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Sexología - Erotismo

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Viernes 27.2.2015

Diseño: Miguel Ángel Caro

EN ÉPOCAS REmotas la cultura griega se tomaba al cuerpo humano como eje de muchas expresiones del arte, donde se mostraba el cuerpo y el placer, no obstante en la época victoriana (1831- 1901 Reino Unido) se consideraba como algo que debía ocultarse, donde la sexualidad fue reprimida y castigada; no existían mayores manifestaciones de su ejercicio, era exclusivamente para fines reproductivos, permitida en algunas circunstancias para los varones y anulada completamente en las mujeres. ¿Acaso existen coincidencias con la actualidad? En Occidente la sexualidad y su ejercicio se encuentra reglamentada a partir de la edad, es impensable para muchos que exista una sexualidad infantil; Sigmund Freud fue el primero en exponer que existe desde tal etapa de vida y tiene gran significado. Sin embargo, pese a las teorías sigue reglamentándose y queda castigada o prohibida la sexualidad dependiendo de la edad y el género. Sólo se admite a partir de que se es fértil, es decir ni antes ni después; y eso es un gran problema, ya que siguiendo esa restricción entonces en la infancia no se acepta, ni en los adultos mayores; postura que es totalmente errónea. Desde que nacemos tenemos la posibilidad de experimentar sensaciones en el cuerpo, el oler, el disfrutar de alimentos, de música, de caricias, ese disfrutar se llama erotismo. Sonará extraño para muchos, sin embargo desde el nacimiento hasta la muerte existe la oportunidad y respuesta del cuerpo a sentir, es por ello que todos tenemos derecho a disfrutar, a pesar de las normas sociales que dicen quién sí y quién no. Es de gran importancia que desde pequeños se les permita a los niños y niñas que exploren su cuerpo, lo que les gusta o no les gusta, como el simple sabor de un dulce, o de una caricia o un abrazo. El permitir sentir eso fortalecerá a todo ser su expresión de sentimientos, de los deseos y conocer su cuerpo que es el que lo acompañará toda su vida. Todo humano requiere cierta confirmación de que está vivo, a través de la respiración, y las sensaciones corporales, eso te confirma la vida, el sentir vida es el erotismo. Erotismo no sólo se refiere a los genitales, sino que es el sentir la vida, la salud, el bienestar y el placer; el erotismo es también una actitud de vida, a través de nuestros sentidos: gusto, olfato, vista, tacto, oído. Considero que precisamente cuando falta el permiso de sentir a través del cuerpo, es lo que a la larga en la edad adulta inhibe en ocasiones el erotismo en las relaciones sexuales con la pareja, ya que es muy frecuente que exista el único objetivo de la penetración y orgasmo de ambos, olvidando todo el juego corporal que da mucho placer, a veces hasta más que la penetración. Lo que sucede es que se le ha dado mayor importancia sólo a ese momento, dejándose muchas veces de lado el permitirse explorar y sentir todo lo que sucede. Habría que comenzar a dejarse llevar por las caricias, los olores, los besos, la música, los sabores; ejercer la seducción con diferentes elementos, como una fruta, o un lienzo. Resulta en

ocasiones penoso presentarse ante la pareja con ciertas actitudes seductoras, por la duda de lo que pensará de uno mismo(a), pero entre mayor sea su apertura en «dejarse llevar» por las sensaciones, es posible que más placentero será el encuentro. Sería muy bueno que ambos miembros de la pareja, sea ésta heterosexual (hombre con mujer) u homosexual (hombre con hombre o mujer con mujer) pudieran conocer sus puntos de mayor disfrute, practicar la masturbación, donde cada persona conozca su cuerpo y trabaje para lograr su propio placer, dejando de responsabilizar y darle toda la tarea a su pareja. Está interesante que el otro ayude a disfrutar, sin embargo es una relación de ambos y es por ello que cada quién debe de hacerse cargo de sus sensaciones. No es una tarea fácil, partiendo desde el impedimento social en tener placer, es bien sabido que a las mujeres mayormente que a los hombres se les restringen ciertas prácticas tachándolas de «fáciles» si hacen algo que denote su libre ejercicio de la sexualidad, no obstante cabría comenzar a ser más libres, quitar mitos y miedos. «Mientras que los mitos sobre la sexualidad han dado paso al miedo y a la culpa, la verdad de la sexualidad da paso al erotismo». Asimismo, como el erotismo es algo presente en toda la vida, la vejez es una etapa que no debe ser tachada de inapropiada para ello, mitos y prejuicios señalan a los ancianos y ancianas de actividad sexual insatisfactoria o nula, lo cual es un error; que si bien es cierto, existen cambios corporales, pero dichos cambios en ocasiones no determinan la anulación de la práctica sexual. Adultos jóvenes o mayores, considero que sería bueno el tener mayor contacto con las cosas que nos gustan, permitirnos tener sensaciones agradables en general, y en el plano de la intimidad con la pareja, por qué no en algunos encuentros intentar tener más sensaciones corporales, dando rienda suelta al erotismo y seducción, olvidándose de la penetración dejando así de resumir en los genitales absolutamente toda fuente de placer y de objetivo. Que el objetivo sea dejar reaccionar al cuerpo, la piel, los pies, la espalda, orejas, cabello, el tacto, los sabores y olores, para posteriormente o quizá no, llegar a una penetración, que cabe señalar no es la única manera de alcanzar el orgasmo. Con orgasmo o no, hagamos de nuestros encuentros sexuales con nuestra pareja un terreno de disfrute, de vida, de erotismo. N


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