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8 - 11 • JULY 2026
8th WEDNESDAY

9th THURSDAY

10th FRIDAY

11th SATURDAY





Revelación de la penúltima ola británica del post-punk, Dry Cleaning refinaron y ampliaron su propuesta en su segundo álbum, y profundizan esa senda en su tercer trabajo “Secret Love” (4AD/PopStock!, 26), que acaba de ver la luz.
TOCARON EN MADRID hace pocas semanas con “una agenda de locos” que impidió la promo prevista. La mitad del cuarteto londinense se conecta conmigo semanas después para hablarme de su nuevo y expansivo “Secret Love”. Nick Buxton (batería) y Lewis Maynard (bajista), encantadores, destacan el carácter democrático de su banda, así como la profunda huella de la productora Cate Le Bon en su nuevo álbum. También hablan de miserias como que en la economía posmoderna se pueda perder dinero llenando salas. El grupo lo completan la vocalista Florence Shaw y el guitarrista Tom Dowse. Después de que el batería se disculpe por lo de Madrid –fue aterrizar e ir directos a la sala–, su compañero en la base rítmica comienza destacando el eclecticismo de su nuevo trabajo. “Con cada disco lo que queremos es poner las bases para abrir nuevas puertas. Lo hemos hecho desde el primer EP, el primer álbum y el segundo. Siempre queremos ponernos un reto. Y un buen modo es explorar más. Como confiamos mucho en las habilidades y el gusto de cada uno mientras improvisamos, pues vamos en otras direcciones”.
AL FINAL SE TRATA DE ALGO tan simple como la “confianza” que uno va afianzando. (Nick) “Tenemos más confianza para ir a distintas áreas de nuestros gustos, cosas que no necesariamente hemos hecho antes. Cate fue fundamental en este sentido, porque nos animó a ello”. La productora galesa ha tenido un efecto crucial en ello. (Lewis) “Es un tópico, pero esta vez queríamos usar el estudio como una herramienta, porque hemos aprendido mucho de lo que se puede hacer con una canción.


Tocamos juntos, pero añadimos un elemento extra. Cate es muy buena en eso”. Los elogios a la artista son abundantes y genuinos. (Nick) “Todos sabemos el talento que tiene como intérprete, compositora e instrumentista. Lo que aporta como productora es el elemento psicológico a la hora de grabar. Emocionalmente es muy fina. Es una persona encantadora, y es capaz de hacerte sentir como que te mereces estar ahí, que estás haciendo algo que merece la pena”.
GRABADO FUNDAMENTALMENTE en Francia, pero también en Londres y Chicago, este nuevo trabajo ha reafirmado su afición a grabar en estudios residenciales. (Lewis) “Una de las cosas que hemos aprendido es que estar en un estudio residencial te acerca mucho a los demás. Vives y respiras el álbum durante un tiempo, una semana el primero, dos el segundo, y tres éste. Las mañanas pueden ser más tensas, pero por las tardes te relajas y acabas teniendo un vínculo bonito con productores y técnicos”. Resulta un poco forzado seguir metiendo a Dry Cleaning en el cajón de sastre del post-punk. ¿No creen? (Lewis) “Tiene gracia, porque el post-punk
que yo escucho está probablemente más cerca de lo que hacemos ahora, lo que yo llamo el ‘post-punk de Grace Jones’. Esa era de la música, comparada con aquello a lo que se referían los periodistas cuando sacamos el primer disco. Es un género tan amplio…”. Otra cosa divertida es que les incluyeron dentro de la escena del Windmill (un garito alternativo de Londres) “donde nunca habíamos tocado. Con los años hemos conocido a esos grupos con los que hemos compartido artículos. Y ahora somos colegas”. Tampoco veremos muchos artistas del género robarle inspiración a Keith Richards y The Rolling Stones. Además de que el guitarrista Tom descubrió su pasión por ellos, el bajista afirma que “tuvimos varios momentos durante la grabación en los que mencionábamos la palabra ‘fiesta’. Y The Rolling Stones son un buen grupo de fiesta. Es la energía que buscábamos”.
LOS BRITÁNICOS son uno de esos grupos raros que funcionan a partir de su química dentro del local. (Nick) “La base de las canciones es lo que sucede ahí dentro. Diría que en este disco hemos metido más capas. Esta vez pasamos más tiempo viendo
“
“Somos una democracia, y como cualquier democracia, tiene sus fallos”
qué podíamos hacer después de tener lo básico. En este disco hemos hecho muchas maquetas. Las maquetas te permiten pensar qué harías de manera diferente. ¿Cómo cambiar esto? ¿Qué ideas podrían entrar? Eso hace que acabes teniendo un álbum de sonido más expansivo”. Su enfoque minimalista, sin embargo, sigue centrándose en lo esencial. ¿Se ponen límites a partir de ahí? (Nick) “Tratamos de ser objetivos y de no recocer las cosas, porque es fácil coger una idea sencilla y sobrepensarla. Como decía Lewis, a nosotros nos tiene que sonar bien la base. En este disco hay más capas, pero se ha hecho de un modo muy sensible, hay mucho espacio en las canciones, y esperamos que eso sea uno de los puntos fuertes”. Se trata de quitar cosas más que añadir, hasta llegar al corazón de

la canción. Temas como la última y gloriosa “Joy”, en la que juegan a ser positivos. (Nick) “La letra es muy optimista. No es muy habitual en nuestro caso, y quizá lo sea tanto que no sea realista, pero queríamos terminar el disco con una nota positiva”. Hablando de optimismo y de su concierto en Madrid sale el asunto inquietante de la rentabilización de las giras, hasta ahora esenciales para las finanzas de cualquier artista. (Lewis) “Hay muchos tours que están cerca de cancelarse. Da mucho miedo en el caso de grupos de nuestro tamaño que llenan salas de quinientas a dos mil o tres mil personas. Aunque se llenen, muchas giras van a terminar cancelándose porque todo se ha puesto carísimo. Puedes llenar todas las salas de la gira y perder dinero”. Pese a este panorama el batería se empeña en concluir como su disco, con una nota positiva. “Tienes que luchar por lo que es justo, pero también ser realista. Soy muy optimista a pesar de todo. Vamos a seguir empujando para tocar donde queremos y conectar con nuestros fans, que es lo más gratificante”. JC PEÑA
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NO ES MI INTENCIÓN aburrir a nadie con la exposición desaforada de cifras, pero el reciente informe que ha emitido el sistema de información Luminate sobre el uso del streaming en el mundo, me ha parecido que arroja una serie de datos dignos de ser tenidos en cuenta. Para empezar es interesante comprobar que el streaming concentra el 84% de todos los ingresos fonográficos a nivel mundial. Hecho que demuestra lo importante que resulta para los artistas que estos sistemas mantengan unas políticas de distribución de los ingresos más justas e igualitarias. Pero si seguimos indagando en este esclarecedor informe, resulta todavía más revelador comprobar que en la actualidad se están subiendo a las plataformas más de cien mil canciones diarias y que el catálogo de las principales plataformas alcanza los doscientos cincuenta y tres millones de pistas, de las cuales, se añadieron treinta y ocho millones solo en 2025. Sin embargo, lo más curioso del caso es que las majors solo suponen el 3,8% de las nuevas pistas subidas a las plataformas, mientras que el 96,2% restante procede de compañías independientes o artistas a título individual que se han beneficiado de los sistemas de subida automatizada. ¿Me sigues todavía?. Pues olvidemos por un momento las cifras y analicemos qué significan. Pensemos en todos los sueños que hay depositados en cada uno de esos millones de canciones que se suben, aun sabiendo que un 88% de ellas se quedarán por debajo de las mil escuchas, umbral mínimo que permite empezar a monetizar en Spotify. Reflexionemos sobre los cientos de miles de creadores independientes que nunca vivirán de lo que se supone su sueño, y desmontemos ese mantra capitalista tan peligroso que viene a decir aquello de que "el que quiere, puede". Y es que me atrevería a pensar que nunca en la historia de la humanidad ha habido tantas personas dedicándose a la creación artística. Nunca hubo tantos luchando por que alguien le escuche para no quedar en el olvido y la irrelevancia. De la misma manera, y ante la evidente imposibilidad de que todos consigan vivir de su arte, nunca ha habido tantos seres humanos frustrados y con sus sueños hechos añicos. Aún así, muchos lo seguirán intentando, compaginando sus esfuerzos con un trabajo de mierda. Y eso ya no son cifras ni datos, son duras realidades a las que cualquiera que empiece en esto va a tener que enfrentarse tarde o temprano. Así que un mensaje para los que sí lo han logrado: Siéntete un ser afortunado y piensa que, en el fondo, vas a ser muy envidiado. Igual eso te ayuda a superar esa caverna de haters que siempre va de la mano del éxito. DON DISTURBIOS

Nacho Vegas regresa con un disco manifiestamente implicado y nada velado, en el que la denuncia de la actual situación socio-política comparte protagonismo con esa narrativa poética y lúcida marca de la casa. El resultado, otra obra imperdible: “Vidas semipreciosas” (Oso Polita, 26).
TEXTO Raúl Julián
FOTO Eneko Caos
LA CITA TIENE LUGAR en la madrileña calle Pez, un día antes de que vea la luz “Vidas semipreciosas”, el nuevo y contestatario álbum de Nacho Vegas. La presencia del asturiano desprende ese tipo de magnetismo artístico, algo misterioso y casi romántico, con el que resultan agraciados los grandes escritores, y que, de algún modo, contrasta con la generosa envergadura física del de Xixón. El músico acostumbra a presentar derroches de sensibilidad capaces de atravesar cualquier coraza para llegar directamente al alma, también en esta ocasión en la que temáticas explícitamente políticas y sociales comparten espacio con trazados más orgánicos. Y es que, sin perder de vista esa narrativa poética marca de la casa, “Vidas semipreciosas” es el disco más explícitamente político de Nacho Vegas hasta la fecha. “No tengo problema en asociar el compromiso político a mi trabajo, pero las canciones son fundamentalmente actos emocionales y no tengo ninguna intención de soltar sermones ni mítines. En este caso tiene que ver con mi ciudad y ‘Las 6 de la Suiza’: seis compañeras que por hacer sindicalismo cumplen penas de cárcel. En el momento en el que estábamos grabando y dada la situación, se entendía situar el foco sobre el antifascismo, pero es que ahora mismo, y tal y como están las cosas, parece que tiene aún más sentido que las canciones populares sean un grito contra el fascismo. La música popular tiene que alzar la voz y acompañar también a luchas colectivas, sin dejar de lado esa parte emocional que tiene que brillar en las canciones”. ¿Siente entonces, el autor, una obligación moral que le resulta imposible de ignorar a la hora de componer? “Necesi-
to sentir la urgencia de contar algo. Emociones muy complejas que no puedes expresar de otra manera y contar aquellas cosas que resultan más incómodas. Se me ha tildado de cantautor atormentado y triste, pero a veces hay que cantar a la infelicidad para confortarla. Y la realidad, por sí misma, tampoco tiene por qué resultar emocionante... a veces tienes que ficcionarla”.
El disco se titula “Vidas semipreciosas”, que bien podría ser justamente eso que estamos disfrutando en el primer mundo. “Hay una analogía entre los minerales y cómo se articula la sociedad. Hay muy pocas piedras que se consideren preciosas, con un grado específico de pureza: son una especie de élite o de pijerío dentro de las piedras. Serían como la élite que nos gobierna. Y, sin embargo, las vidas semipreciosas serían como esas piedras mezcladas, más impuras e imperfectas, pero que se necesitan para existir y que, además, son las que se pueden permitir comprar la mayoría de los mortales. Y son mestizas, como somos todos los seres humanos: una mezcla de componentes”. La canción “Tiempos de lobos”, emplazada en el ecuador del álbum, bien podría funcionar como manifiesto representativo de lo que significa el propio disco como obra conjunta. “No quería que remitiera tan directamente a lo que parece que remite: que esos lobos de la canción sean ese auge del fascismo que estamos viviendo, pero en realidad sí que hay algo de eso, con la vena antifascista que atraviesa todo el disco. Habla un poco de las cosas que nos pueden horrorizar y generar miedo, y de cómo ese miedo nos puede atenazar, pero que tienen que transformarse en una especie de fuerza para combatir aquello que nos horroriza”.


“A pesar del compromiso político, las canciones son actos emocionales y no tengo intención de soltar mítines”
VEINTICINCO AÑOS de carrera han evidenciado que Nacho Vegas cuenta con una especial sensibilidad que quizá se traduzca, al menos en algunos momentos, en fragilidad existencial. “Hay que tomar conciencia y no avergonzarnos de ella. Crear un tejido hecho a base de afectos y cuidados en el que poder apoyarnos. El año pasado fue especialmente horrible en Asturias, porque vimos morir a muchos compañeros y gente de la cultura. Y fui consciente de la fragilidad de esta vida y me di cuenta de lo importante que es que nos cuidemos nosotros, pero, sobre todo, que nos cuidemos entre nosotros”. Un cuarto de siglo que señala a un artista clave dentro de la escena de nuestro país, que debutaba en solitario con el todavía imprescindible “Actos inexplicables” (01). “Espero que quede algo de aquel Nacho Vegas. Mi vida ha cambiado mucho con los años y también el mundo en el que vivo. Lo bueno que tienen las canciones es que son como pequeñas bestias que tienen el poder de reinterpretarse e incluso resignificarse. No tengo miedo de coger una canción mía y reinterpretarla en otra clave. Y siempre que me enfrento a un nuevo repertorio, intento volver a aquel momento en el que escribía aquellas primeras canciones, cuando ni siquiera sabía si iban a interesar a alguien. Lo que intento es recuperar esa especie de inocencia con la que escribía y que es necesaria para el resultado. Tienes que ser totalmente sincero y mantener esa capacidad de asombrarte, que hace que las canciones se sientan canciones. Es lo que espero que prevalezca a pesar del paso de los años y hay que cuidarlo casi a diario, para no apoltronarte y convertirte en un cadáver andante”. R.J.
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Desde Valladolor, Erik Urano se ha convertido en el ejemplo más claro de que hay otras formas de enfrentarse a la música. Lleva años demostrándolo y “Stalker” (Sonido Muchacho, 26), su nuevo disco, subraya su particular forma de entender tanto la música como el mundo que le rodea. Que nos rodea.
TEXTO Eva Sebastián
L PASADO 6 DE ENERO murió el cineasta Béla Tarr. Erik Urano decidió recordar al que llamó “maestro de maestros” citando las propias palabras del húngaro: “Lo que busco es que vayas a un cine, te sientes a oscuras, veas la película y al salir te preguntes ‘¿Cómo estoy? ¿Siento algo? ¿O simplemente me encuentro igual que antes de entrar?’”. Precisamente este sería el mejor punto de partida para poder explorar, y empezar a entender, el trabajo de Urano, y concretamente “Stalker”. “Siempre me han atraído las obras que no están cerradas: ese cuadro que termina de completar quien lo mira, esa película que se te queda dando vueltas en la cabeza, esas piezas que no entiendes del todo y que con el tiempo empiezan a encajar. Ese tipo de obras siempre me ha interesado y creo que, de forma inconsciente, he ido haciendo algo parecido”. Su último álbum de estudio, “Stalker”, llega cuatro años después del lanzamiento de “Qubits”, disco junto a su colaborador habitual Merca Bae. “Era una idea que ya venía madurando desde hacía tiempo. Pero la aparqué y, cuando cerré el otro trabajo, fue simplemente seguir trazando la línea. Soy muy de cocinar a fuego lento, nada de un disco al año. El proceso va tranquilo, poco a poco. Además, como tengo mi trabajo, no soy de ir al estudio a ver qué surge”. Como dice en el propio disco: “Estudio en el estudio, no money making”. Su idea es ser de los que van sobre seguro cuando se trata de hacer sesiones, aunque su trabajo no tenga nada de apuesta fácil.
SU EJE DE PARTIDA es la niebla y la incertidumbre que rodean la película homónima
“El fin no es la meta. Más que dónde quiero llegar, es la necesidad de recorrer un camino”
del cineasta soviético Andréi Tarkovski, aunque Urano insiste en que “Stalker” no nace como una adaptación ni como un ejercicio de referencia directa. “Tampoco quería hacer una relación literal. No quería pasarme medio disco siendo referencial a la película. Me interesaba más ese estado mental, climatológico. Me atraía la idea de esa Zona en la que entrar, pero sin saber qué hay en ella. Coger el concepto, pero sin que fuera limitante. Nunca me ha gustado que nada ate demasiado”. De ahí también su afinidad con la ambigüedad radical del filme, con ese final que no resuelve ni clausura nada. “Creo que ahí está lo interesante. El fin no es la meta. Más que hablar de a dónde quiero llegar, me refiero a la necesidad de recorrer un camino, de estar involucrado en algo y


desarrollarlo. Para mí, el propio proceso es el fin. Es más una aspiración casi metafísica, una necesidad de hacer algo”. El resultado es un álbum que ilumina ideas, pero no necesariamente las explica. Destellos, intuiciones y conceptos que pueden tratarse, como el propio Urano explica: “Como un haiku que sugiere la forma, pero no la cierra”. Una escritura abierta en la que el sentido no queda fijado del todo y donde, incluso, la interpretación que “hace otra persona puede ser igual de válida, o incluso más interesante, que la idea inicial con la que fue escrita”. Por eso, el glitcheado que vemos en sus piernas, en la portada de su disco amarillo radioactivo, puede hacer referencia a un creador cuya idea es “mostrar la figura del que camina, avanza, o por lo menos se mueve por estos espacios en los que también se encuentra el error, tanto de nuestro ecosistema humano como virtual”, así como al error que sufren nuestros cimientos como personas, que podríamos interpretar ligado a su barra sobre quemar los viejos testamentos.
EN SUS DIEZ CORTES, Urano explora una ensoñación de lo cotidiano a partir de este fallo al que todos nos sobreexponemos en un mundo hiperconectado. Expone la anestesia emocional frente a la saturación de imágenes, en un mundo en el que, en un infinito scroll, vemos mezcladas imágenes de un genocidio junto a hauls de ropa de fast fashion, que consecuentemente destruyen el planeta. “Antes veías una imagen jodida y se te quedaba en la cabeza semanas. Ahora, a los cinco minutos estás viendo otra cosa. Recuerdo la primera vez que un colega me enseñó una imagen de un soldado en la guerra. Fue algo terrorífico, pero ahora solo sería una imagen más. Me horroriza esa idea”. En sus letras le da vueltas a la idea de que hemos pasado de “que no me importe nada” a “que me duela que no me importe nada”. Una idea que en el fondo le resulta casi esperanzadora en medio de esta bruma de confusión a la hora de procesar lo que vemos. “No deja de ser algo contrario a la indiferencia. Porque el dolor es algo que no puedes negar: si te duele, eso está existiendo.
Supongo que, a veces, es el último hilo al que agarrarse. El momento en el que te das cuenta de que ya no te importa nada puede ser el momento en el que puedes hacer el cambio, como cuando tocas fondo”.
AL IGUAL QUE SU MENSAJE es una reconstrucción de ideas dispuestas para que cada uno disfrute, o se deje aturdir, con aquello que más le llame, su sonoridad juega el mismo nivel de rompecabezas. No hay género troncal. Podría ser rap, electrónica —“incluso creo que es un disco que también funciona como deconstructed club”—. A Merca Bae se le suman Zar1, Louis Amoeba y Harto Rodriguez. Con ellos construye texturas que van desde un grime gélido a un reggaetón atómico, pasando por vahos de ambient o breakbeat. Pero a pesar de las descargas eléctricas de sus bases, su voz sigue firme, humana y prácticamente desnuda. “Dentro del rap sí tengo unos parámetros estéticos claros: sigo ciertos códigos, uso determinadas frases o conceptos más ‘rappers’, por decirlo de alguna manera. Pero siempre dejo esa pincelada abierta que para mí es lo atractivo, aunque también sea lo limitante. Hay gente que entra y dice ‘Esto no es para mí, no lo entiendo’, pero para otros es justo ese ovillo del que tirar. Desde hace unos años, sobre todo a partir del disco con Merca Bae, me interesa mucho la idea de hacer temas con varias capas. Canciones que puedas disfrutar en un club sin entender nada, pero que también te permitan profundizar, bucear en las letras, sacar referencias y a partir de ahí seguir tu propio camino”. “Stalker” es un faro de resistencia ante un mundo hiperacelerado en el que todo aquello que consumimos se nos da masticadito para una tranquila, irrelevante y cómoda digestión. El disco propone ser revisitado, del mismo modo que se convierte en el resultado del estudio de todos los referentes de Erik Urano. “Lo único que a mí me ha funcionado para salir un poco de esa cárcel del tiempo es el arte. Conectar con alguien que ya no está a través de una obra es muy fuerte. Y que alguien pueda hacer suya mi música, también”. E.S.
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“Admitir la culpa nos hace un poco más libres”

Miles Kane dice que cuando entró en los estudios de Easy Eye en Nashville sintió las mismas vibraciones acogedoras y familiares que cuando dio origen a las primeras composiciones de The Last Shadow Puppets junto a Alex Turner. No está muy interesado de hablar del dúo, pero, francamente, después de sacarse de la manga trabajos tan impecables como “Sunlight In The Shadows” (Easy Eye Sound/Music As Usual, 25), ninguna falta nos hace.
PARA DAR FORMA a este “Sunlight In The Shadows”, Miles Kane también cuenta con un nombre de peso (varios, de hecho) en los créditos. Junto a Dan Auerbach (The Black Keys) y su extenso elenco de colaboradores, erige el que a todas luces es su cancionero más redondo en años. Sobre esto, sin falsa humildad, nos da la razón al inicio de nuestra charla. “Todo el proceso, desde escribir las canciones con Dan hasta producirlas, ha sido la experiencia musical más natural y fluida que he vivido jamás. Tal vez por ello este disco ocupará siempre un lugar especial en mi corazón. Ahora mismo so-
lamente quiero hacer más álbumes así”. Si Auerbach, quien produce y también canta, se convierte o no en un habitual en la discografía del de Birkenhead es algo que solo lo decidirá el tiempo. Por lo pronto, Kane afirma que las similitudes entre la “ética profesional y los referentes” de ambos hicieron realidad este binomio ganador, declarándose “un absoluto fanboy” de Dan y de su banda. “Por su trayectoria, la cual admiro, Dan entendió en seguida mis dos facetas, la de rockero y la de crooner”, dice, mencionando “Always In Over My Head” y “My Love” como ejemplos de dicha ambivalencia en el álbum.
POCO A POCO, LAS INFLUENCIAS de Northern Soul y Motown de Kane (heredadas de los discos de su madre y de su abuela) fueron maridando con las ideas que Auerbach le ponía sobre la mesa, hasta el punto de llegar a reimaginar desde su estilo personal temas clásicos para la ocasión. “Terminamos de grabar antes de tiempo y nos quedaba un día más en el estudio, así que dijimos ‘Hagamos una versión’”, cuenta sobre la idea de incluir su revisión del “Slow Death” de The Flamin’ Groovies en el disco. “Con total honestidad debo decir que yo no conocía el tema original, pero fue ver a Dan y a Barrie [Cadogan] tocarla en el estudio y decidir al instante que tenía que aprenderla y meterla en el disco como fuera”. Cadogan (de Little Barrie) es solo uno de los muchos compinches de Kane en esta aventura. La lista suma nombres de la talla de Tom Bukovac, Daniel Tashian, Pat McLaughlin, Nick Bockrath (Cage The Elephant) y hasta el propio Patrick Carney, también de The Black Keys. “Para mí son simplemente los mejores músicos del mundo”, cuenta con una sonrisa. “Supuso una gran presión ponerme a su altura, pero me esforcé por lograrlo. Ensayé en casa a diario, no bebí ni una gota durante un mes, y francamente, tan pronto como ellos vieron mi compromiso

PRESIDENT 01.02.26 Barcelona●La Nau 02.02.26 Madrid●Nazca

The Last Dinner Party 10.02.26 Madrid●La Riviera 11.02.26 Barcelona●Razzmatazz

Biffy Clyro 03.02.26 Valencia●Auditori Roig Arena 04.02.26 Madrid●La Riviera

Rojuu 07.02.26 Sevilla●Pandora 13.03.26 Valencia●Moon 14.03.26 Barcelona●Razzmatazz

A.A. Williams 11.02.26 Barcelona●La Nau 12.02.26 Madrid●Sala Villanos




Jeff Tweedy 07.02.26 Lisboa●Capitólio 08.02.26 A Coruña●Teatro Colón 10.02.26 Donosti●Kursaal 11.02.26 Madrid●Teatro Eslava 12.02.26 Barcelona●Paral·lel 62

16.02.26 Barcelona●La Nau
Depresión Sonora 12.02.26 Barcelona●Sala Apolo Stavroz 19.02.26 Madrid●Sala Mon 20.02.26 Barcelona●La Paloma Earl Sweatshirt 19.02.26 Barcelona●Sala Apolo


Roomtrash6 21.02.26 Barcelona●Razzmatazz 3






Herman Dune 25.02.26 Donosti●Teatro Principal 27.02.26 Lisboa●Casa Capitão 01.03.26 Madrid●Sala Villanos 03.03.26 Barcelona●L’Auditori







lograron que mi ansiedad desapareciera y me hicieron sentir como en casa. Ahora, y de cara a mis conciertos, tengo la certeza de que puedo ofrecerle a la gente la mejor versión en directo de estas canciones, contando con una banda completa sobre el escenario. Esto significa que no voy a ganar apenas pasta [risas], pero sí garantizo que la gente vaya a entender bien de qué va este disco”.
“SUNLIGHT IN THE SHADOWS” va de sacar pecho ante las tinieblas y de mostrarnos de forma tal vez inédita su lado más humano y vulnerable, como le vemos hacer en “I Pray”. “Creo que eso es consecuencia de la edad”, dice. “Siempre he sido un tío de extremos, de todo o nada. Pero a medida que envejeces, encuentras placer en el equilibrio. Tal y como digo en esa canción, ninguno de nosotros es inocente del todo. Todos la hemos cagado alguna vez y todos hemos metido la gamba en cuestiones de bebida, drogas o relaciones sentimentales. En ese sentido, me gusta que la gente me considere un libro abierto y que mi música a partir de ahora muestre más ese tipo de verdad emocional. Admitir la culpa nos hace un poco más libres”.
MADURAR ES ALGO QUE EL ARTISTA tiene muy presente estos días. No únicamente porque este disco llegue justo cuando se cumplen veinte años de su primera incursión en la música, sino también porque este año Kane cruzará ya la frontera de los cuarenta, ocasión que aprovecha para reflexionar sobre cómo ha sido presenciar la evolución de la industria en primera persona, al tiempo que su carrera despegaba. “Durante muchos años, el tema de las redes sociales, por ejemplo, me daba mucha vergüenza ajena. Era como ‘No, tío, no voy a pasar por ese aro para promocionarme, yo solo quiero hablar de música’. Pero ahora, a decir verdad, he aprendido a adaptarme a las nuevas formas de contar lo que hago y de venderme, ¿me explico? Tampoco es que tenga que hacer un seguimiento constante de mi vida, pero sí diría que he encontrado un buen equilibrio entre lo que quiero contar de mí y lo que se me exige como figura pública. Ahora, cuando miro mis redes y veo recopilado todo lo que he hecho, especialmente para este álbum, siento que ese esfuerzo merece la pena ser compartido con orgullo”.
FRAN GONZÁLEZ
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l Bilbao 11 febrero. Santana 27
l Madrid 16 febrero. Sala Wagon
l Valencia 17 febrero. Sala Moon
l Barcelona 18 febrero. Razzmatazz


Fueron portada: Savages

Charlamos con:
Baroness, Nacho Vegas, Fat White Family, Miss Caffeina, Remate, Marc Almond, Fangoria, Daughter, Slayer, Albert Neve, The New Raemon, Jeanne Added, Mucho, Suede, Orthodox, Sharif, M.A.D.!, Avida Dollars, Sorkun, Dellafuente, Trepàt, Odio París, Kaixo, Juanito Makandé, David Stubbs y Mark Yarm
Lo que nos contaban:
“El accidente lo cambió todo. Fue muy dramático, casi vimos nuestro propio hoyo, literalmente” (John Baizley de Baroness)
“Antes era un purista lleno de clichés y tabúes, un nazi de la música” (Lias Saoudi de Fat White Family)
“Los movimientos van y vienen, pero nosotros seguimos el mismo camino desde hace veinticinco años” (Brett Anderson de Suede)
Los seis discos de mi vida:
Anni B. Sweet, que eligió trabajos de Pink Floyd, Triana, Fleetwood Mac, Supertramp, Elliott Smith y Electric Light Orchestra
Fue disco del mes:
“Black Star” de David Bowie
También destacamos: “HiperAsia” (El Guincho), “Salve Discordia” (Triángulo de Amor Bizarro), “Painting With” (Animal Collective), “Victorious” (Wolfmother), “Emotional Mugger” (Ty Segall) y “Aullidos metálicos” (Fasenuova) MS

Entre el ruido y el silencio, entre ecos de dream-pop y la distorsión más severa, con cuidadísimas atmósferas electrónicas, órganos espaciales y sonoridades ambient que nos inducen al trance y la abstracción más espiritual y luminosa. Así suenan Raül Refree y Niño de Elche en “Cru+es” (Sony, 25).
RAÜL Y PACO, Refree y Niño de Elche, vuelven a saltar al abismo con la mano en el corazón, sellando su creatividad sin barreras en este primer álbum conjunto, una toma de conciencia sonora que nos sumerge durante diez pistas en una experiencia casi religiosa. Por fin coincidieron las piezas y dos de los artistas con mayor ritmo y profundidad creativa de las dos últimas décadas encajaron en estudio para dar a
luz “Cru+es”, disco que comparte actualidad con “Cuando todo encaja. Apuntes sobre la creatividad” (25), libro de Raúl Refree. “Que encajen las cosas con alguien en un momento vital no es siempre fácil, eso lo sabemos todos, porque con las parejas pasa lo mismo, parejas sentimentales. En lo artístico yo creo que con Paco ahora mismo todo encaja cuando tocamos juntos, así hicimos este ‘Cru+es’; y luego, al cabo de unos meses, grabamos una segunda parte, que se publicará más adelante, y fue también un parto muy placentero, como lo fue este primero. Nosotros tenemos la sensación de que este proyecto juntos ha llegado en el momento idóneo en que todo encajaba realmente”, comenta el barcelonés. Una complicidad, instinto experimental y voracidad creativa que, como argumenta el cantaor, se ha ido fraguando y hermanando en vivo. “Llevamos un montón de años tocando juntos en directo, donde siempre hay un grado de experimentación e improvisación muy bestia… A lo mejor tocamos, yo qué sé, unos fandangos que duraban quince minutos o una
seguidilla que duraba veinte, o a lo mejor un tema que dura dos, pero todo súper improvisado, súper abierto y, de golpe, llamamos ‘Ecstasis’ a esos conciertos, que los hemos hecho sobre todo por Europa, y aquí en España algunos también, y yo creo que nos ha ayudado mucho a conocernos más incluso, a darnos cuenta de que lo que queríamos grabar era algo muy concreto. Cuando entramos en el estudio dijimos ‘Vale, todo esto que hemos hecho en directo está muy chulo, nos gusta mucho, pero queremos hacer canciones ahora y queremos ir al tuétano de la canción, de la canción sin olvidar esta temática, la espiritual, que nos interesa mucho, el alma, la religión en el sentido más amplio’”.
LA DETERMINACIÓN CREATIVA Compartida como motor imparable, ni miedo ni dudas que los puedan detener o frenar en un nuevo salto. “Ha habido duda de, bueno, ‘este arreglo sí, este arreglo no… la mezcla tenemos que trabajarla más, tenemos que trabajarla menos’, pero yo a eso no lo llamaría duda, yo a eso lo llamaría
“Los dos hemos tomado siempre caminos difíciles”
rumiar. Seguir rumiando los materiales, pero dudas existenciales o este miedo del artista como la duda de lo que va a hacer y va a exponer… Eso es una cosa que a mí me parece súper extraña… Para Raül y para mí, hay una idea muy buena que es la de vocación, esta cosa de que tienes una idea, un pálpito, una pulsión y tú vas hacia adelante con todas las consecuencias. Eso es la idea de lo experimental. Hacer música experimental es especialmente tomar esa determinación, tener ese tipo de compromiso ante lo que es el hecho creativo, y esto, Raül y yo, lo tenemos y lo hemos llevado y tomado siempre muy a pecho”, apunta el ilicitano.
ESE ENCAJAR, esa determinación creativa compartida, se debe en parte a no elegir caminos rápidos y muy transitados. “Los dos hemos tomado siempre caminos difíciles… Hemos sido un poco locos en este sentido, nos ha gustado hacer caso a lo que sentíamos y hacer la música que pensamos que tenía que ser; lo cual siempre
Kitai
Los madrileños Kitai siguen adelante con nueva vocalista y ofreciendo conciertos enérgicos. Aprovechando un momento de respiro de camino hacia su nuevo trabajo, les preguntamos por sus cinco canciones esenciales.

es muy experimental como actitud, porque no hemos valorado lo que podían pensar o lo que no, y a mí me parece el único camino para la creación. Esta idea de qué va a pensar mi público, qué van a decir o no sé qué… Creo que es una mentalidad un poco absurda en el momento de enfrentarse al arte, ya tendrás tiempo de convencer a la gente de una manera u otra. Lo que sientas, tienes que hacerlo, con la mano en el corazón y ya”.
LA ESPIRITUALIDAD QUE VERTEBRA y transmite la obra va más allá de la religiosidad o creencia en Dios, tiene más que ver “con los estados de conciencia, con la forma del ‘estar’. Eso es lo que llamamos la idea de lo espiritual que puede tener el disco, más allá de lo que cuentan las letras, que también, con Raül siempre lo hemos hablado, una forma de estar que tiene que ver con el tiempo, con la medida del tiempo, con el silencio, con la forma de abordar el gesto artístico o sonoro en este caso”, resume Niño de Elche. Espiri-

tualidad como conexión y búsqueda, como dejar de ser para ser, algo que llevan explorando muchos años. “Esta sensación de trance, de abandonar la propia persona, casi como de la corporeidad… Yo cuando toco con Paco, cuando improviso, y yo creo que es un aprendizaje importante que he hecho a lo largo de los últimos años, intento conectarme cada vez más rápidamente con esta idea de dejar de ser yo cuando toco, y esto para mí es algo muy religioso. De alguna forma, esta meditación que conseguimos es la manera de llegar a la figura de Dios, se entienda por lo que se entienda, a la abstracción mayor… Joan Miró decía que: ‘Cuanto menos somos nosotros, más somos nosotros’. Yo creo que es un poco esta búsqueda, y pienso que, con Paco, a los dos nos sucede que, cuando hacemos música, estamos en una búsqueda de dejar, de perder nuestra persona”, concluye Refree. DAVID PÉREZ MARÍN
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1
Hasta Que Duela La Noche (Single, 2025)
Es la canción “buque insignia” que abre la nueva etapa de la banda. Contiene una letra rabiosa, canalla y sincera, que ayudó a canalizar nuestra determinación de seguir adelante con el proyecto Kitai a pesar de todas las dificultades, tras el abandono de uno de los miembros de la banda.
2Telaraña (Single 2025)
Es el tercer single adelanto del nuevo disco. En esta canción nos abrimos a nuevos sonidos, nuevas fronteras rock electrónicas. Queríamos acercarnos a un sonido rock más oscuro, pero también con toques electrónicos, que recuerdan a otras bandas como Nothing But Thieves o Royal Blood. El tema camina con un groove en constante movimiento durante toda la canción, con tintes y aires a Michael Jackson.
3
Lydia Bosch
4
Cocodrilo
(“No Somos Tu P*** Banda De Pop”, 2022) Hemos compuesto pocas baladas en nuestra historia como banda. Esta es una de ellas. La letra de esta canción encierra una historia personal, trascendental y bonita: hablamos de esas estrellas que nos cuidan desde el cielo. Detrás de la coraza dura, también hay corazones sensibles, que sienten, lloran y echan de menos. Además, abre la oportunidad y la puerta para cantar y descansar el alma.
5Ya está (Single 2025)
Es el segundo single adelanto del nuevo disco. Esta canción viene a asentar/consolidar el sonido, la energía y contundencia del rock de este nuevo Kitai de dos voces, la femenina de Kenya y la voz de Deivhook desde la batería. Con un aire más fresco y giros melódicos más brillantes, este tema pretende dar un paso más en el sonido rock al que os teníamos acostumbrados. MS
(“No Somos Tu P*** Banda De Pop”, 2022) Sigue y seguirá siendo una de las canciones más importantes de la banda. Habla de nuestros orígenes con Kitai hace ya más de doce o trece años en esta bonita y loca industria musical. Es una canción con una letra cruda, canalla y directa, que habla del poder de los obrerxs del rock, y cómo con el trabajo, sudor y esfuerzo sacamos adelante nuestra banda. Hasta el momento, el estribillo de esta canción es uno de los más coreados en nuestros conciertos.

Tras revolucionar a la juventud británica sala a sala, Arctic Monkeys se convirtieron en una de las grandes bandas de la música rock británica con un álbum que era puro espíritu generacional, algo que los llevó directamente a nuestra portada de aquel momento. Ahora, veinte años después, “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not” sigue siendo un grandioso y sincero disco del mejor rock.
TEXTO Sergio Ariza
APESAR DE QUE CUANDO en 2006 apareció “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not” todo el mundo pensó que aquellos chavales que venían con la dudosa etiqueta del NME de “the next big thing” acababan de llegar, el caso es que su camino hasta convertirse en una especie de The Strokes británicos había sido de casi cuatro años, un tiempo más que suficiente para que la banda pudiera elegir entre un gran repertorio de canciones para entregar un disco maravilloso pero que, desde luego, no reinventaba la rueda. Porque hay discos rompedores y revolucionarios como “Pet Sounds”, “What’s Going On” o “Kid A”, pero hay otros que sin serlo son casi un recopilatorio de grandes éxitos. Ejemplos evidentes son los debuts de Sex Pistols, Oasis, Franz Ferdinand o, como no podía ser de otra forma, The Strokes, cuatro de las influencias más evidentes de “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”, que está ahí con ellos gracias a “I Bet You Look Good on the Dancefloor”, “Mardi Bum”, “A Certain Romance”, “When The Sun Goes Down”, “Dancing Shoes”, “The View from the Afternoon”...
EL CASO ES QUE habíamos dejado a Arctic Monkeys en pañales en 2002. El rock se había vuelto a poner de moda, al amparo del debut de The Strokes, y en el Reino Unido surgió una nueva ola de bandas inspiradas por ellos, las más interesantes fueron The Libertines y, un poco más tarde, Franz Ferdinand. Los de Alex Kapranos también influyeron a los Monos, sobre todo en su desenfadada mirada a las pistas de baile. En su primer bolo, en el pub The Grapes de Sheffield el 13 de junio del 2003, la banda tocó cuatro canciones originales de Turner,
entre ellas la mítica “Curtains Closed”, además de cinco versiones. Esas covers fueron “Rockafeller Skank” de Fatboy Slim, “Hotel Yorba” de The White Stripes y “Harmonic Generator” de The Datsuns, que nos permiten ver que también eran fans de la nueva ola de garage rock de comienzos de siglo, mientras que “Teenage Kicks” de Buzzcocks y “I’m Only Sleeping” de The Beatles, les ponen también en la tradición británica de las efervescentes melodías pop.
LO MÁS INTERESANTE que hicieron en esos primeros tiempos fue su forma de promocionarse, mientras se iban convirtiendo en la banda más famosa de Sheffield y luego del norte de Inglaterra, en vez de buscar un contrato discográfico por los medios habituales, decidieron apostar por compartir su música directamente con los fans, grabando CD’s con las demos de sus canciones y regalárselas a la gente que iba a sus conciertos. Luego estos las subían a Internet y el boca a boca iba haciendo el resto, sumado a su página de MySpace, también creada por fans de la banda. Esas demos correrían como la pólvora y haría que cuando comenzaron a salir de Sheffield la gente ya conociera sus canciones. Para 2004 una recopilación de esas demos llamada “Beneath the Boardwalk” hizo que las compañías de discos y la prensa tomasen nota de su nombre. El ‘hype’ estaba comenzando a dispararse. Para cuando en mayo sacaron su primer, y autoeditado, EP “Five Minutes with Arctic Monkeys”, la banda ya había firmado por Domino. Para cuando el 17 de octubre de 2005 salió su primer sencillo, “I Bet You Look Good on the Dancefloor”, ya eran la banda de la que más se hablaba en la prensa británica. Una semana después subiría a lo más alto de las listas de sencillos en el Reino Unido, Alex Turner tenía
SONORO Nº126, FEBRERO 2006


diecinueve de años. Esas primeras canciones eran pequeñas explosiones nerviosas con un Turner que a veces parecía recitar a toda velocidad más que cantar, hasta que explotaba un estribillo totalmente burbujeante. Otra de las cosas en las que destacaba enormemente el compositor principal era en sus letras, que le veían como un maestro observacional a la altura de otro de los referentes de Sheffield, Jarvis Cocker, a pesar de su tierna edad. Y es que este “Whatever People Say....” puede verse casi como un disco conceptual, una representación perfecta de tener dieciocho años, estar cabreado pero querer pasarlo bien, emborracharse y salir de fiesta con los amigos.
El disco de debut más vendido de la historia del Reino Unido
Cuando “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not” vio la luz un 23 de enero de 2006, se convirtió en el disco debut más vendido de la historia británica, con casi 120.000 copias vendidas. Al final de la semana, el álbum había vendido 363.735 copias, más que el resto de los veinte más vendidos juntos, y se terminó convirtiendo en el disco de debut más vendido de la
Lo más interesante que hicieron en esos primeros tiempos fue su forma de promocionarse

historia del Reino Unido. Pero es que, además, consiguieron algo que muy pocas bandas británicas del siglo XXI han logrado, abrirse camino en los Estados Unidos.
PERO “WHATEVER People Say I Am, That’s What I’m Not” fue más allá de su impacto inicial y se convirtió en uno de esos discos que siguen vendiendo más allá de sus primeras semanas, quedándose en las listas durante años. Mientras escribo este artículo se encuentra en la posición 64 de las listas británicas, acumulando 582 semanas de permanencia. ¿Podemos hablar ya de clásico? Y no, no es uno de los veinte mejores discos de la historia como llegaría a afirmar NME, ni abrió nuevos caminos para la música rock, pero es un disco que nunca te cansas de escuchar, lleno de grandes ritmos, estribillos pegadizos y certeras letras. Muy pocos grupos pueden entregar un debut con tantas joyas y tan absolutamente divertido como “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”, que, después de todo, puede que este siga siendo el mejor de los discos de toda su carrera. S.A.
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Se cumplen veinticinco años de la publicación de “El sentimiento garrapatero que nos traen las flores” (Virgin, 01), un álbum que se convirtió en disco de oro y cuyas canciones forman parte del patrimonio musical español. En 2026, Los Delinqüentes regresan a los escenarios con la misión de devolver esas canciones al público y rendir homenaje a la memoria de Miguel.
HACE MÁS DE VEINTICINCO primaveras, en los escalones de la Pescadería Vieja de Jerez, frente al bar Los Dos Deditos, El Ratón conoció a dos chavales que buscaban un profesor de guitarra. Tenían menos de dieciséis años, pero ya se les veía el brillo. Miguel y Marcos, que apenas unos meses antes habían formado una banda llamada Los Delinqüentes, le pidieron el número y él se lo dio como quien lanza al mar una botella con una nota, sin esperar respuesta. “Unos días después, Miguel me llamó y apareció en mi casa, montado en ‘La Cayetana’, su Derbi blanca llena de pegatinas de Camarón, Triana y Pata Negra. El Canijo llegaría después”, recuerda El Ratón. Marcos, en cambio, tiene otra versión. “Yo ya estaba escondido en el portal, esperando a que mi compadre terminara. En la tercera clase El Ratón se dio cuenta y dijo: ‘Quillo, dile a tu colega que suba’. Y desde ese día…”. El ritual se convirtió en costumbre: escaparse del instituto, caer por la casa de la madre de El Ratón, sacar las guitarras y perder la tarde entre ideas, rasgueos y conversaciones. Un día, Miguel llegó preocupado porque no podía pagar las cinco mil pesetas mensuales. El Ratón lo paró en seco. “¿Qué me estás contando? Tú vente cuando quieras. Ya somos colegas”. Ahí cambió todo: no había maestro y alumno, había una familia rara que se estaban inventando sin darse cuenta. “Yo era el hermano mayor. Llevaba los cables, iba a cobrar, hacía las cuentas…”, recuerda El Ratón. “Y lo sigue siendo”, apunta El Canijo. “Miguel y yo llevábamos las canciones, y El Ratón era el director. El que sacaba el sonido. Incluso, cuando firmamos el primer contrato discográfico, tuvo que venir el padre de Miguel porque él aún era menor edad”.
CUANDO EL RATÓN se independizó en la calle Doctrina, todo empezó a tomar forma. Ese piso se convirtió en su nido. No sabían

que el nombre que habían elegido —robado con cariño a una canción de Kiko Veneno, “y con diéresis porque ya había muchos grupos con K”— acabaría siendo parte de la historia musical de este país. Antes que grupo fueron amigos; antes que amigos, tres chavales buscándose la vida. Tres bichos que, como cantaron en la canción que abría su debut, nacían de los claveles. Lo único que querían era un sitio en el que tocar sin que nadie les dijera cómo. Ese sitio lo encontraron en bares como el Rincón del Arte Nuevo, una cueva con solera y taburetes bajos donde aún flota el humo de otra época. Allí dieron su primer concierto en Madrid, en octubre de 2000, y veinticinco años después ha sido también el lugar elegido para anunciar su regreso: una gira
de nueve fechas para celebrar el vigésimo quinto aniversario de “El sentimiento garrapatero que nos traen las flores”.
ENTRE ABRAZOS Y GUIÑOS cómplices brotan historias cruzadas que ya pertenecen a su mitología familiar: el día que tuvieron que rescatar al Canijo “de un pogo en un concierto de Slipknot en el Festimad”, o aquella oferta de Sony que rechazaron porque “querían quitarles los pitos de carnaval y meter una base discotequera para hacerlo más comercial”. Esta nueva gira es, además de un homenaje al primer disco, un reencuentro con la memoria de Miguel. Su hermano Manuel, que entonces ejercía de mánager y levantó la primera oficina del grupo, se sienta con nosotros en uno de los
“Siempre llega un momento en el que decimos: ‘El Miguel hubiera flipado con todo esto’”
taburetes. Ahora trabaja codo con codo con El Canijo y con El Ratón en el material que traerá a Miguel de vuelta al escenario: voces y vídeos rescatados del archivo, ensamblados con precisión para que en los directos también esté su voz. “Estamos trabajando sin forzar nada”, dice Manu. “A mí lo que más me gustaría es que la gente lo viva como un reencuentro de verdad. Que estén El Canijo, El Ratón, el equipo… y que esté Miguel, pero de una manera sutil. Nada impostado. Eso es lo complicado”.
EL PROCESO ESTÁ SIENDO DELICADO, tanto en lo técnico como en lo emocional, pero sienten que “va a hacer justicia”. Entre claquetas, minutajes y pruebas, a veces la memoria golpea más fuerte que la pantalla. “Cuando estoy editando y escucho la voz de Miguel sola, sin guitarras ni nada… hostia, se te ponen los pelos de punta”, confiesa El Ratón. “Hay momentos en los que tengo que decirle al técnico que pare un momento”. El Canijo asiente. “Se te remueve todo por dentro. Cuando escuchas su respiración… Hay que hacer un ejercicio interior para no derrumbarte. Por eso es tan importante que Manu esté con nosotros. Queremos respetar qué hubiera decidido Miguel: qué repertorio, qué voz, qué detalles”. Manu recoge el hilo. “Y ahí nos conectamos con él. Hay una energía emocional que te busca por dentro. Siempre llega un momento en el que decimos: ‘El Miguel hubiera flipado con todo esto’. Y es bonito, porque es seguir cooperando con él. Trabajar juntos otra vez, en algo que para él era importantísimo. Para ellos, para su grupo, para su alma”.
ESTE ES, POR TANTO, un reencuentro que no solo mira al pasado; lo afina. Y lo hace con la misma mezcla de osadía y brillo de aquellos tres chavales en una escalinata de Jerez, ajenos a que sus ocurrencias terminarían “ampliando el glorioso repertorio de la música española”. Un momento especial, “y muy único”, como apunta El Canijo, “para cerrar un círculo y homenajear uno de los discos que nos ha hecho muy felices a todos los garrapateros”. VÍCTOR TERRAZAS
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l Barcelona 10 de abril. Palau Sant Jordi
l Valencia 17 de abril. Roig Arena
l Madrid 24 de abril. Movistar Arena
l Bilbao 22 de mayo. CUBEC!
l Zaragoza 29 de mayo. Sala Multiusos
l Murcia 12 de junio. Espacio Norte
l Sevilla 14 de junio, Icónica Santalucía Sevilla Fest
l Cádiz 04 de julio. Music Stadium
l Fuengirola 25 de julio. Marenostrum
Cure For Pain (Rykodisc, 1993)
MIENTRAS EL GRUNGE ARDÍA y el britpop asomaba, un trío casi desconocido de Massachusetts lanzó su segundo disco, “Cure For Pain”, tras debutar un año antes con “Good” (92). Bajo el nombre de Morphine y con un estilo minimalista y nocturno bautizado fugazmente como low rock, Mark Sandman, Dana Colley y Jerome Deupree crearon un sonido inédito: bajo de dos cuerdas tocado con slide, saxo barítono —a veces dos a la vez— en lugar de guitarra solista y una batería que alternaba precisión jazz con pulso pantanoso de blues. Con “Cure For Pain” salieron del circuito local de Boston y se convirtieron en banda de culto, extraña y familiar a la vez. Se grabó rápidamente entre los estudios Fort Apache y el casero de Sandman, sin adornos y con atmósfera cargada de humo, como si tocaran a pocos metros de ti. Durante la grabación Jeremy se apartó y fue sustituido por Billy Conway, amigo de Mark y compañero en Treat Her Right.


“Dawna” abre el disco como invitación íntima e intro de “Buena”, hit que los dio a conocer con su riff reptante y estribillo pegadizo, usado en el final de “Los Soprano” y algunas películas noventeras. “I’m Free Now” baja la intensidad con un blues noctámbulo iluminado por el saxo de Colley. “All Wrong” y “Candy” muestran su faceta sensual incitando a moverse entre humo, con batería seca y las dos cuerdas de Sandman fluyendo sobre las melodías. “A Head With Wings” parece de cine negro, mientras “In Spite Of Me” rompe el repertorio: Sandman canta sobre la mandolina de Jimmy Ryan; para algunos sobra, para otros es una delicada joya. La grandiosa “Thursday” vuelve al humo de bar narrando un deseo un jueves cualquiera, con percusión “cocktail drum” improvisada que acentúa el tono conversacional de Mark y los saxos geniales de Colley. La homónima “Cure For Pain” actúa como confesión existencial con groove hipnótico. Siguen “Mary Won’t You Call My Name”, insistente y llena de deseo, la flotante “Let’s Take A Trip Together”, y la bluesera “Sheila” retratando con humor a una mujer y su “gato” en un ejercicio de obsesión y fascinación. “Miles Davis’ Funeral”, con percusiones de Ken Winokur, cierra el álbum como despedida instrumental, jazzera y melancólica, con nocturnidad marca de la casa.
“CURE FOR PAIN” desafió el canon del rock dominado por melenas, guitarras y distorsión con una propuesta distinta y sigue siendo citado como uno de los discos más influyentes e infravalorados de la década. El documental “Cure For Pain: The Mark Sandman Story” (2011) reforzó su legado con elogios de Josh Homme, Les Claypool, Ben Harper, Mike Watt o Dicky Barrett. Ni la repentina muerte de Mark en un concierto en Italia ni el cáncer que se llevó a Billy Conway en 2021 han nublado la herencia indiscutible de lo que lograron. Su fórmula jamás se ha repetido. JAIME TOMÉ



ALBAMA SHKES ∙ CHRLOTTE DE WITE
DAVID BYRN ∙ IDLES
INTERPOL ∙ LILY ALEN
PERFORMING “WEST END GIRL”
RICHIE HWTIN DEX EFX X0X
ROBBIE WILIAMS
BELÉN AGUILERA ∙ BELLE AND SEBASTIAN ∙ CMAT
DANI FERNÁNDEZ ∙ HORSEGIIRL ∙ LA M.O.D.A. ∙ PARIS PALOMA
RALPHIE CHOO ∙ SOULWAX ∙ TOMORA ∙ XOEL LÓPEZ ∙ ZAZ
APPARAT ∙ BB TRICKZ ∙ DEPRESIÓN SONORA
DON WEST ∙ FATOUMATA DIAWARA ∙ JUICY BAE
MIND ENTERPRISES ∙ NU GENEA LIVE BAND ∙ QUERALT LAHOZ
THEE SACRED SOULS ∙ YERAI CORTÉS
AIMARZ ∙ AMORE ∙ CARPETMAN ∙ CERVATANA ∙ FOLK BITCH TRIO ∙ GAR ∙ HOONINE
MARTE LASARTE ∙ LAS PETUNIAS ∙ MIETZE CONTE ∙ SARA ZOZAYA ∙ SUAVE


El próximo 6 de marzo se edita “Lo que queda por sentir” (Kasba Music, 26). EP que va a suponer un nuevo peldaño en ese particular ascenso en el que andan inmersos los protagonistas de nuestra portada. Ellos son Periferia, y tienen suficientes motivos para seducirnos con su rock emocional de guitarras afiladas que cortan la respiración. Ellos son el presente que nos guía.
TEXTO Don Disturbios
FOTOS Gustaff Choos
EN UN MUNDO de artistas prefabricados, esculpidos a golpe de concurso televisivo, provoca cierto halo de alegría y esperanza encontrarse con una banda de amigos forjada en plena adolescencia. Y todo gracias a un programa piloto que les ofrecieron en la asignatura de música de su instituto en La Roca del Vallés (Barcelona). Clases que se basaban en un videojuego llamado “Rocksmith”, que llevaron a Pol a tocar el bajo “por elección, no por obligación” y en las que coincidió con Pep (guitarrista) y Miquel (batería), conformando el primer núcleo de lo que más tarde sería Periferia. Y no deja de ser curioso, también, que tanto Miquel como Berta, vocalista de la banda, complementen, los todavía escasos ingresos que ahora genera el grupo, dando clases de música justo con ese mismo programa ya expandido a otros institutos de Barcelona. Es lo que podría considerarse como una divertida cuadratura de ese misterioso círculo del destino. El mismo que los ha llevado hasta aquí.
ES LUNES Y BARCELONA ha amanecido gris y encapotada de nuevo. Las previsiones anuncian lluvia por tercer día consecutivo, y no parece que hoy se vayan a dar las mejores condiciones para realizar una sesión de
fotos al aire libre con la banda. Sin embargo, los cinco miembros de Periferia son jóvenes –rondan los veinticuatro años– y entusiastas. Conscientes de que no todos los días se presenta la oportunidad de ser portada de una revista como Mondo Sonoro, si hay que empaparse, se moja uno y punto. Sin embargo, hemos empezado la mañana entrevistándoles para conocer mucho mejor su historia. Detalles como que Berta es la única de los cinco que recibió clases en el conservatorio. “Empecé a estudiar música en P3. Tenía dos años, porque soy de diciembre, y se podría decir que llevo toda la vida haciendo música. Empecé con lo típico, con iniciación al ritmo y esas cosas que se hacen cuando tienes dos o tres años. Pero luego la cosa fue evolucionando, y me inicié en el violín al cabo de dos años o así. Tenía cuatro o cinco. Es decir, vengo del clásico. Y luego acabé también en la escuela de música de La Roca, que de hecho fue donde coincidimos todos. Ahí nos conocimos”. Sé que ya lo he dicho al principio, pero no me importa incidir en ello de nuevo: Da gusto, en los tiempos que corren, encontrarse con una historia forjada de forma tan clásica, donde todo parece encajar como las piezas de un maravilloso puzzle. Y es que hasta el reparto de tareas dentro del grupo, al margen de su instrumento, se adecúa a la personalidad de cada uno de
ellos. Berta se encarga de las redes sociales; Pol es el tesorero; Climent se ocupa del merchandising, Miquel de los diferentes diseños gráficos y Pep es el responsable de armar el sonido de la banda, al asumir las tareas de productor. “De la misma manera que Miquel se encarga de los diseños, estas cosas llegan un poco por necesidad. O sea, tienes veinte años, quieres hacer música y obviamente no te puedes pagar un estudio. De hecho, fue gracias al confinamiento por el coronavirus y, al estar tanto tiempo metido en casa, cuando me puse a indagar en todo esto y empecé a grabar guitarras. Fue ahí en 2020 cuando hicimos ‘Alas rotas’ nuestra primera canción, que fue una demo con una batería programada en casa y las guitarras grabadas durante el confinamiento. Como te decía, a partir de ahí, he ido aprendiendo un poco por necesidad”. Al igual que el resto.
QUE DE LA NECESIDAD se hace virtud, es una de esas máximas que nos ha acompañado desde los tiempos del emperador Marco Aurelio, y resulta la base de un estoicismo cuyas cuatro virtudes: sabiduría práctica, justicia, coraje y templanza, se pueden adecuar muy bien a la evolución de Periferia. Banda que dio sus primeros pasos dentro de un rock de guitarras canónico y clásico con Marea, Zea Mays y Extremoduro en el punto de mira, para ir virando hacia un sonido más sofisticado y melódico, de guitarras más afiladas y mejor grabadas, con una mayor combinación de registros. Todo eso queda recogido en su pleno apogeo dentro del próximo EP titulado, al igual que su primer single de adelanto, “Lo que queda por sentir”. Aunque breve, es un trabajo en el que podremos apreciar más que nunca que “lo más guay de una banda es lo que resulta de la suma de sus diferentes personalidades. Que el colectivo suma más que la suma de los individuos y que la suma de los gustos de cada uno acaba por conformar una cosa única que no es lo que haría cada uno de nosotros por sí solo”, tal y como me comenta un Pep de lo más reflexivo mientras Berta añade: “Y lo que cambiará en el futuro. Porque es obvio que no escuchamos lo mismo


que hace cinco años y tampoco escuchamos ahora lo mismo que escucharemos dentro de cinco años. Entonces, como nosotros hacemos esto por puro disfrute, aceptamos este cambio como una evolución que tampoco ha sido radical… Hacemos lo que nos apetece y, si algún día nos apetece hacer una cumbia, pues nos lo plantearemos”. A ver, dudo que se atrevan a tanto. Aunque tampoco podía imaginar a priori que grabarían una colaboración con Cala Vento –“¡Somos fans!”– y esta se ha dado en “Este instante”, una canción que acaba resultando la prueba más evidente de esa misma evolución a la que hacíamos referencia. Cambios que también han llevado a la banda a grabar baterías y bajos en los estudios Ultramarinos Costa Brava, junto a otro héroe local de la escena rock y hardcore catalana como Santi Garcia. Al habla Pep: ”Tuvimos bastante claro que queríamos currar con Santi porque nos dimos cuenta de que muchos de los grupos que nos gustan a todos, habían currado con él. Entonces, había que conocerle, a pesar de que ya íbamos con poco tiempo, porque ya estábamos en agosto. Y lo cierto es que se dio la casualidad, porque normalmente va a un año visto, que tuvo dos días libres que pudimos aprovechar”. Una vez más el destino jugó a su favor en un proceso de grabación que “ha sido más colectivo” y en el que
fue clave una escapada de pocos días a una casa rural en Francia. Allí se aislaron por completo “sin luz, sin Internet, sin nada, con una burra de gasolina” para acabar de perfilar unas canciones “con la emocionalidad por bandera”. Y es que la etiqueta de rock emocional podría ser la que mejor se adecúa a esta banda catalana cuyas letras –obra de Berta– merecen un capítulo aparte.
“EL PESO DE ESTA VIDA va dejando heridas/Si duele es que no la estás dando por perdida/el tiempo trae constantes despedidas/Somos el presente que nos guía/Lo que queda por sentir, es lo que queda por olvidar” (Lo que queda por sentir). No cabe duda de que las letras de Berta tienen esa extraña capacidad para interpelar al oyente desde el yo más profundo. Su peculiar estilo, basado en cierta introspección existencial, se convierte en algo universal al compartir cosas de su ámbito más privado. Una paradoja que se explica en que “Al final escribo sobre cosas que son muy de verdad, en plan cero impostadas. Es lo que yo siento y no me invento nada. Aunque también me encantaría poder inventarme una historia y escribir sobre algo que no siento. Creo que eso es algo increíble. Pero al final, pues eso, es lo que vivo, lo que siento, y creo que supongo que por eso la gente logra empatizar”. Esa es
“Al final escribo sobre cosas que son muy de verdad”
una afinidad que sus seguidores agradecen y que, como me apunta Pep, parte de un punto de equilibrio entre la metáfora, que se daba en mayor medida al principio, y cierta literalidad. Combinación que genera una ambigüedad en la que, según Berta, no está claro “que esté hablando de una cosa y justo por eso logra que cada uno se la puede hacer muy suya. Eso es lo que siento que tiene mucho poder en una canción”.
ESA ES UNA HABILIDAD que, en este trabajo, se ha extendido también a su lengua materna, el catalán, componiendo por primera vez una canción completa en esa lengua, “Pacte de sang”. “No sé cómo lo vive la gente y puede que a otros les resulte muy fácil cambiar de un idioma al otro. Pero yo soy catalanoparlante en mi día a día y el escribir en castellano es una contradicción que llevo dentro. O sea, no la entiendo. He encontrado la explicación en que todo es por los referentes que encontré en la música que a mí me gustaba. Letristas como Robe mondosonoro.com — @mondo_sonoro — facebook/mondosonoro

de Extremaduro y Kutxi Romero de Marea fueron los dos grandes inspiradores con los que empecé a escribir canciones. Y fue tan temprano, era tan pequeña, que creo que creé un lenguaje muy arraigado para mí a la composición en castellano. Y eso a pesar de que yo no hable castellano en ningún ámbito de mi vida. Entonces, sí, se me hace complicado escribir en catalán a pesar de que es quizás lo que tendría más sentido. Pero me cuesta mucho”.
LLEGADOS A ESTE PUNTO, y vista la evolución que ha ido trazando la banda en su estilo, cabe preguntarse también si cambiará el ecosistema festivalero que los ha acogido hasta la fecha. Es decir, si se sustituirán festivales como Iber Rock, Pintorrock o Gazpacho Rock, en los que compartían cartel con bandas como Non Servium, Koma, Kaos Urbano o Boikot, por otros eventos de corte más indie. Pep lo tiene muy claro: “Si la música nos lleva a eso perfecto. Pero lo que no vamos a hacer nunca es condicionar nuestra música porque queramos ir a tocar a según qué sitios. Eso sería un error y creo que esa impostura se notaría. Nosotros hacemos lo que nos apetece y lo que nos gusta. Pero sí que es verdad que creo que ahora, por coherencia con el producto, entre comillas, que es nuestra música, tiene
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sentido que nos abramos a sitios más pop o lo que sea”. No será un cambio inmediato, pero se acabará produciendo. De la misma forma en que también tienen claro que no participarían en un festival como Viña Rock, aunque por motivos que van más allá de la participación del fondo KKR en su accionariado. Pol, el alma más militante del grupo y que ahora está finalizando un Master en Ciencias Políticas mientras trabaja en un McDonalds para completar sus exiguos ingresos como músico, me lo explica así: “Yo he ido al Viña Rock de pequeño y ya por entonces era un festival un poco complicado. A medida que me he ido haciendo mayor y he ido recuperando mi contacto con la militancia y la política, he ido enterándome más de estas cosas. Yo tenía claro que, ya antes de que saliera a la luz todo esto del KKR, existían muchos motivos por los que no participar en el Viña. Hay otro motivo muy importante y es que cae en 1 de mayo, un día muy señalado para toda la militancia política o como se quiera decir. Y es un festival que se abandera mucho en eso y hace negocio con ello. Es un evento que, año tras año, desde la sección de la CNT, salen casos de abusos a los trabajadores y que tiene contratada su seguridad privada con empresas de desocupación. Además, están establecidos sobre una fosa común. Por eso,
lo de KKR fue en realidad un poco como la guinda del pastel. Yo compartí toda esa información con el grupo y tenía claro que, al menos yo, no estaría cómodo tocando ahí. Pero fue una decisión compartida, y eso que no nos habían llamado nunca tampoco, aunque sí salió el tema. Pero vaya que, en cuanto salió todo lo de KKR, tuvimos más claro todavía que a festivales de este tipo no había que ir ya por un punto de integridad nuestra personal. Periferia no es en si mismo un grupo político, pero sí lo somos como personas y por la forma en la que vivimos. Entonces, había que ser coherentes con eso”. Es evidente que Periferia lo tiene todo la mar de claro. Tanto, que desde Mondo Sonoro estamos convencidos, que van a dar mucho más que hablar en un futuro en el que todo está por venir… y por sentir. D.D. Más





La rareza Reprise (Deutsche Grammophon, 2021)
Hablar de rarezas en un universo como el de Moby –capaz de firmar discos de ambient o punk rock, sin dejar de usar su nombre– supone que “Reprise” tampoco es que fuera una sorpresa mayúscula. Más teniendo en cuenta que la tentación de revestir con orquestación clásica un repertorio venerable bajo la egregia enseña Deutsche Grammophon es algo que han probado Elvis Costello, Sting, Brian Eno o Tori Amos, entre muchos otros. Lo positivo es que el neoyorquino es un tipo lo suficientemente sensato, cabal y autocrítico como para eludir la ampulosidad mediante un tratamiento sin asomo de pretenciosidad, con la ayuda de la Budapest Art Orchestra y un puñado de colaboradores estelar y muy bien escogido, que se amoldan como un guante a los requerimientos de cada corte: Gregory Porter, Kris Kristofferson, Mindy Jones, Jim James y Mark Lanegan le ayudan a ajustar el foco de su repertorio de electrónica sedante a un clasicismo nada estridente ni pasado de rosca. Más bien al contrario. Obviamente, es la etapa de “Play” (99) y “18” (02) la que más se recalibra aquí. A ver qué os pensabais.
l Sevilla 07 julio. Icónica
l Madrid 08 julio. Mad Cool


El neoyorquino Richard Melville Hall es una de las estrellas más insólitas de la música popular de las últimas tres décadas. Curtido en el punk y el hardcore de los ochenta e iluminado por la electrónica de la primera mitad de los noventa, dio con su fórmula mágica del modo más insospechado: exhumando reliquias ocultas del blues y el gospel para ahormarlas en su particular manto sonoro compuesto a base de ambient, house y trip hop, en ese imbatible manual que fue “Play” (1999).

El imprescindible
Play
(Little Idiot/BMG/ Mute, 1999)
El disco por el que todo el mundo lo recordará. Un inteligentísimo muestrario sobre la técnica del sampler aplicada a la regeneración de fragmentos de ignotos clásicos del gospel, del soul y del blues, fundidos con la tradición del house y del trip hop, de la que él mismo quería ser partícipe, dando fe de la continuidad histórica y la intertextualidad
que todos esos géneros, procedentes del mismo tronco de la música negra, podía deparar. ¿Apropiacionismo cultural? ¿Qué más da, cuando el resultado es así de brillante? Es también el disco que dio la razón a quienes pensaban que la música electrónica no podía recabar éxito masivo en Estados Unidos: recordemos que ni la cultura rave había calado allí ni se hablaba aún de EDM. Diez millones de personas lo compraron en todo el mundo. Con razón: sonaba fresco, perspicaz, embriagador. Había dado con su mejor fórmula tras década y media de bandazos. Algunos de sus cortes trocaron en sintonías televisivas y publicitarias. Y elevó su propio listón a una cota que el propio Moby no ha sido nunca capaz de igualar.

Destroyed (Little Idiot/ Mute, 2011)

En realidad, cualquiera de los trabajos que median entre este trabajo y “Play” –es decir, casi toda la primera década de los 2000– podrían optar a copar esta categoría, aunque “18” y “Hotel” (05) al menos fueran apañados acercamientos menores de aquella chispa de genialidad. Ocurre que siempre llega un disco que paga el pato: aquel con el que casi todo el mundo te da la espalda. Aquel con el que incluso la parroquia más fiel decide pronunciar “basta”. Aquel que marca el tránsito a lo que conocemos por irrelevancia. Y este, sin ser tampoco un estropicio (ni mucho menos), bien puede ser ese disco. Ya fuera por haberlo grabado a vuelapluma durante sus giras, en habitaciones de hotel, en base a retales. Ya fuera porque incidía en un concepto de la electrónica superado por el tiempo. El caso es que marcó uno de los declives más acentuados en una carrera que, a partir del abrasivo “These Systems Are Failing” (16), se sacudió de encima el tedio y mostró signos de recuperación. CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA
La historia de Tyler Ballgame parece sacada de una película y eso que solo acaba de comenzar. De momento, tras varios singles, lanza su álbum de debut “For The First Time, Again” (Rough Trade/Popstock!, 26).
UN CHICO LLAMADO Tyler Perry parece destinado para esto de la música desde niño, hijo de una profesora de música que le ponía grandes musicales compuestos por Andrew Lloyd Webber y Stephen Sondheim y fan de los Beatles y Elvis. Cuando crece acaba enrolado en la prestigiosa Berklee y empieza a componer y a presentar sus canciones, eso sí, escondido bajo su guitarra, tratando de dar al mundo lo que cree que se espera de él, otro cantautor torturado a la sombra de Nick Drake. Pero
la conexión con el público no llega, como él mismo reconoce, “tocando en bares con una guitarra acústica cantándole a mis zapatos y con problemas mentales, donde me costaba mucho ser yo mismo y dejar que la audiencia me viera”. Con problemas mentales y de autoestima, acaba viviendo en el sótano de su madre mientras canta en una banda de versiones en Rhode Island. Pero este no es el fin de la historia sino el comienzo. Recibe una propuesta de trabajo de una oficina en Los Ángeles y en la ciudad californiana se mete de lleno en una comunidad creativa a través de actuaciones de micrófono abierto en las que se redescubre como el teatral Tyler Ballgame. Atrás quedan las ganas de sonar “muy ecléctico y oscuro” y “construir un muro para alejar a la gente de ti”. Al final abraza sus raíces y “la belleza en la simplicidad” y busca la conexión con el público. Así que le termina descubriendo Jonathan Rado, ex de Foxygen y productor de Father John
“Al llevar esa máscara puedes enseñar más de ti mismo, esa es la paradoja”




RR Los británicos Bring Me The Horizon llevarán a cines su espectacular concierto en São Paulo en “L.I.V.E. In São Paulo (Live Immersive Virtual Experiment)”. Se proyectará en cines de todo el mundo los días 25 y 28 de marzo, mientras que las entradas se venderán el 11 de febrero.
RR Carlos Ares despedirá la gira de “La Boca del Lobo” (25) como merece, protagonizando conciertos especiales en Barcelona (9 enero 2027, Sant Jordi Club) y

Madrid (30 enero, Movistar Arena, dentro del Inverfest).
RR Arctic Monkeys han vuelto con “Opening Night”, tema que forma parte del disco benéfico “HELP(2)”. Aunque no están solos, sino que el álbum para la ONG War Child incluye también canciones de artistas como Beth Gibbons, Big Thief, Cameron Winter, Depeche Mode, Damon Albarn, Dove Ellis, Fontaines DC, Beck, Pulp, Wet Leg u Olivia Rodrigo.

Con “Lo Que Me Pasa” (Elefant, 25) Maria Rodés vuelve a la actualidad. Con una amalgama de géneros nunca antes tan amplia –flamenco, rumba, electrónica…– y hasta nueve colaboradores (desde Laaza o Bronquio hasta Soleá Morente o La Bien Querida).
EN LA PORTADA de “Lo Que Me Pasa” podemos ver a una jovencísima Maria, ingenua todavía ante los amores que vendrían, encarnada en el tema “Malo” por una niña que canta junto a ella. “Al final del tema le salió una risa natural que obviamente dejamos. Tiene doce años que es la edad que yo tenía en la foto de la portada. A veces desde la ternura sale la fuerza, y un mensaje dicho con cariño pero con una letra durilla puede ser más duro que si lo cantara con fuerza o con descaro. Esa canción define bastante el disco porque habla de la dependencia
emocional y yo creo que todas esas heridas de dependencia y abandono se gestan en la infancia. También es el momento en el que te enseñan lo que hay que hacer en la vida, que intentas gustar, intentas que te quieran, y es esa niña seguramente herida por este sistema patriarcal la que canta y la que abusa, pero desde la ternura”. “Lo Que Me Pasa” además de dar nombre a su obra da título a uno de sus singles, en contraposición con el tema “Esto A Mí No Se Me Pasa”. “Es un poco el chiste por decirlo de alguna forma de que esa niña antes de conocer el amor romántico pues igual todavía no le pasaba. ‘Lo Que Me Pasa’ es el amor romántico, esa serie de encuentros y desencuentros y ‘Esto A Mí No Se Me Pasa’ por mucho que hayan pasado cosas o haya



RR Savages amplían su “Adore Life” por su décimo aniversario. Añaden un tema inédito, “Prayer”, y una lánguida adaptación del “Paranoid” de Black Sabbath
RR “Sant Domingo Forever” será el próximo largo de la artista mallorquina Maria Jaume y el primero para Halley Records.
RR James Blake vuelve con “Death Of Love”, primer adelanto de su nuevo trabajo, “Trying Times”, a publicar el 13 de marzo.
Misty o Weyes Blood, y le pide que grabe un disco con él. Y bajo esa nueva máscara de Tyler Ballgame, Tyler Perry admite que “al llevar esa máscara puedes enseñar más de ti mismo, esa es la paradoja” y “esa teatralidad está más cerca de mí mismo que ser un clon de Nick Drake. El teatro musical está en mis orígenes desde que era un niño y también el rock clásico, así que este proyecto es mucho más cercano a lo que yo soy realmente”.
“FOR THE FIRST TIME, AGAIN”, el disco que ha grabado con Rado como productor, lleva a una puja de media industria discográfica. Al final se decide por Rough Trade “porque me cayeron muy bien como personas, pero también porque les gustaba la misma música que a mí. En mi primera reunión con Geoff Travis terminamos hablando de Nick Drake durante cuarenta minutos, y trabajó con Arthur Russell y muchos más artistas que me han influido. Así que sabía que iban a apreciar realmente mi disco y no me iba a sentir presionado
por ellos para ser algo que no soy”. A Tyler no le preocupa el “hype” que existe a su alrededor porque se siente confiado en la fuerza de su trabajo. “El disco se defiende solo. Creo que hay probablemente siete sencillos potenciales, así que tengo muchas ganas de que la gente escuche todas las canciones, porque creo que funcionan muy bien como conjunto y dejan ver a un puñado de personas que se quieren pasándoselo muy bien haciendo música juntas”. Así que todo hace indicar que Tyler Ballgame tiene un gran futuro por delante y que esa máscara dará cabida a grandes canciones pop con un sabor retro y clásico, aunque, como él mismo reconoce, las reglas “todavía no están escritas. Tengo que ser honesto con lo que sienta en cada momento, pero creo que Tyler Ballgame acaba de nacer y puede tener el espectro suficiente para hacer lo que quiera. Así que, por el momento, me da mucha libertad”.
SERGIO ARIZA
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“Es esa niña herida por este sistema patriarcal la que canta y la que abusa pero desde la ternura”
querido e intentado aprender, pues sigo un poco tropezando con las mismas piedras y el mismo patrón”.
SORPRENDE VER entre sus colaboradores artistas como Paco Pecado, cuyo disco debut fue lanzado apenas dos meses antes de su dueto. “He estado mucho tiempo en Madrid y he estado un poco desconectada de la escena de Barcelona. El algoritmo de Spotify me ponía constantemente a Paco y yo buscaba una voz masculina para que cantara conmigo ‘Pienso En Ti’. Le envié un mensaje y al día siguiente estaba en el estudio, vino acompañado de una colega que yo no conocía e invité a la grabación. Me llamó la atención Laaza como persona, después la escuché, me gustó mucho y la
RR Brady Ebert (ex Turnstile) vuelve con The S.E.T. –que significa “Self evident truth”–, proyecto hardcore junto al fundador del sello discográfico Flatspot Records, Che Figueroa, y otros músicos.
RR AIE DeNuevo abre su convocatoria para este año. Tienes de tiempo para inscribir tu proyecto musical hasta el próximo 20 de febrero. Pueden presentarse artistas que hayan publicado trabajos originales antes de 1985.
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invité a colaborar”. Además, es probable que veamos a uno de estos colaboradores continuar un proyecto de la mano de la catalana. “Idoipe buscaba una artista catalana para hacer una colaboración Aragón-Cataluña y nos fuimos a los Pirineos porque hay muchas leyendas. Hicimos dos canciones y ‘Monte perdido’ me pareció que cerraba muy bien el disco porque no deja de ser el mito de una mujer que es un hada que pierde el amor de su vida y se queda atascada en el lago. Ambas canciones tienen entidad como proyecto y no descartamos la posibilidad de que se acabe haciendo un disco”.
MARTÍN P. CORRAL
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“A veces me he sentido tonto cantando según qué cosas”

Ferran Palau publica “Aniversari feliç” (Hidden Track, 26) el día que cumple cuarenta y tres años. Un disco desnudo y esencial, más cercano al folk y al espíritu de la canción pura en el que se despoja de artificios para reconectar con el pasado y cantar el presente con honestidad.
FERRAN PALAU se ha hecho un autorregalo publicando su octavo trabajo de estudio, “Aniversari feliç”, el día de su… aniversario. Dice que ha sido casualidad. Pura serendipia. Que primero surgieron las canciones, después la idea del fantasma que aparece en la portada del álbum y, después, como contrapunto al fantasma, la contraidea del aniversario feliz. Entonces sí, las fechas cuadraban y decidió que todo el mundo pudiera disfrutar de sus nuevas canciones el día en que cumplirá cuarenta y tres años. “Nunca me ha gustado hacer las cosas demasiado evidentes. No me gusta explicar por qué digo esto o por qué el motivo del fantasma. Para mí siempre ha sido como mezclar elementos que, a priori, no tienen nada que ver, juntarlos y ver cómo conviven”. De nuevo, por pura serendipia, o, mejor aún, fruto de un inconsciente que trabaja en silencio, todo acaba cuadrando. “Puedo explicar cuál es mi punto de vista
en este nuevo disco, pero me gustaría que la gente hiciera su propia lectura y sus propias asociaciones”, insiste mientras da pequeños sorbos a un té que quema y habla con voz baja y pausada. “Para mí este disco ha sido como podar un jardín, para que se regenere y vuelva a florecer. Por eso es un disco tan esencial, tan minimalista, más cercano al folk, a la esencia de la canción pura”. ¿Y el fantasma? “Es la representación de eso, de quitar todas las capas y que solo quede el espíritu”. “Aniversari feliç” es, efectivamente, un disco que vuelve a lo básico: guitarra y voz, con la compañía tímida de instrumentos de cuerda.
DICE LA NOTA PROMOCIONAL que, con este disco, Ferran Palau finalmente ha encontrado quién quería ser. “La nota promocional está hecha más para despistar que para explicar [risas]”. Yo tengo la sensación de que, con cada disco, Ferran Palau intenta huir de sí mismo para acabar aceptando quién es. Quizá el traje es distinto, pero la persona que lo viste es la misma. Cambia el envoltorio, pero no el regalo. “Sí que ha habido épocas en las que, por inquietudes, he intentado buscar y huir de ciertos estereotipos. Pero yo, en esencia, soy un cantautor. Desde que tengo veinte años, y ahora voy a cumplir cuarenta y tres, hago lo mismo. Mi primer disco en solitario, ‘L’aigua del rierol’ (Amniòtic Records, 12) es un disco esencialmente folk, y ‘Aniversari feliç’ reconecta con ese sonido”. El fantasma que no asusta del pasado que viene a visitarlo. “A lo largo
de todos estos años, mi música, por inquietudes, ha ido mutando. He escuchado todo tipo de estilos, me han influenciado muchas cosas, pero nunca he perdido de vista mi núcleo esencial. Nunca me he subido a una moda. Siempre he sido yo mismo. Lo que pasa es que, con este nuevo disco, sí ha habido un plan deliberado de quitar todas las capas y ver qué quedaba. El resultado, fuera el que fuera, gustara más o gustara menos, sería la verdad sin ningún tipo de artificio”. Un trabajo que también viene marcado por, más allá de Nick Drake, otro fantasma siempre presente en la obra de Ferran Palau, la escucha y el disfrute de cantautoras de culto olvidadas por la gran mayoría. Como Tia Blake, Sibylle Baier o Bridget St. John. “Es música que no conoce absolutamente nadie, nadie escucha esto. Pero a mí me reconforta escuchar cosas que no están pasando ahora mismo y que a nadie le importan. Me he hecho un pequeño mundo con todas estas artistas. En los últimos años he tenido cierta necesidad de aislarme musicalmente y de crearme mi propia escena. Evidentemente, en la actualidad pasan muchas cosas que me interesan, pero tengo esta pulsión de buscar artistas más desconocidas, como Connie Converse”.
“’ANIVERSARI FELIÇ’ no es un disco hecho para seducir. No es un disco que pretenda gustar”, sentencia Palau sobre un álbum que, escucha tras escucha, acaba cautivando. Él, sin embargo, prefiere definirlo como

un trabajo para ser sincero consigo mismo y con el mundo que habita. “Es un disco mucho menos evasivo que los anteriores. Mis letras en los últimos años eran muy de desconexión, muy etéreas, muy vaporosas, con muy poca concreción. No se entendía nada”. Le encanta que en obras pretéritas fuera así. Esta vez, sin embargo, ha tenido la necesidad de escribir canciones alineadas con el contexto en el que vive. “A veces me he sentido tonto cantando según qué cosas. El mundo está hecho una puta mierda y la música tiene que representar lo que está sucediendo”. A veces, confiesa, le ha pasado estar cantando una canción, una de esas canciones que todo el mundo espera que estén en tu repertorio, y pensar que ya no la sentía, que tenía que seguir con la actuación y acabarla, pero que ya no lo representaba. “Amo todas mis canciones, pero forman parte de momentos. Son capítulos. No me pueden representar toda la vida. Podría hablar de una canción como ‘Univers’, que quizá es mi single más conocido. Una canción que me ha dado muchísimo, pero que ahora mismo no me representa”. Por eso, sin panfleto, con la suave declinación etérea con la que siempre ha cantado, de alguna manera, a su manera, “Aniversari feliç” es un disco de protesta. “A mi manera, en el sentido de que todas las canciones esconden un telón. Nunca te explicaré la historia entera, porque ni sé hacerlo ni pretendo contar historias. Pero, en este disco, detrás de cada canción hay una pequeña vinculación con algo”. ORIOL RODRÍGUEZ

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A$Ap Rocky Punk Rocky
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Vídeo en el que el artista extrae su faceta más salvaje, divertida y paródica, en el que, además, se acompaña de una Winona Ryder en estado de gracia, que encarna el papel de vecina encantadora.

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Cora Yako Mil pequeños cortes
Cora Yako unen de nuevo sus fuerzas al realizador Alberto de Santos, para entregarnos un clip protagonizado por el dúo en forma de un par de muñecos abandonados en medio de unos lavabos públicos. Pinkpantheress Stateside (Ft. Zara Larsson)


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Con una excelente puesta en escena, un espectacular diseño artístico, y un gran número de elementos visuales que son ya marca de la casa, la directora Charlotte Rutherford no deja a nadie indiferente en este clip. Ruslana las guapas no morimos de verdad
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Clip que supone una muestra más del talento de la joven para atrapar al oyente con melodías pegadizas y al espectador con una estética oscura y atrevida que plantea la tonalidad que seguirá su debut.

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Kula Shaker
Lucky Number
La realizadora Magnolialux encara su primer encargo realmente importante realizando un vídeo psicodélico, de esos de manual, en el que no podían faltar las luces estroboscópicas y los mandalas más intrincados. MS
Conocido principalmente por ser miembro de Iron Maiden, Adrian Smith nos visitará este mes de febrero junto a Richie Kotzen para presentar las canciones del segundo trabajo de Smith/Kotzen, “Black Light/White Noise” (BMG, 25). Charlamos con él sobre eso y mucho más.
ADRIAN SMITH difícilmente va a olvidar el año que acabamos de dejar atrás. En enero de 2025 perdió su hogar en Los Ángeles, fruto de los voraces incendios que asolaron la ciudad; pocos meses después, se embarcó en la ambiciosa gira “Run For Your Lives” para celebrar el medio siglo de Iron Maiden por todo lo alto. Entre una cosa y otra, ha tenido tiempo para reunirse nuevamente con su buen amigo Richie Kotzen –con una amplia carrera en solitario y ex miembro de bandas como Poison o Mr. Big– y publicar un nuevo álbum de Smith/Kotzen, “Black Light/ White Noise”. Ambos lo defenderán en una gira que se iniciará en La Riviera (Madrid) y la Sala Apolo (Barcelona) los próximos 3 y 4 de febrero. “La verdad es que me entusiasma que el disco haya sido bien recibido… Para mí es un paso adelante: es más coherente, mucho más centrado en lo que queremos hacer”, afirma mientras da lentos sorbos a una taza de café. Grabado “sin ningún tipo de presión, sino por el simple placer de hacerlo”, “Black Light/White Noise” revive algo profundamente clásico sin necesidad de caer en el revival o la nostalgia. “Nunca he escondido que tomo mis influencias del rock de los setenta: sigo escuchado los mismos grupos con los que crecí… Pero con Richie intentamos llevar esas mismas influencias hacia un terreno nuevo y fresco: si no sintiera que estamos haciendo algo diferente, no lo haría. Además, trabajar las dos voces y todo eso... La melodía es algo atemporal. Las buenas canciones y melodías, eso es lo que trasciende el tiempo”.
SMITH NO DUDA a la hora de subrayar que su “reto principal” es “tomar ese toque de blues-rock crudo y añadirle melodía; equilibrar la melodía con la crudeza”. Es lo que tiene hacer música desde el corazón, “sin la necesidad de seguir modas o tendencias. Es fácil querer sonar actual, cool, pero si te dedicas a copiar lo que están haciendo otros tienes que asumir que eso va a envejecer bastante mal. La emoción, la melodía y el sentimiento son algo que puede romper la barrera del tiempo… y cuando haces algo sincero puedes tener la convicción de que eso es lo

“Las buenas canciones y melodías, eso es lo que trasciende el tiempo”
Seis cuerdas para la eternidad
que va a permanecer”. Tampoco esconde que “Black Light/White Noise” completa un viaje que comenzó en 1989 con la edición de su primer disco en solitario, “Silver And Gold”. “Tocar y cantar es algo que llevo en la sangre y que no puedo cambiar de ninguna de las maneras. Ese álbum fue el principio de ese viaje que mencionas, pero mis primeros pinitos como músico fueron como cantante: ¡ni siquiera tocaba la guitarra! Entonces conocí a Dave [Murray] cuando teníamos unos quince años más o menos, tiempo antes de entrar en Iron Maiden… Estábamos pilladísimos por la misma música, cuando era algo muy underground. Nuestros colegas no escuchaban nada de eso, así que Dave y yo éramos los únicos que íbamos por ahí con el pelo largo. Él, por entonces, tocaba la guitarra de puta madre… ¡Y yo quería ser su amigo, como fuera! Así que cuando dijo que quería montar un grupo yo le dije ‘Bueno, ¡pues yo voy a ser tu cantante!’”.
SMITH Y MURRAY formaron parte de Urchin, cuyos inicios son paralelos a los de Iron Maiden. “Hablar de algo que pasó hace cincuenta años provoca una especie de vértigo. Fue bonito. Los miembros de Urchin todavía estamos en contacto y somos como una familia”. Se hace inevitable dirigir la pregunta hacia Iron Maiden, banda a la que se incorporó en 1980 —pocos meses antes de la grabación del incendiario “Killers” (81)— y el argumentario que explica la relevancia del grupo británico, medio siglo después de su fundación. “Creo que, incluso desde sus primeros días, Iron Maiden ha tenido un sentido de la identidad muy fuerte y muy marcado. Eso hizo que tuviéramos que buscarnos la vida porque nunca tuvimos demasiado apoyo por parte de los medios convencionales. Todo ello hizo que creciéramos despacio. Por otra parte, tocábamos muchísimo. Durante nuestros primeros años, el lema interno del grupo era llevar la música a todas partes. Tocábamos donde hiciese falta, incluso fuera del circuito de las grandes ciudades. Yo creo que la gente recuerda eso: la cercanía, la proximidad. Ese contacto es capaz de crear algo sincero y duradero. Y, mira, ¡aquí seguimos!”. Cincuenta años después, el co-autor de canciones tan emblemáticas como “2 Minutes To Midnight” o “The Evil that Men Do” no se achanta ante la palabra “jubilación”. “No, la verdad es que no. Es algo natural. Por supuesto que es algo difícil de predecir… Por desgracia, perdimos a Nicko [McBrain] por problemas de salud y eso fue como un recordatorio de que el tiempo sigue su curso. ¿Qué puedo decir al respecto? ¡Seguimos bien! ¡Toquemos madera! Mientras el fuego siga encendido, yo seguiré en la carretera. De momento, amo poder hacer todo esto. Al fin y al cabo, es la forma de vida que he elegido… y sólo espero poder seguir haciéndolo en el futuro. ¡Mira a The Rolling Stones!”. TOMEU CANYELLES
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l Madrid 03 febrero. La Riviera l Barcelona 04 febrero. Apolo

“Si hubiéramos querido llenar estadios, no nos habríamos llamado Ojete Calor”
Aníbal Gómez de Ojete Calor en Hoy por Hoy Alicante

“No tenemos nadie que nos diga que tenemos fechas para publicar disco. Siempre pienso que podría ser el mes que viene o dentro de diez años, y eso nos da alivio”
Brendan Yates de Turnstile en Consequence


“No sé si volveremos a grabar más. En realidad, dependerá de que volvamos a escribir canciones”
Jarvis Cocker de Pulp en Mojo “ES DECEPCIONANTE CUANDO LOS DISCOS DE REUNIÓN PARECEN UNA CAMISETA O UN SOUVENIR DE UN GRUPO. NOSOTROS NO QUERÍAMOS ESO”
“Todos mis fans son o irlandeses o lesbianas”
CMAT en Dazed

Mat Osman de Suede en Brooklyn Vegan



Pocas horas después del fallecimiento de otro grande, Jorge Ilegal, nos dejó Robe Iniesta. Varias generaciones lloramos la pérdida de una de las figuras más auténticas, audaces e irrepetibles de nuestro rock. Necesitamos que vengas, que se nos lleva el aire.
TEXTO Jesús Casañas
DICEN que nuestra propia muerte empieza con la de los demás. Este martes, 10 de diciembre se ha muerto un pedacito de cada uno de nosotros. Roberto Iniesta, ‘Robe’, nos dejaba a la edad de 63 años. Todavía no habíamos empezado a encajar la ausencia de Jorge Martínez (el icónico líder de Ilegales, que fallecía apenas 24 horas antes tras unos meses luchando contra el cáncer), cuando de forma temprana nos despertaba un terrible comunicado con la fatídica noticia en las redes sociales del artista y de su compañía discográfica, El Dromedario Records. La primera reacción era de incredulidad. Y es que, aunque en noviembre de 2024 tuvo
que cancelar los dos últimos conciertos de Ni santos ni inocentes (la gira de presentación de “Se nos lleva el aire, su último disco de estudio) por un tromboembolismo pulmonar –lo cual le obligaba “a guardar reposo absoluto, poniendo en grave riesgo su salud en caso contrario”, según se explicó en aquel momento–, pocos se esperaban este apresurado y fatídico devenir de los acontecimientos.
UNA PÉRDIDA que hemos sentido cercana, como la de un ser querido, aunque no nos tocase nada. El motivo es que ha sido la banda sonora de nuestras vidas. A muchos, su música nos llegó con el éxito de “Agila” (96), el disco que encumbró a Extremoduro a la fama gracias a la exquisita
producción de Iñaki ‘Uoho’ Antón (guitarrista de Platero y Tú por aquel entonces), que plasmó su elegancia a las excelentes composiciones de Iniesta. Enseguida supo a poco, y hubo que saciar la sed de más con sus trabajos anteriores (aunque fuese grabándolos en cintas de casete): “Rock transgresivo” (89, regrabado en 1994), “Somos unos animales” (91), “Deltoya” (92), “¿Dónde están mis amigos?” (93) y “Pedrá” (95).
COMO SUELE OCURRIR entre la ortodoxia rockera, para muchos de los que ya conocían a esta banda (fundada en su Plasencia natal en 1987), aquel salto al mainstream supuso una “traición” y dejaron de seguirles. A cambio, toda una generación se enganchó a aquel rock ruidoso, que bebía de los riffs de Leño y de la visceralidad de Eskorbuto, pero que podía combinar las frases más brutas y lapidarias con unos versos inspirados y costumbristas a la altura de Miguel Hernández o Antonio Machado. Consiguieron llenar el Palacio de los Deportes (actual Movistar Arena) el 8 y 9 de noviembre de 1996 sin apenas promoción. Y es que, gracias al boca a boca, todo el mundo se había rendido a sus pies. Gustaban a punks y rockeros, heavies y hi-

ppies, pijos y bakalas, a tu hermana y a tu cuñado. Era lo que debería ser cualquier músico: un tío de la calle, auténtico, que había logrado transmitir sus inquietudes a una juventud que las hizo propias. Allí no había artificios de agentes de marketing trajeados con sus estudios de mercado. Los medios no tuvieron más remedio que rendirse a sus pies. Y su discográfica, DRO (absorbida por Warner), no volvería a ponerle pegas a ninguna exigencia.
UOHO SE UNIRÍA oficialmente a Extremoduro como guitarrista, productor y coautor de la música. Robe había encontrado a su mano derecha, y tras años dando tumbos lograría asentar por fin una formación estable junto a José Ignacio Cantera (batería) y, unos años después, Miguel Colino (bajo). El salvajismo inicial de la denominada “época del caos” había terminado. Seguirían el directo “Iros todos a tomar por culo” (directo, 1997), y los discos de estudio “Canciones prohibidas” (98) y “Yo, minoría absoluta” (02), además de los recopilatorios “Grandes éxitos y fracasos” (04).
AQUÍ VENDRÍA UNA CRISIS creativa de Robe, que estuvo varios años sin verse
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capaz de componer una canción y aprovechó para escribir una novela, “El viaje íntimo de la locura” (publicada en 2009). Mientras tanto, Iñaki y el resto hicieron un grupo paralelo llamado La Inconsciencia de Uoho que terminó acuñándose simplemente como Inconscientes. Hubo muchas generaciones que se sumaron ya en el nuevo milenio. Hubo quien se aburrió y se bajó del barco. Y hubo quien volvió con el rabo entre las piernas con “La ley innata” (08), la catarsis tras años de sequía. Un disco conceptual, plagado de rock progresivo, sin duda su gran obra maestra. Seguirían “Material defectuoso” (11) y “Para todos los públicos” (13). En 2014, sin que ellos mismos lo supieran, dieron su última gira, con la que además de toda España recorrerían por segunda vez Latinoamérica (la primera había sido en 2012, apenas dos años atrás).
Robe en solitario
EN 2015 SE LANZABA “Lo que aletea en nuestras cabezas”, el primer disco en solitario de Robe, al que pronto seguiría “Destrozares, canciones para el final de los tiempos” (16). Había montado una nueva banda con músicos de su tierra. Jóve-
nes, con ideas nuevas y mucho talento: el intrépido violín de Carlitos Pérez, el bajo y los vientos de David Lerman, la eficiente batería de Alber Fuentes, la portentosa voz aguda de Lorenzo González y las teclas de Álvaro Rodríguez Barroso (con, además, una gran maña para la producción).
CON ELLOS LLEVÓ sus canciones a otro nivel, dejando en estos dos primeros discos la guitarra en un plano acústico y totalmente secundario, y cediendo el protagonismo a otras instrumentaciones y sonidos, más cercanos al folk. Tras recopilar aquellas canciones en el directo “Bienvenidos al temporal” (18) volvió a ensayar con Extremoduro, pero la cosa ya no fluía. Fuera por la razón que fuese, decidieron deshacer el grupo con una gira de despedida que, por culpa de la crisis sanitaria de 2020, nunca se pudo realizar. Aquello llevó a un lamentable cruce de comunicados entre Robe, Uoho y Live Nation que se zanjó con una enemistad aparentemente insalvable entre los músicos y una denuncia de la promotora a Iniesta (quien, por suerte, fue absuelto).
ROBE RETOMÓ su banda en solitario añadiendo la destreza de Woody Amores a la

guitarra eléctrica, con quien transportarían el proyecto hacia un rock progresivo y sinfónico en “Mayéutica” (21, la excelente segunda parte de “La ley innata”) y “Se nos lleva el aire” (23). Cada vez que parecía que había tocado techo, nos callaba la boca. Fue capaz de sorprender hasta el último momento, reinventándose a base de experimentación, arreglos bestiales y letras sublimes. Era como un Rey Midas de la música.
A ROBERTO INIESTA, por suerte, le llegaron muchos reconocimientos en vida. En septiembre de 2014 recibió la Medalla de Extremadura, máximo galardón que otorga esta comunidad autónoma, momento que aprovechó para pedir “locales de ensayo para los chavales”. En febrero de 2024, el Museo del Prado de Madrid hizo un vídeo con imágenes de Velázquez, Tiziano y Caravaggio junto a la música de “El poder del arte”, aquella canción en la que afirmaba que “tal vez, si pudiera hablarte de si fuera cierto que el poder del arte bien nos pudiera salvar de una vida inerte, de una vida triste, de una mala muerte”. En marzo de 2024 recibió las Cerezas de Oro, máximo galardón que otorga el Valle del Jerte (Cáceres) por su promoción de la zona (diez años atrás había recibido el Premio Picota del Jerte
en 2014 por “su autenticidad y difusión de la región”).
ASIMISMO, como afirma la nota de prensa de su defunción, estos últimos meses “han cristalizado y confluido muchos reconocimientos en torno a tan irrepetible figura, fruto todos ellos de una impecable trayectoria profesional y ética” como la Medalla de oro a las Bellas Artes 2024, el nombramiento de Hijo predilecto de Plasencia, los locales de ensayo Roberto Iniesta en la antigua iglesia de San Juan (en respuesta a la petición de Robe el día de la Medalla de Oro en 2014) o la inauguración de la Avenida Roberto Iniesta en Plasencia.
A SU MUERTE ha habido innumerables reacciones de todo tipo. Todos los partidos políticos de su ciudad natal le han dedicado bonitas palabras (y es que, como apunta el comunicado, es “capaz de poner de acuerdo a PSOE, PP, Unidas Podemos y Vox”). Músicos de todas las edades y estilos se han acordado de él, desde Bunbury hasta Parabellum pasando por Estopa, Fermín Muguruza, Rubén Pozo, Amaia Montero o su querido Fito Cabrales.
IÑAKI ANTÓN, tras ponerse él mismo a cantar bajo el simple nombre de Uoho y tener que retirarse temporalmente por padecer covid persistente, había anunciado hacía apenas unas semanas que tenía
un proyecto nuevo llamado Rebrote con Jaime Moreno a la voz. El mismo día de la muerte de Robe (casualidades de la vida) ha sido ingresado en el hospital por una intervención quirúrgica programada: “Si todo va bien, requerirá un tiempo de reposo y convalecencia”, explica en sus redes sociales, pidiendo “paciencia” y “comprensión” durante su recuperación. Horas después, ha compartido una canción nueva titulada “Cuando no estás tú…” (una balada que, a pesar del título, no parece hablar sobre Robe, a juzgar por frases como “…y recuerdo que te dejé sola”) con una foto de él y Robe juntos y la siguiente dedicatoria: “Allá donde estés… Esperamos que te guste”.
NOS HA DOLIDO mucho su pérdida. Se han esfumado las esperanzas de escuchar nuevas canciones o asistir a nuevos conciertos. Se han muerto con él recuerdos que van desde nuestra adolescencia hasta nuestra historia reciente. Su música y su poesía estuvieron a nuestro lado cuando nos sentimos raros, marginados, tristes o cabreados. También cuando estuvimos eufóricos, borrachos y enamorados. Incluso cuando fuimos rebeldes y nos atrevimos a soñar con un mundo mejor. Gracias por tanto, Robe. J.C.
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Joyce Manor I Used to Go to This Bar
PUNK POP / El nombre de Joyce Manor aparece en el cartel del próximo Coachella, el epítome de los macrofestivales brilli-brilli, pero la banda no olvida sus raíces ni de dónde viene. Ahí está el título de su nuevo trabajo, “I Used to Go to This Bar”, un guiño al Fern’s de Long Beach, un garito con solera punk que bajó la persiana después de la pandemia. Hay mucha nostalgia en este séptimo trabajo de estudio, el primero con su amigo Brett Gurewitz a los mandos en el estudio. Con el guitarra y cofundador de Bad Religion salieron de su zona de máximo confort, el de las guitarras distorsionadas y los ritmos alborotados, para hilar mucho más fino y trascender el punk pop. En la confesional “All My Friends Are So Depressed”, por ejemplo, se arriman como nunca a The Smiths, con unas
guitarras limpias y, sobre todo, unos arreglos preciosistas. A sus órdenes han conseguido brillar como nunca en piezas incontestables como “Falling Into It”, “After All You Put Me Through” y, sobre todo, el estribillo de “Well, Whatever it was”, una canción para todos los públicos alegre y positiva (“no importa lo lejos / te encontraré”) con un gran estribillo y unas armonías vocales deliciosas. Lo peor que puedo decir de este disco es que solo tiene nueve canciones despachadas en menos de veinte minutos, ocho si tenemos en cuenta que “Well, Don’t It Seem Like You’ve Been Here Before?” es una versión bien grabada de la pretérita “Fuck Koalacaust” (incluida en el recopilatorio “Songs From Northern Torrance” de 2020) a la que han añadido una armónica weezeresca. Esa brevedad, en realidad, juega a su favor porque este disco, como mis favoritos “Never Hungover Again” (14) y “Cody” (16), se pueden escuchar del tirón una y otra vez. Puede que ahora los veamos subidos en grandes escenarios, y cada vez más, pero su corazón sigue en la barra de ese bar punk. luis benavides

ROCK / Si Damiano David fue el primero en explorar su faceta más vulnerable y pop fuera de Måneskin, ahora es Thomas Raggi quien toma la palabra con “Masquerade”, su debut en solitario: un disco breve, directo y plagado de invitados de lujo. “Masquerade” es transparente en sus intenciones y Raggi no lo oculta, convirtiendo el álbum en una declaración de amor al rock desde sus cimientos. Prueba de ello es el arranque con “Getcha”, un cañonazo clásico con Nic Cester (Jet) al micrófono y Chad Smith (RHCP) marcando el pulso desde la batería. El disco no pretende reinventar el género ni disimular sus influencias; al contrario, se apoya en ellas con orgullo, bebiendo del hard rock noventero, el rock de estadio y el riff como motor principal. En este planteamiento resulta imposible obviar la alargada sombra de Tom Morello, productor ejecutivo y mentor creativo del proyecto. montse galeano

7 7
ROCK / Para este excitante tributo, el sello convocó a artistas de todas las latitudes entre las que encontramos a los alemanes de Grin y Daevar, los argentinos IAH y los estadounidenses Author & Punisher y Between The Buried And Me, etcétera. Si bien se adivina complicado hacer un mal disco en base a las canciones de este álbum que funciona como referente cultural, debemos decir que a pesar de que cada tema está encarado por un artista diferente, el conjunto mantiene la coherencia y buena parte de la magia de la versión original, incluso apuntando un puñado de covers para guardar en una cajita de cristal (“Mr Self Destruct” por Black Tusk, “A Warm Place” por IAH, “Closer” por Daevar, “The Becoming” a cargo de Dreadnought, “Hurt” por Between The Buried And Me, “Piggy” por Thief). Tras esta placentera escucha, cabe pensar en cuál será el próximo paso de esta zaga que despierta tanta curiosidad como entusiasmo. adriano mazzeo


Dani dicostas
Amores Pasajeros
El Volcán
POP / Rendida ante la inmensidad del momento. A su dolor y su gloria. Dani Dicostas llora, baila y celebra a sus “Amores Pasajeros” “¿Estás triste o solo estás cachonda?” nos preguntan los nueve orgasmos que dispara su tercer largo. Deshojando los pétalos de “Mucho para ti”, entre violines y guitarras eléctricas, elementos dominantes en la producción del disco; la encontramos bajo los focos de una vulnerable e irreverente chanson hecha para las que estamos perdidas. Y a la vez, somos irremediablemente sexys. En apenas media hora, la viguesa es capaz de crear una radiografía narrativa y sonora de infinitud de chispazos. De la pletoria grupal del romántico “Estadios”, o la ansiedad pop global de “Desde otro lugar”, himno de mochileros y nómadas digitales. Hasta el distor-
sionado, oscuro y de sensación infinita “Ya no llueve”. Demasiado vulnerable para una femme fatale. Demasiado armada como para ser una más. Dani agarra su guitarra a punta de pistola para sentenciar a quien le arruine su felicidad. Entre riffs, sintes distorsionados, algún que otro glitch y la impetuosidad de las teclas, la cantante presenta con “Bye Bye”,el single que mejor define la filosofía del largo, un réquiem al presente. De sonido vanguardista y melodía clásica. El solo de jazz de “Amores Pasajeros”, compuesta en la época de su anterior disco “Postdata”, nos despide con la canción más desnuda de la trayectoria de la artista. Aquí abandona promesas, la presión de una estética, y acepta su naturaleza. Renunciando al producto para abrazar su humanidad. Eso es exactamente lo que hace de dani dicostas una rara avis entre las divas pop. Su capacidad de entrar a tu habitación como una amiga con la que te sientes identificado, para lo bueno y para lo malo. Pero que a la vez ves como una estrella, con demasiado talento orbitando como para no estar brillando. martín p corral

Zu Ferrum Sidereum House Of Mythology
ROCK / “Ferrum Sidereum” es un largo trabajo de unos ochenta minutos, en el que el trío no sólo muestra una capacidad indiscutible de conmover con la profundidad de sus composiciones, sino que se desnuda al completo, yendo hacia donde la música los guía; moviéndola entre silencios y truenos, subiendo cordilleras o buscando agazapados en los rincones de una habitación abandonada. Estos colaboradores de Mike Patton, admirados por John Zorn, a ratos suenan a unos hippies pasados de anfetaminas, luego a unos viejos lobos soñando con poder mantener su sanidad mental a través de dispensar un nivel de distorsión capaz de seducir a un fanático de Sonic Youth o uno de Napalm Death. Nadie sabe realmente a qué suenan Zu, pero es fácil decodificar este sonido siempre y cuando estés abierto a una experiencia al límite, sin preconceptos.
adriano mazzeo

8
La Banda Trapera del Río Mentemblanco Kasba Music
PUNK ROCK / Existe un acuerdo generalizado en la escena punk estatal sobre el tercer disco de La Banda Trapera del Río, de 1995: lo único malo era su portada. No era fea, pero, con el máximo respeto a su autor, el gran Miguel Ángel Martín, su estilo gráfico no cuadraba con la música del cuarteto de la periferia de Barcelona. Kasba Music enmienda el error de cálculo lanzando una edición de treinta aniversario con nuevo diseño más acorde con la propuesta de La Trapera. Las diez canciones también han sido remasterizadas para la ocasión, dotando de mayor garra y crudeza a algunos clásicos de la banda como el tema titular u otras como “Sábanas sucias”, “Aluminosis corporal” o “Yonky Palace”. Si bien en sus inicios a mediados de los setenta el cuarteto de Cornellà de Llobregat sonaba garajero y caótico, en los noventa sonaban más pulidos y maduros. Malditos nacieron y malditos resucitan de nuevo. jordian fo

INDIE POP / Kula Shaker cogen definitiva carrerilla y confirman la efervescencia de su creatividad. Los británicos van a ritmo de disco cada dos años, desde que viera la luz aquella notable obra de título “First Congregational Church of Eternal Love and Free Hugs” (22) que significó su resurrección definitiva, publicando ahora el octavo álbum en el casillero de Crispian Mills y compañía. “Wormslayer” Vuelve a entremezclar misticismo, psicodelia, texturas vintage y olor a incienso con indie-pop de guitarras y los impagables teclados del recuperado Jay Darlington, en lo que viene siendo santo y seña del combo desde que debutara en los noventa. Pocas sorpresas, por tanto, en la nueva entrega de los londinenses, que a cambio mantiene un nivel más que aceptable. Once nuevas canciones en las que las alargadas sombras de George Harrison y Deep Purple aparecen de manera reiterada para confirmar las obsesiones del cuarteto. raúl julián

INDIE ROCK / Después de más de dos décadas de carrera y con su cénit compositivo focalizado tiempo atrás, cualquier entrega de The Cribs cumple con unas premisas que parecen estipuladas de antemano. Por un lado, cabe aceptar que las sorpresas y la asunción de cualquier paso fuera de su zona de confort resulta del todo improbable. Los hermanos Jarman parecen abonados a ese indie-pop de férreas guitarras y sonido sólido, definiendo unas líneas por las que supuran, con frecuencia, melodías que no hacen sino sazonar el producto. Escasez de ideas, por tanto; pero, al mismo tiempo, los británicos son capaces de certificar cada una de sus entregas con la solvencia y el acierto suficientes como para dar de paso la referencia en cuestión. Y es que, en ese universo en el que se mueven The Cribs, parece tan innegociable una premisa como la otra. “Selling A Vibe” hace ya el noveno álbum de los de Yorkshire y confirma la teoría. raúl julián

ROCK / No cuesta creerte a este quinteto granadino. Es fácil empatizar con sus canciones desde la primera escucha. Se nota que Toni Jiménez, su vocalista, guitarrista, teclista y compositor principal, no es precisamente un talento emergente. Lori Meyers, Carlangas o Niños Mutantes saben bien de lo que es capaz. Nosotros también deberíamos haberlo sabido desde su anterior álbum, aquel debut (“Habitación”, de 2023) que nos pasó completamente desapercibido. Otro motivo para conferirles devoción: en ningún momento aburren. Son solo ocho canciones y ninguna sobra ni redunda. En treinta y uno minutos producidos por Jaime Beltrán (Nacho Casado, Pájaro Jack, Sr Chinarro) con su habitual buen hacer, Nievla muestran capacidad de seducción y delimitan territorio propio con herramientas que en otras manos serían arcilla para moldear indie tópico y profiláctico. Conviene seguirlos.
carlos pérez de ziriza

7
Imarhan Essam Wedge Records

WORLD MUSIC / Tras su absorción sensorial, “Essam”, el nuevo y cuarto disco de Imarhan, representa una nueva oportunidad para utilizar la música para valorar el factor humano. Influidos por conflictos sociopolíticos que los persiguen desde largo tiempo, el grupo junto al productor Maxime Kosinetz (Amadou et Mariam, Tinariwen) crearon una obra celebratoria de una coyuntura cultural que por más ajena que parezca desde algunos sectores de Occidente, finalmente logra comunicar un tipo de fuerza y entereza conmovedora. “Essam” devuelve el beat contagioso clásico del grupo, puesto ligeramente en suspenso en “Aboogi” de 2022. También incorporan elementos de electrónica, que nos ayudan a conectar de mejor manera con el alma de estas canciones portadoras de magias sentimentales. Ni hablar de las palmas protagonistas, recurso perfecto para dar calidez y lograr que el oyente se sienta “invitado” a la propuesta. adriano mazzeo



1 Romàntic Dimoni Primer Moviment
2 Dharmacide Tougher Than The Rest
3 Bernal Vida y milagros
4 Fermin Muguruza Madrid 15-02-2025 Akelarre Antifascista
5 La Plazuela Lugar Nº0 (D.L.Y.)
6 dani dicostas Amores Pasajeros
7 Natalia Lacunza N2STAL5IA
8 Rojuu #Tonyo4ever
9 Javier Corcobado Soledad y Solitud
10 Me And The Bees Siempre igual
1 Fred Again.. USB
2 Joyce Manor I Used To Go To This Bar
3 Dry Cleaning Secret Love
4 De La Soul Cabin in The Sky
5 Sleaford Mods The Demise of Planet X
6 The James Hunter Six Off The Fence
7 A$Ap Rocky Don’t Be Dumb
8 Zach Bryan With Heaven On Top
9 HEALTH Conflict DLC
10 Tom Smith There Is Nothing In The Dark, That Isn’t There In The Light

Jesse Sykes & The Sweet Hereafter Forever, I’ve Been Being Born Ideologic Organ
COUNTRY FOLK / El reencuentro, catorce años después, de Jesse Sykes con su ex, el guitarrista Phil Wandscher, trabajando juntos de nuevo para ofrecernos la cara más desconsolada, triste, melancólica, lenta y lacónica de su country-folk. Tono comatoso que se mantiene a lo largo de todo el disco y que acaba lastrándolo definitivamente, convirtiendo su escucha en algo casi militante. Y es una pena porque el álbum tiene destellos de gran calidad. Canciones como “Gentle Chaperone” junto a Marissa Nadler, “Winter’s Empty Pages” o su cierre con “A New Medium” son una buena muestra de ello. Pero la reiteración de las formas a lo largo de sus cuarenta y cinco minutos lo convierten en un hueso muy duro de roer. Unas formas basadas en el contrapunto entre el tenue y dulce fraseado de la vocalista, con los arpegios y punteos de la guitarra. Duelo que funcionaría de forma limitada y que precisaría de momentos de mayor sacudida. don disturbios
6

8
ROCK / Con la modestia de quien no exhibe músculo sino corazón, los valencianos afianzan en este segundo largo su ya característica paleta íntima y nerviosa, construyendo sin concepto fijo, pero con latido fraternal un escrutinio clínico y melancólico de los sinsabores de lo cotidiano. La nostalgia como refugio y trampa, la amistad, la dificultad de imaginar un futuro, la precariedad y la identidad se hermanan con voces ajenas (Firmado Carlota, Pumuky, Fin del Mundo), experimentos electrónicos (“Una amistad perdida”), confesiones robadas (“Nunca quise”) y reivindicaciones lingüísticas (“A la palma de la teua mà”) hasta darnos el mejor bocado de su literatura emo. Si hay un corolario que Avo, Nogués, Carlos y Mickele quieran aseverar es su deseo por transmitirnos las ganas de seguir adelante, de encontrar pequeños milagros en la praxis diaria y en la incógnita. No señalan el destino, pero sí el valor de la travesía. fran gonzález

Romàntic Dimoni
PRIMER MOVIMENT
Propaganda Pel Fet!
POP ROCK / La sinceridad es un ejercicio casi suicida en la sociedad actual. Por eso, la ternura y el cariño son actos de rebeldía frente a la doctrina de lo fugaz, de la superficie. Ese es el emblema de Romàntic Dimoni, —RO.DI para los amigos— el nuevo proyecto de Carles Caselles, quien fuera líder de la banda valenciana Smoking Souls. El de Pego demuestra su fe con “PRIMER MOVIMENT”, un disco lleno de sonoridades nuevas, pero con la esencia intacta: canciones explosivas con letras basadas en la introspección y la intensidad. Un contraste necesario que convierte las melodías de cada tema en un grito de auxilio y, a su vez, en una mano tendida a quien se atreve a escucharlas de verdad. Los doce temas del álbum recorren cuestiones como las relaciones interpersonales o la salud mental en el sistema actual mientras las guitarras, la percusión y los beats sacuden al oyente

Ana Curra La Última Cena de Parálisis Permanente Autoeditado
POST PUNK / Ana Curra se rodea de trece apóstoles muy actuales para volver a mirar “El Acto” (82), uno de los trabajos más importantes de su trayectoria y piedra angular de Parálisis Permanente. La madrileña otorga una nueva vida a un disco que nació adelantado a su tiempo y que, en esta nueva etapa, no muestra desgaste alguno ni luce fuera de lugar. Se trata de un homenaje que acerca el disco a la actualidad, tendiendo puentes en concierto con las nuevas generaciones. Pese a la diferencia de años, hay más unión entre pasado y el presente de la que cabría pensar, como marcan las aportaciones de componentes de Bala, La Plata, La Élite, Camellos, Biznaga, VVV (Trippin`you) o Buenos Vampiros, entre otros. Y otro acierto es alterar la secuencia original, algo que aporta dinamismo y hace crecer estas canciones entre quienes no las conocían.
daniel pose

en una especie de contradicción fantástica — uno de los ejes del disco. El rumbo, aún indefinido, del nuevo proyecto de Caselles le ha permitido explorar un mundo completamente nuevo. La ausencia de estilos predominantes y de expectativas convierten “PRIMER MOVIMENT” de Romàntic Dimoni en una aventura experimental que atraviesa desde los sonidos más crudos a las melodías más atmosféricas.

Ruth Blacksheep Bakers Ink
ROCK/ “Blacksheep” se presenta como una carta protesta firmada con sangre hacia el abuso de poder recibido, una pieza con la que destruir las sonrisas forzadas, la dulcificación de las almas y apostar por la autenticidad. Grabado en Bath, en cinta analógica, en los Real World Studios fundados por Peter Gabriel y con Rafa Sardina como ingeniero de sonido. Se trata de un disco que busca atrapar de un solo golpe el sonido de banda en directo en todo momento y presentarse ante el público de la forma más orgánica posible. Una pieza sólida de rock alternativo que evoluciona poderosa desde la cruda apertura que es “I Hate My Life”, junto al coro de adolescentes de la Fundación Alice Cooper; se siente maximalista, orquestal y teatralizada en “Don’t Break My Heart”; se vuelve íntimo para hacerte viajar por una esencia glam rock en “The Night After Tonight” o sube decibelios para romper baquetas en “Hey!”. alex jerez 7

7
Todo para dar forma a un mensaje que vertebra todas y cada una de las canciones del álbum: la colectividad como única forma de entender todo lo que ocurre. Por eso el amor tiene un peso tan relevante: no como un concepto romántico, sino como una expresión desmedida de colaboración y de cuidado al otro, tan necesario para seguir avanzando. joan sánchez
Courtney Marie Andrews Valentine Thirty Tigers
FOLK-COUNTRY / Esa facultad que posee la música para sustituir el diván psicológico por el proceso creativo, suma de la mano de la compositora estadounidense un nuevo capítulo con este trabajo, convertido en refugio de curvos y dolorosos pasajes biográficos que se despliegan entre los surcos de un álbum que supura congoja e incertidumbre. Integradas en ese evidente viraje desde los campos clásicos de los sonidos de raíces -todavía perceptibles en su repertorio- a un espacio más atmosférico y por momentos espectral, las deliciosas canciones aquí recogidas se exponen sobre una bucólica inquietud, aspecto compartido con, por ejemplo, Laura Marling o Sarah Jarosz, que dilata sus lindes a través del pop o de recatadas maniobras experimentales. Haciendo honor a su nombre, “Valentine” es un disco dedicado a la complejidad del amor, pero esencialmente representa una cartografía de la caída y de la reconstrucción. kepa arbizu

Ya no se trata solo del futuro del drill o de la supervivencia del grime. Con esta lista hago un pequeño repaso por figuras, algunas más underground que otras, que llegan al 2026 con las armas recién cargadas y muchas ganas de disparar. alex jerez
1 Jim Legxacy “new david bowie”
2 Sixzino “passout”
3 Dave “Fairchild”

4 Feng “Cali Crazy”
5 Pierre “Otherside”
6 Cristale & Toddle T “Ready 2 Go”
7 Fakemink “Fidelio”
8 Krept & Konan “Tally Not Krept (Krept freestyle)”
9 EsDeeKid “Century”
10 SINN6R “Personally”
11 YT “Make It”
12 Fimiguerrero “Yesterday”
12 Finessed “Linked In”
12 Leif Maine, Lex Amor & L.A. Salami “SOY 2.0 (feat. Wu-Lu)”

Touch Run For Cover Records
HARDCORE / El fenómeno Turnstile debería servir para destapar un montón de propuestas de hardcore y punk igualmente atrevidas y rompedoras. Pienso en bandas hermanas como Angel Du$t, que ahora lanzan un fantástico sexto largo. Con el carismático Justice Tripp como único miembro fijo, Angel Du$t entregan en este “Cold 2 The Touch” un artefacto agresivo e inmediato con las extravagancias justas producido por Brian McTernan (Snapcase, Converge). Así, los primeros cortes, como las pegadizas “Pain is a Must” y “I’m the Outside”, exponen una banda de rock’n’roll con velocidad hardcore y ganas de juerga. Su cara más intrépida, en la onda de sus admirados Faith No More, asoma a partir de la brillante “Jesus Head”. A partir de aquí el álbum se vuelve mucho más líquido y estimulante, con piezas como la progresiva “DU$T”, la ochentera “Nothing I Can’t Kill” y la mutante “Man On Fire”. luis benavides

Foyone Manolito Taste The Floor Records

RAP / Foyone cambia de tercio y tras el magno y significativo “Demoni” desacelera conceptualmente con “Manolito”, su noveno álbum como solista, donde metaforiza la tortuosa relación con su mente con Wilson, la pelota convertida por el protagonista de la película “Naúfrago” en su amigo imaginario. El concepto aquí no actúa como un todo sino que es mucho más liviano y no recorre al disco íntegramente, pareciendo más un mero ambientador de adorno. “Manolito” no es uno de los mejores discos de Foyone, es menos metódico y la densidad existencialista es sustituida por una mayor ligereza y accesibilidad, aunque el suelo está lo suficientemente alto para que sea un álbum digno de escuchar, con buena sonoridad comandada por Ciclo, Sceno y Blasfem y ciertos grandes pasajes como la fiereza up-tempo de “Tampax”, el g-funk de “Sacrificio” y el malditismo inseguro boom-bapero de “Mamada sin Dientes”. daniel caballero 6

Fred Again… USB Atlantic Records
ELECTRÓNICA / Por qué negarlo: es su mejor álbum, si es que la categoría encaja con este especialísimo “USB”. Es el más destacado, al menos desde el inicio de su tríada mágica “Actual Life”, estrenada al comienzo de la década, y una serie que fue perdiendo fuerza con el tiempo y que encontró un punto y aparte en “Secret Life” (23), junto a Brian Eno. “USB” es un inusual gesto de continuidad en la era del streaming: un disco vivo, mutable, en permanente construcción. Los temas nacieron hace tres años. En directo, cambiando con los lives y publicándose antes del lanzamiento en versiones muy distintas a las finales. Fred Again.., afamado productor, necesitaba un espacio para compartir música constantemente. El proyecto final son dos horas brutalmente producidas. Su impacto no se medirá solo en números, sino, tal vez, en cómo otros productores empezarán a replantearse qué significa publicar un disco en la era de los stories. Un “present continuous”. El arranque de “USB” no se anda con rodeos. “I Luv U”, junto a Wallfacer, es un fiestón
de techno oscuro, divertido y frontal, de esos que funcionan tanto a las cuatro de la mañana como en auriculares grandes en el metro. A partir de “solo” (Blanco) aparece el Fred más reconocible: pistero, sí, pero sostenido en esos ‘loops’ de voz que animan cualquier mal día. En los cortes junto a BIA el álbum empieza a hacer cierta bola noventera, como si el músculo ganara terreno a la sorpresa. Recupera pulsaciones con Sammy Virji y Winny, y se desmelena del todo con Ca7riel & Paco Amoroso. Vaya trío. Eso sí, donde Fred Again.. resulta imbatible es con Kettama y Shady Nasty: “Hardstyle 2” es, sin discusión, uno de los momentos más memorables del largo. Le siguen con solvencia la poderosa “Ambery”, firmada junto a Floating Points, y “Facilita”. El cénit llega con “leavemealone”, junto a Baby Keem, cuando todo encaja: tensión, “groove” y ese sentido del clímax que el británico maneja como pocos. El álbum avanza como una noche de fiesta bien planificada: house, hip hop, algo de downtempo y, por supuesto, su base de UK garage. Un buen retrato del espíritu rave en el que anda metido el productor. Hace tiempo que el tipo perdió la virtud emo de sus primeros discos. La cambió por el baile. Ya no vive encerrado, ni parece cargar con los mismos demonios: gira sin parar, conecta con multitudes y se divierte en sus sets. Es su nueva verdad. yeray s iborra

Zach Bryan With Heaven On Top Belting Bronco Records
AMERICANA / Un doble álbum que hace honor a todos los tópicos de los discos que se extienden más allá de los catorce cortes. Primero porque resulta innecesariamente largo, y segundo porque muchos de sus temas parecen esbozos inacabados que en su mayoría no llegan a los tres minutos de duración. Canciones que hubieran podido dar mucho más de sí con un mayor desarrollo y desmelene y que, por tanto, no acaban de explotar del todo. Y eso que en esta ocasión su autor no ha escatimado en revestirlas de una producción inflamada, de esas que busca de forma descarada el ser radiada hasta la saciedad a golpe de arreglos. Un sonido que te traslada a los discos noventeros de Tom Petty (“Slicked Back”) o Bruce Springsteen (“Appetite”) y que ha estandarizado su propuesta, quitándole ese barniz de autenticidad que resultaba una de sus mayores bazas. Por eso no es una casualidad que se haya apresurado en editar

Al Safir Príncipe
RAP / Tras “Black Ops” (24) y un reguero de colaboraciones en 2025 Al Safir, el rapero madrileño originario de la sierra, publica sorpresivamente su cuarto álbum titulado “Príncipe” que aguanta su estatus suponiendo un tiro seguro en la discografía del rapero madrileño, más sofisticado y profesionalizado en ese estilo gris plomizo del rap de la capital, ansioso, fuertemente vivencial y autobiográfico, sin filtros amables y nulas concesiones comerciales. Sus fraseos son ráfagas insufladas de fortaleza discursiva y chulesca (“Llega el halcón maltés / vuelan los cuervos” rapea en “Príncipe de Capitales”), pero redundando sin variar en exceso la receta que le hizo conocido, con la excepción de la inclusión de la sampledelia en “Last Christmas” y “Síndrome de Stendhal”, aportando ventilación e interesantes texturas melosas que actúan como un buen ligazón con sus rapeos ansiosos.
daniel caballero

una versión acústica y esquelética del disco, en busca de redención entre sus fans más longevos. Un perdón que se ha granjeado mostrando su faceta más verdadera e íntima, donde las canciones ganan enteros. “With Heaven On Top” se me antoja, por tanto, un álbum fallido que hubiera podido ser mucho más de lo que ofrece. Aunque es posible que eso a Zach se la traiga al pairo dado el momento en el que se encuentra.

Dharmacide Tougher Than The Rest Autoeditado
SHOEGAZE / Recordamos
“Cult Band Member” (21) casi como un error del sistema. Un disco demasiado nostálgico para ser actual y demasiado bueno para ser nuestro. ¿Ocurrió realmente o lo soñamos todos? Dharmacide confirman lo primero con un segundo disco en el que aseveran su rol como una de las figuras fundacionales de esta sobrevenida camada de shoegaze nacional. Bajo la directriz de Carlos Elías (Alcalá Norte) y con la colaboración de Pablo Fergus, construyen ante nuestros ojos la reminiscencia de un sonido tan ajeno como cercano, conjugando sus referentes hasta dar con un cancionero que habla de soledad, frustración, duda y resistencia emocional. Noches interminables, incertidumbre, presión profesional y la sensación de estar estancado son el telón de fondo de este agridulce regreso en el que la esperanza prevalece a la sombra. fran gonzález 8

7
El único artista en la actualidad capaz de coger el relevo a los grandes nombres del género en las mayores arenas. Y todo gracias a esa enorme capacidad que ha demostrado a la hora de conectar con el gran público. Lo suyo no ha ido de complicarse la vida, sino de ofrecer con pasmosa simpleza un rock americano de marca blanca apto para todos los públicos. don disturbios
HEALTH CONFLICT
DLC Loma Vista
INDUSTRIAL / “CONFLICT DLC” es el disco más directo de esta exitosa era de la banda y tiene a la vista un componente que hace que su propia antropología suene coherente: el disco suena a Downtown Los Angeles, el “vecindario” que vio nacer a la banda. Cuando pensamos en California, difícilmente aparecen megaestructuras que dan sombras eternas, sórdidas esquinas en las que el peligro se puede oler y almas perdidas en los más oscuros secretos del capitalismo, todas estas formas de describir al desangelado centro urbano que asegura ser lo contrario y termina siendo la oveja negra de la geografía estatal. A un poco de todo esto y a mucho romanticismo brutal suena “CONFLICT DLC” Aunque tiene una buena ración de medios tiempos, es este un trabajo de total dinámica, en el que las canciones forman un convoy a ritmo constante por una carretera perdida en la nocturnidad. adriano mazzeo

8
SOUL / Exento, gracias a su condición de clásico contemporáneo, de cualquier déficit asociado a la reiteración, el actual disco del británico es un reencuentro que se percibe con el entusiasmo de una eterna primera vez. Enunciada por una melódica, pero pedregosa, voz, su interpretación ejerce como emisaria de unas características heredadas de los dulces ritmos de Sam Cooke o del vigoroso romanticismo encarnado por Jackie Wilson. Espacios que, pese a mayoritarios, son completados a través del adictivo dinamismo del rhythm and blues mientras que la estremecedora “Particular” se presenta bajo una desnudez cubierta de velos jazzísticos. Al igual que nadie alude al supuesto anacronismo de unos sentimientos que, aunque formulados desde múltiples estancias, siempre apelan a la misma esencia, hay músicas exoneradas de cualquier fecha de caducidad, porque lo suyo significa una traducción de emociones. kepa arbizu
Los madrileños encaran una nueva etapa, la que debe llevarles hasta su segundo larga duración. Aprovechando el momento, les preguntamos por los discos de su vida y este es el resultado.



Sobrinus Zapin (1998)
(Admin) Puedo decir que este es el disco que me hizo coger un bajo por primera vez en mi vida y que se trata del mejor grupo de la historia de la Comunidad de Madrid. Sobran las palabras.

Fiona Apple Tidal (1996)


(Laura) Un disco de 1996 al que llegué con quince años y con el que me adentré en la discografía y la figura tan hipnótica de Fiona. “Tidal” concentraba todas las cosas que en ese momento me interesaban: rock, piano, melodías preciosas y letras llenas de metáforas y emoción.

Los Suaves Maldita sea mi suerte (1991)
(Barbosa) Es complicado elegir un álbum como favorito, pero hace tiempo que, siempre que pienso en eso, sin duda me viene a la cabeza este de Los Suaves. En mi opinión reúne los elementos que hicieron a Los Suaves ser una de las bandas más acojonantes de la historia de la música española.

Linkin Park Meteora (2003)
(Carlos) Yo tenía catorce años, venía del piano clásico de conservatorio y, cuando apareció este disco, fue mi puerta de entrada a todas las bandas de la escena hegemónica de nu metal que imperaba en aquella época, y más importante, hacia el mundo de la guitarra eléctrica en general, del que por suerte ya jamás saldría.

Joaquín Díaz & Quarteto de Urueña Cantares de Tetuán (2011)

(Rivas) Durante un tiempo perseguí a Luis Delgado —miembro del Quarteto— allá donde fuese. Unas veces presentaba antiguos instrumentos en salas de conferencias, otras veces ejecutaba piezas que aparecen mencionadas en “El Quijote”. A Joaquín Díaz, también vecino de Urueña, llegué más tarde y no he salido todavía.

Coro de Monjes del Monasterio de Silos Canto Gregoriano (1993)
(Rivas) Este doble compacto fue herencia de mi madre. A ella, según cuenta mi padre, le gustaba mucho, y desde adolescente me enganchó a mí también. Lo usaba para relajarme después de estudiar pal cole. Mi canción favorita de la recopilación es “Ave Mundi Spes Maria. Ave mitis, ave pia”. MS
Celebrado director de videoclips, Isaiah Saxon llega a nuestras pantallas con su primer largometraje, “La Leyenda de Ochi”, una cinta respaldada nada menos que por la productora A24 y por su estreno en los festivales de Sundance y Sitges.
HISTÓRICAMENTE marcado por su vocación artesanal y devoción por el efecto práctico, Isaiah Saxon ha pasado de dirigir cortometrajes y videoclips para gente como Björk, Dirty Projectors o Grizzly Bear a atreverse oficialmente a debutar en el largometraje con una fábula quimérica y ambiciosa que cristaliza sus obsesiones y caligrafía autoral. A juzgar por el tiempo que el proyecto ha tardado en ver la luz, nada menos que seis años, podemos decir que “La Leyenda de Ochi” es el trabajo de su vida; una obra que dialoga con la fantasía clásica sin caer en la nostalgia fácil y que defiende el cine hecho con paciencia y mimo en la era de la inmediatez. “Creo que la única forma de triunfar como cineasta es estar completamente obsesionado con aquello que haces”, nos cuenta Isaiah con respecto al tiempo que le ha exigido su propuesta. “Tengo la suerte de disfrutar siempre de cada etapa de un proyecto y en este caso ninguna ha sido para nada aburrida. He sacrificado, eso sí, muchas cosas de mi vida privada por esta película, pero también ha sido un trabajo muy poliédrico en el que cada
“La única forma de triunfar como cineasta es estar completamente obsesionado con aquello que haces” “

día se me planteaban retos distintos. En el fondo, envidio a esos directores que no escriben sus guiones, ni montan, ni producen y que simplemente llegan, dirigen y luego pasan a la siguiente película. Pero yo no soy así ni nunca lo seré”.
PARTE DE CULPA de que el rodaje de su ópera prima se haya alargado tanto es el anclaje de esta a una praxis creativa tradicional. Sin embargo, Saxon no cree necesaria la batalla entre la artesanía del oficio y las nuevas tecnologías, siendo ambos recursos totalmente complementarios entre sí. “Comencé en esto a través de los efectos prácticos porque me resultaban más divertidos y accesibles. Yo era un niño que solía dibujar todo el tiempo y de ahí pasé a esculpir. Esos fueron mis primeros pasos como cineasta independiente, aunque el CGI me despertaba mucha curiosidad. El problema es que en aquella época era muy caro y para hacer algo que no fuese demasiado amateur tenías que tener conocimientos avanzados. Con el tiempo aprendí a perderle miedo y lo he introdu-

cido gradualmente en muchos de mis proyectos”, continúa. “Creo que hay que dejar de demonizar el CGI, porque bien ejecutado puede ser muy útil. En la película, por ejemplo, teníamos claro que queríamos que el pequeño Ochi fuese real, pues tenía que sentirse auténtico y conectar de forma física con los actores, pero también empleamos mucho CGI para desarrollar algunos escenarios que no existían en la localización. Siempre va a ser el proyecto el que determine qué tipo de recursos necesitas y ninguno será nunca mejor que otro, sino simplemente más apropiado”.
DESDE LOS INHÓSPITOS Cárpatos rumanos y acompañado de un elenco de lujo (Helena Zengel, Willem Dafoe, Emily Watson, Finn Wolfhard), el novel cineasta nos plantea una extravagante y oscura oda a la empatía que por momentos nos retrotraerá irremediablemente a ese cine generacional en la que la fantasía sirve para hablar de soledad, crecimiento y vínculo. Saxon, además, lo hace sin caer en la trampa de la condescendencia ni el pa-
ternalismo narrativo. “Supongo que logro tal cosa porque no parto de un lugar nostálgico a la hora de elaborar esta historia”, apunta. “De hecho, tengo que confesar que no he visto nunca ‘Gremlins’, ni ‘Dentro del Laberinto’, ni ‘Cristal Oscuro’, y ‘E.T., el extraterrestre’ la vi por primera vez con veinticinco años. Pero sí que es cierto que esta última la entendí como el tipo de película de autor que querría ver y hacer en el futuro. Vulnerable, sincera, emocional... Esa clase de cine para adultos al que, de forma complementaria, los niños también pueden acceder. Siempre me han fascinado esas historias en las que el protagonista conecta con lo salvaje y extraño, mostrando así su lado más reprimido, frustrado y alienado, y eso me viene tanto del cine sutil y con subtexto de Powell y Pressburger como del primer Terrence Malick o Miyazaki, más que de experiencias cinematográficas de mi infancia”.
ES MÁS, EL PROPIO SAXON reconoce no estar seguro de qué pensaría su joven yo si en su día este se hubiese encontra-
do con “La Leyenda de Ochi” en el videoclub. “No tengo ni idea de qué habría opinado ese niño de esta película”, confiesa entre risas. “Yo me inicié en el cine con unos diez u once años y de aquellas me interesaban películas que, definitivamente, no eran para críos. ‘¿A quién ama Gilbert Grape?’, ‘JFK’, ‘Jungla de Cristal’… Por un lado, creo que habría apreciado la voluntad de mi película por resultar honesta, pero por otro lado habría pensado ‘No quiero criaturas adorables, dame violencia’ [risas]. En lo que respecta al público infantil de hoy día, ya he podido comprobar que la película solamente conecta con ese tipo de niños que tienen una atención más adulta y poseen la capacidad de enfrentarse a un relato lento con paciencia. Niños y niñas que todavía conservan intacta su curiosidad, su inocencia y su asombro. Suena pesimista, pero cada vez quedan menos de esos”. fran gonzález
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A LA CHITA CALLANDO, la plataforma Apple TV está reuniendo un catálogo de series de lo más destacable del panorama actual. Pues bien, apostar por la nueva serie de Vince Gilligan, creador de “Breaking Bad” y “Better Call Saul”, era a todas luces y de entrada una jugada con victoria asegurada. El argumento de “Pluribus” no es en sí muy novedoso. Son numerosas las obras de ficción que juguetean con el hecho de sobrevivir, en este caso sola, en un mundo que ha dejado de ser lo que era y en el que debes convivir con unos humanos que han quedado alienados en una especie de actualización sofisticada de “La invasión de los ultrapuertos”. Sin embargo, el acierto de Vince Gilligan reside en crear un entramado sin fisuras y en el que está muy bien trazada la relación entre los humanos alienados y los escasos supervivientes.

Pluribus
Vince Gilligan
En especial la que se crea entre su protagonista principal, una acertadísima Rhea Seehorn (“Better Call Saul”) y su acompañante alienígena de referencia encarnado por una irresistible Carolina Wyndra cuyos encantos pondrán a prueba al factor de resistencia de la primera. Todo un acierto resulta también la elección del colombiano Carlos Manuel Vesga como otro de los supervivientes en el cono sur al apocalipsis vírico. Su carácter estoico inquebrantable y su sentido de la moralidad se antojan como las únicas armas para luchar contra lo que parece una asimilación inevitable. Y su épico viaje a través de todo el continente americano para reunirse con la única superviviente que ha mostrado cierto interés en revertir lo sucedido, es uno de los mejores momentos de la serie. don disturbios

LOS ESPECTADORES de “Si pudiera, te daría una patada” no olvidarán fácilmente la interpretación Rose Byrne. La cámara de la directora, Mary Bronstein, lo enfoca permanentemente, hasta un punto casi claustrofóbico. Nos pasamos toda la película muy cerca de ella, observando cómo una mujer inteligente, madura, irónica, a la que no le faltan recursos ni entereza, se va desmoronando, víctima del estrés y las frustraciones causadas por la extraña enfermedad de su hija. Una actuación descomunal, premiada en la Berlinale y los últimos Globos de Oro. La acompañan unos sorprendentes Conan O’Brien y A$AP Rocky, este último como el único personaje genuinamente empático de la película. Podemos enclavar “Si pudiera, te daría una patada” en la misma línea de “Anora” (24) de Sean Baker y, so-

NO ES OBLIGADO SER CINÉFILO para ser director de cine, pero siempre es mejor. Le otorga una capa de más a la obra final. Richard Linklater, pope del cine indie desde hace tres décadas, se ha lanzado a hacer una película de producción francesa, en idioma francófono y homenajeando uno de los grandes movimientos cinematográficos. En eso, coincide con otro ilustre cinéfago, Scorsese, que aunque de ascendencia italiana, reivindicó los orígenes franceses del cine en la excelente “La invención de Hugo” “Nouvelle Vague” es, pues, una película cinéfila. Todos aquellos que así se consideren la adorarán, se emocionarán. Por ella pasan personajes imprescindibles como Godard, Truffaut, Seberg, Belmondo, Rohmer, Rosellini, Varda, o Melville, entre otros. Eso puede hacer que los no iniciados se sientan agobiados
con tanto nombre –todos son presentados con un subtítulo–. Pero es un obstáculo que merece ser traspasado. “Nouvelle Vague”, crónica del rodaje de la revolucionaria “Al final de la escapada”, es una delicia que rescata el espíritu libre, desacomplejado e irreverente de un tiempo pasado y de un movimiento tan intelectual como hedonista. Ejemplos de esto son los divertidos enfrentamientos con el productor Georges de Bauregard o las nuevas técnicas a las que se entrega a ciegas el director de fotografía Raoul Coutard. En cuanto a las interpretaciones, destacan Guillaume Marbeck, que hace encantador al a veces insoportable Godard, y a Zoey Deutch, una Jean Seberg atrapada entre la aversión hacia los métodos del director y los instantes de vida que le proporciona la filmación. j picatoste verdejo
Si pudiera, te daría una patada
bre todo, el cine de los hermanos Safdie, de películas como “Good Times” (17) o “Diamantes en bruto” (19). Como elementos comunes de todas estas obras, hallamos un hiperrealismo que se carga de tal intensidad que se vuelve alucinatorio y, a veces, terrorífico, los montajes acelerados, una tensión narrativa que se incrementa sin tregua, los personajes a punto de quebrarse a causa de unas circunstancias cada vez más tremebundas, una cierta dosis de un humor negrísimo, incluso unas bandas sonoras electrónicas que acentúan el ritmo perturbador del relato. No obstante, la cinta de Mary Bronstein es lo bastante personal y abrumadora como para distinguirla de las citadas. Una de las primeras grandes películas que se asoman a la cartelera de 2026.
josé martínez ros

LO MEJOR de “Marty Supreme” es la aliviadora constatación, después del decepcionante debut en solitario de Benny Safdie con “The Smashing Machine” (25), de que el estilo Safdie está a salvo a través de Josh tras la separación profesional de esa entente fraternal que había regalado las apasionantes “Good Time” (17) y, en especial, “Diamantes en bruto” (19), cumbre difícil de repetir, pero a la que “Marty Supreme” se acerca. En realidad, el esquema básico de las películas Safdie es sencillo y ni siquiera lo inventaron ellos, pero lo han aplicado con precisión y coherencia exquisitas: una carrera contrarreloj de un personaje central poco ejemplar rodeado de secundarios que van a sembrar obstáculos en su camino. La buena noticia es que este esquema puede ser inagotable con debidas variaciones. Aquí, toma forma a partir
de un insolente embaucador (desenvuelto Timothée Chalamet) que va a tener ambiguos aliados, como su atrevida amante (descarada Odessa A’zion), un peligroso mafioso (¡terrorífico Abel Ferrara!) y una elegante mujer madura (maravillosa Gwyneth Paltrow), en su oscuro periplo en pos de una revancha deportiva. Hay dos elementos imprescindibles en el acabado final del estilo Safdie: el montaje y el guion. El primero otorga ese ritmo endiablado, asfixiante, inextinguible que nos arrolla y el segundo ofrece giros sorpresivos, a veces brutales, que nos deja con la boca abierta. Tal vez estuviéramos equivocados y el foco no estaba en la unión fraternal, ya que Ronald Bronstein firma tanto el montaje como la coescritura del guion (como ya hiciera en los mencionados filmes de los dos hermanos).
j. picatoste verdejo

Arcanos menores 1
Jeff Lemire Astiberri

El canadiense Jeff Lemire vuelve a nuestras estanterías como autor completo con el primer volumen de esta serie nominada a los Eisner que nos devuelve a esas historias intimistas y familiares que tan bien se le dan y en las que podemos englobar títulos como “Royal City”, “Essex County” o incluso “Family Tree”. Se mantienen la carga emocional, el dolor, el peso del pasado y –también– lo sobrenatural como ejes centrales. Aquí la protagonista, Theresa, descubre casi por accidente que tiene un poder psíquico que podría llevarla a encarar su vida de un modo distinto en un pueblo que odia, con una madre que odia y unos vecinos que odia. Un interesante punto de partida de momento excelentemente planteado. joan s. luna

Iron Maiden El ADN de la Bestia Tomeu Canyelles y Gabriel Vives Sílex Ediciones 8
Puede que nunca hayas escuchado la música de Iron Maiden, pero seguro que reconocerías a la legua la característica tipografía de aristas afiladas de su logo, o alguna de las múltiples reencarnaciones de su mascota Eddie –protagonista del original prólogo del libro– estampada en la portada de sus más de cien millones de discos vendidos y otros tantos productos de merchandising. Esta es tan solo una de las muestras del calado de la banda y su universo en la cultura popular analizadas en este refrescante ensayo sobre los embajadores del heavy metal; un volumen que rehúye los lugares comunes, basculando entre el rigor y la anécdota, entre el trabajo periodístico, la historiografía y la cercanía entrañable del fan. david sabaté
Gerry Alanguilan
Elmer La Cúpula

Este tomo del autor filipino Gerry Alanguilan publicado originalmente en 2010 alberga entre sus páginas una historia intensa y emocionante. “Elmer” es una fábula alegórica que parte de la evolución racional de los pollos hasta que la ONU pasa a considerarlos nuevos miembros de la especie humana. Una excusa argumental que esconde una lectura emotiva acerca de la familia, sin sensiblerías baratas y salpicada a cambio por reflexiones sobre discriminaciones étnicas y, en definitiva, la condición humana. Un volumen con probada capacidad reflexiva, que desarrolla un argumento que puede hacer pensar en clásicos como “Rebelión en la granja” o “El planeta de los simios”, pero dotado una arrasadora personalidad que deja poso. raúl julián

Era de recibo poner el foco sobre aquella banda que Paul McCartney creó tras la disolución de The Beatles. Wings fue el proyecto que el británico tuvo a bien erigir y desarrollar a conciencia a lo largo de toda la década de los setenta. Ted Widmer parte del documental de Morgan Neville para, a su vez, poner en orden ese sinfín de declaraciones que estructuran este magnífico tomo acerca de la banda. Un imponente volumen argumentado sobre afirmaciones de unos y otros, con especial protagonismo de Paul y Linda McCartney, así como de otros miembros del grupo. El resultado bien podría interpretarse como el equivalente a aquel titánico “Anthology” (95) de The Beatles. raúl julián
Mi amigo Kim Jong-un Keum Suk Gendry-Kim Reservoir Books

Moderneces
Raquel Córcoles y Carlos Carrero
“Mi amigo Kim Jong-un” es un cómic documental como los realizados por Joe Sacco o el célebre “Pyongyang” de Guy Delise. La autora de “Hierba”, con su dibujo ligero y minimalista y su fluida narrativa, combina tres tipos de elementos: una biografía de la disparatada y siniestra “dinastía real” que gobierna con puño de hierro Corea del Norte y la mantiene aislada del mundo; una serie de escenas extraídas de su propia vida que muestran cómo todos los coreanos, a un lado u otro de la frontera, se han visto afectados por un conflicto interminable que, en cualquier momento, puede escalar y transformarse en una guerra catastrófica; y, por último, incluye una serie de entrevistas que nos revelan la complejidad del trasfondo. josé martínez ros

El ritmo no perdona
Camila Caamaño y Amadeo Gandolfo
Caja Negra
7
En un acto de evidencia fortuitamente consumado Camila Caamaño y Amadeo Gandolfo plasman en papel el nacimiento, recorrido y explosión del trap, el hip hop y el RKT en Argentina. “El ritmo no perdona” relata la historia de cómo este componente básico del arte llamado música se adueñó de la atención de primero un culto adolescente que volcaba su arte underground y autogestionado en una céntrica plaza de Buenos Aires y luego del gran público incluso a nivel internacional. Los autores, con un tono cercano a la historia oral, debaten, exponen y se adentran en lo embrionario de un movimiento que llevó al género urbano argentino a tocarse con innumerables características de la sociedad actual. adriano mazzeo
A Raquel Córcoles y Carlos Carrero se les ha quedado pequeña la viñeta. Las almas máter de Moderna de Pueblo, hasta ahora conocidas por sus cómics y su mordaz actividad en redes sociales, expanden su particular universo con “Moderneces”, una prolongación audiovisual de los temas y controversias que por lo general han nutrido de forma recurrente las historietas del personaje. Con desparpajo incisivo, la dupla nos acerca a esos neologismos que han repoblado nuestro léxico presente y nos permiten atestiguar sus debilidades, confesiones y autoparodias con la espontaneidad y transparencia que históricamente han caracterizado su contenido. Con humor y sin blindajes, los modernos y modernas del mundo tienen desde ya una nueva trinchera a la que asirse. fran gonzález

Tan libres para hacernos reír como para ser dolorosamente sinceros, Asaari Bibang, Frank T y Lamine Thior no están aquí para suavizar verdades incómodas, sino para nombrarlas. Despertar la risa a través de temas que normalmente nos harían fruncir el ceño tiene un mérito encomiable, claro que los responsables de este espacio no son precisamente unos recién llegados. Asaari, observadora inclemente de la realidad con sus afiladas armas de estrella del stand-up; Lamine, irresistible alivio cómico, siempre dispuesto a mitigar la tensión con su ingenio abrupto; y el legendario Frank T en el centro de la ecuación, como conductor de este relato, tan cáustico como arrebatador. Una invitación, a caballo entre la guasa y la profundidad, para que revisemos nuestros prejuicios. fran gonzález







Calificar a Kate Bush como una ‘rara avis’ dentro de la música pop es quedarse muy corto, Bush es una especie de milagro que supo crear un mundo sonoro y visual totalmente propio en un mundo dominado por hombres y que sirvió de inspiración para muchas de las mujeres que llegaron después de ella.


Apagar el motor de la tristeza para componer y crear desde la alegría, la ilusión y la belleza de vivir. Si Mourn volvían el año pasado con “The Avoider” (24), un canto al evitar prácticamente todo por sufrir una depresión, ahora saltan de nuevo a la carga con “Letra Ligada” (Montgrí, 25), un diario personal desde lo positivo.


(Madrid, 10-01-26)
Hace unas semanas les preguntábamos a León Benavente lo que les diferenciaba como grupo. “Nuestros conciertos”, respondían con seguridad. Había que ir al “concierto más ambicioso” de sus vidas para comprobarlo.

Repasamos el “Warning” de Green Day con motivo de su 25º aniversario
Se cumplen 25 años del lanzamiento de “Warning” (2000), el sexto trabajo de estudio de Green Day, un disco de transición en la carrera del icónico trío de Berkeley. Para celebrarlo y para reivindicar un disco que mereció mucha más atención, su discográfica publica ahora una caja con demos, caras B y temas en directo.
Sugar: La adrenalina del pop vigoréxico Hasta treinta y un años hemos tenido que esperar por una novedad discográfica de Sugar, la cual simboliza el regreso de la que fue una de las formaciones más trepidantes del indie-rock facturado en el glorioso primero lustro de los años noventa.

Cariño: “Estos años han sido muy movidos y no me parecía raro que cualquiera quisiera irse”
El pasado 23 de noviembre, Cariño ofrecieron un concierto gratuito para sus fans en Madrid con el que ponían punto final a una era, y daban comienzo a su nueva etapa como dúo.
Ana Curra: “No es arte lo que no transforma la sociedad”
Tras jubilarse como profesora de piano en el Conservatorio de El Escorial, donde trabajó desde los 18 años, la cuarta pegamoide vuelve a las andadas con la reedición de su primer disco en solitario, la preparación de un disco inédito que verá la luz este 2026 y la presentación de una nueva joya de culto “Ana Curra y los 13 apóstoles: La última cena de Parálisis Permanente” (Autoeditado).
Depresión Sonora (Bilbao, 12-01-26)

El anuncio de todo vendido había sido colgado hacía tiempo. Más de dos horas antes del espectáculo, decenas de adolescentes y veinteañeros hacían cola estoicamente bajo la lluvia y el frío para oír en directo a la voz del extrarradio que mejor ha puesto palabras a sus sentimientos de hastío y alienación.
Actual (Logroño, 02 al 06 -01-26)
El primer festival del año ha mutado hacia un apto “para todos los públicos”, en el que sus carteles redundan en el concepto veraniego, o tiran de “viejas glorias” que aseguran la aceptación general. Actual llegaba con la vitola del todo vendido.
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