|1
Perú Se pronostica un crecimiento del PIB de 2,6% en 2023 y del 2,9% en 2024, impulsado principalmente por el aumento de la producción y exportaciones mineras, y la recuperación del turismo. La inflación todavía elevada y el endurecimiento de las condiciones financieras pesarán en el consumo de los hogares. La elevada incertidumbre política, la baja confianza empresarial y la lentitud estructural en la ejecución presupuestaria a nivel regional y local limitarán la inversión. La inflación, que ha comenzado a descender, convergerá hacia la meta del 2% en el transcurso de 2024. La informalidad, que se encuentra por encima de los niveles previos a la pandemia, ampliará las desigualdades. El Banco Central debe mantener una postura restrictiva para garantizar que las expectativas de inflación se vuelvan a anclar. Asegurar la sostenibilidad fiscal dependerá del mantenimiento de la senda de consolidación fiscal prevista. Una creación de empleo formal rezagada, niveles altos de pobreza y elevados precios de los alimentos y la energía, hacen necesario un apoyo fiscal focalizado en los más vulnerables. Una reforma fiscal que eleve los ingresos públicos estructuralmente bajos ayudaría a dar respuesta a las necesidades sociales y de infraestructura urgentes, a mejorar la progresividad fiscal y a hacer que el crecimiento sea más inclusivo. Ampliar la generación de electricidad a partir de recursos renovables contribuiría a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y sus costos. La conflictividad social en la minería y la elevada inflación lastran el crecimiento Tras superar los niveles previos a la pandemia en 2021, la actividad económica ha perdido impulso. La actividad económica creció un 3,5% en el primer semestre de 2022, gracias a la rápida recuperación del empleo, los retiros de los fondos de pensiones y el acelerado crecimiento del crédito, lo que propició el dinamismo del consumo de los hogares. Entre julio y setiembre, la actividad económica creció sólo un 1,7% interanual. La recuperación de los sectores más favorecidos por la relajación de las restricciones asociadas al COVID-19 comenzó a disiparse y se vio contrarrestada por la debilidad registrada en la minería y la agricultura. Gran parte de la pérdida de producción minera se debe a interrupciones provocadas por protestas que tuvieron lugar en minas de cobre. La incertidumbre política socavó la confianza empresarial y la producción manufacturera se contrajo en los últimos tres meses. El debilitamiento de las exportaciones, junto con la subida de los precios del petróleo y el consiguiente aumento de la factura de las importaciones, están ampliando el déficit por cuenta corriente. El empleo se ha recuperado y está por encima de los niveles anteriores a la pandemia, pero la informalidad ha aumentado, alcanzando el 70% de la población activa.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OECD 2022
2
Perú
Fuente: BCRP; e INEI.
Perú: Demanda, producción y precios 2019
Perú PIB a precios de mercado Consumo privado Consumo del gobierno Formación bruta de capital fijo Demanda interna final Acumulación de existencias¹ Demanda interna total Exportaciones de bienes y servicios Importaciones de bienes y servicios Exportaciones netas¹ Partidas de informe Deflactor del PIB Índice de precios al consumidor Índice de inflación subyacente² Tasa de desempleo (% de fuerza laboral) Saldo por cuenta corriente (% del PIB)
2020
Precios corrientes, en PEN mil millones
761.6 493.6 100.7 159.8 754.1 - 1.2 752.9 183.1 174.4 8.7 _ _ _ _ _
2021
2022
2023
2024
Cambios porcentuales, volumen (precios de 2007)
-10.9 -9.6 8.4 -16.7 -8.8 -1.3 -10.1 -18.2 -15.4 -0.7
13.2 11.4 6.4 35.3 15.2 -0.3 15.4 17.0 25.0 -2.3
2.7 4.4 -0.9 2.1 3.2 -0.8 2.4 5.3 4.2 0.2
2.6 3.1 0.4 1.3 2.3 0.5 2.8 3.4 3.9 -0.2
2.9 2.8 1.1 1.7 2.3 0.0 2.3 4.6 2.2 0.5
3.8 1.8 1.9 7.7 1.2
8.4 4.0 2.2 5.9 -2.4
5.0 7.9 4.7 4.8 -4.1
3.7 7.0 5.6 4.8 -3.5
2.2 3.2 3.1 4.5 -2.2
1. Contribución a las variaciones del PIB real, cantidad en la primera columna. 2. Índice de precios al consumidor excluyendo alimentos y energía. Source: OCDE, base de datos de Perspectivas Económicas 112.
La inflación general anual de los precios al consumo alcanzó un máximo del 8,8% en junio y ahora está en una trayectoria descendente, pero sigue siendo elevada. La inflación subyacente alcanzó el 5,7% en octubre. Los principales factores responsables de la alta inflación han sido el aumento de los precios de los alimentos y la energía. Además, la moneda se ha depreciado en un entorno de incertidumbre política interna y a nivel mundial, haciendo que las expectativas de inflación a un año se situaran en el 4,8% en octubre, por encima del rango de tolerancia del Banco Central de 1-3%. Los aumentos salariales se han contenido, y en agosto los salarios reales bajaron un 1,3% respecto al año anterior.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OECD 2022
3
Las políticas monetaria y fiscal seguirán siendo restrictivas Para proteger los hogares de la alta inflación, el gobierno ha tomado medidas de emergencia, como la exoneración del pago de la mayoría de los impuestos sobre la gasolina, la entrega de vales para los pobres para comprar gas para cocinar y alimentos, y el aumento de las transferencias monetarias para los hogares vulnerables y los ancianos. Además, el gobierno ha elevado el salario mínimo en un 10% y ha permitido otro retiro extraordinario de los fondos de pensiones, la sexta desde que comenzó la pandemia. El gobierno ha apostado acertadamente por una ambiciosa consolidación fiscal para garantizar la sostenibilidad fiscal y mantener la credibilidad del marco fiscal. En 2022, el déficit público se situará alrededor del 2% del PIB, muy por debajo del límite del 3,7% previsto por la regla fiscal. El retorno a las reglas fiscales existentes antes de la pandemia debería ayudar a reducir la deuda pública a menos del 30% del PIB de aquí a 2032, desde el 36% del PIB en 2021, y a situar el déficit público por debajo del 1% del PIB en 2026. La rezagada creación de empleo formal y los altos niveles de pobreza indican la necesidad de prestar un apoyo fiscal bien focalizado. Con las presiones inflacionarias cediendo, el Banco Central pondrá pronto fin al ciclo de endurecimiento de la política monetaria, y mantendría la tasa de política monetaria sin cambios hasta mediados de 2024 para garantizar que las expectativas de inflación vuelvan a estar ancladas.
El crecimiento económico seguirá siendo débil en un entorno de incertidumbre El crecimiento del consumo de los hogares se verá respaldado por la liquidez aún disponible procedente de los retiros de los fondos de pensiones y la creación de empleo, pero se verá amortiguado por una inflación todavía elevada, la baja confianza de los hogares y el significativo endurecimiento de las condiciones financieras. Las recientes medidas de apoyo al financiamiento de las pymes, las nuevas y ampliadas exenciones fiscales y las medidas de fomento de las alianzas público-privadas apoyarán la inversión privada, pero compensarán parcialmente el impacto de la incertidumbre política y las elevadas tasas de interés en la confianza empresarial y la inversión privada. La inversión pública permanecerá débil debido a la ejecución presupuestaria estructuralmente baja a nivel local y regional. El crecimiento del PIB se recuperará en 2024, a medida que las condiciones monetarias se relajen y el crecimiento mundial repunte. La inflación debería converger lentamente hacia el objetivo del 2% en el segundo semestre de 2024. Los principales riesgos a la baja para las perspectivas son un aumento de la incertidumbre política a nivel nacional, un endurecimiento de la política monetaria mayor a lo previsto en las economías avanzadas, conflictividad en la minería, malestar social relacionado con la escasez de fertilizantes y los altos precios de los alimentos y la energía. El mayor o menor crecimiento en China, el principal socio comercial, podría afectar a los precios de las materias primas y a la demanda de exportaciones.
Son necesarias reformas para reactivar el crecimiento y reducir las desigualdades El fortalecimiento de la productividad y la inversión dependerá de una mayor competencia, el aumento de la calidad de la infraestructura pública y una mejor capacidad estatal. Un reciente programa de estímulo – Impulso Perú- tiene como objetivo impulsar la inversión, pero su implementación es un desafío. Una mayor inversión en energías renovables puede contribuir a diversificar la economía e impulsar la productividad, reduciendo al mismo tiempo la dependencia de los combustibles fósiles y los costos. En el mediano plazo, la introducción de un impuesto al carbono y la gradual eliminación de subsidios a los combustibles fósiles ayudaría en la transición energética y crearía el espacio fiscal para apoyar a los más vulnerables. Para garantizar un financiamiento adecuado del gasto social y de infraestructuras será necesario mejorar la eficiencia del gasto y elevar los ingresos tributarios. Reducir el gasto tributario y la
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OECD 2022
4 evasión fiscal, al tiempo que se aumenta la progresividad del sistema, será clave para el crecimiento inclusivo. Ampliar la cobertura de la protección social y de los beneficios de los programas asistenciales y reducir los costos laborales para los trabajadores de bajos ingresos frenarían la informalidad. La mejora de la calidad de la educación pública y de la formación profesional impulsaría la productividad y reduciría la informalidad y las desigualdades.
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE LA OCDE © OECD 2022