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Sexología - Sexualidad en la adolescencia

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Viernes 10.4.2015

María Teresa Vázquez Dávila* Supervisión: Olivia Guerrero Figueroa**

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n México la población adolescente representa cerca del 25 por ciento de la población total del país (INEGI, 2000). Este grupo etario posee características y necesidades propias que demandan a su vez cuidados especiales, ya que la adolescencia es una etapa en la que los jóvenes se enfrentan a situaciones nuevas ante las cuales no siempre cuentan con los necesarios elementos que les permitan prevenir situaciones de riesgo para la salud. La Encuesta Nacional de la Juventud en el año 2000 destaca que el 70 por ciento de los jóvenes que inició su vida sexual lo hizo entre los 15 y 19 años, además, Martínez y Martínez (2001) señala que son pocos los adolescentes con una vida sexual activa que usan métodos anticonceptivos y de éstos el coito interrumpido, el condón y el método de ritmo son los más usados. En México (Conapo, 2000) el 15.2 por ciento de las menores de 20 años ya tuvo su primer hijo y específicamente en San Luis Potosí en el año 2000, el 16% del grupo de 15 a 19 años ha tenido cuando menos un hijo (INEGI, 2001). Un cambio fundamental que sucede entre la niñez y la adolescencia temprana es el inicio de la pubertad. Cuando las hormonas que controlan el desarrollo físico se activan, la mayoría de los niños pasan por un arrebato de crecimiento, desarrollan características sexuales primarias secundarias, y se hacen fértiles y experimentan una líbido secreciente. xual La pubertad es diferente en los hombres y las mujeres, quienes experimentan los cambios de la pubertad antes que los varones. De esta forma, las mujeres y los varones de la misma edad pueden encontrarse en puntos del desarrollo físico muy diferentes entre las edades de 10 a 14 años.

Muchos jóvenes pueden no estar preparados en forma adecuada para estos cambios biológicos. «Las preocupaciones de los adolescentes con relación a su apariencia pueden llevar algunas veces a dietas poco saludables, e inicio prematuro del coito antes de alcanzar la madurez cognitiva o emocional» (Eccles, 1999). En la adolesse cencia comien za a

definir a y consolidar la propia identidad sexual y las preferencias sexuales. El adolescente está en la búsqueda de su identidad. Necesita responder a pregunta la soy ¿Quién averyo?, sus iguar desdeseos, cubrir su potencial como hombre o como mujer, en parte toda esta confusión se debe a que el adolescente ansía llegar a ser adulto y en parte le duele abandonar su niñez

y enfrentarse a algo que desconoce. Esta situación genera serias preocupaciones acerca de sí mismo, por ejemplo el joven suele preguntarse sobre el poder de atracción que ejerce sobre otra persona o bien, el que otra persona ejerce sobre él. De igual forma su preocupación crece en relación a las conductas normales que le han

inculcado y, que en ocasiones no coinciden con las conductas que a él le gustaría desarrollar y practicar, como por ejemplo la curiosidad que siente sobre temas sexuales e incluso su propia excitación. Los

jóvenes desean conocer sin rodeos los temas que les inquietan, sin explicaciones complicadas que sólo logran confundirlos aún más. Ellos necesitan conocer de manera clara la información, para poder decidir, y tranquilizarse en cuestiones que consideran únicas en ellos, sin saber que a todo adolescente le pasa, por ejemplo: sobre el tema de la menstruación, la mayoría de

las chicas tienen poca o nula información al respecto o cuentan únicamente con la información que algunas de sus pares les proporcionan, no saben que la menstruación se presenta a diferentes edades, es decir, en algunas chicas

se presenta a los 9 o a los 10, o a los 11 años, e incluso hasta los 15 años y la edad de aparición puede variar en cada persona. En el caso de los chicos se presentan las eyaculaciones, las cuales en ocasiones se presentarán en los sueños húmedos y a veces mientras estén despiertos, que en un/a adolescente aparezca la menstruación y la eyaculación quiere decir que son chicos y chicas sanos/as. Es importante nombrar que la meny struación eyacula lación no el es p r i mer

cambio de la pubertad. imEs portante nombrar el que autoero tismo o también llamado masturbación repno resenta ningún daño ni físico, ni psicológico se mientras realice con higiene y en un espacio de privacidad. El mejor método en la educación sexual es el que se origina desde temprano en la niñez y continúa a través de los años. Educar es inspirar un espíritu libre y responsable, que sea capaz de juzgar la vida con una sana conciencia.

jóvenes Algunos se involucran sexualmente porque andan en busca de afectos, en la realidad, no buscan una relación sexual en sí, sino lo que ésta representa. También, se involucran sexualmente porque confunden capricho con amor o porque buscan aceptación y afecto; otros lo hacen porque se sienten inseguros y buscan autoafirmarse, porque confunden intimidad con contacto sexual genital, pues no saben expresar su sexualidad. De los factores sociales que influyen en la sexualidad del joven la familia es uno de los primeros a considerar. Los padres tienen actitudes frente a la sexualidad que se pueden relacionar con el cuerpo y sus funciones; pueden ser posiciones sobre la intimidad, el placer la vergüenza, y la culpa. También sobre el género, los roles sexuales, la distribución de poder y la comunicación entre los hombres y las mujeres. La manera en la que el padre y la madre se relacionan y la forma en la que se comportan sexualmente ofrecerán poderosos modelos que influirán sin duda en los hijos. Ellos pueden ser los sexuales educadores más efectivos, especialmente si son abiertos sin ser entrometidos y están dispuestos a tratar el orden, control y supervisión ayudando a los jóvenes a retrasar la participación en la actividad sexual. Hablar al adolescente del tema de sexualidad es muy importante pues se le brinda al joven la oportunidad de adoptar pautas de comportamiento sexual basado en valores sólidos; fomentando en ellos el respeto a sí mismos y hacia los demás. Esto les ayudará a prevenir posibles abusos sexuales, el contagio de infecciones de transmisión sexual o un embarazo no deseado que podría cambiar sus vidas para siempre.

*María Teresa Vázquez Dávila Correo: aseret0699@yahoo.com Lic. En Psicología, egresada de la Universidad del Valle de México Campus San Luis Potosí Actualmente tomando el Diplomado en Sexualidad Humana en Amssac **Supervisión: Olivia Guerrero Figueroa Coordinadora del Diplomado en Sexualidad Humana en AMSSAC www.amssac.org Vicepresidente de la Región I en la FEMESS Referencias bibliográficas (INEGI, 2001). (CONAPO, 2000).


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