Costa Rica El PIB crecerá un 3,9% en 2022 y un 2,9% en 2023. La fuerte demanda externa impulsará el crecimiento, con una recuperación más gradual del sector turístico. El consumo se fortalecerá de forma más paulatina, respaldado por una mejora progresiva del mercado laboral y la aceleración de la campaña de vacunación. La inversión privada repuntará con fuerza, animada por una mejora en las perspectivas económicas. La inflación subirá gradualmente, pero se mantendrá probablemente por debajo de la tasa objetivo del 3%, ya que los recursos productivos ociosos siguen siendo elevados. La política fiscal debería seguir reasignando gasto hacia la protección social para apoyar la recuperación, al tiempo que se finaliza la reforma del empleo público y se aumentan los ingresos fiscales para garantizar la sostenibilidad de la deuda y mejorar la eficiencia del sector público. La política monetaria tendría que mantenerse expansiva mientras que la inflación se mantenga por debajo de la tasa objetivo del Banco Central. La eliminación progresiva de las restantes exenciones a la ley de promoción de la competencia impulsaría la productividad y reduciría los precios. Trasladar parte de la carga fiscal de las cotizaciones a la seguridad social a los impuestos sobre los bienes inmuebles y reducir el costo de creación de empresas impulsaría la creación de empleo formal. La recuperación del empleo va a la zaga de la actividad económica La recuperación de la actividad económica avanza rápidamente y en septiembre de 2021 esta se encontraba un 2.6% por encima del nivel anterior a la pandemia, impulsada por la fuerte demanda externa de manufacturas, servicios empresariales y productos agrícolas, incluyendo las actividades tanto del Régimen de Zona Franca (dispositivos médicos, alimentos procesados) como del Régimen Definitivo (productos de plástico y metal). El aumento de los precios de las materias primas importadas, en particular las energéticas, y una ligera depreciación del tipo de cambio han contribuido a una mayor inflación de los precios al consumo, que alcanzó una tasa del 2,5% en octubre, por encima del extremo inferior de la banda de inflación prevista por el Banco Central (2%-4%). Las expectativas del mercado sobre la inflación a 36 y 60 meses se mantienen bien ancladas, y las presiones inflacionistas sobre los salarios siguen contenidas.
Costa Rica La recuperación del empleo va por detrás de la de la actividad económica¹
Las presiones inflacionarias en los precios al consumidor permanecen contenidas³
Índice, Feb 2020 = 100 105
% 14 General
Subyacente
Productor
12
100
10 95
8
90
6 4
85
75 feb 20
2
Nivel de actividad económica²
80
Nivel de empleo
may 20
ago 20
nov 20
feb 21
may 21
0 ago 21
0
0
2019
2020
2021
-2
1. La línea negra horizontal indica el nivel prepandémico (febrero de 2020). 2. La actividad económica se mide mediante el índice mensual de actividad económica (IMAE). 3. General, subyacente y productor indican, respectivamente, la tasa de inflación general de precios al consumidor, la tasa de inflación de precios al consumidor subyacente y la tasa de inflación de precios al productor. La tasa de inflación subyacente mide la inflación en los precios al consumidor excluidos los componentes de alimentos y energía. Fuente: Banco Central de Costa Rica.
Costa Rica: Demanda, producción y precios 2018
Costa Rica PIB a precios de mercado Consumo privado Consumo del gobierno Formación bruta de capital fijo Demanda interna final Acumulación de existencias¹ Demanda interna total Exportaciones de bienes y servicios Importaciones de bienes y servicios Exportaciones netas¹ Partidas de informe Deflactor del PIB Índice de precios al consumidor Índice de inflación subyacente² Tasa de desempleo (% de fuerza laboral) Saldo por cuenta corriente (% del PIB)
2019
Precios corrientes, en CRC billones
2020
2021
2022
2023
Variación porcentual, volumen (precios de 2012)
36,0 23,4 5,8 6,6 35,8 0,1 35,8 12,2 12,0 0,2
2,3 1,8 5,3 -6,5 0,8 0,4 1,3 3,1 0,1 1,0
-4,1 -4,8 0,7 0,7 -2,9 -0,5 -3,4 -9,5 -7,9 -0,7
5,0 3,1 0,3 9,4 3,8 1,5 4,7 16,5 16,1 0,4
3,9 3,5 1,0 8,6 4,0 -0,7 3,1 10,1 8,0 0,9
2,9 3,4 0,0 3,1 2,8 0,0 2,7 6,7 6,5 0,2
_ _ _ _ _
2,2 2,1 2,7 11,8 -2,1
0,2 0,7 1,3 19,5 -2,3
2,0 1,6 0,8 16,8 -3,2
1,9 2,4 2,0 14,3 -2,6
2,3 2,6 2,6 13,4 -2,6
1. Contribución a las variaciones del PIB real, cantidad en la primera columna. 2. Índice de precios al consumidor excluyendo alimentos y energía. Fuente: OCDE, base de datos de Perspectivas Económicas 110.
Dos olas de contagios desde abril, la última de las cuales alcanzó su máximo a finales de septiembre, sometieron la capacidad de los hospitales a una presión considerable y han frenado la reapertura de la economía. Esto ha afectado especialmente a los sectores intensivos en mano de obra (hoteles y restaurantes, sectores de servicios presenciales), moderando la recuperación del empleo. Los avances en la campaña de vacunación (cerca del 73,4% de toda la población había recibido al menos una dosis a principios de noviembre) permitirán que se levanten más restricciones en los próximos meses.
La reasignación del gasto público y los bajos tipos de interés apoyan la recuperación A pesar del limitado espacio fiscal, Costa Rica está apoyando la recuperación a través de la reorientación del gasto público hacia programas sociales y el sector de la salud. La situación fiscal ha mejorado recientemente gracias a la fortaleza de los ingresos y a la contención del gasto de conformidad con la regla fiscal. Las proyecciones suponen la aprobación tanto de la reforma del empleo público como de medidas adicionales que aumentan los ingresos fiscales. Sin embargo, siguen sin legislarse las medidas contempladas para elevar los ingresos que son fundamentales para cumplir con el plan fiscal del gobierno de alcanzar un superávit primario del 1% del PIB en 2023 y así situar la proporción de la deuda pública con respecto al PIB en una senda descendente. Asimismo, la aprobación del proyecto de ley de empleo público es crucial para mejorar la eficiencia del gasto público y garantizar que una mayor proporción del mismo se destine a los grupos más vulnerables. El programa de líneas de crédito del Banco Central, dotado de un importe alrededor de 2,3% del PIB y que tenía por objeto facilitar liquidez al sector privado, finalizó el pasado mes de junio. Este programa se utilizó en casi su totalidad para renovar créditos ya existentes a tipos de interés más bajos, y se dirigió en su mayor parte a familias y a microempresas y pequeñas empresas, que recibieron alrededor del 70% del importe total. El Banco Central también está
apoyando la recuperación manteniendo los tipos de interés en niveles históricamente bajos, y tendría que seguir haciéndolo mientras que las expectativas de inflación continúen bien ancladas y la inflación permanezca por debajo del objetivo del 3%. Un banco central independiente, centrado en mantener una inflación baja y estable, resulta clave para sortear posibles episodios de incertidumbre y volatilidad financiera.
La demanda interna se fortalecerá gradualmente En un principio, el crecimiento estará impulsado por las exportaciones, y la demanda interna se irá fortaleciendo gradualmente, conforme se vayan levantando el resto de las restricciones económicas en el primer semestre de 2022 y la campaña de vacunación vaya avanzando. La reactivación gradual del turismo a lo largo de 2022 y 2023 apoyará la recuperación de los sectores intensivos en mano de obra, mejorando el empleo. Se prevé que la mejora de las finanzas públicas continúe gracias a la contención del gasto público, en consonancia con la regla fiscal, e ingresos más elevados favorecidos por la mayor actividad económica. Sin embargo, un bloqueo político que retrasara la aprobación de las medidas fiscales adicionales de apoyo a los planes fiscales del gobierno obstaculizaría estas mejoras y comprometería la sostenibilidad de la deuda pública, con posibles repercusiones negativas en los mercados financieros y el tipo de cambio. Se prevé que la tasa de inflación alcance el 2,4% en 2022 y el 2.9% a finales de 2023, aumentando gradualmente en función del ritmo de recuperación de la demanda interna y de las condiciones del mercado laboral, a medida que se vayan absorbiendo lentamente los grandes recursos productivos ociosos del país, que están conteniendo las presiones inflacionistas. El alto grado de dolarización de la economía costarricense expone el país a riesgos asociados a movimientos bruscos en el tipo de cambio, que podrían derivarse de un endurecimiento inesperado de las condiciones financieras mundiales. Una recuperación del sector turístico superior a la prevista impulsaría las exportaciones y la recuperación del mercado laboral.
La continuación de las reformas reforzaría la recuperación Seguir adelante con las reformas estructurales iniciadas durante el proceso de adhesión a la OCDE reforzaría la recuperación y garantizaría que más costarricenses se beneficiaran de ella. Reforzar la red de cuidado infantil permitiría a más mujeres acceder a empleos formales y contribuiría a reducir las grandes desigualdades educativas. Fortalecer el buen gobierno corporativo y los resultados de las empresas estatales tendría repercusiones en toda la economía, ya que estas desempeñan un papel dominante en muchos sectores clave de la economía, como el sector eléctrico y el bancario. La elevada carga administrativa que conlleva fundar una empresa podría reducirse mediante la creación de ventanillas únicas virtuales, en las que poder cumplir todos los requisitos administrativos de una sola vez y a través de Internet. Costa Rica está avanzando en la aplicación del Plan Nacional de Descarbonización, que pretende alcanzar el objetivo de emisiones netas cero para 2050. Entre las iniciativas emprendidas figuran el aumento de la proporción de vehículos con cero emisiones en la flota de transporte público y el mantenimiento del 100% de electricidad producida a partir de fuentes renovables.