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Chile Se prevé que el crecimiento se desacelere bruscamente hasta el 1,4% en 2022 y el 0,1% en 2023. La elevada inflación, condiciones financieras más restrictivas y la retirada de medidas fiscales extraordinarias limitarán el consumo de los hogares. El endurecimiento de las condiciones financieras y la incertidumbre en torno a la nueva Constitución probablemente frenarán la inversión de las empresas. La inflación se moderará a partir de 2023, pero continuará en niveles elevados debido al impacto en los precios del petróleo del embargo de la UE a Rusia. La preservación de la sostenibilidad fiscal dependerá de la ambiciosa implementación de la senda de consolidación prevista. Una recuperación del empleo rezagada y el incremento de los precios mundiales de los alimentos y la energía harán necesario un apoyo fiscal específico y temporal para los hogares más vulnerables. Se necesita una reforma fiscal que corrija los problemas de ingresos públicos estructuralmente bajos y limitada progresividad de los impuestos de Chile para poder dar respuesta a las urgentes necesidades sociales y de infraestructura. Una mayor inversión en energías renovables, junto con una aceleración del proceso de abandono de plantas de carbón, puede contribuir a reducir la dependencia y los costos energéticos. El Banco Central debería seguir endureciendo la política monetaria para garantizar que la inflación vuelva al objetivo, aunque a un ritmo más lento, debido a la desaceleración económica. La economía se ha ralentizado tras una rápida recuperación Tras haber superado los niveles anteriores a la pandemia en un 8% en 2021, impulsada por el fuerte consumo de los hogares, la actividad económica se contrajo en el primer trimestre de 2022. Las ventas al por menor y la confianza económica disminuyeron en los primeros meses del año, mientras que los servicios contribuyeron positivamente a la actividad, conforme se levantaban las restricciones de COVID-19. El mercado laboral se ha ido recuperando, aunque el empleo y la población activa siguen siendo inferiores a los previos a la pandemia. La tasa de desempleo aumentó en los primeros mese del año hasta el 7,7% en abril, con más personas que se reincorporaron a la población activa.
Chile La demanda interna se está enfriando
El aumento de los precios de los alimentos y la energía suma a las presiones inflacionarias
Contribución al crecimiento del PIB real Puntos porcentuales 30
% 24
General
PIB real, %
Subyacente¹
20 10
Consumo del gobierno
Alimentos
Consumo privado
18
Energía
Inversión Exportaciones netas
12
0 6 -10 0
-20 -30
2019
2020
2021
0 2022
0
2020
1. Índice de Precios al Consumidor (IPC) excluyendo energía y productos alimenticios. Fuente: Base de datos de Perspectivas Económicas 111 de la OCDE; CEIC; e INE.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OCDE 2022
2021
-6 2022
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Chile 2018
Chile PIB a precios de mercado*
2019
Precios corrientes, en CLP mil millones
2020
2021
2022
2023
Cambios porcentuales, volumen (precios de 2018)
Consumo privado Consumo del gobierno Formación bruta de capital fijo
189 611.1 117 576.3 28 144.8 43 456.1
0.7 0.8 0.5 4.7
-6.2 -8.2 -4.1 -9.7
11.9 20.5 10.4 18.0
1.4 1.2 7.2 -1.0
0.1 -1.5 0.2 -0.4
Demanda interna final Acumulación de existencias¹
189 177.3 2 693.2
1.7 -0.7
-8.0 -1.6
18.3 3.1
1.4 1.2
-1.0 0.0
Demanda interna total Exportaciones de bienes y servicios Importaciones de bienes y servicios Exportaciones netas¹
191 870.5 53 881.8 56 141.2 -2 259.4
0.9 -2.5 -1.7 -0.2
-9.4 -1.2 -12.8 3.5
21.8 -1.5 31.2 -8.9
2.5 1.3 5.7 -1.4
-1.0 1.8 -1.3 1.1
_ _ _ _ _ _
2.6 2.6 1.8 7.2
8.7 3.0 4.3 10.7
7.6 4.5 5.3 8.8
8.3 9.0 9.4 8.2
4.8 5.2 5.4 8.1
-2.9 -5.2
-7.3 -1.7
-7.6 -6.5
-2.8 -7.8
-1.7 -5.7
Partidas de informe Deflactor del PIB Índice de precios al consumidor Deflactor del consumo privado Tasa de desempleo (% de fuerza laboral) Balance financiero del gobierno central (% del PIB) Saldo por cuenta corriente (% del PIB)
* Basado en datos trimestrales desestacionalizados y ajustados por días laborables; puede diferir de los datos anuales oficiales no ajustados por días laborables. 1. Contribución a las variaciones del PIB real, cantidad en la primera columna. Fuente: OCDE, base de datos de Perspectivas Económicas 111.
Los efectos indirectos de la guerra en Ucrania ya se están dejando sentir a través de mayores precios de la energía y los alimentos. Éstos acrecientan las presiones inflacionistas derivadas de la fuerte demanda de consumo, alimentada por los retiros extraordinarios de los fondos de pensiones y las transferencias monetarias a los hogares relacionadas con la pandemia. Además, la moneda se ha depreciado en un entorno de incertidumbre política interna, lo que ha hecho que las expectativas de inflación para los próximos dos años superen el objetivo de inflación del Banco Central del 3%. Los salarios registraron un aumento interanual del 7,4% en marzo, a causa de desajustes en el mercado laboral, pero los salarios reales disminuyeron un 2% interanual. Aunque el aumento de los precios del cobre podría estimular la producción y la inversión minera, estos efectos se ven contrarrestados por los precios más altos de la energía, con el consiguiente deterioro de la relación de intercambio.
Las políticas monetaria y fiscal se están volviendo más restrictivas El gobierno ha apostado acertadamente por una ambiciosa consolidación fiscal y está eliminando paulatinamente las medidas de estímulo fiscal introducidas en respuesta al COVID-19. El gobierno pretende reducir el déficit estructural del sector público del 11% del PIB en 2021 al 3,3% del PIB en 2022 y en un 0,75% del PIB al año hasta 2026, de conformidad con la regla fiscal, para así estabilizar la deuda en torno al 44% del PIB. El gobierno ha aprobado recientemente un paquete de medidas fiscales con el fin de mitigar los efectos de los elevados precios del petróleo, a través del aumento de las subvenciones a los hogares y las empresas, y de prestar apoyo al empleo y las pymes en sectores rezagados. Se han incrementado las transferencias monetarias para aliviar el impacto de la inflación en los hogares vulnerables. La política monetaria se ha vuelto restrictiva después de que las autoridades aplicaran sucesivas subidas de la tasa de interés de referencia hasta situarla en el 8,25% en mayo. Se prevé que a lo largo de este año la tasa de interés oficial registre nuevas subidas, aunque de menor cuantía, hasta alcanzar el 9,4%, para luego mantenerse estable hasta finales de 2023. PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OECD 2022
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El crecimiento económico seguirá siendo débil a causa de la incertidumbre El retiro de estímulos fiscales, el descenso de los salarios reales como consecuencia de las fuertes presiones inflacionistas y una política monetaria más restrictiva pesarán sobre el crecimiento económico en 2022 y 2023. Se prevé que la inversión privada siga siendo débil, debido a la incertidumbre en torno a la nueva Constitución y a las tasas de interés más elevadas. Los niveles de empleo anteriores a la pandemia se alcanzarán gradualmente, con el apoyo de las subvenciones a la contratación, pero el nivel de informalidad laboral sigue siendo preocupante. Según las proyecciones, la inflación se moderará en 2023 derivado de la desaceleración de la actividad económica, pero se mantendrá elevado debido al impacto en los precios del petróleo del embago de la UE a Rusia. Entre los riesgos a la baja figuran cambios repentinos en la confianza de los mercados financieros mundiales susceptibles de aumentar los costos de financiamiento, ampliar el déficit por cuenta corriente y debilitar aún más la moneda nacional. Una moneda depreciada podría hacer subir la inflación, pero los efectos más graves se verán mitigados por las grandes reservas de divisas. La inflación podría ser mayor de lo previsto si las presiones inflacionistas sobre la energía y los alimentos se prolongan. Una desaceleración más pronunciada en China, el principal socio comercial, perjudicaría la inversión y el crecimiento. Los riesgos al alza para el crecimiento son un aumento sostenido de los precios del cobre y una resolución más rápida de los cuellos de botella de las cadenas de suministro mundiales.
Mejorar la seguridad energética e impulsar la productividad deben ser prioridades La riqueza de Chile en fuentes de energía renovable ofrece un gran potencial de exportación. Una mayor inversión en energías renovables, unida a la aceleración de la eliminación de plantas de carbón, puede contribuir a diversificar la economía e impulsar la productividad, reduciendo al mismo tiempo la dependencia y los costos energéticos. La reciente Estrategia Nacional del Hidrógeno Verde tiene el potencial de descarbonizar la economía, especialmente la industria minera. Para garantizar un financiamiento adecuado del gasto social y de infraestructuras será necesario aumentar los ingresos fiscales, limitando en mayor medida la evasión fiscal, elevando el impuesto a las propiedades y los relacionados con las emisiones de CO2, así como ampliando la base del impuesto a la renta de las personas físicas. Reforzar la competencia, fomentar la adopción de tecnologías digitales y simplificar la carga regulatoria impulsaría las necesarias ganancias de productividad, así como el crecimiento potencial. La mejora de la calidad de la educación pública y de la formación profesional mitigaría las consecuencias de la pandemia y disminuiría las desigualdades. Reforzar las prestaciones de desempleo y ampliar la cobertura de los programas de transferencias monetarias para personas vulnerables, reduciendo simultáneamente su segmentación, permitiría fortalecer la recuperación del mercado laboral y mejorar la equidad.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OCDE 2022