«Un alma salvada del error y puesta bajo la bandera de Cristo, causará gozo en el cielo y colocará una estrella de regocijo en tu corona. Un alma salvada, a través de tu piadosa influencia, llevará a otras almas al conocimiento de la salvación, y así la obra se multiplicará, sólo las revelaciones del día del juicio manifestarán el alcance de esa obra. No dudes de trabajar para el Señor porque piensas que puedes hacer poco. Haz tu poco con fidelidad, porque Dios trabajará con tus esfuerzos. Él escribirá tu nombre en el libro de la vida como alguien digno de entrar en el gozo del Señor. Supliquemos fervientemente al Señor que haya obreros, porque los campos están maduros hasta la cosecha; la cosecha es grande, y los trabajadores son pocos».
—Ellen G. White, The Review and Herald, 3 de abril, 1913