r
m.
ñ^rma
m
A sus amigos,simpatizantes y colaboradores FEBRERO 1981
Director José Francisco Hernández Medina
ANO IV - N.° 42
Polonia 1981. Misterios, dudas y reflexiones sobre la visita de Walesa a Juan Pablo II
no
enero por Juan Pablo II a Lech Wa lesa, líder del movimiento polaco Soli daridad, sólo haya sido objeto de aplausos, y por otra parte, en el gran público católico, en general, haya sido
siempre se empeñan, como en una «bataille rangée», de un lado los pro-
recibida con un silencio ambiguo (¿respeto?, ¿duda?, ¿consternación?
pugnadores de ciertas doctrinas, de
¿Quién lo dirá?).
los intereses o de las personalidades en cuestión, y de otro lado los respec tivos opositores. No pocas veces, la controversia adquiere el aspecto de
Entretanto, si la visita de Walesa a Juan Pablo II se analiza detallada
Los acontecimientos políticos, sean de escala nacional o internacio
nal, presentan tal pluralidad de aspec tos, que habitualmente no escapan a la controversia. En esta
última
mente, con toda la atención que me rece por su transcendental importan cia, abre campo a interrogantes de innegable alcance.
una «bataille mélée», en la cual to
man parte promiscuamente, en innu merables
enfrentamientos
El profesor Plinio Correa de Oliveira, Presidente del
personales, amigos y ene migos de las personali dades, de los intereses y de
las
doctrinas
en
Consejo Nacional de la So ciedad
cues-
y
^
No consigue mantenerse así, en nivel sereno y por encima de cualquier posibi-
lidad de controversia, ningún gobierno temporal, ni
¡jmK JOjU
Íiíí;
Brasileña
de
De-
fensa de la Tradición, Fami-
-á
lia y Propiedad (TFP), pen-
\
sador, escritor y periodista,
i\
que se ha destacado siem-
| \ i¿\ lí^
pre por su eximia fidelidad blicó los días 27 y 29 del
a la Cátedra de Pedro, pu
pasado mes de enero, en el
siquiera la acción diplomética del propio Vaticano. Por esta razón, al apreciar hechos del pasado, los his-
jjjj^^nr de Sao Paulo, «Folhá de S.
toriadores católicos diver-
DH V
que a continuación repro-
■ Hb* t
ducimos, en losijué expone varias de esas dudas con
mayor diario de la ciudad Paulo», estos dos artículos,
gen frecuentemente entre I
sí sobre el acierto y la opor- IHI I tunidad de éste o aquel J
HH E
lance efectuado por tal o "'•#Uí
cual Pontífice.
E igualmente, analistas contempo
gobierno de la Santa Iglesia. Sin em bargo, esas gracias no se confunden
una precisión serena, impregnada de respeto y de espíritu de fe.
Convencidos de que las preguntas levantadas por el profesor Plinio
ráneos —incluso católicos— pueden explicablemente mostrarse en desa cuerdo entre sí en la apreciación de una u otra actitud diplomática del
con el carisma de la infalibilidad, el
Correa de Oliveira interesan a todos
cual coloca sus deficiones dogmáticas por encima de cualquier duda o discu
Pontífice
sión.
los españoles —especialmente a los católicos—, cultos y acostumbrados a la consideración atenta y desapasio
En esta perspectiva, causa sor presa que en muchos medios católi cos la acogida dispensada el 15 de
dad Cultural Covadonga decidió difun dir estos artículos entre sus amigos.
reinante.
Es
enteramente
cierto que, según la doctrina católica, los sucesores de Pedro tienen gracias de estado para ejercer el supremo
nada de los acontecimientos, la Socie