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Almas de febrero, 2012

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Febrero 2012 Año LXIII • Núm. 746 Ejemplar gratuito

Publicación de Misioneros de Guadalupe

Educar para la paz

Llevar la fe a todas partes


PapaBenedict o xvi Para anunciar el Evangelio

E

scuchar, rezar, conocer, compartir, ser solidarios. Estos son los elementos esenciales que constituyen realmente una forma de ser misionero, de hacer que crezca la Iglesia y la presencia del Evangelio en el mundo. Benedicto xvi Discurso a los muchachos de la Obra Misional Pontificia de la Infancia Misionera 30 de mayo de 2009


Intenciones

del Santo Padre Benedicto

xvi

para 2012

P. Sergio César Espinosa González, mg

General: Por el acceso al agua Que todos los pueblos tengan pleno acceso al agua y a los recursos necesarios para su sustento cotidiano. Cuando alguien habla del “líquido vital” sabemos que se refiere al agua, pues la vida no es posible sin agua: la necesitan las plantas, los animales y los seres humanos. Las sequías dañan pueblos enteros, hay personas que mueren por deshidratación y otras que realizan enormes esfuerzos con el fin de conseguir el agua indispensable en su sustento. Este mes pedimos para que todos tengamos acceso al agua y sepamos utilizarla responsablemente; de esta forma podremos colaborar para que todos, además, tengamos acceso a los recursos necesarios para la vida diaria.

Misionera: Por los trabajadores de la salud Que el señor sostenga el esfuerzo de los trabajadores de la salud en su servicio a enfermos y ancianos de las regiones más pobres del planeta. Al pensar en clínicas, hospitales o centros de salud, quizás lo primero que viene a nuestra mente son los enfermos. Pero en esas instituciones también existen las personas que colaboran para que los pacientes puedan recuperar la salud: médicos y enfermeras, personal de cocina e intendencia, personal administrativo y laboratoristas, además de los investigadores y fabricantes de medicinas, y los familiares de los enfermos. En este mes pedimos por quienes trabajan a favor de la salud de enfermos y ancianos, sobre todo en sitios de pobreza extrema o en remotos lugares de Misión.

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Publicación de Misioneros de Guadalupe Ejemplar gratuito. Prohibida su venta Año LXIII • Núm. 746 • Febrero 2012

DIRECTORIO Editor responsable P. Juan José Márquez Echeverría

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Educar para la paz

Akoro

P. Luis Alonso Yepes Cruz, mg

P. Javier González Martínez, mg

Director P. Víctor Manuel Zavala Contreras Auxiliar editorial Juan José Ramírez Escarza Diseño gráfico Lourdes Reyes Esquivel Ilustración Elia María Bañuelos Hernández Webmaster Jorge Hugo Guerrero Luna www.revistaalmas.com.mx

Portada El P. Javier González M., mg, en sus primeros encuentros con la gente de Kainuk, Kenia.

Almas es editada por Editora Escalante, sa de cv, Córdoba 17, pb , local 1, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Distribuida por Misioneros de Guadalupe, ar, Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Certificado de Licitud de Título Núm. 555 (Época SEP), y Certificado de Licitud de Contenido Núm. 4414. Certificado de Reserva de Derechos al uso exclusivo del Título Núm. 04-1999050317152800-102. Impresa en TranscontinentalReproducciones Fotomecánicas, sa de cv, Democracias 116, Col. San Miguel Amantla, Del. Azcapotzalco, cp 02700, México, df. Tel. 5354 0100. Registro Postal Publicaciones Núm. PP090298 autorizado por Sepomex. El Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras fue fundado en 1949 por el Episcopado Mexicano y la Pontificia Unión Misional del Clero para formar y enviar misioneros a los países no cristianos que le señale el Santo Padre. El Papa Pío xii aprobó sus Constituciones. El Primer Superior General fue Mons. Alonso M. Escalante. El Instituto es sostenido por los católicos mexicanos.

14 Dios mueve la tierra y los corazones S. Antonio González Ávila

18 Por ellos consagro mi vida a Dios Hna. Juanita del Corazón de Jesús Mendoza Álvarez, ocd

Papa Benedicto xvi • Intenciones • Editorial • Página del lector • Pastoral de la salud • Vida mg • Misioneros Laicos Asociados • Sólo para niños. Club de Niños mg • Centro de Orientación Vocacional • Bienhechores •

Línea Misionera: 01 800 00 58 100 www.mg.org.mx

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Edit orial

Educación y vida consagrada

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stimados lectores de Almas, este mes festejamos la Presentación de Jesús en el templo, cuya fecha coincide con la Jornada de la Vida Consagrada. Su Santidad nos explica que dicha coincidencia se debe a que la Presentación de Jesús en el templo es un icono elocuente de la entrega de la propia vida para quienes han sido llamados a reproducir en el mundo los rasgos característicos de Jesús (cfr. Homilía, 2 de febrero de 2011). Nuestro Señor nos ha pedido colaborar en la construcción de su Reino, cultivando la paz, la concordia, la solidaridad…, y promoviendo su Palabra entre quienes no la conocen. La educación, que inicia en la familia, es fundamental en la recepción de la fe. Esta educación se enriquece con el aprendizaje y las enseñanzas que proporciona la sociedad, y con la labor de las personas consagradas. Una de las principales responsabilidades de quienes han ofrecido su vida para el servicio de los otros es dar testimonio de los valores y virtudes evangélicos. La época que vive la humanidad exige que dicho testimonio sea luminoso, a fin de consolidar la adhesión de todos los cristianos al Evangelio y promover la de aquellos que aún no lo conocen. Este mes el P. Alonso Yepes nos cuenta acerca de un proyecto educativo que el Instituto desarrolla en Angola. El P. Javier González comparte sus primeras impresiones al regresar a Kenia. Desde Japón, el seminarista Antonio González narra una experiencia de voluntariado. Finalmente, la Hermana Carmelita Juanita Mendoza nos platica la influencia que ha tenido nuestro Instituto en el seguimiento de su vocación religiosa. Esperamos que estos textos fomenten la reflexión en torno a nuestra fe y la importancia de la vida consagrada en la implantación del Reino de Dios.

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Página del lect or Muy queridos ahijados, es un placer poder comunicarme con ustedes y saludarles. Quiero compartirles un breve relato sobre la vida de Lydia P. O., mi mamá. Ella nació en un pequeño pueblo del estado de Morelos llamado Santa Rosa Treinta, hace más de 80 años. Es una mujer que desde chica sufrió mucho. Se casó muy joven y de ese matrimonio nací yo, su única hija. Ella estudió enfermería y no pudo ejercer su profesión; únicamente en casa inyectaba, curaba y ponía sueros sin cobrar, porque fue costurera mucho tiempo y siempre se ha dedicado a las ventas para salir adelante.

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Revista Almas

En 1978 se renovó en el Espíritu Santo, en la Parroquia la Luz de Jesús, de Cuernavaca. Su adhesión a la Iglesia creció y fue evangelizadora de 1984 a 1999, en lugares poco comunicados, pero las dificultades acrecentaban su fe. Contribuyó al desarrollo de vocaciones y más de 15 sacerdotes le han agradecido por haberles sembrando la semilla del servicio a Dios. En la actualidad se encuentra como coordinadora de los ministros extraordinarios de la Eucaristía y de las redes de evangelización. También funge como servidora de Mons. Limón en las confirmaciones y desde hace más de 10 años sirve


en la Catedral de Cuernavaca en la Misa de las 12 h, realizando diversas tareas, como cantar, recoger la limosna, hacer las lecturas, etcétera.

¡Agradezco a la vida y a Dios por la oportunidad de tenerla como madre! ¡Felicidades mamá!

Hola, Misioneros de Guadalupe, mi nombre es Fabiola Araceli R. R. Soy hija de Jesús R. y Manuela R., y tengo una hermana mayor llamada Claudia Esther. Creo que en mi familia hemos sido infinitamente bendecidos por Dios; en lo particular siempre me he considerado una de sus consentidas. Desde que recuerdo, mis papás han sido bienhechores de ustedes, aportando lo poco o lo mucho que han podido, económicamente y con oraciones.

dieron el mejor ejemplo y todo el amor que pudieron. Mi papá, a pesar de su enorme dolor, ha continuado enseñándonos, con amor, lo que sabe. Con su ejemplo y gracias al recuerdo vivo de mi mamá, mi hermana y yo somos buenas personas. Las dos estamos casadas, aunque todavía no hemos gozado la bendición de tener hijos. Sin embargo, cuando lleguen serán bienvenidos con gran amor por todos y espero poder enseñarles y transmitirles todo lo que nosotras recibimos.

Hace cuatro años Diosito eligió llevarse a mi mamá con Él, lo cual ha sido —y creo que será— el peor dolor de mi vida. Yo pensaba que sin mi mamá no podría vivir, pero Dios ha sido infinitamente bueno conmigo y con mi familia, y seguimos reunidos en su nombre.

Mi papá es un gran amigo, padre y consejero. Aunque su salud es delicada, ya que es diabético e hipertenso, tiene un corazón enorme que apenas le cabe en su cuerpo. Espero que lo puedan recordar en sus oraciones. ¡Gracias por todo y que Dios los siga bendiciendo!

Para mi papá ella era su vida, siempre estaban juntos y nos

Fabiola Araceli R. R.

Guadalupe L. P.

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Misión

de

Angola

Educar para la paz Padre Luis Alonso Yepes Cruz, mg

El Padre Luis Alonso Yepes comenta acerca de un proyecto educativo que Misioneros de Guadalupe desarrolla en Angola, como respuesta a las exhortaciones hechas por el Sínodo de los Obispos a las Iglesias africanas.

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stimados lectores de la revista Almas, quiero compartir con ustedes un proyecto que hemos iniciado en la Parroquia de San José, en Bengo, Angola, el cual tiene como objetivo contribuir en la educación de los niños que pertenecen a las comunidades más distantes de la cabecera municipal. Abrimos una escuela que cubre las etapas de jardín de niños y primaria, con sede en Catete, y tenemos un salón en una de las comunidades más distantes. En total son 95 niños los que están en el sistema educativo. 6

Revista Almas


Lo interesante es que dentro del currículo contamos con la materia Educación en la Fe, que nos ha permitido dar una introducción catequética a los niños, muchos de los cuales no son bautizados. En este proyecto educativo tenemos otra disciplina aún pendiente: Educación para la Paz. Cabe señalar que dentro de las prioridades que Misioneros de Guadalupe tiene en África está integrar las aportaciones de la ii Asamblea especial para África del Sínodo de los Obispos, en las cuales se exhortó a la Iglesia para que fuera instrumento de reconciliación, justicia y paz en el continente. Esta orientación de la Iglesia es necesaria en Angola, porque el país sólo tiene nueve años de paz, tras cuatro décadas de conflicto armado; son muchas las heridas que dejó la guerra civil, y requieren ser curadas. Constato tristemente que todavía hay muchas actitudes tribalistas entre los angoleños del sur y los del norte. En general, los primeros son discriminados cuando buscan terreno para cultivar o procuran obtener servicios de cualquier tipo. ¡Ellos mismos se sienten extranjeros en su propia tierra! Esto ha hecho que existan una velada separación y una creciente inconformidad. Sin embargo, curiosamente,

ellos son los más religiosos y los más abiertos a la reconciliación. Por eso hemos decidido comenzar a trabajar la educación para la paz entre los más pequeños. Esperamos que en el próximo año escolar podamos integrar una materia al respecto en el plan de estudios, para que los niños comprendan el valor de la paz, que nos debe llevar a vivir como hijos amados de Dios, en comunión con los demás y con la creación. El camino no será fácil, pero los niños son los seres humanos más abiertos y sensibles al Evangelio, y estoy seguro de que el Señor hará lo demás para que los angoleños puedan construir un futuro mejor, en el que todos se reconozcan como hermanos y miembros de un mismo pueblo. Estimados bienhechores, los invito a que hagan lo que esté de su parte (con oración, sacrificios, apoyo económico o dedicando la propia vida) para que Angola, México y el mundo entero conozcan la verdadera paz. ¡Dios bendiga a todos aquellos que comparten con Misioneros de Guadalupe la pasión por anunciar a Jesucristo a quienes no lo conocen!

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Misión

de

Kenia

Akoro Padre Javier González Martínez, mg

El Padre Javier González comparte sus primeras impresiones de Kainuk, en la Misión de Kenia, a la cual ha regresado recientemente a compartir la Palabra de Jesús.

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koro es una palabra que en lengua turkana quiere decir “Tengo hambre”. Aprendí esta palabra de los colegas misioneros que llegaron antes que yo. En estas tierras akoro también se usa en el saludo, aunque pudiera no necesariamente existir el hambre del estómago. Regresé a Kenia después de apoyar al Instituto en México durante algunos años. Llegué a Kainuk con el P. Francisco Trujillo Z., mg. El viaje desde Nairobi fue largo, de las 7:30 a las 19:00 h aproximadamente, incluidos el receso para recargar gasolina 8

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y tomar alimento, y el paso por la línea del ecuador. Llegamos a casa en medio de tinieblas, provocadas por un apagón de electricidad. Kainuk es un poblado que recientemente recibió energía eléctrica y en el que contadas casas ya la disfrutan. El descanso fue casi inmediato.

de gente habla swahili, lengua que aprendí durante mi primera etapa en la Misión de Kenia. Por otra parte, con algunas personas, incluido el equipo de trabajo, puedo comunicarme en inglés. De cualquier forma, en breve iniciaré el estudio de la lengua turkana.

Al día siguiente era domingo y obviamente lo viví con Misas, celebradas en tres lugares distintos: Turkwell, Kainuk y Loyapat. Ese día fui saludado con la palabra akoro por una anciana de la comunidad de Loyapat, quien me lanzó un montón de palabras entre las que identifiqué esa. Le devolví el saludo con una sonrisa, y sellé así la promesa de una visita próxima, la cual anuncié durante la celebración de la Eucaristía.

Muchos misioneros comentan que las agencias de ayuda e iglesias en ocasiones actúan con un paternalismo que no ha llegado al fondo de los problemas que impiden fomentar un desarrollo integral en las comunidades. Por mi parte, me daré a la tarea de visitar y conocer a la gente de las poblaciones que integran esta zona de la Misión: Kainuk, Turkwell, Loyapat, Kakong, Lorogon. Poco a poco me daré cuenta de sus carencias y descubriré su riqueza humana, que es el trampolín desde el cual se puede impulsar la fe en Dios y la búsqueda de una mejor calidad de vida. Si bien nuestra tarea no es atender todas sus necesidades, sí tenemos que tomarlas en cuenta.

Llegar aquí fue como haber iniciado un proceso por el que mg sacia el akoro misionero que Cristo comparte. Para ello hay que armarse de humildad con el fin de aprender; debemos callar para entender y después balbucear espaciadamente una respuesta que tenga cierta lógica para los oyentes. Por fortuna la lengua no es un asunto de primera preocupación para mí. Aquí la mayor parte de la gente, a excepción de las pocas personas que venimos de otras tierras, habla la lengua local: turkana, y un buen número

Esperemos que el akoro de servir a Dios en estas tierras consiga los frutos que son debidos: el alimento que sacie el estómago y fomentar el desarrollo de un espíritu más ávido por conseguir la calidad de vida que merece todo ser humano y que dé gloria al Señor. Febrero 2012

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de la xvi salud PPastoral apa Benedicto

Aceptar la propia condición Padre José Sandoval Íñiguez, mg

El cuerpo y el alma de los seres humanos están íntimamente relacionados, y uno responde a los estímulos del otro. Sin embargo, sus condiciones son distintas y llegará el momento en que tendrán que separarse.

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Revista Almas

V

ivimos en un tiempo en que el culto al propio cuerpo ha alcanzado niveles nunca imaginados. Una buena apariencia es señal de buena salud y abre muchas puertas, por lo que el físico es objeto de las mejores atenciones. En la antigüedad los griegos y los romanos alcanzaron un gran desarrollo de la cultura física. Siglos después el ascetismo cristiano se fue al otro extremo, hasta despreciar el cuerpo por considerarlo origen de muchos males, castigándolo con ayunos exagerados,


disciplinándolo con azotes y acusándolo de ser la raíz de la concupiscencia y del pecado. Siendo cada uno de nosotros una unión de alma y cuerpo, una sana concepción de ambos elementos nos llevará a la conclusión de que tienen la misma dignidad y merecen atención y respeto de nuestra parte. Es tan estrecha su interacción que operan al unísono, ya sea para bien o para mal. Últimamente se está desarrollando la Psicosomática, ciencia que estudia la interacción entre el alma y el cuerpo. Todo lo que pasa en uno de estos elementos repercute en el otro. Así, toda enfermedad física causa también un malestar mental y viceversa. El alma es el principio vital del ser humano. La muerte es la separación del alma y del cuerpo; la primera es inmortal, el segundo se corrompe, pero en la resurrección de los muertos lo recuperaremos para participar de la gloria que el Señor nos tiene prometida. San Pablo presenta este misterio de forma concisa: “Somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro salvador Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo” (cfr. Fil 3, 20-21). Este

es el centro de nuestra fe, que nos hace aceptar que la vida es pasajera y nos dirigimos a la patria verdadera, donde estaremos para siempre gozando la belleza y el amor infinito de Dios. Cuando san Pablo habla de “nuestro cuerpo miserable”, se refiere a su vulnerabilidad, pues cae víctima de la fatiga y la enfermedad. Nuestro cuerpo necesita cuidados, y aun teniéndolos llegará la ancianidad o una enfermedad que nos postrará en el lecho del dolor y nos hará sentir la debilidad y la impotencia con las que veremos también acercarse el fin de esta vida mortal. Al llegar a una situación de enfermedad, como he podido comprobar en mi servicio dentro de los hospitales, el ser humano se resiste, se rebela y se aferra a la vida con todas sus fuerzas. Pero un cristiano deberá aceptar su condición vulnerable, aceptará la muerte como parte de la vida, para que la enfermedad del cuerpo no afecte su alma. La ley de esta vida es morir, y la muerte es la entrada en una vida que ya no se acaba. Quien acepta ese trance supremo puede enfrentarlo con paz y serenidad, sabiendo que lo que le espera es mucho mejor que lo presente. Febrero 2012

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Papa Benedicto

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Vida mg

25 aniversario sacerdotal Padre Eugenio Zacarías Romo Romo, mg Desde que era niño el Padre Eugenio Zacarías Romo Romo, mg, escuchó el llamado de Jesús para que consagrara su vida al sacerdocio misionero. Con motivo de sus 25 años de ministerio ofrecemos una semblanza del actual Superior de la Misión de Corea.

E

l Padre Eugenio Zacarías Romo Romo nació en Encarnación de Díaz, Jalisco, el 29 de octubre de 1958. Sus padres, el señor Francisco Romo y la señora Carmen Romo, formaron una familia cimentada en la fe católica. El Padre Eugenio ha expresado que su vocación misionera surgió dentro del ambiente familiar, ya que su padre influyó mucho en el desarrollo de su fe y en su relación con Dios. Recibió la educación básica en escuelas de la ciudad de México. El Padre Eugenio ha comentado que cuando era niño jugaba a oficiar


Misa con algunos amigos, y que al finalizar la primaria conoció a Misioneros de Guadalupe, con lo que comprendió que el Señor lo llamaba para dar a conocer su Palabra. Por ello ingresó al Seminario de Misiones el 26 de agosto de 1974, y desde entonces ha pertenecido a este Instituto. Realizó estudios de Filosofía en el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos e inició los cursos de Teología en la Universidad Intercontinental, pero fue nombrado para concluir dichos estudios y, con ello, su preparación al sacerdocio en la Misión de Corea. Arribó al “país de la mañana tranquila” en 1983, después de pasar una temporada estudiando inglés en Nueva York, con los Misioneros de Maryknoll. Recibió el diaconado en Corea, de manos de Mons. Victorino Youn Kong-hi, Arzobispo de Kwangju. Regresó a la patria para ser ordenado presbítero el 28 de febrero de 1987, en el Seminario Menor mg, en Guadalajara, Jal., por imposición de las manos de Mons. Sergio Obeso Rivera, Arzobispo de Jalapa. Su primer nombramiento como sacerdote fue apoyar la pastoral

vocacional en Monterrey, nl, trabajo en el que procuró incrementar la presencia del Instituto en el norte de nuestro país. Posteriormente se le otorgó un permiso especial para atender una parroquia en la misma ciudad de Monterrey. En 1994 fue nombrado para prestar sus servicios en la Procura de nuestro Instituto en Los Ángeles, California, eua, donde realizó principalmente trabajo pastoral, atendiendo la Parroquia de San Pablo, primero como vicario y posteriormente como párroco. El Padre Eugenio ha comentado que su labor en dicha parroquia, sobre todo por tratarse de una comunidad multicultural, le ofreció muchos retos pastorales que trató de afrontar con la realización de un ministerio integrador. A partir del año 2002 regresó a la Misión de Corea, donde ha sido párroco de Chayang Dong, en Seúl, así como desempeñado los cargos de Consejero y, en la actualidad, Superior de la Misión que este año cumple 50 años de fundación. El próximo 28 de febrero celebraremos su 25 aniversario de ordenación sacerdotal. ¡Muchas felicidades!

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Desde el Seminario

Dios mueve la tierra y los corazones Seminarista Antonio González Ávila

El seminarista Antonio González hace un breve recuento de las reflexiones que le motivó su labor como voluntario en las zonas afectadas por el terremoto y el tsunami que se vivieron en Japón en marzo de 2011.

D

urante el periodo de vacaciones de la escuela donde estudio el idioma japonés, tuve oportunidad de participar en los grupos de voluntariado que coordina la organización católica Cáritas Japón, en la zona afectada por el terremoto y el tsunami de marzo del año pasado. 14

Revista Almas

Primero me dirigí a la ciudad de Sendai, donde el P. José Alfredo González M., mg, colabora con sacerdotes de la diócesis, en un trabajo conjunto en el que atienden varias parroquias desde la catedral. A raíz de los desastres naturales, Cáritas Japón coordina sus centros de


voluntarios desde una oficina que se encuentra ahí, por lo que, una vez llegado a Sendai, me trasladé a los centros de voluntariado de Kamaishi y Shiogama. Cuando inicié esta experiencia pude ver que cada día los voluntarios iban y venían, y me surgió la pregunta: ¿Qué mueve el corazón de todas esas personas para que dejen su vida cotidiana y vengan a compartir su tiempo, su esfuerzo y su vida con quienes nunca han visto? Aun cuando el intelecto no encuentra razones para entender el porqué de una desgracia, el corazón adivina que Dios se vale de todo para otorgar bienes y mostrarnos su amor. Durante mi colaboración como voluntario vi la forma en que el Señor mueve los corazones, cristianos y no cristianos, para donarse a los demás. Los voluntarios llegaban no únicamente del interior de Japón, también llegaban japoneses que vivían en el extranjero, en países tan distantes como Italia y Canadá. Pude constatar que Dios obra maravillas entre los seres humanos cuando estos, invadidos por el amor y la compasión, dejan su casa y su familia por un tiempo, piden permiso laboral o toman vacaciones de sus actividades

ordinarias, y salen al encuentro de quien sufre. Encontré incluso una paisana mexicana casada con un japonés cuya familia se trasladó para ofrecer su apoyo, aun cuando las hijas estudian en Canadá. Por fuera veía destrucción, por dentro se sentía la alegría de ser solidario. Se compartía cada día la oración, el alimento, el trabajo, las experiencias vividas. Prevalecía más el espíritu de hermandad que las diferencias religiosas. Cada quien compartía sus dones y todos sentíamos preocupación por el bienestar de la gente afectada y los compañeros que trabajaban en condiciones fatigantes o peligrosas. Me puse a pensar que tal vez Dios a veces permite que la tierra “tiemble” para que podamos ocuparnos de lo que es realmente importante en la vida. El misterio del amor que nos viene de Él aparece mucho más arrollador y fuerte que la oscuridad que traen el mal y la muerte. En los campamentos de voluntarios Jesús se hizo presente al iniciar y al finalizar el día; a Él le entregábamos las acciones al término de cada jornada, y después de la reunión de la noche se hacía la invitación a la oración en la capilla; varios cristianos y no cristianos acudían y Febrero 2012

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participaban con respeto en las oraciones y en la Misa. Constaté nuevamente que, para hacer el bien, para vivir realmente el Reino de Dios y proclamar con nuestra vida a Jesús, es necesario hacerlo en equipo, pues este tipo de trabajo va dando fruto poco a poco, pero de manera constante, incluso en tareas que parecen imposibles. Al convivir diariamente con gente diversa, tuve la oportunidad de conocer la manera en que el pueblo japonés vive algunos valores, entre ellos el respeto y la prudencia, la organización y el trabajo en equipo, el conocimiento de las propias posibilidades y limitaciones, el cuidado de uno mismo y de los que están junto a nosotros en el trabajo. Pude confirmar lo comentado

en las visitas a los Padres mg que colaboran en esta Misión: es fundamental vivir dentro de la realidad de aquellos a los que somos enviados a dar testimonio de Jesucristo resucitado. Al terminar el tiempo de mi voluntariado y regresar a la catedral de Sendai, uno de los compañeros cristianos que venía de Tokio comentó: “El trabajo del voluntariado se asemeja a la Eucaristía: es un ofrecimiento con detalles muy sencillos y ordinarios de la vida, y a través de ellos Dios se hace presente entre los hombres.” Estimados Padrinos y Madrinas, espero que mi experiencia los inspire a ayudar a los hermanos que sufren, y continúen brindando su apoyo para la Misión.


Misioneros Laicos Asociados (mla) Misioneros de Guadalupe pone a disposición de la Iglesia su experiencia misionera y los recursos necesarios para asociar a los laicos en la tarea de la evangelización de los no cristianos. Cualquier profesionista, entre 23 y 40 años de edad, que cuente con experiencia laboral y pastoral de por lo menos un año, podrá emplear sus habilidades para el servicio de la Misión y asociarse a nuestro Instituto para vivir la experiencia misionera en América latina o en África, por un tiempo determinado y conforme a un destino asignado. Durante su colaboración con nosotros se busca que el laico no sólo ejerza su profesión, sino que, movido por su espíritu misionero, tenga alguna expresión y acción evangelizadora directa.

Te invitamos a pedir mayores informes: P. Filiberto Serrano Cancino, mg • Laura Marrufo Fang, mla Tel. (01 55) 5655 2691 Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 Correo electrónico: milaasmg@hotmail.com


México

Por ellos consagro mi vida a Dios Hermana Juanita del Corazón de Jesús Mendoza Álvarez, ocd

Una Hermana Carmelita comparte algunos hechos importantes en el seguimiento de su vocación, impulsada por haber conocido a Misioneros de Guadalupe en el pueblo de donde es originaria.

H

ace algunos meses se llevó a cabo el festejo por el aniversario de la Parroquia de San Nicolás de Tolentino, en Ixmiquilpan, Hgo. Desde hace ya más de 40 años Misioneros de Guadalupe ha compartido y arraigado la fe y la esperanza en esas tierras fértiles para el Evangelio, de donde soy originaria, en las cuales se han dado frutos de fraternidad y vocaciones para la Iglesia. Es por ello que quisiera compartir un poco de mi historia y del vínculo que he tenido con el Instituto de Santa 18

Revista Almas


María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras. Varios años atrás, en una hermosa mañana, Jesús me invitó a seguirlo. Ese día conocí a un joven seminarista que recorría los caminos del pueblo de San Nicolás, meditando y rezando, con mucho fervor y en voz baja, el Santo Rosario. Su actitud me habló muy fuertemente de Dios y me dije: “Cuando sea grande quiero ser como él”. Ya de regreso de la Misa dominical en Ixmiquilpan, iba caminando con mi hermana cuando una camioneta se detuvo cerca de nosotras y una voz muy amable y familiar nos saludó como si nos conociera de mucho tiempo antes; era el Padre Arturo Arreguín, que con otros sacerdotes y algunos seminaristas había llegado por esos días a San Nicolás, y nos animó a visitarlos y a convivir con ellos en la Santa Misa. Me acuerdo que, tiempo después, el Padre Andrés Toussaint, q.e.p.d., entonces seminarista, y sus compañeros, con el don del Espíritu Santo que los impulsaba, animaban a toda la gente de la región; muy pronto se ganaron el corazón de todos para el Señor. Entonces volví a repetirme: “Cuando sea grande quiero ser como ellos”. Pensaba eso porque amo a ese Dios que Misioneros de

Guadalupe anuncia y quería también ser misionera, dar a conocer al Señor con la alegría y sencillez que caracteriza a los mg. Al terminar mis estudios de primaria emprendí con más empeño la búsqueda de la voluntad de Dios. Frecuentaba más a los misioneros para pedirles su ayuda espiritual y su orientación, y los fui conociendo más de cerca. Ellos me preparaban, como a muchos otros niños, para madurar en la fe cristiana, pero yo no sabía nada de la vida religiosa y tenía la creencia y la esperanza de que me estaban preparando para ingresar muy pronto al seminario. Así fue pasando el tiempo. Los Padres, fraternalmente, nos visitaban en casa de mis papás, como a todos en la comunidad, y eso nos hacía muy felices, pues nos enriquecían y animaban con su testimonio. De adolescente empecé mi servicio de apostolado, pues quería imitar a esos sacerdotes y seminaristas que eran tan entregados en el servicio de los demás. Yo los amaba y admiraba tanto que me sentía parte de su comunidad. Más tarde conocí al Padre Javier Hinojosa, que acababa de llegar de África, y fue como si Dios mismo me lo hubiera mandado. Nos Febrero 2012

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entendimos a las mil maravillas y él fue mi director espiritual; me develó el misterio de la vocación religiosa e inicié un proceso de seguimiento a Jesús en el llamado que me hacía. Actualmente formo parte del Monasterio de Carmelitas Descalzas de San José y Santa Teresa, en Tlalpan, ciudad de México. Por gracia y don de Dios, hace 22 años hice mis votos religiosos. Decidí consagrarme a Dios por toda la humanidad y, especialmente, por los sacerdotes. También me considero misionera, porque sin las enseñanzas que tuve de los sacerdotes mg tal vez no habría encontrado el camino para seguir mi vocación. Creo que quienes logramos esta gracia tan grande únicamente lo conseguimos por obra de Santa María de Guadalupe.

Agradezco a mis papás y a mis hermanos por su apoyo. Agradezco a los Padres mg por los dones que han brindado, por medio del Espíritu Santo, fuente de vida y santidad, a la comunidad que me vio crecer. Agradezco a la querida gente de San Nicolás por todo lo que me dieron y enseñaron desde la niñez, y les deseo que el Señor los abrace y los transforme en nuevos hombres confirmados en la fe, para que promuevan la esperanza y la caridad entre nuestros hermanos, a imagen de Cristo Jesús, respondiendo así a su llamado, en agradecimiento por aquel día en que nos derramó su luz y su fortaleza con la llegada de Misioneros de Guadalupe. ¡Que Santa María de Guadalupe los abrace siempre bajo su regazo maternal!


Jornada de la Infancia Misionera (Dominf) La Obra de la Infancia Misionera o Santa Infancia fue fundada en 1843 por Mons. Carlos Augusto Forbin Janson, Obispo de Nancy, Francia, con la idea de que los niños ayuden a los niños. Su objetivo principal es apoyar la salvación de los niños que no conocen a Cristo. El Papa Pío xi la declaró Obra Pontificia el 3 de mayo de 1922. El 4 de diciembre de 1950, el Papa Pío xii estableció la Jornada Mundial de la Infancia Misionera, que en México se celebra cada año el tercer domingo de febrero, y por ello se conoce como Dominf. Ese día los participantes realizan diferentes actividades para recaudar fondos económicos y espirituales a favor de los niños necesitados del mundo, y para animar la actividad misionera de su comunidad. Te invitamos a participar en las actividades del Dominf que se realicen en tu parroquia para que ayudes en la evangelización de los niños que no conocen a Jesús y en la oración por las Misiones.


Conoce el decálogo de la Infancia y Adolescencia Misionera La Misión nos invita a vivir como discípulos de Jesús y a profundizar nuestro amor al prójimo. Te invitamos a conocer y a poner en práctica el decálogo de la Infancia y Adolescencia Misionera. Al cumplir cada día estos compromisos, darás testimonio de las enseñanzas de Jesús y fomentarás el espíritu misionero en tu comunidad. 1. Un niño misionero mira a todos los hombres con ojos de hermano. 2. Un niño misionero conoce a Jesús, ama como Jesús, no se avergüenza de hablar de Jesús. 3. Un niño misionero reza todos los días a su Padre, Dios, por sus hermanos, los niños de todo el mundo, y quiere que conozcan a su Madre, la Virgen. 4. Un niño misionero siempre dice: “¡Gracias!”. 5. Un niño misionero goza de poder dar, y de que los otros también puedan gozar al darle a él. 6. Un niño misionero está alegre en el servicio. 7. Un niño misionero sabe que su persona es más necesaria que el dinero. 8. Un niño misionero es generoso, aunque le cueste. 9. Un niño misionero busca soluciones y las encuentra. 10. Un niño misionero siempre piensa en “nosotros”.


Concurso “Viviendo el Coniam” ¡Participa en este concurso! Escribe en una cuartilla lo que representa para ti el Coniam y elabora un cartel o dibujo cuyo tamaño máximo sea doble carta. Puedes utilizar cualquier tipo de material que te ayude a expresar tu creatividad.

Premios:

1er lugar: Un juego de seis videos (dvd) de “Las historias de Colección”. 2do lugar: Playera y gorra del Club de Niños. 3er lugar: Kit del Club de Niños. Envíalo antes del 15 de junio de 2012 a: Club de Niños Misioneros de Guadalupe, Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. O por correo electrónico a: clubdeninos@mg.org.mx

CON C

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Visita nuestro sitio de internet y encuentra actividades, juegos y videos:

www.clubdeninosmisioneros.org.mx


Joven mexicano, ¿has sentido el llamado de Jesús y quieres llevar su mensaje de salvación a las personas que no lo conocen?

Misioneros de Guadalupe te invita a descubrir tu vocación. Participa en las actividades que organiza su

Centro de Orientación Vocacional (cov). Comparte experiencias recreativas y formativas con otros jóvenes que también buscan tomar decisiones acertadas que darán sentido a sus propias vidas.

¡Tú puedes ser misionero! cov México Tel. (01 55) 5573 3000 vocacionesmg@hotmail.com Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 cov Guadalajara Tel. (01 33) 3601 0815 vocgdlmg@hotmail.com cov Monterrey Tel. (01 81) 8358 2101 covmty@hotmail.com Línea Misionera (sin costo): 01 800 83 15 350 cov Villahermosa Tel. (01 993) 315 2934 covtabasco@hotmail.com


Becas misioneras “Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16, 15) El trabajo de la evangelización entre los no cristianos no ha terminado y continúa realizándose en muchos lugares. Los misioneros ancianos necesitan que los jóvenes apoyen y prosigan su labor de proclamar la Buena Nueva. Ustedes pueden apoyar a quienes han decidido consagrar su vida a la Misión ad gentes, al fundar una beca con la cual un seminarista completará su formación sacerdotal.

Beca completa Media beca Ayuda anual

$12 000.00 $6 000.00 $1 000.00

Línea Misionera (sin costo): 01 800 00 58 100 Correo electrónico: padrinos@mg.org.mx

¡Ayudemos a la evangelización del mundo!


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Padre Alijandro Álvarez Velázquez Misionero de Guadalupe

Originario de los Altos de Jalisco, nació en 1977. Ingresó al Seminario de Misiones en 1997 y recibió los ministerios de Lectorado y Acolitado en 2004. Realizó los estudios de Filosofía y de Teología en la Universidad Intercontinental, en la ciudad de México. En 2009 recibió el diaconado y fue nombrado para realizar su servicio diaconal en Itacoatiara, Brasil, donde colaboró alrededor de un año. Fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 2011 y nombrado para colaborar en la pastoral vocacional en Guadalajara, Jal. El Padre Alijandro decidió seguir el llamado de Jesucristo y colaborar en la Misión que el Señor nos ha encomendado. Tú también puedes llevar la Palabra de Dios a los pueblos que la necesitan. ¡Responde al llamado de tu vocación!

Ciudad de México Tlalpan Cantera 29, Col. Tlalpan, Del. Tlalpan, cp 14000, México, df. Tel. (01 55) 5655 2691

Ciudad de México Roma Córdoba 17, Col. Roma, Del. Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Tel. (01 55) 5525 6989

Línea Misionera: 01 800 00 58 100

Guadalajara

Monterrey

Villahermosa

Madero 837, esq. Escorza, Centro, sj, cp 44100, Guadalajara, Jalisco. Tel. (01 33) 3825 2315

Habana 105, Col. Altavista, cp 64840, Monterrey, Nuevo León. Tel. (01 81) 8358 2101

Ejército Mexicano 167, Col. Atasta de Serra, cp 86100, Villahermosa, Tabasco. Tel. (01 993) 315 2934

www.revistaalmas.com.mx


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Almas de febrero, 2012 by Misioneros de Guadalupe AR - Issuu