso
Ana M. Díaz Moreno
Ángel J. Gómez Berto
Antonia Valero Miranda
Antonio Asensi Lillo
Antonio Corredor García
Antonio J. Sánchez Tavira
Antonio Martínez Martínez
Carla Reina Baeza
Carla Sánchez Martínez
Carlos Cerdá Duque
Carmen Hernández Pianelo
Carmen Molina Escalante
Carmen Morillo Satorres
Carmen Sentana Pastor
Carolina Antón Grueso
Carolina Martínez Ferrer
Cesar J. Beviá Juárez
Cintia Ripoll García
Clara Cano Ortiz
Clara María Pardines García
Claudia Navarro Ruiz
Cristina Asensi López
Cristina Balaguer Roldan
Cynthia Herrero Salinas
Daniel Lafuente Sánchez
Daniel Satorres Díaz
David Amorós Doménech
David Fuentes Moreno
David Jiménez Marco
Desirée Martínez Fuentes
Edgar Martorell Almela
Eduardo Monllor Montesinos
ADULTA
Elena Lledó Orts
Elena López Ballesteros Boix
Eliot García Martín
Elsa Martínez Herrera
Eric Martí Ureña
Eva M. Sevilla Grueso
Fernando Morillo García
Francisco J. Cerdá Orts
Gema Ortega Jiménez
Héctor Mira Pérez
Isaac Franco Gómez
Isabel García García
Israel Rubio Contreras
Javier García Cediel
Javier Martínez Real
Jesús Corredor Gómez
Jordi Codevila de León
Jorge Balafas
Jorge Lavella Sánchez
José Antonio González García
José Félix Cuartero Díaz
José L. Sánchez Piñero
José Luis Prieto Olivares
José M. Rodríguez Pintor
José Manuel Ferrándiz Beviá
Josefa Ferrer Mira
Juan José Sevilla Ortega
Juan Navarro Chuecos
Juli Duque Casero
Julia de la Fuente Santos
Laura Alcaraz Salido
Laura Rodríguez Vidal
Lidia Álvarez Pérez
Liria Gil Luque
Lola Garces
Lola Jiménez Díaz
Lorena Romera Cuenca
Mª Ángeles Boix Sánchez
Maribel García López
África Benedicto Blasco
Alberto Navarro Ruiz
Alicia Jiménez Martínez
Ángel Benedicto Blasco
Candela Lafuente Giner
Candela Martínez Beneyto
Carlota López Soriano
Cesar Ortega Jiménez
Chloe Aparicio Satorres
Edgar Martorell García
Eloy Jiménez Sevilla
Eva Martínez Balaguer
Grecia Martínez Sánchez
Iris Jiménez Sevilla
Javier Sánchez Martínez
Julia Herrera Ripoll
Leonor Rodríguez Amorós
Lucía Rubio Antón
Mª Carmen Ruiz García
Mª del Mar Más Gómez
Mª Luisa Pastor Martínez
Manoli Moreno Ruiz
María Belén Orts Miñano
María Cerdá Duque
María Cuartero Pastor
María Giner Sirvent
María Lledó Orts
María Ramírez Martínez
Marina Corredor Gómez
Marina Gómez Ortéga
Marina Lledó Misó
Marta Blasco Toledo
Marta González Molina
Marta Ortega Jiménez
Marta Vallejo Álvarez
Melani Rodríguez Valero
Mercedes García Ramírez
Mercedes López Silvestre
Milena Medrano Pineda
Miriam Fuentes Balaguer
Miriam Satorres Martínez
Paloma Moratalla Villodre
Pepi Álvarez Pérez
Raquel Rubio Garrido
Raul Rodríguez Valero
Ricardo Fuentes Hernández
Ricardo J. Fuentes Moreno
Rita Pianelo Ruso
Rubén Davó Valls
Salvador Segundo García
Selene Moya García
Silvia Balafas Mas
Sonia Pastor Martínez
Taylor Calero Gil
Valeria Vidal Lara
Yolanda Satorres Martínez
Marc Lafuente Giner
María Giménez Ramírez
Martina Galera Romera
Martina Mira Castillo
Max Baraza Martínez
Noa Giménez Ramírez
Pablo Bernabé Corredor
Pablo Torregrosa Pastor
Pedro Mulet Rodríguez
de HONOR
Comisionada de Honor
Elena Lledó Orts
FOGUERA
Comisionado de Honor Pepretuo
Francisco J. Cerdá
Comisionada de Honor Infantil Alicia Jiménez Martínez
Fester de Honor
Cesar J. Beviá Juárez
Madrina de Honor
Marina del Carmen Lledó Misó
Festera de Honor
Purificación Brotons Morant
Madrina de Honor Infantil
Iris Jiménez Sevilla
Presidentes de Honor
Carmen Sentana Pastor y Jose Luis Sánchez Piñero
Mini Presidente
Nicolas Cifuentes Antón
Mini Fester
Edgar Martorell García
e Infantiles Adultos
NOSTRA
VOLTA AL MON
Elliot García
ADULTA
GAMBITO DE REINA
Paco Torres
MIÉRCOLES,
8 de Julio:
•20:00H: INAUGURACIÓN EXPOSICIÓN DEL NINOT
JUEVES, 9 de Julio:
•20:30H: PRESENTACIÓN LIBRO OFICIAL DE FIESTAS 2026
•21:30H: INAUGURACIÓN DEL ALUMBRADO
VIERNES,
10 de Julio:
•21:30H: DESFILE DEL PREGÓN
•22:00H: PREGÓN DE FIESTAS
•22:30H: PASACALLES
•23:00H: MASCLETÁ NOCTURNA
SÁBADO,
11 de Julio:
•21:00H: DESFILE DEL NINOT
•22:30H: CENA DE HERMANDAD
•3:59H: FIESTA DEL NINOT
DOMINGO,
12 de Julio:
•9:30H: MISA SOLEMNE EN HONOR A NTRA. DEL CARMEN CORONADA
•20:45H: PROCESIÓN EN HONOR A LA VIRGEN DEL CARMEN
MARTES, 14 de Julio:
•21:00H: CLAUSURA EXPOSICIÓN DEL NINOT Y LECTURA DE PREMIOS
•21:00H: BRINDIS BELLEAS DEL FOC DE LA HISTORIA
•21:30H: PLANTA HOGUERAS OFICIALES
•23:00H: MASCLETÁ NOCTURNA
MIÉRCOLES, 15 de Julio:
•PLANTA DE NUESTROS MONUMENTOS Y DE NUESTRO RACÓ.
JUEVES, 16 de Julio:
•10:00H: VISITA DEL JURADO DE HOGUERAS
•14:15H: LECTURA DE PREMIOS
•17:00H: RUTA EN TURIBUS VISITANDO LAS HOGUERAS
•19:30H: INAUGURACIÓN RACÓ POPULAR
•CENA Y VERBENA
VIERNES, 17 de Julio:
•08:00H: DESPERTÀ
•14:00H: MASCLETÀ
•19:30H: PASACALLES
•21:00H: DESFILE GENERAL Y ENTREGA DE PREMIOS
•CENA Y VERBENA
SÁBADO, 18 de Julio:
•08:00H: DESPERTÀ
•14:00H: MASCLETÀ
•9:30H: PASACALLES
•21:00H: OFRENDA DE FLORES
•CENA Y VERBENA
DOMINGO, 19 de Julio:
•14:00H: MASCLETÀ
•8:00H: FIESTA DE LA ESPUMA
•00:00H: NIT DE LA CREMÀ COMENZANDO POR LAS HOGUERAS OFICIALES.
GERMANES
Presidente Fernando Álvarez Sempere
Presidenta Infantil Esther Mellinas Álvarez
FALLA ELDA
Damas de Honor Esther Aracena López y María Sánchez Ortega
Damas de Honor Infantiles Sofía Álvarez Cebrián y Martina Rodríguez Páez
Fallera Mayor Míriam Seva Rodríguez
Fallera Mayor Infantil Eva Báscones Romero
FOGUERA ALICANTE
Presidente
Fernando Alberto Papí Sáez
Presidente Infantil Orlando García Pérez
Belleza Nahikari Núñez Bárcena
Belleza Infantil
Lucía Sáez Fernández
Damas de Honor Infantiles
Mireb Bertineu, Jade Coppens, Sofía
Guardiola y Itziar Mira
Es un placer dirigirme a la Hoguera Lillo Juan de San Vicente del Raspeig en estas fechas en las que la fiesta vuelve a situaros en el mismo punto de encuentro: el de la emoción compartida y el trabajo bien hecho.
Desde hace ya dos años nos une la condición de “hermanos de fuego”, una relación que ha crecido con naturalidad y que ha terminado por consolidarse como algo más que un vínculo festero. Compartimos historia, compartimos vivencias y, sobre todo, compartimos el orgullo de ver cómo cada comisión construye la suya propia sin dejar de formar parte de la del otro.
Quiero trasladar una felicitación especial a toda vuestra comisión por el hecho de que este año contéis con dos representantes del fuego surgidas de vuestra propia hoguera: la niña Iris y la mujer Marina, ambas Damas d’Honor de les Bellees del Foc de Sant Vicent del Raspeig, ejemplo de continuidad, implicación y sentimiento festero.
No puedo dejar de dirigir unas palabras a vuestros cargos de 2026, en especial a vuestro presidente infantil Eloy y a vuestras Belleas Lucía y Silvia, a quienes deseo que vivan intensamente unos días que, sin duda, quedarán grabados para siempre. Que sepan exprimir cada instante, porque las Hogueras pasan rápido, pero lo vivido permanece.
Y, cómo no, a vuestro presidente, David Fuentes, con quien me une una amistad sincera y cercana, de esas que se han ido escribiendo con el tiempo sin necesidad de grandes declaraciones, pero con mucha verdad.
Os felicito también por vuestra trayectoria artística, que se ha consolidado como un referente no solo en San Vicente, sino desde hace ya muchos años también en Alicante, más allá de premios o clasificaciones. Del mismo modo, destacamos la espectacularidad y el altísimo nivel de vuestros monumentos, que en estos últimos años alcanzan cotas realmente difíciles de igualar.
Solo queda esperar, con la impaciencia propia del festero, a que lleguen los días grandes para ver cómo el esfuerzo de toda vuestra comisión se convierte, una vez más, en realidad.
Recibid un afectuoso saludo y todo mi reconocimiento
Fernando Papí Sáez
Presidente de la Foguera José Ángel Guirao
Damas de Honor Natalia Collado y Lucía Rocamora
FALLA VALÈNCIA
Fallera Mayor
Encarna Navarro Mínguez
Un año más, desde la Falla Murillo i Palomar de Velencia, en nuestro nombre y en el de todos aquellos que integramos nuestra comisión, tenemos el honor de saludaros y desearos unas felices Hogueras, llenas de alegría y hermandad en un nuevo ejercicio que, sin duda alguna, será inolvidable para todos y cada uno de vosotros.
Esperamos que disfrutéis del esplendor de la fiesta, unas fiestas repletas de tradición y magia que resurgen renovadas cada año con la fuerza del fuego y la ilusión de todos aquellos que participan y hacen posible su arraigo y permanencia en el tiempo.
Presidente
Manuel Arroyo Castañeda
Presidente
Manuel Martín Miralles
Una fiesta de calles engalanadas, luz y color en la que, estamos plenamente convencidos, el himno de vuestra Hoguera resonará con orgullo más fuerte que nunca.
No queremos dejar pasar la ocasión de dar la enhorabuena en este año tan especial a Marina del Carmen y a Iris, con motivo de su nombramiento como Dama de Honor y Dama de Honor Infantil de les Bellees del Foc de Sant Vicent del Raspeig.
Nos veremos pronto, y por ello, agradecemos de antemano vuestra hospitalidad en esa próxima Ofrenda de Flores a Nuestra Señora del Carmen Coronada en la que, fruto de esa hermandad que nos une, os acompañaremos con nuestra mejor sonrisa y mejores deseos.
FELICES HOGUERAS Y BARRACAS 2026
Manuel Arroyo Castañeda
Manuel Martín Miralles
PRESIDENTES
EL FUEGO QUE FORJÓ NUESTRA
IDENTIDAD
Mercedes Lillo Miró
En el populoso y simpático pueblo de San Vicente del Raspeig, se han introducido este año (léase 1947), merced al interés de sus vecinos, las fiestas de Hogueras, festejos similares a los que se celebran en Alicante por San Juan, pero que aquí se tienen en los días 18,19 y 20 de julio. Se formaron las Comisiones, se eligieron las “belleas” y comenzó el trabajo de los artistas en la construcción de los monumentos “fogueriles”, cinco en total que serán plantados en los respectivos distritos del pueblo.”
Y así fue recogido por la prensa Alicantina, Diario Información el 18/07/1947. Y así también , comenzó oficialmente nuestra FIESTA DEL FUEGO.
Hablar de las Hogueras de San Vicente del Raspeig no es solo hablar de monumentos de cartón y madera, de pólvora o de música. Es hablar de la memoria colectiva de un pueblo que decidió plantar cara al calor del verano con la mejor de sus sonrisas.
La evolución de nuestras fiestas es el reflejo exacto de la transformación de San Vicente: de aquel municipio eminentemente agrícola y humilde a la ciudad vibrante, universitaria y abierta que somos hoy. Pero, por encima de todo, es la historia de un fuego que, año tras año, une a generaciones.
Hoguera Adulta Lillo Juan 1947
Pero para entender de dónde venimos, hay que viajar en el tiempo hasta 1947. Aquellos primeros monumentos eran humildes, construidos con el ingenio de los artistas locales, trastos viejos y la ayuda de todo el vecindario. No había grandes presupuestos, pero sobraba ilusión.
Se presentaron en el Trinquete, allá por el 15 de junio del 47 a las Bellezas y Damas de los 5 distritos que se recogieron oficialmente por la prensa. Se hizo la Elección y Proclamación de la “Reina del Foc” en el mercado, se registraron los primeros premios y permisos oficiales , se formaron oficialmente las primeras Barracas, a la vez que las primeras Hogueras y también calles engalanadas, recibiendo tanto comisiones como dichas calles, premios por parte del Ayuntamiento desde 50 a 125 pesetas.
Con el paso de las décadas, la fiesta empezó a echar raíces profundas. Un hito fundamental en nuestra cronología festera se remonta a la década de los 70, que se constituyó la Comisión Gestora ,lo que hoy conocemos como la Federación de Hogueras y Barracas. A partir de ahí, San Vicente empezó a estructurarse, a crecer y a competir en arte y monumentalidad. Pronto, el mapa del municipio se llenó de nuevos distritos y barracas. A mediados de los 80 aparece la figura de los cargos infantiles y a partir de los 90 coge más auge y todas las comisiones cuentan con representantes y monumentos infantiles.
Presidente Ángel Llopis
(1947-1949, 1954 y 1960)
Cuesta
Con el crecimiento urbano de San Vicente, la fiesta se expandió hacia las nuevas zonas del municipio, demostrando que el sentimiento festero no entendía de fronteras vecinales, sino de hermandad.
El sonido de las bandas de música y la Ofrenda de Flores a la Virgen del Carmen se transformó en un manto de devoción y color, y la banyà se convirtió en el ritual imprescindible en las Barracas y calles para los días más calurosos. Hoy, las Hogueras y Barracas de San Vicente del Raspeig se encuentran en un momento de madurez absoluta. Contamos con 12 Barracas y 9 Hogueras. Los monumentos que se plantan en nuestros distritos rozan categorías que nada tienen que envidiar a las grandes celebraciones de la provincia. Los artistas foguerers encuentran en nuestras plazas el lienzo perfecto para la sátira, la crítica y la poesía visual.
La evolución técnica es innegable: hemos pasado de las estructuras de madera y el papel maché al uso de nuevos materiales. Los racós se han profesionalizado y la participación juvenil e infantil asegura que el relevo generacional no sea una preocupación, sino un orgullo. El pueblo casi al completo se une alrededor de las mesas en las noches calurosas a celebrar y reír.
A pesar de los cambios, de la iluminación
LED que sustituye a las bombillas de colores de antaño, y de que San Vicente ya no es el pueblo de mediados del siglo XX, la esencia sigue intacta.
Porque cada vez que una mascletà hace vibrar el suelo o que las llamas empiezan a consumir los monumentos, el tiempo se detiene. En ese humo que sube al cielo de julio van las ilusiones de todo un año y el agradecimiento a nuestros antepasados. San Vicente del Raspeig evoluciona, cambia y crece, pero su corazón sigue siendo de fuego, pólvora y tradición. Nos queda mucho por vivir, por crecer y contar. Foguerers i Barraquers, vamos camino de los 80 años.
¡Celebrémoslo!
CUATRO SIGLOS DE HISTORIA VIVA
EN LAS FIESTAS PATRONALES DE SAN VICENTE DEL RASPEIG
Comisión Municipal de Fiestas
Hayfiestasqueentretienenyfiestas quedefinen.LasFiestasPatronalesde SanVicentedelRaspeigpertenecena lassegundas.Másdecuatrosiglosde historia, de cosechas rezadas al santo, de generacionesquesehanreconocidoasí mismasenlaplazadeEspaña,enelolor delazaharyeneltronardelassalvas. Esteeselrelatodecómounapequeña comunidadagrariaforjóunacelebración.
Una ermita, una promesa y una identidad
Todo empezó en 1560. En una partida del secano de Alicante, los primeros vecinos del Raspeig levantaron una pequeña ermita dedicada a san Vicente Ferrer, el fraile dominico valenciano que había recorrido media Europa predicando en los siglos XIV y XV. Eran agricultores que vivían dispersos entre bancales, pusieron su esfuerzo y su cosecha bajo la protección de este santo. La fecha elegida para celebrarlo no fue casual: el lunes posterior al Lunes de Pascua, justo tras el equinoccio de primavera, cuando los campos de barrilla, cebada, almendro y olivo comenzaban a florecer y el año agrícola se jugaba en unas semanas decisivas.
La procesión partía a mediodía —la hora del Angelus, la gran frontera de la jornada en el campo— y recorría los caminos de tierra para pedir lluvias y conjurar el granizo. Era una plegaria colectiva convertida en fiesta, y en torno a ella fue creciendo algo mucho más grande: el sentido de pertenencia a un lugar. En el siglo XVIII, la organización de la fiesta recaía en uno o dos mayordomos que buscaban músicos, contrataban fuegos artificiales y promovían el engalanamiento de la ermita. Estos vecinos son el primer eslabón de la actual Comisión Municipal de Fiestas (CMF), la entidad festera más antigua del municipio. Cuando en 1836 el Raspeig se segregó de Alicante y se constituyó en municipio propio, las fiestas ya eran el pegamento social de esa comunidad. En 1889, la prensa local recogía por primera vez un programa articulado, elaborado por una «comisión encargada de llevarlas a efecto». Ese guion —procesión, músicas, fuegos, bailes y mercado— se mantendría casi sin cambios hasta bien entrado el siglo XX.
El porrat, el gaiato y la memoria de los mayores
Las fiestas nunca fueron solo religión: fueron también economía, encuentro y memoria. En torno al día del patrón, nació el Porrat, el gran mercado anual al que acudían comerciantes de toda la comarca. Allí se compraban herramientas, especias, dulces —peladillas, turrones, garrapiñados— y, sobre todo, el gaiato, el bastón de madera que se convirtió en el símbolo por excelencia de la visita a
Fotografías de Ana Sevilla
San Vicente. La costumbre se popularizó tanto que los alicantinos le pusieron música: «Venim de Sant Vicent, i el gaiatet duem…»
La guerra, la imagen y el renacimiento
El siglo XX trajo prosperidad, pero también una prueba que marcaría para siempre la historia de las fiestas. Durante la Guerra Civil, la imagen del patrón fue quemada. El golpe simbólico fue enorme, pero la respuesta del pueblo no se hizo esperar: la CMF encargó una nueva talla al escultor valenciano José Sospreda Bauxauli. La imagen llegó en 1940, medía 3,10 metros de altura. Con toda probabilidad, es la representación de san Vicente Ferrer más grande que existe en España. Verla procesionar cada año por las calles del pueblo —y sobre todo verla bajar del altar— sigue siendo uno de los momentos más sobrecogedores de la fiesta. En la década de los 50, la fiesta sigue desarrollándose y engrandeciéndose.
Un legado que merece su lugar en la historia
En 1960, ante el numeroso público que llenaba el Teatro-Cine La Esperanza, hizo su entrada la señorita María del Carmen Savall Savall, del brazo del mantenedor de los primeros Juegos Florales sanvicentinos. Era la primera Reina de las Fiestas de la historia del municipio, un título que el Ayuntamiento reconocería oficialmente décadas después. Desde entonces, la Reina —Alcaldesa de Fiestas, con bastón de mando— ha encarnado lo mejor de cada generación de
sanvicentera, siendo el rostro más visible de una celebración que pertenece a todos. Con el paso de los años apareció también la Reina Infantil, conocida como Reina de la Primavera, acompañada de su propia corte de honor. Ambas figuras, junto a sus Cortes de Honor, son elegidas por un jurado formado por miembros de la Comisión Municipal de Fiestas, y su presencia es constante a lo largo de todos los actos del programa festero y cultural del municipio. Si existe un momento que marcó un antes y un después en la historia de estas fiestas, ese es el año 1975. En ese año, considerado de transición tanto para el municipio como para España en su conjunto, participaron por vez primera unas comparsas de Moros y cristianos. Con el tiempo, las fiestas patronales acaban llamándose “Fiestas Patronales y de Moros y Cristianos”.
Actos que hacen única esta fiesta
La Nit d’Albaes. Constituye una de las variantes más arraigadas y auténticas del cant d’estil tradicional valenciano. Se trata de vibrantes cantos a pie de calle que combinan una portentosa potencia de voz con el sonido inconfundible de la dolçaina y el tabalet . Su magia reside en que no se rigen por una letra fija de principio a fin, sino por una estructura lírica viva y muy particular. Son versos dedicados y personalizados. Cada copla nace o se adapta en el momento de forma exclusiva para homenajear a las figuras centrales de la fiesta. Son versos repletos de ingenio, elogios y una profunda emoción dirigidos con afecto a las Reinas de las Fiestas, a sus Cortes de Honor y a las autoridades locales arropadas por el público en la plaza. Un emotivo tributo que los asistentes interrumpen con aplausos.
La Bajada del Santo. Desde 2001, este ritual abre oficialmente las Fiestas Mayores. Con un sistema de poleas y engranajes, la talla de 3,10 metros desciende lentamente del altar mayor acompañada de un volteo general de campanas mientras el pueblo contiene el aliento. Durante décadas fue un secreto guardado por la Brigada del Ayuntamiento y unas pocas familias. Abrirlo al público fue uno de los grandes aciertos.
La Fiesta de la Flor. La Reina de las Fiestas y sus cortes de honor, precedidas
por los cabezudos y acompañadas por dolçainas y tabalets y la CMF, recorren diversas calles de la población repartiendo flores (generalmente, claveles) a todos los vecinos y vecinas que encuentran a su paso. Tradicionalmente, se accede al mercado municipal para repartir flores también entre los comerciantes que realizan sus quehaceres en sus puestos de trabajo. Este acto surge en la primera mitad del siglo XX y en él se repartían flores a cambio de un donativo con fines benéficos. No está claro quien realizaba el reparto de flores en sus inicios, pues la figura de la Reina de la Fiestas no surge hasta el año 1960. Hoy en día, se ha convertido en uno de los actos más entrañables de la fiesta, por su colorido debido a las flores que se reparten y la alegría que emana de la generosidad de las reinas y sus cortes al repartir el obsequio que es la flor que entregan.
La Entrada de Reinas. Es uno de los actos más tradicionales y visuales de las Fiestas Patronales de San Vicente del Raspeig, un desfile que marca oficialmente la puesta de largo de las máximas representantes festeras ante sus vecinos. Las Reinas y sus Cortes de Honor recorren las calles deslumbrando en espectaculares carrozas, arropadas por los sones de la Sociedad Musical «La Esperanza». El cortejo se abre de forma muy especial con una carroza repleta de frutos secos que los miembros de la Comisión van repartiendo al público. En ella cobran protagonismo dos entrañables cabezudos que rinden homenaje a dos figuras icónicas de nuestra historia festera, Tonico y Pepita Moltó, quienes avanzan con alegría al compás tradicional de las dolçainas y los tabalets . Los Gozos y las Salvas. Los gozos son unos cánticos tradicionales dedicados a la imagen del Santo Patrón, cuando es asomado con su carroza a través de la puerta principal de la iglesia hacia la plaza de España. En la actualidad, son interpretados por la Masa Coral la Aurora, la asociación cultural Ball y Art y el pueblo en general. Al finalizar, se lanzan desde el campanario de la iglesia aleluyas de muchos colores, los moros y cristianos lanzas salvas desde la cercada Avenida de la Libertad y también se lanzan fuegos artificiales, a veces acompañado de fantasías luminosas sobre la fachada principal de la iglesia.
La Ofrenda de Flores: Tapiz de Devoción y Color. El lunes, día grande de San Vicente del Raspeig, el municipio despierta con un aroma y un colorido especial. La Ofrenda de Flores al Santo Patrón es uno de los actos más multitudinarios, entrañables de nuestras fiestas. En ella, el entramado asociativo, vecinal y festero se vuelca por completo para rendir tributo a San Vicente Ferrer. Las calles se llenan del rítmico sonido de las dolçainas y los tabalets, que marcan el paso de miles de sanvicenteros ataviados con la indumentaria tradicional. Los ramos de flores, portados con orgullo por niños, jóvenes y mayores, van convergiendo hacia la Plaza de España. El clímax del acto lo protagonizan la Reina de la Primavera y la Reina de las Fiestas junto a sus Cortes de Honor, quienes, acompañadas por la Comisión Municipal de Fiestas, cierran la comitiva institucional. Ramo a ramo, el esfuerzo y el cariño de todo un pueblo se transforman a los pies del Santo en un monumental y aromático tapiz multicolor; una ofrenda viva que plasma visualmente la gratitud, las promesas y las esperanzas de San Vicente del Raspeig hacia su protector.
La Solemne Procesión: Devoción Colectiva. Cuando la tarde del lunes comienza a caer, el ambiente del municipio se transforma para dar paso al acto más solemne, riguroso y de mayor trascendencia histórica de las fiestas: la Solemne Procesión del Santo Patrón, San Vicente Ferrer. Este acto representa el eje sobre el que ha girado la identidad sanvicentera desde sus orígenes agrarios en el siglo XVI, evocando aquellas antiguas rogativas en las que el caserío del Raspeig sacaba al Santo entre caminos rurales para pedir las lluvias de primavera.
Los regocijos populares. Constituyen la vertiente más entrañable y viva de las Fiestas Patronales de San Vicente del Raspeig, rescatando el encanto de los juegos tradicionales. Nacidos históricamente en el seno de una sociedad agrícola como un necesario espacio de descanso y ocio tras las duras faenas del campo, hoy en día se consolidan en la programación a través de citas tan arraigadas como los concursos de dibujo, redacción y disfraces, la destreza de la cucaña y el entrañable
juego de las ollas. Más allá de la simple diversión, estos regocijos cumplen una función social e intergeneracional imprescindible, logrando detener por unas horas el ritmo urbano para reconectar a los vecinos con las costumbres más puras, genuinas y familiares del origen del municipio.
Los Miracles de Sant Vicent Desde 1996, cada año un colegio del municipio prepara durante meses a sus alumnos para representar al aire libre, en valenciano, un milagro del patrón. Es historia, lengua e identidad en una sola función. Al terminar, el público lanza monedas al escenario y los pequeños actores las recogen con algarabía antes de irse juntos a merendar. San Vicente del Raspeig es el único pueblo de la provincia donde los propios colegios mantienen viva esta tradición.
El Baile del Farol. El baile surgió en la posguerra, inicialmente ligado a la Romería de Santa Faz. En sus inicios se llamaba “baile folclórico” o “baile del país” y había variantes curiosas como llevar una patata en la frente. El acto más singular y exportable de las fiestas sanvicenteras. Las parejas, con mantón de Manila y un farolillo encendido entre las manos, bailan alrededor de la fuente de la plaza de España al son de la banda «La Esperanza». La última pareja que conserva la llama gana el viaje. La tradición nació en la posguerra, decayó en los ochenta y fue rescatada con energía por la CMF en 1995, que la dotó de premios, de una banda oficial y de un lugar central en el programa. Hoy tiene también versión infantil.
Lo que siempre fue y siempre será
Quien hojee un programa de fiestas de hace medio siglo se llevará una sorpresa: los actos han cambiado de hora, de calle y de nombre, pero su alma es la misma. El programa histórico de aquellos días —con sus dianas, sus misas solemnes, sus pasacalles, sus regocijos populares y sus castillos de fuegos— es el esqueleto invisible sobre el que se construye cada año el programa actual. La continuidad no es casualidad: es la prueba de que estas tradiciones nacieron enraizadas en la vida del pueblo y nunca llegaron a arrancarse. La banda «La Esperanza» recorría ya entonces las calles cada mañana de fiesta, anunciando con su música que el día había comenzado en serio. Los gigantes y cabezudos salían el sábado con la dulzaina y el tamboril, entre el susto y la risa de los más pequeños. En la plaza de España, las cucañas, las carreras de sacos y las ollas reunían a vecinos de todas las edades en torno a la risa y la competición amistosa. Y al final del día, el castillo de fuegos artificiales —«extraordinaria apoteosis final», decían las crónicas— cerraba la jornada con estruendo y color. Todo eso sigue ocurriendo. Los pasacalles de la banda abren aún los días grandes y acompañan a la Reina y su corte. Los cabezudos siguen apareciendo entre el público de las entradas infantiles. Los juegos populares perviven en los programas de cada edición. El concurso de disfraces infantil sigue llenando de color las plazas del municipio. La cabalgata continúa siendo el espectáculo visual de las fiestas, con lluvia de caramelos y confeti. Y el bombardeo final sacude todavía el cielo de San Vicente como lo ha sacudido durante generaciones.
51 AÑOS DE MOROS Y CRISTIANOS EN SAN VICENTE DEL RASPEIG: José Manuel Ferrándiz Beviá
Hablar de las Fiestas de Moros y Cristianos de San Vicente del Raspeig es hablar de historia, de identidad colectiva, de amistad, de familia y de un profundo sentimiento festero. Quienes llevamos décadas vistiendo los colores de nuestra comparsa sabemos que la fiesta es mucho más que unos días de desfiles y actos: es una forma de vivir, una herencia que pasa de generación en generación y un vínculo que une a todo un pueblo. No es casualidad que, cincuenta años después de su nacimiento oficial en 1975, se haya convertido en una de las celebraciones más queridas, multitudinarias y representativas de la comarca de l’Alacantí.
El año pasado, la celebración de su 50 aniversario nos brindó la oportunidad de mirar atrás con orgullo para comprender cuánto hemos crecido y cuánto hemos evolucionado desde aquellos primeros pasos hasta convertirnos en la gran fiesta que conocemos hoy. Un recorrido de cinco décadas que ha transformado nuestras celebraciones en un auténtico símbolo de identidad colectiva, en un motor cultural y social para San Vicente del Raspeig y en un espacio donde generaciones enteras han encontrado hermandad, tradición, emoción y el orgullo de pertenecer a una fiesta que forma parte de nuestra propia historia.
Los orígenes: cómo nació la fiesta en San Vicente del Raspeig
Aunque la tradición de Moros y Cristianos tiene raíces medievales y se extendió por la provincia de Alicante desde el siglo XVIII, en San Vicente del Raspeig su implantación es relativamente reciente.
Fue en 1975 cuando un grupo de vecinos, impulsados por la ilusión, el entusiasmo y las ganas de enriquecer las fiestas del municipio, decidió dar vida a una nueva tradición. Sin embargo, el germen de esta iniciativa había comenzado a fraguarse un año antes. Durante las Fiestas de verano de 1974, varios miembros de la barraca «I dien que no podien» (Los Pililis) participaron en la cabalgata ataviados como gitanos, una experiencia que despertó gran interés y tuvo una excelente acogida entre el público. Tras las Hogueras de aquel mismo año, en una reunión de la barraca surgió la idea de organizar algo diferente para las fiestas de abril del año siguiente. Así nació el proyecto que, gracias al empeño de aquellos pioneros, conocidos cariñosamente como los «33 locos», hizo posible que las primeras filadas recorrieran las calles de San Vicente del Raspeig durante las fiestas patronales en honor a San Vicente Ferrer, dando inicio a una historia festera que hoy forma parte de la identidad del municipio. Los primeros años fueron modestos, pero llenos de ilusión. Las comparsas fundadoras de las Fiestas de Moros y Cristianos de San Vicente del Raspeig en 1975 fueron tres, todas del bando moro, y están documentadas de forma clara en las fuentes históricas locales:
Fotografías de Ana Sevilla
Moros Nuevos, Moros Viejos, Moros Zulúes. Estas tres filadas participaron por primera vez en las fiestas patronales de 1975 y dieron origen oficial a las actuales Fiestas de Moros y Cristianos de San Vicente del Raspeig. Integradas por un reducido grupo de festeros que, con más entusiasmo que recursos, sembraron la semilla de una celebración que estaba destinada a crecer. Aquellos primeros desfiles eran sencillos y modestos, pero estaban cargados de ilusión, compañerismo y un profundo sentimiento de pertenencia.
Lo que comenzó como una iniciativa de unos pocos fue ganando adeptos año tras año. Nuevas comparsas se incorporaron a la fiesta, se enriquecieron los actos y se consolidó una estructura organizativa que permitió su desarrollo.
Al año siguiente en 1976, aparecieron las primeras comparsas cristianas, Cristians, Contrabandistas, Piratas y otra comparsa mora, Fills d´Àfrica y en este mismo año se crearon las primeras filadas femeninas.
Así, la celebración fue creciendo al mismo ritmo que el propio municipio, hasta convertirse en una de sus principales señas de identidad.
Hoy, medio siglo después de aquellos primeros pasos, las Fiestas de Moros y Cristianos de San Vicente del Raspeig son el reflejo del esfuerzo, la pasión y el compromiso de generaciones de festeros. Mantienen vivo el recuerdo de su origen histórico, pero también representan valores como la convivencia, la amistad, la participación y el orgullo de pertenecer a una tradición que ha sabido evolucionar sin perder su esencia. Cada desfile, cada embajada y cada marcha mora o cristiana son el mejor
homenaje a aquellos pioneros que, en 1975, hicieron realidad un sueño que continúa emocionando a miles de personas.
Desde 1975, San Vicente del Raspeig celebra sus Fiestas de Moros y Cristianos en honor a su Santo Patrón, San Vicente Ferrer. Desde entonces, estas Fiestas se celebran conjuntamente con las Fiestas Patronales.
Las Fiestas se celebran siempre durante la semana siguiente a la Pascua de Resurrección, es decir, fluctúan en el calendario, según la Semana Santa.
Las Fiestas de Moros y Cristianos rememoran los tiempos de la Edad Media, cuando estas tierras formaban parte de Al-Ándalus y fueron reconquistadas por la Corona de Aragón durante el siglo XIII, durante los reinados de Jaime I y Jaime II. Por este motivo, los festeros que participan en las Fiestas se agrupan en Comparsas, el nombre de cada una de ellas representa los distintos grupos o culturas que en la época medieval fueron los protagonistas de estos sucesos históricos.
En nuestra Fiestas de Moros y Cristianos participan actualmente alrededor de 3.000 festeros, que se distribuyen entre 20 Comparsas, 10 cristianas y 10 moras:
Si algo ha permitido la supervivencia y el crecimiento de la fiesta han sido las comparsas. Cada una aporta personalidad, color y carácter propio al conjunto de la celebración. Son las responsables de mantener viva la tradición durante todo el año y de transmitirla a las nuevas generaciones.
Los festeros no solo participan durante unos días concretos. Preparan actos, mantienen kabilas, organizan convivencias y trabajan durante meses para que la fiesta continúe creciendo.
En este sentido, pertenecer durante más de veinte años a una comparsa como los Visigodos, en concreto a la Filada Guerreros Tadmires, y haber ostentado el título de Álferez Cristiano en 2025, permite contemplar de primera mano cómo la fiesta ha cambiado sin perder su esencia.
Cada año, 4 Comparsas representan los
Cargos Festeros de Capitanías y Alferecías, dos por cada uno de los dos bandos (Capitanía cristiana y mora y Alferecía cristiana y mora).
La comparsa que ese año ostenta la Capitanía, con sus capitanes y abanderadas, infantiles y adultos, abre la entrada y la comparsa que ostenta la Alferecía, junto a su Alférez, lo cierra. La Entrada Cristiana se realiza el sábado y la Mora el domingo, con la característica de que el sábado abren el desfile las Reinas de la Fiesta y la Primavera y sus Cortes de Honor. Los Capitanes y Alféreces van acompañados por sus boatos con la representación de una escena costumbrista de la época medieval, que recrea una estampa histórica en la que participan varios centenares de personas, entre figurantes y músicos. El resto de comparsas desfilan a continuación precedidas por el banderín de su comparsa, y cada una de ellas está representada por sus capitanes de comparsas (capitán y abanderada) o representantes de comparsa. Los actos más emblemáticos y vistosos de las Fiestas son las Entradas, las Embajadas y los actos de arcabucería conforman un programa que combina espectáculo, tradición y emoción. Todo ello en perfecta armonía con los actos religiosos en honor a San Vicente Ferrer, eje central de la celebración. Las Entradas son el desfile triunfal de las tropas de cada bando, con los boatos que acompañan a Capitanías y Alferecías, con una duración aproximada de unas cuatro horas y la participación de unas 7.000 personas, entre festeros, más de 50 bandas de música y los figurantes y espectáculos que componen los boatos, como recreación de una estampa histórica medieval.
La expansión de los años 80 y 90: la fiesta se consolida
Durante las décadas de 1980 y 1990, San Vicente experimentó un crecimiento demográfico notable, y la fiesta creció con él, empezó a consolidarse. Se incorporaron nuevas comparsas a los desfiles, la participación aumentó y cada año se respiraba una mayor implicación de los vecinos, se profesionalizaron los boatos y se amplió el calendario festero. Las bandas de música empezaron a ocupar el lugar protagonista que merecen y las marchas moras y cristianas comenzaron
a convertirse en la banda sonora de nuestras emociones.
En esta etapa se consolidan elementos que hoy son esenciales:
La estructura de dos bandos claramente definidos.
La figura del Capitán y el Alférez.
La Entrada de ambos bandos como acto central y multitudinario.
La presencia de bandas de música de toda la Comunitat Valenciana.
En esta época, se consolidó definitivamente el modelo festero con la creación de nuevas comparsas, entre ellas Visigodos, mi comparsa, que pasarían a ocupar un lugar destacado dentro del bando cristiano.
La fiesta dejó de ser un proyecto para convertirse en una tradición sólida, con identidad propia y un estilo muy característico: cercano, participativo y profundamente sanvicentero.
Paralelamente, se institucionalizó la organización de la fiesta bajo la Federación Unión de Comparsas “Ber-Largas”, encargada de coordinar actos, representar a los festeros y velar por la continuidad y el crecimiento de la tradición.
La revolución festera del siglo XX
Fue especialmente durante el siglo XX cuando las fiestas experimentaron una transformación extraordinaria.
La aparición de nuevas comparsas, el crecimiento económico de las poblaciones festeras y el desarrollo de la artesanía festera permitieron elevar el nivel de las entradas y desfiles hasta cotas inimaginables décadas atrás.
Los trajes dejaron de ser simples recreaciones históricas para convertirse en auténticas obras de arte. La música festera desarrolló un lenguaje propio con pasodobles, marchas moras y marchas cristianas que hoy forman parte del patrimonio cultural valenciano.
Las comparsas dejaron de ser únicamente agrupaciones para desfilar y se transformaron en auténticas familias donde se comparten alegrías, proyectos, celebraciones y recuerdos.
Fue una época de crecimiento constante. Las Entradas adquirieron mayor relevancia, los actos se enriquecieron y las comparsas se
transformaron en auténticas familias. Porque si algo he aprendido durante todos estos años es que una comparsa no es únicamente un grupo de personas que desfila junta; es un lugar donde se crean amistades para toda la vida y donde se transmiten valores de convivencia, respeto y compañerismo.
En las décadas de los noventa y los primeros años del siglo XXI, la fiesta alcanzó una madurez extraordinaria. Los trajes se hicieron más elaborados, las escuadras más espectaculares y la organización más sólida. San Vicente consiguió desarrollar una personalidad propia dentro del mundo festero alicantino, manteniendo siempre ese carácter cercano y acogedor que tanto nos define.
Uno de los mayores cambios experimentados durante las últimas décadas ha sido la espectacularidad.
Las entradas actuales combinan diseño, música, iluminación, coreografías y una puesta en escena que atrae a miles de visitantes cada año. La fiesta ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a sus raíces.
Sin embargo, más allá de los grandes boatos y de la espectacularidad visual, siguen permaneciendo intactos aquellos momentos que verdaderamente emocionan al festero: el sonido de la primera marcha, el olor de la pólvora, la emoción de
las embajadas, los encuentros con amigos de toda la vida, la llegada de los nuevos niños a la comparsa.
Porque la verdadera grandeza de la fiesta nunca ha estado únicamente en lo que se ve, sino en lo que se siente.
Mi vida festera junto a los Visigodos
Aunque la historia de la fiesta comenzó mucho antes de que yo entrara a formar parte de ella, siento que una parte de esa historia también me pertenece.
Durante más de dos décadas he tenido el privilegio de vestir los colores de la Comparsa Visigodos, es una de las grandes representantes del bando cristiano en San Vicente.
Su estética guerrera, su música potente y su carácter histórico la han convertido en una de las comparsas más reconocibles y queridas.
Dentro de ella, la Filada Guerreros Tadmires aporta un sello propio: estética imponente, espíritu combativo, hermandad entre sus miembros, participación activa en boatos y actos centrales, y más de dos décadas de historia viva.
He visto desfilar a generaciones enteras, he compartido momentos inolvidables con compañeros que se han convertido en amigos y he comprobado cómo la fiesta es capaz de unir a personas de edades y circunstancias
muy diferentes bajo un mismo sentimiento.
He vivido Entradas memorables, noches interminables de convivencia, preparativos llenos de ilusión y emociones difíciles de describir con palabras. Porque hay sensaciones que solo entiende quien ha esperado durante meses la llegada de las fiestas, quien escucha los primeros acordes de una marcha cristiana y siente cómo se le eriza la piel antes de comenzar el desfile.
Los Visigodos forman parte de mi vida. Y estoy convencido de que quienes pertenecemos a una comparsa compartimos ese mismo sentimiento: la comparsa deja de ser un colectivo para convertirse en una segunda familia.
Conclusión: 51 años no son un final, sino un nuevo comienzo
Llegar a 2026 y celebrar medio siglo de historia supone un motivo de enorme orgullo para todos los festeros.
Este aniversario representó el reconocimiento al trabajo de miles de personas que han dedicado su tiempo y su esfuerzo a construir la fiesta que conocemos hoy. Personas que, muchas veces de manera anónima, han contribuido a engrandecer nuestras tradiciones y a transmitirlas a las nuevas generaciones.
Es momento de recordar a quienes estuvieron en los comienzos, a quienes ya no están entre nosotros pero siguen presentes en nuestra memoria, y a todos aquellos que han dejado su huella en estas cinco décadas de historia festera.
La fiesta nació en 1975 como un sueño compartido. Creció en los 80 y 90, se consolidó en el siglo XXI y celebró su 50 aniversario en 2025 como una tradición madura, fuerte y profundamente arraigada en el corazón de San Vicente.
Y lo mejor es que aún queda mucho por escribir.
El 50 aniversario no es solo una celebración; es un homenaje. Un homenaje a quienes iniciaron el camino en 1975. A quienes han mantenido viva la llama durante estas décadas. Y a quienes garantizan su futuro. San Vicente mira a su pasado con orgullo, pero también al futuro con ambición. No en vano, la fiesta aspira a alcanzar cotas aún mayores de reconocimiento, consolidándose como referente dentro del panorama festero nacional.
Mirando hacia el futuro
El reto de las próximas décadas será seguir evolucionando sin perder la identidad.
Las nuevas generaciones llegan con ideas renovadas, nuevas formas de comunicación y nuevas maneras de vivir la fiesta. Lejos de ser una amenaza, representan la garantía de continuidad de una tradición que ha sabido reinventarse durante siglos.
La historia demuestra que las Fiestas de Moros y Cristianos siempre han evolucionado. Desde las antiguas representaciones medievales hasta las espectaculares entradas actuales, cada época ha dejado su huella.
Porque mientras exista un niño esperando con ilusión ponerse por primera vez el traje de su comparsa, mientras siga sonando una marcha festera por las calles y mientras haya festeros orgullosos de sus raíces, la fiesta seguirá viva.
Y esa es, quizá, la mayor victoria conseguida en estos cincuenta años: haber convertido una tradición histórica en un sentimiento capaz de unir generaciones enteras bajo una misma pasión.
Por eso, además de celebrar nuestro pasado, debemos mirar al futuro con optimismo. El relevo generacional está garantizado gracias a los niños y jóvenes que viven la fiesta con la misma ilusión que la vivieron quienes la fundaron en 1975. Ellos serán los encargados de escribir los próximos capítulos de esta historia.
Para quienes forman parte de la fiesta —para quienes sienten el redoble del tambor, el paso de la marcha mora o cristiana y el orgullo de desfilar con su comparsa—, estas palabras solo pueden resumirse en una: sentimiento
Porque cuando suena la música y el pueblo se transforma, San Vicente no solo celebra su historia…la vive. Como festero, deseo que los Moros y Cristianos de San Vicente del Raspeig sigan creciendo, emocionando y uniendo a nuestro pueblo durante muchos años más.
Porque las fiestas pasan, los desfiles terminan y la música deja de sonar. Pero lo que permanece para siempre son los recuerdos, las amistades y el orgullo de formar parte de algo tan grande como esta fiesta.
Y cuando el año que viene contemple una vez más nuestras calles llenas de música, pólvora y color, sentiré que estoy viendo desfilar historia, esfuerzo colectivo y pasión festera.
Una historia que comenzó en 1975, pero que sigue escribiéndose cada día gracias a todos nosotros.
¡Larga vida a las Fiestas de Moros y Cristianos, y a todos los festeros que las hacen posibles!
LA SEMANA SANTA DE SAN VICENTE DEL RASPEIG:
La Semana Santa de San Vicente del Raspeig es una de las tradiciones más arraigadas y representativas del municipio, donde historia, devoción y sentimiento popular se unen generación tras generación. Sus orígenes se remontan a los siglos XVI y XVII, con la aparición de las primeras cofradías y hermandades que dieron forma a las procesiones y actos religiosos que todavía hoy llenan de solemnidad las calles sanvicenteras.
A lo largo de los años, esta celebración ha sabido evolucionar manteniendo intacta su esencia. Procesiones, tamborradas, música sacra y la participación de cientos de cofrades convierten cada Semana Santa en un importante acontecimiento cultural y social para el pueblo.
Entre sus actos más especiales destaca la Procesión Infantil sanvicentera, nacida en 2012 con el objetivo de acercar la tradición cofrade a los más pequeños. Lo que comenzó con un único paso, La Cruz, se ha transformado en una emotiva procesión formada por nueve pasos portados por niños y niñas de las parroquias del municipio.
La ilusión de los pequeños costaleros y el apoyo de familias, hermandades y vecinos hacen de este acto una de las imágenes más entrañables de la Semana Santa sanvicentera, símbolo del futuro y de la continuidad de una tradición profundamente unida a la identidad de San Vicente del Raspeig.
Actualmente la Semana Santa de San Vicente del Raspeig cuenta con la participación activa de 6 hermandades y cofradías oficiales, las cuales están coordinadas bajo la gestión de las Parroquias de San Vicente y la Junta Mayor.
Los nombres de todas las corporaciones que procesionan son:
1. Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad
2. Hermandad de la Virgen de los Dolores
3. Hermandad de la Verónica y la Santa Faz
4. Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón
5. Hermandad del Santo Sepulcro y Cruz Redentora
6. Hermandad de la Inmaculada
Concepción de María (encargada de la célebre Procesión del Encuentro en la madrugada del Domingo de Resurrección
Además, desde la Junta Mayor queremos agradecer la oportunidad que nos han brindado para participar en este llibret de la Hoguera Lillo Juan y aprovechar para felicitar con mucho cariño a sus Bellezas y Damas, deseándoles que vivan y disfruten intensamente de unas fiestas llenas de alegría, convivencia y momentos inolvidables.
LES FOGUERES DE SANT JOAN DE ALICANTE (1928–2026)
AINTRODUCCIÓN
licante una ciudad que aprendió a narrarse mediante el fuego
Hay celebraciones que pertenecen únicamente al ámbito de la tradición y otras que terminan formando parte de la estructura emocional de una ciudad. Les Fogueres de Sant Joan pertenecen claramente a esta segunda categoría. Alicante no solo celebra sus fiestas cada mes de junio; las utiliza para representarse a sí misma, para observarse desde fuera y para construir, año tras año, una imagen colectiva de lo que cree ser.
A lo largo del último siglo, Les Fogueres han evolucionado desde una iniciativa cultural local hasta convertirse en una de las estructuras festivas más complejas del Mediterráneo occidental. En ellas conviven elementos aparentemente contradictorios: tradición y modernidad, sátira y solemnidad, monumentalidad y desaparición inmediata. Esa tensión constante entre permanencia y destrucción es precisamente una de las claves de su identidad.
La Foguera nunca ha sido únicamente un “objeto” destinado a arder. Desde
Fernando Papí Eulogio
sus primeros años, el monumento foguerer funcionó como una forma de interpretación social. En sus escenas aparecían caricaturas políticas, referencias urbanas, críticas económicas, comentarios sobre la vida cotidiana o representaciones simbólicas del momento histórico que atravesaba la ciudad.
Cada generación de alicantinos ha visto reflejada una parte de sí misma en las hogueras de su tiempo. Y quizá ahí reside el secreto de la continuidad de la fiesta: Les Fogueres nunca han permanecido inmóviles. Han cambiado con Alicante porque siempre han formado parte de Alicante.
Durante el mes de junio, la ciudad entra en una dimensión distinta. El espacio urbano se transforma por completo. Las calles se llenan de estructuras monumentales, de obras de arte, bandas de música, olor a pólvora y un movimiento continuo que altera el ritmo habitual de la vida cotidiana. La ciudad deja de comportarse como un espacio funcional y comienza a actuar como un escenario colectivo.
No es casualidad que numerosos cronistas y estudios culturales hayan descrito Les Fogueres como una forma de “teatro urbano permanente”. Durante unos días, Alicante interpreta públicamente una versión intensificada de sí misma. Todo se vuelve más visible: la identidad de los barrios, las tensiones sociales, el orgullo colectivo, la relación con el turismo, la conexión emocional con el Mediterráneo y la necesidad constante de proyectar una imagen reconocible hacia el exterior. Porque Les Fogueres no solo han explicado Alicante a los alicantinos. También han explicado Alicante al mundo.
LOS ORÍGENES
El fuego mediterráneo antes de Les Fogueres
Mucho antes de la institucionalización de la fiesta en 1928, Alicante ya mantenía una relación profunda con el fuego. Las celebraciones vinculadas al solsticio de verano formaban parte de las tradiciones mediterráneas desde siglos atrás y estaban asociadas a ideas de renovación, purificación y cambio de ciclo.
En numerosos barrios y calles de la ciudad era habitual que, durante la noche de San Juan, los vecinos encendieran pequeñas hogueras improvisadas donde se quemaban muebles viejos, trastos inservibles o restos acumulados durante el año. Aquellas prácticas tenían un componente ritual muy ligado a la cultura popular mediterránea: destruir simbólicamente lo viejo para permitir el comienzo de una nueva etapa.
Sin embargo, esas primeras hogueras carecían todavía de organización artística o narrativa. No existía un sistema estructurado ni una intención clara de construir identidad urbana a través de ellas. Eran celebraciones espontáneas, fragmentadas y profundamente locales.
A comienzos del siglo XX, Alicante empieza a transformarse rápidamente. El puerto adquiere cada vez mayor importancia comercial, el turismo comienza a desarrollarse tímidamente y la ciudad busca consolidar una imagen moderna dentro del panorama mediterráneo español. Es en ese contexto donde surge la necesidad de crear una gran fiesta organizada capaz de representar la personalidad de Alicante.
1928
El nacimiento oficial de una identidad festiva moderna
El 22 de marzo de 1928 representa mucho más que una fecha fundacional. Supone el momento en que Alicante decide convertir una tradición dispersa en una estructura cultural organizada.
La entidad ‘Alicante Atracción’ impulsa la creación oficial de Les Fogueres de Sant Joan con un objetivo muy claro: dotar a la ciudad de una celebración moderna que combine identidad local, atractivo turístico y capacidad de representación urbana.
La figura central de este proceso es José María Py y Ramírez de Cartagena.
JOSÉ MARÍA PY (Cádiz, 1881-Alicante, 15 de marzo de 1932)
El hombre que comprendió que una fiesta podía construir una ciudad
La importancia histórica de José María Py resulta difícil de exagerar. Su visión transformó completamente la relación entre Alicante y sus celebraciones populares.
Py comprendió algo extraordinariamente moderno para su época: una fiesta podía convertirse en una herramienta de construcción simbólica de la ciudad. No se trataba simplemente de organizar actos festivos, sino de diseñar un mecanismo cultural capaz de generar identidad colectiva.
Su gran innovación consistió en estructurar Les Fogueres alrededor de los barrios y distritos urbanos. Cada zona de la ciudad participaría activamente en la creación de monumentos y en la organización de la fiesta. Esa decisión tuvo consecuencias enormes porque conectó directamente el crecimiento urbano con el desarrollo del sistema foguerer. Los barrios dejaron de ser únicamente divisiones geográficas para convertirse en espacios emocionales de representación colectiva.
Además, Py entendió desde el principio la importancia del monumento como núcleo narrativo de la celebración. La hoguera debía hablar. Debía contar algo sobre la ciudad y sobre el momento histórico que atravesaba.
En muchos sentidos, José María Py actuó más como un estratega cultural que como un organizador festivo tradicional. Su proyecto no consistía solo en crear una fiesta, sino en construir una imagen moderna de Alicante.
1928 - Foguera Plaza de Isabel II
(Plaza de Gabriel Miró)
Cuando Alicante descubrió el poder finales de los años veinte y principios de comparan con las estructuras actuales. Sin embargo, contenían ya muchos de los elementos fundamentales que definirían el de personajes conocidos, críticas a decisiones municipales, referencias a problemas urbanos o escenas humorísticas relacionadas con la vida cotidiana.
La ciudad comenzó a recorrer las calles para leer simbólicamente sus propias preocupaciones representadas en las hogueras.
Aquellas primeras composiciones funcionaban casi como periódicos visuales tridimensionales. Antes de la era digital y de la comunicación masiva contemporánea, las hogueras actuaban como espacios de comentario colectivo sobre la actualidad.
La prensa local de aquellos años describía cómo cientos de personas recorrían Alicante observando cada detalle de los monumentos, interpretando dobles sentidos y comentando las referencias ocultas en las escenas satíricas.
Les Fogueres habían encontrado ya uno de sus rasgos esenciales: la capacidad de dialogar directamente con la sociedad que las producía.
1928 - Hoguera Benalúa
José María Py
GASTÓN CASTELLÓ
(Alicante, España 3 de noviembre de 1901 – Alicante 16 de mayo de 1986)
El artista que convirtió la hoguera en un lenguaje
Si José María Py diseñó la estructura conceptual de Les Fogueres, Gastón Castelló ayudó decisivamente a construir su identidad estética.
La figura de Castelló ocupa un lugar fundamental en la historia cultural de Alicante porque fue uno de los primeros artistas en comprender el potencial visual y narrativo de la hoguera como forma artística autónoma.
Su trabajo introdujo una sensibilidad distinta. Las composiciones dejaron de ser simples acumulaciones de figuras y comenzaron a organizarse como relatos visuales complejos.
Castelló utilizó la caricatura, la síntesis expresiva y la teatralidad escultórica para construir escenas capaces de comunicar ideas políticas, sociales y culturales de forma inmediata.
Pero su aportación más importante quizá fue otra: dignificar artísticamente el monumento foguerer.
Hasta entonces, los monumentos de fogueres eran vistos principalmente como expresiones populares efímeras sin demasiada consideración artística. Castelló ayudó a cambiar esa percepción. Introdujo criterios compositivos más elaborados y una visión estética que conectaba el mundo foguerer con corrientes gráficas y artísticas de la época.
Con él, la foguera dejó de ser únicamente una estructura destinada a arder y comenzó a entenderse como una obra artística temporal.
ALICANTE DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA
Una ciudad que aprendía a expresarse públicamente
Los años de la Segunda República coincidieron con una etapa de enorme efervescencia política y social en España, y Les Fogueres reflejaron claramente ese contexto.
Las hogueras incorporaron referencias a debates ideológicos, cambios sociales y conflictos urbanos. Alicante utilizó la fiesta como espacio de expresión pública, algo que reforzó aún más el carácter crítico y narrativo del sistema foguerer.
La ciudad descubrió que podía representarse a sí misma mediante el humor y la exageración visual.
Y precisamente ahí radicó una de las grandes fortalezas culturales de Les Fogueres: nunca fueron únicamente ornamentales. Siempre mantuvieron una relación directa con la realidad social de su tiempo.
Gastón Castelló
1936–1939
La Guerra Civil y el final abrupto de la primera edad dorada
Cuando estalla la Guerra Civil española en julio de 1936, Les Fogueres apenas llevaban ocho años de existencia oficial. Sin embargo, en ese breve periodo ya habían conseguido algo extraordinario: integrarse emocionalmente en la vida de Alicante hasta el punto de convertirse en uno de los principales símbolos de la ciudad.
La guerra interrumpió de forma inmediata aquel proceso de crecimiento. Las hogueras desaparecieron del espacio público y la ciudad perdió, durante varios años, uno de sus mecanismos más importantes de representación colectiva. Pero el impacto fue todavía más profundo. La interrupción de la fiesta significó también la paralización de un lenguaje urbano que apenas comenzaba a consolidarse. Alicante dejó de narrarse públicamente mediante el fuego.
Las calles, que durante junio se habían acostumbrado a llenarse de monumentos, música y pólvora, quedaron sumidas en un silencio extraño. Muchos artistas foguerers abandonaron temporalmente su actividad. Algunos talleres desaparecieron. Las prioridades de la ciudad eran otras. La supervivencia había sustituido a la celebración.
Sin embargo, incluso en medio del conflicto, la memoria de las hogueras permaneció viva. Años después, numerosos testimonios recogidos por cronistas locales describirían cómo muchos alicantinos seguían hablando de aquellas primeras fiestas con una mezcla de nostalgia e incertidumbre, como si temieran que nunca pudieran volver.
Y quizá ese sea uno de los elementos más importantes de la historia foguerera: la fiesta consiguió sobrevivir incluso cuando dejó de existir físicamente.
LA POSGUERRA
Reconstruir la ciudad a través de la fiesta
El final de la Guerra Civil dejó una ciudad profundamente transformada. Alicante debía reconstruir no solo su economía y su vida social, sino también sus mecanismos de identidad colectiva.
La recuperación de Les Fogueres durante los años cuarenta no fue inmediata ni sencilla. Existían limitaciones económicas evidentes, dificultades materiales y un contexto político completamente diferente al de los años anteriores a la guerra.
Pero precisamente por eso la reaparición de la fiesta adquirió un significado todavía mayor. Las hogueras comenzaron a interpretarse como una señal de recuperación urbana y emocional.
Alicante necesitaba volver a ocupar las calles. Necesitaba recuperar una parte de sí misma.
TOMÁS VALCÁRCEL
(Torrevieja, 11 de noviembre de 1903 - Alicante, 31 de agosto de 1999)
El hombre que garantizó la continuidad del sistema foguerer
Dentro de ese proceso de reconstrucción destaca la figura de Tomás Valcárcel, cuya importancia radica principalmente en el ámbito organizativo e institucional.
Valcárcel entendió que la supervivencia de Les Fogueres dependía de consolidar estructuras estables capaces de resistir los cambios históricos y políticos. Su trabajo se centró en reorganizar comisiones, fortalecer el sistema de distritos y devolver coherencia interna a la fiesta.
En muchos aspectos, su papel fue menos visible que el de figuras artísticas como Gastón Castelló, pero igual de decisivo para el futuro de Les Fogueres.
Sin una reorganización sólida, la fiesta habría corrido el riesgo de desaparecer definitivamente o de quedar reducida a una celebración menor sin continuidad estructural.
Valcárcel actuó como un arquitecto de estabilidad en una época marcada por la fragilidad.
Gracias a esa reconstrucción institucional, Alicante pudo recuperar progresivamente su calendario festivo y volver a integrar las hogueras dentro de la vida cotidiana de la ciudad.
LOS AÑOS CUARENTA
El regreso del fuego a las calles de Alicante
Las primeras hogueras de la posguerra fueron necesariamente más modestas. La escasez de materiales y las dificultades económicas condicionaban enormemente las posibilidades artísticas de los monumentos.
Sin embargo, aquellas limitaciones también reforzaron el componente emocional de la fiesta. La simple presencia de las hogueras en las calles era
interpretada como un símbolo de continuidad histórica.
El fuego regresaba a Alicante. La ciudad comenzaba lentamente a reconocerse otra vez en sus monumentos efímeros.
En aquellos años, la fiesta recuperó algunos de sus elementos fundamentales: la organización por barrios, la participación colectiva y la utilización del espacio urbano como escenario festivo.
Pero también comenzó a producirse una transformación importante. Les Fogueres empezaban a consolidarse no solo como tradición popular, sino como institución cultural permanente.
LA EVOLUCIÓN DE LOS MONUMENTOS
Del ingenio artesanal a la monumentalidad escultórica
Durante las décadas de 1950 y 1960, Alicante experimentó una transformación urbana acelerada. La expansión económica vinculada al turismo modificó profundamente la ciudad y Les Fogueres evolucionaron paralelamente a ese crecimiento.
Los monumentos comenzaron a aumentar de tamaño y complejidad. Las estructuras se hicieron más ambiciosas y aparecieron nuevos recursos técnicos que permitían construir composiciones cada vez más espectaculares.
El artista foguerer dejó de ser únicamente un artesano popular para convertirse progresivamente en un profesional especializado.
Los talleres de fogueres empezaron a funcionar como auténticos espacios
Tomás Varcárcel
de producción artística donde se combinaban conocimientos escultóricos, ingeniería estructural, pintura y diseño narrativo.
Alicante comprendió entonces que el monumento, LA FOGUERA, podía convertirse en uno de sus grandes símbolos culturales.
EL NACIMIENTO DE UNA ECONOMÍA FESTIVA
Turismo, hostelería y transformación urbana
A medida que Les Fogueres crecían, también aumentaba su impacto económico sobre la ciudad.
La llegada de visitantes durante el mes de junio comenzó a transformar la relación entre fiesta y economía local. Hoteles, restaurantes, comercios y negocios vinculados al ocio descubrieron que las hogueras no solo tenían valor cultural, sino también capacidad para generar actividad económica a gran escala.
La expansión turística del Mediterráneo español durante los años sesenta reforzó todavía más esta dinámica. Alicante comenzó a proyectarse internacionalmente como ciudad asociada al clima, la costa y las celebraciones populares.
Les Fogueres se integraron rápidamente en esa imagen.
La fiesta pasó a formar parte de la estrategia turística de la ciudad, algo que tendría enormes consecuencias durante las décadas posteriores.
GASTÓN CASTELLÓ Y LA CONSOLIDACIÓN DEL ARTE FOGUERER
La influencia de una estética que marcó generaciones
Aunque la fiesta evolucionaba rápidamente, la influencia de Gastón Castelló seguía siendo enorme. Su manera de entender la composición visual y la narrativa escultórica continuó marcando a numerosas generaciones de artistas foguerers.
Muchos de los recursos expresivos que hoy se consideran tradicionales dentro del mundo de Les Fogueres tienen raíces
Elección Bellesa del Foc 1940
Palmera 1943
Cartel de Fiestas 1941
1964 - Foguera-de Ciudad de-Asís
Cartel de Fiestas 1956
Reina del Fuego 1959Margarita Ferrándiz Quiles
1961. El traje de novia alicantina se hace oficial
1956 - Foguera-Alfonso el Sabio - Primer-premio de especial
directas en las soluciones visuales desarrolladas por Castelló décadas antes.
Su legado no fue únicamente artístico. También ayudó a consolidar una idea fundamental: las hogueras podían aspirar a ser una forma de arte reconocible y compleja.
Alicante empezó a entender sus monumentos no solo como decoraciones, sino como expresiones culturales con identidad propia.
LA PÓLVORA
COMO EXPERIENCIA DE MASAS
El sonido que redefine la ciudad
Hablar de Les Fogueres implica necesariamente hablar de la pólvora. Pocas ciudades mantienen una relación tan intensa con el sonido como Alicante durante el mes de junio.
La mascletà no puede explicarse únicamente como un espectáculo pirotécnico. Su importancia es mucho más profunda. Funciona como una experiencia física colectiva donde el sonido transforma completamente la percepción del espacio urbano.
El cuerpo siente la vibración antes incluso de interpretarla racionalmente. La ciudad entera parece responder al ritmo de la pólvora.
Durante décadas, Alicante construyó una identidad sonora alrededor de Les Fogueres. El estruendo de las mascletàs pasó a formar parte de la memoria emocional de generaciones enteras.
No era simplemente ruido. Era un lenguaje no escrito que se sentía.
LOS AÑOS SETENTA Y OCHENTA
Democracia, transformación social y nuevas sensibilidades
La transición democrática española también tuvo consecuencias importantes para Les Fogueres. La fiesta comenzó a incorporar nuevas formas de crítica social y una mayor diversidad temática.
Los monumentos recuperaron parte de la sátira política que había caracterizado a las primeras décadas del sistema foguerer.
Alicante atravesaba una transformación urbana y cultural muy intensa. La expansión de nuevos barrios, el crecimiento turístico y los cambios sociales del final del siglo XX modificaron profundamente la relación entre la ciudad y sus fiestas.
Les Fogueres actuaron como espejo de esas transformaciones.
Las hogueras comenzaron a reflejar preocupaciones contemporáneas relacionadas con la especulación urbanística, la política local, el turismo masivo o los cambios en las formas de vida urbanas.
La fiesta demostraba nuevamente su capacidad para reinterpretar el presente.
1990–2010
La entrada en la modernidad global
Las últimas décadas del siglo XX marcaron un punto de inflexión decisivo en la historia de Les Fogueres de Sant Joan. Alicante ya no era aquella ciudad de tamaño medio que había impulsado la fiesta en 1928 como mecanismo de promoción cultural y turística. La ciudad había cambiado radicalmente. El crecimiento urbanístico, la expansión de las comunicaciones, el auge del turismo internacional y la aparición de nuevos modelos de consumo cultural transformaron profundamente la relación entre Alicante y sus propias fiestas.
Les Fogueres tuvieron que adaptarse a un contexto completamente distinto. La celebración dejaba de pertenecer únicamente al ámbito local para entrar plenamente en la lógica mediática contemporánea.
La televisión nacional comenzó a prestar una atención creciente a la fiesta. Los monumentos aparecían en reportajes turísticos, programas culturales y retransmisiones informativas que difundían la imagen de Alicante mucho más allá de la Comunidad Valenciana. Posteriormente llegarían internet, las cámaras digitales y las redes sociales, multiplicando todavía más la capacidad de proyección de Les Fogueres.
La fiesta entraba en la era de la visibilidad global.
LA TRANSFORMACIÓN
DEL
ARTISTA FOGUERER
Del taller artesanal al diseño contemporáneo
Uno de los cambios más importantes de este periodo fue la evolución del propio concepto de artista foguerer.
Durante gran parte del siglo XX, los talleres habían funcionado principalmente mediante técnicas artesanales tradicionales. Sin embargo, a partir de los años noventa comenzaron a incorporarse nuevas herramientas tecnológicas, sistemas digitales de diseño y materiales más ligeros que revolucionaron completamente la producción de monumentos.
El diseño asistido por ordenador permitió planificar estructuras mucho más complejas. La escala de las hogueras aumentó considerablemente y las posibilidades compositivas se multiplicaron.
La construcción de un monumento foguerer empezó a parecerse cada vez más a un proceso de producción escenográfica de gran formato. Arquitectura efímera, ingeniería estructural, escultura, pintura y diseño gráfico convivían dentro de un mismo proyecto.
Los artistas ya no trabajaban únicamente desde la intuición artesanal. Debían dominar cálculos técnicos, sistemas de montaje y procesos logísticos extremadamente complejos.
Aquella transformación profesionalizó todavía más el sector artístico vinculado a Les Fogueres.
de campañas turísticas, publicaciones institucionales y reportajes internacionales que presentaban Alicante como un destino donde convivían playa, clima, cultura popular y espectáculo urbano.
Pero esa expansión también generó nuevas tensiones.
Por primera vez, algunos sectores comenzaron a preguntarse hasta qué punto la fiesta corría el riesgo de convertirse en un producto excesivamente orientado al visitante. Surgieron debates sobre la necesidad de mantener el equilibrio entre identidad local y proyección turística.
Era una cuestión delicada.
Porque el éxito internacional de Les Fogueres dependía precisamente de aquello que las hacía auténticas: su conexión emocional con Alicante.
LAS
COMISIONES DE FOGUERES
El verdadero corazón del sistema
Aunque la atención mediática suele concentrarse en los grandes monumentos o en los espectáculos pirotécnicos, la verdadera estructura de Les Fogueres siempre ha estado sostenida por las comisiones de fogueres y, como no, de barraques.
Cada comisión funciona como una pequeña organización cultural de barrio donde participan generaciones enteras de familias alicantinas. En ellas se mezclan trabajo colectivo, organización social y sentimiento de pertenencia.
LA CIUDAD COMO ESCENARIO INTERNACIONAL Turismo y proyección mediterránea
Alicante comprendió durante estos años que Les Fogueres podían convertirse en uno de sus principales instrumentos de proyección exterior.
El turismo internacional comenzaba a crecer de forma exponencial en la costa mediterránea y la fiesta pasó a ocupar un lugar estratégico dentro de la imagen promocional de la ciudad.
Los monumentos, la pólvora, los desfiles y la Nit del Foc comenzaron a formar parte
Durante décadas, las comisiones han actuado como espacios de cohesión vecinal. Preparar una hoguera implica meses de reuniones, decisiones económicas, actividades culturales y colaboración continua entre personas de edades muy distintas.
Esa dimensión comunitaria explica por qué Les Fogueres han conseguido mantener una relación tan intensa con la ciudad incluso en contextos de enorme transformación urbana.
Muchos barrios de Alicante han cambiado radicalmente desde mediados del siglo XX, pero las comisiones han seguido funcionando como espacios de memoria colectiva.
En ellas sobrevive una parte esencial del vínculo emocional entre Alicante y sus fiestas.
LA ESTÉTICA DE LA EXAGERACIÓN
Monumentalidad, sátira y espectáculo
Con el cambio de siglo, las hogueras alcanzaron niveles de espectacularidad técnica impensables décadas atrás.
Las estructuras crecieron en altura, complejidad y detalle escultórico. Algunas composiciones comenzaron a parecer auténticas arquitecturas efímeras capaces de transformar completamente la percepción del espacio urbano.
Pero al mismo tiempo, el sistema foguerer mantenía intacto uno de sus rasgos fundamentales: la sátira.
La crítica social continuó ocupando un lugar central dentro de las escenas representadas en los monumentos. Política, economía, televisión, corrupción, urbanismo o crisis internacionales aparecían reinterpretadas mediante humor, caricatura e ironía visual.
La hoguera seguía funcionando como una forma de comentario colectivo sobre la realidad contemporánea.
Y precisamente esa capacidad de reinterpretar constantemente el presente explica la extraordinaria vigencia cultural de Les Fogueres y porque se las considera el eje central de la Fiesta Oficial de la ciudad de Alicante.
LA CREMÀ
La destrucción como culminación artística
Pocas celebraciones del mundo construyen durante meses obras monumentales destinadas inevitablemente a desaparecer en cuestión de minutos.
La cremà constituye probablemente el acto más complejo y simbólico de toda la fiesta. El fuego no destruye únicamente estructuras físicas. También clausura emocionalmente un ciclo colectivo de trabajo, convivencia y representación urbana.
Durante la noche del 24 de junio, Alicante experimenta una transformación difícil de explicar desde fuera. La ciudad observa cómo aquello que ha construido durante todo un año desaparece progresivamente entre llamas.
Y, sin embargo, la destrucción nunca se vive como fracaso.
Ahí reside una de las claves filosóficas más profundas de Les Fogueres: aceptar la desaparición como parte esencial de la obra.
La fiesta enseña que lo efímero también puede tener valor cultural duradero.
EL SIGLO XXI
Patrimonio, identidad y nuevas tensiones culturales
Con la llegada del siglo XXI, Les Fogueres entraron en una etapa distinta. La fiesta ya no debía enfrentarse únicamente a desafíos organizativos o artísticos. También debía responder a nuevas preguntas relacionadas con patrimonio, sostenibilidad, identidad urbana y globalización cultural.
Alicante había cambiado profundamente. La ciudad era más internacional, más turística y mucho más compleja socialmente que aquella Alicante de 1928 donde José María Py había imaginado las primeras hogueras modernas.
En ese nuevo contexto, Les Fogueres comenzaron a ser analizadas desde perspectivas muy diversas. Historiadores, antropólogos, sociólogos y estudiosos de la cultura mediterránea empezaron a interpretar la fiesta como un fenómeno mucho más amplio que una simple celebración popular.
Se hablaba ya de patrimonio inmaterial, de identidad colectiva y de construcción simbólica del espacio urbano.
La fiesta entraba plenamente en el terreno del análisis cultural contemporáneo.
JOSÉ ÁNGEL GUIRAO
(Calasparra, Murcia, 3 de marzo de 1945 - Alicante, 2 de enero de 1999)
Continuidad contemporánea y evolución del modelo foguerer
Dentro de este contexto contemporáneo destaca la figura de José Ángel Guirao, vinculada a la evolución reciente del ecosistema foguerer y a los procesos de modernización que han caracterizado las últimas décadas.
Su papel debe entenderse dentro de una generación que ha trabajado sobre la continuidad del sistema festivo en un momento de enorme transformación cultural.
La profesionalización del mundo foguerer, la adaptación a nuevas formas de comunicación y la evolución de los criterios artísticos exigían una visión capaz de combinar tradición y modernidad sin romper la identidad histórica de la fiesta.
Y precisamente ahí reside gran parte de la importancia de figuras como Guirao: entender que Les Fogueres no sobreviven por inmovilismo, sino por su capacidad de reinterpretarse continuamente.
Y hablar de José Ángel Guirao es hablar de un pilar fundamental para entender la idiosincrasia actual de la Fiesta, es hablar de alguien que es considerado el mejor, el inigualable, buen amigo, buen hermano y mejor foguerer. Tanto es así que, a los pocos meses de fallecer, un distrito estaba esperando con ansia llevar su nombre para siempre. Foguera que, actualmente está hermanada con Lillo Juan, dos grandes comisiones que entienden que la Fiesta es mucho más que eso.
La fiesta ha logrado mantenerse viva porque nunca ha dejado de evolucionar siempre de la mano de grandes luchadores que hoy recordamos y recordaremos por siempre.
LES FOGUERES Y LA ECONOMÍA DE LA CIUDAD
El impacto invisible de la fiesta
A lo largo del siglo XXI, numerosos estudios económicos e informes institucionales han señalado el enorme impacto de Les Fogueres sobre la actividad urbana de Alicante.
La ocupación hotelera durante el mes de junio aumenta considerablemente, la hostelería multiplica su actividad y sectores vinculados al comercio, transporte y ocio experimentan uno de los momentos de mayor intensidad económica del año.
Pero el impacto de la fiesta no puede medirse únicamente en cifras.
Les Fogueres generan también un tipo de economía emocional vinculada a la identidad de la ciudad. Muchas actividades culturales, relaciones sociales y dinámicas vecinales continúan organizándose alrededor del calendario foguerer.
La fiesta sigue funcionando como una estructura que articula parte de la vida urbana de Alicante.
José Ángel Guirao
Hogueras José Ángel guirao
EL FUTURO DE LES FOGUERES
Tradición y transformación
permanente
En las últimas décadas, Les Fogueres han debido enfrentarse a nuevos desafíos relacionados con sostenibilidad ambiental, regulación urbana, seguridad y cambios en las formas de consumo cultural.
La fiesta ha tenido que adaptarse constantemente sin perder aquello que la hace reconocible.
Ese equilibrio entre transformación y continuidad constituye probablemente el gran reto contemporáneo del sistema foguerer.
Porque Les Fogueres nunca han sobrevivido repitiéndose exactamente iguales. Han sobrevivido cambiando.
Y quizá esa sea la razón por la que, casi un siglo después de su creación oficial, continúan ocupando un lugar central dentro de la identidad de Alicante.
CONCLUSIÓN
A lo largo de casi un siglo, Les Fogueres de Sant Joan han demostrado que una fiesta puede convertirse en mucho más que un acontecimiento popular. Lo que comenzó en 1928 como un proyecto impulsado por un reducido grupo de promotores culturales terminó evolucionando hasta convertirse en uno de los sistemas de representación urbana más complejos y reconocibles del Mediterráneo contemporáneo.
Pocas celebraciones han logrado integrar con tanta intensidad dimensiones aparentemente tan distintas. Les Fogueres son arte efímero, sátira social, economía urbana, patrimonio cultural, turismo, identidad vecinal y espectáculo colectivo al mismo tiempo. Reducirlas únicamente a la idea de “fiesta” supondría ignorar la enorme complejidad histórica y cultural que han desarrollado durante décadas.
La ciudad de Alicante encontró en el fuego un lenguaje propio. Un lenguaje capaz de expresar tensiones políticas, cambios sociales, aspiraciones colectivas y emociones compartidas mediante monumentos destinados inevitablemente a desaparecer.
Ahí reside una de las grandes singularidades de Les Fogueres: su capacidad para otorgar permanencia cultural a aquello que físicamente nace para ser destruido.
Cada hoguera concentra meses de trabajo, inversión económica, planificación artística y convivencia vecinal. Sin embargo, desde el mismo instante en que se levanta en la calle, ya existe con la certeza de su final. El fuego no aparece como accidente ni como consecuencia secundaria de la celebración. Constituye la culminación inevitable del proceso creativo.
La cremà representa, en realidad, una filosofía completa sobre la relación entre memoria y tiempo. Alicante construye para
destruir y destruye para volver a construir. Ese ciclo permanente de creación y desaparición explica gran parte de la fuerza simbólica de la fiesta.
A lo largo de las distintas etapas históricas, Les Fogueres han sabido adaptarse a contextos profundamente diferentes sin perder nunca su identidad esencial. Sobrevivieron a la Guerra Civil, a la dureza de la posguerra, a las transformaciones urbanísticas del turismo masivo, a la modernización tecnológica y a los cambios culturales del siglo XXI.
Y lo hicieron porque nunca permanecieron inmóviles.
José María Py entendió antes que nadie que Alicante necesitaba una estructura festiva capaz de representarla ante sí misma y ante el exterior. Gastón Castelló otorgó al sistema un lenguaje visual reconocible que elevó el monumento foguerer a la categoría de expresión artística. Tomás Valcárcel consolidó institucionalmente la continuidad de la fiesta en uno de los momentos más difíciles de su historia. Décadas después, figuras contemporáneas como José Ángel Guirao representan la adaptación del ecosistema foguerer a una realidad cultural mucho más compleja, globalizada y cambiante.
Todos ellos pertenecen a una misma línea histórica: la de quienes comprendieron que Les Fogueres nunca han sido únicamente una celebración, sino una forma de construcción colectiva de identidad.
Porque, en el fondo, Alicante no utiliza Les Fogueres únicamente para celebrar. Las utiliza para explicarse.
Cada monumento funciona como un retrato satírico del presente. Cada barrio expresa una versión particular de sí mismo. Cada mascletà transforma el sonido en experiencia física compartida. Cada Nit del Foc convierte el cielo de la ciudad en una escenografía emocional colectiva. Y cada cremà recuerda que incluso aquello
que desaparece puede dejar una huella profunda en la memoria de una sociedad.
En un mundo cada vez más acelerado y digitalizado, donde gran parte de las experiencias culturales se consumen de manera inmediata y despersonalizada, Les Fogueres continúan manteniendo algo extraordinariamente raro: la capacidad de reunir físicamente a toda una ciudad alrededor de una experiencia común.
Esa capacidad de generar comunidad quizá sea hoy uno de sus valores más importantes.
El futuro de Les Fogueres dependerá, como siempre ha ocurrido, de su capacidad para evolucionar sin perder el vínculo con aquello que les dio origen. La fiesta deberá seguir adaptándose a nuevos desafíos relacionados con sostenibilidad, transformación urbana, turismo internacional o cambios culturales globales. Pero su supervivencia histórica demuestra que posee una enorme capacidad de reinterpretación.
Les Fogueres han cambiado continuamente desde 1928. Y precisamente por eso continúan vivas.
Cuando las llamas consumen el último monumento durante la madrugada del 24 de junio, Alicante no asiste únicamente al final de una fiesta. Asiste al cierre simbólico de un ciclo colectivo que volverá a comenzar casi inmediatamente.
Porque la ciudad ha aprendido, a lo largo de generaciones, que su identidad también puede construirse desde lo efímero.
Y quizá por eso Les Fogueres siguen ocupando un lugar tan profundo dentro de la memoria alicantina: porque enseñan que algunas de las cosas más importantes no son aquellas que permanecen intactas para siempre, sino aquellas que, aun desapareciendo, consiguen volver cada año con más fuerza, más significado y más memoria acumulada que el anterior.
VIAJE POR LAS FIESTAS DE NUESTRA3.
MOROS Y CRISTIANOS DE ALCOY
Las Fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad de Alcoy, es considerada la “madre” de todas las fiestas de Moros y Cristianos, ya que no solo son las más famosas, sino que son el modelo que han copiado el resto de las poblaciones y están declaradas de Interés Turístico Internacional.
El Origen de las fiestas
La fiesta conmemora la sublevación de los musulmanes de la zona y el ataque a la villa de Alcoy el 23 de abril de 1276. Según la tradición, cuando la ciudad estaba a punto de caer, apareció San Jorge sobre las murallas a lomos de un caballo blanco, ayudando a los cristianos a ganar la batalla. Por eso, San Jorge es el patrón y el protagonista absoluto de las Fiestas en Alcoy.
Los Tres Días Clave (Trilogía Festera)
Tradicionalmente se celebran del 22 al 24 de abril, aunque las fechas pueden variar ligeramente según el calendario:
Día de las Entradas (Día 1): Es el despliegue visual. Por la mañana es la Entrada Cristiana y por la tarde la Entrada Mora. Verás miles de festeros con trajes espectaculares, carrozas, animales y bandas de música.
Día de San Jorge (Día 2): Es el día religioso. Destaca la procesión de la reliquia del santo y el protagonismo de los niños (el “Sant Jordiet”).
Día del Alardo (Día 3): ¡Día de ruido!
Se produce la batalla dialéctica y de arcabucería. Se consumen toneladas de pólvora en las guerrillas por las calles. Termina con la Aparición de San Jorge en lo alto del castillo lanzando flechas.
Datos de interés
Las “Filaes”: Hay 28 filaes (14 moras y 14 cristianas). Cada una tiene su propio diseño de traje histórico, su sede social y su banda de música.
Bando Cristiano
Ligeros: Andaluces, Asturianos, Cides, Labradores, Guzmanes, Vascos y Andaluces.
Caballería: Cruzados, Alcodianos, Almogávares, Navarros, Tomasinas, Magenta y Montañeses.
Bando Moro
Ligeros: Llana, Domingo Miques, Chano, Berberiscos, Marrakesch y Realistas.
La Música: Alcoy es la cuna de la música de fiesta. El Himno de Fiestas se canta el día anterior (Día de los Músicos) por miles de voces en la Plaza de España, un momento que pone la piel de gallina.
Cargos Reales: Cada bando tiene un Capitán y un Alférez. Estos cargos rotan cada año entre las filaes y gastan presupuestos astronómicos en boatos (desfiles de lujo con bailarines y escenografías).
La Bebida Típica: No puedes irte sin probar el “Café Licor”, que se toma solo o mezclado con granizado de limón (combinado llamado Mentira).
SEMANA SANTA DE ORIHUELA
La Semana Santa de Orihuela es una de las celebraciones más importantes de España, declarada de Interés Turístico Internacional. Sus orígenes se remontan al siglo XVI y destaca por un patrimonio artístico excepcional, con tallas de maestros como Francisco Salzillo
A continuación, se detallan los elementos fundamentales de esta festividad:
Momentos y Procesiones Clave
Procesión del Santo Entierro de Cristo (Sábado Santo): Es el evento más singular. Se caracteriza por la figura de “La Diablesa” (el paso de El Triunfo de la Cruz), una de las pocas representaciones de un demonio que procesiona en España, y por la participación de “El Caballero Cubierto”, la única persona autorizada a no quitarse el sombrero dentro de la Catedral.
Procesión del Silencio (Jueves Santo): Una de las más solemnes, donde la ciudad queda a oscuras y solo se escucha el Canto de la Pasión.
Domingo de Resurrección: Destaca por el “Santo Encuentro” en la Plaza Nueva, donde se le retira la daga a la Virgen Dolorosa en un ambiente de júbilo.
Cofradías y Patrimonio
Cofradías y Hermandades:
-Orden franciscana seglar y muy ilustre mayordomía nuestro padre jesús nazareno
-Cofradía del Perdón
-Mayordomía de Nuestra Señora de los Dolores
-Real Archicofradía y Mayordomía de Nuestra Señora del Pilar y Real Cofradía del Lavatorio
-Hermandad del Silencio
-Cofradía del Ecce Homo
-Cofradía de la Samaritana
-Cofradía de la Sagrada Institución de la Eucaristía “Santa Cena y Nuestra Señora de los Ángeles”
-Cofradía del Santísimo Cristo de la Flagelación
-Pontificia, Real e Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús en el Paso del Prendimiento
-Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de Zalamea y María Santísima del Consuelo
-Hermandad de la Resurrección de Jesús
Sociedad Compañía de Armados y Centuria Romana de Nuestro Padre Jesús
-Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte
-Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y del Santísimo Cristo de los Agobiados
-Hermandad de los Pilares de Nuestra Señora de la Soledad
Imaginería: Posee obras maestras de la escultura barroca, especialmente de la escuela de Francisco Salzillo y Galarza. Museo de Semana Santa: Ubicado en la Iglesia-Museo de Nuestra Señora de la Merced, es un lugar esencial para entender la magnitud de la fiesta fuera de los días de procesión.
Curiosidades y Tradiciones
El Caballero Cubierto: Una distinción histórica otorgada por el Papa que permite a un ciudadano distinguido de Orihuela portar el estandarte de la ciudad sin descubrirse la cabeza ante el Santísimo.
Los Pilares del Loreto: El lugar de origen histórico ligado a la Capilla del Loreto (1536).
Gastronomía: Es tradicional el reparto de “mini monas de pascua” durante la procesión de la Resurrección.
FIESTAS DE SAN PATRICIO DE ORIHUELA
La fiesta de San Patricio en Orihuela Costa es considerada el mayor desfile de San Patricio de toda Europa continental Este macroevento conmemora al patrón de Irlanda y se ha consolidado como la festividad más multitudinaria e importante de la zona.
Todo se concentra en la zona conocida como Cabo Roig Strip (especialmente en la calle Cielo y calle Mar).
Aunque el Día de San Patricio es oficialmente el 17 de marzo, en Orihuela Costa el gran desfile se organiza en domingo para facilitar la asistencia de turistas y familias (habitualmente el fin de semana más cercano al 17).
Esta celebración atrae cada año a una multitud de entre 25.000 y 30.000 personas, representando la multiculturalidad y como símbolo perfecto de hermanamiento entre la gran comunidad de residentes irlandeses, los turistas internacionales y la población local española.
Esta celebración supone un enorme impulso para los comercios, bares, pubs y hoteles de la Costa Blanca al inicio de la primavera.
El Gran Desfile
El espectáculo: El evento cuenta con más de 60 agrupaciones y actuaciones en directo, que incluyen deslumbrantes carrozas decoradas, coches clásicos, acróbatas, zancudos y bailarines.
Música tradicional: Es habitual la participación de destacadas bandas de gaitas, como la famosa ExIrishArmy VeteransPipeBand
El Gran Mariscal: Cada año, una personalidad destacada de la cultura o política irlandesa encabeza el desfile bajo este título de honor.
Ambiente en las Calles
Todo se tiñe de verde: Absolutamente todo el mundo viste ropa verde, sombreros gigantes y disfraces extravagantes dignos de un carnaval.
Gastronomía y pubs: Los numerosos pubs irlandeses de Cabo Roig y La Zenia se llenan al máximo, ofreciendo comida típica de Irlanda, conciertos de música rock/ folk en directo y toneladas de cerveza (en algunos locales incluso se sirve cerveza tintada de verde).
Animación comercial: Centros cercanos como el centro comercial Zenia Boulevard se suman a las celebraciones organizando actividades, talleres infantiles y espectáculos paralelo
FALLAS DE ELDA
Las Fallas de Elda se celebran de forma fija durante el último fin de semana de septiembre. Son unas fiestas únicas por su fecha y su carácter abierto, declaradas de Interés Turístico Autonómico y muy ligadas a la tradición del calzado de la ciudad.
Historia y Origen
El nacimiento (1929): La fiesta comenzó gracias a la iniciativa vecinal en la noche de San Juan de 1929. Originalmente, los vecinos quemaban muebles viejos y trastos simulando “hogueras”.
Evolución del nombre: Inicialmente se llamaron Hogueras, pero en 1936 cambiaron su nombre a Fallas de San Pedro. Tras un parón obligado por la Guerra Civil, la fiesta renació en 1949 en la calle Trinquete. En 1989 adoptaron su nombre actual: Fallas de Elda, en honor a los santos patronos de la industria del calzado, San Crispín y San Crispiniano. El cambio a septiembre (1977): Para evitar competir con las Hogueras de Alicante y las Fallas de Valencia, el Ayuntamiento y los festeros trasladaron la fiesta a septiembre, una fecha idónea que marca el inicio del otoño festero en la provincia.
Información de Interés
Cuándo se celebran: De jueves a domingo del último fin de semana de septiembre (habitualmente entre el 24 y el 28 de septiembre).
Los Patronos: Las fiestas rinden honores a San Crispín y San Crispiniano, patronos de los zapateros (gremio motor de la economía de Elda).
Actos principales:
La Plantà: Los monumentos se terminan de montar el viernes por la mañana.
La Ofrenda de Flores: Los falleros desfilan con trajes tradicionales para llevar flores a los santos patronos.
Mascletás y Despertás: Ruido y pólvora diarios en los diferentes distritos.
La Cremà: El domingo por la noche, el fuego consume todos los monumentos, poniendo fin a la fiesta.
Comisiones Falleras
Elda cuenta en la actualidad con 10 comisiones falleras activas repartidas por sus barrios, encargadas de plantar un monumento mayor y otro infantil cada año (sumando un total de 20 monumentos en la ciudad):
Falla Trinquete: Histórica por ser el lugar donde renació la fiesta tras la guerra.
Falla El Huerto: Fundada originalmente en agosto de 1973.
Falla Huerta Nueva
Falla Estación
Falla Fraternidad
Falla José Antonio “Las 300”
Falla Ronda San Pascual
Falla San Francisco de Sales
Falla Zona Centro
Falla Jardín de la Música (Comisión unida a la gestión central)
MOROS Y CRISTIANOS DE ELDA
Las fiestas de Moros y Cristianos de Elda han obtenido el máximo reconocimiento estatal al ser declaradas Fiesta de Interés Turístico Internacional. Este multitudinario festejo transforma por completo la ciudad y genera un impacto económico histórico cercano a los 13 millones de euros
Historia y Origen
Los antecedentes (siglos XVIII y XIX): La constancia documental más antigua de estas celebraciones populares en Elda data de 1754. Inicialmente surgieron a partir de la antigua “soldadesca” o milicias locales que disparaban salvas de honor con arcabuces en homenaje al patrón. En 1879, el Ayuntamiento ya regulaba administrativamente estos desfiles con disparos dedicados a San Antón.
La refundación moderna (1944): Tras varias interrupciones históricas, la estructura actual de la fiesta nació oficialmente en enero de 1944. El festejo resurgió bajo el amparo de la Mayordomía de San Antón con un desfile informal de cinco comparsas primigenias: Cristianos, Contrabandistas, Estudiantes, Marroquíes y Realistas.
El traslado a la primavera: Aunque originalmente se celebraban en enero (coincidiendo con la festividad litúrgica de San Antón), el frío invernal motivó el traslado definitivo de los días grandes a la última semana de mayo o primera de junio, manteniendo intacto el patronazgo y fervor hacia el santo.
Información de Interés
Fechas de celebración: Se festejan de forma anual durante 5 días consecutivos, habitualmente de jueves a lunes entre finales de mayo y principios de junio.
El Patrón: Toda la fiesta gira en torno a la devoción a San Anton (San Antonio Abad). El fervor es tal que los festeros le dedican cantos populares a la pequeña imagen del santo (cariñosamente apodado «eldelacampanica») a lo largo de los desfiles.
Cifras récord: Actualmente participan de forma activa más de 7.000 festeros uniformados, acompañados por decenas de bandas de música procedentes de toda la geografía valenciana.
Estructura de los Actos Principales
El programa oficial concentra los momentos más espectaculares en las siguientes jornadas:
1. Jueves (El inicio): Por la tarde se celebra la emotiva Entrada de Bandas de Música. Miles de músicos y festeros abarrotan la Plaza de la Constitución para cantar al unísono el pasodoble “Idella”, considerado el himno oficial de la fiesta. Por la noche tiene lugar la Retreta (desfile informal y humorístico).
2. Viernes (El traslado): Se realiza el Desfile Infantil (donde participan los festeros del futuro) y la solemne procesión de traslado de la imagen de San Antón desde su ermita hasta la Iglesia de Santa Ana.
3. Sábado (Bando Cristiano): Por la mañana se lleva a cabo el Alardo de
arcabucería y las embajadas. Por la tarde se celebra la espectacular Entrada Cristiana, un desfile majestuoso ostentado por el bando de la cruz.
4. Domingo (Bando Moro): Se repiten los tiroteos de arcabucería en la recreación del asalto al castillo. La tarde da paso a la multitudinaria Entrada Mora, caracterizada por el ritmo pausado de las marchas moras, el lujo de los trajes africanos y el olor a pólvora.
5. Lunes (La despedida): Se celebra la procesión de regreso de San Antón a su ermita y la posterior entrega de llaves del castillo, cerrando las fiestas.
Las 9 Comparsas de Elda
Los más de 7.000 festeros se dividen de manera equilibrada en 9 comparsas oficiales organizadas bajo la Junta Central de Comparsas de Elda:
Bando Cristiano
Cristianos (fundadora en 1944)
Contrabandistas (fundadora en 1944)
Zíngaros (creada en 1948)
Piratas (creada en 1988)
Estudiantes (fundadora en 1944)
Bando Moro
Marroquíes (fundadora en 1944)
Musulmanes (creada en 1946)
Realistas (fundadora en 1944)
Huestes del Cadí (creada en 1976)
SEMANA SANTA DE CREVILLENTE
La Semana Santa de Crevillent es mucho más que una celebración religiosa, es hablar de una de las manifestaciones culturales y religiosas más importantes de la provincia de Alicante. Con más de cuatro siglos de historia, esta celebración ha sabido conservar sus tradiciones mientras se convierte en un referente turístico y patrimonial reconocido dentro y fuera de España.
Su extraordinario valor histórico, artístico y popular, donde sus orígenes se remontan al siglo VVII y hoy constituye una de las principales señas de identidad de la localidad, llevó a que fuera declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2011 (tras haber obtenido previamente el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional), un reconocimiento que premia su antigüedad, arraigo social, singularidad y capacidad de atraer visitantes de todo el mundo, constituyendo uno de los acontecimientos más importantes del calendario festivo de la provincia de Alicante y una de las Semanas Santas más destacadas del Levante español.
Lo que hace única a la Semana Santa crevillentina es la perfecta combinación de fe, arte, música, tradición y devoción popular.
Las procesiones exhiben un valioso patrimonio escultórico con obras de grandes imagineros como Mariano Benlliure, cuyas imágenes constituyen auténticas joyas artísticas del patrimonio artístico español. La solemnidad de las procesiones, el sonido de las corales y el fervor popular crean una atmósfera única que atrae cada año a miles de visitantes. A ello se suma la participación de decenas de cofradías y hermandades que mantienen viva una tradición transmitida de generación en generación.
Entre los momentos más emotivos sobresale la procesión del Santísimo Cristo de Difuntos y Ánimas, en la noche de Martes Santo, cuando el casco antiguo queda envuelto en el silencio, iluminado únicamente por antorchas e impregnado por el aroma del incienso. Otro de los actos más esperados es el Abrazo de la Morquera, al amanecer del Viernes Santo, cuando las imágenes de Nuestro Padre Jesús y la Virgen de los Dolores protagonizan uno de los encuentros más conmovedores de toda la Semana Santa española.
Sin embargo, el verdadero secreto de la grandeza de la Semana Santa crevillentina no reside únicamente en su espectacularidad, sino en su capacidad para transmitirse de generación en generación. Un ejemplo extraordinario de ello es la Semana Santa Infantil de Crevillent, una iniciativa que permite a los más pequeños convertirse en protagonistas de las tradiciones que han heredado de sus mayores.
Cada año, cientos de niños y niñas participan en procesiones adaptadas, portando pequeñas imágenes, vistiendo los hábitos de sus cofradías y reproduciendo
con ilusión los actos más representativos de la Semana Santa local. Lejos de ser una simple actividad lúdica, esta celebración constituye una auténtica escuela de tradición, donde los jóvenes aprenden el significado de las costumbres, el valor del patrimonio y el sentimiento de pertenencia a su pueblo.
La Semana Santa Infantil representa el relevo generacional que garantiza la continuidad de una tradición centenaria. Gracias a ella, los niños no son simples espectadores, sino herederos activos de una historia que sienten como propia. Ver a varias generaciones compartiendo la misma pasión ,abuelos, padres e hijos, es una de las imágenes que mejor reflejan el espíritu de Crevillent.
Además, la importancia de esta celebración trasciende los días de procesiones. El patrimonio artístico se conserva y difunde durante todo el año a través del Museo de la Semana Santa, donde se exponen numerosas obras procesionales y se desarrollan actividades culturales y educativas destinadas también al público infantil.
Por todo ello, la Semana Santa de Crevillent es mucho más que una fiesta. Es memoria colectiva, arte, emoción y tradición. Una celebración que ha sabido evolucionar sin perder su esencia y que encuentra en sus niños la mejor garantía de futuro. Porque mientras haya pequeños que sueñen con vestir la túnica de su cofradía y acompañar a sus imágenes por las calles del pueblo, la Semana Santa de Crevillent seguirá latiendo con la misma fuerza que lo ha hecho durante siglos.
ROMERÍA DE LA SANTA FAZ
La Romería de la Santa Faz, conocida popularmente como «LaPeregrina», es una de las manifestaciones religiosas y culturales más antiguas de España y la segunda romería más multitudinaria del país, solo por detrás de la de El Rocío. Cada año reúne a una asombrosa multitud de entre 300.000 y 350.000 personas.
Fecha de Celebración
No tiene un día fijo en el calendario, sino que se celebra rigurosamente el segundo jueves después de Jueves Santo (el segundo jueves de Pascua). Actualmente es considerado día festivo local no laborable en la ciudad de Alicante.
Recorrido e Itinerario
Consiste en una caminata a pie de 8 kilómetros, siendo su salido oficial desde la Concatedral de San Nicolas de Bari a las 8h desde pleno centro histórico de Alicante. Su llegada concluye en el Monasterio de la Santa Faz, un templo barroco donde se custodia la sagrada reliquia.
El Motivo de la Devoción
Los romeros caminan para venerar un trozo de lienzo que, según la tradición cristiana, fue utilizado por la Verónica para limpiar el rostro ensangrentado de Jesús camino del Calvario, quedando su cara impresa en la tela.
Esta devoción se remonta al año 1489, cuando se le atribuyó a esta tela el “milagro de la lágrima” que puso fin a una terrible época de sequía en la región.
Vestimenta y Tradiciones Únicas
La Caña y el Romero: Al comenzar la caminata, el Ayuntamiento reparte miles de cañas tradicionales que llevan un ramo de romero atado en la punta.
El traje típico: Es costumbre vestir el traje tradicional de romero, compuesto por un blusón negro y un pañuelo con cuadros azules y blancos (los colores de la ciudad de Alicante) anudado al cuello.
La “Paraeta” Municipal: A mitad del camino, en la avenida de Dénia, los peregrinos hacen una parada obligatoria para reponer fuerzas gratis con mistela (vino dulce local) y rollitos de anís.
Ambiente Festivo y Gastronomía
Una vez alcanzado el monasterio, los alrededores y los campos cercanos se transforman en un macro-pícnic. Las familias y grupos de amigos se reúnen para comer platos típicos como la tortilla de patatas, habas tiernas, embutido local y conejo con tomate. También se instala un enorme mercado de artesanía y atracciones de feria.
EL MISTERI D’ELX
Es un drama sacro-lírico de origen medieval que representa la Dormición, Asunción y Coronación de la Virgen María. Es una de las señas de identidad más profundas de la ciudad de Elche y un testimonio vivo del teatro religioso europeo.
Reconocimiento Internacional
Patrimonio de la Humanidad: Fue proclamado por la UNESCO en 2001 como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, siendo el primer bien español en recibir esta distinción.
Supervivencia Histórica: Se representa sin interrupción desde mediados del siglo XV en la Basílica de Santa María. Logró sobrevivir a la prohibición del Concilio de Trento gracias a una bula papal de Urbano VIII en 1632.
Estructura y Representación
La obra se divide en dos actos o “jornadas” que se celebran anualmente en agosto:
La Vespra (14 de agosto): Narra la muerte y dormición de la Virgen, quien recibe una palma de manos de un ángel que desciende del cielo.
La Festa (15 de agosto): Representa la asunción de la Virgen al cielo y su coronación definitiva.
Representaciones extraordinarias: En años pares, también se realizan representaciones en octubre y noviembre.
Elementos Únicos
Tramoya Aérea: La representación utiliza ingenios mecánicos que descienden desde la cúpula (el “cielo”), como La Mangrana (una granada que se abre), el Araceli y la Coronación.
Música y Lengua: Es una obra totalmente cantada que combina melodías medievales, renacentistas y barrocas. El texto está escrito principalmente en valenciano antiguo, con algunos versos en latín.
Reparto: Siguiendo la tradición medieval, todos los personajes son interpretados por hombres y niños de la localidad, incluidos los papeles femeninos
CABALGATA DE REYES DE ALCOY
La Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy es una de las tradiciones navideñas más famosas de España y está considerada la cabalgata de Reyes más antigua que se celebra de forma continuada. Sus orígenes se remontan a 1866 y desde 1885 se celebra cada año sin interrupción salvo una suspensión por una gran nevada en 1914.
Se celebra cada 5 de enero en Alcoy y es uno de los grandes símbolos culturales de la ciudad. Está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural.
Lo que la hace tan especial no es solo su antigüedad, sino la que convierte la llegada de los Reyes Magos en una auténtica representación teatral. Más de mil personas participan en el desfile: pajes, antorcheros, músicos, grupos de danza y los propios Reyes montados en camellos.
Uno de los elementos más famosos son los pajes llamados “els negres”, documentados desde 1887. Van vestidos de negro y rojo y suben por largas escaleras hasta los balcones para entregar regalos directamente a los niños dentro de las casas. Esa imagen se ha convertido en el símbolo más reconocible de la cabalgata.
La celebración empieza realmente el 4 de enero con el “Bando Real”. Un emisario anuncia la llegada de los Reyes mientras unas burritas transportan buzones donde los niños depositan sus cartas.
Otro momento muy importante ocurre en la Plaza de España de Alcoy, cuando los Reyes bajan de sus camellos para realizar la Adoración al Niño Jesús, acompañada por música solemne, incluido el “Aleluya” de Händel.
Además, la cabalgata tiene varias peculiaridades únicas:
-El rey Baltasar desfila en medio de los tres Reyes, no al final como en la mayoría de cabalgatas españolas.
-El ambiente nocturno con antorchas, olor a romero y música tradicional le da un aire muy distinto a las cabalgatas modernas llenas de carrozas comerciales.
-Toda la ciudad participa; para muchos alcoyanos es la fiesta más emotiva del año.
AJEDREZ VIVIENTE DE JÁVEA
Cada verano, las calles de Xàbia se transforman en el escenario de uno de los acontecimientos culturales más originales de España: el Ajedrez Viviente. Este espectáculo, que combina teatro, música, danza y estrategia ajedrecística, nació en 1996 impulsado por la Comissió de Festes Mare de Déu de Loreto con motivo del centenario de las fiestas patronales.
Su singularidad reside en que las piezas del tablero son interpretadas por niños y jóvenes de la localidad, que representan cada año una historia diferente sobre un gigantesco tablero de ajedrez. Más que una simple partida, el Ajedrez Viviente es una obra teatral en la que se entrelazan cultura, educación, valores y participación ciudadana.
El éxito y la originalidad de esta iniciativa llevaron a que, en 2002, fuera declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional por el Ministerio de Turismo, convirtiéndose en uno de los principales referentes culturales de la Comunitat Valenciana y en una de las celebraciones más emblemáticas de Xàbia.
A lo largo de su historia, el Ajedrez Viviente ha representado adaptaciones de obras universales y relatos originales, siempre con un marcado carácter educativo y social. Además, ha contado con la participación de destacadas personalidades del mundo de la cultura, el deporte, la ciencia y el periodismo, consolidándose como un evento de gran prestigio.
Treinta años después de su creación, el Ajedrez Viviente de Xàbia continúa emocionando al público y demostrando que el ajedrez puede convertirse en una poderosa herramienta artística y cultural, capaz de unir generaciones y transmitir valores a través del espectáculo.
¿Por qué fue declarado de interés turístico nacional?
El Ajedrez Viviente de Xàbia fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2002 porque reunía una serie de características que lo convertían en un acontecimiento cultural y turístico excepcional. El reconocimiento otorgado por el Ministerio de Turismo valoró especialmente:
Su originalidad, al transformar una partida de ajedrez en un espectáculo teatral donde las piezas son interpretadas por niños y jóvenes. Su continuidad en el tiempo, ya que desde su creación en 1996 se había celebrado de forma ininterrumpida. Su arraigo y participación ciudadana, implicando a colegios, familias, asociaciones y numerosos voluntarios del municipio.
Su capacidad de atracción turística, generando interés más allá del ámbito local y atrayendo visitantes de distintos puntos de España.
La diversidad y calidad de sus representaciones, que combinan teatro, música, danza, escenografía y valores educativos.
La promoción de la cultura, la historia y las tradiciones, convirtiéndose en una herramienta de difusión cultural.
Además, el éxito alcanzado por sus primeras ediciones y la repercusión obtenida en medios de comunicación nacionales contribuyeron decisivamente a la concesión de esta distinción apenas seis años después de su nacimiento.
En definitiva, el Ajedrez Viviente de Xàbia no fue reconocido únicamente por ser una representación de ajedrez, sino por haber creado un espectáculo único que une educación, arte, participación ciudadana y promoción turística, convirtiéndose en una de las manifestaciones culturales más singulares de la Comunitat Valenciana.
CERTAMEN DE HABANERAS Y POLIFONÍA DE TORREVIEJA
Es uno de los eventos corales más prestigiosos del mundo y el principal referente del género de la habanera. Se celebra anualmente desde 1955 en Torrevieja (Alicante) y está declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional
Datos clave del certamen
Origen y tradición: Fundado en 1955 por Juan Aparicio López, nació para preservar el vínculo musical entre España y Cuba a través de la habanera. Sede principal: Tradicionalmente se realiza en las Eras de la Sal, aunque las últimas ediciones han tenido lugar en el Teatro Municipal de Torrevieja.
Alcance global: Reúne cada año a coros de Europa, América y Asia, con más de 800 coralistas en ediciones recientes.
Estructura del concurso: Se divide en dos modalidades competitivas: Habaneras (canto melódico de ritmo binario) y Polifonía (música coral libre).
Premios destacados: El máximo galardón en la categoría de habaneras es el Primer Premio “Ricardo Lafuente”, dotado con 12.000 €.
Ediciones recientes y futuras
Ganador 71ª edición (2025): El coro femenino Balta de Riga (Letonia) fue el vencedor absoluto, logrando los primeros premios tanto en habaneras como en polifonía.
Próxima 72ª edición (2026): Se celebrará del 19 al 25 de julio de 2026.
Certamen Juvenil: Existe una versión específica para coros jóvenes cuya XXXI edición se ha celebrado este pasado mes de abril.
DOMINGO DE RAMOS DE ELCHE
Es una de las festividades más emblemáticas de España, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1997. Es una celebración multitudinaria que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, transformando la ciudad en un mar de palmas blancas.
La Palma Blanca: Un Símbolo Único
Elche es el único lugar del mundo donde se conserva la tradición artesana de la palma blanca.
Artesanía milenaria: Las palmas se obtienen mediante un proceso de “encaperuzado” de las palmeras para que las hojas no reciban luz solar y mantengan su color amarillento.
Tipos de palmas: Existen las lisas, más sencillas, y las rizadas, que son auténticas filigranas de arte trenzadas a mano por familias artesanas locales.
Envío a autoridades: Por tradición, las mejores palmas blancas se envían cada año a figuras como el Papa, los Reyes de España y el Presidente del Gobierno.
La Procesión de las Palmas
Es el acto central del día y destaca por su espectacularidad visual y participación masiva.
Afluencia: Se estima que participan entre 50.000 y 60.000 personas, inundando el centro histórico.
Horarios clave: Comienza sobre las 10:45 horas con la bendición de las palmas en el Paseo de la Estación, seguida de la procesión del paso de Jesús Triunfante (conocido popularmente como “Pas de la Borriquita”).
Tradición del “estreno”: Existe el dicho popular “Domingo de Ramos, quien no estrena no tiene manos”, por lo que es costumbre que los ilicitanos luzcan sus mejores galas y ropa nueva ese día.
Historia y Mercado
Origen: Los registros históricos de esta celebración en Elche se remontan al año 1371.
Mercado de la Palma Blanca: Durante los días previos, se instalan puestos por toda la ciudad (Plaza del Congreso Eucarístico, Plaza de Baix, etc.) donde se pueden comprar palmas de todos los tamaños y diseños.
Protección del hogar: Tras la bendición, es tradición colgar la palma en los balcones de las casas durante todo el año como símbolo de protección.
PROCLAMACIÓN
BESAMANOS VIRGEN DEL CARMEN
CONVIVENCIA DE FEDERACIÓN
HOGUERAS DE ALICANTE
PRESENTACIÓN A LAS AUTORIDADES
PRESENTACIÓN DE BOCETOS
VISITA PARQUE DE BOMBEROS
FIESTAS PAROLE
CONCURSO DE PAELLAS
EXPOSICIÓN DEL NINOT
HOGUERAS
PREGÓN FIESTAS
DESFILE DEL NINOT
PLANTÀ HOGUERAS
VISITA JURADO DESPERTÀS
DESFILE GENERAL Y PREMIOS
MASCLETÀS
OFRENDAS
CREMÀ
PEDIDAS
PRESENTACIÓN
ACTOS NAVIDEÑOS
PLAYBACKS
SEMANA SANTA FIESTAS PATRONALES
CONVIVENCIAS INFANTILES
ACTOS CANDIDATAS
DESAYUNOS
CON EL JURADO
ENTREVISTAS Y ACTIVIDADES
GALA MUJER FESTERA
ELECCIÓN BELLEAS
Y DAMAS DEL FOC
PROCLAMACIÓN
FALLA ZONA CENTRO
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FALLA MURILLO PALOMAR
HOGUERA JOSÉ ÁNGEL GUIRAO
PRESENTACIONES CON LOS CARGOS 2025
PRESENTACIONES CON LOS CARGOS 2026
OTROS ACTOS
FOGUERA COMERCIAL
Peinados que cuentan historias y crean recuerdos
679 80 99 93 juanjocarretero estilistas Calle Echegaray 1 (San Vicente del Raspeig )
De parte de toda la comisión de la Hoguera Lillo Juan, agradecer encarecidamente a todos los colaboradores y colaboradoras que hacen posible, año tras año, la confección y realización de este llibret.
Las puertas de nuestra Hogueras están abiertas para vosotros y vosotras.