TEMA 13.- NARRATIVA MEDIEVAL CASTELLANA GÉNERO
OBRA Y AUTORÍA Las primeras manifestaciones de la narrativa medieval corresponden a los CANTARES DE GESTA, narraciones de las hazañas (‘gesta’ en latín) de un héroe. Fueron frecuentes en la Europa medieval (el francés CANTAR DE ROLDÁN, el alemán CANTAR DE LOS NIBELUNGOS). En castellano, el único texto conservado casi en su totalidad es el Cantar o Poema de Mio Cid; además se conserva un fragmento del Cantar de Roncesvalles y la Crónica rimada de las Mocedades del Cid (XIV). Pero debió de haber otros, puesto que algunos fueron prosificados en las crónicas históricas medievales (Cantar de los Siete Infantes de Lara; Cantar de Sancho II de Castilla) y otro, el Poema de Fernán González fue reelaborado según los moldes del mester de clerecía (en cuaderna vía).
Poema Narrativo Cantar de Gesta Mester de juglaría: arte u oficio de juglares Cantar de Mio Cid s. XIII
El POEMA DE MIO CID está basado en las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid Campeador (H.1043-1099). Se conserva en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid copiado en el XIV, al que le faltan la hoja inicial y dos interiores. Es copia de otro de 1207, firmado por PER ABAT (“Per Abbat le escrivio en el mes de mayo en era de mil e. CC XLV años”, el 1245 de Per Abat –era hispánica-, se corresponde con el 1207 del calendario actual). La fecha de composición del poema es aún hoy muy discutida: como más adecuada se estima la de las últimas décadas del XII. El tema principal del Cantar es la doble pérdida y recuperación del honor del Cid. El Poema consta de 3.730 versos, agrupados en tiradas que mantienen una misma rima (los versos son monorrimos asonantados, con una extensión de entre 12 y 16 sílabas y divididos en dos hemistiquios). Las tiradas se agrupan en tres grandes partes o cantares: Cantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta de Corpes.
Poema narrativo Mester de Clerecía arte u oficio de clérigos
Milagros de Nuestra Señora de BERCEO s. XIII
Libro de buen amor de JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA s. XIV
En el siglo XIII aparecen obras escritas por autores cultos, habitualmente clérigos, sujetas a una técnica poética precisa (están escritos estrofas de cuatro versos de catorce sílabas con una cesura intermedia: cuaderna vía). Además de Los Milagros, otras obras del mester de clerecía son las obras anónimas el Libro de Alexandre, Libro de Apolonio y Poema de Fernán González; y el Libro de buen amor escrita por Juan Ruiz, Arcipreste de Hita . Los Milagros constan de una introducción alegórica y 25 relatos en los que se narran distintos milagros de la Virgen María. Cada milagro consta de introducción, nudo y desenlace (exhortación a la devoción mariana).
El Libro de buen amor es un extenso poema de más de 1700 estrofas (unos siete mil versos) en el que se narran, por lo general en cuaderna vía, una serie de aventuras amorosas (la principal es la de don Melón de la Huerta y doña Endrina de Valladolid). Entre ellas se intercalan numerosos ‘enxiemplos’ (cuentos con intención didáctica) , digresiones morales o satíricas, pasajes alegóricos como la pelea de don Carnal y doña Cuaresma, y composiciones líricas de formas métricas variadas. Sentido: En el prólogo se dice que su intención es inducir al buen amor, el profesado a Dios; pero también es una manifestación de alegría vital (concepción placentera y sensual de la vida) y un adoctrinamiento en las técnicas amatorias.