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El legado de la madre de Moisés
La segunda venida | Que nada se pierda Creación | No perdemos el ánimo

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El legado de la madre de Moisés
La segunda venida | Que nada se pierda Creación | No perdemos el ánimo

En Pacific Union College, el servicio no es solo algo de lo que hablamos—es algo que hacemos juntos.
Estudiantes, profesores y personal colaboran con negocios locales, apoyan a sus vecinos y cuidan los espacios al aire libre. Estas experiencias prácticas brindan a los estudiantes la oportunidad de salir de sí mismos, conectarse con otros y ver la diferencia que pueden lograr con sus esfuerzos. Es una manera más en que el aprendizaje en PUC se extiende más allá del aula.
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Oh madre, tienes una labor de amor que realizar. No desmayes ni te canses. Que el sentido de la importancia de tu alto llamamiento te anime a correr con paciencia la carrera que tienes por delante. Y cuando hayas terminado tu curso, tuyo será el gozo inefable de ser recibida con las palabras: «Bien, buen siervo y fiel; … entra en el gozo de tu Señor». Y con tus seres queridos a tu alrededor, estarás de pie sobre el monte Sion y arrojarás tu corona a los pies de Jesús, diciendo: No a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria.
—Ellen G. White, Signs of the Times, 20 de agosto de 1902
4 Que nada se pierda
8 Creencia fundamental #25: La segunda venida de Cristo
10 Pioneros adventistas en el oeste: De pequeñas aulas a formar parte del mayor sistema educativo protestante
16 La mano invisible: El legado de la madre de Moisés
18 Creación: ¿Es importante para los adventistas?
22 Newsdesk
24 Arizona Conference
26 Central California Conference
30 Hawaii Conference
32 Holbrook Indian School
34 Adventist Health
35 La Sierra University
36 Loma Linda University Health
37 Pacific Union College
38 Nevada-Utah Conference
40 Northern California Conference
44 Southeastern California Conference
48 Southern California Conference
52 No perdemos el ániml
Pacific Union Recorder en español es una publicación trimestral que llega a alrededor de 20,000 hogares adventistas en Arizona, California, Hawaii, Nevada y Utah. Nuestra misión es informar, educar e inspirar a nuestros lectores a la acción en todas las áreas del ministerio. EN ESPAÑOL
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Por Ray Tetz

Probablemente sea por el papel de un niño pequeño y su almuerzo que la historia de Jesús alimentando a los 5.000 es una de las primeras que recuerdo haber aprendido de niño. Había otras menciones de niños en la Biblia que estaban en la lista corta de historias que me encantaba oír: la niña que sugirió que Naamán fuera a ver al profeta en Israel por su lepra, Samuel escuchando la voz de Dios en la noche, David matando a Goliat, el niño Jesús en el Templo. Me encantaban todas. Pero el niño con la comida era especial porque había ido preparado.
Parece haber sido una historia especial también para los primeros cristianos, ya que es el único milagro que se registra en los cuatro Evangelios. Aunque cada uno de los autores tiene un propósito específico al contar la historia, las cuatro versiones se funden perfectamente en una sola narrativa.
El evangelio de Marcos sitúa la historia inmediatamente después de la ejecución de Juan el Bautista. En una escena particularmente horrible, Herodes había cedido a sus impulsos más viles. En un fastuoso banquete para sus secuaces políticos, hizo decapitarlo para apaciguar el odio de su esposa y mostró la cabeza del profeta en una bandeja.
Emocionalmente devastados por la noticia del brutal asesinato de Juan, Jesús y sus discípulos regresaron a sus barcos no para pescar, sino para remar lejos del caos y encontrar un lugar tranquilo donde reagruparse y orar. Buscaban un oasis de calma en un lugar tranquilo.
Pero no fueron los únicos traumatizados por el mal que caracterizó el gobierno de Herodes. La gente empezó a reunirse donde esperaban que Jesús y su grupo viajara. Jesús y sus discípulos regresaron ante una multitud enorme ansiosa por escuchar sus palabras y experimentar sanación. Las Escrituras relatan que cuando Jesús vio a la multitud, se movió con compasión y la vio no como una imposición, sino como ovejas sin pastor (Marcos 6:34).
No hay nada aleatorio en esa descripción, ni tampoco es una frase nueva acuñada por el evangelista. Ese era un lenguaje sacado directamente del Antiguo Testamento, reflejando directamente la profecía de Ezequiel. Cuando líderes explotadores y corruptos abandonaron sus responsabilidades por su interés propio, Dios declaró que su pueblo se había convertido en ovejas sin
pastor, vulnerables al abuso de quienes se suponía debía protegerlo (Ezequiel 34:5). Cuando Jesús vio a la multitud, los acogió en su corazón y se volvió inmediatamente al ministerio, la sanación y la enseñanza. En algún lugar de esa multitud estaba un niño con un almuerzo de cinco panes y dos peces pequeños.
No saber el nombre del niño fortalece la empatía que tenemos con él. Podría ser nuestro propio hijo; podría ser cualquiera de nosotros. Lo poco que sabemos de él por el contexto dice mucho. Había planeado con antelación. Trajo sus propias provisiones y llegó temprano para poder sentarse en un buen lugar. ¿Esperaba acaso poder hablar con Jesús?
A medida que la tarde avanzaba ocurrió una preocupación práctica: la multitud empezaba a tener hambre. Cuando los discípulos interrumpieron a Jesús en su enseñanza y le sugirieron que enviara a la multitud a casa para cenar, Jesús preguntó a Felipe dónde podrían comprar pan. Felipe hizo unos cálculos rápidos en su cabeza y declaró que tal cosa era financieramente imposible. Fue durante ese pánico, cuando creo que es posible que el jovencito sin nombre viera lo que estaba pasando y se acercara a uno de los discípulos y le dijera algo como: «Lo planeé con antelación. He traído un almuerzo. Quizá ayude para algo».
Es precisamente en ese momento cuando un niño y su almuerzo se convirtieron en el catalizador de uno de los mayores milagros de Cristo. A diferencia de quienes ya despreciaban su generosidad, Jesús no se burlaba de la sencillez del niño. En el relato de Mateo sobre ese intercambio, Jesús simplemente respondió: «Tráiganmelos acá» (Mateo 14:18).
Me gusta imaginar que en menos tiempo del que puedes decir «¿qué hay para cenar?» ese niño estaba
delante de Jesús, mirándole directamente sin decir una palabra mientras le ofrecía su comida. Estoy bastante seguro de que en ese momento Jesús —que ya sabía lo que iba a hacer— se llenó de amor y orgullo por un niño cuya confianza contrastaba firmemente con lo que habían demostrado los discípulos.
Cuando Jesús volvió su atención a la multitud, empezó a dejar muy claro lo que planeaba hacer para todos los presentes. Dijo a los discípulos que todos se sentaran y lo que antes era solo un mar de humanidad se convirtió rápidamente en pequeños grupos de familias, amigos y vecinos. Todos tenían su lugar, todos estaban incluidos. Quizá esos fueron los primeros indicios de organización para quienes algún día tomarían el nombre de Cristo como suyo. Quizá el milagro de alimentar a todos los que se reunieron, sin que nadie quedara fuera, fue el prototipo para el primer potluck de la iglesia.
Jesús pidió a los discípulos a tomar un papel activo en el milagro, no muy diferente al llamado que cada uno de nosotros acepta cuando nos convertimos en sus seguidores. Es imposible no notar que cuando tomó los panes dio gracias, partió el pan y lo entregó a los discípulos para que los repartieran, estaba estableciendo un patrón que se repitió en el aposento alto y que ha distinguido cómo los cristianos han compartido la Cena del Señor a lo largo de muchas generaciones. Me pregunto cómo se sentiría eso: ¡aceptar el pan de la mano del Señor y pasarlo a otra persona!
El evangelio de Juan sitúa ese evento justo antes de la Pascua, un año completo antes de los acontecimientos que llevaron a la crucifixión y resurrección de Cristo. En el evangelio de Juan, el milagro de alimentar a la multitud es seguido al día siguiente
Jesús pidió a los discípulos a tomar un papel activo en el milagro, no muy diferente al llamado que cada uno de nosotros acepta cuando nos convertimos en sus seguidores.
por la sorprendente proclamación de Cristo de que Él, Jesús, es el Pan de la Vida y la promesa de que cualquiera que se acerque a Él será sostenido por su amor. Nadie pasó hambre esa tarde. Los cuatro evangelistas afirman que «todos comieron hasta quedar satisfechos» (Mateo 14:20, DHH).
Jesús y sus seguidores seguían llorando la muerte de Juan el Bautista, pero al alimentar a la multitud se hizo cada vez más evidente que Jesús no tenía interés en el poder político ni en la ambición humana. El contraste entre Herodes y Jesús no podría ser mayor. En el banquete de Herodes, un profeta fue asesinado sin motivo. Herodes personifica al líder que explota y destruye, al «falso pastor» que no se preocupa por el rebaño, sino por sí mismo.
Pero ese no fue el caso de Jesús. En la llanura de la experiencia humana, el Buen Pastor había reunido a su rebaño, ¡y habían tenido un banquete por la gracia de Dios! Con la humilde ofrenda de un niño, había alimentado y satisfecho sus necesidades y había puesto a la multitud bajo el abundante cuidado de Dios.
Un día trascendental había llegado a su fin, pero Jesús tenía una tarea más que poner ante sus discípulos y seguidores. Su «una cosa más» resultó ser la característica definitoria de la comunidad de fe que hemos visto formarse en ese milagro. Al concluir la comida, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada» (Juan 6:12, RVC).
En El deseo de todas las gentes, Ellen White pone estas palabras en su contexto cósmico: «Después que la multitud hubo sido alimentada, sobraba abundante comida; pero el que dispone de todos los recursos del poder infinito dijo: “Recojan los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada”. Estas palabras significaban más que poner el pan en los cestos. La lección era doble. Nada se había de desperdiciar. No hemos de perder ninguna ventaja temporal. No debemos descuidar nada de lo que
puede beneficiar a un ser humano. Recójase todo lo que aliviará la necesidad de los hambrientos de esta tierra. Debe manifestarse el mismo cuidado en las cosas espirituales» (p. 335).
Esa es la instrucción fundamental de Jesús a su iglesia: «Recojan los fragmentos. Que no se pierda nada». Para un mundo en caos, para las personas desplazadas por las circunstancias, para quienes están atrapados en conflictos, para quienes sufren, para los hambrientos y sin hogar, para los solitarios y olvidados, para los jóvenes ignorados y los viejos que son olvidados, para cada persona, sin importar lo fragmentada que se haya vuelto la vida, la iglesia debe ser una comunidad que encarne el espíritu y la gracia milagrosa de Jesucristo. Es nuestra sagrada responsabilidad ser un pueblo que cree que hay espacio para cada persona. Nuestro estándar de éxito es que no se pierda nada.
El amor infinito de Dios por la humanidad está encarnado en ese mandamiento. Es lo que el apóstol Pedro describiría más tarde cuando escribió: «El Señor no se tarda en cumplir su promesa, como algunos piensan, sino que nos tiene paciencia y no quiere que ninguno se pierda, sino que todos se vuelvan a él» (2 Pedro 3:9, RVC). Cuando reunimos los fragmentos, estamos ayudando a dar vida a los propósitos de Dios —un Dios que mira a un mundo quebrantado y trabaja incansablemente para asegurarse de que nada, ni una sola persona, quede atrás.
Se nos da la oportunidad de ser el niño que llevó su almuerzo a Jesús. Compartimos con los discípulos la alegría de compartir el pan de la vida con la multitud. Formamos parte del pequeño rebaño que sigue al Buen Pastor, aquel que mira con amor y compasión a un mundo quebrantado y cuya dedicación a nuestra salvación es nueva cada mañana.
_____________________________
Ray Tetz es el director de comunicación y compromiso comunitario de la Pacific Union Conference y director del Recorder
Cuando conozco gente por primera vez, el tema suele girar en torno a mi empleo previo a la jubilación. Cuando cuento que soy un pastor cristiano, normalmente me preguntan de qué iglesia, es decir, de la denominación.
Cuando les digo «Adventista del Séptimo Día», algunos preguntan: «¿Qué es eso?» —que es una forma sencilla de empezar a contarles dos de las características más significativas de nuestra fe, que se encuentran en nuestro nombre. Guardamos el séptimo día sábado, como se ordena en los Diez Mandamientos, en conmemoración de la Creación del mundo mencionada en el Génesis. Explico después que un adventista es cualquiera que espera con ilusión el regreso de Jesucristo.
Desde la fundación de nuestra denominación, ese principio ha sido central y sigue siendo esencial para nuestro mensaje.
La segunda venida de Jesucristo es un acontecimiento fundamental en la teología cristiana y un tema de esperanza y anticipación entre los creyentes de todo el mundo. Enraizado en la profecía bíblica, la Segunda Venida se refiere al regreso de Jesús a la tierra, cumpliendo promesas encontradas tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Se espera que ese evento marque la culminación de la historia, trayendo juicio y restauración a la humanidad.
Basándome únicamente en el volumen textual, esa creencia es suprema en el Nuevo Testamento. El pionero adventista J.N. Loughborough señaló que «con el cierre de los registros del Nuevo Testamento, tenemos claramente ante nosotros el tema de la segunda venida de Cristo. Aproximadamente un versículo de cada treinta menciona de alguna manera la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo».1
A lo largo de los evangelios Jesús habló de su regreso, enfatizando la importancia de la preparación y
Por Ricardo Graham
la fidelidad. Pasajes como Mateo 24 y Apocalipsis 19 describen señales y circunstancias que precederán a su venida, incluyendo tribulaciones, perturbaciones cósmicas y la reunión de creyentes.
Piensa en los muchos textos que hacen referencia a la Segunda Venida —sobre todo las palabras de Jesús: “Volveré” (Juan 14:3). El único consuelo para los afligidos discípulos era que Jesús regresaría. En su ascensión, los dos ángeles dijeron a los discípulos: « Este mismo Jesús, que ustedes han visto irse al cielo, vendrá de la misma manera que lo vieron desaparecer» (Hechos 1:11, RVC).
Esa es una afirmación significativa, ya que refuta a quienes afirman que la venida de Jesús será en secreto o de alguna manera mística e invisible, como en el bautismo o en la conversión. Será literal, visible, audible, corporal y muy dramática. (Ver Mateo 24:3031.)
El apóstol Pablo afirmó: “El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras» (1 Tesalonicenses 4:16-18, NIV).
La Segunda Venida también resultará en que los «muertos en Cristo» sean resucitados de su sueño y, junto con los santos vivos, sean llevados al cielo.
Aunque Jesús prometió su regreso, y Dios no puede mentir, ni él ni sus discípulos especificaron nunca una fecha para su regreso. De hecho, Jesús dijo: «Pero acerca de aquel día y aquella hora, nadie sabe… sino solo el Padre» (Mateo 24:36, RVA-2015).
Hoy en día, muchas otras comunidades cristianas predican la Segunda Venida, pero en nuestros
inicios no era una doctrina popular. Parte de nuestra responsabilidad ha sido rectificar eso y animar a la gente a descubrir la «bendita esperanza» de las Escrituras.
Annie Smith, escribió el himno «I Saw One Weary» [vi a uno agotado], que incluye estas palabras:
Mientras peregrinos aquí, seguimos viajando En este oscuro valle de pecado y penumbra, A través de la tribulación, el odio y el desprecio, O a través de los portales de la tumba, Hasta que llegue nuestro Rey que regresa Para llevar a sus cautivos exiliados a casa, ¡Oh! ¿Qué puede animar a los espíritus? Es solo esto: la bendita esperanza.2
R.R. Bietz afirma que «la “bendita esperanza” de la segunda venida de Cristo no es una doctrina marginal. Es el propio tejido que mantiene unida la fe cristiana. La esperanza es la urdimbre y la trama de la experiencia humana. La esperanza de la segunda venida de Cristo es una experiencia que mantiene a los cristianos mirando hacia arriba».3
Pero la verdadera pregunta es, ¿qué diferencia hace esta creencia en nuestra vida y cómo la compartimos?
El primer problema es que, aunque podamos estar de acuerdo en que es uno de nuestros fundamentos, algunos de nosotros ya no le prestamos mucha atención. Cuando Jesús dijo: «estén ocupados hasta que yo regrese» (Lucas 19:13), ¡no quiso decir que debiéramos pasar todo el tiempo atareados!
Sin embargo, la mayoría estaría de acuerdo en que el sentido de urgencia ciertamente ha disminuido desde los primeros días de la iglesia. En una encuesta más reciente de la iglesia adventista, la mayoría de los miembros afirmó que no estaban seguros de que Jesús vendría en su vida.4
La segunda es la sensación de retraso en el cumplimiento de la Segunda Venida. Se ha hecho referencia a tal «extensión del tiempo» en varias publicaciones de la iglesia.5 En palabras de Proverbios, «La esperanza que se demora aflige al corazón» (Proverbios 13:12, NVI).
En tercer lugar, hay un rechazo creciente al «alarmismo», a atemorizar a la gente haciéndoles creer una Segunda Venida. Ellen White escribió: «La brevedad del tiempo se sugiere frecuentemente como un incentivo para buscar la justicia y hacer de Cristo nuestro amigo. Ese no debería ser el gran motivo
para nosotros; porque sabe a egoísmo. ¿Es necesario que los terrores del día de Dios se nos presenten, para que nos veamos obligados a actuar correctamente por temor? No debería ser así. Jesús es atractivo. Está lleno de amor, misericordia y compasión. Desea ser nuestro amigo, caminar con nosotros por todos los caminos difíciles de la vida».6
Debemos mirar de nuevo y preguntarnos qué significa esa creencia en nuestra vida. En las palabras de Jack Provonsha, «Hasta que los cristianos no sepan qué significa la segunda venida de Cristo, el evento como algo cierto puede seguir retrasándose».7
Si creemos que «la doctrina del segundo advenimiento es la clave misma de las Sagradas Escrituras» (El conflicto de los siglos, p. 301), entonces querremos compartirla con otros, haciendo referencia a las descripciones del Nuevo Testamento. Si esa creencia realmente impacta nuestra vida, debería ser evidente en nuestra conversación. Deberíamos estar llenos del espíritu del advenimiento, entusiasmados por la llegada de nuestra bendita esperanza.
Nuestro lema debería ser: «El Señor viene pronto. Hablen acerca de ello, oren para que así sea y créanlo. Transfórmenlo en una parte de su propia vida» (Testimonios para la Iglesia, vol. 7, p. 226).
Ricardo Graham fue presidente de la Pacific Union Conference.
1J.N. Loughborough, The Great Second Advent Movement: Its Rise and Progress (Washington, DC: Review and Herald Pub. Assn., 1905), p. 73.. Nótese también: «Esa doctrina [de la Segunda Venida] es una de las doctrinas fundamentales de las Sagradas Escrituras. Ocupa un lugar más importante en las páginas de las Sagradas Escrituras que cualquier otra doctrina de la iglesia, siendo ese glorioso acontecimiento mencionado más de trescientas veces en el Nuevo Testamento” (Carlyle B. Haynes, Our Lord’s Return [Nashville, TN: Southern Pub. Assn., 1918], p. 13).
2Annie R. Smith, “I Saw One Weary,” Seventh-day Adventist Hymnal (Hagerstown, MD: Review and Herald Pub. Assn., 1985), no. 441.
3R.R. Bietz, “The Second Advent—The One Hope of the World Today,” Review and Herald 138, no. 23 (June 8, 1961), p. 6.
4David Trim, “Reaching the World: How Did We Do? The Global Church Member Survey 2018,” https://sdawest.pub/survey.
5As just one example, see A.G. Daniells, “Is Christ’s Coming Being Delayed? If So, Why?” Ministry Magazine 3, no. 11 (Nov. 1930), p. 5.
6Ellen G. White, “Rest in Christ,” The Bible Echo 9, no. 25 (June 25, 1894), p. 195.
7Jack Provonsha, God Is With Us (Washington, DC: Review and Herald Pub. Assn., 1974), pp. 146-147.



En la 1ª Parte, centrándonos en escuelas primarias y academias, analizamos el desarrollo de la educación adventista desde unos comienzos muy pequeños hasta convertirse en un programa mundial de gran relevancia. Ahora nos centramos en la educación superior en oesta y en las tres instituciones principales.
Loma Linda University
Probablemente la historia más dramática gira en torno a la fundación de lo que sería Loma Linda University. Ellen White desempeñó un papel central en la creación de esa vital institución educativa y en la obtención de la propiedad. Consideró la importancia de combinar la educación teológica con habilidades prácticas, especialmente las relacionadas con la salud y la medicina. Habló de «evangelización médica» y reconoció cómo la salud espiritual y la salud física podían combinarse para representar la verdad del evangelio, tal como lo hizo Jesús.
Ellen White buscó un lugar donde eso pudiera ocurrir. Escribió: «En camino de regreso a Redlands, mientras nuestro tren pasaba por kilómetros de naranjales, pensé en los esfuerzos que se debían hacer en ese hermoso valle para proclamar la verdad por esta época.... La causa de Dios es lograr un avance más rápido en el sur de California que en el pasado».1
La persona a la que asignó la búsqueda, John Burden, descubrió Loma Linda, entonces conocida como Mound City. Escribió a Ellen White, que asistía a la
sesión de la Conferencia General de 1905, recomendando su compra. En ese momento la Sra. White comentó: «Al leer su carta, me impresionó que ese fuera uno de los lugares que había visto en visión».2
El problema era el precio: 110.000 dólares. Pero los inversores inmobiliarios querían deshacerse rápidamente de su proyecto fallido, así que siguieron bajando el precio, hasta llegar finalmente a 40.000 dólares. Con el apoyo de Ellen White, Burden planeó seguir adelante con la compra. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, recibió un telegrama de la sede de la iglesia ordenándole no comprarlo. Cuando Ellen White se enteró, le envió un telegrama a Burden, junto con una carta de seguimiento que decía:
«Acabo de leer su carta. Apenas terminé de leerla cuando pensé: “No consultaré a nadie; pues no tengo ninguna duda al respecto”. Aconsejé a Willie que le enviara un telegrama sin perder tiempo pidiendo consejo a los hermanos. Asegure la propiedad por todos los medios para que pueda ser obtenida».3 Burden siguió las instrucciones de Ellen White, sin escuchar las objeciones de los hermanos. A pesar de varios desafíos, la propiedad fue obtenida.
Pero eso fue solo el principio. Ellen White escribió: «Con la posesión de ese lugar viene la pesada responsabilidad de hacer que el trabajo de la institución sea educativo y de carácter. Loma Linda no solo será un sanatorio, sino un centro educativo. Se va a establecer ahí una escuela para la formación de evangelistas misioneros médicos evangélicos».4


Mound City iba a transformarse en la visión de Ellen White sobre lo que Loma Linda podría llegar a ser. En lo que fue una nueva iniciativa educativa para la denominación, «la escuela de medicina de Loma Linda debe ser de la más alta categoría, porque tenemos una conexión viva con el más sabio de los médicos, de quien se comunica conocimiento de una orden superior. Las materias que se requieran como esenciales en las escuelas impartidas por quienes no son de nuestra fe, debemos proveerlas, para que nuestra juventud no tenga que acudir a estas escuelas del mundo».5
Los resultados fueron espectaculares. El Sanatorio Loma Linda fue dedicado en abril de 1906, y el College of Evangelists abrió en septiembre de ese mismo año. La primera ceremonia de graduación se celebró para siete enfermeras en julio de 1907. En 1909, el College of Medical Evangelists recibió su carta de incorporación por parte del estado. En 1910, Ellen White dejó claro que esa sería una escuela de medicina profesional, algo que la denominación nunca había hecho antes.
En 1918, el colegio había avanzado tanto en su

formación y experiencia que recibió una calificación «B» del Council on Medical Education. Se convirtió en una calificación «A» en 1922. Fue acreditada por la Northwest Association of Secondary and Higher Schools en 1937, y posteriormente por la Western Association of Schools and Colleges en 1960. Hoy en día, alrededor de 4.500 estudiantes asisten anualmente a Loma Linda University, y está reconocida como una institución educativa de primer nivel.
La Sierra University
La reorganización de la California Conference en 1915, que creó la Southeas tern California Conference, dio lugar a una conferencia que no contaba con una academia. Como la admi nistración de la conferencia estaba comprometida con la educación, comenzaron a buscar


una propiedad para construir. En 1922, finalmente se establecieron en un lugar cerca de Riverside llamado Rancho La Sierra, que originalmente formaba parte de una concesión de tierra mexicana de 1846.
El nuevo director, J.J. Robison, anunció valientemente el 1 de julio de 1922 que la escuela abriría el 3 de octubre. ¡En ese momento no había nada!
Más tarde explicó: «No teníamos un edificio. No teníamos un libro en nuestra biblioteca, ni un tubo de ensayo para el laboratorio. No teníamos escritorios ni sillas. Ni siquiera teníamos profesorado....
Loma Linda, 1917.
Pero sí teníamos fe.... Así que, con fe, valor, cooperación leal y esfuerzo unido, dimos un paso adelante, enfrentando cada dificultad, confiados en que el Señor lideraba, y que abriríamos la escuela el 3 de octubre, como habíamos anunciado».6
La escuela abrió a tiempo, aunque aún no estaba del todo terminada. El dormitorio de señoritas solo estaba medio enyesado y como las escaleras no se habían instalado, las chicas tenían que acceder a sus habitaciones sin terminar por una escalera.
En un informe sobre la recepción inaugural en 1922, Varner Johns concluyó: «Todo amante de la educación cristiana debería haber escuchado a uno de los estudiantes decir a los presentes por qué vino a La Sierra Academy. Todos nuestros esfuerzos y sacrificios valen la pena, si tan solo nuestros jóvenes pueden estar en una escuela donde ese espíritu se aferre al corazón de sus estudiantes. Han captado el espíritu del mensaje y también tienen la “visión” de una verdadera educación y del servicio en un ámbito mundial».7


En 1923 se añadieron cursos para la formación de profesores y la escuela pasó a llamarse La Sierra Academy and Normal School. Con cursos adicionales, en 1927 el nombre cambió a Southern California Junior College. Eso requirió una gran expansión en la institución, incluyendo más espacio de oficinas, equipos de laboratorio, instalaciones de calefacción y desa-

rrollo de una biblioteca. Se construyó una escuela primaria en el lado norte del campus. Durante los tres años siguientes se añadieron otras instalaciones y se mejoró el programa industrial de la academia.
En 1932 se añadió un nuevo pabellón de ciencias, lo que llevó a su acreditación por parte de la Northwest Association of Colleges and Secondary Schools en 1933. Entre 1935 y 1937 se construyeron una piscina, un auditorio para reuniones del campestre y el Hole Memorial Auditorium.
En 1939, el nombre cambió a La Sierra College, y fue acreditado como una universidad de artes liberales de cuatro años en 1946. Tras la guerra, la matrícula aumentó rápidamente, alcanzando los 919 en el trimestre de invierno de 1947-1948.
En 1967, se decidió fusionar a La Sierra College con Loma Linda University para formar la Facultad de Artes y Ciencias de esa última. Sin embargo, en 1990 ese acuerdo terminó y La Sierra University y Loma Linda University se reconstituyeron como instituciones separadas.
La universidad está acreditada por la Western Association of Schools and Colleges y por la Comisión de Acreditación de la División de Norteamérica de la Junta de Regentes de la Conferencia General de Adventistas del Séptimo Día.
Más allá de los aspectos académicos, la verdadera razón detrás de todas las escuelas adventistas es «educar para la eternidad». Como escribió Ellen White: «Dios no quiere que nos retrasemos en ningún sentido en el trabajo educativo. Nuestras universidades deberían estar muy adelantadas en el más alto tipo de educación.... Se habla mucho sobre la educación superior y muchos suponen que la educación superior consiste íntegramente en una educación en ciencias y literatura; pero eso no es todo.... La clase más elevada de educación es aquella que aportará el conocimiento y la disciplina que conduzcan al mejor desarrollo de carácter y que capaciten el alma para esa vida que se mide con la vida de Dios. La eternidad no debe perderse de nuestros cálculos. La educación más elevada es aquella que enseñará a nuestros hijos y jóvenes la ciencia del cristianismo,
que les dará un conocimiento experimental de los caminos de Dios y les transmitirá las lecciones que Cristo dio a sus discípulos, sobre el carácter paternal de Dios».8
Hoy en día, aproximadamente 2.500 estudiantes asisten a La Sierra Univesity cada año. Cuenta con más de 60 programas de licenciatura y más de 20 programas de posgrado en una amplia variedad de materias.
Pacific Union College comenzó como Healdsburg College, la escuela fundada por Sidney Brownsberger en 1882 con solo 28 estudiantes. Un informe en el Signs of the times da el contexto:
«Cuando se votó en el campestre de Sacramento el año pasado intentar fundar una escuela en California, nadie imaginó que se podría lograr tanto en solo un año, ni se habría creído si se hubiera predicho. Ninguna otra empresa importante entre los Adventistas del Séptimo Día ha sido impulsada tan rápidamente hacia el éxito y con un gasto tan pequeño en recursos en comparación con sus resultados. El hermano W.C. White ha pasado varias semanas en Healdsburg para ayudar en la obra. Parece haber una sensación general entre nuestra gente de que la escasez de tiempo exige que el colegio se coloque en el estado más alto de utilidad en el menor tiempo posible. Todos consideran que tienen como misión preparar a los obreros para diversos puestos en la causa de la verdad presente, y todos parecen darse cuenta de que no hay tiempo que perder».9
No pasaron muchos años antes de que se necesitaran locales más grandes. Había que encontrar una nueva ubicación y se investigó una propiedad turística en Angwin. Ellen White fue llevada allí para evaluarla y ella informó:
“Al examinar esta propiedad, la considero superior en muchos aspectos. La escuela no podría estar ubicada en un mejor lugar. Está a ocho millas de Santa Elena y está libre de las tentaciones de la ciudad.... Nos damos cuenta de que el Señor sabía lo que necesitábamos y que es su providencia la que nos

trajo hasta aquí.... Dios quería que estuviéramos aquí y nos ha puesto aquí. Estaba segura de eso cuando vine por estos terrenos.... Creo que al caminar por estos terrenos llegarán a la misma decisión: que el Señor diseñó este lugar para nosotros».10
Como resultado, en 1909 la iglesia compró Angwin Resort en las montañas de Santa Elena por un costo de 60.000 dólares. Pacific Union College fue inaugurado el 29 de septiembre de 1909. El hotel, el boliche y las cabañas del complejo se convirtieron en dormitorios, aulas y viviendas para profesores, mientras que otros edificios se construyeron utilizando la madera disponible en la propiedad.
Pero el aspecto más importante era el plan espiritual. El colegio fue creado para ofrecer instrucción tanto filosófica como práctica a los jóvenes de la iglesia en una amplia variedad de vocaciones, siendo el componente espiritual de suma importancia.
Ellen White comentó: «Ahora ya no tenemos que esperar más; nuestra escuela puede reunirse y el trabajo empezar de inmediato. Y en su principio, decidamos caminar humildemente con Dios. Busquemos hacer una representación como la que se nos da en las palabras que les he leído hoy. Si hacemos eso, si caminamos en los senderos de Dios y mantenemos su encargo, la luz del Cielo sin duda brillará sobre nosotros. Si decidimos dar lo mejor de nosotros aquí, ejercitando los músculos físicos por igual que las capacidades cerebrales, si trabajamos para el desarrollo armonioso de todos los poderes de nuestro ser, la bendición del Señor recaerá sobre nosotros en gran medida».11
Incluso hizo referencia al largo camino ascendente hacia Angwin, afirmando: «Es cierto que hay una larga colina que subir para llegar al lugar, pero eso no es del todo una desventaja. Muchos de nosotros nos beneficiaríamos enormemente en músculo y tendón si subiéramos más colinas».12
El colegio no solo ofrecía educación «normal», sino que también ayudó a desarrollar habilidades prácticas al albergar en su momento una granja lechera y una granja avícola, además de ofrecer herrería y economía doméstica. Los cursos posteriores incluyeron
clases de aviación, cine y televisión, y otros campos de estudio contemporáneos. Para una extensa narración de la historia, consulte el libro de Walter Utt, A Mountain, a Pickax, a College 13
El colegio ha obtenido la acreditación de las organizaciones correspondientes y ha avanzado en el desarrollo de la educación superior. Por ejemplo, los estudios de posgrado comenzaron en 1934 con un programa de verano muy exitoso llamado Advanced Bible School. Eso se convirtió en el inicio de un programa bíblico de alto nivel que finalmente se convirtió en el Adventist Theological Seminary.
Pacific Union College tiene actualmente 1.080 estudiantes matriculados, compuestos por 1.035 estudiantes de licenciatura y 45 en el programa de posgrado.
El oeste ha desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de la educación adventista. Desde el trabajo de la profesora de una sola aula Alma McKibbin en California —que escribió los primeros libros de texto que se usaron en las escuelas adventistas durante 50 años— hasta la extensa red de escuelas en toda la Pacific Union, desde los primeros días de escuelas pequeñas hasta la amplia inscripción en las grandes instituciones educativas, eso es fruto de la creencia en la educación adventista en el suroeste del Pacífico.
1Ellen G. White, “Notes of Travel—No. 7,” Review and Herald, April 6, 1905, p. 8.
2Ellen G. White, Life Sketches of Ellen G. White (Mountain View, CA: Pacific Press Pub. Assn, 1915), p. 405.
3Ellen G. White, Progress of Work at Loma Linda, p. 2, https:// egwwritings.org/book/b291.
4White, Life Sketches, p. 406.
5Ellen G. White, Loma Linda Messages, p. 487, https://egwwritings. org/book/b433.
6“92 Years Ago,” Adventist World, July 12, 2014, p. 30.
7Varner J. Johns, “La Sierra Academy Reception,” Pacific Union Recorder, Nov. 30, 1922, p. 4.
8Ellen G. White, Counsels to Parents, Teachers, and Students (Mountain View, CA: Pacific Press Pub. Assn., 1913), p. 45.
9“California Camp-Meeting,” Signs of the Times, Oct. 26, 1882, p. 474.
10Ellen G. White, Last Day Events (Boise, ID: Pacific Press Pub. Assn., 1992), p. 108.
11“Report of the Dedicatory Exercises of Pacific College,” Pacific Union Recorder, Oct. 7, 1909, pp. 5-6.
12Ellen G. White, “Educational Advantages of the Angwin Property,” Pacific Union Recorder, Sept. 23, 1909, p. 4.
13https://www.puc.edu/_media/pdf/about-puc/Pickax-Book.pdf.

En la historia de Moisés —el gran legislador, libertador y profeta— es fácil pasar por alto a la figura silenciosa pero fundamental detrás de sus años formativos: su madre, Jocabed. Es correcto que no nos centremos solo en Moisés el libertador, sino también en la madre cuya fe, valor e influencia ayudaron a formar al hombre que Dios usaría para liberar a Israel. La Biblia y el Espíritu de la Profecía lo dejan claro: detrás de cada gran llamado a menudo hay una madre de rodillas. El mundo en el que nació Moisés era hostil y aterrador para cualquier familia hebrea. El decreto genocida del faraón tenía como objetivo la muerte a cada niño hebreo recién nacido (Éxodo 1:22). Sin embargo, en esos tiempos oscuros, Jocabed brilla como una mujer de fe inquebrantable. La Biblia dice: «Por la fe el recién nacido Moisés fue escondido por sus padres durante tres meses... y no tuvieron miedo del edicto del rey» (Hebreos 11:23).
Jocabed y Amram, su marido, desafiaron al faraón no por rebeldía, sino por reverencia a Dios. Ellen White anota en Patriarcas y profetas que «la fe en Dios fortaleció sus corazones» y que Jocabed «oró fervientemente para que [Moisés] pudiera ser preservado de toda influencia corruptora» (pp. 242, 243).1 Esa es nuestra primera lección: la maternidad fiel resiste el temor con fe. Incluso cuando las leyes y la cultura se vuelven en contra de lo correcto, las madres valientes moldean silenciosamente a las naciones a través de sus hijos.
Cuando Jocabed ya no pudo ocultar a su hijo, construyó una pequeña arca y la arrojó al Nilo (Éxodo 2:3). No fue un momento de derrota sino de rendición: entregó a su hijo a Dios, confiando en su providencia. Su acción es paralela a la de otra mujer fiel, Ana, que entregó a Samuel al Señor. Ellen White explica: «Las oraciones sinceras de la madre
habían confiado a su hijo al cuidado de Dios; y ángeles, invisibles, flotaban sobre su humilde lugar de descanso» (p. 243). La rendición de Jocabed provocó un giro asombroso: la hija del faraón encontró a Moisés y contrató a su propia madre para cuidarle. Le pagaron para criar al niño por el que había arriesgado todo (Éxodo 2:9). Lo que Jocabed renunció en fe, Dios lo devolvió en abundancia. Segunda lección: Rendirse no es pérdida cuando es ante Dios. Padres, cuando entregan a sus hijos a las manos de Dios mediante la oración y el ejemplo piadoso, invitan a la intervención divina.
Jocabed tuvo, como mucho, entre cinco y doce años para influir en Moisés antes de ser entregado a la corte de faraón. En esos años tiernos e impresionables, le enseñó sobre el verdadero Dios, la justicia, la humildad y la identidad. Le enseñó a arrodillarse y orar. Grabó la verdad en su corazón. Ellen White escribe: «Se esforzó por impregnar su mente del temor de Dios y del amor a la verdad y la justicia.... Las lecciones aprendidas por parte de su madre no podían ser olvidadas» (pp. 243, 244).
A pesar de la riqueza y el paganismo egipcios, Moisés nunca olvidó quién era ni quién era su Dios. La breve influencia de su madre sentó las bases morales y espirituales que resistieron un imperio. Tercera lección: Poco tiempo, largo impacto. Padres, y especialmente madres: nunca subestimen esos primeros años. La influencia de una madre es más fuerte que los palacios y cortes cuando se basa en el temor del Señor.
La grandeza de Moisés se atribuye no solo a su vocación, sino a sus decisiones. Hebreos 11:2426 dice: «Por fe, Moisés, cuando creció, se negó a ser conocido como hijo de la hija del faraón. Eligió ser maltratado junto con el pueblo de Dios.... Consideraba la desgracia por el amor de Cristo de mayor valor que los tesoros de Egipto». ¿Dónde aprendió ese pensamiento sacrificial? De la mujer que arriesgó todo para salvarlo y oró por él a diario. De la mujer que le enseñó sobre un Dios por el que merece la pena sufrir. Ellen White dice: « ¡Cuán grande había sido en sus resultados la influencia de aquella mujer hebrea, a pesar de ser una esclava desterrada! …no solamente para el presente
sino también para la eternidad» (p. 222). La fe de Jocabed se convirtió en la base de Moisés. Su valor se convirtió en su determinación. Sus oraciones resonaron en su destino. Cuarta lección: Tu vida predica más fuerte que tus labios. Lo que Jocabed vivió delante de Moisés se quedó más en su mente de lo que ella dijo.
Vivimos en un mundo que vuelve a ser hostil a la vida espiritual de los niños. Las redes sociales, la confusión sobre la identidad, la educación laica y las presiones de la vida moderna desafían a todos los hogares. Pero Dios sigue actuando a través de madres como Jocabed. Hoy en día, las madres quizá no se enfrenten a la espada de faraón, pero enfrentan batallas emocionales, espirituales y sociales. Puedes sentirte oculta, ignorada o agotada. Pero Dios te ve. El cielo no se mueve por títulos o grados, sino por la fidelidad en las cosas ocultas. Ellen White dice: «No hay otra obra que pueda igualar [la de una madre].... Está sembrando semillas que brotarán y darán fruto, ya sea para bien o para mal» (p. 244). Tu regazo es el primer altar. Tus brazos son el primer santuario de un niño. Tus oraciones pueden moldear profetas. Tu ejemplo puede producir liberadores. Puede que no te recuerden por tu nombre, pero tus hijos llevarán tu legado.
La historia de Jocabed nos recuerda que Dios utiliza a madres humildes y fieles para moldear la historia. Aunque no celebrada en su época, formó a un niño que se enfrentaría a reyes, partiría mares y recibiría la ley de Dios. Así que a toda madre: tu vocación no es pequeña. Como Jocabed, puedes criar al próximo Moisés —no con riquezas ni estatus, sino con amor, verdad, oración y fe. «Que cada madre sienta que sus momentos son invaluables; su obra será puesta a prueba en el solemne día de cuentas» (p. 244). Que nosotras, como Jocabed, confiemos a nuestros hijos al Dios que ve y responde. Que invirtamos en la eternidad, porque cada niño es precioso ante sus ojos.
Virginia Felix escribe desde San Ysidro, California.
1Todas las citas de Ellen White son de Patriarcas y Profetas, capítulo 22.

Por Leonard Brand
Se necesitaría mucho más que este artículo para responder completamente a esa pregunta. La respuesta corta es decir que sí, es muy importante. Para empezar, Apocalipsis 4:11 nos dice: «Eres digno, Señor nuestro y Dios, de recibir gloria, honor y poder, porque creastes todas las cosas». En este artículo consideraremos las razones por las que es tan importante.
En mi programa de doctorado en biología evolutiva en Cornell University, aprendí mucho sobre evolución, pero nada de lo que aprendí allí ni desde entonces planteó dudas sobre la fiabilidad del relato del Génesis sobre la creación. La creencia en la creación o en la evolución no está determinada por si creemos en la ciencia. Ni siquiera depende de cuánta evidencia haya ni de nuestra confianza en la evidencia disponible.
En la época en que Charles Darwin escribió su famoso libro, los biólogos tenían un conocimiento muy limitado sobre qué hace que un organismo esté vivo. Eso fue un siglo antes del inicio de la biología molecular y los biólogos aún no sabían nada sobre genética. En más de siglo y medio desde entonces, el conocimiento en esos campos y muchos otros
se ha expandido dramáticamente, pero durante todo ese tiempo siempre ha habido personas conocedoras que creen y otras que no creen en el relato del Génesis sobre la creación. La diferencia nunca se ha basado en cuánto sabemos. Tiene más que ver con a quién conocemos. Esa afirmación necesita alguna explicación.
La evidencia (datos) consiste en piezas individuales de información: muestras de roca, fósiles individuales, mediciones, ubicaciones, identidad de moléculas o minerales, huesos individuales, relaciones físicas entre puntos de datos, etc. Para los científicos cuidadosos, incluso con diferentes sistemas de creencias, esos datos individuales deberían ser más o menos los mismos. Las diferencias estarán en las interpretaciones que se den para cada tipo de evidencia.
Para un ejemplo muy práctico, consideremos dos fósiles: un pez fósil (Eusthenopteron) y un anfibio fósil (Ictiostega) —que tienen similitudes en algunos de sus huesos del cráneo y, en consecuencia, se consideran nuestros mejores vínculos evolutivos desde peces hasta anfibios (ahora comúnmente llamados los primeros tetrápodos).1 ¿Tienen esos dos animales tan diferentes esas similitudes porque evolucionaron de un ancestro común, o fue un Creador quien los creó con similitudes diseñadas para adaptarlos a algún factor ambiental común (quizá la dieta)? Los datos son los mismos en cada caso, pero las interpretaciones son muy diferentes.2 Encontrar una forma científica de probar entre esas dos interpretaciones puede no ser factible.
«A quién conocemos» es muy relevante a estas alturas. ¿Nos lleva nuestro conocimiento del Dios de la Biblia a estar seguros de que su Palabra es fiable, que sabe lo que ocurrió y que tiene la capacidad de crear esos animales? ¿O vemos a Génesis como una buena historia, pero no fiable y su dios más bien como un concepto mítico o abstracto, poco útil para explicar los fósiles? Aquí es donde «a quién conocemos» se convierte en un factor decisivo crucial.
Una variedad de influencias determina en cuál de
esas dos cosmovisiones cree un individuo. Normalmente, la experiencia educativa de una persona la impulsa firmemente hacia un lado u otro. Leí un artículo en una revista de investigación en psicología que concluía que los niños piensan naturalmente que las cosas fueron creadas o diseñadas, y que «nuestra tarea es educar esa idea para que no la crea». He visto este concepto defendido activamente en presentaciones en reuniones nacionales de la Geological Society of America.
El concepto de cosmovisiones es una base importante para entender la relación entre la fe y la ciencia, y la relación entre la creación y la evolución en particular. Durante los últimos tres siglos, la visión del mundo de la creación literal de la vida y el universo por Dios ha sido reemplazada gradualmente por la cosmovisión moderna popular que niega la creación por Dios. Según esa nueva cosmovisión, el universo y la vida surgieron por la operación casual de las leyes de la naturaleza sin intervención directa de Dios. Esa perspectiva que cambiaba gradualmente no se produjo debido al descubrimiento de nuevas pruebas. El cambio no estuvo impulsado por nuevas pruebas, sino por decisiones.3
Esa afirmación necesita alguna explicación. Durante esos siglos hubo descubrimientos muy abundantes de nueva información en física, química, biología, geología y paleontología. Gran parte de esa enorme cantidad de nuevos descubrimientos suele describirse como evidencia de la nueva visión del mundo. Pero necesitamos entender la secuencia de cambios. ¿Abrió la nueva evidencia el camino hacia una nueva cosmovisión o el cambio alejándose del pensamiento bíblico llevó a nuevas explicaciones de la evidencia, que dieron lugar a la nueva visión del mundo?4 El estudio de la historia indica que la segunda explicación es la correcta. Gran parte de esa nueva evidencia es en realidad contraria a la nueva visión del mundo.
Volvamos a nuestra discusión sobre los peces y los anfibios fósiles. Se están estudiando excelentes esqueletos fósiles, pero no hay ninguna evidencia esquelética que nos diga si esos dos fósiles se origina-
ron por creación o por evolución. Eso es una elección que todos hacen, basándose en la visión del mundo que han aceptado como correcta. El estudio de la historia del pensamiento científico cambiante nos convence de que, a lo largo de los últimos tres siglos de ideas cambiantes, el alejamiento de la creación bíblica estuvo liderado principalmente por elecciones —no aceptar el relato bíblico de la creación, sino desarrollar nuevas interpretaciones de la evidencia que no requirieran aceptar las acciones milagrosas de Dios en la historia.
Para quienes tenemos confianza en la Biblia y participamos activamente en la investigación y publicación en diversos campos de la ciencia, todo lo que vemos apunta a la conclusión de que la cosmovisión moderna popular no resulta de la evidencia. Es al revés: la aceptación de la cosmovisión moderna popular conduce a interpretaciones científicas derivadas de esa visión, no de la evidencia.
Algunos de nosotros hemos participado en cinco décadas de investigación original en geología y paleontología, con varias publicaciones en las principales revistas científicas. En esa investigación, a menudo encontramos pruebas que son incompatibles con las teorías científicas aceptadas. Seguir los conocimientos bíblicos en la investigación de la historia de la Tierra suele proporcionar explicaciones mucho mejores de la evidencia.5
¿A quién conocemos y en quién confiamos?
¿A quién conocemos? Eso puede no parecer buena ciencia. Sin embargo, la mayoría de la gente no conoce personalmente las pruebas. Creen lo que oyen o leen de quienes confían en sus opiniones. Pero esos eruditos de confianza no observaron los miles de años de historia antigua. Como mencionamos antes, la transición gradual de una cosmovisión
bíblica a la secular moderna no se debió a la evidencia, sino a una serie de decisiones para alejarnos de una comprensión bíblica de la historia hacia una visión que nos libere para aceptar una visión que encaje mejor con las ideas humanas y que no nos obligue a creer en lo que Dios nos ha dicho.6
Ahora necesitamos una inversión muy deliberada y reflexiva de esa tendencia. Abandonar la cosmovisión bíblica fue una elección, y nuestra tarea ahora es elegir un compromiso total con lo que se nos dice en el Génesis. Dios es quien ha observado los miles de años de historia de la Tierra y conoce esa historia. Líderes de opinión del siglo XIX, incluidos Darwin, Lyell y muchos otros eruditos influyentes, eligieron desarrollar su propia filosofía independientemente de lo que dijera la evidencia. Su elección fue, ante todo, una elección religiosa más que científica. Luego desarrollaron interpretaciones de la evidencia para ajustarse a esa elección. Ahora debemos aprender de esa larga historia y hacer nuestra propia decisión religiosa/científica. Pronto también abordaremos la parte científica de esa elección.
¿Conocemos a Dios? Llegamos a conocer a las personas lo suficiente como para confiar en ellas hablando y escuchándolas. Nuestra relación con Dios no es diferente. ¿Realmente sabemos quién merece nuestra confianza?
Si hacemos una decisión principalmente religiosa, ¿qué significa eso para la ciencia? Algunos nos dirán que, si aceptamos el relato del Génesis como literalmente verdadero, debemos dejar la mente en la puerta del laboratorio al entrar. Todos nosotros, y muchos de nuestros amigos, somos científicos profesionales, con un total combinado de siglos de experiencia científica, incluso en geología y evolución.7
Dios es quien ha observado los miles de años de historia de la Tierra y conoce esa historia.
Nosotros nunca nos dejamos la cabeza en la puerta; al contrario, nuestra experiencia es que la ciencia es claramente más fructífera y fiable cuando se practica desde un trasfondo bíblico.8
La ciencia más exitosa y fiable es el estudio de los procesos y eventos que ocurren hoy y que pueden estudiarse a medida que ocurren ante nosotros. Como podemos experimentar y observar esas cosas a medida que ocurren, podemos poner a prueba nuestras teorías y corregir nuestras ideas erróneas.
La otra parte importante de la ciencia es buscar comprender la historia biológica y geológica antigua. La talla del Gran Cañón fue un acontecimiento dramático. ¿Conocen a alguien que haya visto eso? ¿No? Quizá por eso ninguna de las teorías geológicas sobre cómo ocurrió parece adecuada. No podemos volver atrás en el tiempo y ver cómo ocurrió. Algunos de nosotros somos geólogos y disfrutamos intentando entender la historia geológica, pero nuestras explicaciones son hipótesis incomprobables. Sin el Génesis, no podemos tener plena confianza en nuestras explicaciones, y cuanta más investigación original de campo y laboratorio hacemos, más encontramos que la evidencia es mucho más compatible con el Génesis que con las teorías seculares.
Evolución teísta
Algunos cristianos recomiendan la evolución teísta (ET) como un compromiso exitoso. Esa teoría significa que Dios fue el Creador, pero lo hizo evolucionando diferentes formas de vida a lo largo de un extenso periodo de tiempo. Revisaremos algunas razones por las que ET contradice directa y concluyentemente el relato del Génesis.9
1. Génesis dice que Dios creó directamente plantas, peces, aves, ganado y humanos en pocos días. ET dice que todos evolucionaron durante largos periodos de tiempo, incluso millones de años.
2. La evolución, incluyendo la ET, requiere una muerte muy extensa de innumerables generaciones a lo largo de largos periodos de tiempo. La evolución no puede ocurrir sin toda esa muerte y el dolor y
sufrimiento que la acompañan.
3. ET, y la geología y el registro fósil que afirman documentarlo, tendrían que reemplazar completamente la historia de la creación y el diluvio.
4. Si el relato del Génesis fuera falso y ET fuera verdadera, cuando Satanás tentó a Jesús, habría tenido a Jesús por la garganta como un engañador. Satanás es malvado, pero conoce los hechos y habría derrotado completamente a Jesús.
Podríamos continuar, pero esos factores indican por qué la Evolución Teísta o cualquier variación de ella es completamente incompatible con la Biblia. Nuestro asombroso Creador no puede ser comparado ni reemplazado por ninguna versión de un relato evolutivo. La denominación adventista del séptimo día está construida sobre la base de una creación literal y un diluvio global, y no es compatible con ninguna versión de una explicación que no acepte esos hechos bíblicos de la historia.
Leonard Brand es profesor emérito de Ciencias de la Tierra y Biológicas en Loma Linda University.
1Michael J. Benton, Vertebrate Palaentology, 4th ed. (Hoboken, NJ: Wiley-Blackwell, 2015).
2Leonard Brand, Faith or Science: Do We Have to Choose One? (Silver Spring, MD: Review and Herald Pub. Assn., 2025).
3Leonard Brand, “Seeking Geological Understanding: Catastrophism to Uniformitarianism and (Partly) Back to Neocatastrophism,” in Rising Waters Enduring Faith, Investigating the Historical & Global Reality of the Biblical Flood, ed. Sven Östring (Cooranbong, NSW, Australia: Avondale Academic Press, 2025), pp. 165-179.
4Brand, “Seeking Geological Understanding.”
5Leonard Brand and Arthur Chadwick, Faith, Reason, and Earth History: A Paradigm of Earth and Biological Origins by Intelligent Design, 3rd ed. (Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2016); Leonard Brand and Arthur Chadwick, Geological History; Insights from Genesis and Geology (Nashville, TN: New Creation, 2025, coming soon); Stephen C. Meyer, Signature in the Cell: DNA Evidence for Intelligent Design (New York: HarperOne, 2009); Stephen C. Meyer, Darwin’s Doubt: The Explosive Origin of Animal Life and the Case for Intelligent Design (New York: HarperCollins Publishing, 2013).
6Brand, “Seeking Geological Understanding.”
7Collaborating authors: Leonard Brand, PhD, LLU Earth and Biological Sciences (EBS) Professor Emeritus; Suzanne Phillips, PhD, LLU EBS Chair; Monty Fleming, PhD, LLU EBS; Southwestern Adventist University, biology: Arthur Chadwick, PhD, Jeremy McLarty, PhD.
8Brand and Chadwick, Faith, Reason, and Earth History; Brand and Chadwick, Geological History; Meyer, Signature in the Cell; Meyer, Darwin’s Doubt
9J.P. Moreland, Stephen C. Meyer, Christopher Shaw, Ann K. Gauger, and Wayne Grudem, eds., Theistic Evolution: A Scientific, Philosophical, and Theological Critique (Wheaton, IL: Crossway, 2017).
El pastor Bradford C. Newton, presidente de la Pacific Union Conference, ha anunciado su intención de dimitir de la presidencia en la próxima Sesión Constituyente de la Unión el 17 de agosto de 2026. Tras más de 43 años de servicio pastoral y administrativo, no buscará la reelección para otro mandato y planea jubilarse formalmente del empleo denominacional más adelante en otoño.
Esa transición representa un hito que el pastor Newton y su difunta esposa, Jennifer Christian Newton, habían planeado juntos con oración e intención antes de su inesperada muerte el 18 de marzo de 2026. La intención del pastor Newton era compartirlo con el Comité Ejecutivo de la Unión el 19 de marzo de 2026. Tras la muerte de su esposa, el pastor Newton retomó la decisión con sus hijos, y ellos reafirmaron la decisión ya alcanzada, reflejando el propósito y la colaboración que marcaron sus décadas de ministerio.

sirviendo como su presidente han sido de los más gratificantes de nuestro ministerio. Reflexionando en más de cuatro décadas de servicio, me siento abrumado por la fidelidad de Dios y la dedicación de nuestros miembros, pastores y educadores. También estoy más allá de las palabras agradecido por mi familia y, en particular, por mi esposa, Jennifer, por su apoyo, amor y sabiduría durante nuestros años de ministerio». El pastor Newton continuará guiando a la Pacific Union durante la Sesión Constituyente en agosto, cuando se elegirá a un nuevo presidente. El Comité de Nombramientos de la Sesión Constituyente se reunirá el 20 de mayo, presidido por el pastor G. Alexander Bryant, presidente de la División de Norteamérica. Ese comité es responsable de recomendar candidatos para todos los cargos de la Unión, presentar su informe final y nominaciones a los delegados para su votación en agosto.
Hablando con gratitud sobre sus años de servicio, el pastor Newton declaró: «Los últimos cinco años
Por favor, continúe manteniendo al pastor Newton y a su familia en sus oraciones durante esta etapa de transición.
«Los últimos cinco años sirviendo como su presidente han sido de los más gratificantes de nuestro ministerio. Reflexionando en más de cuatro décadas de servicio, me siento abrumado por la fidelidad de Dios y la dedicación de nuestros miembros, pastores y educadores».
Jennifer Christian Newton, esposa del presidente de la Pacific Union Conference, Bradford C. Newton, falleció inesperada pero pacíficamente en su casa de Simi Valley, California, el 18 de marzo de 2026. Tenía 65 años.
Para quienes adoraban y trabajaban a su lado, Jennifer era muy apreciada por su calidez, su carácter sincero y la forma amable como apoyaba al equipo ministerial de la Pacific Union.

Jennifer nació el 16 de abril de 1960 en Walla Walla, Washington. Creció en una familia muy conocida en la educación superior adventista y asistió a la academia PUC Prep en Angwin, California. Obtuvo su licenciatura en Andrews University, que fue donde conoció a su futuro marido. Realizó más estudios para completar un MBA en Gestión de Proyectos en la Jones International University y posteriormente obtuvo credenciales como Profesional Certificada en Reuniones Religiosas.
La familia siempre fue lo primero para Jennifer, una prioridad que moldeó fundamentalmente tanto sus experiencias personales como profesionales. Adaptó su carrera para adaptarse a los traslados familiares que frecuentemente acompañan al

ministerio pastoral y administrativo dentro de la Iglesia Adventista. Al principio de su carrera trabajó como transcriptora médica y luego trabajó como profesora en Hinsdale Adventist Academy, donde enseñó álgebra, cálculo y mecanografía.
Puso en práctica sus habilidades analíticas como contable y auditora para organizaciones como la Illinois Conference, FC Commercial y General Motors en Los Angeles. En el sector sanitario, se especializó en análisis de productividad con Adventist Health y Kronos.
Aunque muchos expresan preocupación por el impacto que la administración de la iglesia y los viajes exigentes pueden tener en el matrimonio y la vida familiar, los Newton abordaron ese desafío directamente. Jennifer estructuraba su trabajo en paralelo al de Brad para poder viajar juntos. Fueron compañeros en la vida y en el ministerio.
Más recientemente, Jennifer aportó su experiencia y habilidad únicas a su papel como secretaria ministerial asociada de la Pacific Union, ayudando a desarrollar redes de apoyo para cónyuges y familias pastorales y proporcionando apoyo logístico para reuniones ministeriales.
Jennifer cultivó relaciones cálidas con su madre, sus hijos y sus nietos. Le sobreviven su marido, Bradford; su hija, Amanda Newton; su hijo, Tyler Newton, y su nuera, Kristin Blalock Newton; dos nietas, Macy y Chloe Newton; y su madre, Shirley Christian.
Se celebrará un servicio conmemorativo el domingo 31 de mayo de 2026 a las 15:00 horas en la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Simi Valley (1636 Sinaloa Rd, Simi Valley, CA 93065), seguida inmediatamente por una recepción. En lugar de flores, la familia solicita que se hagan donaciones en conmemoración a la John Christian Memorial Scholarship en Pacific Union College.



Retiro de varones del ministerio hispano: Con valor, confiando en Dios
Durante el fin de semana del 27 de febrero al 1 de marzo, el Departamento de Ministerio Hispano de la Arizona Conference organizó su retiro anual de varones en el Campamento Yavapines en Prescott, Arizona, dando la bienvenida a aproximadamente 150 participantes de toda la conferencia. Celebrado bajo el lema «Con valor, confiando en Dios», el retiro se centró en el crecimiento espiritual, el desarrollo del liderazgo y el bienestar personal. Los asistentes fueron bendecidos a través de los cultos de adoración, mensajes devocionales y seminarios diseñados para fortalecer su fe y prepararlos para el servicio en sus hogares, iglesias y comunidades.
Los ponentes, Andrés Ramírez y Adolfo Ruiz, dirigieron seminarios sobre salud mental y física, ofreciendo perspectivas prácticas sobre los desafíos que enfrentan los hombres tanto en el ministerio como en la vida diaria. Además, el retiro permitió la convivencia, la interacción grupal y la reflexión espiritual, fomentando un entorno de apoyo y edificación.
En general, el retiro sirvió como un tiempo de renovación y ánimo, fortaleciendo el compromiso de los participantes de liderar con valentía y confianza en Dios.
Por Alexis Camacho
La primera subasta anual de la Thunderbird Christian Elementary (TCE) reunió a miembros de la comunidad para una velada marcada por la generosidad, la camaradería y un compromiso compartido con la educación cristiana. La iniciativa surgió de una visión puesta en el corazón de la responsable financiera de TCE, Shelle Blake, para fortalecer y mejorar las instalaciones de la escuela primaria, creando un entorno de aprendizaje más favorable para los estudiantes. El proceso de planificación requirió de tiempo, esfuerzo y colaboración significativos. Para muchos miembros del comité organizador, esa fue su primera

experiencia coordinando un evento de este tipo. Su dedicación, junto con el apoyo de padres y voluntarios, jugaron un papel esencial para que la velada fuera un éxito.
Gracias a la amabilidad y el apoyo de los asistentes, los planes para mejoras significativas en el edificio de primaria avanzan. El evento reflejó lo que se puede lograr cuando una comunidad se une en torno a una misión común.
Por Alexis Camachoe


Del 27 al 29 de marzo, mujeres de toda la Arizona Conference se reunieron en Prescott, Arizona, para un retiro espiritual titulado «Dios me ha vestido de promesas». El fin de semana ofreció a las participantes la oportunidad de acercarse a Dios, redescubrir su identidad en Él y encontrar consuelo en sus promesas.
El retiro incluyó mensajes centrados en Cristo, adoración y tiempo para conexiones significativas que fomentaran la renovación personal y espiritual. La ponente invitada, Laura Minelly, compartió presentaciones inspiradoras centradas en el valor de las promesas bíblicas, la identidad de las mujeres en Cristo y la importancia de confiar en Dios ante los desafíos de la vida. Animó a todas a avanzar con fe, esperanza y confianza en la guía de Dios.
Los momentos devocionales, dirigidos por Lupita Castillo, invitaban a todas a la reflexión y a la entrega

diaria, mientras que la música coordinada por Anny F. Marte fomentaba un ambiente de reverencia y cercanía con Dios. Durante todo el fin de semana, las mujeres participaron en oración, interacción en pequeños grupos y convivencia, estableciendo relaciones significativas en un espíritu de unidad.
Uno de los momentos destacados del retiro fue un momento simbólico especial que recordó a cada mujer su valor y propósito, dejando una fuerte impresión en todas. Al final del fin de semana, las asistentes regresaron a casa animadas, espiritualmente renovadas e inspiradas para seguir caminando en la fe, aferrándose firmemente a las promesas de Dios.
Por Alexis Camacho


Los viernes por la noche en San Francisco, sucede algo diferente. No hay filas de bancas, ni público pasivo esperando a que termine un sermón. En cambio, los jóvenes se reúnen alrededor de mesas, hablan abiertamente de sus dificultades y reflexionan sobre una pregunta que esté transformando su forma de pensar sobre la fe: ¿Qué podemos hacer al respecto?
Ese es el corazón de The Place, una iglesia para jóvenes fundada por la iglesia San Francisco Central. Lanzada hace poco más de un mes por el pastor Jader Oliveira, pastor asociado de San Francisco Central, el ministerio nació de una convicción que había albergado durante años: demasiados jóvenes se sienten presionados a representar una versión del cristianismo en la iglesia, ocultando sus verdaderas luchas tras una apariencia pulida.
«A veces sentían que no tenían un espacio para ser ellos mismos», dijo Oliveira. «No encontraban un lugar donde simplemente pudieran ser, no solo cumplir con

lo que se esperaba de ellos, como el cristiano modelo». Su solución no fue otro programa, sino un tipo de espacio diferente.
El nombre en sí tiene sus raíces en las Escrituras. Inspirándose en Proverbios 27:17 —«como el hierro afila el hierro, así una persona afila a otra»—, Oliveira describe The Place como un sitio donde se forjan amistades con un propósito. «Cuando el hierro choca con el hierro, puede causar daño», dijo, «pero si vamos con el propósito correcto, podemos afilarnos mutuamente». El nombre también evoca la historia de Zaqueo, recordando un lugar específico donde un encuentro inesperado con Jesús lo cambió todo.
La reunión semanal sigue un ritmo deliberado. Las puertas se abren a las 6:00 p. m. para una hora de conversación: sin agenda, sin formalidades, solo personas hablando de sus vidas. A eso le siguen 40 minutos de culto para dar la bienvenida al sábado, un mensaje de 20 minutos que introduce un tema, y luego el momento central: una charla de sobremesa. Durante ese tiempo, los jóvenes se sientan y comparten ideas para respuestas prácticas a lo que han escuchado. «Quiero que planifiquen algo y lo pongan en práctica», dijo Oliveira. «No solo que se sienten a escuchar».
En una ciudad como San Francisco, donde el escepticismo hacia la religión organizada está muy arraigado, ese enfoque es intencional. En lugar de recurrir a anuncios o invitaciones formales, The Place se basa en una amistad auténtica. El ambiente es minimalista e intelectualmente honesto, más parecido a un café de barrio que a un santuario tradicional. «En una ciudad posmoderna, la gente tiene más hambre que nunca de conversaciones espirituales», dijo Oliveira, «pero está cansada de programas que carecen de sustancia».
La visión a largo plazo va mucho más allá de las noches de los viernes. Oliveira ya está formando equipos
de cinco o seis jóvenes—agrupados según sus talentos en áreas como la música, la predicación y el liderazgo— con el objetivo de enviarlos a servir a iglesias en toda el Área de la Bahía. «No pretendemos sacarlos de sus iglesias», explicó. «Queremos que se sienten, planifiquen cómo pueden servir mejor y lo hagan». El evento ya está atrayendo asistentes de toda la Central California Conference y de la Northern California Conference, reuniendo a jóvenes de congregaciones hispanohablantes, iglesias en Oakland y más allá. En tan solo un mes, aproximadamente 40 jóvenes han comenzado a reunirse regularmente.
The Place se reúne los viernes por la noche para dar la bienvenida al sábado y no el sábado por la mañana, como suelen hacer las iglesias adventistas tradicionales. Eso se hace para que The Place no aleje a los jóvenes profesionales de sus iglesias y eventos. «Queremos equipar y empoderar a nuestros jóvenes en el ministerio, pero también en su compromiso personal con Cristo», explicó Mark Ferrell. «No queremos alejar a los jóvenes de sus iglesias, donde son necesarios, ni que tengan que elegir entre un grupo dinámico de jóvenes y su iglesia. Al celebrar nuestros cultos y reuniones los viernes por la noche y los sábados por la tarde, trabajamos en colaboración con nuestras iglesias del Área de la Bahía y sus jóvenes». A medida que los jóvenes adventistas se involucran con The Place, se están haciendo planes para llegar a los adventistas que asisten a las universidades seculares del Área de la Bahía, así como para crear un espacio donde los jóvenes profesionales se sientan cómodos trayendo a sus amigos, compañeros de trabajo y condiscípulos que no asisten a la iglesia.
El impacto ya se está notando. Un joven alemán que estaba de visita asistió durante dos semanas y se fue tan conmovido que compró varias camisetas de The Place para llevarse a casa. «Dijo: “Quiero replicar esto en mi ciudad”», recordó Oliveira. «Nunca había visto un lugar donde la gente estuviera realmente presente para escucharse mutuamente, no solo para sentarse y recibir».



Oliveira también participa en los esfuerzos de plantación de iglesias de San Francisco Central en la comunidad brasileña y colabora con el pastor Mark en el proyecto de ministerio cinematográfico de la conferencia, lo que refleja el enfoque creativo y multifacético que la iglesia está adoptando para alcanzar su diverso campo misionero urbano. Para The Place, los planes futuros incluyen establecer estudios creativos para la producción musical y multimedia, capacitando a los jóvenes para crear contenido que hable el lenguaje de un mundo secular.
Cuando se le preguntó qué le diría a un joven que busca una comunidad, la respuesta de Oliveira fue directa: «Si buscas un lugar donde puedas ser tú mismo sin ser juzgado y quieres producir un impacto positivo, ven y ayúdanos a hacerlo. ¡Hagamos un movimiento!». Quizás conozcas a algún joven que viva en el Área de la Bahía; invítalo a explorar The Place en www.ThePlaceinSF.org o a buscar The Place in SF en Instagram.
Para una generación que ha crecido observando la iglesia desde la distancia, The Place ofrece un tipo diferente de invitación: no solo a observar, sino a pertenecer, a construir y a ir.
Por Bryan Bong



Pum! ¡Pop! Los sonidos reverberan por el gimnasio de la iglesia de Turlock durante una sesión del ministerio de pickleball de la iglesia. Ese ministerio se ha convertido en un fenómeno en la zona de Turlock, atrayendo participantes de Turlock y de sus alrededores todos los días de la semana excepto el sábado. Entre los participantes se encuentran miembros de la iglesia lo mismo que miembros de la comunidad de todas las edades y niveles de habilidad. Los principales atractivos son pistas cubiertas de última generación, así como un ambiente acogedor y atractivo. El nivel de entusiasmo en la iglesia y la comunidad es alto.
El ministerio comenzó hace más de dos años, cuando miembros de la iglesia, entusiastas del pickleball, querían usar el gimnasio de la iglesia para jugar con

amigos de la comunidad durante el mal tiempo. Inicialmente, las pistas se delimitaban simplemente con cinta adhesiva, y luego se pintaron como una superposición sobre las líneas de baloncesto y voleibol. La participación creció a medida que los miembros de la iglesia adoptaban el deporte y más miembros de la comunidad consideraban el gimnasio un lugar ideal para jugar. Finalmente, algunos de los jugadores, miembros originales de la iglesia, propusieron mejorar la superficie de juego del gimnasio. Inicialmente, se instaló una sola pista con materiales de calidad, pero pronto generó interés en crear tres pistas especialmente pavimentadas y laterales. Los materiales fueron inicialmente donados por miembros de la iglesia, pero la instalación final se pagó con fondos de la iglesia. Todo el trabajo para la instalación fue donado por voluntarios de la iglesia y de la comunidad. Eso ha generado cierto grado de propiedad comunitaria sobre el proyecto. Lo que empezó como tres sesiones el domingo ha crecido hasta al menos 15 a la semana, con normalmente 16 jugadores por sesión y más en lista de espera.
El tiempo de juego se programa a través de una aplicación online gratuita. Las sesiones se llenan en minutos tras publicarse, con listas de espera. Las sesiones se organizan por nivel de habilidad en la mayoría de los casos y cuestan unos simbólicos 2 dólares por persona para ayudar a cubrir los gastos de servicios, bolas y otros suministros. El ministerio es gestionado por un grupo de miembros de la iglesia que son entusiastas del pickleball. Se anima a los participantes a hacer amigos, divertirse, jugar limpio y animar a los demás.
Hacer amigos realmente ha ocurrido a medida que los jugadores socializan y comparten sus vidas entre partidos, y se ha desarrollado un sólido sistema de apoyo social que incluye tanto a miembros de la iglesia como de la comunidad. Algunos jugadores han tenido muertes en sus familias y otras crisis, y el grupo ha respondido
con oraciones, apoyo emocional y ayuda práctica. Artículos en revistas locales han destacado la contribución de la iglesia a través de ese ministerio. Una pareja de la localidad ha formado una alianza con el ministerio y patrocina un torneo anual durante el fin de semana del Día de los Veteranos para recaudar fondos para su fundación. La fundación apoya la filantropía local que honra a su hija, que falleció siendo joven. Eso ha traído un reconocimiento positivo adicional para la iglesia.
La premisa general es que la mejor manera de compartir a Cristo y los valores cristianos es encontrarse con las personas donde están en lugar de limitarse a predicarles o evitar el contacto con el mundo. Las creencias adventistas distintivas, como el sábado y el énfasis en la salud, se comparten con la comunidad a través del horario general de juegos y las conversaciones cotidianas con los participantes que hacen preguntas sobre nuestra iglesia. Los participantes han destacado con frecuencia la amabilidad y generosidad de la iglesia y sus miembros. Una pareja ha empezado a asistir a la iglesia. Los miembros de iglesia también se sienten menos aislados y más conectados como miembros de la comunidad. Hay muchos otros beneficios que son más sutiles pero significativos para los participantes, ya sean miembros de la iglesia o que solo recientemente hayan conocido mejor a los adventistas.
El aumento del uso del gimnasio ha dado lugar a mejoras, incluyendo nuevas luces LED que no solo mejoran la iluminación, sino que también reducen el costo de los suministros. Los planes incluyen la instalación de una televisión de pantalla grande (donada por la familia que patrocina el torneo del Día de los Veteranos) para ser utilizada en torneos y partidos de liga, pero también para transmitir mensajes de educación sanitaria e información sobre eventos de la iglesia a los que la comunidad está invitada.
Por Dan Souza




Al comenzar marzo y muchos preparándose para el ritmo de las vacaciones de primavera, la naturaleza tenía otros planes para las islas hawaiianas. Nos encontramos con tormentas «Kona Low», una serie de potentes sistemas meteorológicos que trajeron vientos implacables y lluvias sin precedentes. Aunque nuestras islas están acostumbradas a lluvias «invernales», ese fue un evento singular. En lugar de chubascos pasajeros, experimentamos un diluvio constante durante dos semanas, con precipitaciones que alcanzaron entre 10 y 30 pulgadas en varias zonas.
El impacto se sintió profundamente en Honolulu, Hilo, Līhu’e y Kahului. Cuando las nubes finalmente se retiraron y el sol regresó, la magnitud de los daños fue evidente: viviendas inundadas y, en los casos más graves, con cimientos comprometidos. Sin embargo, a medida que las aguas se calmaban, un tipo diferente de poder comenzó a inundar a nuestras comunidades.
En la costa norte de Oahu, las familias regresaron de evacuaciones para encontrar sus barrios transformados por las inundaciones, pero no afrontaron la recuperación solas. En una hermosa muestra del espíritu aloha, vecinos y voluntarios de toda la isla llegaron en masa para apoyarles. Juntos, trabajaron incansablemente para salvar pertenencias y despejar carreteras llenas de escombros para asegurar que los vehículos de emergencia pudieran llegar a quienes lo necesitaban. Esa ola de compasión se extendió mucho más allá de la Costa Norte, tocando cada rincón de las islas mientras las comunidades se movilizaban para proporcionar recursos esenciales.


En honor al Día Mundial de la Juventud, en Oahu, las comunidades de iglesias de Samoa Tokelau y Central Tongan-English organizaron una campaña vital que proporcionó no solo comida y ropa limpia, sino también asistencia sanitaria crítica. Ese espíritu de servicio se reflejó en otras iglesias y organizaciones de voluntariado en todo el estado que establecieron centros de distribución y organizaron equipos de limpieza. A través de esos esfuerzos colectivos, nuestras islas demostraron que, incluso tras una tormenta histórica, la fuerza de nuestra unidad proporciona una base que no puede ser zarandeada.

Mirando hacia adelante con esperanza
Aunque las tormentas han pasado, seguimos vigilantes mientras navegamos por los patrones meteorológicos de la temporada. Estamos profundamente agradecidos a quienes han compartido nuestra historia y han ofrecido su apoyo.
Tengan nuestras comunidades en sus pensamientos y oraciones mientras trabajamos codo con codo para reconstruir. Hacemos más que solo reparar casas; estamos reavivando la esperanza y fortaleciendo los lazos que hacen de nuestras islas un hogar.
Por Miguel Manzo









En 1 Pedro 4:10-11, el apóstol Pedro dice: «Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando bien la gracia de Dios en sus diversas formas. El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios; el que presta algún servicio, hágalo con la fortaleza que Dios le proporciona. Así Dios será en todo alabado por medio de Jesucristo».
En Holbrook Indian School (HIS), hemos sido bendecidos por muchos administradores fieles este curso. Febrero y marzo fueron meses ajetreados en los que dimos la bienvenida a estudiantes y voluntarios del personal, primero de Sunnydale Adventist Academy y después de Southern Adventist University (SAU). Ambos equipos abordaron proyectos esenciales para que nuestro campus sea un lugar productivo y hermoso para que nuestros estudiantes aprendan y crezcan.
El eje central de esos esfuerzos combinados fue la transformación total de nuestro gazebo del campus. Con los años, la estructura empezó a mostrar su antigüedad con pintura descascarada y tablas podridas, volviéndose finalmente inseguro. El equipo de Sunnydale asumió la importante tarea de reconstruir la estructura y aplicar una nueva capa de pintura, mientras que el grupo de SAU continuó con los últimos retoques. Ese esfuerzo colaborativo ha restaurado el gazebo, convirtiéndolo en un lugar emblemático y acogedor donde estudiantes y personal pueden reunirse.
Más allá de ese proyecto central, ambos equipos se encargaron de proyectos de mantenimiento esenciales y prepararon nuestros
invernaderos para la siembra de primavera, lo que aseguró que nuestra granja estuviera lista para la nueva temporada. Desde esparcir grava alrededor del Centro de Educación hasta rellenar baches a lo largo de nuestras carreteras y limpiar escombros en la zona del granero, hicieron que todo nuestro campus fuera más seguro y acogedor.
El impacto de esas visitas fue mucho más allá del trabajo físico. Mientras se integraban en nuestra comunidad, compartían comidas en la cafetería y participaban en los cultos vespertinos, los voluntarios ofrecían testimonios y cantos alentadores que inspiraron a nuestros estudiantes. Desde las actividades de VBS por Sunnydale hasta los maravillosos servicios de sábado de SAU, la convivencia fue un recordatorio poderoso de nuestra misión compartida. Estamos profundamen-


Por Kirsten Knuppel


Una academia con internado adventista del séptimo día que sirve a jóvenes nativos americanos desde 1946 te agradecidos tanto a Sunnydale Adventist Academy como a SAU por su energía y por hacer de nuestro campus un lugar más seguro y hermoso para vivir, aprender y crecer.

Holbrook Indian School (HIS) es una academia de internado de primer al 12.º grado operada por la Pacific Union Conference. HIS también administra una escuela de primero a octavo grado en la reservación navajo en Chinle, Arizona. Ochenta por ciento de los fondos provienen de individuos que desean apoyar el ministerio entre los indígenas americanos y la educación cristiana. Su generosidad produce un impacto positivo en la vida de nuestros estudiantes, sus familias y las comunidades a las que sirven. Gracias por su apoyo.
Un equipo de 27 voluntarios de Adventist Health se asoció con proveedores médicos para atender a 2.366 pacientes en la isla filipina de Mindoro durante un viaje de la Misión Global de Adventist Health en febrero. Cuando se atendió al último paciente, el impacto se medió no solo en el número de pacientes atendidos, sino en la abundancia de oraciones, risas y choques de manos. «Dios realmente bendijo ese viaje», dijo John Schroer, director de Adventist Health para Misión Global. «Fue un punto álgido espiritual para todos nosotros».
Los voluntarios atendieron a cerca de 500 personas al día. Los servicios abarcaron desde cuidados rutinarios hasta necesidades complejas, incluyendo más de 600 cirugías menores, más de 1.000 procedimientos dentales, pruebas auditivas con adaptación de audífonos y procedimientos otorrinolaringológicos. Los voluntarios de Adventist Health llevaron consigo más de 2.600 libras de suministros médicos, incluyendo material dental, herramientas quirúrgicas, una autoclave para esterilización, audífonos y suministros para la visión.
Un equipo de 79 profesionales médicos de Filipinas, muchos de ellos trabajando en Manila, se unió al esfuerzo. La clínica se celebró en la sede de Adventist World Radio en Mindoro y contó con el apoyo de iglesias adventistas y de la Misión de la Iglesia Adventista de Mindoro.
Impresionada por servir
Alaina Whitaker, directora de laboratorio de Adventist Health Sierra Vista, y su marido, Casey, se sintieron impresionados por Dios para servir en Mindoro. «Soy una nueva directora y muchos de mis empleados son de Filipinas», dijo Alaina. «Pensé, ¿Y si fuera a ver de dónde es su cultura? Estaban muy emocionados, diciéndome: “Alaina, tienes que hacerlo... Come los mangos... ve”».
Durante el viaje, Alaina realizó pruebas de glucosa y tiras de orina, recibió y registró pacientes, y ayudó al equipo quirúrgico en su preparación. Casey no tiene formación médica, pero fue indispensable en el viaje. Ayudó a montar las tiendas, creó juegos para los niños mientras esperaban y pintó un mural con los adolescentes. Hacía viajes a la ferretería y a menudo era «el músculo» del equipo. Después de que seis niños

fueran circuncidados, él estuvo allí, chocando las manos y repartiendo agua y golosinas.
«No sabíamos tagalo», dijo Alaina, «así que acabamos sonriendo mucho —¡el idioma universal! En una comunidad de montaña, no hablaban inglés, pero llevamos un balón de voleibol y jugamos con 40 niños. Solo nos reímos, chocamos las manos y nos reímos más».
Largas colas y mucha oración
Aunque había traductores disponibles, Alaina dice que la oración se convirtió en su tercer idioma.
«Los días eran tan ajetreados y había tanta gente esperando atención que, si esperábamos para orar con ellos al salir, sabíamos que simplemente no iba a pasar», dijo. «Así que decidimos orar siempre que pudiéramos. Empezamos a ver el temor que sentían los niños al acostarse para sus procedimientos, así que empezamos a orar con ellos. Se convirtió en un espacio seguro para invitar a Dios pública y personalmente, y eso marcó el tono para el resto del viaje».
Para muchos pacientes, esa clínica representó su única oportunidad de atención. Había largas colas —casi el doble de pacientes esperados el último día— pero nadie se quejaba de la espera.
«Una de las claves de nuestro éxito, además de la oración continua, fue la autenticidad. Cuando eres sincero con la gente, responden positivamente», dijo John. «Nuestros voluntarios fueron muy sinceros en su amor por Dios, y fuimos maravillosamente bendecidos por la comunidad filipina. ¡Dios está obrando!»
Por Kim Strobel
Fue su propia experiencia espiritual lo que le inspiró —eso, combinado con una curiosidad de larga data y la influencia de un antiguo capellán asociado de La Sierra University. El cineasta estudiante Ezekiel Canaan Teo se sintió impulsado a capturar la historia de Holbrook Indian School en un inspirador documental corto, que se estrenó en la plataforma de YouTube de la universidad el 3 de abril.
El documental de Teo, titulado Stewards of the Earth [guardianes de la tierra], también fue una selección oficial para el Sonscreen Film Festival, que se celebró del 10 al 11 de abril. Sonscreen es un evento anual para estudiantes cineastas de escuelas adventistas y organizado por la División Norteamericana (NAD). El festival de este año se celebró en la iglesia de Loma Linda University.
Por otro lado, la NAD incluye la película de Teo en una serie documental web de 10 episodios titulada «Fe en el trabajo: historias de servicio y esperanza». La serie presenta proyectos inspirados en la iniciativa Pentecost 2025 a nivel nacional.
En 2023, mientras estudiaba en el departamento de Producción de Cine y Televisión de La Sierra, el cortometraje cultural de dos minutos y medio de Teo The Right Move ganó un premio Diversidad en el Cine durante el festival Sonscreen de ese año. «Me alegra formar parte de ese espacio», dijo Teo sobre Sonscreen. «Es un espacio realmente agradable para que muchos jóvenes creativos de las distintas universidades adventistas se reúnan y compartan su trabajo creativo. Disfruté mucho la oportunidad de ir allí en otra capacidad [este año]».
Graduado en Cine y Televisión en 2025 y actualmente videógrafo y editor en el departamento de marketing


de la universidad, Teo se unió este curso al programa de Máster en Divinidad de la H.M.S. Richards Divinity School.
Stewards of the Earth, un documental de ocho minutos y medio, profundiza en la misión de Holbrook, un internado adventista en Arizona que ofrece educación, formación en habilidades para la vida, instrucción en cultura nativa, desarrollo espiritual y apoyo en bienestar mental y físico a niños de la Nación Navajo.
Teo grabó las imágenes de vídeo siendo miembro de un equipo estudiantiles que visitó el campus de Holbrook durante las vacaciones de Navidad de este curso escolar. Los estudiantes de La Sierra repintaron la cafetería del colegio y demolieron un invernadero dañado por una tormenta de viento.
Para Teo, el impulso para profundizar en la vida de la escuela en Arizona fue multifacético: en parte, se inspiró en el ejemplo orientado a las misiones del antiguo capellán asociado de La Sierra, Pono López.
Teo, que nació en Alabama, pasó 10 años de su juventud en su hogar Singapore, donde actualmente viven sus padres mientras trabajaban para la conferencia adventista del séptimo día.
La fe, el cine y la visión del mundo de Teo influyen en su educación multicultural, lo que le permite considerar diferentes perspectivas. Sus estudios en La Sierra University han potenciado su capacidad para pensar críticamente y considerar otros puntos de vista.
«Así que creo que tanto en la creatividad como en el cine, y en la fe, ese viaje fue para mí, que es especialmente la razón por la que aprecio La Sierra University», dijo.
Para ver Stewards of the Earth, visite https://www. youtube.com/watch?v=hP3DQmpW8fs.
Por Darla Martin Tucker

La School of Allied Health Professions de Loma Linda University ha iniciado una licenciatura de tres años en Ciencias de la Salud, una licenciatura innovadora con unidades reducidas diseñada para facilitar una transición fluida a programas de posgrado seleccionados de Loma Linda University.
Los graduados adquirirán experiencia valiosa y habilidades fundamentales para una variedad de carreras en el sector sanitario. El programa está diseñado específicamente para cumplir con los requisitos académicos de varios programas de posgrado de Loma Linda University, con consideración preferencial de admisión al finalizar el programa. Ese título es una plataforma ideal para los estudiantes que buscan las siguientes carreras competitivas:
• Doctorado en Fisioterapia (DPT)
• Doctorado de nivel inicial en Terapia Ocupacional (EOTD)
• Máster en Informática de la Salud (MSHI)
• Máster en Asistente Médico (MPA)
Completar ese programa pondrá a los estudiantes en una vía rápida hacia la educación avanzada, posicionándolos también para seguir carreras especializadas a través de los programas de maestría de Loma Linda University.
«Ese nuevo programa ofrece a los estudiantes un camino acelerado para seguir carreras en el sector sanitario, lo que les ayudará a cubrir más rápidamente las demandas laborales en el mercado actual con mayor asequibilidad y accesibilidad», dijo Craig Jackson, decano de la School of Allied Health. «Sabemos que nuestros graduados tendrán carreras que influirán significativamente en cómo se mantiene y mejora la salud en toda la sociedad».
El nuevo programa refleja la misión de School of Allied Health de preparar a los estudiantes para carreras orientadas al servicio en las ciencias de la salud, manteniendo al mismo tiempo los más altos estándares de integridad académica y excelencia.
Del 22 al 23 de febrero, la Escuela de Ciencias de Pacific Union College y las Facultades de Odontología, Farmacia y Salud Afines de Loma Linda University organizaron talleres sobre STEM y profesiones sanitarias para 75 estudiantes de Monterey Bay Academy, Mountain View Academy, Lodi Academy y PUC Preparatory.
Celebrado en el campus de PUC, el evento brindó a los estudiantes la oportunidad de participar en talleres centrados en carreras en STEM, fisioterapia, odontología, farmacia y psicología. En cada taller, los estudiantes recibieron experiencias prácticas y atractivas dirigidas por profesionales y profesores de PUC y LLU.
Al comenzar los talleres, el decano de la Escuela de Farmacia de LLU, Kyle Sousa, el decano de Servicios Estudiantiles Willie Davis, el presidente de química de PUC Kent Davis y la profesora Marie Pak dirigieron un taller instruyendo a los estudiantes sobre cómo preparar soluciones antisépticas similares a las que se habían fabricado para todo el campus de LLU durante la pandemia de covid. Un estudiante compartió que fue el taller más práctico, proporcionando la mayor cantidad de información y opciones profesionales.
Durante la sesión de microbiología, la decana de la Facultad de Ciencias de PUC, Aimee Wyrick, instruyó a los estudiantes a examinar muestras microbianas de hisopos de mano antes y después de aplicar los desinfectantes para evaluar el papel y la eficacia de los desinfectantes a base de alcohol. Con la ayuda del presidente de biología de PUC, John Duncan, y de los profesores de biología Backil Sung y Brian Ness, los estudiantes contaron cuántas colonias crecieron y examinaron las diferentes características de las colonias según la variedad de organismos, determinándose la eficacia del gel desinfectante al observar la disminución del número de colonias crecidas tras aplicarlo.
A lo largo del taller de ingeniería, los estudiantes exploraron elementos de diseño y materiales en los edificios para reducir la propagación de patógenos. Al aprender sobre el proceso de diseño de ingeniería con James Robertson, presidente de matemáticas y física de PUC, desarrollaron un producto para que las escuelas controlaran la propagación de gérmenes.
Wes Swen y Jeremy Hubbard, del Departamento de Fisioterapia de LLU, y los profesores de kinesiología de PUC, Matt Evens y Wayne Borin, introdujeron varias prácticas especializadas e incorporaron actividades experienciales para evaluar la fuerza, la marcha y el equilibrio en la parte inferior del cuerpo utilizando cajas de contrachapado, permitiendo a los estudiantes

experimentar procedimientos y evaluar resultados para la condición cardiovascular mediante una prueba de pasos.
Para el taller de odontología, Marlise Perry, subdirectora de la Escuela de Odontología de LLU, enseñó una buena higiene dental haciendo que los estudiantes aplicaran tinte en los dientes para mostrar la acumulación de sarro y placa. Para la sesión de psicología, la presidenta de psicología y trabajo social de PUC, Damaris Pérez, enseñó las diferencias entre temores y fobias, y los estudiantes exploraron esos conceptos a través de un estudio de caso y aprendieron cómo tratarlos.
Los estudiantes compartieron que disfrutaron mucho del aprendizaje práctico que les permitió aprender de diferentes profesionales y les abrió los ojos a las distintas profesiones científicas y sanitarias.
Al estructurar ese taller colaborativo, ambas instituciones compartieron un propósito: crear una experiencia en la que los estudiantes pudieran disfrutar aprendiendo mientras participaban en la ciencia práctica de forma significativa. «Nuestro objetivo era despertar la curiosidad, introducir nuevos conceptos y abrir puertas a campos que los estudiantes quizá nunca habrían considerado», dijo Wyrick. «Queríamos que los participantes reconocieran las conexiones entre lo que aprenden en el aula y los problemas reales que científicos y clínicos trabajan para resolver. Igualmente importante, nuestro objetivo era crear un espacio donde los estudiantes se sintieran cómodos haciendo preguntas, explorando ideas y descubriendo posibilidades».
Por Ally Romanes


La iglesia Mountain View de Las Vegas celebró con alegría su 50º aniversario los días 13 y 14 de marzo, conmemorando cinco décadas desde que abrió sus puertas para su primer culto en la ubicación de Jones and Oakey en marzo de 1976. El fin de semana fue un hermoso testimonio de la fidelidad de Dios y del espíritu perdurable de una iglesia comprometida con la misión y la comunidad.
La celebración comenzó el viernes por la noche con una cálida recepción en el vestíbulo de la iglesia, donde miembros e invitados se reunieron para comer y convivir antes del servicio. La velada se enriqueció con la presencia y participación de pastores, incluido el pastor Eddie Sanker (pastor asociado, 1991-1994), quien fue el orador del viernes por la noche, junto con otros que compartieron esa ocasión tan significativa. Durante el fin de semana, varios expastores que no pudieron asistir enviaron saludos sinceros por videomensajes, incluyendo a Dave Gemmell, Randy Scoretz, Tammy Harbour, Tammie Lindsey, Brett Hardley, Ken Losey y Melody Darrow. Sus palabras recordaron a la congregación el profundo legado pastoral que ha dado forma a Mountain View a lo largo de los años.
Se dedicó un momento especial de honor a los antiguos pastores y sus familias que estuvieron presentes, junto con un momento de recuerdo para quienes ahora descansan en el Señor, esperando la resurrección: José «Tony» Arias, Denny Krause y Dave Wallace Sr., entre otros. Sus vidas y su ministerio siguen inspirando a la

familia de la iglesia.
La congregación también reconoció a miembros de larga trayectoria cuya fidelidad ha durado décadas. Se reconoció especialmente a quienes tenían más de 25 años de membresía, en particular a Judy Wegner, Allan Eaton, Lilan Hisel y Ollien y Gerry Smith, que formaban parte de la familia de la iglesia ya en 1956, cuando la congregación se reunía en la calle 10 antes de trasladarse a su ubicación actual.
La mañana del sábado comenzó con un desayuno de convivencia en el vestíbulo, seguido de un programa significativo de la Escuela Sabática con un panel de discusión. Entre los participantes se encontraban el pastor Amos Mwero, el Dr. Bobby Boles, el pastor Eddie Sanker, el doctor Elliot Piñero y el pastor Karl Byrd, quienes reflexionaron sobre la obra de Dios en sus vidas y en la vida de la iglesia. Durante todo el fin de semana, el espíritu de adoración se enriqueció aún más con selecciones musicales inspiradoras de los miembros de iglesia, destacando la hermosa participación del coro de Vegas Valley Adventist Academy.
El culto de adoración divina fue uno de los momentos destacados del fin de semana. Con el santuario lleno hasta el tope —y asientos adicionales dispuestos en el pasillo principal— la congregación se reunió con un espíritu de gratitud y alabanza. El presidente de la Nevada-Utah Conference (NUC), Carlos Camacho, transmitió el mensaje, recordando a todos los presentes de el «Dios que habita y camina con nosotros». El culto concluyó con una emotiva oración de rededicación, comprometiendo tanto al santuario como a sus miembros a seguir proclamando a Cristo a la comunidad de Las Vegas hasta su regreso.
Entre los invitados de honor se encontraban los líderes de la conferencia, la pastora Chanda Henry-Nunes, secretaria ejecutiva de NUC, y Karen Schneider, tesorera de NUC, cuya presencia subrayó la unidad y el apoyo de la familia de iglesia en general.
La convivencia continuó con un almuerzo muy concurrido, donde más de 150 personas compartieron una
comunidad alegre. La celebración concluyó la noche del sábado con la presencia de otros pastores de todo el valle, entre ellos el pastor Donald McLeod y el expastor Marco Quateroli (pastor asociado, 2000–2008), quienes presentaron un mensaje emotivo, dando un cierre significativo al fin de semana.
Sobre todo, el 50º aniversario fue una bendición, lleno de gratitud por la guía de Dios en el pasado y esperanza para el futuro. Mientras Mountain View mira hacia adelante, la congregación se prepara para
las próximas iniciativas evangelísticas, anticipando la celebración de los 100 años desde la llegada del mensaje adventista al Valle de Las Vegas en 1933, el mismo movimiento del que nació la iglesia de Mountain View. Con una visión y compromiso renovados, la iglesia continúa su misión, confiando en que el Dios que ha guiado hasta ahora guiará fielmente en los años venideros.
Por Angel Heredia
El sábado 17 de enero, la Compañía Adventista del Séptimo Día de Paraíso cruzó un sagrado hito, al oficialmente convertirse en estatus de iglesia —un logro marcado por la alegría, la gratitud y un profundo significado espiritual. Lo que comenzó como una pequeña reunión llena de fe se ha convertido en una congregación vibrante, que se erige como un testimonio vivo de la fidelidad y el poder sostenedor de Dios.
Ese extraordinario camino fue plantado y cuidadosamente cultivado bajo el dedicado liderazgo del pastor Pedro Pozo, director de crecimiento de la iglesia, cuyo fiel ministerio durante los últimos siete años ha dado lugar a la fundación de varias congregaciones. Su visión, perseverancia y compromiso con la formación de discípulos sentaron la base espiritual sobre la que ahora se asienta la iglesia de Paraíso.
Con el pastor Carlos Camacho, presidente de Nevada-Utah Conference (NUC); la pastora Chanda Nunes-Henry, secretaria ejecutiva de NUC; y el pastor


Benjamin Carballo, coordinador del Ministerio Hispano de NUC, presentes, el santuario resonó con música conmovedora, elogios sinceros y un espíritu de celebración sagrada. Bajo el liderazgo actual del pastor Elidaniel Barraza, la congregación se reunió para adorar, reflexionar y volver a comprometer sus vidas con la misión de Dios.
El sermón, anclado en 1 Samuel 7:12, elevó en alto la declaración eterna: «Hasta ahora el Señor nos ha ayudado». Como el Israel de antaño, la iglesia de Paraíso se detuvo para recordar cada oración respondida, cada obstáculo superado y cada paso guiado por la mano de Dios. A través de poderosas predicaciones y temporadas de oración sincera, los corazones se renovaron y la fe se reavivó, culminando en un espíritu de reconsagración y comunión alegre.
Ellen G. White nos recuerda: «Nada tiende más a promover la salud del cuerpo y del alma que la salud un espíritu de gratitud y alabanza» (The Ministry of Healing, p. 251). De hecho, la gratitud llenó cada rincón del santuario, mientras los miembros celebraban no solo lo que Dios ha hecho, sino también lo que Él aún logrará.
El día concluyó con un cálido banquete de convivencia, fortaleciendo los lazos de comunidad y amor.
Mientras Paraíso avanza como iglesia organizada, lo hace unida, esperanzada y comprometida—levantando a su Ebenezer y proclamando: «Hasta ahora el Señor nos ha ayudado».
Por Chanda Nunes-Henry

NCC Advantage Awards 2026 demostraron una vez más que cuando la claridad, la misión y las personas se alinean, el impacto crece. Cada año ese evento establece una comprensión clara y compartida de cómo es el éxito en el ministerio, no solo por la actividad, sino también por la alineación con la misión y los valores. Al hacerlo, fortalece la cultura, crea impulso y empodera a líderes de iglesias y escuelas para replicar lo que funciona.
Con base en el compromiso de la Northern California Conference (NCC) por aumentar la claridad en todo su territorio, los premios honran a pastores y educadores que ejemplifican los valores que impulsan nuestra

misión: bondad contagiosa, corazón de servicio, trabajo apasionado y firme, relevancia comunitaria, salud organizacional y un enfoque orientado a la misión.
Marc Woodson, presidente de NCC, declaró: «Las personas que reconocemos esta noche representan décadas de dedicación a la obra de Dios. Algunos han servido durante tres años, otros más de 50 años. Sin embargo, cada uno de ellos comparte un compromiso común: servir a Jesús y ayudar a otros a experimentar su amor».
El evento de este año se fortalece gracias a la colaboración con Adventist Health, que continúa ampliando el ministerio de sanación de Cristo no solo a través de la excelencia clínica, sino también mediante la colaboración estratégica para promover el bienestar comunitario y el impacto espiritual; Maranatha International; Pacific Union Conference; y The Table Group, cuyas inversiones reflejan un compromiso compartido de avanzar en la misión mediante un liderazgo sólido y alineado.
Al elevar ejemplos reales de misión en acción, NCC crea una comprensión común de cómo es un ministerio eficaz en iglesias y escuelas. Cada nominación es presentada por sus compañeros —líderes que han sido testigos directos de su carácter, compromiso e impacto— haciendo que ese reconocimiento sea aún más significativo.
Nominados 2026 por categoría de premios Bondad contagiosa
Pastores: Adam Weeks (Auburn), Filipe Ferreira (Red Bluff), Jeff Richards (Grass Valley)
Educadores: Chloe Mapa (El Dorado Adventist School), Lorelie Krussow (Pine Hills Adventist Academy), Nancy Matthews (Vacaville Adventist Christian School)
Corazón de Sirviente
Pastores: Benji Ferguson (Carmichael), Josie Asencio (Antioch), Young Jin Kim (Coreano de Sacramento)
Educadores: Amanda Gurr (Escuela Adventista Feather River), Beatrice Ahn (Escuela Primaria Cristiana Adventista Adventista Tracy), Kathyrine Schroer (Academia Adventista de Sacramento)
Trabajo Duro y Apasionado
Pastores: Eleazar Famorcan (Iglesia All Nations de Elk Grove y American Canyon Fil-Am), Jaime Calvo (North Highlands, Sacramento y Woodland Spanish), Sasa Andelkovic (Sacramento Yugoslavian y West Sacramento)
Educadores: Brad Davis (Escuela Adventista de Orangevale), Chloe Mapa (Escuela Adventista El Dorado), Nancy Matthews (Escuela Cristiana Adventista de Vacaville)
Impulsado por la misión
Pastores: Bob Parrish (Mount Shasta), Jeffrey Walper (Granite Bay Hilltop), Manny Gonzales (Lodi English Oaks)
Educadores: Brad Davis (Escuela Adventista de Orangevale), Ryan Thomas (Academia Adventista de Pine Hills), Sarah Danielle Sinz (Academia Adventista de Lodi)
Relevancia para la comunidad
Pastores: Rob Benardo (Sacramento Central), Stennett Nash (Hayward Spanish), Vicky Nelson (Lodi English Oaks)
Educadores: Alexis Hasse (Echo Ridge Christian School), Lisa Bissell Paulson (Redwood Adventist Academy), Matthew Jakobsons (Sacramento Adventist Academy)


Comprometido y entusiasta
Pastores: David Woolcock (Upper Lake y Lakeport), Jose Diaz (Fairfield y Vallejo Español), Nate Furness (Pacific Union College)
Educadores: Duncan Paniagua (Pleasant Hill Adventist Academy), Matthew Jakobsons (Sacramento Adventist Academy), Nicholas Sigler (Rio Lindo Adventist Academy)
Salud Organizacional
Pastores: Damon Washington (Emmanuel Temple de Pittsburg y Oakland), Mel Baga (Auburn), Zachary Reiber (Paradise)
Educadores: Carrie Copithorne (Academia Adventista de Redding), Leslie Bartsch (Escuela Adventista de Chico Oaks), Rick Nelson (Academia Junior de Ukiah)
En una región tan diversa y compleja como el norte de California, avanzar el evangelio requiere claridad, ánimo y alineación. NCC Advantage Awards ayudan a crear ese entorno reconociendo a líderes que no solo son activos, sino también eficaces conectando a las personas con una vida abundante en Jesucristo.
Por Laurie Trujillo
La iglesia hispana de Oakland organizó recientemente un evento de recursos comunitarios que ocupó toda una manzana. Los residentes tuvieron la oportunidad de explorar más de 20 puestos que ofrecían apoyo práctico de los servicios comunitarios, incluyendo el departamento de policía, servicios sociales y representantes municipales. Algunos puestos ofrecían comida, mientras que otros ofrecían cribados de salud y educación sobre bienestar.
Paul Guevara, coordinador del Ministerio Hispano de NCC, compartió: «Este evento forma parte del plan continuo de la iglesia de Oakland para mantenerse conectada y relevante en la comunidad. Fue clave para abrir puertas y fortalecer la colaboración entre la iglesia, el barrio y los servicios públicos y privados que les apoyan».


La iglesia Emmanuel Temple de Oakland trajo su furgoneta de salud comunitaria, proporcionando revisiones gratuitas y orientación para quien pasara por allí. Durante todo el día se ofrecían comida, suministros y otros artículos esenciales, creando un ambiente de interés y conexión.
A medida que los vecinos se desplazaban de un puesto a otro, las conversaciones y las relaciones se desarrollaban de forma natural. Al dar un paso adelante como socio activo en la red de servicios del barrio, la iglesia demostró que no solo está presente, sino que es proactiva. Ese compromiso visible ayuda a la comunidad a ver a la iglesia como una fuerza confiable, generando la seguridad en que seguirá sirviendo y respondiendo junto a otros líderes.
Por Ken Miller

La iglesia de Yuba City ha reiniciado recientemente un ministerio para familias de la comunidad punjabí, atrayendo a casi 50 asistentes, incluyendo hogares tanto sij como cristianos. La reunión ofrece un hogar espiritual donde muchos residentes de primera generación pueden adorar, aprender y conectar entre sí en un entorno acogedor.
Yuba City alberga una de las mayores poblaciones punjabíes de Estados Unidos, con muchas familias asentándose durante el último siglo dedicándose a la agricultura y al apoyo profesional. Su presencia de larga duración ofrece a la iglesia una oportunidad única de conectarse con una comunidad profundamente integrada en la cultura y la vida cotidiana de la región.
El servicio semanal en la iglesia de Yuba City está dirigido por Aamir Masih, capellán del Hospital Rideout y pastor laico. Se celebra en la capilla de jóvenes de la iglesia, donde los servicios en punjabi y el espacio para que las familias adoren juntas ayudan a crear un ambiente acogedor. Masih, inspirado por la calidez que recibió de la iglesia a su regreso a Yuba City, quiso formar parte de su misión y posteriormente liderar ese ministerio.
«Por la gracia de Dios, ha sido maravilloso», dijo.
El pastor Daniel Garza compartió: «El esfuerzo refleja algo importante en el ministerio hoy en día. Nuestra comunidad es diversa, y parte de nuestra vocación es aprender a servir a las personas de formas que tengan sentido en su mundo. Lo que comenzó como una reunión de sábado es un recordatorio diario de que ser un ministerio relevante para la comunidad es menos cuestión de programas y más de relaciones».
Por Ken Miller

La conexión y la amistad ocurren en un momento en que más se necesita. En marzo, miembros de la iglesia hispana de Hayward llegaron a Union City con un objetivo: sentar las bases para una futura iglesia. Cada visita, conversación y acto de servicio formaba parte de la construcción de relaciones que pudieran crecer hasta convertirse en una congregación próspera.
Los voluntarios llamaban a puertas, escuchaban las historias de los vecinos, compartían comidas, repartían literatura y oraban con los residentes —atendiendo necesidades reales mientras sembraban semillas para la iglesia. Los jóvenes lideraron actividades, guiaron conversaciones y dieron ejemplo de bondad y de corazón de servicio, mostrando a la comunidad que la iglesia está presente, es solidaria y está lista para servir. De antemano, los equipos colocaron carteles con mensajes de esperanza, invitaron a los residentes a reuniones y llenaron las calles con música cristiana, creando espacios donde los vecinos se sintieran bienveni-


dos y comprometidos. ¿El resultado? Los residentes se abrieron —algunos pidiendo oración por la salud de la familia, otros deseosos de unirse a un estudio bíblico y algunos mostrando interés en comidas comunitarias o programas juveniles. Varios compartieron información de contacto, dando al equipo un camino para el seguimiento y el establecimiento continuo de relaciones.
«Ver a los vecinos abrirse y compartir sus necesidades nos recordó por qué servimos juntos», dijo Stennett Nash, pastor de la iglesia hispana de Hayward. «Cada visita, cada conversación, cada acto de servicio es un paso hacia la plantación de una iglesia aquí». El día terminó con nuevas amistades forjadas, peticiones de oración y un sentido de esperanza por lo que está por venir, un primer paso en un camino que continuará a medida que la iglesia crezca junto a la comunidad a la que sirve.
Por el personal de comunicación
Hace tres años, Bloom comenzó con una idea y un grupo de pastores que querían crear un evento adaptado a las chicas de hoy. Un tema recurrente recorría las conversaciones iniciales sobre la planificación: «Queremos crear algo que no teníamos cuando éramos pequeñas». Esa misma idea ha sido la base de la planificación año tras año.
El fin de semana del 6 al 8 de marzo se celebró el tercer Retiro Anual de Chicas Adolescentes Bloom en Pine Springs Ranch. El tema se tituló «Original», inspirado en la idea de que las adolescentes temen la autenticidad porque temen ser ridiculizados. «Ests años de la adolescencia son extremadamente formativos, y queríamos empoderar a esas jóvenes para que tengan confianza en su yo original», compartió Alexy Mondak, subdirector de jóvenes y co-creador de Bloom. Este año contó con la ponente principal Amalia Goulbourne, pastora de Palm Coast, que destacó el tema eligiendo mujeres en las Escrituras que no temían ser ellas mismas. El culto fue dirigido por una banda compuesta solo por mujeres, y se introdujeron «grupos florecientes» para que las chicas discutieran los mensajes de la pastora Amalia. El


Un grupo de chicas trabaja juntas en manualidades.
fin de semana terminó con su fiesta anual de pijamas. Este año, los breakouts giraron en torno al tema de la originalidad. El evento ofreció siete opciones para que las chicas eligieran a lo largo de tres sesiones. Los breakouts permitieron a cada participante expresar su creatividad a través de arte en arcilla, diseñando camisetas y marcos de fotos, componiendo canciones y poesía. Cada líder de grupo se aseguró de tocar el tema de la originalidad mientras enseñaba un oficio. «Fue precioso ver a las chicas con sus obras creativas durante todo el fin de semana. Pero eso no es lo que hace especial a Bloom. No se trata de las canciones ni de las camisetas que hacen; es la hermandad que sigue creciendo dentro de nuestra comunidad Bloom año tras año», dijo Mondak. «Cuando empezamos Bloom, no esperábamos que creciera como lo ha hecho». Mondak relató que muchas asistentes por primera vez, se preparaban para graduarse de high school, un momento personal de ver a niñas crecer hasta convertirse en adultas.
El equipo de Bloom pretende que el evento continúe moldeando la forma en que las niñas crecen en su relación con Jesús y en su confianza, sabiendo que pueden lograr cualquier cosa a la que Dios las haya llamado.
Por Alexy Mondak


IZQUIERDA: Cameron Jordan lidera al público de forma dinámica. DERECHA: Los anfitriones Kelly Lin Dickinson y Taji Saleem dan la bienvenida a los asistentes.
La noche del 27 de febrero, el auditorio de Loma Linda University Church (LLUC) se llenó con más de 500 jóvenes para un culto vespertino. Por segundo año, la Noche Colectiva se celebró en el campus de LLUC y presentó diversos estilos musicales y de expresión a Dios. Organizada por el líder de adoración Cameron Jordan, la noche fue diseñada para fomentar la unidad en la adoración. «Collective Night trata de reunir a personas de diferentes culturas y procedencias en un solo espacio con el propósito común de adorar a Dios y fortalecer el cuerpo de Cristo», dijo Jordan. Con Efesios 4:3-6 como tema central, el énfasis de la unidad fue el tema principal. Como expresión significativa de sumisión y exaltación a Dios, no existe simplemente un enfoque para la adoración. La visión de Jordan para la noche reflejaba eso.
«Si buscas la palabra “colectivo” en el diccionario Ca-

Más de 500 asistentes cantan durante la apertura.
meron Jordan, diría “una reunión intencionada de personas con un propósito común”», dijo. Ese propósito se evidenció no solo en la diversidad de estilos musicales representados, sino también en el nivel de participación a lo largo de la noche. Reflexionando sobre el primer año, Jordan admitió que esperaba cierta duda. En cambio, «se podía ver a cientos de jóvenes comprometidos aplaudiendo, moviéndose y cantando con todo su corazón a Dios», una reacción que afirmaba la necesidad de un espacio libre de juicios. Se invitó a los asistentes a ir más allá de la observación hacia un compromiso activo: cantar, reaccionar y adoptar expresiones de adoración desconocidas.
Un breve mensaje por Samuel Baker, coordinador de ministerio de jóvenes de la iglesia de San Bernardino, ancló la experiencia en la cultura del reino. «Una de las cosas maravillosas de la Noche Colectiva es que podemos derribar los muros del ministerio negro, hispano o cualquier otro ministerio, y podemos venir aquí y experimentar el reino», compartió Baker. El llamado a la búsqueda intencionada de la unidad en Cristo se extendió durante toda la noche hasta los momentos finales de adoración.
Jordan recalcó que el evento en sí fue un esfuerzo colectivo. Desde líderes ministeriales y creativos hasta el gran conjunto de cantantes conocido como «the Collective», la noche reflejó la colaboración en todos los niveles. Al reunir una amplia variedad de orígenes y expresiones, Collective Night reveló un deseo creciente entre los jóvenes de reunirse con propósito, involucrando tanto su fe como su relación entre ellos de manera significativa.
Por Taji Saleem

La Pacific Union Conference lidera una iniciativa llamada Growing Young Leaders (GYL), diseñada para apoyar a los jóvenes mientras crecen y se convierten en la próxima generación de liderazgo en la iglesia. El programa comenzó en 2015 ofreciendo becas a estudiantes de educación. En 2022, se amplió para incluir a estudiantes de teología. Robert Berry es el primer estudiante de teología en graduarse del programa GYL.
Aunque la iglesia siempre había formado parte de su vida, el ministerio pastoral nunca formó parte del plan de Berry. Comenzó a ver el ministerio de forma diferente mientras servía como líder juvenil. Mientras servía, la gente empezó a animarle a considerar convertirse en pastor.
Berry decidió buscar la dirección de Dios orando por tres señales distintas. Una señal era que alguien con experiencia en uno de los campos que había considerado en su día —ingeniería, tecnología o medicina— le animaría a convertirse en pastor. Otra era que alguien a quien nunca había conocido le sugeriría el ministerio.

Una tercera era que Dios hablaría a través de alguien que sirviera en el liderazgo ministerial más allá de su iglesia.
Dos semanas después, mientras asistía al servicio de ordenación de su pastor de Jovenes, Berry pronunció las palabras introductorias. Entonces Jonathan Park, presidente de la Southeastern California Conference, habló públicamente y le dijo que debería convertirse en pastor. Berry nunca había conocido a Park antes. Dos de las oraciones de Berry fueron contestadas a la vez. Más tarde esa misma noche, un hombre mayor se acercó a Berry y repitió el mismo mensaje. Mientras el hombre compartía su historia, Berry descubrió que había trabajado como ingeniero civil, en tecnología con IBM y como médico durante 20 años. Berry le había pedido a Dios que enviara a alguien de uno de esos campos. En cambio, Dios envió a alguien que encarnaba los tres. Para Berry, la respuesta era inconfundible.
Berry se matriculó en teología en Southern Adventist University. Después de vender su coche para ayudar a pagar los estudios, aún no tenía medios económicos para completar su primer semestre. En ese momento crítico, llegó la beca Growing Young Leaders.
Actualmente, Berry es pastor asociado en la iglesia Clairemont San Diego, donde trabaja con la congregación hispana y con los jóvenes. Dice que el programa le formó gracias al apoyo financiero, la mentoría, las prácticas y las relaciones que le ayudaron a prepararse para el ministerio. De cara al futuro, Berry espera ser un pastor que escuche bien, enseñe las Escrituras fielmente y se preocupe profundamente por las personas a las que Dios le ha llamado a servir.
Por Ezrica Bennett
El sábado 31 de enero se celebró un hito significativo cuando la pastora Sandra Fermin fue oficialmente ordenada al ministerio. Rodeada de familiares, amigos y miembros de iglesia, el servicio de ordenación tuvo lugar en el Hole Memorial Auditorium de La Sierra University, marcando un momento de cierre en su llamado al ministerio.
Sandra no tenía la intención de ser pastora. Su enfoque estaba en una carrera de música cuando su llamado al ministerio surgió durante su tercer año en La Sierra University. Había ejercido como vicepresidenta espiritual, participado en numerosas prácticas en la iglesia y participado en recitales musicales en el Hole Memorial Auditorium. El ministerio de Fermin fue reafirmado en 2018 cuando fue contratada por la conferencia y enviada al seminario teológico de Andrews University. Reflexionando sobre momentos clave a lo largo del camino, señala su contratación por parte de la Southeastern California Conference como una experiencia definitoria. «Ese día lloré tanto de gratitud, de agotamiento y de absoluto shock», dijo. «La decisión que tomé de dedicarme al ministerio era 100% cierta y no estaba en mi cabeza». También reconoce el apoyo de mentores, amigos y compañeros que creyeron en su vocación antes de que ella la asumiera plenamente.
Durante más de dos años, Fermin ha sido pastora en la iglesia filipina de Loma Linda. A pesar de ser pastora latina, ha reconocido su oportunidad para el ministerio intercultural. «Me sentí empoderada al poder entender otra cultura y a aun así abrazar mi propia autenticidad en ella», dijo Fermín.


IZQUIERDA: Fermín canta durante el culto. DERECHA: Fermín responde durante su presentación.

urante la oración de ordenación, amigos y colegas oran por Fermín.
Reconoce que el ministerio conlleva sus propios desafíos. «La realidad es que el ministerio es una gimnasia mental, espiritual y física», compartió Fermín. «Hay una carga y una expectativa que los miembros de iglesia y la sociedad imponen sobre nosotros, los pastores. No somos perfectos». Enfatizando la importancia del equilibrio, añadió que mantener límites saludables, priorizar el descanso y buscar apoyo — incluida la terapia— ha sido esencial.
En el corazón del ministerio de Fermin está un profundo compromiso de caminar junto a los demás en sus recorridos espirituales. «Como pastora, no puedo arreglar nada en sus vidas», dijo, «pero puedo ser testigo de cómo ven a Dios, abrazar su amor y encarnarlo con los demás».
Apasionada por ministrar a las personas en los momentos más críticos de la vida, está cursando la certificación oficial en capellanía. «La realidad es que la gente necesita sentirse vista y comprendida. Quiero estar siempre informada sobre el trauma y poder ofrecer un ministerio integral donde vaya», afirmó. Ese ministerio de compromiso para ayudar a los demás a sentirse vistos, comprendidos y valorados ejemplifica el corazón de Jesús y la afirmación de su ordenación.
¡Enhorabuena, pastora Sandra!
Por Taji Saleem

Dafne Enriquez conoció Campus Connect Ministries a través de la Office of Religious and Spiritual Life de la University of Southern California (USC). Para Enriquez, el ministerio es «un puente para los estudiantes adventistas en las universidades —un lugar donde puedes conectarte con una comunidad cristiana adventista en tu campus y también conocer a otros estudiantes que comparten tu fe».

Abelle Simon, que estudia en el Los Angeles College of Music, encontró Campus Connect porque era nueva en Los Angeles y buscaba una comunidad. Simon ve el ministerio como una «comunión casual centrada en Dios». Estar rodeada de una comunidad cristiana la ha ayudado a crecer espiritualmente y está agradecida por «los amigos cristianos que me hacen rendir cuentas, oran por mí y me animan».
Para estudiantes como Enriquez y Simon, encontrar una comunidad de fe no ocurrió por casualidad: refleja un año de crecimiento intencionado para el equipo de Campus Connect, llegando a estudiantes adventistas que asisten a universidades no adventistas en el sur de California.
«El año pasado, estábamos en las primeras etapas de nuestro ministerio», dijo Eden Seo, capellán de Campus Connect Ministries. «Nos centramos en reunir líderes y
voluntarios apasionados por el ministerio en el campus, establecer un contacto con estudiantes y profesores en los principales campus, y organizar pequeños eventos. Ahora tenemos varios grupos pequeños que se reúnen regularmente y algunos eventos importantes que reunieron a estudiantes de diferentes campus».
Ese ministerio en crecimiento está ahora dirigido por unos 20 pastores, profesores y líderes laicos. Los miembros del equipo directivo están en contacto con más de 100 estudiantes de 28 universidades y colegios públicos. Actualmente cinco pequeños grupos se reúnen regularmente, cada uno con un rango de entre cinco y diez estudiantes.
Para adaptarse a ese crecimiento, las reuniones han evolucionado con nuevos eventos este año. El equipo invitó a un perro de terapia a USC durante la semana de
Los estudiantes de USC pasan tiempo con un perro de terapia para combatir el estrés durante la semana de exámenes finales.
exámenes; invitó a los estudiantes a excursiones, días en la playa, Friendsgiving y una excursión a Six Flags; y organizó un evento de conscienciación sobre la salud mental de dos días llamado THRIVE. El equipo también ha visitado las academias de San Gabriel, Glendale, San Fernando Valley y Newbury Park para conocer a estudiantes de último curso que están considerando colegios y universidades públicas.
Aunque los grandes eventos ayudan a los estudiantes a conectar, los grupos pequeños siguen siendo el corazón del ministerio. Algunos se reúnen una vez a la semana o una vez al mes en casas, iglesias o incluso en aulas del campus.
Desde que forma parte de Campus Connect, Ryan Youk, otro estudiante de USC, ha retomado el contacto con amigos de su iglesia de la infancia. «Ponerme al día con ellos después de años mientras discutíamos los versos me pareció valioso», dijo. «Campus Connect me ayudó a ser más espiritual. He estado leyendo más versículos bíblicos. Además, he estado encontrando formas de servir a los demás haciendo trabajo voluntario». El ministerio ha sido significativo no solo para los estudiantes, sino también para los líderes. Para Christian Botello, pastor asociado en Eagle Rock, involucrarse le ha permitido guiar a los estudiantes de la misma manera que fue mentorizado durante toda su etapa universitaria.
«Campus Connect es un ministerio donde puedes establecer relaciones auténticas y ser testigo de un profundo crecimiento espiritual», dijo Botello. «Es gratificante ver cómo se desarrollan y crecen las relaciones entre los estudiantes y que dan pasos intencionados para crecer en su fe».
En Pasadena City College, Yanis Chan se involucró en Campus Connect con la esperanza de hacer nuevos amigos. Desde que se unió, su fe ha crecido y espera compartirla con otros. «He aprendido más sobre la

Estas son tres formas de obtener apoyo y participar en este ministerio:
• Corre la voz: Haz que estudiantes y familias conozcan Campus Connect y anímales a inscribirse y ponerse en contacto a través de este formulario de contacto: https://linktr.ee/ campusconnectsda.
• Organiza una reunión: Abre tu iglesia o casa para un pequeño grupo o evento de Campus Connect.
• Apoya financieramente: con comidas, eventos, retiros espirituales y más. Las donaciones pueden hacerse en línea o desde el móvil a través de Adventist Giving seleccionando «Public Campus Ministries» como categoría de ofrenda o en tu sobre de diezmo.
Para más información sobre cualquiera de esas opciones, escriba a Eden Seo, eseo@sccsda.org
Biblia y me he acercado a Dios, así que espiritualmente me ha ayudado a desarrollar disciplina y conexión con una comunidad con la que puedo compartir y crecer en mi fe», compartió. «¡Me gustaría ver más retiros, noches de adoración y noches de juegos para poder invitar a más no creyentes y que sientan el amor de Dios!»
Por Araya Moss


Saane, Timote Jr., Setaleki, Elijah, y Timote Fehoko (izquierda a derecha) presentan una donación de $20,000 a su iglesia en celebración de su recién abierta oficina.
El domingo 29 de marzo, en Los Angeles, Timote y Saane Fehoko celebraron la gran inauguración y corte de cinta de la oficina de Fehoko Concrete Inc. con una donación de 20.000 dólares a la iglesia de Hawthorne, su iglesia, un hito que llevaba años en proceso.
De esa donación, 15.000 dólares se destinaron al presupuesto de la iglesia, 2.500 al departamento de jóvenes y 2.500 a los Conquistadores, reflejando una profunda inversión no solo en la iglesia sino en la próxima generación.

Pero su éxito nunca se ha definido solo por su negocio. También se ha definido por aquello de lo que estaban dispuestos a alejarse.
«Hemos rechazado contratos multimillonarios», dijo Mote Leka, «porque nos obligaban a trabajar en sábado. Eso era algo que no estábamos dispuestos a comprometer».
Esa convicción comenzó temprano. De joven, Timote rechazó una oportunidad universitaria porque requería jugar al baloncesto en sábado. Algunos creían que podría haber llegado lejos en su carrera de baloncesto, pero él nunca lo vio como una derrota. Creía que Dios tenía otros planes.
Esa misma creencia se ha mantenido en cada parte de su vida.
«Realmente viven lo que creen», dijo Toatepi Tonga, miembro de larga trayectoria de la iglesia de Hawthorne. «Es alentador ver a su familia siempre apoyando fielmente a nuestra iglesia».
«Esa familia trabaja tanto por la iglesia y siempre con una sonrisa», añadió Sally Madrid, también miembro de la iglesia de Hawthorne.
Ese compromiso moldea su hogar.
«Mis chicos saben que mientras estén bajo mi techo, celebramos el sábado», dijo Timote. Es un estándar que no solo se habla, sino que se vive semana tras semana. Hoy, en lugar de procurar contratos los fines de semana, se le puede encontrar en la iglesia, sirviendo junto a su familia, preparándose para el sábado y ayudando donde sea necesario. De la misma manera que siempre lo ha hecho.
Por Felicia Tonga
Esta primavera, el equipo de baloncesto de San Fernando Valley Academy (SFVA) celebró un campeonato consecutivo al ganar el partido de playoffs de la División 1 contra New West Charter School en marzo. Como parte de la liga Foundation for Interscholastic Youth Athletics (FIYA), los SFVA Huskies participan junto con otros colegios de primaria y high school en el área metropolitana de Los Angeles. Tras trabajar bajo Brian Baroi durante la temporada 2022-2023, los entrenadores Paul Velasquez y Conni Cortez han liderado al equipo durante las tres últimas temporadas, durante las cuales el equipo ha tenido una racha de 25-0 en temporada regular, ganando todos los partidos. «Desde el primer día, hemos establecido nuestro programa sobre la fe, el respeto, la responsabilidad, la disciplina, la preparación y el trabajo en equipo, creando una cultura ganadora que va más allá del baloncesto», dijo Cortez. «Doy gracias a Dios por ponernos en esta situación», compartió Velázquez, «de tener el tiempo, la capacidad y la oportunidad de invertir en estos niños. Para mí, no se trata solo de victorias. Se trata de establecer relaciones y ver crecer a estos jugadores. Me enorgullece poder saludarles no solo como jugadores, sino como campeones y seguiremos construyendo sobre eso de ahora en adelante».
Los jugadores han establecido una base sólida de trabajo duro y confianza, experimentando lo que significa
depender unos de otros y mantenerse comprometidos con su oficio. «Uno de mis jugadores lo dijo mejor: “No somos solo jugadores de baloncesto, somos anotadores”», recordó Cortez. «Esa dedicación se nota en cómo juegan».
Pero hay más en la historia. «Nuestro programa está basado en la fe», continuó Cortez. «Oramos como equipo antes de los partidos y después de los entrenamientos, y creemos que eso nos mantiene centrados y conectados. También queremos reconocer el apoyo de nuestra comunidad escolar y de nuestras familias: este éxito refleja a todos los implicados, no solo a lo que ocurre en la cancha».
Aparte de las victorias, las dos últimas temporadas fueron personalmente especiales para Velázquez y Cortés. «El año pasado fue especialmente significativo para mí porque tuve la oportunidad de entrenar a mi sobrino, Andrew, en octavo año y ganar un campeonato juntos», compartió Velasquez. «Eso es algo que nunca olvidaré. Este año fue igual de especial para Conni, que pudo compartir esa misma experiencia con su hijo, Jacob». «Al final del día, los campeonatos se desvanecen, pero el impacto que tenemos en estos chicos —las lecciones, la disciplina y el carácter— eso es lo que realmente perdura», dijo Velázquez.
Por Lauren Lacson


Por Alberto Valenzuela
Llega un momento en la vida en que las preguntas empiezan a cambiar. Cuando era joven, no imaginaba esta etapa. No imaginaba que envejecería, que me convertiría en adulto, que me casaría, tendría una hija, tendría una vida. El futuro se sentía distante, casi irreal — como si la vida fuera algo que les sucedía a otros, no algo que un día se asentaría silenciosamente a mi alrededor.
Pero los años, sin pedir permiso, se han acumulado. Ahora me encuentro en el otoño de la vida, donde las preguntas ya no miran solo hacia adelante, sino que empiezan a mirar hacia adentro. No solo ¿qué llegaré a ser? sino ¿qué ha significado todo esto? Y quizá más profundamente: ¿Qué significa envejecer en la presencia de Dios?
Esa pregunta no siempre llega como una oración. Llega en momentos. Llega cuando el cuerpo ya no responde como antes. Cuando la fuerza no se da por sentada. Cuando la memoria titubea. Cuando los roles que antes se sentían naturales ahora requieren esfuerzo. Llega a través de la pérdida —de personas, de ritmos, de certezas que alguna vez creímos permanentes.
Sin embargo, las Escrituras no evitan esa realidad. Hablan de ella con honestidad, pero también con una especie de esperanza firme. Pablo describe el cuerpo como una carpa (2 Corintios 5:1). Una morada temporal. Útil, necesaria, pero nada permanente. Esa imagen se ha vuelto más real para mí ahora que nunca antes. Hubo un tiempo en que vivía como si la carpa fuera a permanecer para siempre. Ahora sé mejor. La tela se desgasta. Los postes se debilitan. La estructura se mueve. Pero la carpa nunca fue el destino.
Si el cuerpo es temporal, Dios no lo es. Ahí es donde cambia el centro de gravedad. Isaías habla con una ternura que se siente casi personal: «Aun en la vejez, cuando ya peinen canas… los sostendré» (Isaías 46:4, NVI). Hay algo profundamente
reconfortante en esa promesa. Envejecer no es abandono. No es que Dios se aparte. Si acaso, es la etapa en la que su presencia se vuelve más necesaria y quizá más visible.
Al reflexionar, me doy cuenta de que viví gran parte de mi vida bajo la silenciosa suposición de que yo tenía el control. Hacía planes. Avanzaba. Cuando las cosas funcionaban, daba gracias — pero en algún lugar dentro de mí, también creía que yo estaba moldeando el resultado. El tiempo tiene una manera de corregir esa ilusión.
Envejecer no elimina el control; revela que nunca fue realmente nuestro. Cada aliento siempre nos ha sido dado. Cada día sostenido por la gracia. El salmista lo dice claramente: «todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos» (Salmo 139:16). Hay, extrañamente, una especie de libertad en esa realización. Lo que antes se sentía como rendición ahora empieza a sentirse como descanso.
Confiar en Dios ya no es una declaración teológica; se convierte en una necesidad vivida. Lo que pudo haber parecido una pérdida antes en la vida —el dejar ir el control— se convierte en un descubrimiento silencioso: que la soberanía de Dios no está en contra de nosotros, sino a favor nuestro.
Eso también redefine cómo entendemos el valor. Vivimos en un mundo que mide el valor por la productividad, la visibilidad, la independencia. Bajo esos estándares, envejecer parece un declive. Un estrechamiento. Una relevancia que se desvanece. Pero la Escritura cuenta una historia diferente. “Las canas son una corona de gloria” (Proverbios 16:31, NTV).
No es así como el mundo lo ve. Pero quizá el mundo ha estado midiendo las cosas equivocadas todo el tiempo. Los años no borran el significado; lo revelan. Lo que se desprende no es nuestro valor, sino nuestras ilusiones acerca de lo que
importa. Lo que permanece es más silencioso pero más profundo —sabiduría, memoria, presencia, fe. Y esa sabiduría no está destinada a guardarse.
La oración del Salmo 71 ha empezado a sentirse como propia: «Aun estoy lleno de canas… quiero decirles a los que aún no han Nacido que tú eres un Dios poderoso» (Salmo 71:18, TLA). Envejecer no es retirarse del propósito. Es una reorientación del mismo. La forma cambia, sí. La energía es diferente. Pero el llamado permanece.
Ahora damos fruto de otras maneras. A través de la presencia. A través de escuchar. A través de la oración. A través de las historias que contamos —historias no de nuestra fuerza, sino de la fidelidad de Dios. El salmista insiste: “Aun en su vejez darán fruto” (Salmo 92:14, NVI). Esa promesa ahora se siente menos como poesía y más como invitación.
Eclesiastés nos recuerda que mucho de lo que construimos no perdura (Eclesiastés 3). Esa realización puede resultar inquietante. Hay cosas que una vez pensé que permanecerían que han cambiado, o desaparecido, o simplemente han sido olvidadas. Pero Eclesiastés no nos deja en la desesperación. Nos redirige.
El significado no se encuentra en hacernos permanentes. Se encuentra en recibir la vida como un don y vivirla en relación con Aquel que la da. Lo que Dios nos da —una porción, una temporada— es suficiente. Quizá envejecer nos ayuda a ver eso con más claridad. Reduce nuestro enfoque, pero no de una manera limitante sino clarificadora.
Empezamos a distinguir entre lo que es esencial y lo que no lo es. Lo que antes perseguíamos ya no tiene el mismo peso. Lo que antes pasábamos por alto empieza a importar más. Pablo capta esa tensión de manera hermosa: “Aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día” (2 Corintios 4:16, NVI). Ahora lo siento de maneras que antes no sentía.
La realidad exterior es innegable. Pero interiormente hay algo más que está ocurriendo. Una renovación silenciosa. No dramática, no visible, pero real. La gracia obrando bajo la superficie. Esa renovación no niega la dificultad. Hay días en que el peso del tiempo se siente con más fuerza. Las Escrituras no fingen lo contrario. Hablan con honestidad acerca de la debilidad, del dolor, de la pérdida. Pero también insisten en que no tienen la última palabra.
“Mientras hay vida hay esperanza” (Eclesiastés 9:4, PDT). La esperanza permanece —no porque la vida sea fácil, sino porque Dios está presente. Esa presencia exige algo de nosotros. No resignación, sino compromiso. Envejecer bien, en el sentido bíblico, no se trata de evitar el declive. Se trata de responder a él con fe, con resiliencia, con honestidad.
La gratitud se vuelve esencial. La decisión deliberada de ver cada día como un regalo aun cuando llegue en silencio, sin fanfarria. La perspectiva se vuelve necesaria. Mirar no solo lo visible, sino lo invisible. Recordar que lo visible es temporal, pero lo invisible es eterno.
La comunidad se vuelve indispensable. Nadie está destinado a recorrer esta etapa solo. Compartir historias, transmitir sabiduría, el simple acto de estar presentes unos con otros —no son opciones. Son parte de lo que significa pertenecer al pueblo de Dios.
En esa comunidad, el envejecimiento no se esconde. Se honra. Más allá de todo eso está el futuro —la promesa que enmarca todo lo demás. “Él enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte ni llanto, tampoco lamento ni dolor” (Apocalipsis 21:4, NVI). Esa promesa no borra el presente, pero lo pone en contexto. Nos recuerda que este no es el final de la historia. Que lo temporal dará paso a lo eterno.
Así que vuelvo a la pregunta. ¿Qué significa envejecer en la presencia de Dios?
Significa pasar del control a la confianza. Reconocer que la vida siempre ha sido sostenida por la gracia. Entender que el valor no se mide por lo que producimos, sino por ser conocidos y sostenidos por Dios.
Significa seguir dando fruto, aun cuando la forma de ese fruto cambie. Significa vivir con esperanza. No porque todo sea fácil —no lo es. No porque el cuerpo permanezca fuerte —no lo es. Sino porque Dios está presente. Porque la vida interior se está renovando. Porque el futuro es seguro. No perdemos el ánimo.
En esta etapa —una que antes ni siquiera podía imaginar— empiezo a ver que envejecer no es simplemente algo que hay que soportar. Es algo que hay que habitar. Un lugar donde, silenciosa y constantemente, la presencia de Dios se vuelve más profundamente conocida.
Alberto Valenzuela es el editor del Recorder.
