Publicación de Misioneros de Guadalupe
Febrero 2015 / Año LXVI • Núm. 782 • Ejemplar gratuito
Papa Francisco La comunión evangelizadora
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as diferencias entre las personas y comunidades a veces son incómodas, pero el Espíritu Santo, que suscita esa diversidad, puede sacar de todo algo bueno y convertirlo en un dinamismo evangelizador que actúa por atracción. La diversidad tiene que ser siempre reconciliada con la ayuda del Espíritu Santo; sólo Él puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad. Francisco Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (núm. 131)
Intenciones
Universal: Los encarcelados. Para que los encarcelados, en especial los jóvenes, tengan la posibilidad de reconstruir una vida digna. Dentro de las formas que nuestra sociedad ha encontrado para regular el comportamiento de los hombres se cuenta con la figura de las cárceles. En teoría, esos lugares son ocupados por quienes han mostrado comportamientos que lesionan o atentan contra otros seres humanos. Sin embargo, sabemos que en las prisiones también hay personas que no son culpables de ningún crimen.
Por la evangelización: Los cónyuges separados. Para que los cónyuges que se han separado encuentren acogida y apoyo en la comunidad cristiana. Sabemos que la familia es la estructura social primigenia e indispensable. Es en el seno familiar donde florece el amor y donde recibimos las enseñanzas más importantes para nuestra vida, incluida la fe. Sin embargo, también es cierto que hay ocasiones en que por algún error los cónyuges llegan a separarse. Esa situación no implica que los padres se desentiendan de la educación y la res-
Por la razón que sea, todo ser humano tiene derecho a un trato digno y a la posibilidad de reconstruir su vida. Por eso, este mes oramos para que todos aquellos que hoy viven en una cárcel, en particular los jóvenes, encuentren la luz de Cristo que los guíe hacia el camino del bien y puedan rehacer su vida en la libertad que nos ha dado el Creador.
ponsabilidad hacia sus hijos. Del mismo modo, tampoco debe condenarlos al rechazo por parte de sus allegados. Por eso el Papa Francisco nos pide orar para que los cónyuges separados encuentren apoyo entre la comunidad de fieles, para que al pasar por momentos sin duda difíles encuentren el sostén que siempre nos da nuestra experiencia de fe.
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Índice
Tu gente te espera 6 P. Antonio de J. Mascorro T., mg
Publicación de Misioneros de Guadalupe
Ejemplar gratuito. Prohibida su venta. Año LXVI • Núm. 782 • Febrero 2015
DIRECTORIO Director: P. José Navarro González, mg Codirector: Juan José Ramírez Escarza
Animación misionera en Mérida 15 P. Miguel Ángel Gonzalez A., mg
Diseño editorial: Ivonne Castro Miranda Ilustración: Ricardo Hernández Hernández Enlace administrativo: Antonia Hidalgo López
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Papa Francisco Intenciones Editorial Página del lector Pastoral vocacional Cincuenta años de evangelización en Kenia Desde el seminario Misioneros Laicos Asociados Sólo para niños. Club de Niños mg Centro de Orientación Vocacional Bienhechores
Webmaster: Jorge Hugo Guerrero Luna Sitio web: www.revistaalmas.com.mx Portada El P. José Alberto Contreras Téllez, mg, convive con niños durante una Semana de Animación Misionera realizada en Mérida, Yucatán.
www.mg.org.mx Línea Misionera: 01 800 00 58 100 Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb, local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df; editor responsable: P. José Alberto Contreras Téllez, mg. Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar , Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999-050317152800-102. Impresa en Reproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Duraznos 1, esquina Ejido, Col. Las Peritas Tepepan, Del. Xochimilco, cp 16010, México, df. Tel. 5334 1750. Registro Postal Publicaciones Núm. PP09-0298 autorizado por Sepomex. El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío xii aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.
Editorial
Vivir el Evangelio
Evangelio significa “Buena Nueva”. Se conoce como Evangelio a la historia de la vida de Jesús, su mensaje y sus milagros. El término también se usa para designar cada uno de los cuatro relatos reconocidos por la Iglesia católica que dan cuenta de dichos acontecimientos y que fueron escritos por los cuatro evangelistas: Marcos, Mateo, Lucas y Juan. Son los llamados evangelios canónicos, y en ellos está contenido todo lo que conocemos acerca del Salvador que con su Muerte y Resurrección nos liberó del pecado. Como sabemos, Jesús mandó a sus apóstoles a predicar la Buena Nueva a todas las naciones. Es decir, Jesús quería que los hechos de su vida fueran conocidos por toda la gente y no únicamente por quienes pudieron estar a su lado, pues ahí está contenido el mensaje de amor de Dios Padre hacia los hombres. Los apóstoles cumplieron el mandato de Jesús y transmitieron el fundamento de nuestra fe de viva voz, pero también nos lo legaron de manera escrita en cuatro versiones que, aunque diferentes, guardan una misma esencia. Por ello, la Iglesia considera que los evangelios tienen un origen apostólico. Es común que a los cristianos se nos hable de “vivir a la manera de Jesús” o “ser discípulos de Jesús”. Al decirnos estas palabras, la Iglesia nos invita a seguir los pasos de Cristo en nuestra propia existencia, a actuar de la manera que Él actuó en las diferentes circunstancias que enfrentó a lo largo de su vida. Por ello, en este mes invitamos a nuestros lectores a recurrir nuevamente a la lectura del Evangelio, pues ahí encontramos la fuente del saber que la Iglesia nos invita a conocer, profundizar y practicar para nuestra vida diaria. Además, los invitamos a reflexionar en la figura de los evangelistas, cuyo compromiso hacia el mandato de Cristo quedó plasmado en los relatos que nos dejaron, gracias a los cuales los fieles de todos los tiempos tenemos una idea fidedigna y certera de Cristo. Son los evangelistas un modelo de cómo vivir al estilo de Jesús y ser sus fieles discípulos misioneros. Febrero 2015
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Página del lector
Queridos Misioneros de Guadalupe: Los saludo muy cariñosamente y les envío la fotografía de mi mamá. Aunque ya no está con nosotros, en su nombre sigo ayudando a la Misión, porque ella fue Madrina de ustedes. Es para mis hermanos y para mí un orgullo contribuir con esta gran obra. Aunque sea poca la cantidad, sin duda la ofrecemos con alegría, amor y de todo corazón. También ofrecemos nuestras oraciones para que sigan adelante con lo que Dios les ha encomendado. Me despido de ustedes. ¡Que Dios los bendiga y les de salud para que sigan en apoyo de los que más lo necesitan! Atentamente. Delia N. 4
Revista Almas
Página del lector Queridos Misioneros de Guadalupe: Les escribo en memoria de mi madre, María Trinidad H. C., quien nació el 18 de junio de 1916 y falleció el 15 de abril de 2013. Gracias a Dios, y con la bendición y ejemplo de la Santísima Virgen María, nuestra madre fue un modelo de lo que es amar con abnegación a los hijos hasta los últimos días de su vida. Ahora, en la presencia del Señor, seguramente ruega y suplica por nuestras faltas y debilidades. Nosotros, sus hijos, trataremos de imitar sus enseñanzas con fe y humildad durante todos nuestros días de vida. Desde que tenía 20 años de edad ella apoyaba a las Misiones, y pronto fue Madrina de los Misioneros de Guadalupe. Yo, su hija, seguí con la ayuda. ¡Bendita sea! Dios los bendiga. María de la Luz G. H.
Estimados lectores: Los invitamos a compartir brevemente con nosotros sus experiencias de fe derivadas de su ayuda a las Misiones. Pueden escribir al correo electrónico: almas@revistaalmas.com.mx, o a cualquiera de las direcciones que aparecen en la contraportada de nuestra revista. Todos los textos serán revisados y, en caso de ser publicados, podrán ser modificados según los criterios de contenido de nuestra revista. Febrero 2015
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Tu gente te espera P. Antonio de Jesús Mascorro T., mg
No quise dejar Namanga sin despedirme de Elizabeth, una centenaria anciana que tiene más fe que años y que, acompañada de su viejo bordón, toma su tiempo para llegar a la Iglesia. Ella ha estado un poco enferma y, aunque dice: “¡No es de cuidado!”, no deja de sorprender su ausencia por varios días. Llegué a su pequeña casa y anuncié mi visita tocando firme sobre la puerta de madera y pintura desgastada. Al escuchar las cansadas palabras de bienvenida, me decidí a entrar. A pesar de la
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oscuridad alcancé a ver los berrinches del gato en protesta por tener que compartir la única silla de la habitación. Atendiendo a su invitación, acerqué un poco la silla hasta su cama y me senté cerca de ella, mientras estrechaba con respeto y cariño su mano marcada por los años. Con fuerte voz llamó a una de sus hijas para pedirle que nos trajera el té, mismo que fue endulzado con oraciones y después saboreamos complacidos. El tiempo pasó rápidamente, por lo que me vi obligado a despedirme. Le informé que en unos días dejaría Kenia y regresaría a México. Ella soltó su bordón, volvió su rostro lentamente y me miró con profundidad. Mientras tomaba mi mano, sin dejar pausa, lanzó su
Revista Almas
pregunta: “¿Por qué te vas si aquí te necesitamos?”. Le dije que era tiempo de reencontrarme con mi familia y descansar un poco en la patria. Tosió con fuerza, parecía complacida con la respuesta. Luego acomodó sobre su espalda la roja cobija maasai y, con la sabiduría que dan sus más de cien años, subrayó: “Muy bien… Salúdalos de mi parte y agradéceles por permitirte estar aquí. Disfruta de la compañía de tu familia, una bendición más te está esperando… Agradécela y compártela, pero recuerda que tu gente te esperamos aquí”.
cogió las tazas vacías. Elizabeth se puso de pie con dificultad y me pidió que rezáramos juntos. Después de darle la bendición me regaló una mirada profunda y apuntó hacia la salida. Ya no salió de su cuarto; parada sobre el marco de la puerta y con el bordón sobre su mano izquierda, nos despedimos. Caminé un poco y volví a verla, coincidimos al ondear nuestras manos con la señal del adiós; bueno, mejor dicho, de hasta luego.
Sonreí complacido y le pedí que rezara por mí y por nuestra gente de México. ¡Prometió que lo haría! Luego llamó a su hija, que reFebrero 2015
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Déjenme contarles de que se trata. Hace algunos años fui enviado a prepararme para el sacerdocio misionero en África. Ahí tendría que instruirme en los estudios teológicos para más adelante servir como sacerdote misionero en aquél continente. Esto que les quiero contar sucedió específicamente en el país de Kenia.
cí a un muchacho que me habló de un amigo suyo, proveniente del país africano Burundi, quien había llegado a Nairobi, la capital de Kenia, para estudiar y a prepararse mejor. Me comentó que su amigo estaba muy interesado en aprender el idioma español, y como sabía que los Misioneros de Guadalupe, por ser mexicanos, hablábamos este idioma, me dijo: “¿No te gustaría?”. “¿Qué?” –respondí, sabiendo de antemano lo que pretendía–. “Ayudarlo” –comentó–. En su petición yo percibía un mensaje escondido que me incitaba a ayudarlo, porque me insistía sobre el interés de su amigo y daba muy buenas referencias de aquél muchacho burundés que respondía al nombre de Juan Pablo y yo aún no conocía.
Entre los países africanos uno de los más desarrollados es Kenia, por lo tanto, muchos emigrantes se dirigen a esta nación para encontrar mejores condiciones de vida. Fui ahí donde por medio de un feligrés de la parroquia cono-
Lo pensé dos veces, pues debía medir mis tiempos entre los estudios, el apostolado y las actividades de la casa de formación donde vivía, pero al final me dije: “¿Por qué no?. Sería interesante comenzar a realizar un apostola-
Pastoral vocacional
¿No les gustaría? P. Ignacio Flores G., mg
¡Qué tal! Soy un sacerdote misionero y quiero lanzarles una invitación: ¿No les gustaría?
do extra, enseñando mi lengua en un país extranjero”. Así que concertamos una cita, nos conocimos y en uno de los salones parroquiales comenzamos las clases. Pasaron algunas semanas y Juan Pablo me comentó que le gustaba cómo daba las clases, por lo que me preguntó si podría invitar a un amigo. Como yo veía su entusiasmo y su determinación para aprender el idioma, sentí que no habría ningún problema. A la clase siguiente llegó Onesmas, otro joven burundés de pequeño tamaño. Después de algunas semanas ya nos saludábamos, decíamos nuestro nombre en español y crecía la amistad. ¡Fue una experiencia docente muy bonita y nueva para mí! A los cinco meses se unieron también Hilario, Jean (Juan) y Dafrosa, estos dos últimos eran un matrimonio joven que se interesaba por aprender español y, sobre todo, por la dinámica de cada clase.
Por mi parte, como tarea les dejaba traducir un pequeño pasaje de la Biblia, los ponía a leer frases de cuentos o de la revista Almas. Otras veces leíamos la Biblia o veíamos películas en español. Así, a su ritmo, iban conociendo algo de nuestro idioma. No utilicé un modelo meramente académico, sino que me basé en las experiencias de lo que ellos vivían y sentían. Creo que eso los motivó a hablar más español y a esforzarse, principalmente cuando hablaban de su país de origen. Recuerdo que sus emociones se expresaban con claridad y que sus ojos brillaban cuando me hablaban de sus costumbres, tradiciones y experiencias de vida. A mí me pasaba lo mismo cuando les hablaba de México, y eso nos hacía simpatizar bastante. De este modo, yo también iba aprendiendo a conocer nuevos contextos africanos casi sin darme cuenta. En algunas ocasiones invitaba a una Misionera Laica Asociada a Misioneros de Gua-
dalupe (mla) para que oyeran otra voz y ella, por su parte, les compartiera algo de su vida. Su nombre es Graciela, pero gustábamos de decirle Grace en la clase, no sólo porque era su nombre de pila sino porque además los muchachos en la clase preferían hacer pronunciaciones fáciles y pequeñas en español, lo cual yo permitía.
en oportunidades de trabajo y en todo tipo de preparación. Por mi parte, yo no era ningún profesor oficial ni nada por el estilo, pero considero que en verdad aprendíamos juntos. Me agradaba también que Grace hiciera igualmente un esfuerzo para reservar tiempo entre sus actividades como contadora de la Misión con la finalidad de apoyar la clase.
La clase se hacía emocionante. Los cinco estudiantes asistían con frecuencia a sus lecciones; de hecho, pocas veces dejaron de ir, y cuando lo hicieron siempre me explicarón los motivos de su ausencia. Dada su situación, ellos no podían permanecer mucho tiempo en Kenia, por lo cual aprovechaban el tiempo lo más que podían
Al final del curso, según nuestra planeación, ellos tendrían que volver por un tiempo a Burundi. En la última clase le agradecí a Pablo su entusiasmo y su deseo por superarse; a los demás también les reconocí sus esfuerzos. Entonces mi premio también llegó, pues sin esperar nada de ellos me invitaron a un restaurante en forma de
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Revista Almas
agradecimiento por el tiempo dedicado a enseñarles algo de español. Yo estaba muy emocionado y agradecía a Dios la bendición de esta experiencia. Por un momento me acordé cuando dudé en acceder a enseñar español a Juan Pablo. Si me hubiera rehusado, creo que no hubiera pasado nada, pero ahora que llevo la experiencia de esta amistad veo que me hubiera perdido bastante.
Ese día fuimos a comer plátanos hervidos bañados en una salsa de tomate muy peculiar de su país; de plato fuerte comimos unas brochetas de carne e intestinos de vaca y chivo; para beber tuvimos unos refrescos, y para limpiarnos manos y boca, en vez de servilletas, usamos un rollo de papel higiénico. Recuerdo muy bien todos estos detalles porque formaron parte de un grande y sincero agradecimiento. Todo esto fue sin duda un gran regalo que hoy extiendo a todos ustedes a través de Almas.
experiencia de una carrera universitaria quisieran hacer mucho en Misiones, para ponerse al servicio del prójimo africano o de cualquier parte del mundo y compatir con ellos los conocimientos que puedan ayudarles a salir adelante. ¡¿No les gustaría?! Esta es una invitación de Dios, que nos llama para hacer algo extraordinario por los demás. Ojalá algún día pueda estar leyendo sus experiencias. Pídanle a Dios que les anime más y yo pediré porque esta aventura sea una bendición para su vida y la de todos aquellos que les rodean. Finalmente, también los invito a conocer a mis alumnos en un video que pueden ver en la página web www.revistaalmas.com.mx/nolesgustaria.
Así mismo, quiero complementar mi relato invitando a todos aquellos jóvenes interesados en el sacerdocio o a profesionistas que con la Febrero 2015
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Cincuenta años de evangelización en La evangelización en Maragoli P. Juan J. Asunción Ascencio F., mg
La tarea que nos apremia como misioneros es la predicación del Evangelio en todo tiempo y lugar. Por eso, al ser enviados a la Misión ad gentes, la predicación se vuelve alegre, paciente y progresiva. La predicación es alegre pues se trata de una tarea de la Iglesia en la cual Dios nos da la oportunidad de llevar su mensaje de salvación y misericordia al actuar como instrumentos de gracia para el pueblo al que nos ha destinado. En mi caso, los primeros años mi destino fue el distrito de Vihiga, al oeste de Kenia, donde reside la etnia maragoli. Ellos nombran su tierra Maragoli y hablan la lengua luragoli. Esta etnia es el segundo grupo más grande del pueblo luhia, que emigró desde el norte siguiendo el curso del río Turkwel-Swam. Según el censo del año 2009, eran 554 622 habitantes en una extensión de 563 kilómetros cuadrados.
La predicación también es paciente y progresiva porque implica todo un camino para integrar fe, cultura y vida a la realidad que se presenta como un reto para la escucha, para compartir con la gente y para abrirse a la Palabra. Los luhias son un pueblo dedicado a la agricultura, pero ha tenido que subdividir mucho las tierras por el crecimiento demográfico. Tradicionalmente, unas 12 familias se reunían y así se formaba una nueva población. Su costumbre además era tener familia polígama y extendida; los nombres se reciben de los ancestros o eventos significativos; tienen ritos de paso a la vida adulta para los hombres, y practican el levirato o “heredar la esposa”. La vida en esta comunidad para mí significó compartir y crecer en el espíritu evangélico; escuché nuevamente
el llamado: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”. Mi labor la realicé a través de la cercanía mediante la visita a las comunidades, que pertenecían a las tres parroquias a cargo de Misioneros de Guadalupe: Buyangu, Chamacanga y Hambale, donde se preparaba a los catecúmenos, se organizaba la catequesis y se construían las pequeñas comunidades de base como fermento de la profundización de la Palabra y la vida. Visitábamos a las familias y dimos especial atención a los más necesitados, enfermos y ancianos. Fuimos varios los Misioneros que entre 1968 y 1995 nos comprometimos en este ministerio apostólico, hasta que entregamos la responsabilidad a la Iglesia local. Los primeros luhias convertidos al cristianismo usaron palabras de sus propias tradiciones religiosas para referirse al cristianismo. Por ejemplo: Nyasaye es el nombre del Dios de
Abraham, y ya no de un ídolo; Tata es Dios Padre, Mwana, el Hijo y Mwoyo Mutakatifu, el Espíritu Santo. Los primeros que llegaron a evangelizar en el área fueron los cuáqueros, en 1902. Después llegaron la Iglesia de Dios (1905) y los anglicanos (1906). La Asamblea Pentecostal llegó en 1924; el Ejercito de Salvación, en 1936, y luego se fundó la primera secta local Dini ya Msambwa en 1948. Posteriormente llegaron muchas más y también se dio el establecimiento de Iglesias independientes. La Iglesia católica arribó hacia 1913, pero sólo con visitas esporádicas, ya que la sede misionera quedaba a cierta distancia; de hecho había una ley que impedía que una Iglesia se estableciera a menos de 16 kilómetros de la sede
de cualquier otra. Actualmente se estima que 80% de los maragoli son cristianos de varias denominaciones. Mi experiencia misionera inició con ellos en 1982, año en que comencé a invitar a los hermanos maragoli a formar parte del Pueblo de Dios con respeto y amor a su lengua, su cultura y sus personas. Para realizar mi trabajo la puerta de entrada fue la lengua, así que aprender el luragoli fue una labor primordial, con la finalidad de abrir el corazón de las gentes a la voz de la Palabra, ya que “la gracia supone la cultura y el don de Dios se encarna en la cultura de quien lo recibe” (Evangelii Gaudium, núm. 115). La inculturación del Evangelio la pude ver expresada en sus cantos, en sus danzas, en las expresiones litúrgicas, en las reflexiones comunitarias de la Palabra, en el deseo de acercarse a los
sacramentos –especialmente el Bautismo, canal para la vida de gracia–. Como misionero, acercarme a los hogares y entablar el diálogo persona a persona me permitió ir alimentando la semilla del Verbo, sembrada en los corazones de estas buenas gentes que abrían sin reservas sus hogares, sus vidas ante mí, por lo que la predicación respetuosa y amable iba moviendo y trabajando en esos corazones a través de un diálogo sencillo y sincero. Enumerar las experiencias vividas llevaría mucho tiempo, pero puedo decir que la Misión cambia la vida, la llena de fuerza, entrega y alegría. Cuando uno se despide después de haber dejado la vida, queda la satisfacción de que el Reino se ha extendido y que busca nuevos campos para germinar. Por ello la mirada del misionero tiene que estar puesta en Cristo, que llama, envía y da cada día un impulso evangelizador a nuestra vida.
Animación misionera en Mérida P. Miguel Ángel Gonzalez Aldaco., mg
El domingo 25 de mayo del año pasado se clausuró una Semana de Animación Misionera; un evento histórico, pues se realizó por primera vez en la ciudad de Mérida, Yucatán. De igual manera, también por vez primera estuvo presente el equipo del Club de Niños mg, quienes arribaron desde la ciudad de México. La participación de la Dirección de Promoción de nuestro Instituto fue mayoritaria, no sólo por lo mencionado arriba, sino porque estuvimos presentes los cuatro
Padres que integramos el Departamento de Animación Misionera; el P. José Navarro Gonzalez, mg , Director de la revista Almas; y el P. Marco Antonio Navarro Loreto, mg, Encargado del Club de Niños, y sus colaboradores: Ezequiel Rodríguez, Diana Reyes y Jorge Mariscal. Durante la etapa de preparación o premisión hubo mucha preocupación de mi parte al tener poca asistencia por parte de quienes colaborarían en esta actividad, pero al día siguiente, al continuar la reunión, hubo una mejor respuesta. De parte de la parroquia, a la vez que mucha expectativa, también había muchas dudas y temor (por no decir miedo) al compromiso; es una reacción normal que se den
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estos sentimientos, sobre todo al comprender la magnitud y la importancia de esta actividad, pero afortunadamente se supera todo una vez que inicia la semana. Hubo factores que facilitaron bastante la organización. Por ejemplo, el hecho de que la Parroquia Santo Niño de Atocha tiene cinco centros pastorales, los cuales tienen como centro de reunión una casa particular. Así mismo, el equipo parroquial de animación pastoral ( epap) también fue decisivo para apoyar e impulsar esta actividad.
Queda corto este espacio para compartir las diferentes experiencias y testimonios que se vivieron en esos días, pero cabe resaltar que en esta ocasión se lograron las metas de Misioneros de Guadalupe, que son animar al Pueblo de Dios y alimentar el aprecio, el amor y el apoyo a las Misiones. De igual manera, la 16
Semana de Animación Misionera sirvió a la parroquia para dar impulso a los centros pastorales. Debo resaltar también la colaboración de nuestros Promotores Misioneros en Mérida, pues mediante ellos se entregaron mil cartas de invitación para nuestros Padrinos y Madrinas, a través de las cuales les notificamos que se llevaría a cabo esta actividad, con la finalidad de que tuvieran la oportunidad de conocer a cinco de sus ahijados. Al menos en el sector de América, donde estuve trabajando, pude saludar y conversar con varios de ellos. A nivel personal, en cuanto a la vivencia de la fe y el compromiso cristiano de colaboración con la parroquia, hubo una renovación de ese compromiso, según lo expresaron los colaboradores durante la Misa de clausura ante el párroco, y según nos compartieron los fieles durante el transcurso de la semana. Un breve testimonio que comparto es este, de parte de Ben-
Revista Almas
jamín, un señor ya jubilado en cuya casa compartí los alimentos: “Padre, yo no rezaba mucho porque no se rezar fuera del Padre nuestro y el Ave María, pero con ese rosario misionero que usted me regaló ahora mi compromiso será rezar todos los días por las Misiones y por los misioneros”. Ante estas experiencias puedo decir que me siento agradecido con Dios y con María Santísima por habernos bendecido con bastantes frutos, pues me hacen recordar el momento en el que Jesús escucha los testimonios de sus 72 discípulos luego de haberlos enviado a predicar y a sanar (cfr. Lc 10,17-20). Para finalizar expreso mi agradecimiento especial al P. Melchor
Trejo, párroco de Santo Niño de Atocha, pues sin su consentimiento y su apoyo incondicional esta actividad no habría sido posible. Y como siempre, también les doy las gracias a ustedes, nuestros bienhechores, que hacen posible nuestro trabajo a favor de las Misiones.
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Desde el Seminario
De voluntariado en Minami San Riku Sem. José Francisco Ferrusca Rosas
Al comenzar el mes de agosto aquí en Japón el calor del verano está a todo lo que da. En ese tiempo también tuve vacaciones de verano dentro del estudio del idioma japonés, por lo que me gustaría compartirles un poco de lo vivido durante este periodo de descanso de la universidad. Los seminaristas mg acostumbramos llamar “campo misión” a las actividades pastorales que realizamos en los periodos de las vacaciones escolares. En México se tiene la costumbre de apoyar en parroquias de difícil acceso, como lo son aquellas ubicadas en comunidades rurales. Aquí en Japón nuestro campo misión lo hacemos acompañando como voluntarios en la parte noreste de Japón, en la zona afectada por el tsunami del año 2011. Han pasado más de tres años desde aquella tragedia y sin embargo, para bastante gente de la región, pareciese que fue apenas hace algunos días desde entonces. Como voluntarios hemos apoyado en la región de Minami San Riku, uno de los pueblos costeros que fueron arrasados casi por completo por la fuerza del mar. En cuestión material, la gente perdió todo, no sólo su casa y sus bienes, sino también su fuente de trabajo. Antes del tsunami este pueblo vivía de la pesca, el campo y el turismo de la zona, pero gran parte de eso se lo llevó el mar. Si se mencionan las pérdidas humanas cada relato entristece, así que únicamente menciono que ha sido sumamente difícil para ellos. 18
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No obstante, en medio de la tragedia, el sol de la colaboración y la unidad está anunciando un nuevo día para la región. Varios grupos de voluntarios de distintas partes de Japón e inclusive del extranjero han llegado durante estos años para prestar su tiempo y su trabajo en favor de los hermanos necesitados. La Iglesia católica no ha sido ajena a la situación, sino que, muy por el contrario, ha estado como una madre que consuela y auxilia, y a través de Caritas Japón abrió y sigue solventando bases de voluntariado. Por mi parte, en esta ocasión estuve casi un mes como voluntario en representación de Misioneros de Guadalupe. Cada mañana en la base de voluntariado se tiene un poco de oración muy temprano, después se toma el desayuno y se realiza la preparación del famoso onigiri, que no es otra cosa que un bolo de arroz al cual se le pone un chabacano y un pedazo de alga seca, y que allí sirve como el
almuerzo del día. Desde la base los voluntarios somos trasladados hasta los distintos lugares de trabajo. Durante casi dos semanas me tocó ayudar a los pescadores en la limpieza de ostiones junto al mar. También algunos otros días estuve trabajando en campos de siembra de flores y preparando la tierra para la siembra de vegetales. Todo ello con gente que está luchando por recomenzar. El trabajo al lado de esta gente es mucho. Sin embargo, ellos agradecen cada gesto que reciben de parte de los voluntarios. A su vez, cada voluntario es enriquecido con esta experiencia. Para mí ha sido valioso ser testigo de la manera en que muchos de los que perdieron a su familia y sus bienes personales, que estaban sumergidos en la tristeza, han retomado una fuerza esperanzadora de recomenzar. Considero que con estas muestras se nota claramente la acción de Dios en medio de esta tierra de Misión.
¿Misionero Laico Asociado? ¡Por supuesto! Los Misioneros de Guadalupe somos conscientes de que el trabajo de evangelización necesita tanto de la gracia de Dios, como de la colaboración humana. Por eso, desde hace muchos años hemos puesto a disposición de la Iglesia nuestra experiencia misionera y los recursos necesarios para asociar a los laicos a la Misión. Un Misionero Laico Asociado es una persona bautizada que, desde su profesión, quiere compartir también la experiencia de Dios y llevar a cabo una acción evangelizadora en algún país de Misión. Actualmente nuestros laicos trabajan en Kenia, Guatemala, Perú y Mozambique. Si tú eres un laico que tiene el deseo de compartir la fe con quienes más lo necesitan, no lo dudes más, ¡ven y realiza tu compromiso cristiano con nosotros!
Informes: P. Ignacio Cortez Martínez, mg Laura Leticia Marrufo Fang, mla Tel. (01 55) 5655 2691 Línea Misionera: 01 800 00 58 100 Correo electrónico: milaasmg@hotmail.com
Sólo para niños En una ocasión Nereida y su familia paseaban en el zócalo de la ciudad de México, ya que se encontraban de vacaciones.
¡wow! ¡Miren allá arriba! ¡es muy grande!
Nereida quedó sorprendida al ver que en lo alto ondeaba imponente la bandera mexicana.
¿qué significado tiene cada elemento de esta bonita bandera?
es uno de los símbolos más importantes de México y representa en su totalidad a la independencia de este país.
Hola, amigos déjenme por favor responder esa pregunta, soy historiador.
¡claro que sí!
¿Y EL águila?
La bandera SE COMPONE DE treS franjas de colores que representan en este orden: Verde, la esperanza, Blanco, la unidad y Rojo, la sangre derramada de los héroes nacionales.
hace muchos años, los mexicas buscaron un lugar para crear su ciudad.
según sus creencias, El Dios Huitzilopochtli les indicó que deberían construirla en donde vieran un águila devorando una serpiente parada sobre un nopal. Luego de mucho tiempo, los mexicas encontraron la señal en un islote en medio del Lago de Texcoco, allí fundaron su ciudad tenochtitlán.
pero eso no es todo, la bandera actual está basada en la bandera trigarante... Nereida y su familia quedaron muy sorprendidos al escuchar esta historia.
¡qué interesante!
...confeccionada en la ciudad de Iguala por orden de Agustín de Iturbide el 24 de febrero de 1821...
y el mismo día, pero de 1968 el gobierno presentó la bandera actual, cuyo escudo, inspirado en la fundación de Tenochtitlán, estuvo a cargo del muralista mexicano Francisco Eppens Helguera.
Así es amigos.
¡Feliz día de la bandera de México!
¡por eso el día de la bandera de México se celebra el 24 de febrero!
vocación! u t e d o nder el se
tra Joven mexicano, n e u c ¿sabes que Dios nos ha brinn ¡E dado el regalo de la vida para que
realicemos cosas grandiosas en favor de su Reino? Si te has sentido interesado por la labor que se lleva a cabo en las Misiones, te invitamos a tener un encuentro que te ayudará a discernir tu vocación. Participa en las actividades del Centro de Orientación Vocacional (cov) de los Misioneros de Guadalupe, ¡y descubre lo que el Señor espera de ti! cov
México
Tel. (01 55) 5573 3000 vocacionesmg@hotmail.com 01 800 00 58 100 cov
Villahermosa
Tel. (01 993) 315 2934 covtabasco@hotmail.com
cov
Monterrey
Tel. (01 81) 8358 2101 covmty@hotmail.com 01 800 83 15 350 cov
Guadalajara
Tel. (01 33) 3601 0815 vocgdlmg@hotmail.com
mis ion era s
Beca s Muchos jóvenes han escuchado el llamado de Cristo en sus vidas y generosamente han decidido consagrar su vida a la predicación del Evangelio en países no cristianos. Sin embargo, en ocasiones ellos no cuentan con los medios económicos suficientes para realizar sus estudios. ¿No le gustaría a usted apadrinar a uno de nuestros seminaristas en su formación como sacerdote misionero?
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Beca completa: $ 12 000.00 Media beca: $ 6 000.00 Beca parcial: $ 1 000.00
los futu ros Misio neros de Guadalupe!
¡Jesús te busca!
Centros de Orientación Vocacional México
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l P. Juan José Asunción Ascencio Franco, mg, nació en Arandas, Jal. Su vocación nació de la admiración que sentía por los sacerdotes cuando era niño. Ingresó al Seminario de Misiones en 1973 y concluyó su formación en la Misión de Kenia. El 14 de agosto de 1982 fue ordenado sacerdote por Mons. Ramón Godínez Flores, Obispo Auxiliar de Guadalajara. Formó parte del Consejo General del Instituto de 1997 a 2003, pero las principales actividades de su ministerio han sido la formación de seminaristas y la proclamación del Evangelio en Kenia, donde trabaja en la actualidad. El P. José Asunción escuchó la invitación de Jesús a temprana edad y siguió sus pasos en favor de los más necesitados. Tú también puedes llevar la Palabra de Cristo a quienes no lo conocen. ¡Responde al llamado de tu vocación!
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