AYIBOBO toma su nombre de una expresión del vodou haitiano utilizada como afirmación ritual, referente a “que así sea”. Es una palabra de validación espiritual y colectiva, pronunciada para confirmar la presencia y manifestación de los Loas (Espíritus) dentro de las ceremonias.
La editorial se desarrolla como una tetralogía visual que interpreta los cuatro tiempos de un ritual vudú desde una mirada editorial contemporánea. La narrativa no busca una representación etnográfica literal, sino una construcción estética y simbólica donde la moda actúa como vehículo ritual.
Cada acto corresponde a una fase del tránsito espiritual y es encarnado por un personaje que representa una entidad o principio del vudú.