Mayo 2011 Año LXII • Núm. 737 Ejemplar gratuito
Publicación de Misioneros de Guadalupe
La fe persevera a través del tiempo y las adversidades
Vocación misionera de un sacerdote diocesano de Corea
PapaBenedict o xvi
Foto: L´Osservatore Romano
La vida comunitaria
L
as personas consagradas están llamadas de modo especial a ser testigos de la misericordia del Señor, en la cual el hombre encuentra su salvación ... cuanto más nos acercamos a Dios, cuanto más cerca estamos de él, tanto más útiles somos a los demás. Las personas consagradas experimentan la gracia, la misericordia y el perdón de Dios no sólo para sí mismas, sino también para los hermanos, al estar llamadas a llevar en el corazón y en la oración las angustias y los anhelos de los hombres, especialmente de aquellos que están alejados de Dios. Benedicto xvi Homilía de la celebración de vísperas en la fiesta de la Presentación del Señor y la xiv Jornada de la Vida Consagrada 2 de febrero de 2010
Intenciones
del Santo Padre Benedicto
xvi
para 2011
P. Sergio César Espinosa González, mg
General: Los medios de comunicación Para que los que trabajan en los medios de comunicación respeten siempre la verdad, la solidaridad y la dignidad de cada persona. Los medios de comunicación son hoy una herramienta muy poderosa para la humanidad. El Santo Padre nos invita a pedir por quienes están detrás de las noticias que nos llegan a través de ellos, para que sean ante todo respetuosos de la verdad, porque es fácil distorsionarla para buscar algo llamativo o “que venda”. Pidamos también que respeten la solidaridad entre los seres humanos –evitando mensajes que busquen privilegiar a algunos en detrimento de los más débiles–, y que respeten la dignidad, tanto de las personas que son objeto de las noticias, como de las que son destinatarios de las mismas.
Misionera: La Iglesia en China Para que la Iglesia en China reciba el don de la perseverancia en la fidelidad al Evangelio y crezca en la unidad. Uno de cada seis habitantes de nuestro planeta es chino. ¡Más de mil millones de seres humanos habitan esa gran nación! Aunque el número de católicos en China es pequeño, su presencia en esas tierras se consolida cada día más. Hay entre ellos un segmento importante que ha sufrido toda suerte de persecución en las décadas pasadas, y otro segmento que ha disfrutado la aprobación oficial. Este mes de María pidamos para que unos y otros se mantengan fieles al Evangelio en esas difíciles circunstancias y vayan creciendo en unidad, superando los sentimientos que quizás los confrontaron en otra época. Mayo 2011
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Portada Padres José Guadalupe Camarillo, mg y Lucas Cheong Gyu Whan, ma, con jóvenes de la Parroquia Sagrada Familia, en Pucallpa, Perú
Publicación de Misioneros de Guadalupe Ejemplar gratuito Prohibida su venta Año LXII • Núm. 737 Mayo 2011
La Parroquia de San Nicolás de Bari
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Los “Cristianos escondidos” de Japón
P. Pablo Bejarano Martínez, mg
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P. Marco Antonio de la Rosa Ruiz Esparza, mg
Labor misionera
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Edith Velasco Vázquez del Mercado, mla
Papa Benedicto xvi
Noticias breves
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Intenciones
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Desde el Seminario
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Editorial
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Centro de Orientación Vocacional
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Página del lector
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Sólo para niños. Club de Niños mg
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Diplomado de verano
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Pastoral de la salud
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Vida mg
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DIRECTORIO
Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb, local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, 06700, México, df. Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar , Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999-050317152800-102. Impresa en Transcontinental-Reproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Democracias 116, Col. San Miguel Amantla, Del. Azcapotzalco, cp 02700, México, df. Tel. 5354 0100. Registro Postal Publicaciones Núm. PP09-0298 autorizado por Sepomex. cp
Editor responsable P. Juan José Márquez Echeverría Director P. Víctor Manuel Zavala Contreras Auxiliar editorial Juan José Ramírez Escarza Diseño gráfico Lourdes Reyes Esquivel Webmaster Jorge Hugo Guerrero Luna
El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío XII aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.
Línea Misionera: 01 800 00 58 100
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Edit orial
Violencia y vida comunitaria
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n su análisis sobre la violencia en México, el episcopado mexicano afirma que la inseguridad afecta la vida comunitaria, pues provoca que las personas se aíslen en sus casas y decaiga el interés por participar en actividades sociales, lo que genera sentimientos individualistas, desconfianza, resentimiento, etcétera. Se establece un círculo vicioso: la violencia interfiere en la vida comunitaria, y la falta de vida comunitaria genera sentimientos de violencia. También se debilita el sentido de Dios, de fraternidad y el compromiso ciudadano, y los espacios de convivencia son tomados por quienes no rigen su vida con los valores del Evangelio. Ante este panorama, nuestros obispos proponen recuperar o abrir espacios comunitarios donde la gente pueda convivir, recrearse o simplemente caminar, con el fin de fomentar el sentimiento de seguridad necesario para una convivencia pacífica. En el plano religioso estiman que se deben revisar los procesos de transmisión de la fe, para que inviten al encuentro y seguimiento de Jesucristo, y fortalezcan la vida y el compromiso sociales. Teniendo en cuenta que cada uno de nosotros comparte tiempo y espacio con otras personas, nuestros obispos proponen reformular las estructuras parroquiales en el espíritu de la Misión Continental, a fin de articular comunidades fraternas que vivan como discípulos y misioneros de Jesucristo. Este mes el P. Pablo Bejarano comparte algunos aspectos de la vida en la Parroquia de San Nicolás de Bari, en Cuba. El P. Marco Antonio de la Rosa cuenta la manera en que se ha conservado la fe en algunas comunidades de Japón. Y Edith Velasco nos ofrece un panorama general de su labor como misionera laica en Guatemala. Esperamos que la lectura de estos testimonios impulse a nuestros lectores para hacer de sus parroquias un espacio reconciliación. Mayo 2011
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Página del lect or q.e.p.d., procreó ocho hijos, de los cuales vivimos siete.
Hola, queridos ahijados, mi nombre es Maricruz y por este medio quisiera comunicarles que estoy muy contenta por ser su Madrina. Mi mamá me inculcó desde chica el gusto por ayudar a la Misiones. Ella me ha contado que desde hace aproximadamente 50 años aporta un donativo para ustedes. Su nombre es Teresa y, junto con mi padre, José G. A.,
Estimados Misioneros de Guadalupe, por este medio quisiera informarles que la señora Finita (Josefina J. P.), Madrina de ustedes, falleció el 20 de octubre del año 2009, a la edad de 94 años. Pocas horas antes de morir consoló a todos sus hijos e hijas, a sus yernos y nueras, sus 4
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También estoy muy contenta porque, además de mi mamá y de mí, se han unido dos de mis hermanos como bienhechores. Somos originarios de Querétaro y espero en Dios que cuando crezcan mis dos hijos, José Moisés y Octavio, ellos también se unan y aporten un poco de lo mucho que el Señor nos da. Les agradezco que compartan nuestra historia y pido que Dios los guíe en su trabajo cada día. Maricruz G. R
nietos y bisnietos; dio su bendición y pidió perdón a cada uno por sus faltas; además solicitó el Sacramento de la Unción de los Enfermos, se confesó y recibió la Comunión. Junto con su esposo, Pablo G., tuvo quince hijos: once mujeres
y cuatro hombres, dos de los cuales, a los 12 años, se fueron a estudiar en un seminario: uno ingresó con los hermanos lasallistas y el otro con los salesianos de san Juan Bosco. Sin embargo, el Padre bueno tenía otros planes para esos dos muchachos, y Finita (así le llamábamos de cariño) se quedó con el anhelo de tener un hijo misionero. Debido a ese deseo no cumplido, antes de morir le encargó a su yerno Miguel que enviara el donativo de una beca a los Misioneros de Guadalupe, con el cual se pudiera cooperar en la formación de un seminarista que sería como ese hijo misionero que tanto anheló en vida.
Por medio de esta carta quiero compartir que he cumplido con la voluntad de mi suegra, aportando una beca completa para la formación de un seminarista. Ruego al Padre bueno y a nuestra santísima madre, la Virgen María, por el eterno descanso de Finita y de su esposo, a quien se ha unido después de 30 años. Pido también por la unidad de nuestra familia y por el trabajo que ustedes realizan en países no cristianos. A mayor gloria de Dios. Miguel Ángel A. A.
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Misión
de
Cuba
La Parroquia de San Nicolás de Bari P. Pablo Bejarano Martínez, mg
En Cuba la Iglesia católica ha logrado permanecer a pesar de haber sufrido momentos difíciles durante años. En la actualidad, en la isla caribeña, se vive un ambiente de mayor apertura hacia la religión, lo que ha favorecido el fortalecimiento de la vida parroquial y el crecimiento de las comunidades cristianas.
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n el territorio de la Parroquia de San Nicolás de Bari, Arquidiócesis de San Cristóbal de la Habana, Cuba, hay aproximadamente 25 mil habitantes. Muchos están bautizados, pero en realidad los católicos comprometidos apenas llegan a 100. Sin embargo, esas 100 personas, entre adultos, jóvenes y niños, están muy comprometidos con la fe, pues 6
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les ha costado sangre; yo me atrevería a decir que ellos han tenido un encuentro muy personal con Cristo Resucitado y han sentido al Espíritu Santo muy presente en sus vidas, pues por 50 años les ha dado fuerza no sólo para perseverar en la fe cristiana a pesar de tantas dificultades, sino también para ser testigos de Cristo en un mundo que en la actualidad no cree en Dios. En este artículo quisiera compartir con los lectores de Almas tres aspectos importantes en la vida de esta parroquia, donde Misioneros de Guadalupe colabora con el trabajo misionero de la Iglesia: las visitas del Arzobispo de San Cristóbal de la Habana, las “Casas Misión” y la participación de los diáconos en la arquidiócesis.
Visitas del arzobispo A pesar de sus innumerables ocupaciones como Arzobispo de San Cristóbal de la Habana, el Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino visitó en dos ocasiones nuestra parroquia durante el año pasado. La primera visita fue para dar la Primera Comunión a algunos niños y para administrar el Sacramento de la Confirmación a 42 cristianos.
Hacía tres años que no teníamos confirmaciones, por lo que nos preparamos a conciencia para que este importante momento en la vida de nuestros feligreses no fuera un mero recuerdo del primer Pentecostés. Oramos mucho para que cada uno de nosotros recibiera al Espíritu Santo en la abundancia que lo recibieron María y los apóstoles, porque tenemos la misma Misión que Cristo les dio a ellos: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el fin del mundo” (Hch 1, 8). El sábado anterior al día de las confirmaciones hicimos una paraliturgia en la que se les preguntó a quienes recibirían el sacramento si se comprometían a seguir yendo cada sábado a la catequesis de los adultos. Todos lo prometieron y la inmensa mayoría ha ido cada semana a la catequesis para su crecimiento en la fe. La segunda vez que el Cardenal Ortega y Alamino visitó la Parroquia de San Nicolás fue para acompañarnos en la celebración anticipada del 50 aniversario de mi ordenación sacerdotal, el 23 de julio*. Ese día fue una maravilla, no asistieron
* Los invitamos a ver un video realizado en Cuba, por un miembro de la Parroquia de San Nicolás de Bari, en ocasión del festejo por el 50 aniversario sacerdotal del P. Bejarano, en la siguiente dirección electrónica: http://www.youtube.com/watch?v=I7QIfLUf65U&feature=player_embedded Mayo 2011
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únicamente 100 feligreses sino que fueron más de 300 las personas que llenaron la iglesia. Entre quienes nos acompañaron había dos ancianitas en silla de ruedas: doña Helena García, de 96 años, y doña Carmita Alvarado, de 90; al día siguiente fui a visitarlas a su casa y, llorando de alegría, me dijeron: “¡Qué maravilla, Padre Pablo, verdaderamente que Dios ha estado con nosotras y no lo veíamos! Hace 50 años sólo veníamos a Misa cinco, ocho o diez personas, y año con año el número ha ido aumentando. Ahora ya no somos sólo viejitos, sino que llenamos la iglesia junto con adultos, jóvenes y niños. Nosotras nunca creímos que viviríamos para ver la iglesia tan llena como la vimos ayer. Ya podemos decir a Nuestro Señor las palabras que le dijo el anciano Simeón: ‘Ahora, Señor, ya puedes dejar que tus servidoras mueran en paz, porque nuestros ojos han visto a tu salvador’ (cfr. Lc 2, 29-30)”.
Las Casas Misión En Cuba se designa con el nombre “Casa Misión” a las pequeñas comunidades de base. Cuando los apóstoles y los discípulos fueron expulsados de las sinagogas, los primeros cristianos empezaron a reunirse alrededor de la Eucaristía en pequeñas comunidades o casas. Ellos predicaban la Palabra 8
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de Dios, compartían la Eucaristía, el pan y los bienes materiales: “La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como propios sus bienes, sino que todo lo tenían en común. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran poder, y aquel era para todos un tiempo de gracia excepcional. Entre ellos ninguno sufría necesidad” (Hch 4, 32-35). En San Nicolás tenemos diez Casas Misión y en otros pueblos tenemos cinco. En cada una de ellas celebro Misa una vez por mes. A estas Celebraciones Eucarísticas asisten tanto los cristianos más comprometidos como algunos nuevos que nunca habían ido a la Iglesia, lo cual me recuerda el Evangelio de san Juan: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia. Tengo otras ovejas que no son de este corral, a ellas también las llamaré y oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor” (cfr. 10, 10-16). De esta manera, la labor en las Casas Misión ha fomentado el incremento del número de cristianos en las comunidades de la parroquia.
Los diáconos La Sagrada Escritura nos cuenta que “Cuando el número de los discípulos empezó a crecer, los 12 apóstoles reunieron a la multitud de los discípulos y les dijeron: ‘No es conveniente que descuidemos la Palabra de Dios por el servicio de las mesas. Por eso, busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, para confiarles este oficio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra’. Toda la asamblea estuvo de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás. Los presentaron a los apóstoles, quienes, después de orar, les impusieron las manos. La Palabra de Dios se difundía y el número de los discípulos en Jerusalén aumentaba considerablemente” (cfr. Hch 6, 1-7).
De la misma manera en la que se narra lo anterior, en la Arquidiócesis de San Cristóbal de la Habana tenemos más de 20 diáconos que se esfuerzan por cumplir su servicio en la forma en que lo hicieron Esteban y Felipe en la Iglesia primitiva. Por la gracia de Dios, uno de esos diáconos, Sergio González Artula, se encuentra en San Nicolás. Hace ya 50 años él permaneció detenido en un campo de concentración junto con el entonces Padre, ahora nuestro arzobispo, Cardenal Ortega y Alamino, durante dos años. Queridos Padrinos y Madrinas, les pido que en sus oraciones tengan en cuenta a las personas que trabajamos y compartimos la fe en la Parroquia de San Nicolás de Bari. Les agradezco enormemente la ayuda que brindan a nuestro Instituto.
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de la xvi salud PPastoral apa Benedicto
La fe hace la diferencia P. José Sandoval Íñiguez, mg
La labor de los voluntarios y sacerdotes que realizan la Pastoral de la salud en los hospitales radica, entre otras cosas, en proporcionar un aliciente a las personas que sufren. Sin embargo, ellos también pueden sentirse confortados y edificados ante las muestras de fe que dan algunos enfermos. 10
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n la sección de enfermos de diabetes del hospital encontré al señor Pablo, de 55 años, a quien comencé a llevarle la Comunión cada semana. Una de esas ocasiones, mientras conversábamos, me dijo que dentro de algunos días le iban a amputar la pierna a la altura de la pantorrilla. Me causó gran admiración que me lo dijera con mucha serenidad, ya que en esos casos, ante la perspectiva de perder algún miembro del cuerpo,
los enfermos se muestran desesperados e inconsolables. Le pregunté cuáles eran sus sentimientos frente a la operación que le esperaba. Él me contestó que no había más remedio, puesto que se trataba de salvar la vida: “O me cortan la pierna o se pudre todo el cuerpo y me muero”. “Se ve que hizo sus cálculos fríamente y con todo realismo”, pensé para mis adentros. Después de la operación lo fui a visitar. A pesar de la anestesia, el sufrimiento lo hacía ver pálido y tembloroso. Le pregunté si le dolía mucho, a lo que me contestó: “Sí, me duele mucho, pero esto no es nada en comparación con lo que Jesús sufrió por nosotros en la cruz”. Esta respuesta me dejó muy impresionado, sobre todo porque percibí que, en medio de su dolor, estaba interiormente muy unido a Cristo doliente, de quien le venía la fuerza para soportar el sufrimiento con gran valentía. Por más de dos semanas los médicos le hicieron curaciones cada día. Sé que esos momentos siempre conllevan grandes tormentos, pero de la boca de Pablo no salía ninguna queja y todo lo soportaba con mucha paciencia.
No había en él ni dramatismo ni aspavientos, no perdió nunca la tranquilidad ni se movió la paz de su semblante. Su único anhelo era que la herida sanara y cerrara rapidamente para evitar el riesgo de que tuvieran que amputar la pierna de nuevo, pero más arriba, como pasa con otros pacientes. Personas que afrontan la enfermedad como lo hizo Pablo desconciertan. Como sacerdote mi labor es consolar a los enfermos, pero con gente como Pablo más bien es uno quien sale confortado y edificado por la profunda fe que muestran, por su gran amor a Dios y su abondono total en las manos del Padre celestial. En esos enfermos –y a través de ellos– el Señor realiza sus prodigios, pues se muestra la tremenda fuerza de la fe, acompañada de la confianza y del amor filial al dueño de todo lo creado. Termino este escrito con una petición a Dios para que se digne hacer que sane bien la herida de todos los que sufren la operación que le realizaron a Pablo, para que después tengan una buena rehabilitación y puedan volver a caminar normalmente.
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Vida mg
25 aniversario sacerdotal Padre Lucas Cheong Gyu Whan, ma El 21 de febrero de 2011 el Padre Lucas Cheong, Misionero Asociado a Misioneros de Guadalupe originario de Corea, festejó el 25 aniversario de su ordenación sacerdotal con los feligreses de la Parroquia Sagrada Familia, en Pucallpa, Perú, y miembros del Instituto que colaboran en esa Misión. Uniéndonos al festejo, presentamos una breve semblanza del Padre Lucas a los lectores de Almas.
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l Padre Lucas Cheong Gyu Whan nació el 6 de septiembre de 1958 en Seúl, Corea del Sur. Ingresó al Seminario Menor de esa ciudad en 1974. El 21 de febrero de 1986 recibió el Orden
del Presbiterado, por imposición de las manos del Cardenal Esteban Kim Sou-hwan, entonces Arzobispo de Seúl. El Padre Cheong ha comentado que, antes de ser ordenado sacerdote, realizó un retiro en el que reflexionó sobre cuál sería el destino de su vida en el sacerdocio. Teniendo como inspiración la frase “Porque el Señor lo necesita” (cfr. Lc, 19, 31), reconoció, por primera vez, el enfoque misionero de su vocación, pues, como él ha afirmado: “La vida del sacerdote es la Misión”. Aunque dedicó algunos años de su ministerio a diversas actividades poco relacionadas con la evangelización de los no cristianos, siempre mantuvo la inquietud de incorporarse a la labor misionera. Entró en contacto con nuestro Instituto por medio del Padre Juan José Corona L., mg. En el año 2002 llegó a México con la finalidad de conocer el trabajo de Misioneros de Guadalupe. Entonces descubrió que gran cantidad de gente esperaba a los misioneros. Ver a muchas personas con ganas de conocer a Jesucristo le confirmó la importancia de la Misión para la Iglesia. A finales de ese año el Padre Lucas se convirtió en el primer sacerdote
diocesano de Corea en asociarse a nuestro Instituto. En mayo de 2003 recibió nombramiento para apoyar las labores pastorales de la Misión de Perú. Durante algunos años compartió el Evangelio con la gente de Cusco. El Padre Lucas ha comentado que los primeros momentos en la Misión fueron difíciles, debido a que no recibió su formación sacerdotal en un seminario misionero. Sin embargo, mediante el esfuerzo y el trabajo constante, logró superar las primeras dificultades. A partir de junio de 2007 ha trabajado en el Vicariato Apostólico de Pucallpa, atendiendo a las comunidades de la Parroquia Sagrada Familia, donde construyó un templo parroquial. El Padre Lucas ha expresado que se siente feliz por compartir el Evangelio con la gente de Perú. Considera que los fieles de ese país responden bien al mensaje de la Iglesia católica, lo cual le brinda mayor entusiasmo para continuar con su labor. Felicitamos al Padre Lucas por estos 25 años de ministerio y pedimos a la Virgen de Guadalupe que siga acompañándolo en su caminar misionero.
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Misión
de
Japón
Los “cristianos escondidos” de Japón P. Marco Antonio de la Rosa Ruiz Esparza, mg
Durante los siglos pasados, en el pueblo japonés de Sahinai, situado al norte del país, no hubo persecución de cristianos. Sin embargo, en el resto de Japón surgieron grupos de cristianos escondidos, quienes por más de 350 años guardaron la fe, con sus propios ritos, y cuya historia hoy trata de rescatarse.
“¡P
adre, desde ayer lo estuve esperando!”, fueron las palabras con las que me recibió el señor Suzuki, descendiente de unos kakure kurisuchan (cristianos escondidos), cuando llegué a Sahinai, un pequeño caserío cercano a la ciudad de Morioka, adonde fui invitado por un grupo de 14
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cristianos. Ellos se interesan en investigar sobre los kakure kurisuchan, quienes por más de 350 años guardaron la fe a pesar del edicto de persecución, y cuyos documentos (o las narraciones hechas por sus descendientes) ahora tratan de rescatarse. En Sahinai, en el año 1622, estuvo el Padre Pedro Kibe Kasui, sacerdote jesuita, japonés, beatificado por Benedicto xvi en 2008, junto con otros 187 mártires japoneses. Parece que en este lugar se construyó una pequeña iglesia donde se atendía a trabajadores de las minas de oro y plata, pues en este pueblo no hubo persecución y los cristianos fueron respetados. Aún queda el nombre “misa”, palabra latina, para designar un pequeño lugar donde se celebraba la Eucaristía. A sus 95 años, con gran lucidez, el señor Suzuki espera ser bautizado. Me comentó que tanto su hijo, que falleció el año pasado y por quien me pidió que rezara, como su hija estudiaron en escuelas cristianas. En la casa del señor Suzuki hay una gran cruz dibujada en la pared, aunque simulada con otra forma para que sólo sea reconocida por los propios cristianos, como han hecho los kakure kurisuchan durante años. Para mí fue un gran regalo de Dios conocer a la gente de Sahinai, pues
muchos son católicos, a diferencia de los kakure kurisuchan, que no se han reincorporado, aun cuando el Papa Juan Pablo ii, durante su visita a Japón en 1981, los invitó a hacerlo. He sabido de pocos que lo han hecho, como un joven católico pescador de Nagasaki con quien me encontré hace 22 años, cuando yo estudiaba el idioma japonés. En Sahinai se está promoviendo una fiesta popular para honrar a los kakure kurisuchan, como se suele hacer en una fiesta patronal. El coordinador del centro comunitario, aunque no es católico sino miembro de una Iglesia protestante, tiene mucho interés en el ecumenismo y apoya el festejo. Por ello se convida a feligreses de las parroquias vecinas a hacer promoción de sus ilustres antepasados, se invita a los sacerdotes a dar conferencias y a otros fieles para que conozcan la historia de los “cristianos escondidos”. Estimados Padrinos y amigos, les pido una oración por el señor Suzuki y su pronta entrada a la Iglesia católica; por el coordinador del centro comunitario y por los fieles de las parroquias que se interesan en dar a conocer a Cristo a través de estos antiguos kakure kurisuchan. Yo siempre los tengo a ustedes presentes al celebrar la Eucaristía. Mayo 2011
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Noticias breves Fuente: Redacción de Almas
Ministerios de lectorado y acolitado en el Cespa Tilapa, Edo. de México, 22 ene 2011. Este sábado se llevó a cabo la toma de los ministerios de lectorado y acolitado por parte de los jóvenes seminaristas que cursan el Cespa, en una ceremonia presidida por el P. Juan José Á. Luna E., mg, Superior General, y concelebrada por Padres Misioneros de Guadalupe, a la que asistieron alumnos del Seminario Mayor, familiares y amigos. El P. Luna exhortó a los jóvenes a permanecer en el servicio y fundamentar su vocación en la fe en Jesucristo.
Padre mg colaborará en seminario coreano
Programa anual de retiros espirituales
Kwanju, 11 ene 2011. Este martes se ha hecho público el nombramiento del P. Héctor Díaz F., Misionero de Guadalupe en Corea, como Director Espiritual del Seminario Arquidiocesano de Kwangju. El P. Hesiquio Rentería M., mg, q.e.p.d., participó como profesor en el mismo Seminario de 1977 a 1980.
Ciudad de México, 12 ene 2011. Este miércoles inició el programa anual de retiros para los Padres mg que se encuentran en la ciudad de México. Durante el año en curso el programa de retiros, para todas las comunidades del Instituto en México y en Misiones, tendrá como tema principal: La espiritualidad del diálogo.
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Desde el Seminario
El testimonio de casa Seminarista José Roberto Cruz Pérez
Cuando la gente me pregunta por qué decidí ingresar al Seminario de Misiones vienen a mi mente algunos recuerdos que han marcado mi vida.
José Roberto renueva su Promesa de incorporación temporal al Instituto
A
l pensar la presencia de Dios en mi vida, considero que los diez años que mi padre estuvo enfermo fueron decisivos para buscar un encuentro con Él. Sin embargo, fue el testimonio de mi madre el que me llevó a practicar los valores evangélicos. Muchas veces me tocó verla atender a mi papá con paciencia. Ella nos alentó a mis hermanas y a mí a superarnos, poniendo de ejemplo el esfuerzo y los sacrificios que ha realizado para sacarnos adelante. No es distinta de otras mujeres, pero para mí es única y especial. Creo que todo lo que he logrado ha sido
gracias a que Dios la envió para guiarme y educarme. Aunque no me enseñó a rezar el Rosario ni a leer la Biblia (eso lo aprendí de mi padre), ella, con su ejemplo, me instruyó para vivir el Evangelio, aceptar la voluntad de Dios, amar al prójimo... Mi madre acepta mi sueño de trabajar en tierras de Misión y me anima a dar lo mejor de mí. Desde Kenia le doy gracias a Dios por la familia que me educó y por mi mamá, que hoy puede ver a sus hijos como personas de bien y maduras. Mayo 2011
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Misión
de
Guatemala
Labor misionera Edith Velasco Vázquez del Mercado, mla
Misioneros de Guadalupe cuenta con el apoyo de sus Padrinos y sus Madrinas para llevar el Evangelio a los pueblos que no lo conocen. También, desde hace algunos años, cuenta con la ayuda de laicos comprometidos, cuyo esfuerzo es invaluable para llevar a cabo la Misión ad gentes.
S
iento mucha alegría por la oportunidad de anunciar el Evangelio en Guatemala y quisiera compartir una visión general de mi labor como Misionera Laica Asociada. En primer lugar quisiera mencionar mi trabajo con los catequistas, el cual es muy gratificante. Los catequistas y los celebradores de la Palabra que pertenecen a las comunidades rurales se reúnen cada
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mes, durante día y medio, para recibir formación. Soy la responsable de coordinar esas reuniones, y para planear la formación cuento con el apoyo del vicario de la parroquia; mi compañera Blanca Deyanira Díaz A., mla, y un diácono me ayudan a impartir los temas de formación. Por otra parte, con los catequistas del pueblo me reúno el primer domingo de cada mes. Les imparto temas que les puedan auxiliar en su crecimiento como discípulos misioneros de Jesucristo y que les sirvan en su práctica catequética. También en esto tengo el apoyo del vicario, sobre todo para organizar retiros. Otro trabajo que realizo es en la Comisión Diocesana de Catequesis, donde elaboro catequesis que se publican y distribuyen en toda la Diócesis de Zacapa y Santo Cristo de Esquipulas, para ser reflexionadas en las pequeñas comunidades cristianas de los barrios y las aldeas, donde he hallado jóvenes y adultos que no están bautizados, y adultos bautizados que no han recibido los demás sacramentos y desean hacerlo. Por ello consideramos necesario elaborar material para el catecumenado, es decir, para el proceso de formación que requiere una persona adulta que no está bautizada y desea iniciar el camino de vida cristiana y recibir los sacramentos.
Dentro de las situaciones que se nos presentan al realizar nuestra labor misionera, también está el encontrarnos solos por alguna circunstancia. Hace algunos años viví esa experiencia, nueva para mí, cuando mi compañera en la Misión viajó a México. Fue un mes lleno de retos, trabajo, alegrías y preocupaciones, donde se me presentó la dificultad de conseguir catequistas del pueblo o jóvenes seminaristas para que me acompañaran a las comunidades rurales y así continuar con mi trabajo. Gracias a Dios siempre encontré algún “ángel” que disponía de tiempo y de voluntad para salir conmigo; el trabajo no se detuvo, fue intenso. Incluso ha sido reconfortante encontrar, en alguna ocasión, a niños que me reconocen como misionera y se acercan para pasear a mi lado. Saludo con mucho cariño a nuestros bienhechores y a los lectores de Almas. Sé que los misioneros contamos con sus oraciones para no desfallecer en nuestro trabajo, por ello les pido que oren para que los catecúmenos de Guatemala perseveren en su proceso y lleguen a ser cristianos maduros. ¡Que el Señor les bendiga abundantemente por su generosidad!
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´
Tu puedes
ser misionero !
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Joven mexicano,
¿has sentido el llamado de Jesús y quieres llevar su mensaje de salvación a las personas que no lo conocen? Misioneros de Guadalupe te invita a descubrir tu vocación. Participa en las actividades que organiza su Centro de Orientación Vocacional (cov). Comparte experiencias recreativas y formativas con otros jóvenes que también buscan tomar decisiones acertadas que darán sentido a sus propias vidas. ´ cov Mexico
cov Monterrey
cov Guadalajara
cov Villahermosa
• Tel. (01 55) 5573 3000 • Correo: vocacionesmg@hotmail.com • Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 • Tel. (01 33) 3601 0815 • Correo: vocgdlmg@hotmail.com
• Tel. (01 81) 8358 2101 • Correo: covmty@hotmail.com • Línea Misionera (sin costo): 01 800 83 15 350 • Tel. (01 993) 315 2934
• Correo: covtabasco@hotmail.com
Día de las Madres En 1870 Julia Ward Howe, escritora y poeta estadounidense, promovió en su país, después de la guerra civil, la celebración del Día de las Madres, con la finalidad de que ese día sirviera como un llamado en favor de la paz. Como en muchos países del mundo, en Estados Unidos esta celebración se lleva a cabo el segundo domingo de mayo, y se acostumbra comprar o preparar un pastel y reunir a la familia para festejar. En México celebramos a las mamás el 10 de mayo, con una gran cantidad de sorpresas para ellas, como festi- vales, obsequios y platillos especiales, con los cuales expresamos nuestro agradecimiento y les mostramos, con cariño, lo importante que son en nuestras vidas. El Día de las Madres debe ser un homenaje a nuestras mamitas, pues ellas nos enseñan amor, ternura y compren- sión incondicional, a ejemplo de nuestra madre del cielo, la Santísima Virgen María.
Santa Catalina Drexel, misionera ejemplar Nacida en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos, desde joven se conmovió ante las condiciones de vida de los indios americanos y quiso ayudarlos. Comenzó a promover algunas Misiones y cuando visitó en Roma al Papa León xiii, le pidió que enviara misioneros a Norteamérica. Él le sugirió que ella misma se hiciera misionera y a partir de ese momento dedicó su vida a ayudar a indios y afroamericanos. Fundó la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y numerosas Misiones y escuelas, entre ellas la Xavier University of Louisiana, la única institución de educación superior, en Estados Unidos, con una comunidad predominantemente católica y afroamericana. Santa Catalina Drexel vivió los valores misioneros: humildad (siendo de una familia rica, fue generosa y compartió sus bienes con los necesitados); integridad (luchó por terminar con el racismo y la discriminación); compañerismo (supo descubrir que todos somos hermanos en Cristo, sin importar la raza o la condición social); sabiduría (descubrió en los demás la grandeza de Dios y buscó la dignidad de todos los hombres); oración (fue una mujer de oración, encontró en la Eucaristía una fuente de amor para los pobres y oprimidos). ¡Te invitamos a vivir estos valores, como lo hizo santa Catalina Drexel!
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Participa en el concurso: “Mensaje de paz” La paz es una manera de vivir con pensamientos de felicidad y tranquilidad. ¡Ahora te toca a ti ser un mensajero de paz! Participa en este concurso y cuéntanos qué has realizado para construir la paz: • Escribe un poema o un cuento, lo que más te guste. • Puedes ilustrarlo con los materiales que quieras (crayo- las, plumones, recortes, papel de colores, etcétera). ¡Esperamos tu participación! Premios 1er. lugar: Lotería misionera y kit del Club de Niños. 2do. lugar: Lotería misionera, playera y gorra del Club de Niños. 3er. lugar: Lotería misionera y dvd “Juan Diego mensajero de Guadalupe”. Envíalo antes del 15 de junio a: Club de Niños Misioneros de Guadalupe Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. O por correo electrónico: clubdeninos@mg.org.mx Visita nuestro sitio de internet y encuentra más actividades para ser un constructor de la paz. www.clubdeninosmisioneros.org.mx
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Misioneros de Guadalupe y la Universidad Intercontinental invitan, a la gente interesada en conocer la influencia del acontecimiento guadalupano en la vida cultural de México y en la conformación de la identidad mexicana, al diplomado
Santa María de Guadalupe
en la historia y la teología
Se impartirá en dos módulos de 80 horas cada uno. En el primer módulo se dará a conocer el acontecimiento guadalupano desde la historia, y se impartirá del 5 de febrero al 28 de mayo de 2011, en sesiones sabatinas, de 9 a 14 h. En el segundo módulo se reflexionará sobre el significado del acontecimiento desde un punto de vista teologal y misionero, y se impartirá del 27 de junio al 21 de julio, de lunes a jueves, de 9 a 14 h.
Informes e inscripciones Universidad Intercontinental Insurgentes Sur 4303 • Col. Santa Úrsula Xitla • Del. Tlalpan • cp 14420 • México, df • Tel. 5487 1300 ext. 1432 o 4445 • Correo electrónico: hcorpus@uic.edu.mx
¡Feliz Día del Padre! Queridos Padrinos: A todos los papás, que son los pilares de sus hogares, los felicitamos de todo corazón en este día. Pedimos que Dios los colme de bendiciones, dicha y felicidad a ustedes y a sus familias. Dios, Padre nuestro, que en tu sabiduría y amor hiciste todas las cosas, te pedimos que bendigas a nuestros papás, para que puedan ser fortalecidos como padres cristianos. Que el ejemplo de su fe y amor brille en nuestras familias. Y haz que nosotros, sus hijos e hijas, los honremos siempre con un espíritu de profundo respeto y gratitud. Amén.
Estimados bienhechores, queremos unirnos a sus intenciones en las Celebraciones Eucarísticas que serán dedicadas a los papás durante el mes de junio. Pueden hacernos llegar sus peticiones por los siguientes medios: Correo postal: A cualquiera de las direcciones que aparecen en la contraportada de la revista Almas. Correo electrónico: oracionespapas@mg.org.mx Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 Mediante su Promotor Misionero Con nuestra gratitud y respeto, Sus ahijados
Les pedimos que por favor indiquen con una † si el papá es difunto, con E si está enfermo, o con una A si es acción de gracias. Queridos ahijados, les pido que nos unamos en oración por los siguientes papás:
Nombre y Núm. de Padrino:
Únete
a la Misión
Padre Román Orta Castañeda Misionero de Guadalupe en Perú
Nació en Jocotitlán, Edo. de México. Ingresó al Seminario de Misiones en 1967 y recibió el presbiterado el 14 de julio de 1973, de manos de Mons. Arturo Vélez Martínez. Ha colaborado en diversas áreas de nuestro Instituto, como la orientación vocacional, la formación de misioneros laicos, la animación misionera y la atención a los bienhechores. Además ha trabajado, en dos periodos, en la Misión de Kenia, y recientemente ha sido enviado a compartir el Evangelio con la gente de Perú. El Padre Román ha comentado que un hecho decisivo en su vocación fue, siendo un niño, haber enseñado el catecismo a sus primos para que recibieran la Primera Comunión. Tú también puedes colaborar en la Misión de la Iglesia. ¡Responde al llamado de tu vocación!
Ciudad de México Tlalpan Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel. (01 55) 5655 2691
Ciudad de México Roma Córdoba 17, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Tel. (01 55) 5525 6989
Línea Misionera: 01 800 00 58 100
Guadalajara
Monterrey
Villahermosa
Madero 837, esq. Escorza, Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jalisco. Tel. (01 33) 3825 2315
Habana 105, Col. Altavista, cp 64840, Monterrey, Nuevo León. Tel. (01 81) 8358 2101
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