El Grupo de Educación de Matadero Madrid surge en 2013 como espacio transdisciplinar de reflexión sobre la importancia de lo educativo en los movimientos de transformación social y en las instituciones culturales. Al considerar el arte como vehículo para el aprendizaje y la educación como un proceso de investigación, logra que pedagogía y activismo se alíen para la superación de estereotipos, prejuicios y discriminación en términos de género, raza, orientación afectivo-sexual, capacidad… y cualquier forma de normatividad dominante. Asimismo, el grupo ensaya nuevas formas de relación con la institución: no es el departamento de educación ni tampoco algo externo, sino una situación híbrida que aprovecha las grietas burocráticas de los organismos culturales para ejercer una transformación hacia el adentro institucional y el afuera social.