Las villas de Carabanchel y Villa verde nos sirven de marco de reflexión acerca de lo que supuso la ocupación romana en nuestra comunidad, en numerosos aspectos: los caminos, el comercio, la industria, la organización territorial y administrativa, las explotaciones agropecuarias, el urbanismo, la religión o el arte, que se imponen sobre un sustrato indígena anterior celtibérico que, como el resto de nuestro pasado material, es todavía insuficientemente conocido por el común de los ciudadanos.