Las ranas negras de Chernóbil Revelan la evolución en acción El accidente en el reactor cuatro de la central nuclear de Chernobyl en 1986 generó la mayor liberación de material radiactivo al medio ambiente en la historia de la humanidad. El impacto de la exposición aguda a altas dosis de radiación fue grave para el medio ambiente y la población humana. Pero más de tres décadas después del accidente, Chernóbil se ha convertido en una de las reservas naturales más grandes de Europa. Una amplia gama de especies en peligro de extinción encuentra refugio allí hoy en día, incluyendo osos, lobos y linces.
Extremos del gradiente de color de la rana oriental de San Antonio (Hyla orientalis). A la derecha, un espécimen capturado en Chernóbil dentro de la zona de alta contaminación; a la izquierda, un espécimen capturado fuera de la Zona de Exclusión. Germán Orizaola/Pablo Burraco, CC BY La melanina como protección frente a la radiación Nuestros trabajos en Chernóbil comenzaron en el año 2016. Ese año detectamos cerca del reactor nuclear accidentado varias ranitas de San Antonio orientales (Hyla orientalis) con una coloración inusual, negra. Esta especie presenta normalmente una coloración verde brillante, aunque ocasionalmente se puede encontrar algún individuo más oscuro. El accidente en el reactor cuatro de la central nuclear de Chernobyl en 1986 generó la mayor liberación de material radiactivo al medio ambiente en la historia de la humanidad. El impacto de la exposición aguda a altas dosis de radiación fue grave para el medio ambiente y la población humana. Pero más de tres décadas después del accidente, Chernóbil se ha convertido en una de las reservas naturales más grandes de Europa. Una amplia gama de especies en peligro de extinción encuentra refugio allí hoy en día, incluyendo osos, lobos y linces.