«Dios ha dado a los hombres principios inmortales, ante los cuales se inclinarán un día todas las potestades humanas. Nos invita a dar al mundo, por el precepto y el ejemplo, una demostración de estos principios. Para los que le honran por una fiel adhesión a su Palabra, el resultado será glorioso. Significa mucho ser fiel a principios que perdurarán a través de las edades eternas».—Testimonios para la iglesia, v. 7, p. 146