Convertirse en un legado mundial, es un privilegio que solo unos pocos pueden alcanzar. El nombre “Lambretta“ es sinónimo de historia. Tiene el aroma de Italia y no deja indiferente a nadie.
En 1947, la primera Lambretta salió a las calles de Milán. Poco después, salieron nuevos modelos que conquistaron las calles de más ciudades del mundo.
Lambretta se convirtió en un objeto de culto, en un icono moderno. Permanece fiel a sus pilotos, los Lambrettistas, gracias a su gran calidad y a su característico diseño italiano.
Lambretta se ha convertido en un estilo de vida.
Desde sus inicios, sus modelos han atraido todas las miradas y se han ganado los corazones de millones de personas en todo el mundo.