“Ya vuelvo” Memorias que nos Fortalecen
Colegio Carlos Pizarro Leongómez: Una apuesta por la democracia, la memoria histórica la formación política
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Por Diana Esperanza Páez Robayo
calidad del diálogo. Hoy han pasado 15 años desde el apretón de manos que hizo representando al antiguo M-19, Antonio Navarro Wolff compañeros de lucha de Carlos Pizarro Leongómez y Alfonso Reyes Alvarado hijo del magistrado Alfonso Reyes Echandia y aunque, yo como maestra no estaba en ese escenario, hacer parte de este colegio desde el 2018 implica seguir buscando un legado de democracia, de libertad, de respeto por la diferencia bajo otro hecho histórico como la firma de los Acuerdos de Paz el 24 de noviembre de 2016, que demanda a esta institución seguir aportando al ideal de reconciliación basado en la memoria histórica, en las voces y visibilización de diferentes actores que han vivido la violencia y que hoy se levantan exigiendo verdad, justicia y reparación.
l 21 de junio de 2007, en dos barrios: Metrovivienda y Laureles, ubicados en la localidad de Bosa, al sur de la ciudad, se dio paso a un acontecimiento que, en otro momento, se hubiera considerado contrario a la estabilidad política, a la moral y las buenas costumbres, porque apostar por la reconciliación hace unos 30 años atrás no era posible en un ambiente político en donde no se combatía en el campo de las ideas, sino se silenciaba a fuerza del poder de las balas.
Este suceso fue la inauguración de dos colegios, que llevan consigo un compromiso ético político, el de enaltecer las formas dialogadas en la resolución de los conflictos, la apuesta por una paz a partir de las ideas y no de las armas, por la creencia en el bien común como valor supremo; ese día se daba paso a la apertura de dos instituciones que darían la oportunidad a miles de niños de una localidad históricamente desconocida de tener un lugar bonito, digno, adecuado para recibir los ideales de igualdad y justicia que dos hombres, desde diversas esferas buscaron proteger y en esa lucha, que en esta país supone dejar la vida, dejaron la suya: Alfonso Reyes Echandía y Carlos Pizarro Leongómez.
Alcalde Garzón, Antonio Navarro Wolff y Alfonso Reyes Alvarado, hijo de Reyes Echandía, se estrechan las manos conciliadoramente. (FUENTE: WWW.ciudadviva.gov.co)
Estos dos personajes, se cruzaron en un momento de la historia, en noviembre de 1985 cuando se creyó por parte de un grupo armado el M-19, que hacer un juicio por los incumplimientos de paz pactados por el gobierno era la mejor posibilidad de llegar a un acuerdo nacional que lograra un gobierno para el pueblo, pero los enemigos de la paz y la unidad son muchos y ese día pudo más el “proteger la democracia hermano” que las suplicas de un magistrado que buscaba la
Creo que la tarea no ha sido fácil, pero hoy se recogen los frutos. Es muy emocionante como sujeto político mirar un poco atrás y recordar esas apuestas que se han buscado hacer desde el colegio con los estudiantes y mi compañera orientadora Diana Montealegre y traer a la memoria a Pico Paz “Pizarro, Convivencia y
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