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CONTEXTO 200621

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Claman familiares justicia para Lalo En una fiesta de jóvenes, un block de concreto le estrelló la cabeza a Eduardo Antonio Rodríguez Herrera, un joven de 19 años que desde tiempo atrás soñaba con su muerte.


2 Crece o Muere. Ventas con estrategia ALBERTO CÁRDENAS ALDRETE

www.salexperts.com/ Facebook: @Salexperts, @ACAldrete/ Linkedin: Alberto Cárdenas Aldrete

¿Qué es más importante?

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apón, batalla de Nagashino 1575. El clan Takeda, representaba uno de los ejércitos más poderosos de esa isla. Estaba formado por Samurais cuya obediencia y compromiso con la ejecución de los planes era perfecta. Se enfrentaba a Oda Nobunaga cuyo ejército incluía tres mil arcabuceros, quienes serían los primeros en utilizar armas de fuego en un campo de batalla de ese país. Olas y olas de Samurais Takeda avanzaban sin dudarlo para encontrarse con las balas de Nobunaga. En esta historia, la disciplina y perfecta implementación del ejercito Takeda, no tenía posibilidad frente a la estrategia de Nobunaga al incorporar armas de fuego. La estrategia venció a una ejecución perfecta. Seguramente has escuchado la frase: “Más vale una MALA estrategia bien implementada que una BUENA estrategia mal implementada”. Mi opinión es que te han estado engañando por todo este tiempo, es una tontería. Tengo la impresión que esa frase ha sido promovida por gerentes queriendo “poner a jalar” a su equipo. No quiero decir que no es importante la implementación, el punto que quiero establecer es que ambos te afectan, pero de diferente manera. Mi postura al respecto es: “Una mala estrategia te aniquila, una mala implementación te condena a la mediocridad”. Algunos ejemplos: Objetivo: ir a Europa. Estrategia correcta es ir por avión, pero lo implementas terriblemente tardándote tres

días en llegar. Buena estrategia mal implementada. Mala estrategia es ir en carro y eso te impedirá llegar al destino. Objetivo: bajar de peso. Estrategia correcta es una dieta balanceada. La implementas mal, si consumes menos calorías aunque no balanceadas. Te vas a tardar en bajar. Mala estrategia, tomar pastillas “quema grasa” o algún otro químico que a la larga afectan dañan tu salud. Objetivo para vendedor: llegar a la meta del mes. Estrategia correcta, contactar a los 20 prospectos con mayor potencial. La implementas mal y consigues solo 10 contactos. Estrategia incorrecta, contactar 20 clientes chicos. Implementas perfectamente y los consigues a todos. Contactaste al doble, solo que los más grandes tienen 10 veces más potencial que los más chicos. Objetivo dominar el mercado de telefonía celular. Estrategia Nokia: implementar a la perfección la mayor cobertura de ventas a nivel global. Estrategia iPhone: Desarrollar una nueva tecnología que haga a la cobertura irrelevante. Ejemplo similar a la historia con la que inicié el artículo, siendo lapólvoraa la innovación.

¿Cómo defino la estrategia correctamente?

El término “Estrategia”, tiene su origen en Grecia denominada “Stratego” a su líder militar. Su uso en los negocios es reciente, pero el concepto se mantiene: “Planeación y conducción de recursos para conseguir el objetivo”.

Estos son los pasos que te propongo para establecer la estrategia: Define el objetivo. ¿Realmente qué quieres conseguir? Olvida los “cómo” o los “por qué”, ve al fondo de lo que REALMENTE quieres solucionar. Piensa para qué quieres que eso suceda. Sé lo más específico posible (ver artículo. “Watergate, define el problema”). Divide el objetivo en los elementos claves que lo sostienen, entre 3 y 5 es una buena cantidad. En el caso del vendedor de arriba, podría ser: A quiénes contactaré. A través de qué medio y con qué mensaje lo haré. Qué producto soluciónon les ofreceré. Desarrolla para cada elemento un plan de acción con responsables y tiempos. NO vayas mucho al detalle, pero asegura que estén todos los procesos claves. La buena implementación será ejecutar al pie de la letra, sin excusas y sin buscar culpables (ver artículo: “Foxitis”), el punto 3. Si quieres ser realmente exitoso, no tienes que escoger entre una buena estrategia o implementación, tienes que tener las dos. No puedes ir por la vida de los negocios, o de las ventas, sin una impecable implementación y no se diga sin una buena estrategia.

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ALBERTO CÁRDENAS ALDRETE - Consultor en estrategia de ventas, escritor, conferencista, empresario y filántropo. - Además de participar como consejero en varias empresas y escribir sobre conceptos en ventas y mercadotecnia, dirige la firma de consultoría Salexperts desde 2004. - Graduado de Ingeniería en Sistemas Electrónicos en Tecnológico de Monterrey en 1987.


3 LETRAS DE MAQUÍO

Durante su trayectoria política y empresarial, Manuel “Maquío” Clouthier escribió numerosos artículos de opinión, que se publicaron en su momento en el diario El Universal y en los que vertió conceptos y reflexiones que continúan vigentes hoy más que nunca. Por eso en Noroeste iremos replicando algunos de esos escritos.

Estructuras de explotación y corrupción

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MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN

l poco tiempo de haber tomado posesión de la presidencia de Coparmex, me entrevisté con el licenciado López Portillo en una reunión que se prolongó por más de dos horas. El tema fue el campo. Era lógico que así fuera. Yo había estado insistiendo en las bajísimas producciones que estábamos obteniendo y las enormes importaciones que se hacían, como resultado de tener por más de una década un crecimiento de la actividad agropecuaria inferior al demográfico. Además, el hecho de ser ingeniero agrónomo y ex dirigente de organismos de productores agrícolas en niveles regional y nacional, me daban la experiencia y la autoridad para hablar sobre el tema. Al inicio de nuestra charla le comenté algo que sigue siendo valedero. Le dije que el tema del agro era como Don Quijote de la Mancha: un libro que todos presumíamos haber leído, aunque la realidad era otra, para no ser tachados de ignorantes. Efectivamente, en nuestro país todo el mundo se cree perito en cuestiones agrícolas, y la verdad es que hasta los agrónomos pocas veces se alejan del pavimento. Insistí ante el Presidente, haciéndole ver que la fase distributiva de la tierra es una reforma agraria debería ser un proceso finito, que todos los países que habían efectuado sus reformas agrarias (Italia, Japón, países sudamericanos, etcétera) habían fijado un lapso de algunos años para distribuir la tierra. Aquí en México la tenencia de la tierra es un fin en sí mismo. Lo que pretende es repartir y repartir, aunque sea para que al final todos tengamos un pedazo de un metro para dos para que nos entierren. Le expliqué que una reforma agraria era como una ley hacendaria, que lo que pretende es

distribuir riqueza, y que si en los tiempos de la Revolución la riqueza se encontraba en poseer cantidades enormes de tierra (aunque fuera improductiva) había sido necesario repartirla y esto había aumentado nuestras producciones agropecuarias. Hoy la riqueza no está en la posesión, sino en el trabajo, la tecnología, el capital y la capacidad administrativa. En otras palabras, lo que cuenta es el mono que se para arriba de la tierra y los recursos que sea capaz de allegarse. Le expliqué al mandatario que el paternalismo, la manipulación y el colonialismo de otros sectores hacia el agropecuario, habían conformado un subhombre carente de confianza en sí mismo y por ende en los demás. Por eso es el dicho campesino: “Ya que somos ignorantes vamos siendo desconfiados”. La educación que se imparte en México minimiza todos los valores de la vida campesina y, por lo tanto, cuando un hijo de ejidatarios se educa, inmediatamente piensa en abandonar el agro. Cuando a un maestro se le quiere castigar se le envía a una escuela rural. Cuando alguien no está bien con el sindicato del IMSS es asignado a un puesto periférico y, finalmente, cuando los obispos quieren castigar a un sacerdote, lo mandan al campo. Terminé solicitándole al licenciado López Portillo tres horas para hacerle una presentación sobre el agro y me las concedió. El trabajo que presentamos fue fabuloso. Demostramos con hechos que donde el ejidatario había trabajado en asociación con el pequeño propietario o con alguna organización privada, los resultados habían sido satisfactorios. Algún tiempo después surgió la Ley de Fomento y Producción Agropecuaria, la cual fue bastante controvertida. El argumento que se

presentaba era que los tiburones se comerían a los pececillos. Lo anterior demuestra una vez más el poco conocimiento del agro o la mala fe, porque la explotación del campesino proviene fundamentalmente del propio comisariado ejidal, del ingeniero agrónomo del banco que financia o de la central de maquinaria que hace la maquila. Aunque existe el peligro de que el pequeño propietario o la empresa también quieran aprovecharse del campesino, creo que éste es el menos de todos. Como resultado de la Ley de Fomento y Producción Agropecuaria se formó, auxiliada por la Coparmex, en Salamanca, Guanajuato, la unidad de producción Emiliano Zapata, que inició con mil 100 hectáreas de ejidatarios y pequeños propietarios y hoy está trabajando más de 30 mil hectáreas. Las dificultades para organizar este grupo fueron múltiples. Inclusive el secretario de la Reforma Agraria se negó a firmar la autorización. Sin embargo, los resultados han sido buenos. Creo, sinceramente, que si no se han podido organizar más unidades de producción acogidas al marco de la Ley de Fomento y Producción Agropecuaria, se debe fundamentalmente a que al hacerse las asociaciones se rompen muchas estructuras de explotación y corrupción que no convienen a aquellos que lucran amoralmente. Por otro lado, existen tabúes ancestrales en aquellos que, desconociendo el agro, teorizan desde la capital, sin importarles el hambre de México. ¡Ojalá De la Madrid pueda convertir en realidad política estas asociaciones de productores que están fincadas en aquello que puede perdurar, que es el negocio productivo para ambas partes! Miércoles 17 de noviembre 1982

MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN

Por eso es el dicho campesino: “Ya que somos ignorantes vamos siendo desconfiados”.


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PESCADORES, CONSUMIDORES Y TECNOLOGÍA

Crean una alianza para salvar los océanos Científicos, expertos y pescadores están trabajando en diferentes lugares de América Latina para lograr una pesca sustentable a través de técnicas de pesca menos dañinas y nuevos canales de comunicación que permite a pescadores de todas partes del mundo compartir conocimientos. M

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os océanos generan al menos el 50 % del oxígeno que respiramos, albergan la mayor parte de la biodiversidad de la tierra y son “la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas en todo el mundo”, asegura la ONU. Además, tienen un rol clave para la seguridad alimentaria mundial, considerando que con el ascenso del número de habitantes en el planeta, como lo indican las tendencias actuales, los expertos estiman que el mundo necesitará duplicar la producción de alimentos para el 2050. Y son los océanos, en este escenario, uno de los principales aliados para atender esta necesidad. Sin embargo, en los últimos años, la sobreexplotación de estos ecosistemas y de las especies marinas es crítica. Según la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), el 66 % de los océanos se encuentra deteriorado. El 31 % de las poblaciones de peces está sobreexplotada y en 40 años ha desaparecido el 49 % de las especies marinas. Esta degradación, además, va en ascenso a raíz de la contaminación, del aumento de la temperatura del agua causada por el cambio climático y de la acidificación del océano debido a que está absorbiendo —de la atmósfera— dióxido de carbono en exceso. Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos es urgente para asegurar nuestra propia supervivencia, y es por eso que es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que deben ser alcanzados de aquí al 2030. Para lograrlo “debemos crear un nuevo equilibrio, arraigado en la verdadera comprensión del océano y cómo la humanidad se relaciona con él. Debemos construir una conexión con él que sea inclusiva, innovadora y basada en lecciones del pasado”, señala la ONU. Por eso, el tema del día mundial de este año es “El océano: vida y medio de subsistencia”. Mongabay Latam rescata en esta publicación algunas estrategias para ayudar a los pescadores a extraer recursos de una manera más sostenible y a los investigadores para trabajar de manera más eficiente en la protección de la vida marina.

Creando formas de pesca más eficientes

A pesar de todos los desafíos

Pescadores artesanales. Foto: INVEMAR

ambientales que aún siguen pendientes y de que el tiempo se agota para poder alcanzar las metas, algunos expertos señalan que es posible tener la esperanza de que los objetivos podrán cumplirse a tiempo, pues “estamos pasando de una época de relativamente pocos defensores de los océanos a una época de conciencia global de que nuestra supervivencia está vinculada a océanos saludables”, le dijo Eric Schwaab, vicepresidente senior de ecosistemas y océanos de la Environmental Defense Fund (EDF) a Mongabay EE.UU. en una entrevista. Parte de esa conciencia es que existen diversos esfuerzos para lograr tener una pesca sostenible. Las iniciativas son variadas y van desde modificar las artes de pesca para evitar la sobreexplotación de especies, fomentar la organización de los pescadores incentivando el cumplimiento de las normas, hasta crear tecnologías para aumentar la vigilancia y la fiscalización, pero también para promover el intercambio de conocimiento y así crear métodos de conservación más eficaces. Por ejemplo, en ciertas localidades

del norte peruano como Máncora, Los Órganos, Ñuro y Cabo Blanco, algunos pescadores están probando un nuevo método de pesca que permite capturar exclusivamente la especie objetivo y reducir al máximo la pesca incidental. Es decir, que si lo que se busca es pescar atún, la técnica permitirá que únicamente sean capturados los atunes y no otras especies. Esto es importante porque cuando los barcos salen a pescar en sus redes caen todo tipo de peces, además de delfines, aves marinas, tortugas y hasta ballenas. Esta pesca, llamada incidental, es uno de los principales problemas que afecta a los océanos. De hecho, estudios científicos estiman que representa el 40 % de las capturas marinas globales y en América Latina es la principal razón por la que mueren todo tipo de tiburones. El sistema que se busca implementar consiste en utilizar una caña de pescar al mismo tiempo que se instala en la embarcación una bomba que inyecta agua hacia el mar en forma de lluvia. Adicionalmente se van arrojando al agua pequeños peces vivos y “cuando los cardúmenes de peces ubican esto

comienzan a comer y el pescador empieza a trabajar golpeando el mar con la punta de la caña”, explica Baltazar Chapilliquen, quien es ingeniero pesquero además de pescador. El movimiento de la caña es rápido. Con un golpe se captura el pez, se levanta del agua y se lanza sobre la cubierta. Además, el anzuelo que se usa es especial y permite que el pescado se suelte rápidamente de él. Por lo que cuando el pescado llega a la cubierta inmediatamente la caña vuelve al mar. “Es una pesca tan rápida que cuando hay un buen cardumen se pesca muchísimo más rápido que con otras herramientas”, asegura el ingeniero que actualmente se encuentra realizando la consultoría para lograr implementar este proyecto del Ministerio de la Producción que ya “está funcionando con buenos resultados en Ecuador y es países asiáticos”, asegura.El valor de esta técnica es que se trata de una pesca dirigida, asegura Chapilliquen, es decir, “no hay pesca incidental como con otros métodos”, señala. En Colombia, Brasil, Surinam, Trinidad y Tobago, Costa Rica y México también se han introducido


6 cambios en la tecnología de las redes de arrastre que capturan camarón gracias a un proyecto impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés). Dichos cambios consisten principalmente en hacer más grandes los agujeros del tejido de la red, mejor dicho, el enmalle, para que la fauna que no es objetivo pueda salir de ella. Con estas modificaciones se logró reducir hasta en un 20 % la pesca incidental y también el descarte, la acción de devolver al mar la pesca desechada por los pescadores, lo que también constituye un serio problema ya que muchas veces esa pesca llega al mar ya muerta. Actualmente en México instituciones de enseñanza e investigación, el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar de Campeche y la FAO están desarrollando también alternativas para aprovechar las especies que son capturadas incidentalmente en la pesquería de arrastre del camarón y que hoy son descartadas. En concreto, han desarrollado una nueva fórmula de embutido —a partir de la pesca de descarte— que sirve como carnada para extraer pulpo. Considerando que esta pesquería, la del pulpo, “es la más importante en la península de Yucatán, esta acción aportará grandes beneficios al disminuir el esfuerzo de pesca sobre las especies utilizadas actualmente como carnada”, señala la FAO en su sitio web. Es decir, se aprovecha la pesca incidental y así se reduce la presión sobre otras especies que solían ser explotadas para ser usadas como carnada.

Pescadores organizados

Uno de los mayores desafíos que enfrenta la pesca artesanal en Latinoamérica es la trazabilidad. Es decir, la implementación de sistemas que permitan rastrear eficazmente a todos los intermediarios que participan en la cadena de suministro desde el momento en el que el pescado es capturado hasta que es consumido. Un buen sistema de trazabilidad permite saber qué se pescó, cómo, cuándo y dónde se hizo, así como también quién lo capturó, procesó y vendió. De esa manera es posible saber exactamente cuánto recurso se está extrayendo del mar y de qué especies y con esa información se puede, por ejemplo, administrar correctamente las pesquerías para

Pescadores artesanales pescando merluza. Foto: Michelle Carrere

evitar su sobreexplotación. Al contrario, la falta de trazabilidad fomenta malas prácticas como los subreportes, es decir, que los pescadores declaren menos capturas que las reales o que caigan en la pesca ilegal. Esta actividad pesquera que se desarrolla “en la oscuridad” finalmente repercute en una sobreexplotación de los recursos. La organización Future of fish identificó que a través del mercado era posible fomentar la pesca sostenible creando incentivos para los pescadores que se ajusten a las

normas y abandonen las malas prácticas. Diego Undurraga, director del programa en Chile, explica que lo que la organización está haciendo en ese país es “tratar de generar un mercado diferenciado que ponga en valor la pesca responsable”. En concreto, lo que han hecho los miembros de Future of Fish, junto con el Centro de Pesca Responsable y pescadores artesanales de Duao y de San Antonio, fue crear una comercializadora de pesca responsable llamada Fundación Mi Caleta. La comercializadora tiene una

tienda física en Viña del Mar y están haciendo algunos despachos en la zona de Viña del Mar, Valparaíso y ConCón, además de algunos pilotos de distribución en Santiago, la capital, donde se encuentra el grueso de la demanda. “Ahí lo que hacemos es comercializar exclusivamente productos sacados, procesados y vendidos directamente por comunidades de pescadores en Chile que nosotros sabemos que tienen buenas prácticas y que cumplen los estándares de trazabilidad”, explica Undurraga. “El objetivo es habilitar los espacios para que los pescadores puedan tener acceso a estos mercados, a mejores precios y a través de ese incentivo se empiece a generar un círculo virtuoso de que todo lo que es pesca legal, bien acreditada y con buenas prácticas, se pague mejor”, explica el director de Future of Fish. Pero para que esto funcione, una buena parte del trabajo tienen que hacerlo los consumidores. Muchas veces son ellos los que pueden promover un cambio de comportamiento en la cadena de suministro, asegura Undurraga. El problema, agrega, es que “hoy los consumidores en Chile saben muy poco de la situación precaria en la que están muchas pesquerías y también de los muy bajos sueldos que reciben los pescadores artesanales”. Por lo mismo, el trabajo de la organización consiste en visibilizar la problemática para educar a la población y también entregar la solución. “Decirle a la gente, este es el problema y acá nosotros estamos tratando de generar mercados que habiliten una garantía para que tú estés seguro de que lo que estás consumiendo efectivamente es legal, [que] se le pagó un buen precio a los pescadores en la playa, el valor agregado quedó dentro de las mismas comunidades”, precisa Undurraga.

La tecnología como aliada

Aunque existen varias iniciativas que se están desarrollando para apoyar una pesca artesanal sostenible, los expertos de EDF observaron que no existía ningún espacio que reuniera todo ese conocimiento, sino que se encontraba disperso. Por lo mismo, la organización decidió crear una plataforma llamada SSF Hub donde se puedan encontrar las herramientas y los recursos que se


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están generando para apoyar la pesca sostenible. Además, la plataforma busca ser un puente entre pescadores artesanales de todo el mundo, un espacio donde puedan hacer preguntas, crear grupos de conversación y así aprender de las experiencias de sus pares. Lo que busca la plataforma es utilizar herramientas digitales para trasladar a este espacio virtual una experiencia que EDF lleva un buen tiempo desarrollando en campo como, por ejemplo, los intercambios pesqueros, que consisten en llevar a un grupo de pescadores de una comunidad a otra para que compartan experiencias y aprendan los unos de los otros sobre sus aciertos y retos. “Muchas veces aunque son pesquerías bastante distintas, hay más cosas en común que diferencias y (los pescadores) pueden aprender muchísimo sobre cómo hacer una gestión más sostenible, cómo pueden tener mejor acceso al mercado o cómo pueden participar más activamente en la política pública”, cuenta Pamela Ruiter, gerente de SSF Hub. “En lo personal me permitió poder dar a conocer la herramienta de la balsilla (una embarcación a vela con la que ancestralmente han pescado los pescadores artesanales de Cabo Blanco al norte de Perú) y que las personas me puedan hacer consultas, preguntarme cómo se usa”, cuenta Percy Bayona, pescador peruano de la Islilla y estudiante de

ingeniería pesquera. Aunque la plataforma está dirigida a pescadores, “sabemos que muchas veces hay barreras tecnológicas para que cualquier pescador pueda acceder”, dice Ruiter. Por ello, señalan que lo más probable es que sean “los líderes de esas comunidades, de las cooperativas o las personas de ONG y gobiernos, que está trabajando en el campo con los pescadores, los que van a ser los usuarios primarios”, explica Ruiter. La pandemia, sin embargo, ha obligado a muchos pescadores a aprender a usar herramientas digitales para organizarse y seguir levantando proyectos a pesar de las restricciones, lo que ha favorecido a

SSF Hub. “En un principio, como toda cosa cuando es nueva, está el temor para poder adaptarse. Pero con el transcurrir del tiempo, uno que otro pescador ha ido teniendo poco más de práctica con la tecnología y esto se va extendiendo para los demás pescadores”, cuenta Percy Bayona padre, quien ha tenido que aprender a utilizar plataformas como Zoom o Jitsi. “Al principio era un poco tedioso porque no se le entendía. Nosotros estábamos acostumbrados a trabajar de una manera tal que se nos hacía fácil y no había mucho conocimiento de la nueva tecnología que podía estar al servicio de la pesca”, explica. Desde enero SSF Hub se está dando a conocer en varias

comunidades en diferentes partes del mundo y ya está empezando a ver los primeros frutos. Por ejemplo, “una pesquería que trabaja con el pulpo en Portugal está empezando a conectar con otras pesquerías del pulpo en otras partes del mundo para aprender sobre cómo la están gestionando o cómo han podido tener mejor acceso al mercado”, cuenta Ruiter. Pero por ahora la conversación más activa es sobre la tecnología. De hecho, hay un grupo que está trabajando en el desarrollo de aplicaciones digitales que puedan ayudar a la venta más directa, cuenta la experta. Hasta ahora la plataforma tiene más de 500 usuarios y casi 10 000 personas están visitando el portal, lo que ha sido “una respuesta bastante buena hasta ahora”, asegura Ruiter.

Mongabay es una página de información con noticias sobre conservación y ciencias ambientales. Gran parte de Mongabay funciona como parte de nuestra organización sin ánimo de lucro-Mongabay.org -desde 2012.


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a poca efectividad en las investigaciones de desapariciones de mujeres y feminicidios, así como la impunidad en estos delitos, han generado las condiciones para que en México existan feminicidas como el detenido esta semana en Atizapán, en Estado de México, Andrés “N”, un hombre de 72 años, que estaría detrás de un número aún indeterminado de estos crímenes. María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), organización que por años ha documentado, alertado y luchado contra la violencia feminicida del país, consideró se debe mirar más allá del hombre detenido en este caso y no sólo tratarlo como un criminal “serial”, sino recalcar que la impunidad es la que provoca que cualquier persona pueda matar a una o varias mujeres. “Si caemos en el supuesto que una persona mató a varias mujeres, pues tendremos que tener mucha claridad a qué nos estamos refiriendo porque eso muestra que puedes matar, desaparecer y puedes seguir cometiendo estos actos y no pasa nada. Lo que está visibilizando es una falta de investigación”, detalló la experta. En México, durante el primer trimestre de 2021, se registraron al

FEMINICIDIOS Feminicidas seriales en México tienen un buen amigo: IMPUNIDAD La impunidad ha hecho un campo fértil para que se cometan todo tipo de abusos contra las mujeres, advirtió el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio al referirse al caso del feminicida de Atizapán S U G E Y R Y

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menos 949 asesinatos de mujeres, apenas un 3.45 por ciento menos que la cifra reportada de enero a marzo del año pasado, que registró 983. Del total de los asesinatos ocurridos entre enero y marzo del presente año, sólo 234 fueron catalogados como feminicidios y el resto son investigados como homicidios dolosos. Durante el primer trimestre del

año, el Estado de México, gobernado por el priista Alfredo del Mazo, se ubicó como la segunda entidad federativa más violenta para las mujeres con un total de 102 asesinatos, solo por debajo de Baja California que registró 103 mujeres asesinadas; le siguen Chihuahua con 83 víctimas; Guanajuato, 78; Michoacán, 67 y Jalisco con 65. Esta entidad fue la primera

donde se declaró la Alerta de Violencia de Género, el 28 de julio de 2015. En esa ocasión se emitió para 11 municipios: Chalco, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec de Morelos, Ixtapaluca, Naucalpan de Juárez, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla de Baz, Toluca, Tultitlán y Valle de Chalco Solidaridad. La medida se implementó cuatro


9 años y medio después de que fue realizada la solicitud correspondiente. Un día después de emitida, los expertos en el tema y activistas involucrados, dijeron que debía impactar en toda la entidad con medidas urgentes en prevención, seguridad y justicia; sin embargo, esto no ha sucedido. Desde el año 2015 a marzo de 2021 al menos dos mil 466 mujeres han sido asesinadas en Edomex, de acuerdo con cifras oficiales. De estos crímines, sólo 621 fueron clasificados y son investigados como feminicidios.

La impunidad provoca que la inseguridad, feminicidios y violencia no disminuya en el país.

Caso Atizapán

El pasado 18 de mayo se dio a conocer que elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) cumplimentaron una orden de aprehensión en contra de un hombre de 72 años de edad, investigado por su probable participación en la desaparición de una mujer de 34 años de edad, en el municipio de Atizapán. Luego de un cateo en su casa, fueron hallados los restos de la mujer y se localizaron indicios que lo vinculan a más feminicidios. Diversos restos óseos, así como tarjetas de identidad, ropa, calzado, bolsas de mujer, libretas con varios nombres, casetes de video y artículos de maquillaje, son parte de los indicios que encontraron en la casa del hoy detenido quien, según trascendió, habría confesado la comisión de al menos 30 asesinatos perpetrados en 20 años. El hallazgo generó gran impacto y recordó el caso de Juan Carlos Hernández Bejar, conocido como el “monstruo de Ecatepec”, quien fue capturado junto con su pareja Patricia Martínez Bernal, cuando trasladaban restos de una de sus víctimas. Ambos habrían confesado varios feminicidios. La pareja fue sentenciada a prisión vitalicia por el feminicidio de Luz del Carmen, una niña de 13 años de edad, en el Estado de México. María de la Luz Estrada, del OCNF, explicó que no se puede hablar de un asesino serial o un criminal serial a la ligera y sin tener suficientes datos, perfiles criminológicos o conocer la investigación, sino que cuando se establece que se trata de un criminal serial es porque ya hubo toda una serie de características, perfiles, investigaciones y modus

operandi. “Pero (en este caso de Atizapán) no tengo todos esos elementos, solamente escucho que le dicen serial porque le están adjudicando, como al monstruo de Ecatepec, una serie de casos. Yo siempre mantengo un poco de sospecha porque veo como hacen las investigaciones […] donde es más sencillo cerrar los casos, diciendo ‘este criminal es un serial, mató a todas estas, y ya se cierran todos los casos’”. La experta destacó que es necesario conocer las bases de investigación, análisis criminológicos, pruebas que lo vinculan a todos los casos que le imputan para sustentar que se trata de un criminal serial. La preocupación de tratar el tema bajo la narrativa de un asesino serial, agregó Estrada, es porque minimiza la violencia sistemática y después la situación se vuelve sólo en morbo, cuando en México lo que se vive es un contexto de impunidad. “Más que pensar que estamos frente a locos mal, estamos en un contexto donde se les da carta abierta a que todo el mundo pueda matar y como no investigan, pues al final ese contexto de impunidad ha hecho un campo fértil para que se cometan este tipo de abusos contra las mujeres”, dijo. Y añadió: “yo hasta no conocer la investigación y saber que realmente estamos frente a enfermos mentales, no creo que sea así […] aquí lo más grave es que la gente dice: ‘que para hacer todas estas cosas (tantos feminicidios) la gente

tiene que estar enferma’, pero no, más bien me parece que estás en un contexto de mucha permisividad e impunidad”. Abundó que en el Estado de México se ha luchado porque se tengan las herramientas y mecanismos para que se investiguen los feminicidios con debida diligencia y perspectiva de género reforzada. ¿Qué pasa con la AVG? La Alerta de Violencia de Género (AVG) tiene al menos cinco años en el Estado de México y casos como el feminicida de Atizapán ponen en evidencia que no ha dado resultados óptimos. María de la Luz Estrada consideró que entre los aspectos por los que no se avanza en el tema es porque hay una deficiencia de autoridades federales para generar mecanismos de seguimiento y evaluación de los resultados de las alertas de género. “En el Estado de México se sigue investigando como si no tuviera nada (AVG). Hasta el día de hoy, a pesar de tener la alerta, no ha modificado su protocolo para que toda muerte violenta se investigue desde el inicio como feminicidio, como lo mandata la sentencia de Mariana Lima Buendía”. La especialista detalló que otro obstáculo es que las acciones para atender las alertas se estancan cuando hay cambios de gobiernos. “Se dejan acciones a veces a medias”. El OCNF realizó una investigación de las 21 declaratorias de AVG que se han emitido en todo

el país y encontró que las autoridades han hecho protocolos, pero sin modificaciones a marcos legales y tampoco presentan ninguna evaluación del impacto que han tenido sus acciones en la disminución de la violencia o si mejoraron o no las investigaciones. “El problema de las alertas es que la autoridad no observa ni da seguimiento en dónde no hay resultados, nada más se queda en que hicieron protocolos, en que hicieron cosas, pero ya no evalúa si eso mejoró la atención y la investigación”. Otra de las deficiencias es que tampoco se ha logrado tomar medidas más drásticas en términos de sancionar a las autoridades que han sido omisas y negligentes. “No hemos logrado poder sancionar a las autoridades que son cómplices, que han sido negligentes y omisas y que esto está permitiendo que haya este tipo de criminales operando y que hasta la sociedad diga ‘pues es un loco ahí, aislado’. No, yo digo, si cometió esos crímenes fue por la impunidad. Tendríamos que ver cómo en México se puede estar generando cultivo de criminales porque la propia impunidad se los permite”. Para la titular del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, el llamado a las autoridades es las evaluaciones a los Estados se entreguen a través de indicadores resultados, para constatar que realmente están mejorando en la atención en la prevención y en la investigación.


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CAMBIAN LA TRADICIÓN

Reducen con siembra de maíz contaminación del aire Una colaboración insólita entre quienes siembran maíz y las personas dedicadas a la ganadería ayudó a que un estado de México sobreviviera una sequía sin precedentes y redujo las emisiones de carbono L

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Esta historia fue publicada originalmente por Global Press Journal. https://globalpressjournal.com/americas/mexico /corn-farmers-upend-tradition-reduce-carbonemissions/es/

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HIHUAHUA, MÉXICO — Isaack Dyck Dyck utiliza una pala desgastada para quitar las piedras grandes del campo que acaba de labrar. Tiene 76 años, y durante 55 de ellos, ha sembrado maíz. Con la piel arrugada por el sol y voz suave, se recarga en la pala y recuerda los momentos difíciles a los que se enfrentaron su padre y su madre cuando llegaron de Canadá hace casi 100 años. Es posible que les haya tocado ver algo como la sequía de 2020, dice. Pero a él no. Fue la peor sequía en décadas en el extenso estado de Chihuahua, en el norte de México. Los meses de agosto a octubre pasados fueron los más secos y calurosos desde 2000, y dejaron a las personas ganaderas del estado, sobre todo a las del municipio de Cuauhtémoc y los alrededores, sin pastizales para alimentar a sus animales. Dyck y otros agricultores de maíz intervinieron. Impulsados por las autoridades estatales, resolvieron dos problemas importantes: proporcionaron alimento para el ganado mediante la venta de los tallos y hojas sobrantes de los cultivos de maíz, y redujeron en gran medida la cantidad de contaminación del aire que por lo general se libera con la quema anual de desechos, conocida como rastrojo o esquilmo. A partir de octubre, quienes siembran maíz quemaron un 85% menos de rastrojo en la ciudad de Cuauhtémoc, lo que redujo las emisiones de monóxido de carbono y dióxido de carbono en 14,847 toneladas y 749,770 toneladas, respectivamente, dice M.C. Jorge Damaso González Ortiz, catedrático del Departamento de Ganadería y Ecología de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Otros contaminantes del aire se redujeron en casi 3,500 toneladas. La contaminación del aire en la región se redujo entre alrededor de un 20% y un 30% en comparación con 2019, señala Irma de la Peña, jefa de la Secretaría de Ecología de la ciudad de Cuauhtémoc. “Encontramos buena respuesta de los

productores de forrajes, tanto algodoneros como de maíz, y esto es lo que nos va a sacar adelante, librar [2020]”, explica Enrique Estrada Gutiérrez, un ganadero que además es jefe del departamento de ganadería de la Secretaría de Desarrollo Rural de Chihuahua. Sin el rastrojo como alimento, muchos animales habrían muerto, dice. Chihuahua es el estado más extenso de México y alberga entre 120,000 y 130,000 personas ganaderas. Cuauhtémoc, el tercer municipio más grande del estado, tiene una superficie de aproximadamente 3,800 kilómetros cuadrados. En la década de 1920, decenas de menonitas, una denominación protestante que incluía a la familia de Dyck, llegaron en masa a la zona, principalmente provenientes de Canadá. Actualmente, el paisaje llano de Cuauhtémoc tiene casas y edificios modernos de estilo canadiense con muchas ventanas y ángulos marcados. Quienes se dedican a la agricultura siembran una variedad de cultivos, desde alfalfa hasta manzanas. El antes abundante suministro de agua de Chihuahua alimentaba la agricultura, actividad que se desarrolla en 1.3 millones de hectáreas, el 5% de la tierra del estado. Quemar el rastrojo después de la cosecha ha sido un problema durante mucho tiempo en Cuauhtémoc y sus alrededores. Algunos productores de maíz dicen que si se deja en el suelo, dificulta el riego y atrae a las plagas. También es una de las razones por la que las enfermedades respiratorias son comunes en el área, dice de la Peña. Y quienes viven de la ganadería evitan el rastrojo porque, aunque es abundante, tiene poco valor nutricional para sus animales. El año pasado se desarrolló de forma habitual para agricultores y personas ganaderas hasta mayo, cuando azotó la sequía. Para diciembre, las autoridades federales habían declarado desastre natural en 48 municipios de Chihuahua. Dos meses antes, las autoridades estatales se reunieron con personas de los sectores de la producción de maíz y de la ganadería en Cuauhtémoc. Instaron a agricultores a vender el rastrojo a un peso por kilo. En colaboración con el Sindicato Regional de Ganaderos de Chihuahua, un grupo privado que promueve la ganadería, el estado proporcionó los suministros y el equipo para empacar. El

resultado: más de 15,000 pacas de rastrojo. En 2020, “¿en dónde se veía humo? Empacamos y empacamos el rastrojo para venderlo”, explica Pedro Harms Wiems, productor de maíz. “Ahora que no llovió, vimos que era útil”. Es posible que lo venda de nuevo en 2021. “Quizá no queme, porque ahora que vimos que no había alimento, notamos que el rastrojo sirve para alimentar a las vacas y también para ayudar al medio ambiente”. El éxito del experimento ha creado un nuevo mercado: Estrada y otros ganaderos dicen que ahora buscan productores de maíz que vendan los tallos y las hojas sobrantes. Pero algunos agricultores prefieren esperar y ver. Si hay suficiente lluvia en 2021, dicen, no ven por qué no pueden volver a la quema. “Si llueve este año, [los ganaderos] no lo van a pedir tanto, y vamos a tener que quemarlo”, dice Peter Neufelt, de 19 años, agricultor de maíz. “Si no lo quemamos, nos estorba mucho”. Ricardo Márquez, jefe de la Secretaría de Agricultura de Chihuahua, explica que el estado volverá a darles equipo de empaque a las personas agricultoras este año. Por su parte, Dyck dice que con los años, quema menos rastrojo después de cada cosecha. La sequía del año pasado solo confirmó sus iniciativas. “Tenemos que cuidar a la tierra, ser buenas personas, ser honestos para que Dios no nos castigue. Son ciclos y a veces así sucede, pero también es un llamado de atención de Dios por cómo somos”, añade Dyck. Lilette A. Contreras es reportera de Global Press Journal, y se encuentra en Cuauhtémoc, México. NOTA SOBRE LA TRADUCCIÓN Aída Carrazco, GPJ, adaptó este artículo de su versión en inglés. Global Press Journal es una premiada publicación internacional de noticias con más de 40 oficinas de noticias independientes en África, Asia y América Latina.


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TRAGEDIA FAMILIAR

El muchacho que soñó su muerte Durante una noche de primavera, en una fiesta que lo hacía olvidar la asfixia de la pandemia, un golpe en la cabeza le arrebató la vida a Eduardo Ramírez. Él ya había soñado con su velorio, se había memorizado escenas como en una película. ¿Por qué un joven de 19 años pensaría tanto en morir? J

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odos en la colonia Pedregal, en Cuatrociénegas, dicen lo mismo: que cuando estaba vivo, Eduardo Antonio Rodríguez Herrera tenía sueños.

Los vecinos lo apodaban Harry Potter por los espejuelos cristalinos, su cabeza como óvalo, sus cabellos negros, lacios y revueltos, y su cuerpo flaco y espigado. Como si J. K. Rowling se hubiera inspirado en él para diseñar al mago más famoso del mundo. Pero en vez de trasladarse en una escoba Nimbus 2000, Lalo (como le gustaba que le dijeran) soñaba con tener una troca. La quería para irse a los Estados Unidos, ganar plata, ayudar a sus padres y tener una familia. Y aunque él no era el niño de ninguna profecía, sí parecía destinado a algo grande: desde chico Lalo fue fanático de las ciencias exactas. Era adicto a la química y a la física, y en matemáticas solía corregir a sus maestros de secundaria. Pero al mismo tiempo, Lalo, entonces un plebe de 19 años que había terminado la preparatoria y trabajaba de aprendiz de albañil en una constructora, tenía otros sueños. Menos convencionales. Menos normales. Más… perturbadores.

Soñaba con su muerte

Él dentro del féretro y un cortejo multitudinario: sus amigos de La Pedre, con quienes había pasado su infancia; su madre, su padre y sus hermanas, llevándolo al panteón; y detrás de la muchedumbre una bocina sonando a todo volumen la rola de “Mi última Caravana”, de Gerardo Díaz y su Gerarquía, la preferida de Eduardo. A Lalo, le fascinaba escuchar esa letra que cuenta la historia de un alegre muchacho, cuya última voluntad es que cuando se muera lo paseen por calles de su pueblo. Con música fuerte, tragos y una caravana de carros. El ataúd en su troca y sus amigos cargando la caja hasta su tumba. Entre marzo y abril de 2021, Lalo le preguntó a Juan Antonio Ramírez Guía, su padrastro: –Apá, ¿cuánto vale una troca? Su viejo le dijo que había de cinco mil, de 10 mil, de 15 mil, de lo que quisiera. Juan sabía de lo que hablaba; a la fecha trabaja transportando explosivos para las minas en un tráiler. –Le digo: ‘ahí está la mía. Nomás no

Esta es la calle Rayón donde ocurrió la fiesta en Cuatrociénegas en la cual Eduardo Ramírez fue asesinado. tomes, agárrala y llévatela’. Él dijo ‘no, yo quiero una troca mía’. Y estaba juntando pa’ su troca él –cuenta Juan. A principios de mayo, mientras su madre cosía ropa, Lalo le gritó a Azucena Margarita Herrera Bueno, su mamá, que esa rola de la “Última Caravana” se la iban a cantar cuando se muriera. Fue durante una tarde nublada, pero pegajosa, en el pequeño cuarto con máquina de coser e hilos de todos colores de su jefa. Esa suerte de taller es importante porque al huerco de Lalo le daba un sabe qué ver a su madre todo el día ahí. Por eso quería irse a los iunaites, para cobrar en dólares y dejar descansar a su jefita un rato. Qué irónico que de los dos sueños más recurrentes, solo uno se haría realidad: la muerte. La madrugada del domingo 16 de mayo, en una de esas fiestas que los jóvenes arman de improvisto, hastiados del encierro al que los ha condenado la condenada pandemia, un block de concreto le estrelló la cabeza. Horas antes de la tragedia, Lalo había estado departiendo con varios de sus amigos en “Los Cántaros”, una cantina donde los jóvenes de Ciénegas acostumbran tomar cerveza y bailar. –Ese día había una fiesta. Iba todo el montón –dice Jaime Hugo Barrera Cárdenas, maestro de la Secundaria Venustiano Carranza y uno de los profesores más entrañables de Lalo. ¿Qué más se puede hacer en una ciudad del norte del país donde el virus clausuró los únicos lugares de

esparcimiento: la pista, una especie de ciudad deportiva, donde los chicos iban a hacer atletismo; y el auditorio, en el que se congregaban para jugar pelota? Pero esta no es una historia donde se culpa al muerto, no es una historia donde se dice que las cosas son por culpa del alcohol. Ya llegaremos a eso. Su mamá no alcanzó a despedirse –No me di cuenta cuando se fue. Me dijo mi hija: ‘mami, te estuvo diciendo Lalo que ya se iba’. Yo siempre le decía a mijo, ‘que Dios te ayude’, dije ‘bueno pos que Dios lo ayude’. Eduardo Rodríguez y sus amigos cerraron el Cántaros y decidieron seguirla en una fiesta a la que habían sido invitados a través un gif por WhatsApp, parte de los usos y costumbres en Ciénegas. Antes de que Eduardo se fuera de ahí, su amigo Jesús René Arredondo Carreón, de 19 años, le dijo que se cuidara mucho, que lo quería y que dejara de gastar dinero en cosas innecesarias. Para entender la muerte de Eduardo, todos van al lugar común al que se acude en estos casos para explicar lo inexplicable: que a Lalo le tocó estar en el sitio y a la hora equivocados. Ese lugar fue un pleito de borrachos que culminó en una tromba de piedras y fragmentos de block que cayeron sobre una multitud que gritaba de pavor y huía despavorida, según los videos que navegan en las redes sociales. –No tenía vela en el entierro, le cayó

la mala suerte, le tocó la pedrada grande –dice Edson Huerta, amigo de Lalo desde el jardín de infancia. En la refriega, a Lalo le habían tumbado los lentes. El oculista se los había recetado desde que tenía seis años, porque a Lalo le costaba leer las letras del pizarrón en clase. Le tumbaron los anteojos sin los que nunca salía a la calle y que le hacían parecer un nerd del siglo XXl. –Eh, me tumbaron mis lentes, ayúdame a buscarlos –le gritó Lalo a Edson. En pleno zafarrancho, Edson se tiró pecho a tierra y se puso a tantear el suelo. Cuando al fin los encontró fue donde Lalo para entregárselas, pero ya no lo vio. –Estábamos recargados en una barda cuando alguien gritó: ‘al tiro con los golpes’ –cuenta Edson. Sobre el momento en que golpearon a Lalo, corren de boca en boca por el pueblo dos versiones: Una que habla de que cuando él se agachó al piso para buscar sus antiparras, un block del número 10 que pesa alrededor de 10 kilos le cayó de lleno en la cabeza, causándole un daño irreversible en el cerebro. La segunda dice que mientras Lalo contemplaba de pie la gresca, Jorge Eduardo “N”, el principal implicado en su asesinato, le lanzó un block directamente a la cabeza, derribándolo. Cualquiera que sea la versión correcta, Lalo quedó tendido en el piso, inconsciente, sangrando. Así lo vio Edson después de que encontrara sus característicos lentes.


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Azucena Herrera y Antonio Rodríguez, madre y padre de Eduardo, en su casa en Cuatrociénegas. Nada que ver con el Eduardo que se juntaban a jugar canicas, trompo, hulera. Nada que ver con el Eduardo que salía a coquear o fritear en las banquetas, afuera de su casa o bajo el fresno macho que da mucha sombra y que los chavalos bautizaron como el árbol de La Pedre. Coquear y fritear, en el diccionario de los chicos de Ciénegas, es el acto de tomar coca cola y comer fritos. Todo cambió. A Eduardo le arrebataron la vida. Por eso días después familiares y amigos montaron una manifestación pacífica para exigir justicia. “Lo de Lalo no fue accidente fue homicidio”, se lee en las pancartas y calcomanías con el rostro del chico.

Un muchacho encantador

–Él no se metía con nadie. Se lo digo yo, se lo dicen todos mis compañeros, se lo dice el pueblo y mucha, mucha gente –declara en medio de la protesta Jesús René Arredondo Carreón. Aquella madrugada mortal, la ambulancia que pidieron nunca llegó. Tuvieron que trasladar a Lalo, malherido, en la cabina de un carropolicía. Aunque René no fue a la fiesta, le llamaron por teléfono para contarle de su amigo. Terminó acompañándolo en la patrulla. Alguien le contó a Azucena Margarita, la madre, que los oficiales querían echar a su hijo en la batea de la camioneta, como si fuese cualquier cosa. Cuando arribaron al sanatorio, René cargó a Lalo para bajarlo de la patrulla. Eduardo lo pescó con ahínco por un dedo, como quien se pesca de una rama o una cuerda para no caer a

un precipicio. Los paramédicos tuvieron que quitárselo. –Vas a estar bien hermano, te quiero”–le dijo René sin saber que serían las últimas palabras hacia él. Lalo ya no habló, solo se quejaba con ayes largos que subían hasta sus labios desde las profundidades de su pecho. Los sueños de Eduardo Antonio Rodríguez Herrera, de tener una troca, de tener una casa, de tener una familia, de irse a Estados Unidos para ayudar a su padre trilero y a su madre costurera, se velaban con los primeros rayos de sol del domingo infausto. Jocelyn Yamileth Barbosa Jiménez, de 18 años, la ex novia, dice de Lalo que soñaba con casarse con ella, vivir juntos, tener hijos. Jocelyn lo conoció por un tío de él. Empezaron a platicar por feis, luego a salir, hasta que se pusieron de novios. Iban a fiestas, les gustaba caminar por la plaza, tomar una nieve o iban a casa de la madre de Jocelyn que vendía postres. Una sucesión de fotos y videos que viajan por las redes sociales dan cuenta del carácter encantador de Lalo: Con sus amigos de la niñez bebiendo cerveza y bailando; nadando en una alberca con sus camaradas de La Pedre; posando en el patio del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA), su alma mater; junto al en pastel de cumpleaños de Juan Antonio, su papá; abrazando a Jocelyn por la espalda él solo, sonriendo. –Me dolió mucho, me puse súper triste, me sentía mal porque yo le dije que ya no quería nada con él y… me

Evelin Juanita Ramírez Herrera, hermana de Eduardo, lo recuerda con cariño y dolor.

Altar que los papás de Eduardo montaron en su cuarto junto con sus lentes y una lata de cerveza. sentía un poco arrepentida por eso, lo quería todavía –confiesa Jocelyn.

Nada bueno pasa después de las 3 de la mañana

De vuelta al taller de costura en casa de la familia de Lalo, Azucena Margarita, la madre, evoca, con los ojos secos de tantos llorar, la madrugada que Evelín Juanita, la hija menor, le llamó para informarle que a Eduardo le habían dado un blocazo y estaba en el hospital. –Pos’ sabrá Dios qué pasaría… Es un golpecito, no es nada grave –pensó Azucena. Tan pronto cruzó la puerta del Centro de Salud de Ciénegas se

encontró con la noticia de que los médicos ya habían desahuciado a Lalo. En las primeras horas del domingo 16 de mayo, Eduardo Rodríguez fue trasladado en ambulancia a la Clínica 7 del IMSS en Monclova, una ciudad a 80 kilómetros de distancia. Apenas entró fue confinado en el área de terapia intensiva. Horas más tarde, Lalo fue llevado a la clínica 21 del IMSS en Monterrey, Nuevo León, a 200 kilómetros. Nomás verlo, el médico de guardia le anunció a Azucena que Lalo llevaba las pupilas muy dilatadas y ya no podía hacer prácticamente nada por él. Las pupilas dilatadas, dicen los doctores, es el signo inequívoco de


15 daño o lesión cerebral. –Es señal de que hay desconexión entre el cerebro y sus funciones como la respiración, movimiento intestinal, latido cardiaco. Incluso una vez que el trauma fue tan fuerte estas funciones se pierden en su totalidad, lo que se denomina muerte –dice el médico general Juan Carlos Vargas Domínguez. Aquel mismo día, Lalo fue retornado al IMSS de Monclova, donde al cabo de algunas horas la muerte, le concedieron uno de sus sueños: morir y que le pusieran su canción.

¿Sabía Lalo que iba morir?

–Mami, vas a ver que cuando yo me muera, me van a cantar esta canción (‘Mi última Caravana’, de Gerardo Díaz’). Y tú me vas a pasear por todo el pueblo –le había dicho Lalo a Azucena. Así lo cuenta Evelin Juanita Ramírez Herrera, de 17 años, estudiante de preparatoria, la hermana menor de Eduardo, el Harry Potter de la Pedre. Evelin había sido una de los presentes en aquella fiesta de la calle Rayón 107 en la Colonia Venustiano Carranza, que terminó en tragedia para el pueblo de Ciénegas. –Yo le dije ‘eh, ya me voy’ –explica la joven–. Él respondió ‘bueno, me marcas cuando llegues a la casa’. Era un hermano celoso, dice Evelín, la regañaba cuando en las noches se hablaba con algún chavalo por celular o la veía en la calle paseando con sus amigas. A los 10 minutos de haberse retirado de la fiesta, una amiga le marcó y le dijo que a su hermano se lo había llevado la policía inconsciente al hospital.

Los amigos de toda la vida

De los momentos previos a la muerte de Lalo, Sebastián Cobas Espinoza, de 19 años, el mejor amigo de Eduardo, recuerda a una madre que no se rompió. –Muy fuerte la mamá de Lalo, nunca le vi una lágrima –suelta. En cambio, Sebastián le lloró a Lalo la madrugada que lo golpearon; le lloró la mañana que estaba en el IMSS de Monclova y le dio un paro cardiaco; le lloró en la noche que le avisaron de su muerte. No lloró cuando lo trajeron a la colonia para que sus vecinos se despidieran de él; no lloró en el funeral; no lloró en el panteón, hasta después que lloró. Últimamente, añade, no le he llorado. –Era como otro hijo para mi familia,

La habitación de Eduardo se mantiene intacta, para preservar su recuerdo. fue mi hermano del alma –dice. Sebastián era uno de los amigos con quienes Lalo salía todas las tardes, después de hacer su tarea, a jugar canicas o trompos, a cazar pájaros en el monte, a coquear y fritear en las baquetas. Uno de los amigos con quienes Lalo iba de casa en casa acompañando a las señoras que rezan, allá entre octubre y diciembre, cuando a la Virgen María se le dedican 46 rosarios. “Hasta se peleaban por ver quién los rezaba”, dice Rosa Martha Maldonado Aguila, una de las vecinas. Otras tardes la pandilla se echaba al monte a cortar pitayas y leña para vender. O trabajaban pintando casas, limpiando terrenos, lavando carros. A veces Lalo se iba de paletero. Le gustaba el trabajo, ganar la plata. Plata para los sueños de la troca, ayudar a sus jefes, la familia, cruzarse al lado gringo. Lalo y Sebastián se habían hecho los mejores amigos después que éste lo invitó a trabajar en su negocio de carpintería cuando ambos rondaban los 14 años. Sebas, que había sido desde niño un emprendedor nato, consiguió montar una fábrica de muebles siendo estudiante de tercero de secundaria. Le preguntó a Lalo si quería ser su

ayudante y este dijo que sí. –Tenía muchos trabajadores, pero él fue el más esencial. Era muy intuitivo, le gustaba desarrollar nuevas formas, nuevas alternativas para que el trabajo fuera mejor, rompía con lo básico – recuerda su cómplice. ‘¿Ya no vas a estudiar, Lalito?’ Una vez que Lalo se graduó de la preparatoria decidió que ya no quería estudiar. –¿Ya no va estudiar, Lalito?’ – preguntó una de sus maestras. –No quiso –respondió su madre. Detrás de esta aparente rebeldía, bajo este supuesto descaro, Eduardo lo que no quería era darle lata a su papá para que se esforzara demás en pagarle los estudios. Lo confirma Azucena. Sebastián, el cómplice de vida, se había enrolado en la carrera de arquitectura en una universidad privada de Saltillo y se vio obligado a cerrar su carpintería. Consiguió entonces colocar a Lalo como aprendiz de albañil en una constructora de Ciénegas. Su madre y sus hermanas reviraron: –Le decíamos, ‘nombre negrito tú eres pa’ que anduvieras en una oficina, sentado en el aire acondicionado – narra Evelín, su hermana. Pero a él lo que le gustaba era la

albañilería, asolearse, aunque a su madre y a sus hermanas les disgustara verlo trabajar así. La última vez que Sebas vio a Lalo con vida fue el sábado 15 de mayo, ese de la fiesta fúnebre. Pero no lo vio ahí, fue en el día cuando andaba hasta arriba de una escalera pintando las letras del anuncio de un negocio. Cuando llevaron a su amigo a enterrar Sebastián, en lugar de aventarle un puño de tierra, le dejó un taladro y un pulidor. –Pa’ que allá siga haciendo trabajos él –se sincera. Lalo soñaba con tener su troca, su casa, una familia, fundar una mueblería con Sebastián. Pero la muerte se atravesó.

Los caprichos de la muerte

Jaime Hugo Barrera Cárdenas, maestro de español de Eduardo Rodríguez en la secundaria, dice que como el de Lalo hay más casos de muchachos en Cuatrociénegas que tienen que elegir entre seguir en la escuela o desertar para buscar trabajo. –Es la falta de oportunidades porque sí son buenos estudiantes. Esa generación de Lalo casi todos están estudiando. La mayoría tiene hambre de salir adelante, pero desafortunadamente aquí, al no haber


16 empresas, una fuente de trabajo formal, como en una ciudad, tienen que emigrar –precisa el docente. La verdad es que desde nene, Lalo había estado en la mira, en el blanco de la muerte. La primera vez cuando a los dos años, estando al cuidado de una tía, mientras su madre trabajaba en una maquiladora, ingirió unos tragos de un envase de coca cola que no contenía coca cola sino Estufol, una sustancia corrosiva que se utiliza para limpiar estufas, y el esófago se le cerró, se le quemó, le salieron llagas. Lalo duró tres o cuatro días en coma. Consiguió escapar de la muerte después que, por un año y medio, todos los lunes lo llevaban al hospital en Monterrey para que le hicieran dilataciones. A veces eran sus padres ( Azucena y su esposo Juan Antonio); a veces Jesús, su abuelo paterno. La segunda vez que la muerte acorraló a Lalo fue en marzo de 2021. Se hallaba en una carne asada que Sebastián Cobas, su hermano del alma, había armado en el patio de su casa, cuando de pronto se le atoró un trozo de bistec en el esófago. Se atragantó, se le fue el aire, se desvaneció. Sus compas se espantaron. También fue a dar al hospital, donde los doctores le dieron a beber un líquido con el que el pedazo de carne aflojó y resbaló hasta su estómago. La muerte siguió ahí acechando, acechando, acechando a Lalo y a los suyos. Había entrado al pueblo, como entró en todo el mundo, disfrazada de coronavirus y diezmando a la familia de Eduardo, como diezmó a tantas familias del mundo. La familia de Lalo, de hecho, perdió a tres miembros por la COVID-19: Jesús Ramírez y Antonia Guía, sus abuelos paternos; Elizabeth Ramírez; la tía. Todo habría terminado ahí, pero con los caprichos de la muerte, Eduardo, Harry Potter, el carpintero, Lalito, fue el cuarto en irse.

El recuerdo de Lalo

Cuando se le pide que pinte a Lalo, Juan Antonio Ramírez, su padre, alza los ojos como buscando una respuesta y dice que “andaba pachuco, pachuquito él. Con el pelo corto, cachucha”. Juan está en la pieza que fue de Lalo, donde todavía huele a su perfume. En la pared, junto a la cama de Lalo, hay un grafitti, una placa, la placa de

Los padres de Eduardo Ramírez guardan los juguetes que le regalaron cuando era pequeño. En la foto, Azucena sostiene una camioneta. Lalo: es una corona y en el centro unas inscripciones. Más allá están un Cristo, una Virgen, su armario y hasta arriba su sombrero. En el peinador está la alcancía de Lalo, sus inseparables lentes. En el suelo su colección de tenis, una mochila llena con los juguetes de Lalo.–Son recuerdos de él, de cuando estaba chiquito. Todos se los traje yo –le dice Juan a Azucena–. Mira, este futbolito se lo compré uuuuuh, hace mucho se lo compramos, ¿te acuerdas? A Lalo le gustaba salir a cotorrear con sus amigos de toda la vida, la fiesta, tomar cerveza. –Donde quiera andaba mijo, tenía muchos amigos –platica Azucena con la voz entrecortada. Juan Antonio se juntó con Azucena Margarita, la madre de Lalo, cuando ella venía de un fracaso matrimonial. Natalian, la hermana mayor, ya había nacido. Lalo, entonces de dos años, le dijo papi desde el inicio.

Ya luego nació Evelin Juanita, la más chica. Pero en la familia decían que Juan quería más a Lalo que a su propia nena. –Qué le puedo decir, me quitaron todo lo que yo tenía–, musita Azucena Margarita y se tapa con los dedos los lagrimales como para impedir que se desborden. El día que Lalo murió, su cuerpo fue llevado por última vez a La Pedre, ahí sus familiares, amigos y vecinos, le rindieron homenaje durante una hora. Después el cortejo partió por las calles del pueblo rumbo al cementerio de San José. Atrás la muchedumbre, sus padres, sus hermanas, sus amigos, y más atrás una bocina tocando a toda pastilla “Mi última caravana”, tal y como él lo había soñado.

Epílogo

El martes 18 de mayo policías del mando único de Cuatrociénegas detuvieron a Jorge Eduardo “N”, uno

de los tres implicados en el asesinato de Eduardo Antonio Rodríguez Herrera. Jorge “N”, el principal acusado de matar a Eduardo Ramírez fue trasladado a Monclova y puesto en la cárcel preventiva de la región. Una semana más tarde, durante la primera audiencia, Jorge fue hallado culpable del delito de homicidio calificado, por haber actuado con ventaja, y vinculado a proceso. Actualmente, Jorge “N” se encuentra en prisión preventiva en el penal de Saltillo. Espera que se realice la segunda audiencia fechada para el 24 de agosto en la que habrá de definirse su situación legal. Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.


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CONFLICTO

Busca Conagua mediar crisis en valle de Cuatrociénegas

Ejidatarios luchan por abastecerse de agua; ambientalistas buscan la conservación. Conagua no logra conciliar. Mientras tanto, uno de los humedales más importantes del mundo se seca. Mientras ejidos y ambientalistas pelean por el abastecimiento agrícola y la conservación del humedal, especialistas auguran una sequía inminente (Segunda parte) J S

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Cuatrociénegas, Coah. 24. de octubre del 2020 Visita al ejido y pueblo mágico de Cuatrociénegas, donde existe un conflicto por el agua de la región. Luego de que miembros de Pronatura Noreste comenzaran labores de reencause de aguas para regresar vida a las pozas, habitantes de ejidos los agredieron, pues argumentan que estas obras los dejarían sin agua para cultivos y animales.

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ientras los ambientalistas de Pronatura luchan por la conservación y restauración de Cuatrociénegas, 600 ejidatarios pelean por las aguas milenarias que, dicen, dan vida a sus parcelas. Se habla de daño ecológico, de millones de pesos en obras tiradas, de la participación de empresas privadas, hasta de amenazas de muerte. El foco de la disputa en torno al humedal más diverso del mundo es un canal de 80 kilómetros nombrado Saca Salada. Este atraviesa el valle como una serpiente en el desierto y, según especialistas, desangra entre 80 y 90 millones de metros cúbicos de agua cada año. Si se considera que la captación anual es de 100 millones la pérdida es inmensa. Sin embargo, la Comisión

Nacional del Agua precisa que en realidad el desperdicio no llega ni a los 30 millones de metros cúbicos. Así lo dijo el director del área de Infraestructura Hidroagrícola del Organismo Cuenca del Río Bravo, Jaime Gudiño Zárate. En torno a este tema del conflicto socioambiental entre conservacionistas y ejidatarios por las aguas del canal Saca Salada, Jaime Gudiño Zárate, director del área de Infraestructura Hidroagrícola de la Comisión Nacional del Agua, organismo Cuenca del Río Bravo, comentó que esta dependencia ha tratado de intervenir como mediadora. Dijo que Conagua ha platicado con los dos grupos involucrados en esta problemática en el sentido de que cualquier aprovechamiento se debe hacer de manera regulada y

en apego a la normatividad establecida. El conflicto se derivó de que, de manera unilateral, un grupo de ambientalistas cerraron una de las secciones del canal, de acuerdo con Gudiño. Advirtió que, “desafortunadamente”, los activistas no siguieron los protocolos adecuados, pues omitieron solicitar una autorización ante esta dependencia. Afirmó que hay la manera de aprovechar el agua de este conducto, toda vez que se trabaje en la recuperación del acuífero y siempre que las cosas se hagan de manera regulada y consensuada. “Con trabajos de rehabilitación y de tecnificación de los canales se puede rescatar bastante volumen, que esto a su vez puede ser

dedicado al tema de recuperación de los humedales”, comentó el funcionario. Gudiño Zárate detalló que la Comisión ha hecho algunos trabajos como el revestimiento del 25 por ciento del canal, fuera del Área Natural Protegida, proyecto en el que trabajó hasta 2012. Originalmente el proyecto era de 75 kilómetros de rehabilitación del canal, del cual se ejecutaron 25 kilómetros con un entubamiento de PVC. Sin embargo, Conagua tuvo algunos inconvenientes con la Comisión Nacional de Áreas Protegidas y SEMARNAT por la manifestación de impacto ambiental para hacer trabajos dentro del Área Protegida. El titular de Infraestructura Hidroagrícola detalló que


20 actualmente están tratando de resolver estos inconvenientes de manera conjunta con las instituciones medioambientales, a fin de continuar con los trabajos de tecnificación del valle de Cuatrociénegas, donde todavía quedan 50 kilómetros por revestir en la zona de la Saca.

No hay diálogo

El encargado del Director de Infraestructura Hidroagrícola del Organismo Cuenca del Río Bravo subrayó que una de las limitantes que tiene Conagua para trabajar en proyecto de tecnificación que contribuyan al uso eficiente del agua en Cuatrociénegas es que no todos los ejidos de la zona tienen títulos de concesión. Aún así, Jaime Gudiño Zárate informó que la Comisión está tratando de revivir ese proyecto de rehabilitación de la Saca Salada de manera independiente con cada uno de los ejidos. Lo anterior a través de un programa federalizado que se llama Apoyos a la Infraestructura y en el que la dependencia aporta el 50 por ciento del gasto y las comunidades el otro. “El problema es que muchas veces no cuentan ellos con la contraparte y eso hace que no vayamos avanzando tan rápido, el usuario no está interesado en invertir, agreó. De acuerdo con el ingeniero agrónomo, es falso que por este canal se estén perdiendo entre 80 y 90 millones de metros cúbicos de agua al año. “El desperdicio no llega ni a los 30 millones”, precisó, “lo que no deja de representar una gran cantidad de agua”.

No todos tienen concesiones

El servidor público dijo que en el caso del Saca Salada la comunidad que ostenta la concesión es el Ejido 8 de Enero, ubicado en Frontera Coahuila, donde termina el cauce del canal. “Los demás están asociados. Fueron ejidos que se formaron de manera posterior. Tienen resoluciones presidenciales, pero no han querido adaptarlas a títulos de concesión y eso es lo que a veces complica un poco para poder regular y aprovechar programas hidroagrícolas con los que cuenta la Conagua y que como requisito indispensable está el título de concesión”.

Cuatrociénegas , Coah. Mex. 25 de mayo del 2021 Conflicto de agua en cuatrociénegas El hecho de que estos ejidos no tengan títulos de concesión no significa que no poseen derechos, añadió. “Lo que pasa es que no han querido cambiar sus resoluciones presidenciales a títulos de conexión, pero en realidad todos los aprovechamientos tienen un derecho, ellos hablan de horas de agua que tenían de la Saca de hace muchos, muchos años”. El funcionario federal aclaró que esta serie de conflictos en la zona no es nueva y datan que cuando el valle fue declarado como Área Natural Protegida en 1994, año en que se da la intervención de grupos interesados en la conservación y la preservación de las especies endémicas que hay en Cuatrociénegas, intervención contraria a los intereses de la actividad agrícola. Cuestionado sobre si la Conagua lleva un orden y una regulación

efectiva de los títulos de concesión de agua que existen en el valle, Jaime Gudiño respondió que desde 2019 se ha hecho un inventario, a través de un censo, de todos los aprovechamientos y se ha detectado que hay 336 subterráneos y 32 superficiales.

¿Huachicoleo de agua?

Referente al tema del robo de agua en áreas de Cuatrociénegas como el Valle del Hundido, el director del área de Infraestructura Hidroagrícola de la Conagua reconoció que los aprovechamientos que existen son mayores a la recarga y cada año se está registrando un déficit. –¿Pero entonces sí hay huachicoleo? –No, mira, fíjate que no. Ahí hay una problemática en ese sentido: se hicieron en su momento las autorizaciones sin conocer todavía precisamente los datos de recarga.

No es mucho esa parte que se pueda manejar como huachicoleo porque en realidad los acuíferos no son muy productivos… Entonces la gente se autolimita y cada vez se van autolimitando más porque desafortunadamente están sobreexplotando. La Comisión Nacional del Agua está trabajando sobre un reglamento para detener la sobreexplotación y empezar a buscar la recuperación del acuífero. Actualmente se encuentra en la etapa de la reinspección y determinación de los derechos de cada uno de los aprovechamientos detectados. “Estamos próximos a sacar la propuesta del ordenamiento, que es definir y trazar los lineamientos que regularán de manera sostenible el uso y aprovechamiento de los caudales de que realmente dispone el acuífero y yo creo que estaríamos a fin de año teniendo un resultado


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Cuatrociénegas , Coah. Mex. 25 de mayo del 2021 Conflicto de agua en cuatrocienegas más preciso”.

¿La solución?

Entre las soluciones que los conservacionistas proponen al conflicto socioambiental con los ejidatarios y la preservación del valle, están: Que Conagua instale una fuente de agua para los usuarios legales. Que Conagua perfore pozos para le gente que vive en las comunidades fuera del valle de Cuatrociénegas y que actualmente se sirve del agua de la Saca Salada. Cerrar definitivamente la Saca Salada y que el agua se quede en Cuatrociénegas. Conagua debe impulsar una modernización para hacer mejor uso del agua. Que el Estado tecnifique a los agricultores. Que Conagua elimine el

huachicoleo a través de un ordenamiento y regulación de los títulos de concesión existentes. Que el gobierno garantice el suministro, pero también castigue a quienes han estado extrayendo o extraigan el agua de manera ilegal. Que Conagua realice un estudio de cómo llevar el agua hasta las parcelas así como la optimización del recurso. Que las autoridades regulen e impidan el crecimiento de las áreas agrícolas. Que Conagua instale estructuras de control en el canal Saca Salada para dejar salir solamente el agua que está amparada en títulos. Este reportaje forma parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists, en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers.


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TERRITORIOS

68 áreas naturales tienen suelo concesionado a mineras El gobierno mexicano realiza una revisión de las concesiones que se entregaron 1.5 millones de hectáreas de santuarios y parques nacionales. Entre las concesiones hay 49 en etapa de desarrollo, informó María Luisa Albores. Por su parte, el presidente aseguró que el derrame en el Río Sonora es ‘un expediente abierto’ que se va a atender D

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ÉXICO._ Santuarios, parques nacionales, reservas de biósfera y áreas de protección de flora y fauna. Nada se ha salvado en México de la expansión masiva de las concesiones mineras en este milenio. De acuerdo con los datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, el 7.7 por ciento de la superficie que debería ser protegida por las leyes ambientales mexicanas fue concesionada a empresas mineras durante las últimas tres administraciones. Ese porcentaje equivale a 1.5 millones de hectáreas, distribuidas principalmente en los estados de Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Hidalgo, Coahuila, Baja California y Baja California Sur, donde se ubican 45 proyectos mineros. Dicho de otro modo: hay mil 609 concesiones mineras que se traslapan en territorios de 68 de las 142 “áreas naturales protegidas” en superficie terrestre del país. La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, María Luisa Albores González, presentó la información durante la conferencia presidencial. La funcionaria explicó que las concesiones entregadas en estas áreas son de diferentes categorías: 75 por ciento con una categoría de áreas de protección de recursos naturales, 63 por ciento de reserva de biósfera, 45 por ciento de las áreas de protección de flora y fauna, 22 por ciento en santuarios y 15 por ciento en parques nacionales. “Es lo que encontramos cuando llegamos a la administración -dijoAlbores-: 503 (de estas concesiones) están en etapa de exploración, 96 en producción, 49 en etapa de desarrollo, 523 proyectos detenidos y en revisión, y seis operaciones mineras cerraron”. Albores explicó que la superficie vigente en concesiones mineras actuales es de 21 millones de hectáreas. “Si lo sumamos en superficie, es casi el estado de Chihuahua lo que está concesionado para minería”, dijo. También explicó que el territorio del país está concesionado a actividades mineras hasta por 50 y 100 años.

Mineras sacaron en 12 años seis veces más oro que en toda la Colonia

México ha registrado en las últimas décadas un aumento inédito

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de la extracción de minerales. De 2006 al 2018, la industria minera extrajo más de mil 59 toneladas de oro, “lo que equivale a casi seis veces a lo que se extrajo en la época de la Colonia”, dijo Albores. A eso se agrega otro problema: el agua que requiere esta industria para operar. La funcionaria explicó que hay aproximadamente 100 empresas con concesiones de explotación, uso o aprovechamiento de aguas nacionales y permisos de descarga. El volumen concesionado equivale a 250 millones de metros cúbicos anuales de agua. “El agua en el desierto se usa para minería en estados que están justo en zona de desierto, como el caso de Sonora, Zacatecas y Durango, además de Colima, que tienen las concesiones más grandes para agua”, dijo. Explicó que utilizan anualmente las mineras. La principal fuente de extracción es el agua subterránea, con 174 millones de metros cúbicos anuales, mientras que el agua superficial se extrae en 73 millones de metros cúbicos anuales. La funcionaria expuso también los daños socioambientales provocados por la megaminería: “Anteriormente, con la complicidad de gobiernos, las empresas mineras han arrasado con ecosistemas y cuencas hidrológicas, contaminando regiones enteras”, dijo. Y destacó que hay un registro de 23 incidentes ambientales en 33 años relacionados con las presas de

jales “Actualmente estamos trabajando con la Secretaría de Economía, con Conagua y el Servicio Ecológico Mexicano en la creación de un inventario, esto no existía, este inventario que les estoy platicando, que se ha homologado para saber cuántas presas de jales hay en el país. Hasta el cierre de esta presentación, teníamos 466 presa de jales”.

Derrame en el río Sonora es un expediente abierto: AMLO

La presentación del informe sobre la actividad minera respondió a una pregunta sobre la situación de los pueblos derivada del derrame de sulfato de cobre acidulado en el río Bacanuchi, afluente del río Sonora, el 6 de agosto del 2014. El derrame fue causado por una fuga en una válvula en un tanque de proceso del complejo minero Buenavista del Cobre, perteneciente a Grupo México. Años antes, informó Albores, la Semarnat había autorizado la construcción de las presas de jales que vimos en las láminas anteriores en cauces del río Jaralito y Batamote. “Esto no se puede hacer”, aclaró. La contaminación se extendió por 288.8 kilómetros del río Sonora, afectando económica, social y ambientalmente a más de 22 mil pobladores de Bacoachi, Arizpe, Banámichi, Huépac de San Felipe de Jesús, Baviácora, Aconchi y Ures, por la exposición crónica a metales

en los suelos y aguas, la presencia de metales pesados en agua, en frutas, en hortalizas, en lácteos, porque también se tiene ganado, y la muerte de la mitad de árboles endémicos. “Hasta la fecha, cuando la gente llega de estas comunidades a querer vender productos lácteos o la carne, en el caso de vender ganado para carne, no les compran porque está contaminado del lugar donde vienen”, aseguró la funcionaria. Como medida de reparación, se creó un fideicomiso con 2 mil millones de pesos; pero en diciembre de 2016, Semarnat concluyó que los objetivos de los programas de remediación habían sido cumplidos, por lo que se devolvieron a la empresa alrededor de 800 millones de pesos. Los pobladores presentaron una demanda de amparo y el 15 de enero de 2020, la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que se debe de emitir una nueva disposición respecto al cumplimiento de las medidas correctivas al derrame que considere una reunión pública para informar a los afectados cómo se determinaron las medidas ambientales, escuchar sus preocupaciones y sugerencias. Debido a la pandemia de Covid19, la reunión se retrasó y se realizó el 22 y 23 de mayo en el Museo Regional de Ures. El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el tema está abierto y se va a hacer justicia. “Es un expediente abierto y que ya en unos días más se va a llevar a cabo esta reunión en Ures para reiniciar, como lo ordena la Suprema Corte, con toda la investigación y, lo más importante, que se tomen medidas para remediar los daños que se causaron”, dijo. ”Es lo que le puedo decir a la gente de Sonora que fue afectada por este derrame. Vamos hacia adelante, ya María Luisa tiene este encargo y vamos a estar informando periódicamente”.

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