


“Construían para la eternidad…”
René Marqués, “En una ciudad llamada San Juan”
1 | Perfiles(2025-2026)

Edición correspondiente al año 2025-2026
Portada: Foto de Pablo Cayere (2027)
Colaboradores pictóricos:
Gustavo Boada (2028)
Bastian Báez (2030)
Diego Sotelo (2030)
Colaboradores fotográficos:
Stella Watlington (2026)
Elliott Guiraud (2026)
Pablo Cayere (2027)
Freya Jackson (2027)
Adrián Mera (2028)
Perfiles es una publicación de estudiantes de Saint John’s School.
Editor: Prof. José Irving Plúguez (Departamento de Español)
2 | Perfiles(2025-2026)

| Perfiles(2025-2026)
Votación
Presidencial, inferior
Excluyendo, marginando, indignando Ciudadanos americanos sin voto Elección

Alejandro Rodríguez Galarza (2026)
Hogares
Expulsión, apoderación
Aprovechándose, afanándose, cegándose
Puertorriqueños desplazados sin piedad
Apatía

| Perfiles(2025-2026)
Educación
Deteriorada, inestable
Cerrando, sufriendo, acabando Los niños pierden educación colapso

Viva, serena
Privatizándola, resiste, esperando Robada del pueblo siempre Orilla

| Perfiles(2025-2026)
Desamparado
Desatendido,despreciado
Pidiendo,luchando,sobreviviendo
Durmiendo en los calles
Deambulantes

| Perfiles(2025-2026)
Inés Nafati Costo
Violento, silencioso
Crece,
Más
Ascenso

Un día más
Sebastián Méndez (2029)
Aquí sigo, pensando en él.
Un hombre que no tuve tiempo de conocer, que me contó sus historias y sus aventuras como un libro abierto.
Aunque sus chistes siempre me hacían reír, era muy pequeño para entender.
Quisiera tener un día más para estar y hablar con él: un momento tan valioso como un tesoro.
Por eso cuando enfrento dificultades, nunca me rindo, porque un hombre que llamé abuelo Nonno nunca lo hizo.
Nuevo comienzo
Gianna M. Cabrera (2029)
Aquí sigo con la frente en alto ante el reto de ingresar a una nueva escuela.
Ello fue como mudarse de casa.
En un momento pensé rendirme
ya que este cambio fue tan drástico.
Nunca olvidaré las miles de lágrimas que derramé.
Aunque fue difícil, seguí intentando.
Sin embargo, aprendí que hay que luchar por las metas, siempre dando tu mayor esfuerzo.
Muy poco tiempo
Miranda Bernier (2029)
Perdí a mi Fefi.
Me duele pensar en ella.
Perder una bendición tan bella será siempre mi mayor tristeza.
Ese día en el hospital fue como tener sobre mi cabeza una nube negra, a la espera de ver caer el rayo.
Me siento vacía sin ella.
Perdí a mi alma gemela.
Un pedazo de mí
Sebastian Lopez (2029)
Aunque ha sido difícil perder un familiar, no me rindo porque la tristeza no resuelve la pérdida.
Aunque este ha sido uno de los momentos más bajos de mi vida, algunas veces me da alegría pensar en los recuerdos que forjé con él.
Hubiese pasado una eternidad más con él.
Sin embargo, aquí sigo, herido por la pérdida.
Es como si me hubieran quitado un pedazo de mí.
Pero, a pesar del dolor, me siento orgulloso de que tío Javier estuvo en mi camino.


14 | Perfiles(2025-2026)
Pensando en Laika
Marcello Cintrón Tamayo [2029]
Aunque sea difícil, sigo pensando en las bellas memorias que tuve con Laika, mi perra; la más bonita de todo el universo.
Nunca me he rendido ante el dolor que me causó perderla.
Ella era la persona más amigable del mundo.
Ella me ayudaba en los momentos difíciles de mi vida.
Ella traía alegría a mi ser.
Quisiera poder estar con ella, pero no puedo.
Todas somos diferentes
Ivanna S. Aldamuy (2029)
Aunque sea difícil, trato de hacer amigas. Hay veces que es lo más complejo del mundo.
Es como atrapar un eco en una caja.
Todas tenemos diferentes personalidades, sueños, caminos, dificultades, humor y sentimientos. Pero no me voy a abatir.
Ahí está nuestra belleza.
Sin embargo, es una belleza que no siempre se puede alcanzar.
¿Será porque tan diferente somos?
Punto final
Natalie Hernández (2029)
Aquí sigo, débil y cansada, sin ganas de pelear ni hablar.
Pensé que esto iba a ser efímero, pero, por el contrario, estoy que no respiro.
Siento el dolor de no poder retroceder el tiempo y cambiar mi manera de pensar.
La soledad en la que me ha dejado su ausencia es como robarse toda el agua del mar.


18 | Perfiles(2025-2026)

| Perfiles(2025-2026)


| Perfiles(2025-2026)
Nuevos cambios, mismos hábitos
Ignacio Muñoz-Najar Vargas (2029)
Al principio, no me preocupaba.
Al principio, era fácil completar los requisitos.
Pero la Secundaria fue un capítulo nuevo.
El primer capítulo de una nueva historia.
Ya mis responsabilidades eran mías y mías solas.
Entregaba las tareas tarde, me distraía y casi no dormía.
Unos hábitos que me persiguen constantemente.
Pero aquí sigo, trabajando y trabajando, para un día aprender a ser mejor.
El mejor yo en el futuro.
Entre dos caminos
Lilike González (2029)
Aunque no sea fácil, hay que bregar.
La vida no viene con un manual.
A veces hay que escoger entre la buena vida que mi mamá me da y la que mi papá me quisiera dar.
Luchar es difícil, pero nunca imposible.
Solo soy una testigo en esta vida que vive sin saber cuándo terminará todo.

23 | Perfiles(2025-2026)


La finca villalbeña
Una cabina antigua de madera, previamente pulida, pero ahora astillosa, había albergado por casi un siglo una familia villalbeña. Tras arrasadoras catástrofes y periódicas incertidumbres, la casa permaneció intacta, rodeada por el fruto de años de intenso trabajo agrícola: la cultivación de aguacate, mango y yuca en su tierra fértil.
La familia extensa, habiéndose beneficiado de sus laboriosas manos y del cálido clima sureño, dejó en sus diez hectáreas de finca sus últimos inquilinos, la cuarta generación, compuesta de dos residentes: Javier, quien prometió, junto a su mujer Alicia, continuar en vida el legado de aquella herencia, formada tras el sacrificio de una estirpe jíbara que luchó por esa hacienda.
El huracán María aportó, con sus vientos y aguaceros destructivos, la detención de la única industria que los sostenía: la agricultura. El vapor tóxico de los barcos provenientes de los Estados Unidos repletos de vagones de alimentos importados parecía sofocar las raíces de la siembra. Lo que fue un paraíso natural y lucrativo se convirtió en un campo de hierba mala, un césped desatendido por una familia vencida bajo las restricciones de sus bajos recursos.
El heredero de este gallinero, resultado del vínculo que allí había perdido esperanza, y nuestro protagonista era José María, un joven de apenas diecinueve años que, recién graduado de la escuela superior, desconocía cómo debía seguir hacia adelante. No fue estudiante de gran rendimiento y, aunque sus padres deseaban lo contrario, jamás aprovechó realmente la educación pública que se le había otorgado. Además, a causa de la escasez financiera, nunca se le pudo dar nombre a aquella condición extraña que le impedía concentrarse en sus tareas, o remunerar a algún médico que podría medicarla.
Una adolescencia marcada por rebeldía y un uso constante de alcohol preocupó mucho a Alicia y a Javier. Aun así, era en esto en lo único que podrían estar de acuerdo, ya que jalaban a su hijo de dos lados opuestos y interferían en sus metas. Alicia, convencida de que no existía remedio de reparar la finca, intentaba animarlo a expandir sus horizontes: tal vez mudarse al área metropolitana y estudiar fuera de aquel valle. Javier, por otro lado, inseguro de que la vida urbana le convenía, lo disuadió de irse.
25 | Perfiles(2025-2026)
Una noche, mientras cenaban un delicioso sancocho, Alicia trajo el tema de conversación a la mesa, causando un ligero conflicto. Después de notar un silencio amargo, preguntó astutamente, aprovechando la asistencia de José María, que no era común ocurrencia:
-¿Ya has investigado la IUPI? Escuché en las noticias que están repartiendo becas para estudiantes como tú.
En cuanto terminó el corto discurso, se paró Javier a divagar su perspectiva con ira:
-¿Entonces tu familia nos dejó todo esto para nada, para que nuestro hijo se vaya?
No hay necesidad de pagar una educación si está colgado de todas formas, aquí tiene todo lo que pueda necesitar para vivir exitosamente.
José María se quedó ahí callado, siendo testigo de cómo una cena que esperaba disfrutar junto con la familia para escapar de los murmullos y de las inseguridades que tenía se convirtió en un debate entre dos políticos egoístas. Entre gritos, siguió comiendo con una mirada fija hacia la puesta del sol, y con los padres ya trasladados de cuarto, acabó allí solo, aguantando los pensamientos que no pudo expresar.
José María debió afrontar dilemas de todas las dimensiones. ¿Debía continuar sus estudios en el área metropolitana, a pesar de su pésimo rendimiento, o permanecer?
¿A quién debía hacerle caso? Algo tan fundamental pareció inundar sus pensamientos tanto que provocó una inacción total. Nunca adquirió conocimiento del mundo fuera de su colegio y de su casa, por lo que nunca tuvo ninguna aspiración. Fue también la desilusión que sintió al ver a compañeros pensar en sus futuros que lo obligó a depender de amistades de mala influencia, lejos de la vista de sus padres. Desde el undécimo grado, salía a “janguear”, incluso en días de semana y, en su rutina, normalizó un consumo excesivo de alcohol y hasta de drogas dañinas. Consideraba que solo bajo un fuerte olor a pasto, moratones en su antecodo y un aliento a cerveza, se podrían formar verdaderos lazos amistosos entre personas.
Sin embargo, esta tendencia que desarrolló fue solo un efecto de sus nuevas circunstancias. Sus padres ya eran muy mayores y sus genes al igual que sus pieles arrugadas, habían comenzado a deteriorarse. De hecho, ambos comenzaron a evidenciar síntomas tempranos de demencia, lo que disminuyó el acceso de José María a un buen apoyo familiar en los últimos meses del cuarto año.
Al tener esta enfermedad, Javier y Alicia cualificaron para pensiones de discapacidad por el Seguro Social federal. José María, fatigado en su joven edad, debido a su mal entorno y su reciente proceso de recuperación del alcoholismo, subsistió de estos fondos escasos. Robándoles el dinero a sus padres, indulgió además en lujos triviales en lugar de encontrarles un cuidador o ayudarlos él mismo.
Ni Javier ni Alicia se percataron de haber sido desamparados por su propio hijo. Es verdad que cuidó a sus padres, pero no por amor, sino por necesidad, comprando comida y artículos de aseo, y pagando la energía eléctrica y el agua, que frecuentemente ahorraba para evitar los altos precios.
El dinero del estado apenas fue suficiente para satisfacer los deseos de José María: un carro nuevo y ropa lujosa. Mas este ni consideró buscar un trabajo, ya que siempre encontraba otras formas de adquirir dinero. Descubrió notablemente una caja fuerte dedicada a las pocas prendas que habían coleccionado sus antepasados y, sin pensarlo, se encaminó directamente a la casa local de empeños, donde vendió aquellos artículos, que no tenían muchísimo valor.
Finalmente, tomó una última decisión: dejar a sus padres en la residencia de mayores más barata que podría encontrar.
Mirando con soledad a los retratos familiares en la cálida sala, pensaba poder hacerse la vida sin sus padres ni sin su dinero. Aunque recordaba los momentos en los que sus padres lo llevaban al parquecito cerca de la finca o a la heladería local, quería eliminar a su familia de su memoria desordenada. Tajando su relación con su linaje, decidió entonces vender la finca a un estadounidense que allí planificaba construir un hostal. Dio sus próximos pasos, con una escasa esperanza y una evidente falta de ambición hacia la plaza pública, donde dormía, junto con otros deambulantes, en un banquito, sintiendo el ventarrón en su cara extenuante.
Tras solo unos meses, fue en este ambiente desolado que volvió a depender del uso de drogas para obtener una felicidad eufórica y falsa. Tal como lo mostrará la pronta secuencia de eventos en esta historia, al sumergirse en este estilo de vida, José María se introdujo, sin ningún conocimiento al respecto, en el comercio de sustancias ilícitas de la zona de Ponce. Recurrió mucho al residencial Arévalo, el cual alentaba una caliente tensión, para reunirse con clientes, y por fin logró tomar un largo respiro, porque cuán inmoral fuera, ese trabajo le permitió alguna estabilidad.
En el lugar equivocado, en el momento equivocado: allí perdió José María su vida a manos de un disparo, de un intercambio de balas entre dos pandillas del caserío. Y como las ráfagas de viento daban contra los árboles ancianos, su memoria se desvaneció con la brisa gélida que atravesaba los valles de Villalba.
Epílogo
Hasta la fecha de publicación de esta historia, los problemas centrales, como el abandono de padres, el bajo ingreso del seguro social, el alcoholismo, la baja educación universitaria, la adicción a las drogas y la violencia, siguen prevalentes en nuestra isla.
Se nota en casos de explotación financiera de personas envejecientes, como el caso contra Cynthia Martínez Colón, de 37 años, en 2025. Cynthia, trabajando como la secretaria de la oficina médica de la víctima y apropiándose ilegalmente de más de $24,000 pertenecientes a la adulta, fue imputada por la apropiación ilegal agravada de identidad, fraude, maltrato a un adulto mayor y explotación financiera (Departamento de Justicia de Puerto Rico, 2025). De igual forma, los actos de explotación económica relacionados al Seguro Social que, en el 2012, contó con 682 ancianos con pensiones robadas, han tenido un auge durante esta última década. Por ejemplo, en los primeros cuatro meses del 2024, el número de casos registrados casi igualó a ese del año 2023 (Aponte, 2024).
Además, se han fomentado entornos sociales sin acceso la educación universitaria o el apoyo de la salud mental, lo que exhorta a los jóvenes hacia la marginalidad, la adicción y la violencia. Algunos de estos casos son a causa de la presión o influencia del ambiente maligno que incita a cometer transgresiones y, a veces, unirse a “gangas”. Como lo muestra un vídeo captado por El Nuevo Día en 2019, muchos residenciales en nuestra isla son víctimas de pandilleros, los cuales, lamentablemente, asesinan a civiles.
Estas complicaciones han permanecido en nuestra sociedad desde hace años. No obstante, hoy día son problemas que debemos solucionar a priori. Las posibilidades para solucionarlos existen, como el Protocolo Interagencial para la Detección, Atención, Coordinación e Investigación de Referidos de Alegada Explotación
Financiera contra los Adultos Mayores y Adultos con Impedimentos, pero requieren mejor colaboración entre la sociedad y el gobierno. A corto plazo, orientaciones sobre
Perfiles(2025-2026)
el uso de pensiones, programas de cuidadores y servicios de adicción podrían prevenir el abuso y el abandono. Asimismo, a largo plazo, posibles resoluciones podrían implicar inversiones en la educación técnica y universitaria accesible y empleos rurales más sostenibles, que podrían reducir la recurrencia de historias como esta.
Referencias
Aponte, Carlos. “Explotación Financiera de Adultos Mayores Propicia Golpe a La Economía.” El Vocero de Puerto Rico, 13 may 2024, www.elvocero.com/economia/explotaci-n-financiera-de-adultos-mayorespropicia-golpe-a-la-econom-a/article_2f37edfe-0e35-11ef-aa5b-5fde2bcff87f.html.
“Captan En Vídeo El Intenso Intercambio de Disparos En El Residencial Ernesto Ramos Antonini.” El Nuevo Día, 2019, www.elnuevodia.com/noticias/seguridad/videos/captan-en-video-el-intenso-intercambio-dedisparos-en-el-residencial-ernesto-ramos-antonini-258811/. Recuperado el 1 feb. 2026.
“Departamento De Justicia Presenta Cargos Contra Imputada Por Esquema Fraudulento De Explotación Financiera Contra Una Persona De Edad Avanzada | Departamento de Justicia de Puerto Rico.” Pr.gov, 2025, www.justicia.pr.gov/departamento-de-justicia-presenta-cargos-contra-imputada-por-esquemafraudulento-de-explotacion-financiera-contra-una-persona-de-edad-avanzada/. Recuperado el 1 feb. 2026.
Bibliografía
Andrew Wyeth, April Wind | Wadsworth Atheneum Museum of Art, May 2020, www.thewadsworth.org/highlight-aprilwind/.
Báez Ortiz, Lcda. Nicole L. Protocolo Intergencial Para La Detección, Atención, Coordinación E Investigación de Referidos de Alegada Explotación Financiera Contra Los Adultos Mayores Y Adultos Con Impedimentos. 7 ene. 2025, docs.pr.gov/files/Familia/Guias/Protocolo%20Interagencial%20Adultos%20May%2016OCT2025.pdf. Recuperado el 1 feb. 2026.
“Cuánto Podría Recibir de SSI.” Seguro Social, 2023, www.ssa.gov/es/ssi/amount. Recuperado el 1 feb. 2026.
“Demencia - Síntomas Y Causas - Mayo Clinic.” Www.mayoclinic.org, www.mayoclinic.org/es/diseasesconditions/dementia/symptoms-causes/syc-20352013.
González-Green, Eduardo. “¡Abandono de Los Padres!” El Vocero de Puerto Rico, 24 ene. 2026, www.elvocero.com/economia/abandono-de-los-padres/article_40ab0ffd-7976-47a3-99944ca72adf05e7.html. Recuperado el 1 feb. 2026.
“Huracán María: Nuestras Coberturas Especiales – El Nuevo Día.” Huracanmaria.elnuevodia.com, huracanmaria.elnuevodia.com/.
29 | Perfiles(2025-2026)
“Quién Puede Recibir SSI.” Seguro Social, 2023, www.ssa.gov/es/ssi/eligibility. Recuperado el 1 feb. 2026.
Brooks, Richard. “Hockney Unveils the Portrait That Caused a Family Rift.” The Observer, 23 feb. 2020, www.theguardian.com/artanddesign/2020/feb/23/dsavid-hockney-portrait-caused-family-rift-my-parentslondon-portrait-gallery.






Cenizas
Malena Aponte (2027)
Cerca de un río de agua refrescante y verdura resplandeciente, con piedras rayadas de corazoncitos y rastros de amor adolescente se encuentra un camino estrecho. Subiendo en camioneta toma mucha destreza ya que las grietas se sienten en cada aceleración y las ramas de guayaba se asoman por los cristales. Por ese camino corrían niños constantemente, jugando al escondite descalzos hasta que las plantas de sus pies se llenaran de callos y picadas de hormiga. En ese camino, muchos de esos niños terminaron aprendiendo a conducir. Con cada curva sus barrigas florecían con mariposas mientras que los pasajeros se aguantaban a las manillas y abrochaban sus cinturones, suspirando en vano que quizás guiar a los trece no era buena idea. Los niños nunca escuchaban pues querían poder transportarse al cine o al “mall” sin supervisión adulta. Por ahora, sin embargo, estaban conformes con aplastar ciquitraques entre sus dedos índices y pulgares hasta que sus manos se llenaran de cenizas. Se entretenían con ver los VHS en la sala familiar y tener que excusarse al baño cada vez que Swayze besaba a la protagonista con demasiada pasión para verlo frente a sus padres. Los niños se entretenían contando todas las lozas dentro de un cuarto, armando castillos con los libros, pero jamás leerlos y organizaban torneos de briscas.
Estos niños, ya no niños, se cansaron de ese camino. Se cansaron de esos kikirikis del campo y de las picadas de hormiga. Lo que una vez fue un refugio de la niñez se convirtió en un terreno donde las pisadas descalzas se cubrieron con yerba mala y arbustos descuidados.
No obstante, siguiendo por ese camino queda una casa amplia sostenida por columnas griegas y rodeada de palos de mangó. Aunque los maullidos de gatitos no esterilizados llenan el entorno de esa casa enorme y por lo visto vacía, todavía se oye movimiento adentro.
El aroma dulce del café instantáneo impregna la cocina junto al alboroto de perros satos. Encima de la nevera hay un castillo de cajas de Zucaritas y unas galletas de soda embarradas de jalea. Una señora de mayor edad, llamada Toñita, se ve frotando sus manos sobre el fregadero, enjuagando ropa interior gastada.
–Otro día sin luz –suspiró la mujer de poca estatura y cabello nublado. Por lo menos esta vez había encontrado unos galones de agua guardados en la alacena. Además, aunque no era ideal lavar su ropa en el fregadero, ella lo prefiere a estar jorobada sobre una pileta. Ya casi vivía sola, podía hacer lo que le daba la gana.
Con un timbre alto saliendo de su celular, su “casi”, o mejor dicho hijo, Manuel, la estaba llamando.
–Hello! –respondió después de un tiempo, ya que sus dedos arrugados, además de mojados, le dieron dificultad al presionar los botones.
–Mami –dijo Manuel antes de ser interrumpido por su madre.
–Mira, si me dices que ni has salido para buscarme le pregunto a alguien más que me lleve. Tengo que bregar con ese préstamo que cogió tu padre, tan irresponsable, que en paz descanse, para yo poder pagar la fac–
–Ma, ya. Ya dame un break, en verdad. Salgo ya mismo… Anyways, ¿quién más te va dar pon? ¿Ángel?–dijo Manuel de manera sardónica antes de colgar la llamada.
Ángel, su hijo mayor de cincuenta años, se mudó a Orlando hace un año y Manuel nunca le deja a su madre olvidar el hecho que él es el único de los niños en quedarse.
Con un suspiro de alivio que al menos escuchó la voz de Manu, Toñita se apuró a maquillarse. Para alguien que no frecuenta ir al pueblo, es importante presentarse de la manera más fina posible, aunque sea para una reunión en el banco.
Con una capa espesa de corrector pálido que le había regalado su hija hace cuatro navidades, cubrió sus ojeras debido a su insomnio. Con un lápiz marrón delineó sus cejas que se había sacado casi completas durante la década de los setenta. Le dio una sonrisa al espeso para poder difuminar el rubor en sus mejillas, un truco que le mostraron cuando ella era chamaquita. Y por fin, tratando de revivir lo poco de pintalabios rosa que guardaba solo para ocasiones especiales, alumbró sus labios finos. Mirarse al espejo nunca se le había hecho tan fácil. Algunos quizá no lo sepan, pero cuando uno se siente tan alejado de sí mismo, ni siquiera puede identificarse con su reflejo. Así que, cuando Toñita vio una cabeza canosa y ojos apagados, no la criticó porque no era su reflejo. No era ella.
Viendo la hora en su reloj, se dio por vencida. Manuel nunca la llevaría a tiempo.
Toñita salió de su cuarto y caminó hacia la cocina.
De repente escuchó algo caer al piso: vidrio.
Un vaso de cristal que estaba lleno de jugo de china estaba en pedazos sobre todo el piso de la cocina. Toda la mesa se vio sucia con migas de cereal y galletas.
–¡Manuel! –exclamó Toñita mientras buscaba la escoba.
Ella limpió el reguero mientras que su hijo alto y sumamente delgado estaba encendiendo un cigarrillo. Él dejaba que las cenizas cayeran entre sus dedos índice y pulgar y pensaba en los ciquitraques que explotaba de chiquito. Se rió descontroladamente al pensar en esa memoria. Esto le pasaba frecuentemente cuando se drogaba.
–Mami, ¿nos vamos o no? Me estabas apurando y todo eso solo pa que estés maquillándote. Dale, móntate en el carro que–
–Ya. Estoy harta de que sigas actuando así. ¡Quédate, que me voy sin ti!– Ingrato, ella pensó mientras agarraba las llaves de la “pick-up”.
Encendiendo la guagua con su corazón palpitando fuertemente, Toñita se olvidó de la casa de columnas griegas. Por un segundo, estuvo sonriendo delicadamente mientras manejaba. Fue hasta que llegó a ese camino estrecho que sintió un volcán de nervios en su barriga. No había guiado en mucho tiempo, no se sentía suficientemente confiada para bajar esa cuesta ni para coger todas esas curvas y chocar con esas ramas.
En un respiro le salió una lágrima mientras miraba tras la ventana. Era un día hermoso para ir al río, pensó. Toñita dejó la camioneta alineada y se bajó de ella. Se quitó sus zapatos y dejó que la tierra calentara las plantas de sus pies. Contempló su respiración y sintió la brisa abrazar su entorno y la humedad pegarse a su piel.
Toñita se volvió a montar en el asiento del conductor y agarró el guía. Tenía que volver a intentar conducir, pero esta vez sola.
Epílogo:
El camino que recorren Toñita y los niños en Cenizas no solo representa la infancia, sino que resalta el cambio demográfico que está ocurriendo en Puerto Rico. Con una taza de alrededor de 21 por ciento, la población de adultos mayores está incrementando rápidamente y clasifica a Puerto Rico dentro de los países con mayor población anciana. Además, alrededor de 100,000 personas se han migrado de la isla desde el 2021, muchos siendo jóvenes en edad laboral y familias en busca de mejores oportunidades económicas y educativas en los Estados Unidos, lo que deja una mayor proporción de adultos mayores en la isla y acelera el envejecimiento de la población (Primera Hora, 2026). Sin embargo, esto se debe a una buena razón, al sistema eléctrico del país que cada vez se ve más en decaimiento mientras las facturas siguen aumentando. Además, los servicios de salud se ven más difíciles de acceder las nuevas generaciones sienten que la isla no les brindará un futuro estable o próspero para vivir (Noticel, 2026). Como resultado, los pueblos se vacían de niños y se llenan de silencios, de casas cerradas y de ancianos que se quedan esperando llamadas que casi nunca llegan (Baerga, 2026).
En Cenizas, quise describir los sentimientos que me imagino de una adulta mayor similar a mis abuelas, en particular mi abuela Lucy. Ella siempre ha sido una adolescente dentro de un cuerpo ajeno: espontánea, confiada y a veces vanidosa. La escena de maquillaje es menos de cómo ella se ve físicamente y más de cómo no se reconocía: una víctima de abandono familiar, aislada y cansada. Siendo realista, los ancianos de Puerto Rico cada día viven más solitarios y no hay manera de cambiar la situación. Mientras que las oportunidades fuera de Puerto Rico sigan viéndose más atractivas, los adultos de tercera edad tendrán que acostumbrarse a una vida más ermitaña. Creo que este cambio es inevitable y en cambio de buscar soluciones de cómo hacer que los jóvenes se queden, los que sí se queden debemos reconocer y adaptarnos a las implicaciones de un país envejeciente.
Referencias
Agencia EFE. (29 de enero de 2026). Puerto Rico ha perdido casi 100,000 habitantes desde el 2020 Primera Hora. https://www.primerahora.com/noticias/puerto-rico/notas/puerto-rico-ha-perdido-casi100000-habitantes-desde-el-2020/#google_vignette
Baerga, V. (15 de enero de 2026). Envejecer solos: el costo familiar de la migración puertorriqueña. Centro de Periodismo Investigativo. https://periodismoinvestigativo.com/2026/01/cuido-envejecientes-diasporapuerto-rico-chicago/
Cybernews. (28 de enero de 2026). LUMA reconoce que hay más apagones y que los clientes pasan más tiempo sin luz - NotiCel - La verdad como es - Noticias de Puerto Rico - NOTICEL. NotiCel - La Verdad Como Es - Noticias de Puerto Rico -NOTICEL -. https://noticel.com/noticias/20260128/luma-reconoce-quehay-mas-apagones-y-que-los-clientes-pasan-mas-tiempo-sin-luz/
Bibliografía
Cybernews. (28 de enero de 2026). Población de Puerto Rico baja a 3,184,835 residentes al 1ro de julio de 2025 - NotiCel - La verdad como es - Noticias de Puerto Rico - NOTICEL. NotiCel - La Verdad Como EsNoticias de Puerto Rico - NOTICEL -. https://noticel.com/noticias/la-calle/20260128/poblacion-de-puertorico-baja-a-3184835-residentes-al-1ro-de-julio-de-2025/?utm_source=chatgpt.com
Luis, J., Gómez, G., Andreu, J., & Muñoz-Rivas, M. (2005). Psicothema Preferencia al sabor en adictos a opiáceos. Psicothema, 17(2), 201–204. https://www.psicothema.com/pdf/3088.pdf
RevistaMSP. (7 de abril de 2024). Lucha contra la adicción: Puerto Rico y la alarmante crisis del consumo de opioides - #EspecialMSP. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=ip0vGGZMisg
Tirado, J. (2023). Cápsula Analítica I Septiembre 2023 I OPAL Puerto Rico. Pr.gov. https://www.opal.pr.gov/capsula-analitica/implicaciones-del-cambio-demografico-en-el-mercado-laboral
Velázquez Román, Desirée A, & Ashley. (2024). Envejecimiento poblacional : Opiniones de personas adultas mayores en Puerto Rico sobre su calidad de vida y aspectos de salud. Upr.edu. https://hdl.handle.net/11721/4031




El trayecto
Roni Lewy Duek y Adriana Marrero Alejandro (2027)
Yariela se había despertado con un dolor de cabeza por los truenos y relámpagos que la mantuvieron despierta toda la noche. Daba vueltas en su cama sin poder cerrar los ojos y, al salir el sol, sus ojeras marcaban su rostro. Al levantarse de su cama, Yariela se fijó en las gotas que caían del techo. Un olor desagradable empeoraba cada vez que una gota de agua tocaba el suelo. Ignorando la capa de agua que cubría su piso, Yariela caminó de puntillas hasta su baño. Mientras se cepillaba los dientes, unos cables se desprendieron de un poste, provocando un sonido que recorrió toda la casa y despertó a su madre.
La madre de Yariela, Keinialyz, salió corriendo de su cuarto, no por preocupación, sino porque el temblor le había interrumpido el sueño que tanto apreciaba. Keinialyz entró al cuarto de Yariela tan furiosa y con tal brusquedad que un cuadro que Yariela había hecho en su clase de arte se cayó, dejando pedazos de vidrio en el piso.
—¡Mami, has dañado mi obra de arte! —exclamó Yariela, acercándose a los pedazos para fijarse en cómo había quedado su cuadro.
—¡Coño! ¡Yariela, me asusté! Ese estruendo me levantó de un brinco.
—¡Perdón, mamá!
—Lo sé, hija —respondió la mamá—. No te preocupes, todo va a estar bien —dijo con un tono sarcástico—. Apúrate, que nos tenemos que ir. Yo tengo mis diligencias por hacer. Yariela pasó de su cuarto a la cocina, donde pensó en preparar una taza de avena dulce, uno de los pocos alimentos que quedaban en la despensa. Vertió el sobre de avena en un bol y buscó llenar un vaso con agua, pero al abrir el grifo, solo se oyó el silencio abrumador dentro de la casa. Con el tiempo limitado y el estómago vacío, decidió improvisar y comer algo sencillo. En la despensa, además de los sobres de avena, quedaba una lata de piñas de la marca Goya,
Lewy y Marrero 3
habichuelas secas recién vencidas, un trozo de pan endurecido y tres bolsas de galletas Florecitas, restos de compras pasadas. Nada de aquello le resultaba apetecible, pero el crujido de las tripas indicaba la necesidad de comer.
Yariela salió al patio de la casa, donde el aire húmedo aún se conservaba por la tormenta del día anterior. Se subió al árbol, agarró una rama y arrancó unas quenepas frescas. Al volver a la cocina, abrió la lata de piñas y las vertió en un pequeño envase. Mezcló los cuadritos amarillos con las quenepas, dejando que el almíbar espeso envolviera la fruta agria, creando un desayuno que, aunque sencillo, le devolvió un poco de ánimo.
Después de unos minutos, estaba lista para enfrentar un día más en la escuela. A sus ocho años, Yariela no comprendía la gravedad de las dificultades que rodeaban a su familia, pero sí percibía el cansancio en los ojos de su madre y la fragilidad de la casa en la que vivían. Al montarse en el carro, Keinialyz se dio cuenta de que había una goma pinchada.
—¡No puede ser! Se me olvidó llevar el carro al taller mecánico para llenar las gomas.
—Mamá, no puedo llegar tarde a la escuela de nuevo.
—Hija, no me salgas con actitudes. Vete con un vecino a la escuela. Ya, resuelto.
Yariela estaba a punto de responderle a su madre cuando Keinialyz le viró la cara y comenzó a caminar de regreso a casa, ignorando a Yariela, que aún no sabía cómo llegar a la escuela.
Yariela, afuera en la acera, empezó a caminar hacia la parada de autobuses más cercana. Con una sola parada, en Coamo, el autobús era más un sueño que una realidad. Mientras caminaba, recordó cuando ella y Keinialyz tuvieron que esperar horas para que llegara solo un autobús sucio y sin aire acondicionado. Pero esta vez, Yariela estaba solita y el día seguía nublado. Yariela, astuta e inteligente, vio a una pareja que, al parecer, también iba de camino a la parada. Sintió cierto consuelo al saber que ella no era la única que necesitaba usar el autobús. Entonces se acercó a la pareja y comenzó a caminar detrás de ellos para que no pareciera una niña pequeña caminando sola por el pueblo. No pudo evitar pensar en el artículo de El Nuevo Día, que encontró en su cocina y que decía, en letras grandes: “Aumento en la actividad criminal en Coamo”.
Después de unos quince minutos siguiendo a esa pareja, Yariela ya estaba desesperada. Para mantenerse motivada y seguir caminando, Yariela pensó en sus momentos de felicidad, de enseñanza y de compañerismo. Preocupada por llegar
tarde a la escuela, decidió preguntarle a la pareja cuánto les quedaba hasta la parada.
—Disculpa, ¿cuánto queda hasta la parada de autobuses?
—Bella, tú no me encuentras ni muerta dentro de esas guaguas. La parada está demasiado lejos y las guaguas nunca llegan a tiempo.
—Yo no voy a caminar tantas cuadras para montarme en un cagadero —dijo su marido. —Suerte, mi hija.
Al escuchar las palabras de la mujer, Yariela se dio cuenta de que nunca llegaría a tiempo a su primera clase. Se puso a pensar y, finalmente, entendió que en su pueblo no tenían las mismas oportunidades que en otros municipios. La escuela era su refugio, el único lugar donde encontraba serenidad y una felicidad que no hallaba en su propia casa. Ya habían pasado dos horas y, con el calor ardiente de agosto en Puerto Rico, decidió volver a su casa. Yariela sabía que sin un carro nunca podría llegar a la escuela. Una tristeza la acompañó durante todo el trayecto de vuelta a su casa. A pocos minutos de llegar a la calle de su casa, ya era mediodía y el sol picaba, lo que la obligó a apresurar el paso.
Al doblar en la esquina de la calle y ver su casa, algo en el ambiente había cambiado.
La puerta de entrada tenía pegado un papel blanco, lo cual le resultaba extraño.
Yariela se acercó a la puerta con cautela, sintiendo cómo le palpitaba el corazón con fuerza. Al leer las palabras “aviso de desalojo”, sus manos comenzaron a temblar. Las lágrimas salieron sin permiso, cayendo en cascada y mojando el papel como si cada gota llevara consigo la desgracia de su familia, condenada a perderlo todo.
Aun así, con su valentía, tomó el pomo de la puerta con los dedos temblorosos, respiró hondo y comenzó a girarlo, consciente de que lo que la esperaba al otro lado podría marcarla para siempre. En su mente formó una imagen vívida de una casa desmantelada, de recuerdos tirados al suelo y de un futuro que se rompía poco a poco. No obstante, empujó la puerta sabiendo que no había vuelta atrás.
Epílogo
Actualmente, el acceso y las facilidades del transporte público en Puerto Rico, en particular el Tren Urbano y la AMA, es un problema que continúa deteriorándose. El Tren Urbano, inaugurado hace casi veinte años, costó $2.250 millones y aún no ha reducido la dependencia de los automóviles en toda la Isla (Ávila-Claudio, 2023). Aunque se esperaba que hasta 120.000 personas utilizarían el tren todos los días, solo 6.000 lo utilizan (Ávila-Claudio, 2023). Esto puede deberse a la falta de estaciones que favorezcan la población y el turismo, como el aeropuerto internacional, la zona colonial de Viejo San Juan y los centros comerciales. Adicionalmente, el gobierno se ha negado a invertir en el mantenimiento y la modernización del metro. Brenda Mejía, editora de BBC Mundo, dice: “Moverse en el transporte público en Puerto Rico es un reto; es un acto de resistencia” (ÁvilaClaudio, 2023). Además, la falta de mantenimiento de los tanques de combustible y la escasez de diésel han sido un gran problema para la proliferación del sistema de autobuses en la Isla (Pérez Méndez, 2024). Estos acontecimientos han detenido los servicios de la AMA varias veces, causando un gran problema para sus usuarios, quienes no tienen otro medio de transporte para llegar a su trabajo u otra actividad.
La falta de seguridad también ha afectado el uso de los transportes públicos. El 18 de julio de 2025 surgió una pelea entre un local y un turista en la ruta 5 de una guagua, lo que llevó a la AMA a anunciar medidas de seguridad adicionales (TELEMUNDO PR, 2025). El transporte público en Puerto Rico es un sistema poco confiable que perjudica a los puertorriqueños que no dependen de un vehículo privado. Mientras que el Tren Urbano no tiene estaciones en áreas importantes, los autobuses son impredecibles y operan sin regularidad ni puntualidad. Esto obliga a muchos a comprar un carro, lo que genera problemas económicos para mantenerlo y utilizarlo.
La falta de transporte confiable limita la calidad de vida porque impide a uno moverse y cumplir sus deberes.
Referencias
Ávila-Claudio, Ronald. “Puerto Rico: El Moderno Tren En El Que La Isla Gastó Más de US$2.000 Millones Y Que ‘No Llega a Ninguna Parte’.” BBC News Mundo, 30 de octubre de 2023, www.bbc.com/mundo/articles/c907jdep35xo. Recuperado el 3 de febrero de 2026.
Osman Pérez Méndez. “Síndicato de la AMA denuncia falta de mantenimiento en los tanques de combustible.” Primera Hora, 5 de agosto de 2024, www.primerahora.com/noticias/puerto-rico/notas/sindicato-de-la-ama-denuncia-falta-de mantenimientoen-tanques-de-combustible/. Recuperado el 3 de febrero de 2026. TELEMUNDO PR. “Captado en video: pelea en guagua de la AMA.” Telemundo Puerto Rico, 18 de julio de 2025, www.telemundopr.com/noticias/puerto-rico/captado-en-video-pelea-en-guagua-de-la-ama /2733640/. Recuperado el 3 de febrero de 2026.
Bibliografía
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Leonardo Enrique. “Así Es El Transporte Público En Puerto Rico: ¡El Caos Que Nadie Te Cuenta! .” YouTube, 5 de diciembre de 2024, www.youtube.com/watch?v=kMWM_iIvEmU. Recuperado el 3 de febrero de 2026. Peña, Norma. “Una Nueva Era de Transportación | Puerto Rico | Revista Ambiental Corriente Verde.” INICIO | Revista Ambiental Corriente Verde, 2016, www.corrienteverde.com/transportacion/el-fin-de-una-era-de-transportacion-en-puerto-ri co-y-elcomienzo-de-otra. Recuperado el 3 de febrero de 2026.
Rico, Metro Puerto. “Denuncian que la paralización de las guaguas de la AMA podría tratarse de un intento de privatización.” Metro Puerto Rico, 5 de agosto de 2024,
www.metro.pr/noticias/2024/08/05/denuncian-que-paralizacion-de-las-guaguas-de-la-am a-podriatratarse-de-un-intento-de-privatizacion/. Recuperado el 3 de febrero de 2026. Rodríguez , Myrna. “Expertos analizan el transporte público y colectivo en Puerto Rico – Recinto de Río Piedras.” Uprrp.edu, 2016,
www.uprrp.edu/expertos-analizan-el-transporte-publico-y-colectivo-en-puerto-rico/. Recuperado el 3 de febrero de 2026.
Velázquez, Glorimar. “Necesario un sistema de transporte público eficaz en Puerto Rico.” El Vocero de Puerto Rico, 28 de diciembre de 2023,
www.elvocero.com/gobierno/agencias/necesario-un-sistema-de-transportaci-n-p-blico-efe ctivo-en-puertorico/article_2155f2cc-a4e4-11ee-bdcf-97b8c0b761fb.html. Recuperado el 3 de febrero de 2026.
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