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MONDOSONORO SUR MARZO 2026

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MARZO 2026 Nº348

Permiso para MONDO SUR

respirar

Marzo ventoso, mes que cada año reclama vientos de cambio. Pero en el ambiente se sigue respirando lo que la jerezana Pilu ha venido a llamar Oxígeno falso. Un aire que parece limpio hasta que empieza a asfixiar, a condicionar. Su EP de presentación narra un relato personal que, con el 8M a la vista, trasciende lo individual para convertirse en metáfora colectiva. Nuestro Mondo del Sur de este mes es esa caja que salta por los aires.

Porque Oxígeno falso (Infarto Producciones) no habla solo de estructuras externas, sino de una toma de conciencia personal. De reconocer que la comodidad también puede asfixiar y que la protección, cuando no es elegida, termina construyendo paredes invisibles. Pilu lo explica sin dramatismo, pero con una lucidez desarmante: “Yo no elegí estar en esa caja”. La frase resume un proceso que

va más allá de lo musical. La caja es refugio, sí, pero también límite; el lugar donde una aprende a respirar como puede, hasta que entiende que ese aire no es propio. En la conversación aparece otra idea clave: “No son exigencias que no podamos alcanzar, son exigencias que no nos pertenecen”. Ahí está el núcleo del EP. No se trata de incapacidad, sino de pertenencia. De preguntarse quién marca el margen y quién fija

la altura del techo. Salir de la caja no es un gesto heroico ni una ruptura escandalosa; es una necesidad íntima. Este EP no funciona como consigna, sino como proceso. Es el instante en que alguien entiende que ha estado respirando bajo parámetros que no eligió y decide cambiar el aire. Sin estridencias. Sin pedir permiso. Y quizá por eso otra de sus frases resuena especialmente en este mes: “Innovar es volver a lo que siempre he sido”. No como ruptura, sino como recuperación. Como decisión consciente de respirar aire propio.

Por eso su relato nos sirve para abrir este número de marzo. Porque en esa caja que salta por los aires no solo hay una artista, sino una imagen que interpela a toda una nueva escena. MS

BREVES. SUR

RR La primavera por fin está aquí. El espíritu del Espárrago Rock vuelve a brotar desde su origen con el +Espárrago Music and Sound Festival, que se celebrará el sábado 14 de marzo en el Pabellón de Usos Múltiples de Huétor Tájar (Granada).Def Con Dos, Hora Zulú, Poncho K, BALA, La Gore, Quentin Gas y Los Zíngaros, Arrecío, Superhéroes de Barrio y mucho más.

RR En marcha la décima edición de las Jornadas Profesionales de la Música en Extremadura. La MUM 26 tendrá lugar en Mérida del 15 al 17 de abril. Es por ello que ya está abierto el plazo de inscripción para profesionales. Hasta el 13 de marzo.

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Azahara González 699339245

Marzo con otro aire

Si el relato de Pilu abre la caja, buscamos aire puro sumando voces en este número de marzo protagonizado, en su mayoría, por mujeres artistas y músicas. Así, la metáfora se convierte en conversación compartida.

Alba Blanco (La Perra Blanco) lo expresa sin rodeos cuando habla de liderazgo y autonomía: “Nosotras sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer y podemos hacerlo”. Detrás de esa frase no hay únicamente autoestima artística, sino una afirmación de independencia profesional. La posibilidad real de dirigir un proyecto propio, de tomar decisiones, de ocupar el centro sin tutela ni validación externa.

Carmen Molina (Carmesí) introduce otra presión menos visible pero igual de persistente: el tiempo. “Ser mujer, tener este intervalo de edad, y dedicarte a la música son tres ingredientes que siento que no combinan en un buen cocktail”. El tic tac no pesa igual sobre todos los cuerpos. El calendario, cuando se cruza con expectativas sociales, condiciona trayectorias y discursos, impone ritmos que no siempre responden a la creación sino al entorno.

Violeta y Anxela (Bala) comentaban en su última entrevista para MondoSonoro que el

avance es evidente, pero insuficiente: “Queda mucho por hacer”. Hay mayor conciencia en la industria, sí, pero también desigualdades estructurales. “El noventa por ciento de nuestros referentes han sido masculinos”, apuntan, señalando una genealogía incompleta que todavía moldea el imaginario colectivo.

Ese contexto no desaparece de un día para otro. Se arrastra, se interioriza, se respira durante años. Y es ahí donde la reflexión de Pilu cobra otra dimensión: “El veneno está metido en mi sangre, pero ahora lo veo como gasolina”. No se trata solo de señalar el aire viciado, sino de transformarlo.

Leídas en conjunto, estas voces no construyen un eslogan, sino una escena. Y tampoco son posicionamientos forzados por el calendario. Son reflexiones que aparecen de forma natural en las conversaciones, en cualquier mes del año, porque forman parte de la experiencia cotidiana de quienes crean, producen y habitan la música. Marzo las amplifica, pero no las crea. MS

Mondo Sonoro edición Sur
HORA
ZULÚ

DISCO DEL MES.

“Necesitaba silenciar el ruido externo, lo que se esperaba de mí, la música que había hecho hasta entonces. Solo así podía hacer la música que me apetecía hacer ”

Carmesí

Carmen Molina ha decidido ponerse los cascos y dejar de escuchar el ruido. En Tiro al plato (Sony, 2025), Carmesí se aísla de expectativas, comparaciones y algoritmos para firmar el trabajo más consciente de su carrera. Un disco eléctrico e introspectivo donde la vulnerabilidad deja de ser fragilidad y se convierte en impulso creativo.

Hay un gesto que resume Tiro al plato. Ponerse los cascos y aislarse. No como pose estética, sino como mecanismo de supervivencia creativa. Carmen Molina, Carmesí, entendió que si quería acertar esta vez tenía que dejar de escuchar demasiadas cosas. “Necesitaba silenciar el ruido externo, lo que se esperaba de mí, la música que había hecho hasta entonces, lo que tenía previsto, lo que era cool o molaba, las comparaciones, las redes sociales, la prisa”. Solo así podía hacer “la música que me apetecía hacer, la que me definiese y mostrase mi identidad como nunca hasta ahora”. El disco nace desde el agotamiento. La frase que lo abre, “no sé si me lo quiero dejar”, no es una pose. Surge, reconoce, “principalmente del agotamiento y de la incertidumbre, también de la decepción supongo; de

seguir unos tiempos vitales marcados y tener que tomar decisiones importantes con ello”. La música, explica, es una carrera de fondo en la que “por momentos valoraba si continuar o no ahí”. Y, sin embargo, decide comenzar el álbum y el directo con esa duda para después firmar “el mejor trabajo que creo he hecho hasta la fecha”. Ironía, sí. Pero también determinación. El cambio no fue una estrategia, sino una consecuencia. El ensayo error la llevó a trabajar con Guille Mostaza, Pepe Ludeña, Mario Vigara, Raúl de Lara y Bela Transa, aunque el hilo conductor terminó siendo ella misma. La falta de entendimiento inicial fue decisiva: “Que no consiguieran entenderme fue lo mejor que podía pasarme porque fue lo que me forzó a producir las canciones yo misma, ponerme las pilas y así sentirme más identificada que nunca

con ellas”. En esa preproducción en casa empezó a tomar forma el sonido más eléctrico, más frontal, más banda. “Inconscientemente iba buscando esos sonidos, porque son los que predominan también en la mayoría de la música que escucho”. Porque lo importante era ponerse los cascos y reconocerse. “Quería hacer un álbum que me representase y que yo misma pudiese escuchar”.

El ruido atraviesa todo el disco. Cuando se le plantea si ese ruido es mental o estructural, responde sin rodeos: “Es ambas cosas, porque a mí el ruido estructural me genera ruido mental y viceversa”. Y afina la puntería. “La cantidad de estímulos a los que estamos expuestos, las redes, los números, las comparativas, la velocidad; todo eso me crea un ruido mental que por momentos ni la meditación consigue aliviar”. Aun así, intenta “ser lo más consciente posible, conservar mi intimidad y vivir más allá de la pantalla”.

La autoexigencia forma parte del paisaje. Se reconoce perfeccionista y admite que esa intensidad todavía le quita el sueño. El disco no elimina esa parte de ella,la integra.

En el plano emocional, Tiro al plato marca un giro. “Este disco fue todo un aprendizaje porque por primera vez me hablaba en primera persona y de una forma tan honesta”. En “Día triste” se abraza a sí misma. En “Tú solo dime”, abraza al otro. Dos canciones independientes que ahora dialogan en directo y demuestran que “es curioso como se puede buscar reconfortar a otra persona y a ti misma hablándote del mismo modo”. “Baby, cool” introduce en este caso lo que llamaríamos ruido blanco, no se percibe pero sigue ahí. La presión del tiempo y las expectativas sobre las mujer, y la mujer en esta industria. “Ser mujer, tener este intervalo de edad, y dedicarte a la música son tres ingredientes que siento que no combinan en un buen cocktail”. Habla de un calendario impuesto, de un tic tac que condiciona decisiones cuando se cruzan los treinta. Los vínculos ocupan un lugar central. “Tu virtud” es un homenaje directo a su madre, “la persona a la que posiblemente más me parezco en el planeta y con quien me entiendo a la perfección”. En cambio, “Los viejos tiempos” revela la dificultad para desapegarse. Reconoce que le cuesta más “aceptar lo que ya no encaja, desapegarme”, porque tiende a quedarse en el recuerdo. ¿Y a quién llamarías en caso de accidente? La pregunta abre una grieta. En “El accidente”, Carmesí imagina una situación límite para poner a prueba la verdad de los vínculos. No es solo un susto físico, es el instante en el que se revela si lo que sostiene una relación es amor, rutina o miedo a quedarse sola. Ahí entra Ire, de Victorias, ampliando la conversación desde otro timbre y otra fra-

gilidad. En “Modo no molestar”, en cambio, aparece Gabriel de la Rosa, de Shinova. De él reconoce que descubrió “el potencial que había en su registro de voz junto al mío”. Su voz más rugosa dialoga con la suya y empuja la canción hacia un territorio más decidido. En ambos casos, la lógica fue la misma: afinidad y verdad. En paralelo, explora nuevas formas de llevar las canciones al directo. La loop station se convierte en un ejercicio de concentración absoluta. “Me requiere tanta atención y concentración que en este tipo de conciertos no puedo distraerme, no puedo pensar en otra cosa que no sea la propia canción”. Pero esa precisión en escena nace de un proceso previo mucho más íntimo. Si hay una canción donde esa exposición se vuelve incómoda es en “La Postal”. Incluso dudó en publicarla. Llegó a pensar que “no merecía la pena ni revivir esa experiencia”, pero la canción era demasiado honesta para dejarla fuera. Fue la primera que compuso del disco y, quizá por eso, la más difícil de soltar. Ahí está lo que realmente se pone en juego. “Arriesgo descubrir mi propia identidad, un trabajo de introspección brutal que no siempre es agradable. En este trabajo no hay música que venga de una ruptura emocional, ni de lo que creo que pueda funcionar o no. Arriesgo una inversión inmensa de tiempo y muchas otras cosas que son aún más complejas siendo ahora artista independiente”. No es solo una cuestión de forma. Es una toma de posición. Ponerse los cascos. Aislar el ruido. Apuntar hacia dentro. Y disparar sin pedir permiso. Plato!. ARTURO GARCÍA

De Carmen a Carmy

La referencia a The Bear no es casual. En el videoclip de “Tiro al plato”, Carmesí traslada esa obsesión por el detalle, esa tensión contenida y esa autoexigencia casi física a un entorno de cocina industrial donde cada gesto importa. Como en la serie, el espacio cerrado se convierte en metáfora: concentración absoluta, ruido exterior silenciado y una presión constante por hacerlo mejor. Ella misma reconoce que las canciones nacen casi como escenas. Mientras componía pensaba también en cómo traducir ese estado emocional a imagen: “Mientras escribía y producía las canciones pensé cuál podría ser la manera visual de mantener esa fidelidad y mostrarme tal y como me sentía en ese momento”. Por eso el universo rojo carmesí y azul no es decorativo, ni la pausa en los planos es casual. No es solo estética: es narrativa visual al servicio del concepto del disco. AG

Mondo Sonoro edición Sur

eSCAPaRATe

No

sé componer cuando estoy contenta,

parece que no tengo

necesidad

de documentarlo. La guitarra es mi confidente, la necesito cuando estoy mal

La Perra Blanco

El nuevo disco de la compositora gaditana, Lovers And Fears (Maldito Records, 2026), decide acercarse a ritmos menos fieros para abrazar sonoridades ligadas a la música afroamericana, consiguiendo un excelente resultado de intensa emoción.

La historia del rock and roll es, en paralelo, el relato de los suspiros románticos y afectivos de sus autores. Una tradición a la que se suma Alba Blanco, nombre tras el que se esconde un cánido seudónimo artístico que para este nuevo trabajo intercambia los habituales furioso ladridos por un sobrecogedor rictus herido: “Del 2023 al 2025 fueron años bastante fuertes y duros a nivel emocional, tuve una crisis existencial duradera que me supuso una pérdida de identidad, y hasta de las ganas de vivir. Sensaciones que me han inspirado bastante para escribir este disco”. Una alteración en su ecosistema existencial que no debe encubrir lo que es una constante en su inspiración: “No sé componer cuando estoy contenta, parece que no tengo la necesidad de documentarlo. La guitarra es mi confidente, la necesito cuando estoy mal”. Un recurso, el de las seis cuerdas, que en esta ocasión ha perdido su absoluto monopolio: “En mis anteriores discos he abusado de mi guitarra. A raíz de eso acabé un poco saturada de su sonido y de ese protagonismo, quería que cada canción tuviera solo

aquello que necesitara, una idea que compartía mi productor, Jimmy Sutton”. Presencia del estadounidense en los mandos que ha conllevado a su vez a ampliar la nómina de músicos en el estudio, acumulando entre foráneos y locales una amplia alineación que revierte en el propio concepto global: “Su propuesta era llevar la fuerza que tenemos en directo al estudio de grabación, y creo que hemos logrado sonar muy fieles a como lo hacemos en vivo”. Intensidad y esencia que pervive intacta sobre una naturaleza musical donde el más vertiginoso rock and roll ha cedido el paso a otro tipo de ritmos que maridan a la perfección con la naturaleza emocional del álbum: “Hay varios factores que han influido en eso, por ejemplo que en los últimos tiempos solo escucho música negra: Motown, blues... Además, lo que quería expresar con este disco necesitaba otro contexto melódico”. Influencias que se filtran en un repertorio que emerge de forma identificativa, utilizando herramientas clásicas para llegar a un escenario propio y estimulante: “No he hecho ningún ejercicio por intentar sonar a la manera de nadie,

me he quitado todos los complejos y he decido hacer aquello que quiero y creo sé hacer bien”. Aprendizajes a los que hay que sumar ahora la interpretación en castellano de varios temas, un paso adelante que ha resuelto el vértigo con talento y capacidad expresiva: “Estos años he tenido un montón de sugerencias para hacerlo, pero en principio era algo que pensaba que no podía, hasta que un día de buenas a primeras me vino como un rayo el tema Devil in My Bed. Fue sentarme y la canción vino a mí como caída del cielo”. Inspiraciones y punzadas en el corazón aliadas en un excepcional disco que muestra su inquebrantable determinación por avanzar y convertir el futuro en un constante atrevimiento artístico, elogiosas osadías que bajo su exuberante firma significan también el aliento para que cada vez más el ámbito del rock and roll se tiña de femenino: “Una de las cosas más bonitas de esta profesión es poder inspirar a otras mujeres. Porque además creo que es necesario recordar que nosotras sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer y podemos hacerlo”.

KEPA ARBIZU

Crear este proyecto fue una suerte de meditación y viaje interno

Pleito

En Pleito hay algo que late desde dentro. La grancanaria Alba Gil Aceituno se estrena en solitario con loscoloresdelaspiedras (Malpaís Records) un disco nacido en un momento de fragilidad pero sostenido con una firmeza creativa incontestable. Siete canciones donde el saxo deja de ser acompañamiento para convertirse en estructura, y donde la identidad canaria, la experimentación y la búsqueda interior se entrelazan sin artificio.

Pleito es un proyecto muy personal que nace de varios factores: “uno de ellos que me encontraba en una época un poco baja de ánimos y no tenía energía para organizar una banda, pero quería seguir desarrollando mi música. Además, llevaba mucho tiempo tocando estos arpegios que hago con la respiración circular (que son el elemento principal del proyecto), pero un día me propuse componer un tema desde ahí y me di cuenta de que podía sostener un repertorio de esta forma”. Alba, que ha formado parte de grupos como Aguayro, Arube, Rupatrupa o Zumurrud, afrontó con Pleito un proceso introspectivo y solitario en la creación de estas nuevas siete canciones: “Ha sido muy diferente y a veces duro, pero he disfrutado muchísimo del crear conmigo misma y aprender a llevar el rol armónico y rítmico, que nunca recae sobre el saxo. A veces la soledad hace de las suyas”. Y además, en esa soledad compartida de loscoloresdelaspiedras, encontramos dos colaboraciones amigas, la también canariona Belén A. Doreste (Lajalada), en “aulagadelpolvorín”, y en “tangoherreño” el artista majorero Fajardo: “Además de ser grandísimas amigas, son de los artistas que más

escucho y admiro, no solo del panorama canario, sino global, así que el hecho de que sus voces estén en el álbum es un regalo inmenso. La canción ‘aulagadelpolvorín’ tiene una melodía armonizada, así que creí que era perfecto que ella se sumara aquí. Y para Fajardo decidí que cantara en el “tangoherreño”, porque de manera natural su voz rezuma folklore por todos lados. Tenía muchas ganas de escucharle cantar los versos de Valentina y, por supuesto, me enamoró el resultado”.

Un proyecto que respira contemporaneidad, experimentación y vanguardia, pero también esa enriquecedora y compleja identidad canaria que ilumina cada surco: “El archipiélago está atravesado por un profundo colonialismo que se manifiesta de muchas formas, geográficamente pertenecemos a un continente al que damos la espalda, culturalmente tenemos una mezcolanza entre lo latino y lo europeo, y la cultura aborigen fue borrada casi que por completo. Yo no soy ninguna experta en el folklore canario, pero hay ciertos elementos que me cautivan y con los que conecto mucho, como las lapas o las grabaciones de Valentina la de Sabinosa, e incluirlas en este proyecto que está tan

Fajardo en Secretos de los Mares del Sur

El músico majorero nos trazó la ruta de su Trecho, esa que te lleva a lugares que no crees que existan.

Fajardo es de esos artistas que aparecen como la enigmática Isla de San Borondón. Sus directos se cuentan como experiencias “sobrenaturales” donde la distancia corta se hace expansiva. En Secretos de los Mares del Sur pudimos descubrir su cuaderno de bitácora, ese que transita desde la canción de autor hasta el post rock más visceral desde la canariedad y sin clichés. Eso que él vino a definir como arrullo magnético y que da importancia a quien llega y de que manera llega. Todo el capítulo en nuestro canal de Youtube.

arraigado a las islas, ya que lo he hecho enteramente desde aquí, me pareció una manera de homenajear y reivindicar esta situación cultural y social que vivimos en las islas”.

Canciones que parecen desprender un aura sanadora, un encontrarse sin buscarse. “No me encontraba en una buena época y me costaba bastante conectar con la música. Crear este proyecto fue una suerte de meditación y viaje interno que hizo que me entendiera más a mí misma y me hiciera vivir la música de una manera muy honesta, sin ninguna pretensión”.

La música como bálsamo para las heridas y dolores del alma, esa que siempre nos curó Robe Iniesta, en solitario y con Extremoduro, artista con el que Alba siempre tuvo una importante conexión: “Cuesta mucho asumir que se haya ido alguien que te acompaña de una manera tan especial. Yo me enamoré del saxo por los solos de Selu en los distintos discos de la banda. En la contraportada de “Deltoya” hay un texto que dice que ese ‘rock transgresivo’ que crearon era tratamiento para diversas dolencias del alma, y no puedo estar más de acuerdo porque para mí lo ha sido infinitas veces”. DAVID PÉREZ MARÍN

A Mares EN EL . DISPARADERO.

A Mares es el alter ego musical de Patricia Zamora, compositora murciana que, desde una mirada también visual y artística, construye sus canciones entre la intuición emocional y la exigencia sonora. No le interesa solo mostrar la grieta, sino sostenerla. Con el primer largo en el horizonte, el proyecto se sitúa en el disparadero de este 2026.

Te defines como “narradora de emociones”. ¿Desde qué lugar narras: desde la herida abierta, desde la distancia o desde la intuición?

Creo que hay que permitirse componer desde esos tres lugares. A veces necesitas ver las cosas con perspectiva; en otras, soltarlo todo tal y como lo sientes en el momento. Sobre todo, busco ser honesta con lo que cuento.

¿Narrar lo que sientes te ayuda a entenderlo o a sobrevivirlo?

Me ayuda a entenderlo y a sobrevivirlo por igual. Compongo por necesidad, y eso me permite gestionar y depurar cualquier emoción de una forma mucho más sana. Siempre he visto la música como un espacio seguro donde puedo expresarme con libertad.

En tus canciones conviven fragilidad y fuerza. En “El armario” por ejemplo. ¿Te interesa más mostrar la grieta o demostrar que sigues en pie? ¿Y en lo sonoro?

Creo que, a nivel lírico y sonoro, siempre van a estar presentes las dos. No quería quedarme solo en mostrarme vulnerable todo el tiempo. Para mí era importante demostrarme que soy capaz de mucho más y sacar ese lado más potente o valiente.

¿Cuándo sientes que una emoción merece convertirse en canción?

No es algo que planee. Simplemente hay veces que sabes que tienes que desarrollar o

ponerle palabras a eso que estás sintiendo. Hay canciones que se quedan ahí y nunca ven la luz, y otras que sí se terminan. Intento tener la libreta siempre a mano y la mente abierta a cualquier idea que surja.

Hay algo muy visual en tu proyecto. Como artista gráfica, ¿tus canciones tienen siempre una imagen asociada? Es algo bastante orgánico. Cuando estoy desarrollando una idea, me viene a la mente un escenario, los colores, los elementos… Siempre me ha gustado probar distintas disciplinas artísticas, y darle forma a esa parte del proyecto me divierte mucho.

Hablas mucho de intuición. ¿Confías siempre en ella o también hay cálculo en tu manera de componer?

Creo que soy más calculadora en la parte musical. Me gusta darle vueltas a los arreglos, la producción, las progresiones, no optar por el camino más obvio. Desde que empecé tenía claro que quería salirme de mi zona de confort y obligarme a aprender por el camino.

Cuando compones, ¿piensas en hablarle a tu generación o solo en decir algo que te atraviesa a ti, aunque luego otros se reconozcan?

Pienso primero en mis emociones. Pero es muy bonito ver que hay gente ahí fuera que empatiza con lo que escribiste a solas. Hay algo bastante poderoso en eso.

“Compongo por necesidad y eso me permite cualquiergestionar emoción de una forma más sana”.

En directo hay un contraste claro entre momentos casi confesionales y otros mucho más eléctricos. ¿Eso nace de forma natural o lo construyes conscientemente?

Me gusta jugar con los contrastes y las dinámicas. Es algo que ya hacía cuando tocaba sola en acústico y ahora, con la banda, puedo potenciarlo aún más. Es una de las cosas que caracteriza el proyecto y quiero conservarlo.

Ahora que el proyecto empieza a crecer en formato y público, ¿qué es lo que más te inquieta de esa exposición?

Quizá las expectativas. Todavía me siento una novata en muchos aspectos. Intento no ponerme demasiada presión, aunque a veces es difícil, y recordarme que esto es una carrera de fondo.

En “Estación del Norte” cantas: “agarra bien tus cosas y disponte a cambiar”. ¿Sientes que ya has subido a ese tren sin posibilidad de bajarte?

Totalmente. La chica de 19 años que compuso esa canción no tiene nada que ver con la persona que soy ahora. Y eso me alegra bastante.

De Jeff Buckley a Florence + The Machine… De “Amelie” a…

Quién sabe. Cualquier cosa puede ser motivo de inspiración.

ARTURO GARCÍA

FOTO: DIEGO GARRIDO

CRÓNICAS

Zahara

Lugar: Centro Cultural Medina Elvira (Atarfe - Granada)

Fecha: 30/01/26

La lluvia llevaba semanas cayendo sin tregua sobre Granada y aquella noche del 30 de enero no fue la excepción. Dentro del Centro Cultural Medina Elvira de Atarfe, sin embargo, el ambiente era muy distinto: un teatro lleno y expectante recibía a Zahara en su gira de “acustiquísimos”, un formato íntimo pensado para revisitar su repertorio desde la cercanía. El concierto, organizado por Cruz Roja bajo el lema “Liberando a la humanidad del miedo”, encontró en esa noche gris el escenario perfecto. La artista abrió, con evidente ironía, con

“El Diluvio Universal”: guitarra eléctrica, voz y un uso preciso de luces y efectos bastaron para alcanzar un primer clímax. Le siguieron temas de sus primeros trabajos como “General Sherman y Cómo Sam Bell Volvió de la Luna” y “Del invierno”, que dedicó a su hijo. Canción a canción, Zahara confirmó por qué es una de las voces más sólidas del indie español: dominio técnico, agudos potentes, vibratos ágiles y una capacidad narrativa envidiable. Antes de interpretar “Olor a mandarinas”, evocó sus años como estudiante en Granada: “Fueron unos años increíbles que guardo dentro de mí”. Con el escenario teñido de naranja, ofreció una versión delicada que terminó con el público acompañando con palmas.

Cruz Roja Concierto Solidario Liberando la Humanidad del Miedo

El gran reto de la noche era condensar un repertorio que va desde la canción de autora hasta el pop electrónico de PUTA y Lento Ternura en un formato minimalista. Zahara lo resolvió con inteligencia, adaptando arreglos sin perder la peculiaridad de cada tema. Tras sentarse al piano en “Quién dijo”, con “Sansa” regresó a la guitarra, con chorus y reverbs que le dieron a la canción la profundidad que requería en este formato. Al llegar “Con las ganas”, que ella misma definió como “una canción muy puñetera de tocar”, Zahara recordó las primeras veces que lo interpretó en La Tertulia de Granada. De la ternura pasó a la rabia con “Camino a L.A.”: Luces rojas, timbre más áspero, guitarra con distorsión y un final abrupto que cortó el aire. Tras ello, en “Flotante” sorprendió con una adaptación al piano mucho más rítmica, transformando por completo la composición original.

El giro más inesperado llegó cuando, Omnichord en mano, entonó una versión de “Las 12” de Ana Mena. Entre autotune y desenfado comenzó el momento rave de la noche, en el que aludía al sonido que ha caracterizado sus últimos trabajos: auto-tune, loops, breakbeat en “Yo solo quería escribir una canción de amor” y la demostración de que, además de cantautora, es una entusiasta de los cacharros y la experimentación sonora.

En “El deshielo”, bajó al patio de butacas con la guitarra, recorriendo el teatro entre voces del público que se animó a cantar los coros. La recta final fue una sucesión de clásicos: “Berlín U5”, “Hoy la bestia cena en casa” y “Soy de un pueblo pequeño” cerraron el set con un nudo en la garganta. Tras unas cuantas ovaciones del público, la artista volvió para tocar “Taylor” como bis.

Al terminar, quedaron claras dos certezas. En primer lugar, la versatilidad de Zahara al ser capaz de traducir un repertorio amplísimo a un formato mínimo sin que ninguna canción pierda identidad. Por otro lado, que en un formato tan desnudo se aprecia con mayor nitidez no sólo su potencia vocal, sino su talento como letrista. SARA ARMADA

Hinds

Fecha: 31/01/26

Se proyecta archivo audiovisual en la pantalla al compás de Daniel Johnston. Hinds salen al escenario este último sábado de enero como quien llega a casa tras un largo viaje. Viva Hinds no suena a revancha, sino a reafirmación. Boom boom back o Stranger suenan más libres. Más poderosas, más mestizas en referencias. Un sonido garajero más cerca que nunca del espíritu punk. No hay nada como cantar sobre lo que uno ama y sobre lo que uno sufre. Siempre hay una canción para todo. El “venga, chicas, que podéis” que hoy se devuelve amplificado. Las telonearon Las Kariátides, ganadoras del concurso de bandas que abrieron para los conciertos de esta gira, toda una acción de intuición e intención de la que se sienten más que orgullosas, pudiendo darle la oportunidad a grupos que ni siquiera están en Spotify. Es que sí. Viva Hinds. En directo, esa filosofía se traduce en imperfecciones felices, en sonrisas cómplices, en la sensación de que cada tema podría desarmarse y volver a construirse ahí mismo. Volvían a Sevilla después de una década, procedentes de la Granada que enamoró a Strummer. Han aprendido coreografías para temas como “Coffee”. También han aprendido que abrir camino implica recibir golpes, y que la maleza se corta mejor juntas. Con su sombrero country de terciopelo rosa, Carlotta tocó la fibra asegurando que “es el álbum que más feliz me ha hecho. Cantamos saltando lo que escribimos cuando estábamos más tiradas”. Volvieron al mapa de lo que fueron con “Bamboo”. Versionaron a The Clash y Charli XCX en un concierto en el que, como recordatorio de su dimensión internacional, había público de todas partes y pogos desbordados. Entre ese gentío también estaba Edu, que al grito de Carlotta de “¿cómo de fuerte estás?”, la cogió en hombros y la procesionó a ras de los congregados. O Irene, que fue invitada a subir al escenario para tocar “San Diego”. Las capitanas están en forma. Paula y María también. “Que sea común poder dar voz a mujeres que quieren ser escuchadas”. Decía John Denver que cada canción es una ventana a lo que sentimos. Observamos el estallido de Good bad times, Superstar, The Club… Pero, sobre todo, lo que se impone al final es la sensación de continuidad. Comprendimos que Hinds siguen siendo esas dos chicas que, después de bailar el Hello de Martin Solveig, firman vinilos en la cola más grande que he visto formarse en la Sala X. Que, tras desventuras vividas, venden merchandising con gafas de sol. Contagian el pensamiento de que quizás con música se arregle esta realidad. Y, después de todo, siguen celebrando lo mismo. La amistad, la honestidad, la megalomanía y el triunfo sencillo de seguir tocando. ¿O acaso necesitamos tenerlo todo resuelto para seguir adelante? BEATRIZ RODRÍGUEZ

Miss Caffeina

Lugar: Sala París 15. Málaga Fecha: 31/01/26

La gira BuenaSuerte Tour, con la que Miss Caffeina está presentando su último trabajo, hizo parada en la Sala París 15 en una de las diez fechas anunciadas. Bastó ese arranque a capela por vocoder, con el tema que abre y da título al disco para que el público esbozara esa sonrisa torcida primero y después abiertamente exultante. Más de tres cuartos de entrada da muestra de que la banda, pese el parón, sigue teniendo calado por estos lares. Y es que el trío madrileño proponía en el escenario un show teatral con cierta carga melodramática marca de la casa. La banda estuvo acompañada por un cuerpo de baile que irrumpía en momentos clave, reforzando la dimensión escénica del espectáculo y multiplicando la energía del set. Visuales y juegos de luces, perfectamente integrados en cada tema, terminaron de dar forma a un directo cohesionado y sobre todo, ambicioso. Nuevo material e himnos coreados marcaron un primer tramo intenso (de “Cola de Pez” a “Oh Sana”) que culminó con “Argumento de Mierda”. La conexión fue total y Alberto volvió a agradecer el calor que el público malagueño siempre ha profesado a la banda. Pasado el ecuador llegó uno de los momentos más íntimos. Alberto lo presentó como el “piano bar”. Acompañado por Sed al teclado, interpretó “Eres agua y “ N1”, bajando pulsaciones y creando un espacio de cercanía que contrastó con el despliegue visual anterior. Fue un paréntesis emotivo antes de volver a encender la pista. Tras esa pausa, el concierto recuperó el pulso bailable con “Me voy” y un interludio con guiño reggaetón que desató el movimiento en la sala. El tramo final fue una escalada constante: “Prende”, “Merlí” y “Reina” mantuvieron la intensidad, mientras “Oh Long Johnson” terminó de confirmar que la fiesta estaba en su punto álgido.

Con “Mira cómo vuelo” la París 15 volvió a convertirse en un único coro. “Que seas feliz” aportó el matiz emocional previo al cierre definitivo, y “Para toda la vida” puso el broche final a una noche construida al detalle. Probablemente estemos ante la gira más ambiciosa de Miss Caffeina hasta la fecha. El parón les ha sentado bien: regresan más compactos y con un directo más expansivo que amplifica su identidad y convierte cada concierto en un pequeño exorcismo colectivo.

MONTSE LECHUGA

Lugar: Sala X. Sevilla
FOTO: ÓSCAR LUGO

ON THE. ROAD. Bala

Aprovechando su paso por el Sur dentro del +Espárrago Music and Sound Festival en Huétor Tájar, le damos el alto en la carretera a Bala. Entre kilómetros, hummus de supervivencia y bloques de canciones sin respiración, Anxela y Violeta nos abren la puerta de su día a día en gira: la furgoneta como tercer miembro, el escenario como lugar seguro y esa mezcla de cansancio y felicidad que solo entiende quien vive sobre el asfalto.

Antes de salir de gira: ¿qué es eso que no puede quedarse nunca en casa o en el local de ensayo, aunque haya que dar la vuelta con la furgo?

Con que estén los instrumentos y nosotras, el resto se puede apañar sobre la marcha. Aunque duele mucho olvidarse el merch, y nos ha pasado unas cuantas veces.

Con los años decís que los nervios han dejado paso al gozo. En el día a día de carretera, ¿qué ha cambiado más y qué sigue exactamente igual desde los primeros conciertos?

Yo creo que ahora lo afrontamos todo con bastante calma; sabemos que casi nada es tan grave como parece. Lo que sigue igual es la ilusión de subir a tocar y esa mezcla de cansancio y felicidad al acabar.

La furgoneta es casi una tercera integrante. ¿Qué suena últimamente para quemar kilómetros? ¿Hay discos que os acompañan gira tras gira?

Escuchamos de todo: metal, punk, rock… pero también electrónica, jazz o salsa. Hay discos que vuelven siempre, pero también nos gusta ir descubriendo cosas nuevas en cada gira. En los últimos viajes sonaron bastante Lambrini Girls, Amyl and the Sniffers, Deftones o Turnstile.

Supervivencia básica: ¿sois de buscar mesa y mantel cuando se puede o de asaltar supermercados y gasolineras? ¿Se cuida el cuerpo o manda la carretera?

A Violeta le encanta comer caliente, aunque no siempre hay tiempo para ello. Yo suelo llevar cosas en el bolso porque mi experiencia en las gasolineras no es demasiado buena. Creo que el hummus (a poder ser hecho por mí) es mi alimento base en las giras. Con eso, puedo ir a donde sea.

Vuestro directo parece puro descontrol, pero es un bloque muy medido y sin respiración. ¿Cuánto se piensa y cuánto se deja fluir cuando llega la hora de subir al escenario?

El bloque está muy pensado, pero dentro

de eso nos dejamos llevar totalmente. Cada concierto acaba siendo distinto aunque el set sea exactamente el mismo. Al final, de lo que se trata es de darlo todo y vibrar lo más alto posible.

Muchas canciones de Besta se han endurecido en directo. ¿El escenario os sirve como laboratorio para llevar los temas a otro lugar?

Totalmente. El directo es donde las canciones terminan de transformarse. Ahí ves qué pide el cuerpo y hasta dónde puede llegar cada tema.

Sala pequeña, primeras filas, pogo constante… ¿sentís que ese cuerpo a cuerpo con el público es parte esencial de lo que es Bala en directo?

Sí, absolutamente. Esa cercanía, ese sudor compartido, es parte de nuestra identidad. Tocar en festivales y en salas grandes también mola muchísimo, obviamente, pero la energía que se genera es diferente. Amamos las salas y la intimidad de sus conciertos.

A veces el sonido no acompaña del todo, pero el bolo sigue adelante. Cuando algo no sale como esperabais, ¿sois de reajustar sobre la marcha o de tirar para delante sin pensar demasiado?

Depende del día y de la gravedad de la situación, pero solemos tirar para delante. Si te paras a pensar demasiado, se puede perder la energía. Mejor adaptarse rápido y seguir.

“Me gusta la sensación de comunidad y de riesgo que se respiraba antes en los festivales, de mezclar escenas y estilos sin cálculo. Un poco más de intuición y menos algoritmo no vendría mal”

Tocáis en Huétor Tájar dentro de esta reencarnación del Espárrago Rock, un festival que pertenece a otros tiempos y a otra forma de entender la escena. Mirando atrás, ¿hay algo de aquel espíritu que os gustaría rescatar hoy?

Me gusta la sensación de comunidad y de riesgo que se respiraba antes en los festivales, de mezclar escenas y estilos sin tanto cálculo. Un poco más de intuición y menos algoritmo no vendría mal.

Habéis girado bastante fuera de España. ¿Qué cambia en el día a día de la carretera y qué diferencias notáis respecto al circuito español?

Fuera siempre hay un punto extra de vértigo: no sabes qué te vas a encontrar, pero la recompensa suele ser enorme. También el hecho de viajar durante muchas horas lo convierte en algo especial; es como esos días de cole en los que tenías excursión y, desde el momento en que despertabas, era todo una fiesta.

Después de bajarse del escenario: ¿aftershow o descanso?

¿Quién de las dos suele llegar la última al hotel? Depende del día y de lo que haya que hacer al día siguiente. A mí, sinceramente, lo que más me gusta es juntarnos en una habitación del hotel y estar hasta las tantas hablando, escuchando música o jugando a las películas. No me escondo en absoluto: Violeta siempre llega la última.

14 marzo – +Espárrago Festival – Huétor Tájar (Granada) 18 abril – Al Andalus Festival – Pizarra (Málaga)

DÓNDE ESTÁ LA

MARCAPASOS

Duquesa, 6 Granada

BORA BORA

Plaza Universidad 1 Granada

LOCOLOCO VINTAGE

San Carlos, 15 Murcia

S. TEATRO TRAJANO

Muza, 50 Mérida

FAROLES

Oviedo, 4

Talarrubias (Badajoz)

BAR MUTANTE

Fresa, 15 Sevilla

KAVKA LIBROS

Joaquín Ruano, 27 Linares

TEATRO Mª LUISA

Camilo José Cela, 9 Mérida

C. C.. ALCAZABA

John Lennon, 5 Mérida

MAPA TABERNA

Simón García, 57 Murcia

SALA MARTE

Nicolas, 2 Málaga

LA TÉRMICA

Avda de los Guindos, 48 Málaga

LA CAJA BLANCA

Editor Ángel Caffarena, 8 Málaga

SALA CONTACTO

Crta Jarandilla. Navalmoral de la Mata.

FUNCLUB

Alameda de Hércules, 61. Sevilla

SUBTERRÁNEA

Horno de Abad, 8 Granada

BOTÁNICO CAFÉ

Málaga, 3, Granada

ESPACIO

BELLEARTES

Donoso Cortés, 6 Cáceres

PLANTABAJA

Horno de Abad, 11 Granada

JAM

Obispo Hurtado, 11 Granada

DISCOS COMIX

Enrique Villar, 11 Murcia

CÍRCULO PACENSE

Ramón Albarrán, 24 Badajoz

LA GARRAPATA

Mariblanca, 9 Málaga

OFFCULTURA

Ricardo Carapeto Zambrano, 148 Badajoz

GRAN TEATRO

San Antón s/n Cáceres

TEATRO LÓPEZ DE AYALA

Plaza Minayo Badajoz

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