CICATRICES RETRATOS DE UN ATAQUE Juan de Jesús Pérez Sántiz, de 12 años de edad, es uno de esos tantos casos, él recibió una bala en el cuello, mientras jugaba en el patio de su casa, en uno de los tantos y constantes hechos armados sucedidos de manera impune en el País
2 Crece o Muere. Ventas con estrategia ALBERTO CÁRDENAS ALDRETE www.salexperts.com/ Facebook: @Salexperts, @ACAldrete/ Linkedin: Alberto Cárdenas Aldrete
Nishiyama Onsen
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abes cuál es la empresa que más tiempo ha existido en el mundo? Nishiyama Onsen, un hotel en Japón. ¿Cuántos años crees que tiene de existir? Piensa un número. Lo más probable es que el número que pensaste se quede corto, ya que estamos acostumbrados a recibir mensajes de empresas que presumen sus 20, 50 o hasta 100 años de antigüedad. Inclusive, algunas referencias empresariales longevas son General Electric y sus 128 años, Barclays con 330 o Dupont con 218. Si pensamos en empresas icónicas mexicanas llegaríamos a Casa Cuervo (225 años), Herdez (206) o Liverpool (173). Nishiyama Onsen se sale de cualquier parámetro al contar con mil 316 años. Recibió a su primer cliente 88 años antes de la invasión vikinga a Bretaña y 600 años antes de que los aztecas vieran el águila devorando la serpiente en Texcoco. Su historia es exquisita: fue concebida como una pequeña posada familiar con acceso a fuentes termales, ubicadas en las faldas del Monte Fuji, siendo su fundador Fujiwara Mahito. Desde entonces ha recibido grandes figuras que incluyen a Tokugawa Ieyasu, Emperador unificador de Japón. La empresa es familiar y ha sobrevivido durante 52 generaciones. Reconocidos gurús americanos como Jim Collins, por ejemplo; escriben continuamente sobre empresas que perduran. Sin embargo, es difícil encontrar referencias sobre esta empresa japonesa, siendo que sobresale notoriamente de los típicos
ejemplos como: Apple, Gillete, Southwest Airlines, 3M, Disney, etcétera, utilizados una y otra vez por estos autores. Entonces ¿qué podemos aprender de Nishiyama Onsen para llevarlo a nuestras empresas o a nuestra vida? Analizando un poco, encontré estas 4 interesantes características. 1.- Misión sostenible. “Ser uno con la naturaleza”, es el propósito declarado. Sus aguas termales, su localización en medio de una hermosísima naturaleza y su cuidadoso diseño y decoración amigable con su entorno, lo colocan en una posición única. No hay grandes amenidades, pero para los que buscan tradición y naturaleza, este lugar es muy difícil de superar. No importa en qué país vivas o en cuál época; “ser uno con la naturaleza”, es una misión que ofrece un beneficio que siempre tendrá mercado. ¿Tu misión podría permanecer por mil años? 2.- Diferenciación, no todo es tecnología. Nishiyama Onsen no tiene Wifi. Un valor básico del hotel es la tradición. Si tienen una antigüedad de mil 316 años, ¿quién puede vencerlos en este rubro? Sostienen que la experiencia en sus alojamientos debe ser completamente japonesa; así que mobiliario, decoración, alimentación y reglas de comportamiento van en sintonía directa a esta cultura. Tal vez en el futuro, los huéspedes lleguen en vehículos voladores a la puerta del hotel, pero, entrando, a apagar celulares. 3.- Servicio. Así como recibieron al Emperador Ieyasu hace siglos, de
la misma manera atienden a cada visitante: con un trato digno de rey.
ALBERTO CÁRDENAS ALDRETE
4.- Humildad. Hay dos elementos que he decidido juntar en un solo punto, ya que ambos tienen como fundamento la humildad. a) El hotel tiene solo 37 cuartos. Tiene esa cantidad desde hace cientos de años y no parece que aspiren a tener más. En occidente pensamos que si has dejado de expander, tu empresa es un fracaso (de hecho yo lo diría.. así se llama mi columna), pero los dueños de este hotel piensan diferente. Su poderoso (y humilde) enfoque a servir diligentemente a cada huésped se contrapone a su expansión. Aún así, su longeva historia es prueba de su éxito. b) Modelo de herencia. Durante los 52 cambios generacionales en la administración del hotel, lo natural y común es que el dueño en turno lo herede a sus hijos. Sin embargo, si en algún momento no hay hijos o estos no son adecuados para dirigir el negocio, el dueño en turno “adopta” a un empleado competente. Así se asegura que el negocio quede “en familia”, pero a la vez en manos capaces de continuar con su importante legado. Debemos aprender que primero es la empresa, para que siga generando valor a la sociedad, antes que los paradigmas tradicionales.
Consultor en estrategia de ventas, escritor, conferencista, empresario y filántropo.
Sin lugar a dudas, la cultura empresarial occidental puede aprender mucho de entidades milenarias como esta. Esperemos que dentro de 684 años, Nishiyama Onsen celebre sus primeros 2 mil años de vida.
Además de participar como consejero en varias empresas y escribir sobre conceptos en ventas y mercadotecnia, dirige la firma de consultoría Salexperts desde 2004. Graduado de Ingeniería en Sistemas Electrónicos en Tecnológico de Monterrey en 1987.
3 LETRAS DE MAQUÍO Durante su trayectoria política y empresarial, Manuel “Maquío” Clouthier escribió numerosos artículos de opinión, que se publicaron en su momento en el diario El Universal y en los que vertió conceptos y reflexiones que continúan vigentes hoy más que nunca. Por eso en Noroeste iremos replicando algunos de esos escritos.
El México que todos anhelamos MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN
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ltimamente me he venido enterando de declaraciones de encumbrados políticos que en incendiarios discursos pregonan situaciones por demás preocupantes. Unos hablan de la enorme injerencia extranjera, principalmente de Estados Unidos, que a través de mexicanos vendepatrias pretenden influir para controlar la vida de México. Otros dicen que a la reacción (no dicen cuál, ni quiénes) habrá que llevarla al Cerro de las Campanas para fusilar a los traidores. Otros les exigen a los servidores públicos que ignominiosamente supediten su forma de pensar al PRI, so pena de perder la chamba. Otros gritan que el poder lo conquistaron por las armas (¿serían ellos? ¿Quién los nombró representantes o monopolistas del pensamiento del pueblo mexicano?) y que solo a través de ellas dejarán el poder que detentan. Otros hablan de que los herederos del pasado (¿quiénes?) serán sepultados y atacan -utilizando cuanto gatillero intelectual pueden comprar- a todo mexicano que tiene la osadía de disentir. En fin, un sinnúmero de declaraciones que pretenden amedrentar y atemorizar; desprestigiar y enlodar a cualquier ciudadano que en el ejercicio de su libertad emite un voto o una opinión en contra de aquellos que nos llevaron al caos económico y crisis política, la desconfianza y el enfrentamiento. Valdría la pena que estos encumbrados políticos señalaran a esos “malos mexicanos”, traidores a la Patria para que se les juzgara por su delito contra la nación y fueran enviados al Cerro las Campanas como lo pregonan. De no hacerlo, dando nombres e iniciando juicios, se podría pensar que todo es demagogia y terrorismo verbal, cuyo objetivo es evitar la acción ciudadana que pretende democratizar al País. Seguramente que una acción de esta
índole tendría que empezar por juzgar a Francisco I. Madero, quien luchó porque la Revolución nos llevara al sufragio efectivo y la no reelección. Evidentemente, lo que se ha conseguido es solo el 50 por ciento, porque el sufragio sigue sin respetarse. Preguntémosle a los ciudadanos de Monclova y Piedras Negras, las últimas ciudades donde los defensores de la renovación moral se robaron las elecciones. Pero, a pesar de toda esta corrupción de la palabra y las conciencias, de la autoridad y las leyes que se violan, el pueblo sigue luchando. Sabe que se está gestando un cambio que inevitablemente llegará, porque el sistema político mexicano, paternalista como ninguno, tendrá que evolucionar o revolucionar, según sea el caso. Sí, amable lector, el paternalismo de nuestro sistema, basado en un férreo presidencialismo y un unipartidismo (PRI) ha configurado subhombres carentes de confianza en sí mismos y, por ende, en los demás. Ha formado una enorme clase parasitaria de burócratas y tecnócratas que ya no puede mantener el resto de la sociedad. Ha minado las ansias de trabajo del campesino supeditándolo a ser carne de cañón para mítines políticos. Ha configurado un centralismo político que tiene a la provincia trabajando para mantener la macrocefalia del DF (donde los ciudadanos ni siquiera tienen derecho a votar por su Alcalde). Ha formado entes de poder en un sindicalismo corrupto (La Quina, Barragán, etcétera, son la muestra) que el propio sistema necesita para mantenerse en el poder. Pero estas y muchas lacras más tendrán que acabarse. 1985, con sus elecciones, será el parteaguas de un México nuevo, democrático y participativo; libre y responsable; viril y conciencia ciudadana. En pocas palabras: “El México que todos anhelamos”. Lunes 14 de enero, 1985
MANUEL CLOUTHIER DEL RINCÓN
A “ pesar de toda esta corrupción de la palabra y las conciencias, de la autoridad y las leyes que se violan, el pueblo sigue luchando”.
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5 El rayo del sol fue uno de los factores que hicieron más pesada la espera para las personas de la tercera edad y sus acompañantes.
Un año después…
‘Yo pensé que ya estaba olvidado’
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an Pedro Atocpan huele a mole, sus pobladores son famosos por la elaboración de este tradicional platillo. Este lunes se volvieron célebres por ser la punta de lanza en la capital mexicana del plan de vacunación que desplegó el Gobierno federal. La gente acudió a la plaza central del lugar, conocida como Yencuictlapan (tierra nueva en náhuatl) para tomar su turno y ser vacunada contra el Covid-19, en el Centro de Salud Luis Alberto Erosa. En esta localidad, la mitad de los pobladores son pobres, según las mediciones del Coneval (49.1 por ciento). Es la Alcaldía con más pobreza extrema de la capital mexicana, la más marginada, con el Índice de Desarrollo Humano más bajo, que destacó por ser prioridad en el plan de vacunación, junto a Cuajimalpa y Contreras.
Vítores para los vacunados Ubicados a unas dos horas del
A este pueblo donde casi no llega nada, llegó la vacuna contra el Covid-19. Milpa Alta es una de las 333 localidades más alejadas del País que fueron priorizadas para recibir las primeras dosis I G N A C I O
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F o t o s : I s a b e l Pie de Página
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Las primeras 500 dosis en el Centro de Salud T-II Doctor Luis Alberto Erosa.
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“Sin dolor”, así salían las personas después de recibir una de las dosis de AstraZeneca, llegadas el 14 de febrero desde la India a la Ciudad de México. Palacio Nacional donde despacha el Presidente, muchos habitantes de la región se dedican a atender el sector de servicios de la capital y algunos cuantos aún son campesinos. En la Alcaldía de la Ciudad de México, con menor cantidad de camas de hospital por cada 10 mil habitantes, los pobladores relatan que durante las semanas más duras de la epidemia, las campanas del templo no pararon de anunciar la muerte de vecinos. Por eso, cuando la vacuna llegó al pueblo de San Pedro Atocpan, los automovilistas sonaban los cláxones de sus coches y la gente vitoreaba a las personas de la tercera edad que hicieron fila para la vacunación. Jacinto Cruz fue la primera persona en ser vacunada en el centro de salud de San Pedro Atocpan. El hombre de 69 años platicó a varios reporteros que sobrevivió al Covid hace un par de meses. Desde las seis de la mañana, decenas de ancianos iniciaron una larga fila para obtener la vacuna en el centro de salud. La línea de espera se convirtió en un desfile de reclamos olvidados: falta de agua, de servicios de salud, inseguridad. Pero como si fuera una fantasía, hoy son los primeros en ser vacunados en México, en la peor pandemia en 100 años. -¿Qué piensas de que serás
El señor Abel revisa que sus datos estén escritos de forma correcta en la hoja de registro, mientras espera su turno para recibir la vacuna. en náhuatl. El hombre es indígena de esta zona conurbada de la Ciudad de México, explica que siempre vivió en esta población, ubicada en el extremo sur de la capital. Milpa Alta también es la alcaldía con mayor cantidad de hablantes de lenguas indígenas: náhuatl, mixteco y otomí. Estas poblaciones de Milpa Alta, explica Félix Velasco, aún se rigen por la tradición de usos y costumbres. El hombre acompañó a su esposa a la vacunación, pero dice que en estos días también le toca su turno. “No hay miedo” dice él, convencido de los beneficios de ser inoculado. En diciembre de 2020, en la primera fase, el gobierno de México inició la vacunación del personal médico. Pero a partir de este lunes comenzó con la segunda etapa que contempla a personas mayores de 59 años. Se estima que sean más de 14 millones de personas en los siguientes meses.
El director del Centro de Salud, ubicado en el pueblo de San Pedro Atocpan Milpa Alta, José Marcos Bojorquez indicó: “esto es un logro muy fuerte porque vamos a disminuir las muertes y la saturación hospitalaria”. vacunado primero? -Yo pensé que yo ya estaba olvidado. Pero se siente bien. El que lo dice es Abel Ramírez, de 77 años. El hombre ya medio corvo y con una visión disminuida platica que se dedica a sembrar nopal, papa, frijol, maíz y zanahoria.
Es una pequeña producción que le permite a él y a su familia subsistir. También, dice, que se entretiene en su pequeña milpa. Félix Velasco, de 75 años, explica que el sitio originalmente se llamaba «atoctle» (y no San Miguel Atocpan) que significa «tierra fértil»
Primero, zonas rurales y conurbadas El Gobierno federal decidió iniciar la inoculación en zonas marginadas del país. El subsecretario de salud Hugo López-Gatell lo explicó el 5 de enero: “Vamos a vacunar prioritariamente o empezando por las zonas más remotas. Esto es importantísimo. Generalmente, los
7 recursos de salud o los servicios de salud, históricamente llegan al final a zonas socialmente más vulnerables. No va a ser así, ahora va a ser al revés: las personas más vulnerables serán vacunadas prioritariamente”. Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud. De acuerdo con el Gobierno federal, Milpa Alta y las alcaldías con vocación rural fueron las más afectadas por el coronavirus, con índices de letalidad por Covid de 12.4 por ciento, por encima del 8.8 a nivel general. Según explicó el propio Hugo López-Gatell, esto ocurre porque hay “mucha actividad social en estas comunidades sin medidas de protección, actividades que llevan mucha proximidad”. Ubicadas al sur de la ciudad, algunas colonias de Milpa Alta llegaron a encabezar la lista de más contagios en la capital mexicana. Aunque es la Alcaldía con menor densidad de población, llegó a tener hasta 100 contagios por cada 100 mil habitantes. Muy por encima de la media nacional. Hasta el reporte más reciente, entre todas las colonias y pueblos capitalinos, San Antonio Tecómitl y San Pablo Oztotepec tenían la segunda y la tercera tasas de contagios más altas en toda la ciudad. Y San Pedro Atocpan, la octava.
Buscarán más celeridad La primera jornada de vacunación a los adultos mayores demandó a los usuarios permanecer formados durante varias horas. Por la tarde, en conferencia, el subsecretario Hugo López-Gatell reconoció que la apertura de la vacunación no ocurrió con la “celeridad y la fineza” requeridas. “En particular uno de los elementos que contribuyó al retraso fue la llegada tardía del personal vacunador”, que provienen tanto de las instituciones nacionales de salud como de las secretarías estatales. Este primer día, hasta el corte de las cuatro de la tarde, habían sido vacunadas de manera oficial 23 mil 369 personas mayores de 60 años. López-Gatell adelantó que la cifra podría triplicarse al terminar los registros de la jornada completa. Dos entidades, Tamaulipas y Monterrey, quedaron fuera del plan de vacunación debido a las bajas
El señor Felix Velasco acudió al Centro de Salud para apartarle lugar a su esposa. Él se vacuna hasta el miércoles. temperaturas. Las autoridades calculan que la aplicación de las 860 mil 450 dosis de vacunas AstraZeneca entre los adultos mayores llevará entre 7 y 10 días.
Los requisitos Algunos adultos se quejaron en Milpa Alta sobre el requerimiento de correo electrónico, la gente del gobierno justificó “es el sistema el que lo pide”. Además de tener una dirección de correo electrónico, las
El señor Jacinto Cruz llegó desde temprana hora, como varias personas de la tercera edad, a las instalaciones del Centro de Salud Luis Alberto Erosa, pero al acudir en silla de ruedas y llevar su concentrador de oxígeno, recibió preferencia para recibir la dosis contra el Covid, convirtiéndose en el primero en vacunarse. personas que acuden a los centros de vacunación necesitan: credencial INE (que certifique que están avecindados en el municipio), CURP y dos número telefónicos de contacto. Este lunes se destinó a vacunar a las personas que su primer apellido empieza entre la A y la G; el 16 de febrero entre H y P; el 17 de febrero entre Q y Z, sin apellido paterno, y rezagos y faltantes, 18 y 19 de
Portal periodístico independiente, conformado por una red de periodistas nacionales e internacionales expertos en temas sociales y de derechos humanos. febrero. Los centros de vacunación atenderán a adultos mayores hasta la ocho de la noche.
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El feminicidio se tipificó desde 2012
La impunidad continúa: 5 de cada 10 casos se esclarecen Al menos 8 mil 496 asesinatos en contra de mujeres se han registrado en lo que va de la administración de Andrés Manuel López Obrador, de diciembre de 2018 a febrero de 2021; de estas carpetas de investigación, solo el 25.01 por ciento (2 mil 125) fueron abiertas como delito de feminicidio y son investigadas con perspectiva de género, el resto como homicidio doloso S U G E Y R Y
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ÉXICO, SinEmbargo._ El Presidente Andrés Manuel López Obrador aludió que la tipificación del feminicidio empezó desde su administración y que estos crímenes crecen porque ahora sí existe una acreditación correcta, sin embargo, la realidad es que este delito se tipificó desde hace al menos 9 años y pese a ello la deficiente clasificación en las muertes violentas de mujeres aún persiste, a la par que solo cinco de cada 10 casos son esclarecidos. El feminicidio fue tipificado en México en el año 2012, cuando se incorporó al Código Penal Federal en el Artículo 325, pero llevarlo a la práctica costó mucho más tiempo y recomendaciones de organizaciones nacionales e internacionales. En el año 2014, el Modelo de Protocolo Latinoamericano de Investigación de las Muertes Violentas de Mujeres por Razones de Género recomendó al Estado Mexicano aplicar el protocolo en “todos los casos de muertes violentas de mujeres”, es decir, investigarlas con perspectiva de género. Pero fue hasta el 6 de febrero de 2018 que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo del Consejo Nacional de Seguridad Pública con la entonces Procuraduría General de la República y las fiscalías estatales para que “toda muerte violenta de carácter doloso de mujeres fuera iniciada la investigación bajo protocolos de feminicidio”. No obstante, aunque las cifras de feminicidios registradas en las estadísticas oficiales, a partir del año 2015 y no desde esta administración, muestran una tendencia al alza, la investigación de los feminicidios en proporción de los homicidios dolosos de mujeres es aún limitada y similar a la de años anteriores, pues sólo entre el 20 a 25 por ciento de los asesinatos de mujeres son clasificados con esta perspectiva. En promedio, desde el año 2016 a febrero de 2021, sólo el 23.78 por ciento del total de asesinatos de mujeres son investigados como feminicidios. Además, de acuerdo con el más reciente informe Impunidad en homicidio doloso y feminicidio: Reporte 2020, el nivel de
El feminicidio fue tipificado en México en el año 2012, cuando se incorporó al Código Penal Federal en el Artículo 325, impunidad de feminicidio fue de 51.4 por ciento durante el año 2019, es decir, que sólo cinco de cada diez casos fueron esclarecidos. En ese sentido, las declaraciones hechas por el Presidente en días pasados, consideraron expertas consultadas por SinEmbargo, muestran el desconocimiento del mandatario federal, su insensibilidad y desprecio a la lucha feminista que desde hace décadas ha presionado y trabajado para que se reconozca y se visibilice esta problemática a fin de erradicarla. “El Presidente expresa un profundo desconocimiento siempre en materia de Derechos Humanos, pero particularmente en materia de Derechos Humanos de las mujeres y lo más preocupante de este desconocimiento es la falta de reconocimiento a la lucha de otros grupos, en este caso madres de víctimas, activistas y defensoras de Derechos Humanos, que desde hace muchos años estamos poniendo el dedo en la llaga para hacer visible justamente este tipo de crímenes”, expresó la experta en litigio estratégico, Karla Michel Salas, una de las abogadas del caso González y otras contra México,
mejor conocido como “Campo Algodonero”. Para Anayeli Pérez Garrido, asesora jurídica del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, las recientes declaraciones del mandatario nacional evidencian sólo una falta de técnica y precisión del contexto real de la lucha histórica que ha significado el visibilizar el feminicidio, no obstante, consideró que otras posturas de López Obrador sí han mostrado que existe una resistencia a reconocer la problemática de violencia de género y los contextos de desigualdad por razones de género. “Sigue habiendo resistencia, una falta de sensibilidad sobre todo en este tipo de casos (feminicidios y violencia de género). Me parece que ha habido un trato insensible porque se invisibiliza esta violencia machista a través del tema de la desigualdad económica o de las políticas neoliberales que, aunque no está peleada una con la otra, son dos factores muy distintos y los dos iguales fuertes”, expresó la activista.
La lucha por la tipificación
Karla Michel Salas recordó que el reconocimiento de los feminicidios surgió como una respuesta política del movimiento feminista en la década de los 90, luego de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua. “Marcela Lagarde comenzó precisamente a definir este tipo de crímenes y los nombra como feminicidios y de ahí inició no solamente la lucha social-política, también la jurídica para que se reconozcan estos crímenes porque lo que nosotras tenemos claro es que lo que no se nombra no existe”. La abogada señaló que era muy importante, no solamente darle un nombre a este tipo de crímenes, sino que eso se viera reflejado en la legislación y fue en el año 2007 cuando por primera vez la violencia contra las mujeres se reconoció, en la Ley General de Acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. El caso Campo Algodonero en Ciudad Juárez, Chihuahua referente a la responsabilidad del Estado mexicano por la falta de diligencia en las investigaciones relacionadas con la desaparición y asesinato de Claudia Ivette
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González, Esmeralda Herrera Monreal y Laura Berenice Ramos Monárrez- llevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a dictar en noviembre de 2009 un fallo histórico en el que condenó al Gobierno mexicano por negligencias en las investigaciones; este fue uno de los casos que generó mayor presión para que el feminicidio fuera reconocido y tipificado en México en el año 2012. “Sin duda la sentencia de ‘Campo Algodonero’ ha sido considerada paradigmática, a nivel no solamente de la región americana sino yo me atrevería a decir a nivel mundial, como un precedente necesario en materia de Derechos Humanos de las mujeres”, mencionó Salas. En lo que corresponde al actual Gobierno, no sólo no se tipificó el feminicidio sino que fue en este sexenio cuando se intentó
desaparecer este tipo penal a propuesta del Fiscal General de la República Alejandro Gertz Manero, quien fue propuesto al cargo por López Obrador. En enero de 2020, durante una reunión en el Congreso de la Unión, el Fiscal Gertz Manero planteó eliminar el delito de Feminicidio del Código Penal Federal. Su propuesta fue severamente criticada y reprochada hasta que finalmente a la Fiscalía no le quedó más que recular y señalar que en todo caso el tipo penal debía ser simplificado.
La mala clasificación sigue El Presidente Andrés Manuel López Obrador atribuyó el crecimiento de las estadísticas de los feminicidios en México a que en su administración sí se acreditan en esta categoría, lo que no ocurría en anteriores administraciones, donde se clasificaban como homicidios.
“En el caso de los feminicidios, antes no se consideraban feminicidios eran homicidios. Esta clasificación comienza prácticamente con nosotros, por eso el aumento de feminicidios, entre otras cosas”, dijo el pasado 30 de marzo durante su conferencia de prensa matutina. Añadió que, pese a las resistencias, el asesinato cometido contra las mujeres se cataloga como feminicidio. Sin embargo, la deficiente clasificación en la materia es un tema que persiste, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, feministas y familiares de víctimas, quienes desde hace años atrás han denunciado que la violencia feminicida es una problemática que las autoridades se resisten a reconocer en la práctica, puesto que, a la hora de clasificar los asesinatos y hacer sus
investigaciones se resisten a abrir las carpetas de investigación como feminicidios. “No necesariamente podríamos hablar de una mejora en la acreditación porque el porcentaje de acreditación del tipo penal de feminicidio sigue quedándose en una cuarta parte del total de los asesinatos de mujeres, lo cual, nos parece que eso está muy lejano de la realidad”, detalló Anayeli Pérez. Y añadió: “además, de entrada, ni siquiera depende del Gobierno federal (la acreditación en las carpetas de investigación), depende de cada una de las entidades federativas y las fiscalías estatales, que en teoría son autónomas”. Al menos 8 mil 496 asesinatos en contra de mujeres se han registrado en lo que va de la administración de Andrés Manuel López Obrador, de diciembre de 2018 a febrero de
11 2021; de estas carpetas de investigación, solo el 25.01 por ciento (dos mil 125) fueron abiertas como delito de feminicidio y son investigadas con perspectiva de género, el resto como homicidio doloso. “No es real que haya una voluntad de seguir acreditando, al contrario, apenas el año pasado tuvimos la postura del Fiscal General de la República de modificar el tipo penal y con argumentos totalmente sin sustento”, recordó Anayeli Pérez. Wendy Figueroa Morales, directora de la Red Nacional de Refugios, y María de la Luz Estrada Mendoza, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, han señalado que el problema de los feminicidios es más grave de lo que muestran los números gubernamentales. “En México no ha bajado el problema de asesinatos de mujeres. Todavía no logramos que acrediten en muchas entidades federativas los feminicidios”, destacó María de la Luz Estrada. De acuerdo con declaraciones previas, las expertas estiman que el subregistro de los feminicidios o asesinatos de mujeres estaría en los homicidios imprudenciales. “Las cifras no reflejan la dimensión real. Hay un subregistro, muchos asesinatos o feminicidios son catalogados no sólo como homicidio doloso, sino como homicidio imprudencial”, señaló Figueroa. Para Wendy Figueroa el registro estadístico en el país es un área de oportunidad porque existen obstáculos para visibilizar y registrar los asesinatos contra las mujeres de acuerdo con el enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Otro de los grandes pendientes que hay en materia de feminicidios es la impartición de justicia y la transparencia de los casos y sentencias. Anayeli Pérez destacó que uno de los problemas es la falta transparencia en los poderes judiciales de los estados quienes no desagregan la información, “la cual deberíamos estar analizando para conocer mejor el panorama de la investigación y judicialización de la violencia contra las mujeres, por ejemplo, ¿Cuántos casos, como el de Abril Cecilia, fueron
reclasificados de intentos de feminicidios a violencia doméstica”? La organización Impunidad Cero dio a conocer que al menos 269 sentencias por el delito de feminicidio fueron dictadas en 15 estados del país durante el 2019, de las cuales, 252 fueron condenatorias y 17 fueron absolutorias. De acuerdo con el informe “Impunidad en homicidio doloso y feminicidio: Reporte 2020”, la Ciudad de México dictó en total, 31 condenatorias y dos absolutorias; Colima dos, ambas condenatorias; Guanajuato 39, 30 condenatorias y 6 absolutorias; Guerrero, una sentencia que fue condenatoria; Hidalgo, 18 condenatorias; Jalisco, ocho condenatorias; Estado de México 59, 56 condenatorias y tres absolutorias; Nayarit, dos condenatorias; Nuevo León, 30 condenatorias ; Quintana Roo, seis condenatorias; Sinaloa, 27 condenatorias; Sonora, 24 condenatorias; Tamaulipas, 5 condenatorias; Yucatán, 6 condenatorias, y Zacatecas 9 fallos, 6 condenatorios y 3 absolutorios. El estudio mostró que en el estado de Baja California no se esclareció ningún feminicidio, pues de acuerdo a la información proporcionada a la organización no se emitió ninguna sentencia, por lo
que el indicador de impunidad alcanzó el 100 por ciento. En tanto que Guerrero y Jalisco, la falta de esclarecimiento de delito alcanzó 93.8 y 86.7 por ciento, respectivamente.
Discursos fuera de lugar La administración de López Obrador ha tenido diversos episodios en los que ha dado un mal sabor de boca a colectivas, organizaciones y feministas quienes consideran que la actual gestión federal ha dejado mucho que desear en materia de combate a la violencia feminicida y que su discurso perpetúa la violencia machista. No es la primera vez que una declaración del Presidente genera polémica. El 15 de mayo de 2020, tras la campaña “Quédate en casa”, López Obrador negó que el confinamiento por la Covid-19 haya agudizado la violencia contra las mujeres y aseguró que “el 90 por ciento” de las llamadas sobre maltrato eran falsas. “La mayor parte son falsas”. La Red de Refugios refutó el discurso y aseguró que el incremento de violencia contra las mujeres y la violencia familiar durante el confinamiento es una realidad: en dos meses de la Jornada de Sana Distancia, las llamadas, mensajes y los acompañamientos para asesoría,
auxilio e intervención por casos de violencia crecieron 77 por ciento; en tanto que el número de solicitudes de refugio de mujeres atacadas se disparó hasta un 50 por ciento. “Estas lamentables declaraciones mandan un mensaje de perpetuar la impunidad en nuestro país, de seguir naturalizando y justificando las violencias contra las mujeres y, sobre todo, es algo totalmente lamentable a las mujeres víctimas de violencia que alzan la voz, porque les está mandando el mensaje de no creerles y eso es una violencia institucional, una violación a sus derechos humanos”, señaló en su momento Wendy Figueroa Morales, directora de la Red Nacional de Refugio AC. Karla Michel Salas y Anayeli Pérez dijeron que es preocupante que el mandatario emita declaraciones que polarizan y radicalizan las posturas. “Creo que eso hace genera propicia más bien un ambiente pues mucho más dividido sin diálogo donde se vuelven como posturas contrarias”, expresó Salas. “Hay voces que no están siendo escuchadas y contrario a ello están siendo que descalificadas creo que esa es la mayor decepción que te podrían hacer: un Gobierno que no escucha y que impone sus posturas y que no es sensible a los temas”, apuntó a su vez Pérez Garrido.
12 Artemio Pérez Pérez. Se encontraba pintando la agencia municipal de Tabac cuando una bala lo alcanzó. Está parapléjico en casa de su madre, quien lo cuida día y noche.
Fotorreportaje
Cicatrices En Aldama ‘retratan’ a personas que han resultado heridas en los múltiples y constantes ataques armados, sucedidos en Chiapas L E O N A R D O
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José Sántiz, herido de bala mientras se encontraba trabajando en su parcela. Recibió dos impactos. Una de las balas sigue aún en su cuerpo.
Desplazados que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar.
Pascual Pérez Pérez. Herido de bala mientras transitaban por la carretera en Tabac, Aldama.
U
n fotógrafo viaja a Aldama (lugar que ha visitado muchas veces en los últimos años) para encontrarse con las personas que han resultado heridas en los múltiples y constantes ataques armados que se lanzan de forma regular desde Santa Martha Chenalhó. La idea de la reunión es hacer una sesión de fotos enfocándose en los dolores y sus huellas, con la esperanza de atraer algunas miradas, que alguien se entere que siguen ahí, sin atención, con las balas dentro del cuerpo, con la violencia materializada en metal y cicatrices. El retrato, dicen, es un instante para la memoria, una imagen que nos dirá que así era alguien en un momento fijo, determinado por su tiempo y sus circunstancias. “Este era él”. “Esta era ella”, el retrato no es lo que las personas son, sino lo que serán cuando alguien más o ellas mismas vean ese retrato en el futuro, lejano o cercano. Son para ser lo que fueron. Es el retractus que jala el tiempo y trayéndolo de vuelta al presente en un después cualquiera. El trahere que arrastra para impedir la victoria del olvido. Estos retratos dicen y dirán que en los primeros meses de
Santos Armando Ruiz Hernández . 3 años de edad. Se encontraba jugando al interior de su casa cuando una bala atravesó las paredes de tabla de su casa, en Tabac, Aldama. 2021 estas personas estaban ahí, poniendo el cuerpo contra el olvido. ¿De quién son estos cuerpos que
miramos?, ¿los reconocemos?, ¿nos reconocemos en sus rostros?, ¿podemos reflejarnos en esas
miradas que han perdido brillo?, ¿es posible pensar que esos otres son un nosotres? Quizá es mucho más fácil pensarles cuando un subsecretario los presenta en forma de números, en un power point donde afirma que no son tantos, que son menos, que ya les entregaron despensas, mientras a sus agresores les entregaban tierras, dinero, televisores e impunidad. Cuando nosotros, gente de la ciudad, miramos un retrato de habitantes de los pueblos originarios de Los Altos de Chiapas, vemos muchas cosas, pero nos cuesta ver personas. Hay una niebla, muchas capas de neblina que hacen difuso y confuso el rostro. Son los retratos previos, los retratos que hemos hecho, los retratos que les hicimos otros nosotros. Esa imagen que inventamos y que a lo largo del tiempo nos hemos convencido que es la imagen auténtica, el ser verdadero, el canon de su identidad. Toda imagen de indígena es una hetero imagen, es decir, una imagen construida desde afuera, desde lejos, desde antes, desde un su otro. Todas son la misma, aunque sean diferentes.
14 Las seleccionamos y las acomodamos en cajones precisos, las discriminamos para ordenar el mundo percibido, a tal grado que eventualmente dejamos de distinguir entre una y otra. Hay quien dirá “y qué bueno” que lo que acabo de afirmar es falso. Que ellas y ellos sí ven a las personas, que es un insulto decir que son intercambiables. Que conocen en persona al de la foto, que han hablado con ella, que es su comadre, que es su mejor amigo. Que les conocen y saben quiénes son. Por ello debo aclarar que hablo de la imagen de esas personas, no de las personas mismas. Esa imagen que cada persona (cada una de nosotras) proyecta y es percibida por las demás, esa imagen que no le pertenece aunque sea suya. Acudo al báculo de autoridad de Milan Kundera para que me ayude a empezar a desmadejar la trama, con unas líneas de su libro “La Inmortalidad”. Es una ilusión ingenua creer que nuestra imagen no es más que una apariencia tras la cual está escondido nuestro yo como la única esencia verdadera, independientemente de los ojos del mundo. Los imagólogos han descubierto con cínico radicalismo que es precisamente todo lo contrario: nuestro yo es una mera apariencia, inaprehensible, nebulosa, mientras que la única realidad, demasiado aprehensible y descriptible, es nuestra imagen a los ojos de los demás. Y lo peor es que no eres su dueño. Es así que la primera persona que pasa, en la sesión de fotos del fotógrafo Isaac, en Aldama, no logra acomodarse del todo, no logra “ponerse para la foto”. No está incómodo ni nervioso, están ahí por su propia decisión, así como el fotógrafo está ahí porque lo decidieron juntos. Quieren contar su historia, quieren ser las y los narradores de su imagen, construir autoimagen, aprovechando que alguien con la tecnología y la técnica está dispuesto. Pero ninguna de las fotos que son tomadas convence al ejecutante ni a la concurrenciaautores. No es la presión, ni el improvisado estudio fotográfico que han montado en las aulas de la escuela (abandonada por los
Desplazados que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar.
José Guadalupe Jiménez Sántiz. La bala le tocó la cuarta vértebra dejándolo sin la movilidad de sus extremidades. Los médicos le pronosticaron que no podría volver a caminar. maestros desde tiempos prepandémicos por el temor a los ataques armados). Se trata de hablar de las heridas, de las balas, de la violencia que han sufrido con sus cuerpos como testigos. Se trata también, lo saben, de convencer, de demostrar que es cierto. Pero el cuerpo no basta como evidencia. Hasta ahora no ha sido suficiente. Por eso, al final, casi para retirarse, esa primera persona saca de entre sus ropas un documento, donde un médico describe, con lenguaje clínico, lo que le sucedió a él y a su cuerpo. No hay mejor forma de decir “este soy yo y estas son mis heridas”, que con ese frío formulario institucional, en estos tiempos en que la palabra sanitaria es casi la única palabra en la escena. ¿Cómo pueden narrarse los cuerpos colonizados? ¿Cómo
romper con la ocupación de ese territorio que está obligado a decir de sí mismo lo que se espera y nada más? Los espectadores, las personas consumidoras de imagen esperamos que nos cuenten la historia que pedimos o por la que pagamos, no otra, no distinta. Para Susan Sontag, nuestro consumo de imágenes define la realidad de esta sociedad capitalista, es nuestra forma de estar en el mundo, de vivirlo y transformarlo: “El cambio social es reemplazado por cambios en las imágenes. La libertad para consumir una pluralidad de imágenes y mercancías se equipara con la libertad misma”. Pero así como la producción de imágenes no es propia de nuestros tiempos, tampoco lo es la imposición de esas imágenes, el retrato de los otros siempre es desde una posición de poder, sea
Rosa Hernández Ruiz. 67 años de edad, herida de bala mientras se encontraba buscando leña en su parcela. La bala le perforó el pecho.
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Juan de Jesús Pérez Sántiz. 12 Años de edad. Fue herido de bala en el cuello cuando se encontraba jugando en el patio de su casa.
Viuda de Filiberto Pérez. Su esposo falleció mientras hacía mandados para el velorio de su abuela. Tabac, Aldama.
Desplazados que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar.
con la cámara, con el pincel o la pluma. Quien hace un retrato atrapa a su retratado en su punto de vista, en su perspectiva, en su visión del mundo. Ahí le enmarca, le delimita, le constriñe. Hay muy poca posibilidad de réplica, el retrato se hace y se imprime, y así tal cual queda en los archivos y es leído por quienes vendrán. Mucha menos réplica es posible cuando quien es retratado no tiene acceso a la tecnología (la cámara, el pincel, la pluma) o a la técnica y el lenguaje. El retratista queda, en el mejor de los casos, como intérprete, como traductor entre mundos. Le muestra a sus iguales a ese otro desconocido y ajeno, distante y desigual. Como ese retrato de los habitantes de estas tierras que trazara en 1553 el fraile Bartolomé de Las Casas, en su Brevísima Relación de la Destrucción de las Indias:.. todas estas universas e infinitas gentes a todo género crió Dios los más simples, sin maldades ni dobleces, obedientísimas y fidelísimas a sus señores naturales y a los cristianos, a quien sirven; más humildes, más pacientes, más pacíficas e quietas, sin rencillas, ni bullicios, no rijosos, no querulosos,
Hugo Alfredo regresaba de San Andrés Larrainzar cuando fue atacado. La bala sigue incrustada en parte de su costilla.
sin rencores, sin odios, sin desear venganzas que hay en el mundo. ¿Cómo hablar de sí mismo y de sus dolores, si se supone que debe ser humilde, paciente, sin rencores, sin odios? ¿Cómo reflejar la furia por la impunidad y la ausencia de justicia desde esa imagen de pureza, de bondad, de quietud carente de anhelo de venganza? Ahí estaba el fraile, para defenderles en el discurso público, mientras les encerraba en una limitada posibilidad de la existencia humana. Ahí estuvieron tantos otros voceros, intérpretes y defensores que le siguieron, que mantuvieron incólume la imagen de sabiduría, ausente de malicia.
Ahí estuvieron ellos, rezando, procesionando, marchando de cuatro en fondo, rebeldes y al mismo tiempo obedientísimos y fidelísimos. En ese pueblo de Aldama, hace unos años, decidieron que un hombre del mismo pueblo hablara por las víctimas, por las y los heridos, por las y los desplazados. Aceptó el encargo, sabiendo que tendría que saltarse algunas trancas para lograr el cometido. Desobedeció a unos, ignoró a otros, contradijo a muchos. Desplazados de que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar. Se paró en la plaza sin necesidad de intérpretes ni voceros, sin permiso, desobediente. Al decir su palabra rompió el retrato. Quizá por eso lleva un año encerrado en prisión, sin debido proceso, sin testigos de cargo, sin desplegados ni grandes marchas que demanden su liberación, sin que nadie cambie sus planes para acudir en su ayuda. “¡Cristóbal debe regresar a casa!”, gritan algunas voces aisladas, sin eco. A principios del siglo pasado, el fotógrafo Guillermo Kahlo estuvo en Chiapas con el encargo de hacer una tipología de los indios. El
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Emiliano recibió un impacto de bala mientras se encontraba trabajando en su cafetal. Gobernador mandó traer una familia de cada pueblo al estudio montado por el fotógrafo. Ahí quedaron retratados con sus mejores ropas, luego de recorrer, durante días, montañas y selvas. En algunos casos, el retrato de familia era de una sola persona porque los demás no pudieron completar el viaje. ¿Así quedaría registrado en el inventario Porfirista, “en tal pueblo la familia se compone de un padre y una hija”, “en ese otro pueblo de una madre y dos hijos”? Esos retratos marcaron la pauta, definieron y congelaron en el tiempo el ser de los pueblos de Chiapas. Así son (y no “así eran”), así se visten (y no “así se vestían”), así se llaman (y no “así les llamaron”). Un catálogo de cuerpos transterrados, desprovistos de voluntad, puestos en un escenario ajeno, apenas adornado con dos plantas enmacetadas que servían de marco para la imagen. Hablando de familia, unos años después, la hija de dicho fotógrafo diría de su propio cuerpo: Mi cuerpo es un marasmo. No puedo escapar de él. Como el animal siente su muerte, yo siento la mía instalarse en mi vida y tan fuerte que me quita toda posibilidad de luchar. Mi cuerpo va a dejarme, a mí,
Armando se dirigía junto con su hermano a San Andrés Larrainzar para comprar medicinas, cuando les dispararon en el puente de Tabac, Aldama.
que he sido siempre su presa. Presa rebelde, pero presa. Sé que nos vamos a aniquilar mutuamente, así que la lucha no tendrá vencedor. Vana y permanente ilusión creer que el pensamiento, porque está intacto, puede liberarse de esa otra materia hecha carne. Frente a las víctimas de la violencia en Aldama, el fotógrafo
Desplazados que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar.
Isaac Guzmán se cuestiona sobre su propia producción de imagen. La idea original de enfocarse únicamente en las cicatrices que dejaron las balas es rápidamente desechada. Teme replicar aquellas imágenes producidas por la antropología física del siglo pasado, tan dura, tan fría, que medía cuerpos desde una perspectiva biologicista, que los catalogaba, cual taxones de la dominación colonial. Reconoce también el uso de la cámara como un instrumento de control de los cuerpos, de dominación sobre el otro al que inmoviliza. Pero sus temores son rápidamente conjurados por la determinación de sus personajes de tomar el control de la trama. Le proponen ideas, muestran sus cicatrices sin pudor, se levantan la camisa, se bajan el pantalón, entreabren sus blusas para mostrar las huellas del ultraje. Una mujer y su hijo se presentan, ella le baja el pantalón al niño para mostrar la cicatriz que una bala le dejó en la nalga. Puede más el pudor del fotógrafo, lo que él sabe de quienes estarán del otro lado de la imagen, y por lo que les pide volver el pantalón a su lugar. “Es suficiente que se pare de perfil y que con su dedito muestre dónde le pegó la bala”, alcanza a
articular. Muestran una cicatriz tras otra y cada una de ellas viene acompañada de una historia, de una memoria. A una de ellas le mataron al marido. A un él, la bala se le metió por la costilla y ahí sigue. Una pareja platica mientras les toman las fotos, cuentan la historia de su desplazamiento, narran que desde hace dos años no pueden regresar a su parcela, no pueden cultivar café, no pueden tener su vida con normalidad (cualquier normalidad, nueva o vieja). Un joven decide aparecer en la foto muy derecho, como un árbol incólume. A él le dispararon mientras trabajaba el campo, se echó a correr y en la huida se cayó y se fracturó el fémur. Sigue sin poder caminar bien y cada paso le exige. No ha podido regresar a trabajar su parcela. Un niño jugaba a la pelota cuando llegaron los disparos, estaba solo en su casa. La bala apenas le rozó el cuello, pero la falta de atención provocó una lesión más profunda y una cicatriz enorme, abultada, impertinente, que contrasta con su rostro adusto. No miramos personas, miramos estas imágenes desde el mismo lugar donde vimos aquellos mismos cuerpos en las postales para
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Ignacio Peréz Jiménez. Fractura de Femur. Cuando comenzaron los disparos corrió para protegerse, pero sufrió una caída. Sufre de dolores y no puede trabajar en el campo. turistas, desde donde miramos los rostros ocultos, valientes y dolientes del fotoperiodismo de los 90, que sostenía la idea de seres de personalidad predefinida y rostro intercambiable. Es más grande nuestra expectativa de identidad supuesta, escuchamos la historia de esas cicatrices mientras nos contamos el cuento de atributos y defectos que nos acomoda, la que ya nos sabemos. Viene a cuento lo que escribiera Elisa Ramírez Castañeda a propósito de la selección de fotos del libro “De fotógrafos y de indios” en el año 2000. Este conjunto particular de fotos se asocia a imágenes que ocuparon desde antes los ojos y el recuerdo consideradas como la representación etnográfica canónica- con ellas enfrentamos nuevos datos dentro de una parcela mental previa. Son indios, precisamente, porque corresponden a su representación, a un arquetipo históricamente dado, a un modelo anterior. Desde esa representación canónica nos aproximamos a los retratos de las víctimas de Aldama. Pero en esta ocasión nos interpelan mostrando sus heridas, sus cicatrices. Y no de una forma
Desplazados que desde el 2018 no han podido regresar a su hogar.
simbólica y nostálgica del paraíso perdido, sino cruda, expuesta e impertinente. No hay una petición de lástima o conmiseración, sino una exigencia de justicia, un reclamo ante esa violación de su cuerpo que no obtiene castigo, de un Estado que les responde con evasivas, con regalos para sus victimarios, con médicos de la gran ciudad que recomiendan dejar las balas dentro del cuerpo, balas que todos los días vuelven a entrar, a invadir, amancillar, que son al mismo tiempo recuerdo y amenaza. Cuerpos mancillados e invadidos, una vez más, todos los días, sin descanso. En una de las fotos de Isaac aparece en primer plano un muchacho con mirada ausente que muestra una de esas mancillas debajo de la rodilla, mientras detrás de él hay un cartel (una lámina) que nos recuerda el discurso educativo institucionalizado sobre el cuerpo.
Raymundo se dirigía junto con su hermano a San Andrés Larrainzar para comprar medicinas, cuando les dispararon en el puente de Tabac, Aldama.
El discurso del Estado se asoma e interfiere con el discurso de los individuos, que no alcanzamos a escuchar ni a leer. No hay nada ahí donde el lector o la lectora de imágenes de la ciudad se reconozca, más que la lámina. Ahí estamos todes. Ese todes que nunca logra encontrarse con la herida del muchacho y menos aún, con su mirada. Entonces… ¿Quién está mirando cuando miramos? ¿Qué nos decimos cuando encontramos esas miradas? Vivimos tiempos en los que la tecnología ya no es tanto una limitante para elaborar retratos y memorias, hay más cámaras que personas, la selfie (la autoimagen, tan escasa en los tiempos de Fray Bartolomé) inunda el discurso público. La hetero imagen, la construcción de la imagen del otro ya no depende tanto del escribano ejecutante como del lector. Somos, al leer la imagen, autores del retrato, le ponemos sus límites, lo dotamos de virtudes y defectos que no existen en el trazo del pixel. Ese otro que toma la cámara y le dicta al camarógrafo para que la imagen diga “este soy, este estoy” aparece de pronto en el monitor de nuestra casa, en la pantalla de
nuestro teléfono, y somos nosotres quienes decidimos y definimos desde la posición de poder que nos da el “poseer” su imagen- la cantidad de neblina que pondremos delante de ella, hasta hacer la ajena e inaprehensible o hasta reconocernos y compartir el ultraje. ¿Somos un mismo cuerpo, en un marasmo de violencia impenitente, insoportable?, ¿podemos sentir esa misma bala pertinaz que día con día recuerda que ese cuerpo está sitiado, bajo asedio del fuego?, ¿o seguimos siendo ajenos, marcando desde nuestra voluntad individual una brumosa diferencia imaginada y construida durante siglos de monólogos?, ¿es posible seguir diciendo “yo soy yo y él es otro, tanto peor para ese bosque distante, porque soy el árbol solitario e inmaculado que un día será violín”? Demasiadas preguntas cuya respuesta no está en las imágenes de Guzmán ni en este texto. Pero vale la pena recordar lo que dijo Elisa Ramírez en forma de afirmación -condena, en el texto ya citado: “El fantasma de las distancias y desigualdades impide que el otro, como hipócrita lector, sea mi igual, mi semejante”.
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Muerte en los océanos
Extraña mortandad de ballenas grises en costas de México, Estados Unidos y Canadá
U
n grupo de científicos descubrió un gran número de ballenas grises (Eschrichtius robustus) muertas en las costas de norteamérica entre 2019 y 2020. También encontraron ejemplares con pérdida de peso, lo cual indica que la disminución de alimento en la ruta migratoria que hacen hasta Alaska sería una de las causas de lo que ocurrió De acuerdo con un estudio publicado por el Inter-Research Science Publisher y realizado por investigadores de varios países, 384 ballenas fueron encontradas sin vida a lo largo de las costas, no solo de México, sino también de Estados Unidos y Canadá. Este fenómeno, conocido como Evento Inusual de Mortalidad (UME por sus siglas en inglés) es similar a otro que se había registrado entre 1999 y 2000, cuando “se especuló” que habría sido causado porque las ballenas grises estaban sufriendo de hambruna. A pesar del paso de los años, el equipo científico no pudo llegar a una conclusión definitiva y aún intentan determinar exactamente qué pasó y a qué se debió la disminución de alimento. Alrededor de la mitad de las ballenas que murieron en el evento
Entre 2019 y 2020 fueron encontradas muertas 384 ballenas grises en aguas canadienses, estadounidenses y, principalmente, mexicanas. Se trata de un evento inusual de mortalidad, similar a otro ocurrido en 1999 y 2000. Los científicos creen que las ballenas tienen problemas para conseguir alimento y esto podría causarles la muerte y problemas en su reproducción R O D R I G O
S O B E R A N E S
M o n g a b a y
Ballena gris (Eschrichtius robustus) en el Santuario de Ballenas de El Vizcaíno - Baja California, México. reciente fueron encontradas en territorio mexicano, la mayor parte en las inmediaciones de dos
lagunas llamadas Ojo de Liebre y Guerrero Negro, dos de los principales lugares de arribo de
ballenas en el País y ubicadas en el estado de Baja California. La mortandad llegó después de que la población de estos grandes mamíferos acuáticos ya había dado señales de debilidad. Los científicos obtuvieron imágenes en las que se apreciaban signos de pérdida de peso en las ballenas. Las fotografías fueron tomadas entre 2017 y 2019, en las costas mexicanas; es decir, en los años previos a la mortandad que se dio a conocer en 2021 mediante este estudio. Los registros, conseguidos con drones, son de ejemplares de diferentes edades y características: ballenatos, juveniles, adultos y hembras lactantes.
Posibles causas de la masiva muerte La
bióloga
Mariana
Reyna,
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La ballena gris se ha convertido en una especie bandera de la conservación en el norte de México. científica en océanos y pesquerías de la organización Océana, explicó a Mongabay Latam que la ballena gris es el mamífero marino que más viaja, recorriendo todos los años prácticamente toda la costa Pacífica de América del Norte, ida y vuelta. Es un tramo de aproximadamente 9000 kilómetros donde buscan alimento mientras hacen rutas cercanas en aguas poco profundas y cercanas a las costas. “Se alimentan de invertebrados en toda su ruta migratoria. Algunas ballenas no hacen eso, pero la gris es un caso atípico. Por eso es importante que se vayan pegaditas a la costa”, dice la especialista. El investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Jorge Urbán Ramírez, quien además es uno de los autores del estudio, explicó a medios locales que si bien no se conocen las causas de la mortandad, la comunidad científica cree que una de las razones es el aumento de temperatura de las aguas, que podría afectar los hábitos y comportamientos de algunas especies que hacen parte de su dieta. De acuerdo con Urbán Ramírez, la población de ballena gris en México ha caído alrededor del 30 por ciento, pasando de 27 mil a 20 mil ejemplares en los últimos cuatro años.
Imágenes de ballenas grises difundidas en Internet. Fotos tomadas con drones durante 2017, 2018 y 2019 por los investigadores Fredrik Chistiansen, Fabián Rodríguez y Hunter Warick en Laguna San Ignacio, en el Pacífico mexicano.
¿Hay algún antecedente que dé pistas sobre la causa de la disminución del alimento? Mariana Reyna asegura que “muchos de los invertebrados de los que se alimentan las ballenas grises están en el punto medio de la cadena alimenticia. Lo que esté pasando en la base de esa cadena alimenticia es lo interesante.
Pueden ser cambios de temperatura que están afectando, por ejemplo, al primer eslabón que es el fitoplancton [algas pequeñísimas]. Puede ser que esté pasando algo en ese inicio”. Además, Reyna agrega que “si bien no se pueden entender las causas de esta pérdida de volumen corporal en las ballenas, puede ser
que esté relacionado a una disminución en la abundancia de organismos [presas] que viven en toda su ruta migratoria”. Para la especialista, la precaria salud y la mortandad registrada en la población de ballena gris podría ser un claro mensaje sobre el estado de los ecosistemas que recorren en su migración. “La
20 ballena gris podría estar actuando como indicador de la calidad de los ecosistemas, de cómo está funcionando todo el ecosistema de su ruta migratoria”, dice Reyna. Afectaciones al ciclo de la ballena gris
Las lagunas costeras de México son sitios de agregación donde se relacionan y reproducen las ballenas. Estos grandes animales llegan a las costas mexicanas al inicio del invierno, en diciembre, y se van entrada la primavera. Buscan el Golfo de California porque ahí están las condiciones ideales de alimentación y temperatura, además, pueden resguardarse mejor de posibles ataques de las orcas. “Se puede decir que es una ballena mexicana porque la mayoría de crías nacen en México”, dice la bióloga Mariana Reyna. Las ballenas que se aparearon el año anterior dan a luz en territorio mexicano, allí se forman nuevas parejas y el ciclo se repite. Aunque la reducción de la masa corporal de las ballenas preocupa a los científicos, según el estudio, parece que esa disminución no fue tan drástica y por lo tanto no tuvo efectos fatales en las ballenas hembras. De hecho, son el grupo que presentó menor deterioro corporal pero que “pudo haber reducido su rango reproductivo al prolongar su tiempo de recuperación post-destete”. Los autores del artículo científico creen que esta condición “podría explicar el bajo número de madres con sus crías, observadas en la Laguna San Ignacio (Baja California) en 2018 y 2019”. Otra conclusión del estudio se refiere a los grupos “juveniles y adultos” de ballenas, que llegan con menos reservas de energía a los lagos mexicanos y se estima que “su reducida condición corporal pudo haber estado cercana a su umbral de supervivencia”. Eso explicaría la alta proporción de juveniles y adultos entre los 384 ejemplares muertos entre 2019 y 2020. Según Reyna, las ballenas no se reproducirán si no tienen las condiciones energéticas suficientes y eso se relaciona con volver a ganar peso y volumen. “Aunque las tengamos muy cuidadas, si sus condiciones de alimento no están bien, es algo grave”, afirma. Lo cierto es que se necesita más
Las ballenas grises procrean en el Pacífico de México y viajan con sus crías hasta el norte del continente. 2020”. Este enorme mamífero acuático es una especie indispensable en el Pacífico de Norte América pues no solo es un eslabón vital en el equilibrio del ecosistema en el que habita, sino que es una especie “bandera” y al atraer la atención de proyectos que ayudan a su protección, se beneficia la conservación de muchos otros animales. “Las comunidades locales se han concientizado sobre la importancia de la conservación de la ballena gris. El cambio de visión en las sociedades que viven del turismo ha sido importante”, señala Reyna y agrega que “sería muy triste que veamos una reducción en las poblaciones de ballena gris en el futuro por situaciones que no tienen que ver directamente con su conservación (sino con las amenazas que enfrentan sus presas)”.
Las ballenas grises viajan alrededor de 18 mil kilómetros al año, alimentándose cerca de las costas. investigación pues no hay certeza total sobre lo que ocurrió con las ballenas. El artículo científico asegura que la causa de la reducción de las condiciones
corporales de la ballena gris es desconocida y solo se atreve a mencionar que la inanición “posiblemente contribuyó al evento inusual de mortalidad de 2019-
Mongabay es una página de información con noticias sobre conservación y ciencias ambientales. Gran parte de Mongabay funciona como parte de nuestra organización sin ánimo de lucro-Mongabay.org -desde 2012.
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EL ESTUDIO CONTRAPONE Y ENRIQUECE PUNTOS DE VISTA
Un acercamiento al ‘Mal de ojo, empacho y otras enfermedades tradicionales’
M
ÉXICO (SinEmbargo)._ En el libro “Mal de ojo, empacho y otras enfermedades tradicionales”, de los autores Carlos Zolla Luque, Sofía del Bosque y Antonio Tascón, nos encontramos con un estudio donde se contraponen y enriquecen dos puntos de vista sobre este tipo de padecimientos: los contenidos culturales y simbólicos de las enfermedades y su similitud científica con la sintomática médica. Algunas de estas enfermedades o, mejor dicho, “filiaciones culturales” van desde el susto y el mal de ojo hasta la caída de la mollera y el empacho. Estas, según datos de la epidemiología de la medicina tradicional, constituyen enfermedades con alta incidencia dentro de las poblaciones pobladores de México y con una alta lealidad. A lo largo del texto podemos observar el origen de estas enfermedades. Es decir, cómo inician, se desarrollan y se diagnostican para su posterior curación. Muchas de ellas responden a un contexto cultural de muchos años atrás. Según los huaves de Oaxaca, las enfermedades se distinguen: enfermades de Dios, enfermedades leves, muy a menudo de carácter epidémico; narangic “hecho por alguien”, enfermedad grave producida por vicisitudes causadas por una acción humana (voluntaria o involuntario) o por un nexo con un difunto. Según este criterio, podríamos decir que “El susto es uno de los ejemplos más notables de construcción teórica de una enfermedad que vincula
México posee una compleja densidad simbólica no solo en paisajes, sino también en enfermedades que constituyen una proyección histórica que va desde la Época Prehispánica hasta la era moderna C A R LO S
F o t o s :
Z O L L A
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S O F Í A
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Y
A N T O N I O
TA S C Ó N
“Mal de ojo, empacho y otras enfermedades tradicionales” contrapone y enriquece puntos de vista. estructuras orgánicas, del psiquismo inconsciente, sociales e ideológicas y en la que tanto la estrategia terapéutica cómo las formas de comportamiento del enfermo, del terapeuta y del grupo reconocen la pertinencia de todas y cada una de esas estructuras”. Por otro lado, podemos mencionar el mal de ojo como otra
enfermedad que se presenta en repetidos espacios del mundo. “Todas las razas humanas comparten la idea de que la mirada humana penetra o traspasa, con lo que esta creencia afirma la premisa fundamental de la superstición del mal de ojo: que la mirada lesiona o altera la realidad”. De hecho, de todas las
22 enfermedades cómo se explica en el texto, el mal de ojo es uno de los estados más comunes ya que, a diferencia de otros males, tiene como causa el poder de la mirada. Generalmente, la creencia supone que cualquier persona con una mirada “fuerte” “mala” o “poderosa” puede causar daño o afectar físicamente a la persona que observa de manera anímica u orgánica. Sin embargo, la enfermedad se puede dar de manera voluntaria o no, ya que la mirada despierta deseos de posesión o sentimientos de envidia sin que sea la intención principal de la persona generar dicho mal. Claro que, según algunos estudios científicos, esta afectación se da por medio de la contaminación, la cual es un elemento clave para entender la relación entre el mal de ojo y los aires.
Gastos absurdos Para prevenir el mal de ojo, existen amuletos con la semilla de ojo de venado, ceremonias y humo de puro. De hecho, los amuletos como la obsidiana funcionan para que la vista pesada resbale en la superficie del objeto protector y así evitar la enfermedad. En el caso del empacho el proceso es más físico o tangible y, al igual que el mal del ojo, es la enfermedad más conocida y concurrida dentro de distintos pueblos hispanoamericanos. Los signos y síntomas del empacho se pueden agrupar de manera general en dolor de estómago, falta de apetito, lengua blanca, aliento fétido, eructo agrio y vientre inflamado. Para su cura existen diferentes métodos tradicionales, pero el más típico es “despegar el alimento” que obstaculiza la digestión, facilitando el tránsito de las heces. Para despegarlo se jala la piel de la espalda desde la cadera hasta la altura de los hombros. Posteriormente se ingiere un tipo de té de manzanilla o de diferentes tipos de plantas que terminan de aliviar al enfermo. Por otra parte, hablar del “susto” es hablar del síndrome de filiación cultural, o bien, “un complejo mórbido que sólo es reconocido, diagnosticado, clasificado y tratado cómo tal dentro de las claves culturales y médicas del grupo”. Kelly Villalva Hernández
23 menciona que el síndrome de filiación cultural dentro de la medicina es un término de antropología médica referido a un síndrome psicosomático que se reconoce como una enfermedad que afecta a una sociedad o cultura específica. Por lo general no existe una alteración bioquímica, orgánica o funcional de los pacientes. La enfermedad no se encuentra presente en otros grupos sociales y culturales distintos al lugar en donde esta ha sido detectada, aunque sí puede haber experiencias que tengan similitudes.
¿Quiénes pueden asustarse?
“Ante un acontecimiento repentino que nos atemoriza, en realidad, todos los sujetos somos víctimas de miedo, nos asustamos o espantamos”. Para este tipo de padecimiento también hay varias curas, pero en su mayoría se tratan de ceremonias que requieren una ofrenda y un altar para regresarle al enfermo su alma. Estas prácticas exigen que el paciente esté dispuesto y se traslade al sitio en donde ocurrió el susto. El curandero raya la tierra y, con símbolos y líquidos específicos como el aguardiente, se grita el nombre del paciente para hacer que vuelva. Cuando hablamos de la caída de mollera, nos referimos a la caída de la zona blanda situada en la parte superior de los lactantes. “El estudio de la caída del mollera presenta una dificultad esencial, ya que, desde el punto de vista de la medicina científica, la depresión de la fontanela no es sino uno de los signos clínicos característicos de la deshidratación del lactante, por lo que, con facilidad, podría proponerse que la caída de la mollera es un sinónimo de depresión de la fontanela anterior por desbalance hídrico”. Alguno de los métodos de curación más famosos son la colocación de rodajas de tomate en el área afectada, a las que se le suele añadir azúcar, y jitomate frescos o entibiados en el comal. Ahora bien, la disentería es una enfermedad de la cual se tienen registros antiguos. Carlos Viseca señala que todos los autores que hablan sobre epidemiología mexicana
mencionan “la existencia de cámaras de sangre, es decir, diarrea con sangre que generalmente correspondían a cuadros disentéricos”.
En este tipo de enfermedad podemos dirigirnos a un contexto determinado. Es decir, los síntomas disentéricos casi siempre aparecen en las condiciones de vida que ofrecen los mundos subdesarrollados con todas sus características: marginación, fauna nociva y transmisora, contaminación, desnutrición, explotación de suelos y escasez de agua purificada. Los síntomas que suelen acompañar a esta enfermedad van desde el vómito hasta el dolor, la distensión abdominal, diarreas infecciosas y la manifestación de temperatura alta. Respecto a los individuos, la mayoría de las veces el estado general de los pacientes se caracteriza por palidez extrema, escalofrío mareos, tristeza y dolor intenso. Los medicamentos tradicionales más usados para tratar este padecimiento son plantas botánicas medicinales, algunas de
ellas muy conocidas cómo la guayaba, llantén, manzanilla y canela. Por otro lado, hay otras mezclas que se pueden administrar cómo la coca cola, la cal y el AlkaSeltzer. A modo de conclusión y después de transitar en este viaje tanto médico cómo cultural, podemos decir que México posee una compleja densidad simbólica no solo en paisajes, sino también en enfermedades que constituyen una proyección histórica, que va desde la Época Prehispánica hasta la era moderna. Si bien esta exploración demuestra la falta de servicios de salud dentro de algunas poblaciones, pero también el poder que tienen los médicos populares para tratar estos padecimientos. Para adquirir el libro “Mal de ojo, empacho y otras enfermedades tradicionales” a través del siguiente enlace: https://catalogo.artesdemexico.com/productos/mal-de-ojo-empacho-y-otrasenfermedades-tradicionales/
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