Publicación de la Comisión Ejecutiva Nacional del Partido Popular Socialista de México, Año 1, Número 9, Mayo de 2009, 5.00
La crisis ecológica y la defensa
de nuestros recursos naturales Cuauhtémoc Amezcua Dromundo*
1.La crisis ecológica, parte medular de la crisis del sistema capitalista mundial
E
l modo capitalista de producción es sabido que conlleva en su naturaleza la explotación de unos hombres y mujeres por otros y que siendo esto parte de su esencia, no puede dejar de practicarlo, antes por el contrario, con el tiempo va agudizando su carácter profundamente injusto. Por eso, edificar un sistema de vida justo, en que los humanos nos veamos como hermanos, sí es posible, pero sólo si somos capaces de sepultar al sistema capitalista y sustituirlo por uno superior, el sistema socialista. Sin embargo, el sistema capitalista no reduce su carácter injusto al aspecto ya señalado; no sólo genera un antagonismo
entre unos hombres y mujeres –los explotadores- y otros, los explotados. Es un sistema primitivo e irracional que conlleva muchos otros aspectos inacep-
tables, entre otros, la destrucción del medio ambiente en todos sus aspectos: aire, agua, tierra, bosques, mares y océanos, en fin, el sistema capitalis-
ta destruye al planeta Tierra y acaba con las condiciones indispensables para el sostenimiento de la vida humana. Las emisiones de carbono se han cuadriplicado desde 1950, en 2003 rebasaron los 6.8 millones de toneladas. El incremento de estas emisiones es causante de un aumento de 0.8 grados centígrados de temperatura en el último siglo, y se espera que ésta se incremente entre 1.4 y 5.8 grados centígrados para el año 2100. De continuar estas emisiones, aumentará la variabilidad climática que ya está causando grandes daños a la humanidad[i]. La voracidad de las empresas transnacionales es el factor principal del daño al medio ambiente, porque practica una explotación depredadora que lleva al agotamiento de los bosques, el agua, la tierra, los minerales sigue en la página 2
Que la crisis la paguen quienes la propiciaron Juan Campos
Cada vez que las finanzas públicas se debilitan, por las más diversas causas —ahora se trata de la disminución de los ingresos petroleros y de la baja recaudación ocasionada por la crisis económica y la epidemia de la influenza— se levantan las voces de los testaferros de los organismos financieros del imperialismo yanqui: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), que urgen a que en México se establezca la reforma fiscal definitiva. sigue en la página 3