Balance del conflicto social durante enero-diciembre del 2009
Luís Salazar
Introducción Presentamos el cuarto informe anual sobre la conflictividad social en la República Dominicana. Como es sabido, cada año elaboramos dos informes cuatrimestrales (Enero-Abril y Mayo-Agosto), y al finalizar el año preparamos un informe anual, que recoge, en forma aproximada, los procesos de luchas sociales acaecidos durante el año en cuestión. Las fuentes a partir de las cuales realizamos nuestros registros son las páginas electrónicas de los diarios nacionales y de diarios locales y regionales, así como blogs, donde se recogen informaciones acerca de las luchas sociales. Por las características de las fuentes, el registro de las informaciones es incompleto ya que la prensa no reseña la totalidad de los procesos de lucha social. Sin embargo, entendemos que estos registros nos indican algunas de las tendencias que expresan la dinámica del movimiento social en nuestro país. DINAMICA DE LAS LUCHAS SOCIALES DURANTE EL PERIODO Distribución geográfica de los conflictos sociales Durante el año 2009, registramos 374 conflictos sociales, muy por encima de los registros de los años anteriores (ver Cuadro #1). El promedio de casos registrados por mes es de un caso por día; es decir, en el 2009 se produjo un conflicto social cada día. El crecimiento anual de la conflictividad social, nos plantea la interrogante de si estamos en presencia de un aumento de la cantidad de las luchas y no de su calidad. Salvo en caso de la de la lucha exitosa contra la instalación de una cementera en los Haitises, la mayoría de los procesos de lucha social reiteran el carácter espontáneo, disperso y puntual de los mismos.
Año Total/año Promedios/mes
Cuadro #1 2006 2007 2008 129 236 282 10.75 19.66 23.5
1
2009 374 31.2
Total 1021 ---------
La distribución regional (Cuadro #2) sitúa a la Región Norte en primer lugar con 154 registros (41,2 % del total); seguida por el Gran Santo Domingo (el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo) con 143 (38,2 %), la Región Suroeste con 57 (15,2 %), y la Región Sureste con 13 (3,5 %). Hay que tomar en cuenta para el caso del Gran Santo Domingo que solo desde el año 2008 iniciamos el registro separado de esta región, y que antes de esa fecha la incluíamos como parte del la Región Sureste. El balance desde el 2006 hasta el 2009, arroja la conclusión de que es en la Región Norte donde se producen la mayor cantidad de procesos de lucha popular, seguida del Gran Santo Domingo. El ciclo de la conflictividad social durante el 2009, nos indica que, durante los 12 meses del año, se produjo una dinámica caracterizada por momentos de ascenso y descenso continuados de las luchas sociales; situándose los momentos de mayor auge en los meses de marzo, junio, y agosto con 47 registros cada uno; es decir, más de un caso por mes. Esta irrupción abrupta de momentos de auge y reflujos de las luchas sociales expresa el carácter espontáneo y puntual de dichos procesos. En relación a los procesos de lucha social de alcance nacional, se produjo un descenso de un 33% en relación año anterior. Nos atrevemos a plantear que esta disminución se debe al hecho de que en el escenario nacional de los conflictos sociales solo han permanecido los trabajadores/as de la salud (médicos/as, enfermeras/os, bioanalistas, etc.), y que otros sectores como los maestros/as y los transportistas se han concentrado en acciones más locales que nacionales. Cuadro #2 Período: Enero-Diciembre 2009 Mar Abr May Jun Jul Ago Sep
REGIONES
Ene
Feb
Región Norte Gran Santo Domingo Región Suroeste Región Sureste Nacionales Total
7
4
22
12
15
20
12
22
5
4
19
20
7
17
11
17
1 3 4 4 10 7 1 -------- ------- ------ ------3 ------- -------2 2 ------- -----14 11 47 38 32 47
REGIONES/AÑO Región Norte Gran Santo Domingo Región Sureste Región Suroeste Nacionales
2006 54 ------------------43 23 9
5 3 1 32
2
Nov
Dic
Total
%
11
9
13
7
154
41,2
12
13
13
5
143
38,2
9 2 1 38
2 -------1 15
57 13 8 374
15,2 3,5 1,9 100
6 5 1 2 1 1 -------- --------- --------47 29 24
Cuadro #3 2007 2008 95 132 ------------------95 97 13 38 30 6 12
La movilización por sectores sociales
Oct
2009 154 143 12 57 8
Total 453 238 166 148 34
Los sectores sociales que tienen como escenario fundamental el territorio son los que ocupan la primacía en los procesos de lucha social. Los números de los últimos 4 años así lo confirman. Para el 2009, los esfuerzos coordinados multisectoriales a nivel local ocuparon el primer lugar con 127 registros; les siguen las organizaciones de pobladores (109), los jóvenes y/o estudiantes (26), y los transportistas y trabajadores/as de la salud (24 cada uno). Sin lugar a dudas, en este año el sector que le aportó mayor creatividad y empuje imprimió a las luchas sociales han sido los jóvenes, dada su participación en el proceso de lucha de los Haitises. Lo cual significa que no siempre los que tienen más registros son los que más aportan, ni los que más éxitos tienen. Como ya hemos señalado, los trabajadores/as de la salud han sido los que mayor impacto han tenido en acciones de carácter nacional, como la paralización de los hospitales públicos.
SECTORES SOCIALES Multisectoriales Pobladores Jóvenes/estudiantes Transportistas Médicos/trabajadores/as de la salud Maestros Obreros Enfermeras Mujeres
Cuadro #4 2006 2007 13 26 63 120 14 32 8 18 --------------10 21 26 3 5 --------------- -------------4 7
2008 72 107 8 13 21 18 10 9 2
2009 127 109 26 24 24 11 9 4 3
Los métodos de lucha más usados La primacía de lo territorial se expresa, también, en el predominio de los métodos de lucha que se desenvuelven en el territorio (barrio, comunidad, calles, caminos, etc.), tales como las marchas y movilizaciones (224 registros), las vigilias y piquetes (91), los bloques de caminos, calles y carreteras (68), los paros barriales (66). Las huelgas o paralizaciones en el lugar de trabajo sólo son realizadas por los sectores con mayores niveles de organización y combatividad (médicos, enfermeras, maestros/as, etc.). Hay que aclarar que en la realidad, cada proceso de lucha es una combinación de varios de estos métodos de lucha; por ejemplo, una marcha puede concluir en una vigilia o piquete ante una institución pública; generalmente, un paro barrial está acompañado por movilizaciones o por bloqueos de caminos. MÉTODOS DE LUCHA Marchas/movilizaciones Vigilias/piquetes Paros barriales o comunitarios Bloqueos
2006 71 20 17 6 3
Cuadro #5 2007 132 36 24 17
2008 143 52 33 32
2009 224 91 66 68
Huelgas
18
27
28
27
Las demandas más enarboladas Las demandas de obras de infraestructura (calles, avenidas, acueductos, escuelas, etc.) constituyen el reclamo más sentido de las comunidades con 129 registros en el 2009. El segundo lugar, lo ocupan las demandas relacionadas con la mejoría del servicio eléctrico (84). Recordemos que durante una parte importante de este año se produjo una escalada de los apagones. Otra demanda que produjo extensas movilizaciones fue el aumento de salarios o relacionadas con mejores condiciones de trabajo (52), seguidas por la regularización del servicio de agua (35) y las relacionas con la seguridad ciudadana (13).
DEMANDAS Obras de infraestructura Seguridad ciudadana Salarios/condiciones de trabajo Servicio de agua Apagones Salud Educación Medio ambiente Reubicación
Cuadro #6 2006 2007 36 85 18 20 16 28 13 38 10 31 8 10 --------------13 --------------7 --------------- ---------------
2008 70 15 59 29 83 -----------------------------------------12
2009 129 13 52 35 84 2 7 7 ---------------
Conclusiones Después de cuatro años continuados de registro de los casos de lucha social, podemos ratificar las conclusiones, que hemos expuesto anteriormente, sobre determinadas tendencias del movimiento social dominicano: 1.
El carácter local y territorial. Por las características de los actores sociales, los métodos de lucha y las
demandas, el movimiento social presenta un aspecto fundamentalmente local, y específicamente territorial. El territorio (el barrio, la cuadra, la calle) es el escenario donde se entretejen las identidades y los lazos de pertenencia y solidaridad de los sectores populares, y desde el cual surgen la mayoría de las iniciativas para encarar los problemas más directos que les aquejan. 2.
Espontaneidad, fragmentación y carácter defensivo. Lo anterior remite al carácter espontáneo, fragmentado
y puntual del movimiento social dominicano. Sus acciones no presentan un carácter uniforme y sostenido, sino, al contrario, su dinámica es zigzagueante, irregular, de flujos y reflujos bruscos. Sus acciones son reacciones 4
defensivas ante medidas del Estado, pero que no respondes a planes propios y anticipados del propio movimiento social. 3.
Localismo y autismo social. Lo anterior expresa más que nada la incapacidad de los sectores popular para
tender puentes entre sectores distintos alrededor de demandas comunes más allá de lo local. Lo popular ha mostrado una escasa capacidad para definir, desde sus intereses más concretos, alianzas y objetivos que trasciendan hacia planos más estratégicos y generales. 4.
Desencuentro entre los social y lo político. Tomando en cuenta esta caracterización, es fácil entender por
qué en nuestro país no se acumula políticamente desde el movimiento social. Así como lo político (Estado, partidos, liderazgos) establece una relación externa, utilitaria y manipuladora con lo social, también, lo social se refugia en sí mismo y rehúye ocupar el espacio de la política. Desde el Estado se obstruyen los procesos de creación y fortalecimiento de identidades colectivas, mediante las políticas asistencialistas y clientelistas. El caso de los Haitises Durante el año 2009, la lucha contra la instalación de una cementera en los Haitises ha introducido un elemento cualitativamente diferente a los demás procesos de lucha social. En primer lugar, este proceso rompe lo la tendencia territorial dominante a favor de una causa de dimensión nacional. El proyecto de instalación de la cementera se inscribe dentro de toda una estrategia mundial de acumulación de capital a través de la desposesión de recursos naturales y públicos; lo cual implica una orientación que une al Estado Dominicano, políticos locales y el capital nacional y transnacional. Una lucha contra esta política implica la asunción de una dinámica más compleja y estratégica que las luchas por servicios y obras de infraestructura. El nivel de conciencia social de los sectores involucrados se sitúa en una dimensión mucho más profunda y abarcadora. Desde el punto de vista de los sectores involucrados, lo más destacado ha sido la participación de la juventud como propulsores del proceso. La iniciativa de varias organizaciones juveniles para instalar un campamento en Gonzalo, en la provincia de Monte Plata, fue le elemento que galvanizó las acciones alrededor de esta causa. Este campamento se convirtió en el eje alrededor del cual se desarrollaron otras iniciativas importantes. Sin embargo, el éxito de este proceso radicó en que logró trascender a los sectores tradicionalmente activos y logró concienciar y movilizar a diversos y amplios sectores de la sociedad. La formación de un gran frente nacional contra la instalación de la cementera fue una de las claves del resultado de todo este proceso. En el mes de julio se publicó la encuesta Gallup-Hoy, donde se concluía: “Una mayoría absoluta (85%) de ciudadanos y ciudadanas cree que el Gobierno debe prohibir la instalación de una fábrica de cemento en las inmediaciones del parque Los Haitises”
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La amplitud de este movimiento se expresó en el hecho de que en él coincidieron varias redes (jóvenes, ecologistas, abogados, artistas, comunicadores, organizaciones políticas, etc.), las cuales, de forma complementaria, aunaron esfuerzos en sus áreas respectivas a partir del objetivo claramente establecido, sin que se estableciera una dirección o centro formal de todo el proceso. Esta red de redes imprimió al proceso un carácter flexible, amplio y plural que es un ejemplo para futuros esfuerzos de este tipo.
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