“la sociedad actual y la tecnología”

“Centro deBachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No. 222 ”
“la sociedad actual y la tecnología”

integrantes del equipo: Garduñovelazquez Dario Alexander Perez Bautista Azul Elizabe
Tecnología e innovación para la ciudad inteligente. Progreso, perspectivas y desafíos nacionales
Mónica Copaja
Resumen
El acelerado crecimiento poblacional y los procesos de urbanización no planificada han desencadenado una serie de problemas medioambientales, sociales y económicos que obstaculizan el desarrollo de las ciudades y afectan a la calidad de vida de sus habitantes. El modelo de Ciudad Inteligente busca resolver estos desafíos de la ciudad contemporánea mediante sistemas inteligentes e interdependientes, basados en nuevas tecnologías de la información y la comunicación, con el objetivo de gestionar los recursos naturales y económicos de forma más eficiente.

Muchas ciudades ya han comenzado su transformación en Ciudades Inteligentes, con enfoques diferenciados según sus propias necesidades y visiones. Este artículo compara las experiencias de Barcelona, Medellín y Lima.
Etiquetas: Ciudades inteligentes; desarrollo urbano sostenible; gestión urbana; Gobierno inteligente; Tecnologías de la información y la comunicación Introducción Los efectos del crecimiento demográfico, producto del desplazamiento de la población hacia los centros urbanos, continúan siendo un reto para las ciudades. La ONU señala que en la actualidad el 54% de la población mundial vive en áreas urbanas y se estima que para 2050 se incrementará a un 66% (United Nations, 2014).
crecimiento acelerado de la población urbana y los procesos de urbanización no planificados han generado ciudades complejas que enfrentan desafíos cada vez mayores. Esto nos obliga a repensar, reorientar y reorganizar nuestros sistemas de ciudades para adaptarnos a las demandas actuales, mediante nuevos modelos, planes y estrategias de desarrollo sostenible. En este contexto surge el modelo de ciudad inteligente o smart city que busca resolver los desafíos de la ciudad contemporánea a través de sistemas inteligentes interconectados, basados en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). No obstante, el concepto de ciudad inteligente ha sido redefinido de manera diferenciada en diversos informes e investigaciones de la academia, consultoras y organismos gubernamentales. 3 El concepto de ciudad inteligente Muchas de las definiciones avaladas por las empresas de tecnología y, a su vez, criticadas por sus detractores por ser de carácter tecnocentrista se enfocan únicamente en la utilización de las TIC para la recolección de datos como soporte para los servicios de la ciudad. Las visiones más antropocentristas, en cambio, consideran también factores sociales y económicos desde una perspectiva integrada, donde el ciudadano es el centro del desarrollo, extendiendo así la posibilidad de adaptar este modelo a ciudades menos desarrolladas que no tienen la capacidad de invertir en sistemas tecnológicos avanzados. la cual será tomada como referencia en el presente artículo. Una Ciudad Inteligente es una ciudad justa y equitativa centrada en el ciudadano que mejora continuamente su sostenibilidad y resiliencia aprovechando el conocimiento y los recursos disponibles, especialmente las Tecnologías y Comunicación (TIC), para mejorar la calidad de vida, la eficiencia de los servicios urbanos, la innovación y la competitividad sin comprometer las necesidades futuras en aspectos económicos, de gobernanza, sociales y medioambientales. Según este enfoque, cuando hablamos de una ciudad inteligente no nos referimos a una ciudad totalmente tecnificada y automatizada, donde el ciudadano hiperconectado pierde todo contacto humano, anulando así su posibilidad de acción y contribución a la gestión, y limitándose a ser un receptor de servicios.
Más bien, se trata de la participación de un "ciudadano inteligente" que cumple un rol fundamental en el proceso de transformación de la ciudad, ya que, por medio de la tecnología, interactúa con el entorno, aporta datos abiertos para la toma de decisiones y colabora en la planificación colectiva. Es decir, la incorporación de las nuevas tecnologías en la gobernanza urbana proporciona herramientas y soportes de implementación de servicios a los usuarios para una gestión más eficiente de los recursos naturales y económicos, a través de un gobierno participativo e interactivo.
Una ciudad inteligente no debería perder su identidad cultural e histórica producto de la tendencia hacia la homogeneización de las urbes contemporáneas, por el contrario, esta va a determinar y potenciar las características que la diferencian de otras metrópolis, así como la visión integral que delimitará sus objetivos y estrategias.

Para ello, los gobiernos deben fomentar una cultura de emprendimiento dentro de sus territorios, valorando el desarrollo tecnológico y el sentido de innovación local. Así, desde el propio capital humano, se aportará en la producción de conocimiento y búsqueda de soluciones que afronten los retos verdaderos de la ciudad, evitando importar modelos internacionales incompatibles con sus características y necesidades. Si bien la visión de ciudad inteligente varía según la vocación de la urbe, las necesidades que enfrenta y sus perspectivas se ha identificado como una característica en común la implementación progresiva de soluciones eficientes e innovadoras según las prioridades de cada una, buscando la integración y la compatibilidad de las mismas dentro de un plan de acción hacia un modelo global de ciudad sostenible e integrada.
Discusión
Una de las primeras cuestiones al abordar el tema de la ciudad inteligente es establecer si se trata de un concepto de moda o puede ser considerado como un modelo perdurable, ya que en los últimos años parece estar agotando su valor y queriendo adaptar su definición para asemejar a otros modelos de ciudad. En este sentido, la dispersión de definiciones sobre este concepto demuestra que no existe una dirección exacta en los objetivos de las ciudades en cuanto al uso de

tecnologías. Mientras tanto, el concepto de ciudad sostenible, que cuenta con una definición global que articula circularmente los pilares de lo económico, lo social y lo ambiental es adoptado por los gobiernos debido a los objetivos comprensibles que representa para favorecer la calidad de vida en las ciudades. En efecto, las Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) propuestas por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea (2013), y financiadas a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el periodo 2014-2020 abordan aspectos similares a las ciudades inteligentes, priorizando las medidas integradas para enfrentar retos económicos, medioambientales, climáticos, sociales y demográficos hacia una ciudad sostenible y resiliente. En este marco, las Naciones Unidas (UN-Habitat, 2015) señalan que es necesario que un modelo de ciudad inteligente considere la totalidad de los aspectos de una ciudad sostenible con una visión integradora que tenga en cuenta a las personas y no a la tecnología como pieza esencial para su propio desarrollo, trabajando en una ciudad sostenible inteligente que se apoye en los medios tecnológicos que vienen junto con la cuarta revolución industrial. Sin embargo, cabe señalar que un estudio reciente que compara indicadores de medición entre una ciudad sostenible y una ciudad inteligente sugiere que el segundo modelo no resuelve la mayoría de las problemáticas que representa el pilar ambiental, lo cual se debe a su enfoque mayormente socioeconómico y al costo medioambiental que generan las nuevas tecnologías en el desarrollo global. La idealización e implementación de las nuevas tecnologías para resolver las problemáticas territoriales se ha fomentado desde hace varias décadas con el surgimiento de la sociedad de la información y las TICs, que significará la aparición de relaciones nuevas entre las tecnologías y la planificación urbana desde una perspectiva interdisciplinar que involucra lo social, lo ambiental, lo geográfico, lo económico y lo gubernamental. En la actualidad, resulta indiscutible que el avance rápido de la tecnología ha modificado los hábitos de conducta y las estructuras de comunicación de las sociedades contemporáneas, las cuales demandan modelos de gobernanza urbana nuevos que evolucionen
simultáneamente en la misma dirección. señala que en los últimos años se han desarrollado las condiciones necesarias para la consolidación de un nuevo modelo urbano que incorpora sistemas de información digital, los cuales teóricamente deben contribuir en la gestión urbana y en la innovación y activación de una economía y política digital. En este sentido, la ciudad inteligente surge como una respuesta posible hacia un modelo de ciudad futura que se adapte a las transformaciones de la era digital, se beneficie de ellas y, al mismo tiempo, responda a los desafíos nuevos que esta supone. Es decir, representa una oportunidad para que los gobiernos adopten mecanismos digitales nuevos que les permitan resolver de forma inteligente las problemáticas locales y regionales del territorio, mejorando en aspectos clave como la eficiencia administrativa, la transparencia y la participación ciudadana, sin perder de vista que la tecnología constituye un medio y no la finalidad en sí misma. Reestructurar y reacondicionar las cadenas de suministro de las infraestructuras de gobierno a través de estos mecanismos nuevos representa una incertidumbre actual debido a las crisis económicas globales como la desaceleración económica de China, las políticas monetarias inciertas en Estados Unidos y Europa, el Brexit y la caída del precio de petróleo Sin embargo, los indicadores de desarrollo expuestos en The Global Competitiveness Report 2018 evidencian que los impulsores de productividad a largo plazo desde el marco de la cuarta revolución industrial, como el capital humano, la agilidad, la resiliencia, la innovación y la tecnología representan el núcleo para desarrollar una agenda de competitividad y de crecimiento económico para los sistemas de gobierno en diversas etapas de desarrollo. Del mismo modo, en el corto plazo, las administraciones pueden generar acciones a través de estos pilares que permitan sentar una base que eleve los niveles de calidad de vida desde el aspecto sociodemográfico. En esta perspectiva, diversos países y ciudades han adoptado estrategias de la ciudad inteligente para involucrar dichos aspectos en su desarrollo urbano de una manera transitiva. El presente artículo se centra en establecer una reflexión en torno al estado actual de las iniciativas, planes y propuestas urbanas

relacionadas con la tecnología y la innovación de Barcelona y Medellín, como ciudades de referencia para este estudio, en comparación con los avances en Lima, para conocer sus distintas potencialidades, y evidenciar los riesgos y desafíos prioritarios que enfrentan hacia la configuración de un modelo de ciudad sostenible inteligente. Se han elegido Barcelona y Medellín por tratarse de ciudades iberoamericanas potenciales en temas de desarrollo urbano, innovación y tecnología. La primera ha desarrollado desde los años ochenta del siglo veinte uno de los modelos más avanzados de ciudad y, en la actualidad, se posiciona como una de las ciudades europeas principales en proceso de transición hacia una ciudad inteligente. Mientras que la segunda es un ejemplo claro de transformación que, en dos décadas, redefinió la imagen y el significado de la ciudad, convirtiéndola en modelo y líder de la región a través de la innovación urbana, lo que le permite, hoy en día, continuar mejorando sus aspectos de inclusión social, progreso económico y oportunidades de paz.
Referentes de ciudades inteligentes: Barcelona y Medellín arlos Esponda-Alva cita:
Copaja-Alegre, M., & Esponda-Alva, C. (2019). Tecnología e innovación hacia la ciudad inteligente. Avances, perspectivas y desafíos. Bitácora Urbano Territorial, 29(2), 59-70.
COPAJA-ALEGRE, Mónica; ESPONDA-ALVA, Carlos.
Tecnología e innovación hacia la ciudad inteligente. Avances, perspectivas y desafíos. Bitácora Urbano Territorial, 2019, vol. 29, no 2, p. 59-70.
Copaja-Alegre, Mónica, and Carlos Esponda-Alva. "Tecnología e innovación hacia la ciudad inteligente. Avances, perspectivas y desafíos." Bitácora Urbano Territorial 29.2 (2019): 59-70.
Avances tecnológicos para el manejo del comportamiento en el entorno escolar: Una revisión sistemfitica
Resumen
Esta revisión sistemática tuvo por objetivo explorar los avances tecnológicos implementados en el entorno escolar para gestionar el comportamiento en el aula, con el fin de identificar tendencias y desafíos futuros en su aplicación educativa. Siguiendo los lineamientos de la declaración PRISMA, se llevó a cabo una búsqueda sistemática en las bases de datos especializadas Scopus, EBSCO, Scielo y Science Direct, incluyendo investigaciones publicadas en inglés entre 2010 y 2021 que analizaron el uso de tecnología (dispositivos electrónicos, software y aplicaciones) en la gestión del comportamiento en el aula. Se analizaron 473 artículos, de los cuales 30 cumplieron con los criterios de inclusión. Los resultados se organizaron de acuerdo con las características de los estudios analizados, considerando factores como el perfil de los participantes, el año de publicación, la metodología utilizada, el contexto educativo, el marco teórico adoptado y la formación de los autores y autoras. Los resultados evidencian que la integración de tecnologías en la educación debe ser tratada desde un enfoque interdisciplinario, adaptado a las diferentes etapas del ciclo vital de los estudiantes. Además, se destaca la efectividad de los mecanismos de modificación conductual que, al ser implementados con tecnologías, mejoran el comportamiento y el rendimiento académico, especialmente en estudiantes con necesidades especiales. También se identifica la necesidad de adoptar un enfoque transdisciplinario que combine distintas áreas del conocimiento para optimizar el uso de la tecnología en el ámbito educativo.
La presente revisión sistemática tuvo como objetivo principal analizar los avances tecnológicos que han sido implementados en el entorno escolar para apoyar la gestión del comportamiento en el aula. El interés por este tema surge a partir del creciente uso de herramientas tecnológicas en los procesos educativos y de la necesidad de identificar de qué manera estas pueden contribuir a mejorar la convivencia, la disciplina y el rendimiento académico de los estudiantes. Asimismo, el estudio buscó reconocer las tendencias actuales en la investigación sobre la aplicación de tecnologías para la gestión conductual, así como identificar los principales desafíos y oportunidades que se presentan para su implementación efectiva en los contextos educativos.
Para llevar a cabo esta investigación se siguieron los lineamientos metodológicos establecidos por la declaración PRISMA, un conjunto de criterios ampliamente utilizado para la realización de revisiones sistemáticas en el ámbito académico. A partir de esta metodología, se realizó una búsqueda exhaustiva de literatura científica en diversas bases de datos especializadas, entre ellas Scopus, EBSCO,