ÍNDICE PAG.
Los valores que nos rigen en MAB
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Bosque MAB: la siembra que representa un programa sostenible para comunidades del Amazonas
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Bienvenidos a MAB
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Interventoría 4.0: MAB hacia una organización guiada por datos
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Efectos del alcohol en el cuerpo humano
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MAB ante la nueva NTC ISO 9001:2026: modernización y estrategia
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Cultura del cuidado mutuo
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EDITORIAL Gerencia General Miguel Ángel Botero G.
Coordinadora de Comunicaciones Vivi Maite Ruiz Duque
Diseño y Diagramación Miguel Ángel Pimentel Hernández
Los valores que nos rigen en MAB En MAB nos sentimos orgullosos de la calidad de los profesionales y, sobre todo, de los seres humanos que hacen parte de nuestra organización, tanto en obra como en las áreas administrativas. Cada vinculación es el resultado de un riguroso proceso de selección, mediante el cual buscamos no solo las competencias técnicas, sino también el potencial de crecimiento profesional y personal de cada colaborador. Este crecimiento se construye a partir de la dedicación, el compromiso y el esfuerzo diario en cumplimiento de las funciones asignadas. Por ello, desde el momento en que una persona se integra a MAB, depositamos en ella un voto de confianza que transciende lo laboral e incorpora principios éticos fundamentales. En este sentido, contamos con un sólido sistema de prevención contra el soborno y la corrupción, el cual exige el compromiso activo de todos nuestros colaboradores. Esperamos de todos una conducta íntegra en la que se incorpore la responsabilidad de reportar cualquier intento o materialización de prácticas indebidas.
Miguel Ángel Botero G. Gerente General
Además, confiamos plenamente en la gestión que cada colaborador realiza desde su rol. La autogestión, la transparencia y la rigurosidad en actividades como la supervisión técnica a las obras, el registro de avances, el reporte de comunicaciones, la elaboración de informes, entre otros, son fundamentales para el cumplimiento de nuestros objetivos. Esta confianza también se refleja en el cumplimiento responsable de aspectos como la jornada laboral y la ejecución rigurosa de las funciones en campo. La supervisión directa de las actividades del contratista es fundamental, dado el alto nivel de responsabilidad que implica la aprobación de sus avances. Por ello, es indispensable que cada actividad sea verificada en sitio, desde el rol que cada uno cumple, y posteriormente consolidar lo evidenciado en los informes o comunicaciones correspondientes sea positivo o negativo. Cada uno de ustedes, desde su responsabilidad, contribuye de manera directa a la consolidación y trayectoria de MAB para continuar llevando nuestro sello de Ingeniería de Valor a más proyectos.
Jessica Camacho Auxiliar de RSE
Bosque MAB: la siembra que representa
un programa sostenible para comunidades del Amazonas El pasado 31 de julio se conmemoró el día internacional de los Guardaparques y Guardabosques. Esta fecha reconoce la labor de quienes dedican su vida al cuidado y la protección de ecosistemas y su biodiversidad. En el marco de esta conmemoración, vale la pena destacar el Bosque MAB, un programa del eje ambiental de Responsabilidad Social que refleja cómo la conservación ambiental también fortalece a las comunidades del Amazonas. Aunque el término guardaparques o guardabosque corresponde a una figura institucional o legal, este programa también resalta el papel de las comunidades indígenas como guardianas y protectoras del bosque.
Todo inició en el año 2020, cuando MAB estableció una alianza con la Fundación Saving The Amazon para dar inicio a la siembra de árboles en la Amazonía. El propósito de esta iniciativa es aportar a la reforestación de la región y contribuir a la mitigación de la huella de carbono de la organización. A la fecha, MAB cuenta con más de 4.300 árboles sembrados en el Amazonas. Esta siembra se ha realizado anualmente en nombre de los colaboradores y como homenaje en casos de condolencias.
Las comunidades que habitan el territorio donde se encuentra el bosque se encargan de la siembra y el mantenimiento de los árboles durante un período de tres años. Su labor, como guardianes comunitarios, es fundamental, ya que conocen el territorio y las especies que deben sembrarse para cumplir los objetivos de conservación y reforestación. Con Bosque MAB se genera un impacto no solo en la dimensión ambiental, sino también en la social y económica. La labor de las comunidades es reconocida mediante un pago por sus servicios de cuidado y, además, los árboles proporcionan frutos que contribuyen a la alimentación de sus familias. Este programa también aporta al cumplimiento de diversos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), permitiendo que cada colaborador de MAB contribuya a este propósito a través de la siembra de árboles.
Comunidades beneficiadas Tayazú
Pueblo Nuevo
Santa Cruz
Dimensión ambiental
ODS
Estos objetivos también hacen parte del modelo de Responsabilidad Social de MAB. A través de este programa se protege la biodiversidad y los ecosistemas del Amazonas, fuente de vida, cultura y conocimiento para los pueblos indígenas. Los árboles nativos contribuyen a mantener el equilibrio ecológico al proteger el sistema suelo - agua, regular las dinámicas del microclima a nivel local y, en una escala mayor, aportar a la mitigación del cambio climático (informe de sostenibilidad Saving The Amazon,2024).
Dimensión social y económica
ODS Las comunidades manifiestan que el pago recibido por la siembra representa más del 50% de sus ingresos familiares, lo que les permite complementar sus necesidades alimentarias.
Timbo Río
ODS Se ha evidenciado que más del 50% de las personas beneficiarias son mujeres, lo que refleja una mayor equidad en la distribución de beneficios y oportunidades.
ODS
A través de la plantación de este bosque se generan oportunidades para mejorar la calidad de vida de las familias de las comunidades indígenas participantes. Asimismo, al fortalecer las acciones de conservación asociadas a la siembra, se contribuye a detener la degradación del bosque existente y se promueve el desarrollo económico alrededor de la conservación de los bosques tropicales.
Si aún no has visitado tu árbol, te invitamos a hacerlo a través de
este enlace Allí podrás ingresar el código que se encuentra en el certificado de siembra de tu árbol y conocer el estado de tu siembra.
Interventoría 4.0: MAB hacia una organización guiada por datos El cómo de nuestra transformación y desafíos del camino Parte II
Natalia Puerto Líder de geomática
En la primera parte de este artículo abordamos el valor estratégico de los datos como nuestra, materia prima esencial, (el por qué) y definimos la necesidad de activar las capacidades internas de MAB (el qué), en el marco de la Declaración de Inicio del Gobierno de Datos, lanzada en febrero de 2026. Comprendimos que ser una empresa guiada por datos no significa acumular archivos en la nube, sino desarrollar continuamente la capacidad de nuestro equipo para tomar decisiones informadas y oportunidades en el día a día. Ahora nos corresponde responder dos preguntas fundamentales: ¿cómo lo logramos? y cuáles son los desafíos que debemos superar en el camino?. A continuación, presentamos la ruta tecnológica de MAB, la estructura organizativa que soporta este cambio, el rol estratégico de los Gemelos Digitales (GEM) y la manera en que abordaremos la transformación cultural en nuestras labores diarias.
Tomando como referencia los marcos de Arquitectura Empresarial Guiada por Datos y las lecciones aprendidas en procesos de transformación digital de alta complejidad en distintas industrias, la evolución de MAB no ocurre de forma improvisada ni inesperada. Avanza a través de tres niveles progresivos de desarrollo de capacidades, en los que cada colaborador desempeña un papel clave:
Nivel 1
Soporte En este nivel inicial, los datos se aprovechan para optimizar y automatizar las decisiones estratégicas y operativas diarias, reemplazando la intuición y el papeleo tradicional. Ya hemos dado pasos importantes al digitalizar la bitácora de obra y fortalecer el seguimiento de los proyectos. Ahora seguimos avanzando mediante la estandarización del registro de hallazgos en plataformas digitales corporativas y el aseguramiento de la interoperabilidad básica de la información entre la obra y la oficina.
Nivel 2
Transformación Los activos de datos reconfiguran el modelo de operación de la interventoría, permitiendo la creación de nuevos servicios y productos digitales que fortalecen nuestro compromiso estratégico con la innovación de MAB. Es el escenario de los Gemelos Digitales Vivo sobre plataformas digitales. En este nivel, la información capturada con drones, cámaras y sistemas de navegación por satélite deja de permanecer aislada en un archivo técnico y se integra en auditorías semánticas que cruzan, en tiempo real, el avance físico de los modelos BIM con los aspectos contractuales, presupuestales y normativos.
Nivel 3
Aceleración Es el punto de mayor madurez, donde MAB se integra a ecosistemas digitales extendidos e incorpora Inteligencia Artificial generativa y analítica avanzada. A través de prompts estructurados y plantillas inteligentes, automatizamos la generación de informes de interventoría y simulamos escenarios predictivos de riesgo en tiempo real. Esto acelera la toma de decisiones críticas en las obras sin perder un solo milímetro de rigor técnico.
La estructura del cómo Para transformarnos en una empresa guiada por datos no necesitamos comprar innumerables programas nuevos ni llenar de burocracia la captura, el procesamiento, el análisis y el almacenamiento de la información. Lo que realmente necesitamos es ordenar la forma en que trabajamos con los datos a partir de tres ideas muy sencillas:
El dato no es un archivo guardado, es un producto Los datos que capturamos diariamente en las plataformas para el seguimiento y la gestión de nuestros proyectos son como productos que salen de una fábrica. Deben estar bien construidos, ser fáciles de encontrar y aportar valor a quienes los utilizan.
Cada quien cuida su terreno (Data Mesh)
En lugar de enviar toda la información a una “bodega central”, donde con frecuencia es difícil encontrarla, cada área y cada colaborador deben asumir la responsabilidad de mantener sus datos completos, actualizados y correctamente capturados desde el origen.
Cables invisibles que unen todo (Data Fabric) Buscamos que la tecnología conecte automáticamente la información de la obra con la oficina, evitando el reenvío constante de correos o la duplicación de archivos.
¿Quién hace qué en este nuevo modelo? Para que este modelo funcione en el día a día, nos apoyamos en los roles definidos dentro de la Declaración de Inicio del Gobierno de Datos, lanzada en febrero de 2026. Data Stewards (guardianes del dato en campo) Son los topógrafos, residentes, inspectores y profesionales que capturan la información en la obra. Su lema debe ser «Calidad desde la fuente». Data Owners (Líderes de proceso) Son los directores o jefes que definen qué significa cada dato crítico y cómo debe medirse. El equipo de soporte (MABTEC y tecnología) Actúa como la brújula y el arquitecto del sistema, asegurando que las herramientas funcionen correctamente, sean seguras y hablen un mismo lenguaje.
Los verdaderos desafíos: el reto no es el software, somos nosotros Las estadísticas globales indican que el 70% de las transformaciones digitales fracasan. La razón, casi nunca, es un fallo tecnológico, por el contrario, el mayor desafío radica en cambiar la forma tradicional de hacer las cosas. Para que MAB tenga éxito en este camino, debemos superar cuatro desafíos clave:
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Cambiar la mentalidad (Cultura digital): dejar a un lado el papel y el cuaderno de notas. Entender que registrar un dato correctamente y a tiempo, desde un celular o una tablet, es tan importante como inspeccionar una estructura.
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Eliminar los “archipiélagos” (silos de información): trabajar como un solo equipo, permitiendo que la información fluya sin barreras entre la obra, la oficina central, el contratista y el cliente.
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Tomar el dato en serio: si ingresamos datos erróneos por afán, el Gemelo Digital generará alertas equivocadas. La precisión de nuestro trabajo digital protege directamente la calidad de la obra.
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Avanzar por etapas: este es un proceso gradual. Primero estandarizamos el registro digital, luego integramos los Gemelos Digitales y, finalmente, potenciamos todo con Inteligencia Artificial.
En la Interventoría 4.0, el valor de MAB no solo está en tener el software más costoso o el modelo 3D más llamativo. Está en nuestra capacidad para hacer que la ingeniería y los datos hablen un lenguaje claro, útil y oportuno. Al darle una voz clara a nuestros Gemelos Digitales y cuidar la calidad de los datos todos los días, protegemos el presupuesto del cliente, garantizamos la seguridad de las obras y fortalecemos el liderazgo de MAB en el mercado del futuro.
MAB ante la nueva NTC ISO 9001:2026 modernización y estrategia Sandra Hurtado Directora de calidad
La nueva NTC ISO 9001:2026 representa una evolución estratégica hacia un modelo empresarial más adaptable, sostenible y digital. Este estándar fortalece la gestión de MAB al integrar el liderazgo ético, las consideraciones sobre el cambio climático y las tecnologías emergentes. De esta manera, la norma deja de ser un simple requisito documental para convertirse en un motor que impulsa la competitividad de la organización. El estándar adopta una estructura mejorada para alinearse con otras normas internacionales e incorpora requisitos específicos en los siguientes pilares esenciales:
Cultura corporativa y liderazgo ético La alta dirección de MAB continuará promoviendo activamente los valores éticos y una cultura organizacional basada en la transparencia.
Cambio climático y sostenibilidad Las consideraciones ambientales se integran de manera formal. Será necesario analizar si el cambio climático afecta el contexto organizacional y el Sistema de Gestión de Calidad.
Gestión de riesgos y oportunidades Estos conceptos se abordan de forma independiente, lo que requiere una planificación formal y documentada, apoyada en metodologías claras para mitigar riesgos y aprovechar nuevas oportunidades.
Digitalización y tecnologías emergentes El entorno actual exige fortalecer la automatización, el uso de herramientas inteligentes para optimizar los procesos del negocio y la ciberseguridad, con el fin de garantizar la protección de la información y la continuidad de las operaciones.
Seguridad en la cadena de suministro Se amplían los criterios para la evaluación de proveedores, con el propósito de fortalecer la continuidad operativa frente a posibles crisis e incorporar aspectos relacionados con la sostenibilidad y la resiliencia.
Liderar este cambio es un compromiso de todos para que MAB continúe a la vanguardia. La nueva NTC ISO 9001:2026 impulsa a fortalecer el talento, la ética y la visión de cada colaborador, consolidando una cultura orientada a la mejora continua. Asumir este reto permitirá seguir fortaleciendo la competitividad de la organización y el éxito que se construye día a día.
Cultura del
Karen Villamil Profesional en gestión del riesgo
cuidado mutuo La manera en que las personas interactúan diariamente en el entorno laboral determina de forma directa su bienestar emocional y el clima organizacional en el que desarrollan sus actividades. Las comunicaciones internas no representan únicamente un intercambio de información o instrucciones operativas; también constituyen el tejido que sostiene las relaciones humanas y favorece la salud mental en el trabajo. Cuando la comunicación es clara, respetuosa y empática, contribuye a prevenir factores de riesgo psicosocial como el agotamiento, el estrés y el aislamiento. Para consolidar un entorno laboral seguro y saludable, es indispensable comprender y adoptar tres conceptos esenciales que orientan las interacciones dentro de la organización. El primero es la comunicación interna, entendida como el flujo continuo de mensajes y diálogos que mantiene alineados a los colaboradores con los objetivos institucionales y, al mismo tiempo, reconoce el valor de cada persona dentro de la organización.
A este concepto se suma el autocuidado, definido como la capacidad consciente de cada persona para identificar y gestionar sus recursos emocionales y físicos, con el fin de mantener el equilibrio entre su salud física, mental y social.
Finalmente, se encuentra el cuidado mutuo y el respeto, que representan la responsabilidad compartida de velar por el bienestar de los compañeros de trabajo, reconocer sus perspectivas y mantener una escucha activa y empática que prevenga cualquier forma de violencia psicológica, descalificación o trato inadecuado. Desde la perspectiva de Seguridad y Salud en el Trabajo y de la gestión de los factores de riesgo psicosocial, la integración de estos tres pilares en los canales de comunicación requiere comprenderlos no como acciones aisladas, sino como un sistema interdependiente. Cada uno fortalece a los demás y, cuando alguno falla, el tejido relacional de la organización se debilita, incrementando la vulnerabilidad frente al estrés laboral.
Cuando se habla de integrar el autocuidado con la comunicación, se hace referencia a la capacidad del colaborador para gestionar su disponibilidad comunicativa sin experimentar culpa. Una persona que practica el autocuidado es consciente de su carga cognitiva y emocional, establece límites saludables y reconoce cuándo es necesario hacer pausas para preservar su bienestar.
Sin embargo, el autocuidado no puede sostenerse de manera aislada si el entorno no lo respalda. Es allí donde cobra importancia el cuidado mutuo, que transforma la comunicación en un acto de corresponsabilidad. Quién se comunica desde este principio comprende que sus palabras generan un impacto emocional y cognitivo en quien las recibe. El cuidado mutuo se refleja en la manera respetuosa de formular solicitudes, en el hábito de considerar el estado del interlocutor antes de abordar una tarea técnica y en la disposición para brindar retroalimentación constructiva que motive, oriente y fortalezca, en lugar de desalentar.
Por su parte, el respeto constituye el marco ético que hace posible tanto el autocuidado como el cuidado mutuo. En el ámbito psicosocial, comunicarse con respeto implica reconocer permanentemente la dignidad y la diversidad de las personas. También supone utilizar un lenguaje adecuado, escuchar activamente sin recurrir a descalificaciones o ataques personales y elegir el canal más apropiado para cada situación, evitando, por ejemplo, realizar llamados de atención en espacios públicos o en canales digitales compartidos. De esta manera, incluso en escenarios de alta presión o conflicto operativo, la comunicación permanece libre de violencia psicológica. En conclusión, la integración armónica de estos tres componentes crea un entorno laboral más seguro, saludable y protector. El autocuidado permite comunicar los propios límites; el cuidado mutuo impulsa a comprender y respetar los límites de los demás; y el respeto proporciona las herramientas para que ese intercambio ocurra de manera digna, constructiva y efectiva. Así, la comunicación interna deja de ser un medio para transmitir información y se convierte en una de las herramientas más valiosas para promover el bienestar, proteger la salud mental y fortalecer una cultura organizacional basada en el cuidado, el respeto y la confianza. Cuidar la forma en que se desarrolla la comunicación no es una tarea secundaria, sino un compromiso fundamental para construir una organización verdaderamente saludable, sostenible y conectada.
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