Publicación de Misioneros de Guadalupe
Julio 2016 / Año LXVII • Núm. 799 • Ejemplar gratuito
Papa Francisco
Somos misión
L
a misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Hay que reconocerse a sí mismo como marcado a fuego por esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar. Allí aparece la enfermera de alma, el docente de alma, el político de alma, esos que han decidido a fondo ser con los demás y para los demás. Pero si uno separa la tarea por una parte y la propia privacidad por otra, todo se vuelve gris y estará permanentemente buscando reconocimientos o defendiendo sus propias necesidades. Dejará de ser pueblo. Francisco Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (núm. 273)
Intenciones P. Ignacio Flores G., mg
Universal: El respeto por los pueblos indígenas Para que sean respetados los pueblos indígenas, amenazados en su identidad y hasta en su misma existencia.
En México aún existen diversos grupos indígenas que se esfuerzan por mantener vivos los valores y tradiciones de sus antepasados, con el propósito de preservar las importantes enseñanzas que hoy en día ayudan a mantener el equilibrio y la vida del hombre desde su particular forma de entender a Dios, el mundo y la propia persona. Esto representa una forma de enriquecer nuestra fe, desde nuestras propias raíces, en el Evangelio del amor, el respeto, la justicia y la paz. Es preciso favorecer la integración de costumbres, culturas, organizaciones y tradiciones que enfrenten la cultura de muerte de un mundo globalizado y materialista. Por ello, en este mes pedimos por los grupos étnicos, de nuestro país y de todo el mundo, que buscan estos propósitos a la luz del Evangelio.
Por la evangelización: La misión continental en América Latina y el Caribe Para que la Iglesia de América Latina y el Caribe, a través de la misión continental, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio.
Hace aproximadamente 60 años, el Papa Pío xii instituyó el Consejo Episcopal Latinoamericano, mejor conocido como Celam, con el propósito de motivar los trabajos pastorales de los obispos de América Latina, para dar respuesta a las muchas problemáticas de la Iglesia latinoamericana. Este propósito se comprende mejor a la luz de lo que se ha denominado “nueva evangelización”, que es la unidad episcopal y la armonía eclesial para enfrentar los numerosos desafíos del continente; un llamado constante a dar testimonio de un discipulado que configure a cada creyente con la persona de Cristo y alimente la propia fe mediante la escucha constante de la Palabra de Dios. Este mes oramos para ser eco del Celam e incrementar el espíritu de comunión entre la Iglesia de América Latina y el Caribe. Julio 2016
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Contenido 6 Caminar en la Misión
Publicación de Misioneros de Guadalupe
Ejemplar gratuito. Prohibida su venta. Año LXVII • Núm. 799 • Julio 2016
Santa Isabel Berrones Espejo, mla
DIRECTORIO
16 La historia de mi vocación
Seminarista Eduardo Cordero Martínez
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Papa Francisco Intenciones Editorial Página del lector Bienhechores Pastoral Vocacional Vida mg Invitación uic Centro de Orientación Vocacional Los Sacramentos Animación misionera
www.mg.org.mx Línea Misionera: 01 800 00 58 100 /misionerosdeguadalupe @misionerosmg
Director: P. José Navarro González,
mg
Codirector y edición web: Juan José Ramírez Escarza Diseño editorial y edición web: Eréndira Vázquez Vega Ilustración y edición web: Ricardo Hernández Hernández Enlace administrativo y edición web: Antonia Hidalgo López Webmaster: Jorge Hugo Guerrero Luna Sitio web: www.revistaalmas.com.mx Portada El P. Jesús Antonio Valdés Sánchez, mg, durante una Celebración Eucarística.
Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb , local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df; editor responsable: P. José Alberto Contreras Téllez, mg . Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar , Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999-050317152800-102. Impresa en Reproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Duraznos 1, esquina Ejido, Col. Las Peritas Tepepan, Del. Xochimilco, cp 16010, México, df. Tel. 5334 1750. Registro Postal Publicaciones Núm. PP09-0298 autorizado por Sepomex. El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío xii aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.
Editorial
Practicar la misericordia Juan José Ramírez Escarza
Estimados lectores de la revista Almas: a finales de este mes en Cracovia, Polonia, tendrá lugar la xxxi Jornada Mundial de la Juventud 2016, que en esta ocasión se inserta en el Jubileo de la Misericordia. En su mensaje hacia los jóvenes católicos de todo el mundo, el Papa Francisco nos recuerda que la misericordia divina “implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo”, lo que incluye “un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar”. De igual manera, el Papa hace una invitación a los jóvenes para que cada mes realicen una obra de misericordia corporal: alimentar a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger a los extranjeros, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos, y una de misericordia espiritual: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, tener paciencia con personas molestas, rezar a Dios por vivos y difuntos (cfr. Mensaje del Santo Padre Francisco para la xxxi Jornada Mundial de la Juventud 2016). Sabemos que la persona que mejor encarna la misericordia de Dios es su Hijo, quien siempre se muestra dispuesto a darse a quien más lo necesita: el enfermo, el pecador, el pobre. Es una actitud de entrega y de amor que nos invita una vez más a acercarnos a nuestro Padre sin temor, para procurarnos los cambios que necesitemos en virtud de llevar una vida mejor, para nosotros y para quienes nos rodean. Por ello, el espíritu misionero que nos mueve a llevar el Evangelio a donde no lo conocen, también nos inspira a vivir como Jesús, a ser sus discípulos y, con nuestras propias vidas, dar testimonio de sus enseñanzas. Hacemos eco de la invitación del Santo Padre, para que nuestros jóvenes lectores redescubran y pongan en práctica las obras de misericordia, y vivan de forma plena su ser cristiano. Julio 2016
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Página del lector
Estimados Misioneros de Guadalupe: Les escribo para comunicarles la lamentable pérdida de mi mamá, la señora María Guadalupe P. P. Ella nació el 20 de noviembre de 1931 y falleció el 19 de enero de 2015. Fue Madrina de ustedes durante 45 años. Le doy las gracias a Dios por darme la madre que tuve. Ella fue un rayito de luz que alumbraba a nuestra familia. Sus abrazos, su sonrisa, su cariño, su paciencia y todo lo bello que la vida tiene, ella me lo daba. Con ella aprendí que su amor siempre era el mismo: si yo era buena, ella era buena, y si me portaba mal, aun así ella seguía siendo buena... Mi mamá ofrecía su aliento con tal de no ver sin comer a uno de sus hijos. También ofrecía sus rezos a Dios para que no nos faltase nada. Si en algún momento hubiera tenido que dar la vida por un hijo, mi madre seguramente lo habría hecho; ella no temía a nada por el bienestar de un hijo. Así era mi madre: un ángel de mi guarda. Sé que Dios nos dio una madre para darnos la vida, pero no nos la dio para toda la vida. A Él le doy las gracias por la madre que me dio, y a ella le agradezco por ser mi mamá, y todo lo que eso significa para mí. Ahora sus hijos, la familia V. P., seguiremos apoyando a las Misiones. ¡Muchas gracias, Misioneros de Guadalupe!
Sus Padrinos y Madrinas de la familia V. P.
Estimados lectores: Los invitamos a compartir brevemente con nosotros sus experiencias de fe derivadas de la ayuda que brindan a las Misiones. Pueden escribir al correo electrónico: lectores@revistaalmas.com.mx, o a cualquiera de las direcciones que aparecen en la contraportada de nuestra revista. Todos los textos serán revisados y, en caso de ser publicados, podrán ser modificados según los criterios de contenido de nuestra revista. 4
Revista Almas
2016 ¡Celebremos juntos el 60° aniversario de la Misión de Japón y el 10° aniversario del Club de Niños mg!
Monterrey Sábado 1 de octubre Ciudad de México Domingo 9 de octubre Guadalajara Domingo 27 de noviembre
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Artículo
Caminar en la Misión Santa Isabel Berrones Espejo, mla
Primeras Comuniones en la Parroquia de San Francisco Javier Estimados lectores de la revista Almas, les quiero compartir algo de mi experiencia como Misionera Laica Asociada a Misioneros de Guadalupe. Hace un poco más de cinco meses que llegué a la Misión de Perú. Vivo en Pucallpa, distrito de Callería, provincia de Coronel Portillo, departamento de Ucayali. Todo este tiempo ha sido un proceso nuevo de aprendizaje. Primero fue abrir mi mente a la cultura peruana –más específicamente, a la cultura selvática–, teniendo siempre presente que las cosas son diferentes a como son en México; aunque es el mismo idioma existen muchas palabras que no se usan en la misma forma, por ejemplo, zapatillas en Pucallpa es lo que nosotros llamamos tenis, a la banqueta aquí se le llama vereda, así muchas palabras más. Los pucallpinos son muy alegres, y una de las cosas que me han llamado la atención es que cualquier día de la semana 6
hacen fiesta; toda la semana se escucha la música a alto volumen y se ve a las personas bailando. La Parroquia de San Francisco Javier está formada por la cabecera parroquial (Lomas de Nuevo Pucallpa) y dos capillas (El Rosario y Tierra buena). Estas comunidades están formadas por personas que han migrado de otros lugares, por lo que hay mucha diversidad de pensamientos y maneras de vivir. La mayoría de las personas en estas comunidades son humildes y desafortunadamente un gran número de mujeres sufre violencia y abandono. Sin embargo, al mismo tiempo me admira que, a pesar de la adversidad, ellas son muy fuertes y luchan para sacar adelante a sus hijos; trabajan y se esfuerzan por darles lo mejor dentro de sus posibilidades. También se muestran alegres y Revista Almas
Artículo
Sra. Marlén García Tacuré y su hijo José Manuel Montenegro García siempre tienen una sonrisa en el rostro; comparten lo que tienen, poseen un gran corazón, son muy cálidas y les gusta bailar. Cada persona y cada familia tiene una historia diferente, sin duda de lucha; cuando las escucho me motivan a prepararme más porque en realidad la que aprende soy yo. Una de las actividades que realizamos en la parroquia es visitar a las familias, y es en ese momento cuando conocemos más a la comunidad y a cada persona. Al ir caminando hacia las casas, a cada paso que doy rumbo a ese encuentro, sé que no voy sola, pues Dios va conmigo, al igual que mis compañeras y todas las oraciones que ustedes, queridos Padrinos y Madrinas, hacen por los sacerdotes mg, los Misioneros Laicos Asociados, la Misión y las personas que nos reciben. Julio 2016
Mis pies son los que dan los pasos, pero la fuerza de su oración es la que los impulsa. Les pido que sigamos elevando nuestros rezos para que la Misión continúe fortaleciéndose y logremos los frutos que nuestro Padre quiere para todos nosotros. ¡Que el Señor Jesucristo llene nuestros corazones de su amor!
Sra. Laura Arévalo 7
Pastoral Vocacional
Qué es el Curso de Espiritualidad y Pastoral? P. Ignacio Flores García, mg
Apreciables Padrinos y Madrinas de los Misioneros de Guadalupe, reciban un afectuoso saludo de sus ahijados en el Seminario de Misiones. Continuando con la revisión de los diversos momentos de nuestra formación como seminaristas, en este mes quiero compartir con ustedes la etapa que comúnmente llamamos Curso de Espiritualidad o Pastoral, también conocido como Cespa. El Cespa es un momento de nuestra preparación hacia el sacerdocio que se distingue por ser un año intermedio entre los estudios de Filosofía y los de Teología. Como su nombre lo indica, es un tiempo que consiste en “profundizar en las fuentes de la vida espiritual y apostólica, y tener una mayor comprensión de la vocación misionera, que se realizará por medio de la pertenencia al Instituto” (Manual de Formación mg). Para cumplir el objetivo del Cespa, la formación se divide en dos partes 8
fundamentales. La primera de ellas se enfoca al aspecto de la espiritualidad, donde conocemos y profundizamos en las líneas de la oración, la Palabra de Dios y los diferentes tipos de espiritualidad más reconocidos dentro de la Iglesia, a fin de que cada uno de los alumnos obtenga conocimiento de ellos y puedan seguir practicándolos durante el transcurso de su formación y, después, en el ministerio sacerdotal. Esta primera etapa se distingue también por tener un conocimiento más profundo del Instituto a partir de las Constituciones que rigen a todos los Misioneros de Guadalupe, las cuales, una vez que se conocen, nos permiten dar el siguiente paso, que es un compromiso temporal conocido como Promesa Temporal al Instituto, que se realiza casi al final del Cespa. Es importante mencionar que hacia la mitad del curso los alumnos seminaristas reciben los ministerios Revista Almas
Pastoral Vocacional
de lectorado y acolitado, los cuales les facultarán para realizar la celebración de la Palabra de Dios, distribuir la sagrada Comunión e incluso, en algunos casos en que así se requiera, preparar las ofrendas del Pan y del Vino durante la Misa, según las disposiciones del sacerdote y las circunstancias pastorales. También, dependiendo del trabajo que realicen dentro de las comunidades, y según el permiso del párroco y del obispo del lugar donde se encuentren, los seminaristas pueden realizar algunas bendiciones específicas, aunque estas son actividades muy poco frecuentes.
los alumnos salen a vivir una experiencia de trabajo apostólico entre las comunidades que se les asignan, a fin de ejercer sus ministerios y la alegría por vivir y compartir la Buena Nueva. Cabe mencionar que estas son comunidades mexicanas, de población originaria, donde se habla todavía el dialecto prehispánico y aún se consigue apreciar las costumbres ancestrales y las tradiciones culturales de nuestros hermanos. Actualmente las comunidades visitadas se encuentran en el estado de Hidalgo, entre la población de habla otomí.
En el segundo momento del curso el enfoque se orienta hacia el trabajo pastoral, en el que, una vez recibidos los ministerios, fortalecidos con el mayor conocimiento de la espiritualidad y su vocación misionera a los no cristianos,
Por otra parte, es importante decir que en esta etapa existe igualmente un horario que es más flexible en comparación a los momentos en que el alumno se encuentra en los estudios de Filosofía o Teología, y aunque
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este horario es diseñado por todo el grupo, de acuerdo a su propia organización, siempre se toman en cuenta, como parte fundamental, las actividades concretas, que son el trabajo, los alimentos, la oración, las clases, los retiros semanales o mensuales, etcétera. Esta organización incluye de igual manera la planeación personal de cada uno de los alumnos para su tiempo de trabajo personal, de organización y de descanso. Por supuesto que durante esta etapa hay también un sacerdote que acompaña al grupo. Se trata de un Padre mg con al menos 10 años de experiencia de trabajo misionero y con aptitudes específicas para la preparación de los alumnos durante este año de formación tan importante. Él asesora las inquie10
tudes de los alumnos y los motiva en el próximo paso, que son los estudios de Teología, los cuales se realizarán nuevamente en la Universidad Intercontinental, en la Ciudad de México, o en tierras de Misión, a partir del nombramiento que los sacerdotes formadores y el Superior General y su Consejo consideren adecuado para cada seminarista. Al final del curso los alumnos realizan su Primera Promesa Temporal como miembros del Instituto y, como acabo de mencionar, tienen la posibilidad de continuar sus estudios en tierras de Misión, como fue el caso de un servidor. Termino compartiéndoles que, además, este año está muy lleno de bendicioRevista Almas
Pastoral Vocacional
nes por el tiempo que se le dedica a la pastoral y a la dimensión espiritual en la que los llevamos presentes a ustedes. Queridos Padrinos y Madrinas, seguimos invitándolos a orar por sus ahijados que hoy se encuentran en esta y otras etapas tan importantes de nuestra formación sacerdotal misionera. Al mismo tiempo agradecemos profundamente su apoyo moral y económico para nuestra preparación como futuros sacerdotes misioneros. No dejen de invitar a los jóvenes de su comunidad a vivir la experiencia del llamado de Dios: ¡lancen sus redes y conviértanse en promotores de la vocación!
al Señor. ¡El trabajo de los Padres animadores de la vocación en toda la patria es compartirte nuestra vivencia de formación sacerdotal! Siente confianza y recuerda que estamos a tu disposición para que conozcas más del ministerio sacerdotal y puedas descubrir un posible llamado. Si tienes alguna inquietud, duda o curiosidad, ¡pregunta, no tienes nada que perder y mucho que ganar! Les invito a ver un breve video en el siguiente enlace de internet: http://www. revistaalmas.com.mx/queeselcespa. Ahí verán a uno de sus ahijados, quien comparte su experiencia en la etapa del Cespa. ¡Que Dios los bendiga!
Y a ti, querido joven lector, te invito a que no tengas miedo de decirle “Sí”
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Vida MG
El P. Jesús Antonio Valdés Sánchez, mg, nació en 1932 en San Pablo Zitlaltepec, Tlax., en la familia formada por el señor Antonio Valdés Baez y la señora Ángela Sánchez Herrera. Realizó sus estudios de educación básica en Tlaxcala y Puebla, y comenzó su preparación al sacerdocio en el Seminario de Puebla. El P. Jesús Antonio ha comentado que su vocación surgió mientras era seminarista en Puebla: “En el hogar no supe mucho de Misiones. Recuerdo que algunas veces mi madre me platicó de los Padres que se van lejos, pero fue en el Seminario de Puebla donde supe de las Misiones por las actividades misionales, visitas de misioneros, la hoja mensual del Seminario de Zamora, así como las lecturas de los libros del P. Arrupe y del P. Llorente”. Su inquietud hacia las Misiones comenzó de manera plena en el 2º Congreso Nacional Misionero, donde participó con 12
60º aniversari
P. Jesús Anton la declamación de un poema que daba cuenta de los logros y frustraciones de un misionero: “Sentí y viví la historia al declamarla y me puse a pensar seriamente en mi futuro. Pocos meses después el entonces P. Munive nos repartió el folleto del proyecto del Seminario de Misiones, próximo a inaugurarse, y con la ayuda del Cielo me decidí”. Ingresó al Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras en 1952. Fue ordenado sacerdote misionero el 15 de julio de 1956, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, por imposición de manos de Mons. Alonso Manuel Escalante y Escalante. Los primeros nombramientos del P. Jesús Antonio lo llevaron a colaborar en Revista Almas
Vida MG
io sacerdotal
nio Valdés, mg la administración del Seminario y la Casa central, la atención de vocaciones y las colectas dominicales. En 1958 fue nombrado a la Misión de Japón, donde ha realizado la mayor parte de su ministerio y donde ha sido Superior de la Misión en dos periodos. Su trabajo en esta Misión ha sido casi ininterrumpido, salvo breves periodos en los que ha apoyado otras actividades del Instituto, como fue, entre 1973 y 1974, el establecimiento de Misioneros de Guadalupe en Los Ángeles, Cal., eua, y, años después, la colaboración en la misma Procura entre 1983 y 1984. Acerca de su trabajo, el P. Jesús Antonio comparte: “Mis agradecimientos a Dios y al Instituto, pues en cualquier trabajo o Julio 2016
responsabilidad que se me ha encomendado he podido cumplir y siempre he sentido la alegría del sacerdocio misionero. Tal vez lo más difícil para mí ha sido la responsabilidad como Superior de la Misión, por mis limitaciones humanas”. Así mismo, comenta uno de los sucesos de mayor realización: “Uno de los momentos más felices de mi vida fue cuando recibí un diploma de agradecimiento del gobierno de Tajima. La alegría fue por lo difícil que me había sido conseguir que la gente y los servidores públicos me aceptaran. Guardo con cariño tal diploma...”. En la actualidad el P. Jesús Antonio se encuentra en Kuwana, Diócesis de Kioto, Japón, donde sigue predicando el Evangelio de Cristo. Este mes cumple 60 años de entrega en el sacerdocio misionero, y en la revista Almas nos unimos a la celebración, con los mejores deseos. ¡Muchas felicidades, P. Jesús Antonio! 13
SEGUNDO SIMPOSIO MISIONERO INTERNACIONAL MG El camino de una Iglesia sinodal en tensión misionera ad gentes La Misión en y desde América Latina
EVENTO GRATUITO La Misión en tiempos del Papa Francisco Conciencia eclesial y missio ad gentes en el caminar de América Latina Los dos brazos del Evangelii Gaudium: el Vaticano II y la Iglesia sinodal del mañana El diálogo misionero Contar a otros dónde hay pan. Aspectos de una espiritualidad misionera La Iglesia, misterio y comunión en estado permanente de Misión
Del 23 al 25 de agosto de 2016 | 9:00 horas | Domo UIC | Insurgente
Inscripciones: missiodiplomados@gmail.com
tes Sur 4303, Tlalpan, Santa Úrsula Xitla, 14420, Ciudad de México
Desde el Seminario
La historia de mi vocación Seminarista Eduardo Cordero Martínez
Mi nombre es Eduardo Cordero Martínez y soy originario de Monterrey, N. L. En la actualidad curso el primer grado de los estudios de Filosofía en la Universidad Intercontinental, como alumno del Seminario Mexicano para las Misiones Extranjeras, pues mi anhelo es ser sacerdote misionero. Sin embargo, poder afirmar que quiero dedicar mi vida a las Misiones, como sacerdote Misionero de Guadalupe, no fue algo que sucediera de la noche a la mañana. Por eso, en este artículo trataré de compartirles de la mejor forma posible, estimados Padrinos y Madrinas, cómo fue que llegué hasta ese anhelo. Vengo de una familia en la que somos tres hermanos, todos varones, y los otros dos son mayores que yo. Antes pensaba que mi mamá sola hizo todo el trabajo necesario para sacarnos adelante a los tres, para darnos todo lo que necesitábamos para vivir: amor, educación, diversión, alimento, techo, etcétera. Pero hoy sé que no fue así, hoy sé que ella no podía sola, pues su fuerza venía de Dios, y en ella pude encontrar el cuidado 16
maternal que nos brinda nuestra Santísima Madre. A mi madre le debo el aprender a luchar por lo que quiero. De igual manera, de mi abuela aprendí el tener siempre la esperanza en un mundo mejor, y de mi abuelo, la tenacidad, la creatividad y la fuerza. Gran parte de mi infancia la pasé con mis abuelos, bajo su cuidado y protección. A la edad de 12 años comencé mi vida en una comunidad parroquial a la cuál le debo mi formación como cristiano católico: la Parroquia de San Jerónimo. Participé de manera activa durante diez años en dicha parroquia, en un grupo juvenil llamado Escuadrón, donde forjé mi liderazgo y mi carácter. Revista Almas
Desde el Seminario
De forma simultanea a esas actividades, a la edad de 16 años me llamó mucho la atención un grupo en la parroquia: Misiones San Jerónimo, el cual tiene como actividad principal ir de Misiones al municipio de Galeana. Y fue precisamente ahí, con la ayuda de mis hermanos, pues ellos me encaminaron hacia ambos grupos, donde mi gusto por la Misión comenzó a tomar forma. Sin embargo, fue hasta cuando cumplí 18 años que me entró la inquietud por el sacerdocio, para lo cual decidí ir a un retiro vocacional en el Seminario de la Diócesis de Monterrey. Pensaba que para el sacerdocio únicamente había una opción, y la verdad no tenía tan clara esa parte. Dicho lo anterior, confieso que sentí una ligera desilusión por el retiro al que fui, pues no me llamó mucho la atención y decidí entonces abandonar la inquietud por el sacerdocio.
forma de relacionarme con los demás, y me haría ver las cosas de una manera diferente. La parroquia en donde estuve es, hasta la fecha, una parroquia donde se vive a Cristo en silencio, con ruido, con lío, formal, divertido, reflexivo, en contemplación, etcétera, y resulta prácticamente imposible estar solo en Misa; y no me refiero a la cantidad de personas que asisten, sino a que siempre encontramos alguien con quien compartir y celebrar la Eucaristía. Sin embargo,
Posteriormente mi vida iba muy bien. No obstante, faltaba algo que sentía que era importante, pero aún no sabía qué era. Comencé a estudiar la carrera de ingeniero en mecatrónica y conocí a una mujer que un año después se convertiría en mi novia. Ella, además, en tan sólo tres años cambiaría mi forma de pensar, mi Julio 2016
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Desde el Seminario
en una ocasión estuve solo en Misa, únicamente Él y yo, y fue justo ahí donde el Señor me llamó en la persona de un sacerdote Misionero de Guadalupe que se encontraba realizando una colecta promovida por el Instituto y de quien hoy en día sigo sin conocer su nombre. El primer llamado del Instituto fue para ser Misionero Laico Asociado a Misioneros de Guadalupe, y consistía en recibir una formación de un año en una comunidad hñahñú (otomí), en Ixmiquilpan, Hgo., para después partir a una Misión en el extranjero, donde colaboraría durante tres o cuatro años, para después regresar a la patria. Esto inflamó mi corazón y era algo que quería hacer; no obstante, para realizarlo tenía que tomar una difícil decisión. 18
En ese entonces ya había terminado la carrera y me encontraba trabajando, pero la decisión más difícil fue hablar con mi novia, pues cuatro años era un tiempo muy considerable. Ella, de manera difícil y no dudo que con mucho dolor, me apoyó de manera incondicional, al igual que mi familia y mis amigos. Este apoyo de mis seres queridos fue muy importante para tomar la decisión. Sin embargo, a mediados del año de formación, que había sido un tiempo lleno de vivencias con Cristo y conmigo mismo, a casi siete años de haberlo descartado, vuelve nuevamente la inquietud por ofrecer mi vida para el sacerdocio, aunque ahora con una perspectiva diferente, pues el Instituto de Santa María de Revista Almas
Desde el Seminario
Guadalupe para las Misiones Extranjeras me hizo “darme cuenta” de que el sacerdocio es como el matrimonio: cuando te casas, lo haces con una mujer que definitivamente es diferente a las demás. Hay mujeres más serias que otras; hay mujeres con las que te la pasarás de viaje o viendo películas en casa; hay otras con las que vivirías en una playa y otras con las que preferirías estar en el centro de la urbe; cada una es diferente. Con el sacerdocio pasa igual: hay sacerdotes que se encargarán de guiar a una comunidad en una parroquia, otros que se dedicarán a confesar, otros que estarán en hospitales, otros en orfanatos, escuelas, centros de formación, y otros que serán sacerdotes misioneros.
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En ese tiempo volvió el interés por ser sacerdote, pero ahora con una perspectiva misionera. Por ello, a mi madre, que en el mes de marzo cumplió años, en el día internacional de la mujer, le dije: “Mamá… ¡quiero ser sacerdote, pero por mi parte no serías abuela!”. Les agradezco mucho, queridos Padrinos y Madrinas, por el apoyo que brindan al Instituto y a todos los jóvenes que queremos servir a Dios a través del sacerdocio misionero. Espero que el Señor les retribuya sus sacrificios, y daré todo de mi parte en el seguimiento de mi vocación para llevar la Palabra de Cristo a los lugares donde todavía no lo conocen.
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Los Sacramentos
El Matrimonio (Primera parte) P. José Navarro González, mg
Estimados lectores, para concluir nuestra revisión acerca de los sacramentos de nuestra Iglesia, les hablaré acerca del otro sacramento de servicio: el matrimonio, donde ambas partes se dedican al servicio mutuo y de los hijos. Así, esposo y esposa, sirviendo en unidad, cooperación y solidaridad, sacarán adelante esa gran empresa que es la fundación de una familia. El matrimonio es el sacramento mediante el cual un hombre y una mujer constituyen una íntima comunidad de vida. Simboliza la unión de Cristo con la Iglesia, pues este sacramento les da a los esposos la gracia de amarse en la misma forma que Jesucristo ama a la Iglesia. En otras palabras, este sacramento perfecciona el amor humano y la gracia que procede de él, reafirma su indisolubilidad y santifica el camino de la vida eterna. De ahí que su celebración deba ser pública. Así mismo, se caracteriza por estar cimentado en la unidad, la indisolubilidad y la apertura a la fecundidad. Con frecuencia se escucha la broma de algunos que dicen que el matrimonio es como la Divina Comedia, del poeta Dante, pero al revés. Es decir, que las tres partes: infierno, purgatorio y cielo, en el matrimonio, se dan en otro orden: comienza con un cielo, sigue un purgatorio y termina en un infierno. Esta broma denota algo trágico que está minando nuestra sociedad: la crisis en los matrimonios, la cual da por resultado un sinnúmero de personas frustradas y de hijos con serios traumas. 20
Revista Almas
Los Sacramentos
En el primer capítulo del libro del Génesis, la Biblia nos dice cómo Dios creó al hombre; pero, a pesar de que lo rodeaban muchas cosas, había soledad en su corazón. “No está bien que el hombre esté sólo”, dijo Dios, y le regaló una compañera para que fuera una “ayuda adecuada” (según palabras de la Biblia). Vibró entonces el primer poema de amor en el mundo; Adán exclamó: “¡Esta sí que es carne de mi carne!”. Añade la Biblia: “Hombre y mujer los creó; los bendijo y les dijo: «Crezcan y multiplíquense». [...] Por eso el hombre deja a sus padres para unirse a una mujer, y formar con ella un solo ser” (cfr. Gn 1, 27-28; 2, 18-24). Con esto nos revela la igualdad en la dignidad que tienen el hombre y la mujer, y la complementariedad que hay entre ellos. La unión varón/mujer tiene los siguiente elementos: 1. Ambos aparecen como creados a imagen de Dios (Gn 1, 27). Julio 2016
2. Aparecen como complemento uno del otro (Gn 2, 21). 3. Aparecen en unidad perfecta (Gn 2, 24). 4. La relación varón/mujer aparece más fuerte que la de padre/ hijo, hermana/hermano (Gn 2, 24). 5. Aparecen en perfecto entendimiento (Gn 2, 25). 6. Ambos reciben la misión de dominar la creación (Gn 1, 28). Con base en lo anterior podemos concluir que hombre y mujer tienen la misma identidad e igualdad de naturaleza; se afirma implícitamente la monogamia y la indisolubilidad del matrimonio, y se excluyen la poligamia y el divorcio. Cuando la Iglesia celebra un matrimonio pretende repetir la escena bíblica de la bendición de Dios para el hombre y la mujer. Por ejemplo, cuando el sacerdote sostiene la hostia en el altar y 21
Los Sacramentos
llega el momento de consagrala, repite las mismas palabras de Jesús en la Última Cena y en ese momento el pan queda consagrado: es el Cuerpo de Jesús; con nuestra fe así lo creemos. De la misma forma, los novios llegan al pie del altar, hacen su voto matrimonial ante Dios y, en ese momento, se convierten en “algo sagrado”; han consagrado su amor el uno al otro ante Dios, para toda la vida. Por eso afirmamos que el matrimonio es el sacramento de la repetición de lo que Dios consagró en el principio. Además de los ya citados, algunos textos de la Sagrada Escritura donde podemos leer con respecto al Sacramento del Matrimonio son los siguientes: “Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán. Lo siguió una gran multitud y allí curó a los enfer-
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mos. Se acercaron a él algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?». Él respondió: «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer; y que dijo: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne”? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido». Le replicaron: «Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?». Él les dijo: «Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era sí. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio»” (Mt 19,1-9) (cfr. Mc 10, 1-12).
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Los Sacramentos
“El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio” (Lc 16, 18). “Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla. El la purificó con el bautismo del agua y la palabra, porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada. Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo. Nadie menosprecia a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Así hace Cristo por la Iglesia, por nosotros, que somos los miembros de su Cuerpo. Por eso, el hombre dejará a
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su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne. Este es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia. En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como así mismo, y la esposa debe respetar a su marido (Ef 5, 25-33). También es recomendable leer sobre las bodas en Caná (Jn 2, 1-10) y las recomendaciones de san Pablo en su Primera Carta a los Corintos (7, 1-ss). Estimados lectores, en la próxima ocasión concluiremos los comentarios acerca del Sacramento del Matrimonio y, con ello, esta serie de textos dedicados a acercarnos más a los sacramentos de nuestra Iglesia.
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Animación
Misionera... ¿Qué es?
La Dirección de Promoción de los Misioneros de Guadalupe organiza cada mes una Semana de Animación Misionera en las parroquias que así nos lo solicitan, con la finalidad de cooperar en la reevangelización del Pueblo católico en México. El Pueblo de Dios necesita formación misionera, y esa es una tarea encargada a cada Iglesia local con la ayuda de los misioneros; debe ser entendido como algo central en la vida de los católicos. Por eso, las actividades de animación misionera buscan informar y formar para realizar la Misión universal de la Iglesia, promover vocaciones misioneras ad gentes (es decir, dirigidas hacia los que todavía no conocen a Cristo) y suscitar cooperación para la evangelización. Los Misioneros de Guadalupe ofrecemos los medios para animar, formar e informar a los fieles de diversas partes de la república, con la idea de hacerlos conscientes de su papel como miembros de la Iglesia, testigos de la fe y la caridad de Cristo.
Nuestra próxima animación misionera se realizará del 17 al 24 de julio del presente año, en la Parroquia San Andrés Apóstol, en Nicolás Romero, Zitácuaro, Mich. La solicitud para la Semana de Animación Misionera debe ser hecha por el párroco del lugar, a alguno de los contactos que se muestran abajo. Ciudad de México
Guadalajara
Villahermosa
P. Rodolfo Rafael Sánchez D., mg Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel.: (01 55) 5655 2691
P. Ángel Javier Tosca C., mg Madero 837, esq. Escorza, Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jal. Tel.: (01 33) 3825 2315
P. Miguel Ángel González A., mg Ejército Mexicano 167, Col. Atasta de Serra, cp 86100, Villahermosa, Tab. Tel.: (01 993) 315 2934
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B uscan
relevo
E
l P. José Luis Virgen Solís mg, nació el 22 de abril de 1924 en Córdoba, Veracruz. Ingresó al Seminario de Misiones en 1959. Antes de responder a su vocación fue taxista, labor con la cual apoyaba económicamente a su familia. Durante varios años sirvió al Instituto como Hermano coadjutor. Fue ordenado sacerdote misionero el 15 de agosto de 1992, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Ha trabajado en las Misiones de Kenia y de Angola. También ha colaborado en los Seminarios Menor y Mayor, y en las oficinas de Desarrollo de México y Guadalajara. La vocación del P. José Luis fue desarrollándose poco a poco, y hoy él se encuentra en la Casa San José, para Padres mayores, donde aguarda paciente a que algún joven generoso y con actitud de servicio continúe con la labor de proclamar la Palabra de Dios entre los más necesitados. Ese puedes ser tú.
¡Responde al llamado de tu vocación! Oficinas de atención a bienhechores México
Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel. (01 55) 5655 2691 padrinosmg@gmail.com
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