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Viernes 1.5.2015
POR: Carlos Bonfil
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l sexo desprotegido –re- cker rechaza la normatividad imchazo admitido o no del puesta y asume la transgresión, de uso del condón en cada paso también el riesgo de enfermecontacto sexual– ha dejado dades, al tiempo que construye una de ser un episodio ocasional, un tro- subcultura que es a la vez identidad piezo o accidente. En algunos casos, y conducta. Reivindica también la se ha vuelto una práctica deliberada, fantasía, denunciando que el discurincluso organizada, que ha genera- so profiláctico médico tiene como do una subcultura específica, la de misión cancelar toda consideración aquellas personas que tienen sexo sobre las fantasías, la intimidad e insin la barrera protectora del condón, cluso el placer. una práctica que en los países anEl asunto es delicado, pero el auglosajones se conoce como bareback- tor lo estudia sin reservas. Observa ing (sexo a pelo). que existen básicamente tres tipos Unlimited intimacy: reflections de barebackers: a) el que no desea on the subculture of barebacking transmitir el virus, b) aquél a quien (University of Chicago Press, 2009), le resulta indiferente hacerlo, y c) el del investigador estadunidense Tim que opta por transmitirlo deliberadaDean, propone una mente, constituyendo aproximación noveeste último, estadístidosa, ciertamente En una relación camente, una minoría provocadora, a una que por lo demás no problemática cuya sexual de riesgo, se esconde. Señala relevancia muchos también Dean que sin intención estudiosos y no popor lo general existe cos militantes gays en el barebacking deliberada de prefieren a menudo una seguridad negoignorar o subestimar ciada cuando en una transmitir el cautelosamente. Se pareja ambos son virus, impera, seronegativos y asutrata, en efecto, de un asunto incómodo el compromiso sin embargo, men en tiempos de lucha de la fidelidad; o por el reconocimiento una lógica de un acuerdo tácidel matrimonio gay to de compartir auto engaño el riesgo en lo y la adopción. Cuando se llega a abordar que llama secompartido el tema, se prefiere rosorting, circunscribir la práccuando tica al terreno de la patología, pues los dos miembros de analizarla más a fondo podría su- la pareja son serogerir una apología indirecta de dicho positivos, y también comportamiento. un posicionamiento El profesor Dean señala que antes estratégico frente de la llegada de los antirretrovirales al riesgo cuando la de alta eficacia, en 1996, el térmi- pareja es serodisno de bareback era prácticamente cordante (uno VIH desconocido, aun cuando la prácti- positivo, el otro neca existiera. La disminución de un gativo). En los dos úlriesgo de muerte a corto plazo por timos casos existe un consecuencias del sida hizo, sin em- cálculo de reducción de bargo, que proliferara la práctica del posibles daños. En una relación sexual sexo sin condón, y que dicha práctica abandonara el terreno de la estricta de riesgo, sin intención deintimidad para socializarse y crear liberada de transmitir el virus, una subcultura específica, con una impera, sin embargo, una lógica comunidad claramente identificada de autoengaño compartido: el seroy formas de comunicación a través positivo razona: si mi compañero no de internet y puntos de encuentro me pide que use condón es que debe ser seropositivo como yo; el seroncomunitario. La investigación Unlimited in- egativo, por su parte, concluye: si él timacy propone una exploración acepta penetrarme sin condón es que del nacimiento y auge de esa socia- debe ser seronegativo como yo. En lización del bareback y de la consol- realidad, sugiere Dean, la conducidación de su subcultura, a partir de ta no es tan anómala o infrecuente tres fuentes: a) la observación infor- como pudiera pensarse, pues la gran mal participativa (el autor se intro- mayoría de la población practica el duce en la comunidad y participa en bareback al no sentirse realmente en ella), b) el registro de la pornografía riesgo epidemiológico, y dicha prácprocedente de esa subcultura (as- tica sólo se estigmatiza cuando surge pectos distintivos), y c) el estudio del en una comunidad gay considerada funcionamiento de los sitios web re- de alto riesgo. Añade el autor: «Casi lacionados con ella. Explora el autor nadie imagina hoy que la vieja máxtambién el mundo del ligue en línea ima del sexo seguro (Use condón contrastándolo con formas de con- en cada ocasión) deba aplicarse tacto casual, en ambientes urbanos, en su caso personal, y sí para toda muy comunes en épocas pasadas aquella persona cuyo placer parezca (parques, baños, bares, etc). menos significativo o legítimo que La metodología empleada evita, el propio. El sexo sin condón se ve por principio, la demonización del así a menudo como un privilegio de tema, o la denuncia incluso de evi- los normativamente emparejados dentes fallas en la educación sexual en esta era del sida. El derecho al o en las políticas de prevención del bareback parece sólo acompañarse sida. Lo que interesa a Dean es una de la monogamia». El estudio que aproximación desprejuiciada a una hace Tim Dean en su libro es, sin práctica de bareback que desafía duda, polémico, pero parte de la los lineamientos de la moral social premisa que evitar una discusión y compromete la aceptación pública desprejuiciada de estos temas de la homosexualidad, legitimando equivale siempre a favorecer las de paso la discriminación y afec- mismas prácticas de sexo no tando también el financiamiento de seguro que se busca combatir. El viejo lema de Act-Up sigue campañas de prevención del VIH. ¿Qué descubre Dean en su estu- siendo así pertinente: silendio? Primeramente, que el bareba- cio=muerte.
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