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Costa Rica El PIB crecerá un 2,3% en 2023 y un 3,7% en 2024. Una inflación elevada y una política monetaria restrictiva frenarán el consumo privado en 2023, y la disciplina fiscal contendrá el gasto público. Las exportaciones se verán penalizadas por un crecimiento mundial más débil en 2023, pero cobrarán fuerza en 2024. La inflación anual alcanzó recientemente un máximo del 12%, pero se prevé que descienda hasta el 4,2% en promedio anual en 2024, todavía por encima del objetivo del 3%. Las perspectivas fiscales han mejorado gracias a la plena aplicación de la regla fiscal y a unos ingresos mejores de lo previsto. Sin embargo, con una deuda pública en el 70% del PIB y un elevado gasto de intereses, la política fiscal deberá seguir siendo prudente. Se prevé que el endurecimiento de la política monetaria, iniciado en diciembre de 2021 para contener las presiones inflacionistas y evitar el desanclaje de las expectativas de inflación, continúe hasta finales de 2022. Mejorar la calidad y la eficiencia de la educación, prestando un apoyo más centrado en los estudiantes con rezago escolar y aumentando el número de graduados en ciencias, favorecería la equidad y un mayor crecimiento. Las exportaciones han impulsado el crecimiento en un entorno de alta inflación A pesar del dinamismo de la actividad del ICT, la demanda interna se debilitó en los tres primeros trimestres de 2022, ya que la elevada inflación y una política monetaria más restrictiva pesaron sobre el consumo privado, al tiempo que la inversión pública se mantuvo baja. Las exportaciones siguen apoyando el crecimiento del PIB, la demanda de manufacturas sigue siendo sólida y la actividad turística se acerca a los niveles anteriores a la pandemia.
Costa Rica
1. La línea negra horizontal discontinua indica la meta de inflación de la política monetaria. El área sombreada indica la banda de tolerancia alrededor de la meta de inflación (+2% a +4%). La inflación general y la subyacente indican, respectivamente, la tasa de inflación general de los precios al consumo y la tasa de inflación subyacente de los precios al consumo, que excluye los alimentos y la energía. Fuente: Banco Central de Costa Rica.
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Costa Rica: Demanda, producción y precios 2019
Costa Rica
2020
Precios corrientes, en CRC billones
PIB a precios de mercado Consumo privado Consumo del gobierno Formación bruta de capital fijo Demanda interna final Acumulación de existencias¹ Demanda interna total Exportaciones de bienes y servicios Importaciones de bienes y servicios Exportaciones netas¹ Partidas de informe Deflactor del PIB Índice de precios al consumidor Índice de inflación subyacente² Tasa de desempleo (% de fuerza laboral) Saldo por cuenta corriente (% del PIB)
37.8 24.3 6.3 6.1 36.8 - 0.1 36.7 13.0 11.9 1.1 _ _ _ _ _
2021
2022
2023
2024
Cambios porcentuales, volumen (precios de 2017 )
-4.3 -6.9 0.8 -3.4 -5.0 0.2 -4.8 -10.6 -12.9 0.4
7.8 7.0 1.7 11.0 6.6 1.1 7.8 15.9 16.9 0.3
4.3 3.6 2.1 1.6 3.0 -0.8 1.8 12.2 5.5 2.5
2.3 2.3 0.1 -0.5 1.4 0.6 1.7 8.8 8.5 0.6
3.7 2.7 0.8 5.5 2.9 0.0 2.8 9.1 7.5 1.1
0.8 0.7 1.3 19.5 -1.1
2.0 1.7 0.9 16.4 -3.3
7.8 8.8 4.5 12.2 -4.4
6.4 6.9 5.8 11.4 -3.8
4.2 4.2 4.2 11.1 -2.7
1. Contribución a las variaciones del PIB real, cantidad en la primera columna. 2. Índice de precios al consumidor excluyendo alimentos y energía. Fuente: OCDE, base de datos de Perspectivas Económicas 112.
La inflación general y la subyacente se situaron en octubre en el 9% (interanual) y el 6,1%, respectivamente, por encima de la meta de inflación del 3%, pero por debajo del máximo registrado en agosto. Las presiones de los costos internos siguen contenidas y los salarios reales disminuyeron un 3,8% en agosto con respecto a diciembre de 2021. Las expectativas de inflación de los hogares para los próximos dos años (la mediana) aumentaron hasta el 5,4% en octubre, desde el 5% del mes anterior, y se mantienen por encima del extremo superior de la banda de tolerancia de la inflación (2-4%). Para mitigar el impacto del aumento de los precios de la energía y los alimentos, en julio se congeló el impuesto sobre los carburantes durante seis meses (con un costo estimado del 0,05% del PIB de 2021) y en septiembre se estableció un subsidio mensual de unos 90 dólares para los hogares pobres, renovable por un periodo de hasta tres meses (con un costo estimado del 0,05% del PIB de 2021).
La prudencia fiscal y la política monetaria estricta van a continuar El cumplimiento de la regla fiscal mantendrá el gasto público controlado, permitiendo respetar los objetivos fiscales del gobierno durante el horizonte de proyección. Se prevé que la necesidad de financiación neta de la administración central caiga al 4% en 2022, al 2,6% en 2023 y al 2,2% en 2024. Según estas hipótesis, la deuda pública alcanzará un punto de inflexión máximo en torno al 70% en 2022 antes de empezar a disminuir. Las proyecciones suponen que el endurecimiento de la política monetaria continuará hasta finales de 2022 y que la tasa de interés de referencia alcanzará el 9%. Se prevé que la política monetaria empiece a relajarse a finales de 2023 y que la tasa de inflación se acerque al límite superior de la banda de tolerancia de inflación del 2-4%. Se estima que la tasa de la política monetaria se reducirá en 50 puntos básicos en el cuarto trimestre de 2023 y en el primer trimestre de 2024, y en 25 puntos básicos en cada uno de los tres trimestres siguientes, hasta alcanzar el 7,25% en el cuarto trimestre de 2024.
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El crecimiento se fortalecerá gradualmente tras la ralentización de 2023 El crecimiento se ralentizará hasta el 2,3% en 2023, antes de fortalecerse hasta el 3,7% en 2024 a medida que la economía mundial se recupera. Una persistente inflación elevada y una política monetaria restrictiva afectarán los ingresos reales disponibles de los hogares, debilitando el consumo privado en el segundo semestre de 2022 y en 2023, atenuando así el impacto positivo de la presumible recuperación total del turismo sobre la actividad económica y el empleo. El crecimiento de las exportaciones se ralentizará en 2023 y cobrará impulso en 2024, a medida que la demanda mundial se fortalezca. El flujo de inversión directa extranjera previsiblemente continuará durante el período de proyección, mientras que la inversión pública seguirá siendo débil. En cuanto a la inflación, la proyección es una caída al 6,9% en 2023 y al 4,2% en 2024, a medida que las presiones inflacionistas externas desaparezcan y las presiones de los costos internos se contengan gracias a una política monetaria restrictiva. El alto grado de dolarización de la economía costarricense expone al país a riesgos asociados al financiamiento externo y a movimientos del tipo de cambio. En el lado positivo, los renovados esfuerzos por profundizar en la integración comercial podrían traer consigo un aumento de las exportaciones.
Impulsar la reforma estructural aumentaría el crecimiento y la equidad Proseguir la aplicación de las reformas estructurales iniciadas durante el proceso de adhesión a la OCDE aumentaría el crecimiento y la resiliencia económica y reduciría las grandes desigualdades de ingresos. La creación de ventanillas únicas virtuales podría aliviar la elevada carga administrativa que conlleva fundar una empresa. Mejorar la calidad y la eficiencia de la educación, prestando un apoyo más focalizado en los estudiantes con rezago escolar y aumentando el número de graduados en ciencias, favorecería la equidad y un mayor crecimiento. Para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas de carbono en 2050, Costa Rica debería reducir las emisiones del sector del transporte, reforzando la red de transporte público y ampliando la flota de vehículos sin emisiones, así como manteniendo la política de que el 100% de electricidad se produzca a partir de fuentes renovables.
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