La adolescencia es una etapa transitoria entre la niñez y la adultez, cuyo inicio tiende a vincularse de manera más o menos precisa con los cambios fisiológicos propios de la pubertad, la adolescencia tiene características diferenciadas por el tiempo, lugar las circunstancias, la cultura, el sexo y el género, entre otras, que determinan la necesidad de verificar diversidades a la hora de analizar el contexto de los derechos sexuales y reproductivos. Es por ello que a continuación abordaremos el tema del embarazo en la adolescencia en la Rep. Dominicana, debido a que los cambios producidos en los últimos años obligan a reevaluar la dinámica y comportamiento del embarazo en adolescentes, motivos de preocupación para los programas sociales en genera, salud pública y el propio gobierno en particular. Este enfoque de trabajo surge a partir de la materia de Metodología de la Investigación de la Universidad Central del Este bajo la responsabilidad de la Mtra. Gerardina Arias y centrado en la sistematización de investigaciones, análisis de datos existentes y exploración cualitativa por el ministerio de salud pública entre otras informaciones escrita y rebuscadas en la internet. Esperando pueda ser propicio el interés y la valoración del mismo.
El
embarazo
en
las
adolescentes
(menores de 20 años) ha sido siempre motivo de preocupación, por los elementos de riesgos que lleva consigo, tanto para la mujer, como para su producto. Durante los últimos años dicha preocupación ha aumentado al observarse que entre una cuarta y quinta parte de los partos en los centros obstétricos más importantes del país ocurren antes de los veinte años, percibiéndose un potencial aumento.
Gráfica 1: Distribución de adolescentes embarazadas según edad (n=130) Gráfica 2: Estado civil de las adolescentes embarazadas (n=130)
Por estas razones, durante los últimos veinte años han sido relativamente frecuentes estudios observacionales sobre las características y riesgos del embarazo en adolescentes, dedicándole las Encuestas Nacionales y Demográficas y de Salud, atención especial. Por ejemplo, para el año 2002, la proporción de embarazos en Adolescentes (15-19años) en la Rep. Dominicana era de 23% (28% en la zonas rurales y el 21% en la zonas urbanas). El 64% de las adolescentes embarazadas no tenían ningún nivel de educación. Una de cada cinco mujeres que fallecieron por causas relacionadas con el embarazo o la maternidad era adolescente, y el riesgo obstétrico entre las adolescentes de 15 a 19 años era mucho mayor que en las mujeres de 20 a 34 años. Durante ese año y los posteriores la tasa de fecundidad en adolescentes en zona urbana era de 104 por 1,000 mujeres y de 145 por 1,000 mujeres en las zonas rurales. El 43% de los embarazos no eran deseados. (ENDESA, SALUD PUBLICA, 2002/2015)
En el caso de San Pedro de Macorís, de 5 y 6 consultas diarias a adolescentes embarazadas que se realizaban en el hospital público doctor Antonio Musa cuando se inició la unidad hace diez años, el número aumentó a un promedio de 32 consultas por día.
Los registros de adolescentes embarazadas en las principales provincias de la región Este reflejan una tendencia que va en aumento, a tal punto que sólo en el hospital público de La Romana hubo en los tres primeros meses del año 738 partos y de esa cantidad 220 fueron de menores de edad. De acuerdo a las estadísticas oficiales, las provincias de San Pedro de Macorís y La Altagracia revelan los mayores aumentos de esta tendencia, que también se torna preocupante en El Seibó, La Romana y Hato Mayor. En el hospital Doctor Francisco Gonzalvo, el principal centro público de La Romana, fueron realizados en enero de este año 97 partos a adolescentes, 53 en febrero y 70 en el mes de marzo. Las pacientes tienen edades entre los 12 y 17 años. De los 97 partos en enero a menores en el hospital Doctor Francisco Gonzalvo de La Romana, 75 fueron normales y 22 por cesárea.
Solo en tres hospitales de la región Este, La Romana, San Pedro de Macorís e Higüey, los partos en adolescentes promediaron tres por día en los primeros tres meses del año. De acuerdo a las estadísticas de la Unidad de Atención Integral de Adolescentes, dirigida por Leonardo Félix y que desde hace varios años da seguimiento a las menores en esa condición, los embarazos a corta edad se detectan siempre entre las familias más pobres. En el caso de La Romana, Félix plantea que el trabajo realizado por la Unidad ha podido reducir la tendencia en un 8 por ciento.
E
n cuanto a la provincia La Altagracia los
casos de adolescentes embarazadas rondan los 225, solo en el principal hospital público, de acuerdo a las estadísticas recolectadas. Héctor Julio Rincón, médico encargado de Estadísticas del Programa de Adolescentes, dijo que una gran proporción de las jóvenes que son atendidas como parte del programa corresponden a adolescentes con edades entre los 12 a 18 años. Reveló que en las consultas que ofrecen en turnos de mañana y tarde en el centro de salud, en los tres primeros meses de este año se han registrado 500, incluyendo pacientes que alumbraron siendo adolescentes y las nuevas que forman parte del programa.
A
pesar de que las estadísticas no están
completas en el hospital público Doctor Teófilo Hernández de El Seibó, los resultados en ese centro de salud revelan que diariamente acuden unas 35 pacientes embarazadas en los turnos de mañana y tarde, de las cuales unas 8 son adolescentes para un 22 por ciento de los casos. La Unidad de Atención a Adolescentes es manejada por una ciudadana japonesa, quien ofrece charlas, consultas y adiestramiento a jóvenes para evitar que aumenten los riesgos de embarazado. Similar comportamiento que en El Seibó se verifica en el hospital Leopoldo Martínez de Hato Mayor, al cual llegan pacientes de las comunidades de El Valle, Sabana de la Mar y otras comunidades aledañas.
D
e acuerdo a las estadísticas del
hospital Doctor Antonio Musa, de la Sultana del Este, las consultas en ese centro han aumentado, de 5 a 6 que se realizaban hace ocho años, cuando se abrió la Unidad de Atención de Adolescentes, a un promedio de 32, como ocurrió este lunes luego del feriado de Semana Santa. Según el ginecólogo, Gabriel Morales, los casos han aumentado debido a la falta de orientación a los jóvenes, de educación sexual y la disfunción familiar a causa de los divorcios y separaciones, así como a la falta de atención y seguimiento de los padres con sus hijos.
El secretario general de la Conferencia del Episcopado Dominicano, monseñor Ramón Benito Ángeles en una entrevista al Listín Diario que, atribuyó las altas cifras de embarazos en adolescentes a las políticas públicas y de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que promueven una sexualidad licenciosa entre los jóvenes.
-Creo que esta noticia merece un llamado de nuestra parte a revisar las políticas antinatalistas, abortistas y anticoncepcionistas en la República Dominicana. Esto nos exige a nosotros una revisión a las políticas de las Organizaciones No Gubernamentales que se dedican a promover y propagar anticonceptivos y condones, basados en una supuesta prevención de nacimientos y del Sida, y lo que hacen es incentivar la ya presente pasión y al mismo tiempo producir e incentivar las relaciones sexuales prematuras e inmaduras en los jóvenes”, consideró el prelado. Benito Ángeles dijo que es hora de revisar las políticas públicas de educación, las cuales consideró, que más que impartir una formación integral orientada a la educación sexual, promueven a través de la información conductas eróticas que alejan a los jóvenes del autodominio y de una correcta valoración de ese aspecto de sus vidas.
“Hay muchas escuelas que lo que dan es información, no una formación integral de la sexualidad, y por eso es una información más sexual y erotizante que conducida a la autoeducación y al autodominio de los adolescentes”, aseguró.
Sobre las valoraciones hechas por el secretario de Salud Pública en torno a las altas cifras de embarazos precoces que se registraron en hospitales regionales este primer semestre, dijo compartir la opinión del funcionario de que es un problema social, pero agregó que además es “un problema fundamentalmente ético y de responsabilidad estatal, y al mismo tiempo, la causa manifestada de falta de educación y responsabilidad en las relaciones sexuales, así como la desintegración familiar”.
EL embarazo en la adolescencia constituye un problema social vigente y en ascenso, con serias afectaciones sobre la salud y calidad de vida de este grupo poblacional, cuyo impacto es psicosocial, por lo que se necesita un abordaje integral por un equipo interdisciplinario capacitado en la atención de los adolescentes, en específico, de la maternidad-paternidad responsable. Uno de los factores más importantes para evitar éste tipo de situaciones es la comunicación con nuestros padres principalmente; y otro no de menor importancia sería la abstinencia ya que, es el mejor método anticonceptivo para prevenir un embarazo. Otra cosa importante que no debemos olvidar, es el peligro de los abortos, ya que ponen el peligro no sólo la vida del bebe sino también la vida de la madre. Ahora que conócenos más acerca de la consecuencia del embarazo en la adolescencia, es necesario que tomemos en cuenta que un embarazo responsable, es lo más maravilloso que le puede pasar a una mujer o a la pareja en conjunto, siempre y cuando estemos preparados para crear y educar un nuevo ser, que piensa y siente como nosotros.