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Open letter

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TEXT OF THE OPEN LETTER IN ENGLISH (ORIGINAL) AND MACHINE TRANSALTIONS IN SPANISH, FRENCH, GERMAN AND ITALIAN

� Sign as an organisation (including your logo): https://forms.gle/baCqorEhJYQArJRY9

� Deadline: Thursday 23rd at 23:59 (CET)

English version (Original)

Open letter to the European Commission, the Heads of State and Government of the EU Member States, and the Members of the European Parliament

From the organisations delivering Europe’s environmental and climate action on the ground

We, the undersigned organisations, beneficiaries of the European Union’s LIFE Programme over recent years, write to you as organisations working on the ground to turn European policy into tangible results across territories, ecosystems and communities.

Across Europe, we have restored wetlands and forests, protected endangered species, reduced emissions, supported farmers and local authorities, and demonstrated innovative solutions that have later been scaled up through European and national policies. This is not a theoretical impact; it is measurable, replicable and rooted in the territories.

This is what LIFE makes possible.

A proven instrument at risk

We are deeply concerned by ongoing discussions on the next Multiannual Financial Framework (MFF) 2028–2034, which could weaken or fragment the LIFE Programme by integrating it into broader funding mechanisms.

From our direct experience, such a shift would not be a technical adjustment, it would fundamentally alter how Europe delivers its environmental and climate objectives.

LIFE’s strength lies precisely in what makes it unique:

● its European added value, going beyond national priorities,

● its direct management by the European Commission, ensuring a common European approach, clear accountability and coherence across Member States,

● its bottom-up approach, enabling innovation from local actors,

● and its role as a bridge between policy, science and implementation.

Diluting these features would mean losing one of the EU’s most effective delivery tools

From policy to practice: the missing link

Europe has set ambitious goals under the European Green Deal, the Nature Restoration Law, the Paris Agreement, and the EU’s climate and biodiversity targets for 2030 and beyond.

However, ambition alone does not deliver results.

Across Europe, communities are already facing the concrete consequences of climate change, biodiversity loss, pollution and rising resource pressures — from droughts, floods and wildfires to declining ecosystem services, high energy costs and increasing pressure on rural livelihoods. LIFE helps turn these challenges into practical solutions by supporting nature-based approaches, local innovation, cleaner technologies, energy communities, ecosystem restoration and other concrete responses tailored to local needs.

What we see on the ground is clear: when environmental funding is mainstreamed into broader instruments without dedicated safeguards, it becomes secondary to competing priorities. Projects become harder to implement, innovation slows down, and the connection between European objectives and local action weakens.

LIFE fills this critical gap.

It enables:

● the implementation of EU environmental legislation,

● the testing and scaling of solutions,

● and the engagement of actors that would otherwise be excluded, including local authorities, NGOs, SMEs and research institutions.

Without a strong and independent LIFE Programme, this chain breaks.

A community built by Europe

For over three decades, LIFE has not only funded projects, it has built a true European community of practice.

It is a unique instrument, implemented directly by a wide range of actors — local, regional and national authorities, civil society organisations, research centres and businesses — working together to turn European policies into reality on the ground.

Thousands of organisations have collaborated across borders, sharing knowledge, replicating solutions and strengthening European cohesion through environmental action. In this sense, LIFE is a truly transversal fund, bringing together Europeans around a common purpose: delivering the EU’s environmental and climate objectives.

We are that community.

And we stand ready to continue delivering, but we need the right tools

Our call

At this critical moment, we urge you to ensure that the next MFF reflects not only Europe’s ambitions, but also the practical conditions required to achieve them.

We respectfully call on you to:

1. Guarantee a standalone LIFE Programme within the next Multiannual Financial Framework (2028–2034), with its own legal basis, governance and visibility.

2. Secure a dedicated and reinforced budget for LIFE, aligned with the scale of Europe’s climate and biodiversity challenges.

3. Maintain direct management by the European Commission, ensuring transparency, accessibility and a truly European approach.

4. Preserve LIFE’s bottom-up and multi-actor nature, enabling continued participation from local authorities, civil society, research organisations and businesses.

5. Ensure continued and strengthened financial support for all types of beneficiaries, including non-profit organisations and civil society networks, recognising their essential role in implementing, scaling and safeguarding EU environmental and climate policies.

6. Recognise LIFE as a strategic delivery instrument, essential for implementing EU legislation and bridging the gap between innovation and large-scale deployment.

Traducción de la carta al español (traducción automática)

Carta abierta a la Comisión Europea, a las jefas y jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la UE y a las y los miembros del Parlamento Europeo

Desde las organizaciones que hacen realidad sobre el terreno la acción ambiental y climática de Europa

Nosotras y nosotros, las organizaciones abajo firmantes, beneficiarias del programa LIFE de la Unión Europea en los últimos años, nos dirigimos a ustedes como organizaciones que trabajan sobre el terreno para convertir las políticas europeas en resultados tangibles en territorios, ecosistemas y comunidades.

En toda Europa, hemos restaurado humedales y bosques, protegido especies amenazadas, reducido emisiones, apoyado a agricultores y autoridades locales, y demostrado soluciones innovadoras que posteriormente se han ampliado a través de políticas europeas y nacionales. No se trata de un impacto teórico; es medible, replicable y está arraigado en el territorio.

Esto es lo que LIFE hace posible.

Un instrumento probado en riesgo

Nos preocupan profundamente los debates en curso sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028–2034, que podrían debilitar o fragmentar el programa LIFE al integrarlo en mecanismos de financiación más amplios.

Desde nuestra experiencia directa, ese cambio no sería un simple ajuste técnico; alteraría de manera fundamental la forma en que Europa hace realidad sus objetivos ambientales y climáticos.

La fortaleza de LIFE reside precisamente en aquello que lo hace único: su valor añadido europeo, que va más allá de las prioridades nacionales, su gestión directa por la Comisión Europea, que garantiza un enfoque europeo común, una rendición de cuentas clara y coherencia entre los Estados miembros, su enfoque ascendente, que permite la innovación desde los actores locales, y su papel como puente entre la política, la ciencia y la implementación.

Diluir estas características significaría perder una de las herramientas más eficaces de la UE.

De la política a la práctica: el eslabón perdido

Europa se ha fijado objetivos ambiciosos en el marco del Pacto Verde Europeo, la Ley de Restauración de la Naturaleza, el Acuerdo de París y los objetivos climáticos y de biodiversidad de la UE para 2030 y más allá.

Sin embargo, la ambición por sí sola no produce resultados.

En toda Europa, las comunidades ya están afrontando las consecuencias concretas del cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y la creciente presión sobre los recursos, desde sequías, inundaciones e incendios forestales hasta el deterioro de los servicios ecosistémicos, el aumento de los costes energéticos y una presión creciente sobre los medios de vida rurales. LIFE ayuda a transformar estos desafíos en soluciones prácticas mediante el apoyo a enfoques basados en la naturaleza, la innovación local, tecnologías más limpias, comunidades energéticas, restauración de ecosistemas y otras respuestas concretas adaptadas a las necesidades locales.

Lo que vemos sobre el terreno es claro: cuando la financiación ambiental se integra en instrumentos más amplios sin salvaguardias específicas, pasa a ser secundaria frente a prioridades en competencia. Los proyectos se vuelven más difíciles de ejecutar, la innovación se ralentiza y se debilita la conexión entre los objetivos europeos y la acción local.

LIFE cubre este vacío crítico.

Permite:

la implementación de la legislación ambiental de la UE, la prueba y ampliación de soluciones,

y la implicación de actores que, de otro modo, quedarían excluidos, incluidas autoridades locales, ONG, pymes y centros de investigación.

Sin un programa LIFE fuerte e independiente, esta cadena se rompe.

Una comunidad construida por Europa

Durante más de tres décadas, LIFE no solo ha financiado proyectos; ha construido una verdadera comunidad europea de práctica.

Es un instrumento único, aplicado directamente por una amplia diversidad de actores autoridades locales, regionales y nacionales, organizaciones de la sociedad civil, centros de investigación y empresas que trabajan conjuntamente para hacer realidad sobre el terreno las políticas europeas.

Miles de organizaciones han colaborado a través de las fronteras, compartiendo conocimiento, replicando soluciones y fortaleciendo la cohesión europea mediante la acción ambiental. En este sentido, LIFE es un fondo verdaderamente transversal, que une a las y los europeos en torno a un propósito común: hacer realidad los objetivos ambientales y climáticos de la UE.

Nosotras y nosotros somos esa comunidad.

Y estamos preparadas y preparados para seguir aportando resultados, pero necesitamos las herramientas adecuadas.

Nuestro llamamiento

En este momento crítico, les instamos a garantizar que el próximo MFP refleje no solo la ambición de Europa, sino también las condiciones prácticas necesarias para hacerla realidad.

Les pedimos respetuosamente que:

1. Garanticen un programa LIFE independiente dentro del próximo Marco Financiero Plurianual (2028–2034), con base jurídica, gobernanza y visibilidad propias.

2. Aseguren un presupuesto específico y reforzado para LIFE, acorde con la magnitud de los retos climáticos y de biodiversidad de Europa.

3. Mantengan la gestión directa por la Comisión Europea, garantizando transparencia, accesibilidad y un enfoque verdaderamente europeo.

4. Preserven el carácter ascendente y multi-actor de LIFE, permitiendo la participación continuada de autoridades locales, sociedad civil, organizaciones de investigación y empresas.

5. Garanticen un apoyo financiero continuado y reforzado para todo tipo de beneficiarios, incluidas las organizaciones sin ánimo de lucro y las redes de la sociedad civil, reconociendo su papel esencial en la implementación, ampliación y salvaguarda de las políticas ambientales y climáticas de la UE.

6. Reconozcan LIFE como un instrumento estratégico de implementación, esencial para aplicar la legislación de la UE y cerrar la brecha entre la innovación y el despliegue a gran escala.

Traduction de la lettre en français (traduction automatique)

Lettre ouverte à la Commission européenne, aux chefs d’État et de gouvernement des États membres de l’UE, et aux membres du Parlement européen

De la part des organisations qui mettent en œuvre sur le terrain l’action environnementale et climatique de l’Europe

Nous, organisations soussignées, bénéficiaires du programme LIFE de l’Union européenne ces dernières années, nous adressons à vous en tant qu’organisations travaillant sur le terrain pour transformer les politiques européennes en résultats tangibles à travers les territoires, les écosystèmes et les communautés.

À travers toute l’Europe, nous avons restauré des zones humides et des forêts, protégé des espèces menacées, réduit les émissions, soutenu les agriculteurs et les autorités locales, et démontré des solutions innovantes qui ont ensuite été déployées à plus grande échelle grâce aux politiques européennes et nationales. Il ne s’agit pas d’un impact théorique ; il est mesurable, reproductible et ancré dans les territoires.

C’est ce que LIFE rend possible.

Un instrument éprouvé en danger

Nous sommes profondément préoccupés par les discussions en cours sur le prochain cadre financier pluriannuel (CFP) 2028–2034, qui pourraient affaiblir ou fragmenter le programme LIFE en l’intégrant dans des mécanismes de financement plus larges.

D’après notre expérience directe, un tel changement ne constituerait pas un simple ajustement technique ; il modifierait fondamentalement la manière dont l’Europe met en œuvre ses objectifs environnementaux et climatiques.

La force de LIFE réside précisément dans ce qui le rend unique :

sa valeur ajoutée européenne, qui dépasse les priorités nationales, sa gestion directe par la Commission européenne, garantissant une approche européenne commune, une responsabilité claire et une cohérence entre les États membres, son approche ascendante, qui permet l’innovation portée par les acteurs locaux, et son rôle de passerelle entre les politiques, la science et leur mise en œuvre.

Diluer ces caractéristiques reviendrait à perdre l’un des outils de mise en œuvre les plus efficaces de l’Union européenne.

De la politique à la pratique : le maillon manquant

L’Europe s’est fixé des objectifs ambitieux dans le cadre du Pacte vert pour l’Europe, de la loi sur la restauration de la nature, de l’Accord de Paris, ainsi que des objectifs climatiques et de biodiversité de l’UE à l’horizon 2030 et au-delà.

Cependant, l’ambition seule ne produit pas de résultats.

Partout en Europe, les communautés sont déjà confrontées aux conséquences concrètes du changement climatique, de la perte de biodiversité, de la pollution et de la pression croissante sur les ressources des sécheresses, inondations et incendies de forêt à la dégradation des services écosystémiques, à l’augmentation des coûts de l’énergie et à la pression accrue sur les moyens de subsistance en milieu rural. LIFE contribue à transformer ces défis en solutions concrètes en soutenant des approches fondées sur la nature, l’innovation locale, des technologies plus propres, les communautés énergétiques, la restauration des écosystèmes et d’autres réponses adaptées aux besoins locaux.

Ce que nous observons sur le terrain est clair : lorsque le financement environnemental est intégré dans des instruments plus larges sans garanties dédiées, il devient secondaire face à des priorités concurrentes. Les projets deviennent plus difficiles à mettre en œuvre, l’innovation ralentit et le lien entre les objectifs européens et l’action locale s’affaiblit.

LIFE comble ce manque critique.

Il permet :

la mise en œuvre de la législation environnementale de l’UE, l’expérimentation et le déploiement à grande échelle de solutions, et la mobilisation d’acteurs qui, autrement, seraient exclus, notamment les autorités locales, les ONG, les PME et les organismes de recherche.

Sans un programme LIFE fort et indépendant, cette chaîne se rompt.

Une communauté construite par l’Europe

Depuis plus de trois décennies, LIFE n’a pas seulement financé des projets ; il a construit une véritable communauté européenne de pratiques.

Il s’agit d’un instrument unique, mis en œuvre directement par une grande diversité d’acteurs autorités locales, régionales et nationales, organisations de la société civile, centres de recherche et entreprises travaillant ensemble pour concrétiser les politiques européennes sur le terrain.

Des milliers d’organisations ont collaboré au-delà des frontières, partageant leurs connaissances, répliquant des solutions et renforçant la cohésion européenne par l’action environnementale. En ce sens, LIFE est un fonds véritablement transversal, qui rassemble les Européennes et Européens autour d’un objectif commun : la mise en œuvre des objectifs environnementaux et climatiques de l’UE.

Nous sommes cette communauté.

Et nous sommes prêts à continuer à produire des résultats, mais nous avons besoin des bons outils.

Notre appel

À ce moment critique, nous vous exhortons à veiller à ce que le prochain CFP reflète non seulement les ambitions de l’Europe, mais aussi les conditions pratiques nécessaires à leur réalisation.

Nous vous appelons respectueusement à :

1. Garantir un programme LIFE autonome dans le prochain cadre financier pluriannuel (2028–2034), doté de sa propre base juridique, gouvernance et visibilité.

2. Assurer un budget dédié et renforcé pour LIFE, à la hauteur des défis climatiques et de biodiversité auxquels l’Europe est confrontée.

3. Maintenir la gestion directe par la Commission européenne, garantissant transparence, accessibilité et une approche véritablement européenne.

4. Préserver la nature ascendante et multi-acteurs de LIFE, permettant la participation continue des autorités locales, de la société civile, des organisations de recherche et des entreprises.

5. Garantir un soutien financier continu et renforcé pour tous les types de bénéficiaires, y compris les organisations à but non lucratif et les réseaux de la société civile, en reconnaissant leur rôle essentiel dans la mise en œuvre, le déploiement et la préservation des politiques environnementales et climatiques de l’UE.

6. Reconnaître LIFE comme un instrument stratégique de mise en œuvre, essentiel pour appliquer la législation de l’UE et combler le fossé entre l’innovation et le déploiement à grande échelle.

Übersetzung des Briefes ins Deutsche (maschinelle Übersetzung)

Offener Brief an die Europäische Kommission, die Staatsund Regierungschefinnen und -chefs der Mitgliedstaaten der EU sowie die Mitglieder des Europäischen Parlaments

Von den Organisationen, die die Umwelt- und Klimapolitik Europas vor Ort umsetzen

Wir, die unterzeichnenden Organisationen, die in den vergangenen Jahren Begünstigte des LIFE-Programms der Europäischen Union waren, wenden uns an Sie als Organisationen, die vor Ort daran arbeiten, europäische Politik in konkrete Ergebnisse in Regionen, Ökosystemen und Gemeinschaften umzusetzen.

In ganz Europa haben wir Feuchtgebiete und Wälder wiederhergestellt, gefährdete Arten geschützt, Emissionen reduziert, Landwirtinnen und Landwirte sowie lokale Behörden unterstützt und innovative Lösungen demonstriert, die anschließend durch europäische und nationale Politiken skaliert wurden. Dies ist kein theoretischer Einfluss; er ist messbar, replizierbar und in den Regionen verankert.

Das ist es, was LIFE ermöglicht.

Ein bewährtes Instrument in Gefahr

Wir sind zutiefst besorgt über die laufenden Diskussionen zum nächsten Mehrjährigen Finanzrahmen (MFR) 2028–2034, die das LIFE-Programm schwächen oder fragmentieren könnten, indem es in umfassendere Finanzierungsmechanismen integriert wird.

Aus unserer direkten Erfahrung heraus wäre ein solcher Schritt keine bloße technische Anpassung; er würde grundlegend verändern, wie Europa seine Umwelt- und Klimaziele umsetzt.

Die Stärke von LIFE liegt genau in dem, was es einzigartig macht: sein europäischer Mehrwert, der über nationale Prioritäten hinausgeht, seine direkte Verwaltung durch die Europäische Kommission, die einen gemeinsamen europäischen Ansatz, klare Rechenschaftspflicht und Kohärenz zwischen den Mitgliedstaaten gewährleistet, sein Bottom-up-Ansatz, der Innovationen durch lokale Akteurinnen und Akteure ermöglicht, sowie seine Rolle als Brücke zwischen Politik, Wissenschaft und Umsetzung.

Diese Merkmale zu verwässern würde bedeuten, eines der wirksamsten Umsetzungsinstrumente der EU zu verlieren.

Von der Politik zur Praxis: das fehlende Bindeglied

Europa hat sich ehrgeizige Ziele im Rahmen des Europäischen Grünen Deals, des Gesetzes zur Wiederherstellung der Natur, des Pariser Abkommens sowie der Klima- und Biodiversitätsziele der EU für 2030 und darüber hinaus gesetzt.

Doch allein Ehrgeiz führt nicht zu Ergebnissen.

In ganz Europa sind Gemeinschaften bereits mit den konkreten Folgen des Klimawandels, des Biodiversitätsverlusts, der Umweltverschmutzung und des zunehmenden Drucks auf Ressourcen konfrontiert von Dürren, Überschwemmungen und Waldbränden bis hin zum Rückgang von Ökosystemleistungen, steigenden Energiekosten und wachsendem Druck auf ländliche Lebensgrundlagen. LIFE hilft dabei, diese Herausforderungen in praktische Lösungen zu überführen, indem naturbasierte Ansätze, lokale Innovation, sauberere Technologien, Energiegemeinschaften, die Wiederherstellung von Ökosystemen und weitere konkrete, auf lokale Bedürfnisse zugeschnittene Maßnahmen unterstützt werden.

Was wir vor Ort beobachten, ist eindeutig: Wenn Umweltfinanzierung ohne spezifische Schutzmechanismen in breitere Instrumente integriert wird, gerät sie gegenüber konkurrierenden Prioritäten ins Hintertreffen. Projekte werden schwieriger umzusetzen, Innovation verlangsamt sich, und die Verbindung zwischen europäischen Zielen und lokalem Handeln wird geschwächt.

LIFE schließt diese entscheidende Lücke.

Es ermöglicht:

die Umsetzung der Umweltgesetzgebung der EU, das Testen und Skalieren von Lösungen, sowie die Einbindung von Akteurinnen und Akteuren, die sonst ausgeschlossen wären, darunter lokale Behörden, NGOs, KMU und Forschungseinrichtungen.

Ohne ein starkes und eigenständiges LIFE-Programm bricht diese Kette auseinander.

Eine von Europa aufgebaute Gemeinschaft

Seit mehr als drei Jahrzehnten hat LIFE nicht nur Projekte finanziert, sondern eine echte europäische Praxisgemeinschaft aufgebaut.

Es ist ein einzigartiges Instrument, das direkt von einer breiten Vielfalt von Akteurinnen und Akteuren umgesetzt wird lokalen, regionalen und nationalen Behörden, zivilgesellschaftlichen Organisationen, Forschungseinrichtungen und Unternehmen , die gemeinsam daran arbeiten, europäische Politik vor Ort Realität werden zu lassen.

Tausende Organisationen haben grenzüberschreitend zusammengearbeitet, Wissen ausgetauscht, Lösungen repliziert und den europäischen Zusammenhalt durch Umweltmaßnahmen gestärkt. In diesem Sinne ist LIFE ein wirklich transversal wirkender Fonds, der Europäerinnen und Europäer rund um ein gemeinsames Ziel zusammenbringt: die Umsetzung der Umwelt- und Klimaziele der EU.

Wir sind diese Gemeinschaft.

Und wir sind bereit, weiterhin Ergebnisse zu liefern, aber wir brauchen die richtigen Instrumente.

Unser Aufruf

In diesem entscheidenden Moment fordern wir Sie auf, sicherzustellen, dass der nächste MFR nicht nur die Ambitionen Europas widerspiegelt, sondern auch die praktischen Voraussetzungen für deren Umsetzung schafft.

Wir rufen Sie respektvoll dazu auf:

1. Ein eigenständiges LIFE-Programm im nächsten Mehrjährigen Finanzrahmen (2028–2034) zu gewährleisten, mit eigener Rechtsgrundlage, Governance und Sichtbarkeit.

2. Ein zweckgebundenes und gestärktes Budget für LIFE sicherzustellen, das dem Umfang der Klima- und Biodiversitätsherausforderungen Europas entspricht.

3. Die direkte Verwaltung durch die Europäische Kommission beizubehalten, um Transparenz, Zugänglichkeit und einen wirklich europäischen Ansatz zu gewährleisten.

4. Den Bottom-up- und Multi-Akteurs-Charakter von LIFE zu bewahren und so die fortgesetzte Beteiligung lokaler Behörden, der Zivilgesellschaft, von Forschungseinrichtungen und Unternehmen zu ermöglichen.

5. Eine kontinuierliche und verstärkte finanzielle Unterstützung für alle Arten von Begünstigten sicherzustellen, einschließlich gemeinnütziger Organisationen und zivilgesellschaftlicher Netzwerke, und deren wesentliche Rolle bei der Umsetzung, Skalierung und Sicherung der Umwelt- und Klimapolitik der EU anzuerkennen.

6. LIFE als strategisches Umsetzungsinstrument anzuerkennen, das für die Anwendung der EU-Gesetzgebung und die Überbrückung der Lücke zwischen Innovation und großflächiger Umsetzung unerlässlich ist.

Traduzione della lettera in italiano (traduzione automatica)

Lettera aperta alla Commissione europea, ai capi di Stato e di governo degli Stati membri dell’UE e ai membri del

Parlamento europeo

Dalle organizzazioni che realizzano sul campo l’azione ambientale e climatica dell’Europa

Noi, organizzazioni firmatarie, beneficiarie del programma LIFE dell’Unione europea negli ultimi anni, ci rivolgiamo a voi in quanto organizzazioni che operano sul campo per trasformare le politiche europee in risultati concreti nei territori, negli ecosistemi e nelle comunità.

In tutta Europa abbiamo ripristinato zone umide e foreste, protetto specie minacciate, ridotto le emissioni, sostenuto agricoltori e autorità locali e dimostrato soluzioni innovative che sono poi state ampliate attraverso politiche europee e nazionali. Non si tratta di un impatto teorico; è misurabile, replicabile e radicato nei territori.

Questo è ciò che LIFE rende possibile.

Uno strumento collaudato a rischio

Siamo profondamente preoccupati per le discussioni in corso sul prossimo Quadro finanziario pluriennale (QFP) 2028–2034, che potrebbero indebolire o frammentare il programma LIFE integrandolo in meccanismi di finanziamento più ampi.

Dalla nostra esperienza diretta, un tale cambiamento non rappresenterebbe un semplice aggiustamento tecnico; modificherebbe profondamente il modo in cui l’Europa realizza i suoi obiettivi ambientali e climatici.

La forza di LIFE risiede proprio in ciò che lo rende unico: il suo valore aggiunto europeo, che va oltre le priorità nazionali, la sua gestione diretta da parte della Commissione europea, che garantisce un approccio europeo comune, una chiara responsabilità e coerenza tra gli Stati membri, il suo approccio dal basso verso l’alto, che consente l’innovazione da parte degli attori locali, e il suo ruolo di ponte tra politica, scienza e attuazione.

Diluirne queste caratteristiche significherebbe perdere uno degli strumenti di attuazione più efficaci dell’UE.

Dalla politica alla pratica: l’anello mancante

L’Europa ha fissato obiettivi ambiziosi nell’ambito del Green Deal europeo, della legge sul ripristino della natura, dell’Accordo di Parigi e degli obiettivi climatici e di biodiversità dell’UE per il 2030 e oltre.

Tuttavia, l’ambizione da sola non produce risultati.

In tutta Europa, le comunità stanno già affrontando le conseguenze concrete del cambiamento climatico, della perdita di biodiversità, dell’inquinamento e della crescente pressione sulle risorse dalle siccità, alle inondazioni e agli incendi boschivi, al declino dei servizi ecosistemici, all’aumento dei costi energetici e alla crescente pressione sui mezzi di sussistenza nelle aree rurali. LIFE contribuisce a trasformare queste sfide in soluzioni pratiche sostenendo approcci basati sulla natura, l’innovazione locale, tecnologie più pulite, comunità energetiche, il ripristino degli ecosistemi e altre risposte concrete adattate alle esigenze locali.

Ciò che osserviamo sul campo è chiaro: quando il finanziamento ambientale viene integrato in strumenti più ampi senza adeguate garanzie dedicate, diventa secondario rispetto ad altre priorità concorrenti. I progetti diventano più difficili da realizzare, l’innovazione rallenta e il legame tra gli obiettivi europei e l’azione locale si indebolisce.

LIFE colma questo divario critico.

Consente:

l’attuazione della legislazione ambientale dell’UE, la sperimentazione e la diffusione su larga scala delle soluzioni, e il coinvolgimento di attori che altrimenti sarebbero esclusi, tra cui autorità locali, ONG, PMI e istituti di ricerca.

Senza un programma LIFE forte e indipendente, questa catena si interrompe.

Una comunità costruita dall’Europa

Da oltre tre decenni, LIFE non si limita a finanziare progetti; ha costruito una vera comunità europea di pratica.

Si tratta di uno strumento unico, attuato direttamente da un’ampia gamma di attori autorità locali, regionali e nazionali, organizzazioni della società civile, centri di ricerca e imprese che lavorano insieme per trasformare le politiche europee in realtà sul campo.

Migliaia di organizzazioni hanno collaborato oltre i confini, condividendo conoscenze, replicando soluzioni e rafforzando la coesione europea attraverso l’azione ambientale. In questo senso, LIFE è un fondo realmente trasversale, che riunisce gli europei attorno a un obiettivo comune: realizzare gli obiettivi ambientali e climatici dell’UE.

Noi siamo questa comunità.

E siamo pronti a continuare a produrre risultati, ma abbiamo bisogno degli strumenti giusti.

Il nostro appello

In questo momento cruciale, vi esortiamo a garantire che il prossimo QFP rifletta non solo le ambizioni dell’Europa, ma anche le condizioni pratiche necessarie per realizzarle.

Vi chiediamo rispettosamente di:

1. Garantire un programma LIFE autonomo nel prossimo Quadro finanziario pluriennale (2028–2034), con una propria base giuridica, governance e visibilità.

2. Assicurare un bilancio dedicato e rafforzato per LIFE, in linea con la portata delle sfide climatiche e di biodiversità dell’Europa.

3. Mantenere la gestione diretta da parte della Commissione europea, garantendo trasparenza, accessibilità e un approccio realmente europeo.

4. Preservare la natura bottom-up e multi-attore di LIFE, consentendo la partecipazione continua di autorità locali, società civile, organizzazioni di ricerca e imprese.

5. Garantire un sostegno finanziario continuo e rafforzato per tutti i tipi di beneficiari, comprese le organizzazioni senza scopo di lucro e le reti della società civile, riconoscendo il loro ruolo essenziale nell’attuazione, nella diffusione e nella tutela delle politiche ambientali e climatiche dell’UE.

6. Riconoscere LIFE come uno strumento strategico di attuazione, essenziale per applicare la legislazione dell’UE e colmare il divario tra innovazione e diffusione su larga scala.

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