:: portada :: Palestina y Oriente Próximo :: Temáticos. Para entender lo básico 22-05-2006
El tiralíneas occidental: Noventa años del Acuerdo de Sykes-Picot Xavier Batalla La Vanguardia
Oriente Medio fue redibujado en dos años del siglo XX: 1916, cuando británicos y franceses parcelaron la región a su antojo, y 1948, año del nacimiento de Israel , que modificó lo trazado por el tiralíneas colonial europeo. En la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña hizo tres promesas contradictorias para ganar aliados contra los otomanos, que combatían junto a los imperios alemán y austrohúngaro. A los árabes les prometió la independencia; a los judíos europeos les ofreció un Hogar Nacional - en Palestina- (Declaración Balfour, 1917) y, de forma secreta, pactó con Francia el reparto de los territorios árabes entonces bajo control turco. Este acuerdo, conocido como Sykes-Picot, ha cumplido este mayo noventa años.
En 1915, sir Henry McMahon, alto comisario británico en El Cairo, entabló las primeras negociaciones con los árabes. Su interlocutor fue Hussein Ibn Ali, que se reclamaba descendiente de Hachem, a su vez descendiente de Ismael (hijo de Abraham) y bisabuelo de Mahoma, por lo que era reconocido como jerife de La Meca, en la región de Heyaz, situada en la península arábiga. Mc-Mahon prometió a Hussein que si los árabes se alzaban contra los turcos, Gran Bretaña estaba "dispuesta a apoyar la independencia de los árabes dentro de los límites solicitados por el jerife de La Meca". El tiralíneas colonial trazó entonces una divisoria un tanto difusa desde Alepo a Damasco, y todos los territorios situados al oeste de la línea (la costa siria y Líbano) y las provincias otomanas de Bagdad y Basora deberían quedar bajo control británico.
Hussein entendió que los territorios situados entre estas dos zonas (la península arábiga, Palestina, el interior de Siria y Mosul) se convertirían en un Estado árabe independiente.
Londres no contemplaba el mismo mapa. Años más tarde, McMahon dio su versión de lo sucedido: "Considero que era mi deber afirmar, y así lo hice de manera enfática, que no pretendía asegurar al rey Hussein la inclusión de Palestina en el área sobre la que había prometido la independencia árabe. Tengo razones para creer que el rey Hussein entendió que mi promesa no incluía Palestina". (London Times,23/ VII/ 1937).
En 1916 la guerra se torció para los británicos, que necesitaban el consentimiento francés para sus planes. Y el cebo fue el reparto de la región árabe. El 16 de mayo, Mark Sykes, diputado británico, y Charles-Georges Picot, ex cónsul general francés en Beirut, concluyeron un pacto secreto, con la aquiescencia de Rusia, para repartirse los territorios árabes e ignorar lo que McMahon había prometido a Hussein. Francia se quedó con el control directo de la costa siria (hoy, Líbano) y de parte de la actual Turquía; Gran Bretaña, con el centro (Bagdad) y la parte meridional (Basora) de lo que denominaba Mesopotamia. Palestina sería administrada internacionalmente. El resto (las actuales Siria, Mosul y Jordania) tendrían jefes árabes supervisados por París y Londres. Rusia recibiría Armenia, parte del Kurdistán y una salida al Mediterráneo por el mar Negro. Y a Italia, que
page 1 / 2