PRUEBAREVISTA


![]()


El término industria 4.0 se refiere a un nuevo modelo de organización y de control de la cadena de valor a través del ciclo de vida del producto y a lo largo de los sistemas de fabricación apoyado y hecho posible por las tecnologías de la información. El término industria 4.0 se utiliza de manera generalizada en Europa, si bien se acuñó en Alemania. También es habitual referirse a este concepto con términos como “Fábrica Inteligente” o "Internet industrial". En definitiva se trata de la aplicación a la industria del modelo "Internet de las cosas" (IoT). Todos estos términos tienen en común el reconocimiento de que los procesos de fabricación se encuentran en un proceso de transformación digital, una "revolución industrial" producida por el avance de las tecnologías de la información y, particularmente, de la informática y el software [1]. (Les objets connectés et agents intelligents amorcent la quatrième révolution industrielle, 2013) (Vázquez, 2023) (Román, 2016)
La cuarta revolución industrial1
En la primera Revolución Industrial, entre los siglos XVIII y XIX, se mecanizaron los procesos de producción, transformando la economía agraria y artesanal en otra liderada por la industria.

La segunda transición, en el siglo XX, trajo la producción en serie, con la aparición de fábricas y líneas de montaje que permitieron fabricar productos para el gran consumo. El final del Siglo XX trae una nueva transformación. El despliegue de la electrónica y la informática en los procesos industriales permitió automatizar las líneas de producción y que las máquinas reemplazaran a las personas en tareas repetitivas. Dos décadas de vertiginosos avances en la tecnología de Internet han producido un impacto radical en la economía y en la sociedad. La convergencia de las tecnologías de la información con la sensórica y la robótica están transformado la internet tradicional (información y personas) en internet de las cosas (IoT). Y este nuevo escenario aplicado a la industria ha producido un impacto disruptivo en ésta, abriendo un escenario de enormes oportunidades basado en el aprovechamiento de la informática.
1 Román, J. L. (2016). “Industria 4.0: la transformación digital de la industria”,. En Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto.
Este concepto de Industria 4.0 expresa la idea de que el mundo se encuentra en los prolegómenos de lo que podría llamarse Cuarta Revolución Industrial (o sea, en una fecha próxima a un hito importante en el desarrollo industrial, que justifique decir que se ha iniciado una nueva fase o una nueva etapa). Después del desarrollo de la máquina de vapor y de la mecanización (segunda mitad del siglo XVIII), después del desarrollo de la electricidad con fines domésticos e industriales (fin del siglo XIX), y después de la automatización (siglo XX), la nueva etapa (cuarta etapa) de la transformación industrial muy posiblemente estará sustentada en la llamada fábrica inteligente, caracterizada por la interconexión de máquinas y de sistemas en el propio emplazamiento de producción, y caracterizada por un fluido intercambio de información con el exterior (con el nivel de oferta y demanda de los mercados, y/o con los clientes, y/o los competidores, y/o con otras fábricas inteligentes, etc) [3].
Este concepto de nueva estructuración industrial o Industria 4.0, fue manejado por primera vez en la Feria de Hannover (salón de la tecnología industrial) en el año 2011. Y en la misma feria pero en el año 2013, un pormenorizado informe detallando este concepto y sus implicaciones, también fue presentado y defendido por un selecto grupo de trabajo e investigación [4].

Industria 4.0 en México
Los industriales que durante los siglos 18 y 19 se plantearon incorporar la máquina de vapor en sus fabricas afrontaron este mismo dilema: pagar máquinas o pagar manos.
Por eso, las sociedades que experimentan revoluciones industriales viven bajo el efecto de un apocalipsis laboral, pues la mano de obra teme el fin del trabajo manual y su sustitución por una eternidad de producción mecanizada [2].
Pero en México esta profecía está lejos de cumplirse, porque “si el coste de la mano de obra es bajo, el caso de negocio para invertir en maquinaria es menos probable que suceda”, afirma el socio de McKinsey Global Institute, Michael Chui, en entrevista para Forbes México.
Michael Chui colaboró en la elaboración del estudio “Trabajos perdidos, trabajos ganados: transiciones de la fuerza laboral en una era de automatización”, en el cual se afirma que los salarios medios-bajos de México pueden ser un freno para el proceso de automatización del país.
Este estudio se hizo sobre la consideración de que “la automatización empieza a adoptarse sólo cuando su coste se equipara al de la mano de obra”, en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial, que conllevará la instalación de fábricas inteligentes, los “cobots” (robots colaborativos) y sistemas ciberfísicos.
Por tanto, si la industria mexicana no está en los niveles de robotización de países con los que se compara y aspira a competir es, en gran parte, porque aún existe la alternativa de la mano de obra.
Y esto es así porque en México “la mano de obra es objetivamente barata”, afirma el socio responsable de Innovación y Manufactura en Consultoría de Deloitte México, Bruno Juanes.
Barata, competitiva, de bajo costo
El salario mínimo en México para 2018 es de 88.36 pesos al día y el promedio mensual de ingresos per cápita en el país durante 2017 fue de 2,216.86 pesos.
Hay otros factores que contribuyen a que el capital humano mexicano se considere comparativamente barato o competitivo, como afirman algunos colectivos: abundante oferta de trabajo, sobre todo joven; devaluación constante desde hace décadas; jornadas de 48 horas semanales, y el protocolario rol de los sindicatos, según cuenta Jorge Carrillo, profesor de El Colegio de la Frontera Norte.
“En la manufactura de exportación, la gran mayoría de las multinacionales están sindicalizadas en gremios de protección. Hay diversidad, pero en general son propatronales.
Entonces, además de ser barata, tienes una mano de obra estable y controlada”, explica en entrevista.

Industria 4.0 por sectores
Revolución industrial: ¿evitable?2
¿Puede México optar por mantenerse al margen de las revoluciones industriales o bien éstas son intrínsecas al sistema de producción industrial?
El socio de McKinsey Global Institute afirma que si bien el nivel salarial es el principal muro de contención de la revolución industrial en México, hay otros factores que afectan la decisión de invertir en maquinaria y robots.
“Si todavía por puro coste no salen los números, que las empresas piensen en la calidad y la productividad: un robot trabaja 24 horas cada día, sin prestaciones de ley ni vacaciones, y asegura calidad 100%”, afirma el socio de Deloitte Bruno Juanes.

Industria 4.0 en México
La situación de la industria 4.0 en México
Las empresas pequeñas y grandes son las que, concretamente, portan el estandarte de innovación para digitalizar diversos procesos, ahorrar costos y disminuir márgenes de error. A eso se suman los esfuerzos de diferentes ámbitos que buscan consolidar el uso de las tecnologías 4.0 en nuestro país. La cuarta revolución exige contar tanto con capital intelectual como con recursos materiales que permitan la ejecución y el desarrollo trascendente de las tecnologías 4.0.
No obstante, el contexto nacional plantea grandes retos acerca de tales intereses. Las áreas de oportunidad de nuestro país para la implementación de las tecnologías 4.0 van desde el ámbito de la formación profesional y abarcan los recursos con que cuentan las personas que están en formación o laborando. Desde años anteriores, la brecha entre lo que las empresas requieren y las competencias que los egresados de las carreras tienen ha sido motivo de preocupación entre los líderes empresariales; tal es el caso de Juan Pablo Castañón (presidente del Consejo Coordinador Empresarial 2015-2018), quien observó:
En el país 44 % de emprendedores afirman que es difícil contratar a personas con las habilidades que están necesitando y 40 % de los jóvenes no se sienten listos para estar en el mercado laboral actual".
Juan Pablo Castañón
A este escenario se suma la baja conectividad de la población mexicana. De acuerdo con las cifras recabadas por el INEGI en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares del 2020, el panorama de conectividad se vislumbra de la siguiente manera en términos de cifras:
El 72 % de la población utiliza internet (lo que significa 84.1 millones de usuarios de internet). Corea del Sur, por su parte, registra el 96.2 % de usuarios de internet (el país con porcentaje más alto en este tema). Estos números evidencian apenas un aspecto de la brecha tecnológica de nuestro país en relación con el panorama internacional.
Usuarios de internet
Porcentajes del uso de internet, según los dispositivos disponibles para la población mexicana.
Otra perspectiva acerca de la conectividad indica que solo el 60.6 % de hogares registran que tiene internet en casa. Este porcentaje corresponde al total nacional.
El estudio del INEGI también permite acotar que el uso del internet es un fenómeno urbano, pues el 78.3 % del total de la población que es usuaria de este servicio se ubica en las ciudades. Lo que contrasta con el 50.4 % de la población conectada en zonas rurales.
Tener presentes estas cifras año con año, principalmente, si nos desempeñamos como líderes en el ámbito industrial, nos permite recapacitar acerca de nuestro lugar en los avances tecnológicos, pero sobre todo vislumbrar aquello con lo que podemos contribuir para reducir las brechas tecnológicas en los diferentes contextos, tanto nacionales como internacionales.
Otro factor que apunta el estudio de McKinsey Global Institute es la disponibilidad de tecnología y la filosofía de cada empresa a la hora de invertir.
La mano de obra se sobrepone a la máquina en determinados sectores por una cuestión de precio. Pero tal y como apuntan los expertos, incluso esta victoria es temporal.
Es decir, el precio, que hace que hoy la mano de obra aún pueda con la máquina en determinados procesos, con el tiempo hará que ésta última acabe por imponerse.
Si México cediera a las presiones de Estados Unidos y Canadá para subir los salarios a 15 dólares la hora sería un factor que aceleraría la Revolución 4.0. Pero incluso ello resultaría insuficiente sin inversión en infraestructura, seguridad jurídica y racionalización de la burocracia, explica Bruno Juanes.
Más que un Apocalipsis laboral, para entender el rol que las revoluciones industriales desempeñan en nuestro sistema son útiles las profecías prehispánicas

Sector Automotríz
Los pilares de la Industria 4.0
Soluciones inteligentes Los productos inteligentes se caracterizan por disponer de electrónica, software embebido y conectividad lo que, en conjunto, le dotan de nuevas características, capacidades y funciones. Se les denomina sistemas ciber-físicos (CPS) y son los “habitantes” del ecosistema de la Internet de las cosas (IoT). La conectividad les proporciona capacidad de comunicación máquina a máquina (M2M) e interacción con humanos. El software les permite auto-gestionarse y tomar decisiones descentralizadas. Equipados con sensores captan información sobre su entorno y sobre su propio uso y estado, datos que pueden proporcionar a quien lo fabricó o gestiona su servicio. Estos mismos elementos se aplican no sólo a los productos sino a las máquinas que los fabrican, los sistemas de producción ciber-físicos(CPPS), que conforman la “Fábrica Inteligente”. Son máquinas con gran capacidad de comunicación M2M que ofrecen personalización, adaptación al entorno y a tareas nuevas. Gracias a su autogestión, productos y máquinas inteligentes se vuelven invisibles a los operadores y sólo precisan atención cuando precisan mantenimiento. Además, la comunicación M2M les permite auto-configurarse para adaptar su funcionalidad en tiempo real a las necesidades del cliente a lo largo de su ciclo de vida. Con ello se hace posible mejorar la experiencia del usuario, intensificar la interacción con el cliente y generar nuevos servicios añadidos (clave todo ello de los nuevos mercados a los que debe enfrentarse la industria).

Pilares de la Industria 4.0
Conclusión
Aunque la automatización podría dar lugar inicialmente a una reducción de puestos de trabajo no es evidente una reducción global del empleo industrial. La experiencia indica que el aumento en la productividad del trabajo tiende a conducir a nuevos puestos de trabajo (por ejemplo en la fabricación de robots, en la creación de sistemas virtuales industriales o en nuevos servicios industriales o postindustriales). Por otro lado, dado que el valor del servicio y la innovación se imponen al coste laboral se crearán nuevos puestos de trabajo, principalmente vinculados a nuevas tecnologías o diseño de productos y servicios. Un estudio reciente de la ITIF cuantifica el aumento en unos 150.000 empleos en el sector industrial, solamente en los EE.UU. También debe esperarse un cambio en la demanda del profesional de la Industria 4.0. El número del personal semi-cualificado irá en descenso y se crearán nuevos puestos de trabajo de alta cualificación sobre todo vinculados a tecnologías de la información. La industria, que ya se enfrenta a cierta escasez en la oferta de profesionales altamente cualificados en el sector de la informática precisará que la demanda y la formación universitaria se ajuste mejor a los requisitos de la industria 4.0 proporcionando ingenieros en informática con conocimientos en las tecnologías digitales que están en la base del nuevo modelo industrial.
Les objets connectés et agents intelligents amorcent la quatrième révolution industrielle. (24 de Abril de 2013). Obtenido de sitio.
Portella, A. (2018). Industria 4.0, una revolución que se retrasa en México. Forbes Staff
Rinn, T. (31 de Julio de 2014). Industry 4.0: A cuantum leap for industry. Obtenido de Industry 4.0: A cuantum leap for industry: ndustry 4.0: A quantum leap for industry / Thomas Rinn of Roland Berger Strategy Consultants
Román, J. L. (2016). “Industria 4.0: la transformación digital de la industria”,. En Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto.
Torres, G. (30 de Noviembre de 2021). URANY. Obtenido de URANY: https://urany.net/blog/industria-4-0-en-m%C3%A9xico
Vázquez, O. S. (2023). El futuro de la medicina en la industria 4.0 . El financiero , 5.
i Portella, A. (2018). Industria 4.0, una revolución que se retrasa en México. Forbes Staff.