












SOME SEE ART in THINGS; OTHERS BECOME the ART THEY ADMIRE.








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SOME SEE ART in THINGS; OTHERS BECOME the ART THEY ADMIRE.








EDGAR DEGAS
Hay momentos del año en los que todo se siente más lento.
La luz cambia. El cuerpo pide silencio.
Y la mirada —por fin— se afina.
Este cierre de año no habla de exceso, sino de intención. De aprender a mirar distinto. Porque ver es automático, pero mirar es un acto consciente. Y ahí, justo ahí, empieza el arte.
El arte no vive en lo evidente. Vive en lo que provoca. En lo que se queda resonando después. En una imagen que no se explica del todo. En una silueta que se siente antes de entenderse. En esa emoción leve pero persistente que nos acompaña sin hacer ruido.
La moda, como la vida, no es solo lo que mostramos. Es lo que despertamos en los demás. Es lenguaje, memoria, postura. Es una forma de decir quiénes somos sin necesidad de explicarnos demasiado.
Este año nos enseñó más de lo que imaginábamos. Como equipo, entendimos que crecer no siempre significa ir más rápido, sino ir más consciente. Aprendimos a escucharnos, a ajustar el ritmo, a aceptar que el equilibrio —entre crear y pausar, entre exigir y cuidar— es muchas veces la verdadera clave del éxito.
Noviembre y diciembre son meses de transición. De cerrar sin prisa. De soltar capas. De quedarnos con lo esencial. Esta edición nace desde ese lugar: donde la estética se vuelve reflexión y el estilo, una extensión del alma. Donde el balance deja de ser una meta y se convierte en una práctica diaria.
Porque el arte no es lo que vemos.
Es lo que logramos que otros sientan.
Y cuando eso ocurre, algo —aunque sea pequeño— se transforma.
— Gabriela Camacho Directora General
FE DE ERRATA - EDICIÓN CASA LOOK 2025: DEKA 14
En la edición Casa LOOK 2025, publicamos información incorrecta respecto a la autoría y diseño del proyecto Deka 14. Para aclarar y dejar constancia, el proyecto Deka 14 fue diseñado por YDR Estudio, liderado por Yolanda De Rueda, junto a Stefan Makepeace y Kevin Rodríguez.
DIRECTORA
GENERAL
María Gabriela
Camacho de Rodas
DIRECTORA
COMERCIAL
Andrea Villacorta de Arimany
DIRECTORA DE EJECUCIÓN
Majo Espina
COMERCIAL
Gabriela Quezada
Paula Arreola
Mariana Silva
DIRECTORA DE CUENTAS
Jimena López
DISEÑO EDITORIAL
Majo Espina
Ana Sierra
PRODUCCIÓN
Isabel Sommer
REDES SOCIALES Y CORRECCIÓN DE TEXTOS
Mar Azul
REDACCIÓN
EDITORIAL
Luisa González-Reiche
Camila Dubón
FOTOGRAFÍA Y VIDEO
Brandon Teque
Fabio de la Peña
Susana Salazar
Desirée Andrade
Juan Diego Herrera

FALL-WINTER '25 por favorrecicla estarevist a
LOOKMAGAZINE.COM @LOOKMAGAZINE VENTAS comercial@lookmagazine.com
Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera! Salmo 1:3
CONTENIDO 100% GUATEMALTECO.
Las historias, noticias y lanzamientos que debes conocer.
ASSA PRODUCTIONS
Danny Ocean encendió la Explanada 5 el pasado 9 de octubre, regalando a Guatemala una noche donde la energía fluía tan natural como sus éxitos. Entre luces, ritmos cálidos y esa vibra que solo el pop caribeño sabe construir, el público encontró un respiro colectivo.
Elena Rose y Pardo Pardo sumaron matices propios, convirtiendo el concierto en un encuentro que recordó cómo la música sigue siendo territorio de conexión auténtica.
@ASAPROMOTIONS




HONDA
La inauguración del nuevo showroom de Honda en Majadas dejó claro que la movilidad también puede ser una experiencia estética. Entre líneas limpias, luz cálida y un servicio pensado al detalle, la marca abrió un espacio que celebra la innovación con sello propio. Más que una sala de ventas, es un lugar donde la tecnología, el diseño y la comodidad conviven: desde el line up de modelos como CR-V, HR-V y Pilot, hasta un equipo de asesores que acompaña cada decisión con cercanía y claridad. Aquí, elegir un auto deja de ser solo una compra y se convierte en un momento diseñado para mirar hacia adelante con confianza y estilo.
@HONDAGUATE
HONDA GUATEMALA






XIAOMI
En Guatemala Fashion Week 2025, Xiaomi redefinió el concepto de accesorio esencial. A través de la colaboración The Golden Frequency junto a la diseñadora Karla Garzaro, la marca presentó la Serie Xiaomi 15T y sus wearables como auténticas piezas de diseño en Mocha y Rose Gold. Ya sea en la primera fila de una pasarela o en la rutina diaria, la Serie Xiaomi 15T demuestra que su innovación es el nuevo must-have.
@XIAOMI.GUATEMALA










Fundación Sueños en Arte es el brazo social de BG Capital y LATENTE, su programa artístico, es mucho más que una muestra de arte; es donde la creatividad conecta con oportunidades.
LATENTE es un proyecto que convierte cada pieza en un impulso directo para la educación de niños y jóvenes guatemaltecos. Aquí, adquirir una obra significa ser parte de algo mayor: convertir el talento en semillas de cambio y en un futuro lleno de posibilidades para quienes más lo necesitan. Esta edición reunió el trabajo de más de 60 artistas nacionales e internacionales. Lo recaudado es destinado a becas y acompañamiento educativo, abriendo camino a nuevas oportunidades.
Conoce las obras de LATENTE, ingresando al código QR.
@LATENTE.GT
SUENARTE.COM
+502 47692534








El Pop-Up Shop Christmas Edition convirtió el jardín Ambia en un refugio luminoso de propósito y comunidad. Más que un mercado navideño, fue un gesto colectivo a beneficio de la Fundación Marta y María, una iniciativa de mujeres voluntarias, de inspiración de fe, que impulsa acciones solidarias y acompañamiento en comunidades vulnerables. La edición 2025 se vivió como “regalos con intención”: una curaduría de marcas locales y detalles, donde comprar también significó aportar. Lo recaudado se destinó a la labor social de la fundación.






Bajo el nombre PALÉ – Luchando por la salud renal, el evento se planteó como un formato de entretenimiento con causa que iluminó el Salón de Exposiciones del Zoológico La Aurora con una noche que mezcló adrenalina, música y propósito. Entre cuatro peleas de boxeo, food trucks y un DJ, el público se unió para apoyar a FUNDANIER y su labor con niños que enfrentan enfermedad renal. Una velada donde el estilo y la solidaridad demostraron que Guatemala late más fuerte cuando lucha unida. El 100% de lo recaudado fue destinado a FUNDANIER, fundación guatemalteca creada en 2003 a beneficio de niños y niñas con enfermedad renal crónica, impulsando atención y acompañamiento integral para ellos y sus familias.





El taller de la artista visual guatemalteca
Bárbara Castañeda se vivió de forma íntima en Abito Fontabella, la tienda–concepto donde el interiorismo se siente como una curaduría: mobiliario, objetos y textiles que invitan a habitar con intención. Entre luz suave y sus obras dialogando con las piezas del espacio, las participantes exploraron su propia voz interior mientras cocreaban una obra guiada por la artista, desde su lenguaje de color, textura y emoción. Fue más que una colaboración: un recordatorio de que el arte, cuando se comparte, se convierte en un espejo que devuelve claridad y pertenencia.
@ABITO_HOME_FURNITURE
@BARBARACK.STUDIO





SHERWIN-WILLIAMS
Sherwin-Williams presentó su pronóstico Colormix® 2026: Antología Volumen II a una audiencia de arquitectos y diseñadores, en un laboratorio sensorial pensado para experimentar el color más allá de la tendencia: como una forma de contar espacios. Este pronóstico profundiza en la evolución de familias de color y se organiza en cuatro paletas clave desde tintes fríos a matices cálidos, oscuros restaurativos a neutros fundamentales para guiar el diseño hacia 2026. En total, reúne 48 tonos seleccionados que funcionan como un mapa creativo: para crear atmósferas, dar intención a cada detalle y convertir cualquier espacio en una experiencia.
@SHERWINWILLIAMS



La exposición Noche de Estrellas, organizada por Fundación RozasBotrán y Banco Industrial, busca acercar al público guatemalteco a un amplio panorama de expresiones visuales contemporáneas. Con más de 180 obras entre pintura, escultura, fotografía y técnicas mixtas, la muestra invita a explorar múltiples miradas y a generar diálogos que amplíen la experiencia estética. La exposición reúne artistas emergentes y consolidados, alineándose con la misión cultural de la Fundación: promover la participación plural, fortalecer trayectorias y sostener prácticas éticas y profesionales. La muestra invita al público a interactuar emocional y reflexivamente, estimulando preguntas sobre belleza, sensibilidad y el papel del arte en la ciudad.
@FROZASBOTRAN





Deka 14, diseñado por YDR Estudio —liderado por Yolanda De Rueda junto a Stefan Makepeace y Kevin Rodríguez— redefine una esquina de la ciudad con una visión fresca de renovación urbana. El proyecto recupera un edificio de 1972 y tres casas contiguas, antes cerradas y desvinculadas de la calle, para transformarlas en un corredor comercial abierto y activo.
El cambio de uso, de residencial a completamente comercial, crea un callejón peatonal y una pequeña plaza que hoy funcionan como puntos de encuentro para mercados, actividades culturales y eventos. La intervención introduce nueva circulación vertical, fachadas renovadas y aperturas que inundan los espacios con luz natural. El edificio de ladrillo se reinterpreta con un primer nivel en negro, toldos y una iluminación que acentúa su geometría; las casas se abren con amplias vitrinas que dinamizan la vida a pie.
Así, Deka 14 emerge como un microdistrito vibrante que demuestra cómo la arquitectura existente puede renovarse para reconectar con la ciudad y su gente.








Br Baerei:
el oficio del pan, una tradición que se comparte
En un contexto donde la panadería suele adaptarse a la prisa, Brot Bäckerei apuesta por el oficio en su forma más honesta y dedicada. El proyecto nace como una iniciativa familiar, marcada por una formación profesional en Alemania y una convicción clara desde el inicio: hacer pan bien hecho, respetando los procesos y el tiempo que cada receta exige.
Hoy, Brot es la única panadería en Guatemala que cuenta con un Bäckermeister, maestro panadero alemán, un respaldo técnico que se percibe en cada producto. Fermentaciones largas, masas madre trabajadas con distintos granos y una cuidada selección de ingredientes dan forma a panes de centeno, repostería clásica alemana y productos estacionales donde el sabor y la técnica van de la mano.
La experiencia se completa con café de especialidad, trabajado con la misma precisión. Así, Brot se ha convertido en un punto de encuentro contemporáneo donde tradición, conocimiento y diseño conviven alrededor de la mesa.
@BROT BÄCKEREI


hecho con amor (y mantequilla)
Hay proyectos que nacen con tanto corazón que se sienten desde la primera mordida. Eso es lo que esconde Panito Bakery, una panadería que comenzó en la parte de atrás de la casa de una abuela, con la visión de ofrecer pan artesanal de alta calidad a los restaurantes de la ciudad. Lo que empezó como un sueño pequeño, hoy es un espacio donde el pan y el café se convierten en experiencias que despiertan los sentidos.
Cada receta se elabora desde cero, cuidando cada detalle: ingredientes naturales, procesos lentos y mucha dedicación. La filosofía es simple, pero poderosa: la calidad y frescura no se negocian. En Panito, cada croissant, pan de masa madre o relleno artesanal está hecho para que cierres los ojos y disfrutes el momento.
El aroma del café de especialidad, seleccionado con productores locales, completa la escena. Panito es más que una panadería: es un lugar acogedor donde el tiempo se detiene, te saludan por tu nombre y te hacen sentir parte de la familia.







propuesta saludable para mascotas
En la era del bienestar consciente, también miramos el plato de quienes nos acompañan: Moon Pet Treats nació para crear snacks que consienten y, a la vez, suman salud, energía y longevidad. Detrás está una historia íntima: su fundadora buscaba mejorar los treats de Luna (su mascota) y, tras estudiar Artes Culinarias en Chicago, convirtió esa inquietud en un proyecto hecho con técnica y cariño. Su secreto es la liofilización (freeze dried), un proceso que conserva nutrientes y sabor sin aditivos ni conservantes. Cada receta está diseñada con proteínas de primera calidad y superfoods como cúrcuma, semillas de calabaza, chía, aceite de coco y espinaca. La filosofía es clara: menos es más. Solo tres ingredientes por receta, lo que convierte a Moon en uno de los snacks más limpios y conscientes disponibles en Guatemala.
Moon conecta con una generación que ve a sus mascotas como parte esencial de su estilo de vida. Aquellos compañeros de viaje, cómplices de aventuras y, sobre todo, miembros incondicionales de la familia. Con próximos lanzamientos como empaques mini y una futura línea de concentrado, Moon se proyecta como la marca pionera en tecnología de liofilización para mascotas en Guatemala.




UN DIÁLOGO QUE RESONÓ EN PARÍS:


Durante Paris Design Week 2025, Guatemala habló con una voz inesperada: una que no buscó imponerse, sino conversar. Una voz tejida en barro, madera, fibras, luz y sonido; una voz que recordó al público internacional que la innovación también podía ser ancestral, y que lo ancestral, bien contado, podía sentirse más contemporáneo que cualquier tendencia. Guatemala Diseña con las Manos no fue solo una exposición: fue un manifiesto cultural que colocó al país en el mapa del diseño global desde la raíz, con una elegancia honesta que París supo apreciar.
La muestra permitió ver cómo los tiempos se superponen: el legado maya, las artesanías vivas, la creatividad joven que experimenta con técnicas tradicionales, la arquitectura que dialoga con la memoria. Cada pieza expuesta reveló ese pulso múltiple que caracteriza al país. En lugar de ofrecer folklorismo, la propuesta presentó sofisticación. Guatemala se mostró como un territorio donde las manos sabían antes que la mente; donde los materiales guiaban el proceso creativo; donde diseño y comunidad eran inseparables.
Una de las piezas centrales fue la cápsula arquitectónica inspirada en el Templo I de Tikal. Esta reinterpretación del Gran Jaguar, creada a escala y construida con materiales sostenibles, no buscó replicar la monumentalidad original, sino traducir su espíritu. La madera, los textiles y los cables tensados sostuvieron un espacio habitable que se iluminó con paisajes sonoros de la selva, los mercados y los territorios mayas. La instalación se convirtió en una experiencia sensorial, casi ritual, íntima y profundamente envolvente.








La muestra dejó claro que, en Guatemala, los materiales no son simples recursos. Son memoria geológica, botánica y cultural. Cada estudio los interpretó desde su propio lenguaje:


ITZA WOOD mostró madera de la Biosfera Maya trabajada desde prácticas responsables en piezas que unieron lujo, conservación y oficio.

CASA EDEL presentó piezas nostálgicas que combinan crochet, telas a cuadros y bordados minuciosos.




DIEGO OLIVERO STUDIO convirtió la terracota y la lana en un tejido imposible, un objeto híbrido que cuestionó los límites del textil.
MIRA MIRA, con su cerámica inspirada en animales y paisajes del altiplano, recordó la relación íntima entre naturaleza y vida cotidiana.

OLGA REICHE expuso tejidos en telar de cintura con urdimbre en algodón teñido con índigo natural.

NADA DUELE fusionó piedra y vidrio reciclado en una oda a la sostenibilidad y a la belleza de lo imperfecto.

MAYÚ HANDMADE deslumbró con vidrio soplado en colores inspirados en aves guatemaltecas.

ESTUDIO CÁLIDO presentó lámparas de barro, piedra pómez y cristal: piezas suspendidas entre la arqueología y la contemporaneidad.
Cada material habló de un territorio, de un clima, de un oficio. De un país que crea desde lo que la tierra le da.

MARTHA PUAC Movimiento Nacional de Tejedoras de Guatemala





IVETTE CURRUCHICH Movimiento Nacional de Tejedoras de Guatemala

LIBIA CAAL Movimiento Nacional de Tejedoras de Guatemala
Uno de los hilos más poderosos de la exhibición fue el telar de cintura. La presencia de maestras tejedoras y obras elaboradas con esta técnica ancestral recordó que en Guatemala, tejer es un acto de identidad, memoria y resistencia.
El Movimiento Nacional de Tejedoras aportó piezas que no solo fueron hermosas, sino profundas en significado. El huipil de fiesta de Santiago Sacatepéquez, con una vida útil que puede extenderse por más de siete décadas, dialogó con el público sobre continuidad cultural.
En París quedó claro que estos textiles no eran tendencias: eran autobiografías visuales, territorios portátiles, historias que las mujeres mayas han contado con hilos durante siglos.
La exposición también mostró que Guatemala no tiene un solo lenguaje estético. Cada región aportó uno propio:
ANTIGUA GUATEMALA brilló por su joyería en jade y su escena de diseño interior, donde tradición y contemporaneidad convivieron con naturalidad.
CHICHICASTENANGO deslumbró con la vitalidad de su mercado, un espacio donde el textil, la cerámica y la madera se encontraron en un mosaico de color y simbolismo.
ATITLÁN reveló textiles que parecían traducir en hilos la silueta de volcanes y la profundidad del lago.
QUETZALTENANGO mostró su fuerza creativa con vidrio soplado y técnicas textiles complejas como el jaspe.
PETÉN , representado desde Tikal, recordó la importancia del diseño sostenible y la relación respetuosa con la selva.
Estas geografías, dibujaron un mapa cultural complejo y fascinante.
Una presencia que dejó huella
En un escenario dominado por discursos estilizados, Guatemala se presentó con una sofisticación distinta: la que nace de la honestidad. La exposición demostró que el país no necesita imitar estéticas globales para sobresalir; su valor radica en su propia narrativa.
Guatemala Diseña con las Manos dejó en París una impresión duradera: la de un país pequeño que se atrevió a hablar desde su verdad, desde su territorio, desde su memoria. Y lo que dijo resonó.
Porque cuando el diseño nace de la comunidad, del paisaje y de la historia, no solo crea objetos: crea vínculos. Y en París, Guatemala demostró que los suyos están más vivos que nunca.
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Esta es tu señal para descubrir los finds de la temporada: un par de zapatos que te acompañan sin prisa, una agenda que pone en orden tus pensamientos, un bolso que siempre está a la altura, y esos pequeños gestos de cuidado que hacen la diferencia. Que cada elección sea un reflejo de lo que eres… y de lo que viene.

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El faux fur reaparece como un gesto de glamour: abrigos que envuelven, pelo suave que atrapa la luz, y detalles tipo borreguito que convierten lo funcional en deseo. Acentos táctiles, y el clima cultural hace el resto: del exceso a lo contenido, el look se depura… y la textura queda como el statement silencioso que lo sostiene todo.

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LENTES











La barn jacket trend trae de vuelta una chaqueta nacida para lo práctico —bolsillos, lona resistente, cuellos de pana— y la convierte en el layer que te pones y siempre se ve bien. De utilitaria pasa a urbana: plaid, waxed canvas y cortes más limpios. En Fall-Winter 2025 es la clave del transitional dressing: ligera pero protectora, y tan versátil que cuando baja la temperatura se vuelve la mejor base para capas, perfecta todo el año.

















Esta tendencia trae de vuelta el romance, pero con un giro más moderno, oscuro y sensual. El encaje aparece en mini dresses sheer que se mueven con el cuerpo, y también en detalles tipo lace trim en faldas slip, logrando ese efecto de lencería. Es delicado pero pulido y en el día a día funciona perfecto en capas con blazer, denim o un knit encima para repetirlo toda la temporada.



















En Fall-Winter 2025, los polka dots se vuelven imposibles de ignorar: aparecen en colecciones de diseñador, desde abrigos y vestidos tejidos hasta gowns para noche. La idea es simple: puntos en cualquier escala, combinados con básicos que los aterrizan (una slip skirt con t-shirt y trench; una blusa de puntos con pantalón sastre y botas). Resultado: un estampado clásico que esta temporada se siente nuevo.






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ABRIGO

PULSERA








La tendencia denim over denim ofrece una fórmula simple y efectiva: dos piezas de mezclilla y un look completo. La clave está en jugar con lavados como si fueran colores y equilibrar proporciones: una camisa o jacket relajada con jeans baggy para ese efecto effortless. Para que se vea más pulido, basta sumar un tercer elemento que enmarque: cuero, gamuza, cinturón, loafers o boots y dejar que el denim haga el resto.

















JIMENA DE TEZANOS: LA REBELDE DETRÁS del DISEÑO Y el ARTE en GUATEMALA
Guiada por un apego profundo a la materia y la historia, Jimena de Tezanos utiliza su galería como una plataforma auténtica que redefine la conversación sobre el arte, el diseño, y el buen vivir.
CONECTAR CON DIFERENTES MIRADAS.
PAREDES PUEDEN DESCUBRIRSE TANTAS MANERAS DE VER Y
RELACIONARSE CON EL MUNDO COMO MATERIALES.
pinturas de gran formato del artista costarricense
Luciano Goyzueta —quien crea sus propios portales multidimensionales— y la artista mexicana Fernanda Caballero —quien establece relaciones extraordinarias con los pigmentos y sus texturas—, no son solo propuestas singulares sino parte de la visión más amplia de la galería. De igual manera, las instalaciones orgánicas e inorgánicas de Angélica Serech, de Comalapa, las del artista peruano-mexicano Aldo Chaparro y las de las renombradas artistas guatemaltecas Lourdes de la Riva y Diana de Solares, han organizado en diferentes momentos el espacio expositivo de distintas maneras, dotándolo de un carácter ligado a la experimentación, es decir, la posibilidad de acercarse al mundo de otro modo, con y a través de la materia.
No es raro que este espacio y la manera como amplía nuestras oportunidades de relacionarnos con el arte y su materialidad sea parte de un proyecto de larga data enfocado en la exploración del diseño, la arquitectura, el estilo de vida y el arte. Su fundadora, Jimena de Tezanos, creció rodeada de proyectos y de procesos creativos gracias a sus vínculos familiares. Entre sus recuerdos de infancia, se encuentra su padre dibujando los planos de una casa de muñecas, que luego construyó para ella y a sus hermanas. Luego de cortar la madera y unir las piezas, su madre cosió las cortinas para las ventanas. Crecer en un hogar donde la creatividad, el trabajo manual, la exploración de materiales y la apreciación de los objetos como elementos estéticos es central implica participar, desde corta
edad, de una manera particular con la realidad. Desde niña, Jimena se acercó con interés a las múltiples actividades que hacían sus padres, y ellos siempre le dieron herramientas no solo para responder a sus preguntas sino para seguir nutriendo su curiosidad. Podía pasar tardes enteras contemplando las imágenes de las enciclopedias que su padre le daba, indagando sobre los árboles de los que provenían las maderas que se usaban en la carpintería o la historia de la porcelana que su madre integraba al menaje de casa. Su madre, además, desde entonces cosía, tejía, pintaba. Así, los hermanos de Tezanos, de los que Jimena es la mayor, aprendieron que la investigación, el proceso creativo y la producción son parte de un mismo proceso. Uno de sus paseos favoritos era visitar la librería y elegir un libro pues su padre les incentivaba a ir armando su propia biblioteca. Hoy todos —tres hermanas y dos hermanos , se dedican al diseño, el arte, la arquitectura y la innovación en diferentes medios y áreas.
Parte de ese ejemplo recibido desde casa es también, para Jimena, la libertad de pensamiento y la confianza en sí misma. Aprendió desde joven que podía alcanzar lo que se propusiera siempre que fuera dedicada y consistente. Como familia extranjera en Guatemala, los de Tezanos mantuvieron en su núcleo sus principales relaciones y actividades y por esa razón esa fue su principal escuela. La casa familiar fue un espacio en el que nada era simple, cada evento implicaba una compleja producción en la que las tradiciones se volvían rituales para el buen vivir. Se trataba de diseñar el espacio idóneo para propiciar la conversación y el intercambio. De su madre, Jimena aprendió que la producción de esos momentos constituye una forma de cuidar y fortalecer los vínculos, de mostrar afecto.










Cuando su padre le regaló una videocámara, la utilizó para hacer una gran cantidad de películas, afición que luego se convertiría en el deseo de estudiar cine para crear escenarios. Fue así como se decidió por estudiar Comunicación. Para Jimena, uno de los grandes legados de esa educación fue el de reconocer el valor del pasado como base para lo que pueda generarse en el futuro, es decir, reconocer que el pasado está siempre en el presente, moldeándolo.
En la adolescencia, Jimena comenzó a encontrar sus propios referentes estéticos y a formar su visión artística. Apasionada por la Historia del Arte y por obras como la de Gio Ponti, se interesó en la arquitectura moderna y por el diseño. “La forma y la materia eran todo para mí”, apunta Jimena. De hecho, los viajes que realizaba entonces los enfocaba en explorar obras arquitectónicas, museos y piezas de diseño. Junto a sus mejores amigos, con quienes compartía el gusto y el conocimiento de la fotografía, empezó a construir sets o escenarios. Ya a los 21 años, Jimena se interesó también por el coleccionismo del arte, inspirada por el arte de la casa familiar, pero con el interés de elegir desde sus propios gustos, conocimientos e intereses las obras de arte que ella quería tener cerca. Esto marcó entonces una toma de distancia de los gustos de sus padres, que se inclinaban más por lo barroco o francés. Luego de armar su propia biblioteca de arquitectura y diseño industrial, se involucró en el mundo del arte de Guatemala.
La tienda Big Apple, que Jimena creó más tarde, se constituyó como un proyecto que le permitía viajar, explorar espacios de diseño y traer a Guatemala objetos únicos con una historia propia, pero también poner en práctica sus conocimientos sobre el montaje escenográfico o teatral. Entendiendo el diseño como la integración entre el arte, la utilidad y la calidad de vida, Jimena se asumió como una curadora de objetos, los cuales elegía en fábricas de tapicería, talleres de porcelana o estudios de diseño industrial. Fue creando sus colecciones basándose en el diseño de escenarios de inspiración teatral y en el montaje de museos de arte y galerías: cada objeto se hacía parte de una escena con un espacio especial y un carácter particular en la tienda. De ahí que la Big Apple fuera reconocida por su Gallery Style Store. Fue en la tienda donde pudo poner en práctica la visión artística que venía gestando desde su infancia y conocer a mayor profundidad otros procesos de producción. Al mismo tiempo, Jimena fue ampliando su colección de arte e integrando el trabajo de artistas locales a proyectos de diseño e interiorismo.
Luego de varios años de trabajo, Jimena decidió cerrar Big Apple para enfocarse de manera más directa en el mundo del arte. Para quien se formó en el arte como una expresión material, la sobreabundancia de arte puramente conceptual propia de una rama del arte contemporáneo que tiende a primar muchas veces sobre otras no tenía mucho sentido.

ASÍ, LA GALERÍA REBELDE FUE CREADA CON EL DESEO DE MOSTRAR LA AMPLIA RIQUEZA Y DIVERSIDAD DE LAS PROPUESTAS





UNA PLATAFORMA DE INTERCAMBIO A NIVEL INTERNACIONAL
La Galería Rebelde se ha convertido en los últimos años en un espacio para el encuentro entre coleccionistas, artistas y diseñadores guiados por un espíritu disruptivo.
galería una ofibodega entera destinada a la exhibición de obras , fundada en el 2019, recibió al inicio tantos cumplidos como críticas, pero en poco tiempo el espacio se ha ido posicionando como un lugar de referencia para el arte actual producido en toda la región. La Galería Rebelde ha participado desde entonces en la feria de arte de París, en Frieze y otros eventos internacionales importantes como bienales. La galería se presenta como una plataforma de intercambio cultural. En las palabras de Jimena, se trata de “una plataforma disruptiva en constante transformación que busca crear nuevas conversaciones y narrativas acerca de las prácticas artísticas basadas en la experimentación formal y conceptual de los artistas”. Este aspecto disruptivo es el que le da su nombre al proyecto, que destaca por no pertenecer a ninguno de los círculos que conforman el mundo del arte tradicionalmente. Así, este es un “espacio satélite, abierto a relaciones orientadas a la creación, la colaboración y el intercambio” donde no existen reglas preestablecidas. Por eso es que se van desarrollando procesos distintos que respondan a las necesidades particulares de cada propuesta y que las exposiciones que galería presenta no están atadas a posicionamientos políticos específicos ni restringidas por aspectos económicos, lo que le da una completa libertad a los artistas; “aquí es más que todo sobre la actividad del artista y lo que el artista quiera decir y expresar”, apunta Jimena.







Los primeros encuentros y relaciones son entre la galerista, los artistas y sus piezas. Como productora de ideas, el trabajo de Jimena es el de asegurarse que las ideas de los artistas se materialicen de la mejor manera, sin temor a las dimensiones y complejidades de la producción y el montaje. Sus niveles de exigencia y perfeccionismo, parte de la relación que desarrolla con los artistas, son algo que se deja ver en todas las exposiciones que la galería ha presentado hasta ahora, cumpliendo con el propósito de internacionalizar el trabajo de artistas locales -en fechas recientes, por ejemplo, La Galería Rebelde se hizo cargo del envío, con toda su logística, de obras de Marilyn Boror Bor a Japón y de Angélica Serech a Suiza-.
En La Galería Rebelde cada aspecto ha sido cuidado, recogiendo la amplia experiencia de su productora en la creación de proyectos relacionados con el interiorismo, el diseño de escenarios, la producción de películas, desfiles de modas, y una amplia diversidad de eventos. Esto último, además, requiere de la habilidad de saber comunicar y saber vender las ideas a todas las personas involucradas, desde su propio equipo hasta los coleccionistas o compradores, considerando su contexto, su bagaje, sus posibilidades y sus diferentes formas de expresión. Es así como este proyecto se ha comprometido también con la formación de nuevos coleccionistas de arte: uno de sus eventos recientes fue el Young Collectors Club, creado para dar a conocer artistas y conectarlos con personas que empiezan a reunir colecciones a partir de sus propios intereses y sensibilidad estética. Para Jimena, todos los días se trata de poner algo en escena, y su enfoque está en que ese escenario propicie oportunidades creativas, creadoras y enriquecedoras para la vida de las personas. Hoy La Galería Rebelde se sigue ampliando y convirtiendo en una plataforma de intercambio internacional con nuevos proyectos, cada vez más ambiciosos.




QUE TRASCIENDEN LA DECORACIÓN Y SE CONVIERTEN EN ARTE
El diseño muchas veces se reduce a tendencias efímeras, Nany Rugs ha sabido construir un universo donde cada pieza es más que un elemento decorativo: es un pedazo de historia, una obra de arte que transforma los espacios y conecta con el corazón.




La historia de esta marca inició cuando en el colegio, sin planes estratégicos ni cálculos de mercado, Nany empezó a traer alfombras que le fascinaban. Sin darse cuenta, esto se convirtió en un proyecto de vida. “No fue un negocio planeado, sino una forma de compartir un pedacito de mí a través de piezas que duran toda la vida”, cuenta.
Detrás del nombre y la pasión está un motor espiritual y humano: Dios, ella misma y una familia que ha sostenido cada paso. El equipo que la acompaña cree ciegamente en la misión de Nany Rugs, y la comunidad que se ha formado alrededor es testimonio de que las alfombras pueden ser mucho más que un accesorio de decoración.
Su filosofía es clara: hacer las cosas con alma y corazón, dando a las vidas detrás de cada pieza tanto como a quienes la eligen. No se trata de vender por vender, sino de ofrecer algo que realmente signifique algo para quien lo adquiere.
Cada alfombra de Nany Rugs pasa por 180 manos y refleja las emociones, habilidades y paciencia de 90 artesanos. La marca ha perfeccionado un modelo descentralizado que busca a cada especialista, creando calidad inigualable a través de puentes de compasión y empatía.
Aunque su catálogo incluye piezas de todo el mundo, la cultura latinoamericana —y especialmente la guatemalteca— es una inspiración constante: colores vibrantes, texturas profundas, artesanía con alma. Fibras naturales como lana, seda, yute, sisal o cuero se transforman en paletas que van desde neutros calmantes hasta explosiones cromáticas que llenan de vida un ambiente.

El cliente ideal no es un perfil demográfico, sino una actitud: quien siente que una alfombra le habla. Ese momento en que una pieza conecta con la historia personal es, para Nany, la verdadera razón de su trabajo. Su proceso creativo empieza escuchando, comprendiendo quién es la persona y qué recuerdos quiere traer a su espacio. A veces la alfombra aparece de inmediato; otras, la búsqueda es paciente, pero siempre con la certeza de que, al encontrarla, parecerá que “siempre fue suya”.
Uno de sus proyectos más significativos fue la creación de su propia galería, concebida como un homenaje a su trayectoria. Allí, las alfombras no eran un complemento, sino el punto de partida de todo el diseño. “Me recordó que estas piezas no solo decoran, sino que pueden inspirar todo un ambiente, emociones e ideas”, comparte. Para Nany Rugs, la funcionalidad y la belleza no compiten. Las fibras naturales y el trabajo artesanal garantizan piezas resistentes, pero su diseño las convierte en protagonistas visuales. Una alfombra puede y debe vivir con las personas, soportar su ritmo y, al mismo tiempo, embellecer su día a día.
El futuro de la marca se proyecta con optimismo: crecer sin perder la esencia, seguir disfrutando del proceso, bendiciendo a quienes la rodean y entregando en cada pieza un pedazo de su corazón. Hay apertura a colaborar con artistas, diseñadores y arquitectos que compartan su visión de crear con alma.
El mensaje de Nany para quienes sueñan con su espacio ideal es tan simple como profundo: “No tiene que ser perfecto, tiene que ser tuyo. Que cada rincón cuente algo de ti”.
Crear cada alfombra, verla en un nuevo hogar y saber que será escenario de conversaciones, risas y recuerdos es, para Nany, el mayor regalo. Porque, al final, su trabajo no solo viste un espacio: deja una huella invisible que acompaña vidas enteras.

@NANYRUGS
DIAGONAL 6 11-58, ZONA 10, CIUDAD DE GUATEMALA



su FUTU- RO se ASIENTA EN LA CALIDEZ de LA
y

CADEN- CIA de FORMAS CURVAS
QUE SUAVIZAN el CONCRETO. La PROPUESTA ES CLARA: UN RETROFUTURISMO LATINO que AVANZA
APOYÁNDOSE en SU MEMORIA MATERIAL y CULTURAL.


EEl proyecto se gesta sobre una estructura brutalista, la cual es reinterpretada a través de un patrón de arcos y semicírculos en la fachada. Este gesto no es solo estético, sino que ordena la sombra y prepara la casa para que las plantas se vayan expandiendo guiadas por sus formas. Aquí la arquitectura obra del arquitecto Alejandro Arenas, de Lab3 no impone, sino que acompaña a la naturaleza. La repetición de motivos une la experiencia interior y exterior, dotando al espacio de una coherencia rítmica. La ética de sus materiales parece ser la de envejecer con dignidad.
El concepto de "atemporal" no se entiende aquí como congelamiento, sino como madurez compartida entre superficies, plantas y personas. La casa se niega a la perfección del render para abrazar la verdad del uso. Los materiales tienen permiso para irse afectando por el paso del tiempo: el concreto oscurece, la piedra se marca, la madera toma carácter. La pátina no es un defecto, sino un lujo que confiere autenticidad. En las palabras de su propietaria, esta visión es casi postapocalíptica en su confianza de que la casa "va a envejecer bien con la tierra", inspirándose en la perdurabilidad de los materiales y permitiendo que las plantas se apoderen de la estructura. Es un antídoto contra la fecha de caducidad, una invitación a vivir sin miedo al desgaste. En su uso de muebles de generaciones anteriores y la adaptación de formas y estilos de otras épocas, este espacio nos recuerda que lo retro no es lo anterior sino una manera de relacionarse con el mundo desde la apreciación por lo atemporal, lo duradero y lo que está cargado de historias.
POSTCONTEMPORA-
NEIDAD: un HÍBRIDO
AVANT-GARDE
Expertos describen el estilo de la casa como postcontemporáneo o avant-garde. Esta clasificación surge del hecho de que el espacio combina múltiples estilos y épocas, reinventando técnicas y métodos del pasado de una forma futurista. No es minimalista, ni colonial, ni barroco, sino un híbrido de Brutalismo, Concretismo, y un Grand Millennial Latino con modernismo contemporáneo. La clave está en la yuxtaposición: tomar la esencia y la raíz de la casa guatemalteca y globalizarla, rompiendo con la tendencia de espacios monocromáticos y neutrales. El color se vuelve aquí en un manifiesto en su propio derecho.
y los colores primarios reflejan un acto de valentía y un compromiso con la identidad local. Una casa para ser vivida, en las palabras de su propietaria, como un "caos feliz". El espacio fue diseñado para la experiencia de una familia grande (seis hijos en total), para sobremesas largas, cumpleaños, navidades, juegos y sesiones largas de práctica artística. El orden existe, pero nunca prohíbe. Es una casa que permite el relajo y la vida, sin el temor al "ahí no te sientes, lo vas a ensuciar". La arquitectura y la estética se ponen al servicio de la cotidianidad, proyectando un futuro que se anima a ser usado en el presente. Los espacios son multifuncionales, se adaptan a los usos simultáneos que demanda la vida postcontemporánea.
BIOGRAFÍA, HERENCIA y ARTE como CONVERSACIÓN
El arte en la casa de Sofía Novella no llega a colgarse, llega a conversar. Cada pieza sostiene su importancia, elegida por su valor sentimental o porque "dice algo" como lo expresa la propietaria, más allá del nombre del artista o la tendencia. La colección es predominantemente latinoamericana y guatemalteca, funcionando como un relato iconográfico local. Piezas de Darío Escobar, de Jorge León, Byron Mármol (el famoso retrato de Efraín Recinos en el interior del Teatro Nacional) y de Moisés Barrios se encuentran con las obras de los hijos de la familia y de la propietaria, ella misma una renombrada artista. Como alguien con raíces artísticas, quien creció con la influencia de su abuela materna (un artista dentro de la casa), su otra abuela bohemia (poeta) y su padre (pintor frustrado), Sofía forjó su identidad y descubrió con el tiempo que esta le dio la libertad para "salirse con la suya" en la vida, lo que se refleja en el estilo experimental de su casa.

La obra de Sofía se enfoca en lo maternal, reflejando la vida caótica de una madre con hijos pequeños. Su última serie se centra en la "lista eterna" mental de las responsabilidades diarias, desde las dosis de medicina hasta las clases de natación. Desde el arte, la artista resalta los aspectos estéticos, poéticos y fugaces de la rutina con sus niños.
Frente a la bulliciosa y caótica realidad de la calle, donde la gente a menudo busca refugio en el minimalismo blanco, esta casa opta por la alegría y la dinámica cambiante de la vida a través del color. El gris sirve de lienzo silencioso, mientras que celestes y azules enfrían la temperatura visual, y un dorado eleva la sala sin saturar. El verde asume un rol de neutro, funcionando como puente óptico entre el interior y la naturaleza circundante. La paleta cromática, inspirada en la estética del mercado central de Guatemala, las telas guatemaltecas
Un motivo recurrente en su trabajo son las flores, que simbolizan un sentimiento de alegría similar al que buscaba para su casa. Sin embargo, también representan lo efímero: son hermosas, pero se marchitan y mueren. Este tono agridulce sobre las flores y su ciclo de vida conecta con la nostalgia de ver a sus hijos crecer y la conciencia de que "ya no son bebés." Su arte, por tanto, se enfoca en el valor de vivir el hoy, extrayendo lo lindo incluso de las experiencias de dolor o los recuerdos familiares complejos.
Parte de esta visión artística se refleja también en los muebles que pueblan los diferentes ambientes, los cuales acarrean historias y se encuentran en un intercambio colorido y armonioso. Se trata,

así, de una herencia reinterpretada: las sillas setenteras de la suegra, que fueron recuperadas y relacadas, con tela de Marissa Zelaya Interiores, dialogan con piezas de diseño de Agnes Studio y se encuentran con piezas encontradas en el mercado central. Se trata de honrar la historia familiar y la herencia cultural, reinterpretándolas para que se vuelvan propias.
Esta casa es un proyecto que tomó forma sin un plan rígido. Podemos decir que es un reflejo de la libertad de su propietaria, quien, apoyada por su esposo, la ha pensado como uno de los lienzos en su estudio. Entre sus inspiraciones menciona al dúo de diseño Rudy Weissenberg y Rodman Primack, de Ago Interiors, quienes se enfocan en usar lo local (como las alfombras de Momostenango) y transformar elementos guatemaltecos en elementos lujosos y atemporales. Pero la verdadera inspiración proviene del mercado central y de los objetos que la hacen feliz.
El hogar se convierte en un manifiesto contra la decoración por checklist. El mensaje es inspirar a otros a atreverse a "reflejar quién sos" sin preocuparse por tener "tal lámpara" o "el cuadro que tiene no sé quién". La validez viene de uno mismo, no de nadie más. La Invitación
que hace Sofía es a la introspección y a la audacia.
El proyecto de la casa es, en esencia, un llamado a regresar a las raíces guatemaltecas a través de la naturaleza y el color, en contraste con la estética gris y globalizada, sin personalidad. Sofía nos recuerda que la inspiración no se encuentra en la artificialidad del diseño de moda, sino en la cotidianidad, que podemos encontrar la belleza a nuestro alrededor, en las cosas que vemos en el día a día y que participan de nuestras rutinas (la estética del mercado, la terminal, los colores de las telas y el verde de la naturaleza).
ASÍ, el RETROFUTURISMO LATINO EN CASA NOVELLA es MÁS QUE una FÓRMULA: ES UNA
ÉTICA que RECONOCE LA BELLEZA en EL PROCESO, QUE MIRA SIN MIEDO a LA PROPIA CULTURA y QUE CONFÍA en UN FUTURO MÁS
AMABLE CUANDO EL PRESENTE TIENE el VALOR DE DEJAR HUELLA.


EN las PALABRAS DE SU PROPIETARIA, COMO un “CAOS FELIZ”.
La Ruta de ADECO hacia la Excelencia en Acabados
Antes de que el mercado hablara de tendencias, ya existía una necesidad: hacer que cada acabado se viera impecable y funcionara mejor. Esta es la historia de una empresa que entendió eso desde el inicio y convirtió la asesoría, la técnica y el detalle en su sello.

Hace más de un cuarto de siglo, cuando la industria de la construcción en Guatemala comenzaba a exigir más en estética, calidad y desempeño técnico, surgió una compañía que marcaría un antes y un después en la forma de concebir los acabados arquitectónicos. Desde su nacimiento, asumió la misión de ofrecer soluciones de alto nivel para interiores y exteriores, integrando innovación, diseño contemporáneo y un servicio personalizado que, con el tiempo, la consolidó como referente para arquitectos, diseñadores y desarrolladores en todo el país.
Una historia que comenzó con una visión clara: introducir al mercado guatemalteco acabados arquitectónicos de calidad superior que elevaran la estética y la funcionalidad de proyectos residenciales, comerciales, institucionales y corporativos. Con ese objetivo, sus fundadores —profesionales apasionados por la arquitectura, el diseño y las nuevas tecnologías aplicadas a los espacios— dieron forma a una empresa que no solo distribuye productos, sino que acompaña, asesora y aporta valor en cada fase del proyecto.
A lo largo del tiempo, ha construido una reputación sólida basada en confianza y excelencia. Ha crecido al ritmo del país, respondiendo a las necesidades cambiantes del mercado y ampliando su portafolio con marcas internacionales de vanguardia. Esta evolución ha sido posible gracias a una filosofía profundamente arraigada en sus valores: servicio personalizado, compromiso, integridad, excelencia en los acuerdos y un acompañamiento constante que la convierte en un socio confiable para sus clientes.

El equipo ha sido un pilar esencial en esa trayectoria. Se trata de un grupo multidisciplinario que integra asesores comerciales, especialistas técnicos, diseñadores y personal operativo altamente capacitado. Cada uno aporta una perspectiva única, pero todos comparten un mismo objetivo: lograr que cada proyecto alcance su máximo potencial, tanto en estética como en desempeño técnico. El factor humano no es un complemento, sino el corazón de la empresa: la calidad y la innovación dependen no solo de los materiales, sino del conocimiento, la experiencia y la creatividad con la que se asesora, se propone y se ejecutan soluciones.
Para sostener este estándar, invierte de manera constante en capacitación. Entrenamientos técnicos, talleres internos y sesiones formativas con fabricantes internacionales mantienen al equipo actualizado en tendencias globales, nuevos materiales, técnicas de instalación y exigencias normativas. Este enfoque garantiza que cada recomendación se base en criterios profesionales sólidos y en un entendimiento profundo de las necesidades actuales del mercado.


También ha priorizado alianzas estratégicas con arquitectos, diseñadores, decoradores y desarrolladores. Más que relaciones comerciales, se buscan colaboraciones a largo plazo con respaldo técnico, asesoría experta, muestras, apoyo en especificaciones y acompañamiento en obra. Este nivel de involucramiento asegura que lo concebido en la fase creativa se materialice con precisión y fidelidad durante la ejecución. El portafolio es amplio y cuidadosamente seleccionado. Incluye pisos laminados que combinan durabilidad con estética; tapices y murales que aportan textura y personalidad; molduras decorativas para crear ambientes elegantes; y chapas de madera natural que brindan calidez y autenticidad. Además, representa recubrimientos de fachada ventilada de marcas reconocidas internacionalmente como Parklex, Fundermax y Hunter Douglas, con soluciones funcionales y contemporáneas para exteriores. Son productos que destacan por su calidad, su respaldo en garantía, su resistencia y su capacidad para elevar el valor arquitectónico de cualquier proyecto.
A lo largo de sus años de trayectoria, ADECO ha dejado una huella significativa en múltiples proyectos emblemáticos. Su participación abarca residencias de alto nivel, complejos comerciales, desarrollos corporativos, hoteles y propuestas arquitectónicas innovadoras. En cada uno, la empresa ha aportado soluciones que responden a las necesidades específicas del cliente y del diseño, contribuyendo a resultados finales que destacan por su estética, funcionalidad y coherencia conceptual.
Una de las claves de su calidad es el equilibrio entre la visión del cliente y la identidad del servicio. La metodología parte de escuchar, comprender y proponer: analizar necesidades, evaluar variables estéticas y técnicas, y acompañar de manera integral desde la selección del material hasta la instalación. Así, los resultados reflejan la personalidad del cliente sin perder los estándares de excelencia que distinguen el trabajo.
En el ámbito creativo, funciona como aliado estratégico para arquitectos y diseñadores. Su aporte va más allá de la venta: brinda asesoría técnica detallada, apoyo en especificaciones, muestras para facilitar decisiones y acompañamiento en obra para asegurar una ejecución correcta.
Esta colaboración cercana permite que las ideas de diseño se concreten con precisión, coherencia y fidelidad a la propuesta original.
En cuanto a innovación, el sector de acabados e interiorismo se transforma de forma constante. Hoy, tendencias como materiales naturales, sostenibilidad, biofilia, minimalismo y espacios multifuncionales marcan la pauta. Los clientes buscan texturas, autenticidad y materiales que inspiren confort. Para mantenerse a la vanguardia, la empresa asiste a ferias internacionales, representa marcas globales y sostiene un proceso continuo de actualización técnica. Esto le permite anticipar cambios y ofrecer soluciones que responden a nuevos estilos de vida y exigencias funcionales.
Aunado a ello, mantiene una visión de futuro orientada a la sostenibilidad y al crecimiento responsable del sector. Busca consolidarse como principal referente en acabados arquitectónicos sostenibles en Guatemala, promoviendo productos que reduzcan el impacto ambiental y fomentando prácticas más conscientes dentro de la industria. El compromiso es contribuir a un país donde los proyectos integren diseño, funcionalidad y responsabilidad ambiental, acompañando la evolución de las formas de construir y habitar los espacios.
En síntesis, ADECO no es solo una empresa de acabados arquitectónicos; es una marca que ha logrado definir un estándar en la industria guatemalteca a través de su experiencia, su equipo, su filosofía de servicio y su compromiso con la innovación. Tras más de 25 años de trayectoria, su historia continúa escribiéndose con la


misma visión que la vio nacer: ofrecer soluciones que eleven cada proyecto y aportar valor a la arquitectura del país.
Su consolidación como referente parte de una idea simple: los proyectos requieren más que materiales; exigen visión, acompañamiento y soluciones alineadas a los estándares actuales de diseño y funcionalidad. En un entorno donde la competencia se multiplica y la oferta suele carecer de diferenciación real, eligió un camino distinto: excelencia técnica respaldada por marcas internacionales de prestigio y un equipo que domina tanto las tendencias estéticas como los requerimientos estructurales de cada obra.
Otro rasgo que destaca en su trayectoria es la capacidad de anticiparse. No espera a que el mercado pida innovación: la introduce. Ese enfoque se refleja en la incorporación de recubrimientos sostenibles, sistemas de fachada ventilada de alto desempeño y superficies diseñadas para resistir el paso del tiempo, seleccionadas bajo criterios estrictos de calidad y autenticidad. Cada producto responde a un propósito claro: elevar el valor arquitectónico de los espacios y dar a desarrolladores y profesionales del diseño la confianza de ejecutar sin dudas.
La modernización también se ve en su estructura operativa. Ha fortalecido mecanismos de control, estandarización y acompañamiento, garantizando que cada fase —desde la asesoría inicial hasta la instalación— cumpla con protocolos definidos para asegurar precisión, eficiencia y cumplimiento. Este nivel de rigurosidad la ha convertido en aliada estratégica para quienes buscan resultados sin margen de error.
ADECO representa hoy una plataforma integral donde convergen calidad, experiencia y evolución continua. Su crecimiento reafirma que la combinación de técnica, estética y responsabilidad corporativa no solo es posible, sino que constituye el camino más sólido para transformar proyectos en obras con identidad propia y durabilidad comprobada.







EL ARTE DE TEJER MEMORIAS
CON CASA EDEL
En el mundo del diseño, hay objetos que decoran y otros que cuentan historias. Andrea Carazo, fundadora de Casa Edel, ha elegido crear lo segundo: piezas textiles que no solo embellecen espacios, sino que evocan memorias, celebran las raíces y conectan con lo más íntimo del hogar. Desde Guatemala, Andrea ha construido una marca que honra la tradición con una mirada contemporánea, donde cada hilo lleva consigo un pedacito de historia. “Soy una persona curiosa, apasionada y soñadora”, se define. Esa combinación se refleja en Casa Edel, un estudio que diseña y produce accesorios para el hogar a través de procesos profundamente artesanales. Lo que comenzó como un sueño de infancia, entre pinceles, telas y tardes de manualidades, hoy es un proyecto vibrante que resuena dentro y fuera de Guatemala.
El trabajo de Andrea es un homenaje a Edelmira, su abuela y la musa detrás de la marca. Sus creaciones —cojines, manteles, servilletas, individuales— nacen de la memoria y de esos rituales cotidianos que nos conectan con quienes amamos. “Cada pieza tiene una historia. Desde la inspiración hasta la última puntada, todo es parte de una cadena de cuidado, intención y colaboración”, explica.
Su día a día está lleno de retos y aprendizajes constantes. Para Andrea, lo que más la motiva es saber que sus piezas habitan hogares en distintas partes del mundo, llevando consigo la calidez y la esencia de Guatemala. “Me inspira crear un legado textil y abrir nuevas puertas para el diseño artesanal desde una visión fresca y auténtica.”
El camino no ha sido sencillo. Emprender ha implicado sacrificios y momentos de incertidumbre, pero también la satisfacción de mantenerse fiel a su propósito. “He aprendido a hacer pausas, a desconectarme para volver a mí y continuar creando desde un lugar genuino”, comparte.
La visión de Andrea Carazo mira hacia un futuro donde Casa Edel siga creciendo, conquistando nuevos mercados internacionales y expandiéndose a nuevas disciplinas. Su deseo es ser recordada como una artista que supo honrar sus raíces mientras trazaba un camino para las generaciones que vienen.

@CASAEDEL


MADE IN GUATEMALA: 3 marcas que elevan el diseño local



TRANSFORMANDO EL MÁRMOL EN PIEZAS CON HISTORIA
En plena pandemia, en 2020, nació Estela: un proyecto que inició con tres hermanas y hoy reúne a cinco mujeres apasionadas por el diseño, la innovación y la vida en el hogar.
Lo que comenzó como el deseo de aprovechar piezas y materiales que no se estaban utilizando, se transformó en una marca que reimagina la piedra y la convierte en objetos decorativos únicos, pensados para acompañar la cotidianidad con belleza y funcionalidad.
Crear y consolidar Estela desde Guatemala ha sido, para sus fundadoras, una manera de demostrar el potencial del talento local. Cada producto es elaborado por artesanos guatemaltecos, quienes con su destreza transforman la piedra en piezas que destacan por su calidad, precisión y diseño. La marca se encuentra en una etapa de crecimiento y consolidación, construyendo una propuesta sólida y coherente a través de cada colección y cada colaboración.
La cultura guatemalteca esta presente en cada diseño: la colaboración con artesanos, la atención al detalle y la visión de celebrar la materia prima como protagonista son parte esencial de su identidad. Estela trabaja con distintos tipos de piedra, incluyendo materiales seleccionados de diferentes partes del mundo, elegidos por sus vetas, colores y carácter. Sus productos estrella —las Lazy Susan y los book easels— ya son piezas que conquistan por su utilidad, versatilidad y diseño atemporal.
Hoy, Estela se proyecta hacia el futuro con nuevas alianzas estratégicas y propuestas exclusivas, manteniendo siempre su esencia artesanal y su compromiso de transformar cada espacio en algo especial.
@ESTELA.GUATE



ayū nació en 2016, fundada por Emma Gutiérrez, con la visión de crear un espacio donde el diseño, la artesanía y el alma se encuentren. Detrás de la marca hay un equipo de seis mujeres comprometidas y un grupo de artesanos liderados por el maestro Vidal García en Antigua Guatemala, trabajando en alianza con Fundación BI y su programa Guate a Mano, dirigido por Silvia Moreira.
Crear desde Guatemala significa proyectar al mundo una identidad auténtica, que fusiona tradición e innovación. Cada pieza refleja historia, propósito y el deseo de posicionar al país como referente del diseño artesanal contemporáneo.
La esencia de Mayū está en la reinterpretación de técnicas ancestrales, transformadas en propuestas modernas que promueven orgullo,
desarrollo y continuidad cultural. Su fortaleza radica en la colaboración y la coherencia: diseñan con intención, autenticidad y sensibilidad. Hoy, impulsan laboratorios de formación artesanal y sueñan con un futuro donde la creatividad guatemalteca brille dentro y fuera del país.
Cada creación de Mayū es un recordatorio de que el arte puede transformar comunidades, preservar tradiciones y conectar almas a través de la belleza y el propósito.



En 2023 nació Okote Candles, un proyecto que desafió los caminos convencionales de sus fundadoras. Lo que inició como una búsqueda de innovación pronto se convirtió en un emprendimiento que encontró en las velas un medio para narrar historias desde Guatemala hacia el mundo.
La esencia de la marca está en su materia prima: roca volcánica* del volcán de Pacaya y arena volcánica del volcán de Fuego, fusionada con arcilla para dar vida a dos líneas principales. OKOTE, pensada para un público más tradicional, ofrece velas en vaso elaborado a mano con aromas de naranja, ciprés mar, maderas finas y cacao. LAVVA, en cambio, propone piezas minimalistas en roca volcánica sin aroma, creadas para quienes buscan una estética distinta y orgánica. Cada vela representa un fragmento tangible de la cultura guatemalteca: “es un pedacito del volcán
en sus manos”. Más allá de iluminar, integran a artesanos y proveedores locales en una cadena de valor que mantiene vivos oficios ancestrales.
El reto ha sido claro: que la sociedad valore lo hecho a mano. El aprendizaje, también: la resiliencia y la creatividad son la clave para crecer en un mercado competitivo. Hoy, OKOTE, con su icónico vaso cerámico de aroma a naranja, se ha convertido en el producto estrella y en septiembre de 2025 celebraron su primera exportación a Estados Unidos, un paso simbólico hacia nuevos horizontes.
Okote Candles no solo enciende espacios: enciende orgullo, identidad y memoria.




El nuevo statement del hogar: luz cálida, diseño preciso, cero humo. Fuego y Ambiente traduce la magia de reunirse alrededor de una llama en piezas contemporáneas


REDEFINIENDO LA ESTÉTICA DEL HOGAR
ay algo profundamente humano en reunirse alrededor del fuego. Desde los primeros hogares hasta los espacios contemporáneos, el fuego simboliza conexión y refugio. Esa esencia inspira a Fuego y Ambiente, una empresa guatemalteca nacida del deseo de encender momentos, llenar los hogares de calidez y transformar el fuego en una experiencia que une a las familias.
Tuvimos el privilegio de sentarnos a platicar con los fundadores del proyecto, quienes nos contaron que todo comenzó con la llegada de las primeras chimeneas eléctricas DIMPLEX al país, importadas desde Canadá. Lo que empezó como una curiosidad familiar se convirtió en una propuesta pionera: fuego sin humo, sin complicaciones, pero con la misma magia de siempre. Con el tiempo, la pasión se transformó en una empresa que combina innovación, estética y bienestar.
“Fuego y Ambiente nació de una pasión por llevar calidez a los hogares”, explican sus fundadores. En cada producto —desde chimeneas eléctricas hasta quemadores de gas o etanol— hay una intención clara: crear espacios que transmitan serenidad, diseño y confort.
En un mercado donde la estética importa tanto como la funcionalidad, Fuego y Ambiente redefine el diseño del fuego. No se trata solo de calefacción, sino de piezas que despiertan emociones. Ejemplo de ello son las chimeneas suspendidas FOCUS: esculturas que desafían la gravedad y convierten cualquier habitación en una galería viva.
Cada diseño busca equilibrar lo práctico y lo sensorial. “Diseñar es crear emociones. Es hacer que una pieza se sienta parte del hogar”, afirman las mentes detrás del proyecto. En esa filosofía radica su esencia: transformar el calor en un lenguaje visual que conecta tecnología y tradición.
El nuevo lujo está en cómo un espacio te hace sentir. Con líneas limpias y materiales nobles, los catálogos invitan a redescubrir el placer de estar en casa. “El calor del hogar debe ser también visual y emocional”.
Por ello, Fuego y Ambiente, como empresa especializada en soluciones de calefacción y diseño, ofrece marcas reconocidas en el mercado por su calidad y seguridad: quemadores lineales a gas y firepits que elevan la experiencia de reunión, confort y estética en exteriores e interiores, integrándose con precisión al estilo de cada proyecto. Y para quienes buscan un look más clásico, también cuentan con quemadores tipo chimeneas de leña, ideales para lograr ese diseño tradicional de chimenea que nunca pasa de moda.
Conscientes del impacto ambiental, Fuego y Ambiente lidera la transición hacia un fuego sostenible. Sus quemadores de etanol son una alternativa ecológica que ofrece una experiencia segura y sin emisiones. “El etanol es tan fácil de usar como el gas, pero más amable con la naturaleza”, explican.
La seguridad es parte esencial de su diseño: cada producto —ya sea eléctrico, a gas o de etanol— combina eficiencia con estética. “La belleza y la seguridad pueden convivir”, resumen.
Lo que realmente distingue a Fuego y Ambiente es su enfoque humano. Cada cliente es único, cada hogar tiene una historia. Su proceso de asesoría va más allá de lo técnico: es una conversación para descubrir el estilo de vida de quien busca transformar su espacio. “Nos gusta escuchar y acompañar hasta encontrar la pieza ideal”, dicen.
Más que vender productos, crean experiencias sensoriales que invitan a reconectar con el placer de habitar. Su misión es simple: hacer que cada rincón cobre vida, que cada llama despierte emociones.
Con los años, esta empresa se ha consolidado como un referente en diseño interior, combinando tecnología internacional con sensibilidad local. Su visión de futuro mantiene intacta su promesa original: innovar sin perder la esencia. “Soñamos con ser el lugar al que las personas recurran cuando piensan en calidez, tranquilidad y descanso”, comparten los fundadores.
Porque lo que realmente enciende Fuego y Ambiente no es solo el fuego, sino la emoción de vivir con propósito. En tiempos dominados por la prisa, este es un recuerdo que el verdadero lujo está en lo cotidiano: en el calor que reúne y en los espacios donde uno simplemente quiere quedarse.

@FUEGO_AMBIENTE
10 CALLE 2-63 Z10 4953 6858


l amor propio a veces comienza con un acto de reconciliación. Así nació Miss Curly, una marca guatemalteca que honra la autenticidad y la belleza natural del cabello rizado. Su fundadora, quien por años intentó esconder sus rizos bajo la plancha, decidió en 2014 aceptar su textura natural y aprender a cuidarla. Lo que comenzó como un proceso personal, pronto se convirtió en inspiración para muchas mujeres que buscaban guía y apoyo en el mismo camino.
En 2020, ese sueño tomó forma con la creación de Miss Curly, un proyecto respaldado por uno de los laboratorios más reconocidos de Guatemala y un equipo comprometido con la excelencia, la ciencia y la pasión por los rizos. Detrás de la marca hay una historia de fe, familia y determinación, guiada por la convicción de que cada rizo cuenta una historia única. Cada producto de Miss Curly nace con propósito: promover el amor propio, la autenticidad y el respeto por la diversidad. La marca se diferencia por haber sido creada desde la experiencia real de una mujer rizada que entiende las necesidades de su comunidad. Su compromiso se refleja no solo en la calidad de sus fórmulas —libres de sulfatos, parabenos, siliconas y alcoholes secantes—, sino también en su enfoque consciente y sostenible.
Entre sus productos estrella destacan la crema para peinar de avena y miel y las mascarillas intensivas, favoritas de quienes buscan rizos definidos, hidratados y llenos de vida. Además, la marca ha construido una comunidad sólida basada en educación, acompañamiento y representación.
Más que una línea de productos, Miss Curly es un movimiento que celebra la identidad natural, rompe estigmas y transforma la forma en que se percibe el cabello rizado. Con nuevas alianzas y la mirada puesta en la expansión internacional, su mensaje sigue claro: amar tu cabello es también una forma de amarte a ti misma. Por ello, para Miss Curly, cada rizo es un recordatorio de fuerza, herencia y autenticidad; una expresión viva de amor propio y libertad.






Antes de que el color fuera tendencia, fue poder. Y antes de que existieran los tonos “de temporada”, el cabello ya se intervenía como símbolo: en Egipto con henna, en Grecia y Roma con dorados y en la Edad Media con fórmulas botánicas que desafiaban la norma. En Vant, esa historia no se queda en el pasado: se traduce en diagnóstico preciso, técnica y respeto por la fibra para que cada tono se vea intencional, actual y bien hecho.
La línea de tiempo del tinte es, en realidad, una línea de deseo.
Hace más de 3,000 años, en Egipto, reinas y faraones usaban henna para cubrir canas y lograr tonos rojizos: el color era un símbolo de autoridad. Siglos después, en Roma y Grecia (500 a. C.), el rubio se volvió ideal y se buscaba con manzanilla, cal e incluso polvo de oro para iluminar el cabello. Y en la Edad Media, aunque la iglesia miraba mal el cambio de imagen, las mujeres seguían tiñéndose con salvia y corteza de nogal para conseguir castaños profundos.
Luego llegó el punto de no retorno: la ciencia. En 1863, William Perkins describe la PPD, ingrediente clave de los tintes permanentes. En 1907, Eugène Schueller crea Auréole, considerado el primer tinte seguro; y de ahí nace L’Oréal y el tinte moderno tal como lo entendemos. De pronto, el color dejó de depender de recetas y empezó a depender de algo más fino: criterio, técnica y cuidado de la fibra.
Ahí es donde Vant se vuelve relevante: su equipo de especialistas en color construye el tono desde el diagnóstico —base natural, subtono y estado de la fibra— para llegar a un resultado realista e impecable. En sus manos, un rubio no se mide por qué tan claro queda, sino por su luminosidad; y un castaño elegante no se trata de oscurecer, sino de sumar profundidad. Por eso sus servicios de color se enfocan en técnicas que aportan dimensión y pulido —como balayage y rubios trabajados por secciones—, además de matización para afinar el reflejo y correcciones para limpiar contrastes o manchas sin perder la salud del cabello.
“Hoy,
el color es arte y tu cabello, el lienzo.”
La diferencia está en quién sostiene la brocha. En Vant, el color no se decide por impulso: se construye con conocimiento y con respeto por la fibra. Porque al final, teñirse sigue siendo lo mismo que en Egipto, Grecia o Roma: una forma de presencia. Y cuando está bien hecho, se nota en una sola cosa: cómo te ves —y cómo te sientes— al mirarte.



FOTOGRAFÍA Javier Asturias MAQUILLAJE Mónica Niederheitmann LOCACIÓN Clio's Restaurante
El interés por la cocina de Olivia de la Fuente puede rastrearse hasta la casa de su abuela, un espacio donde los aromas, la hospitalidad y la magia de crear se entrelazaban de forma natural. Fue allí donde descubrió que cocinar no era simplemente preparar alimentos, sino transformar materias primas en experiencias capaces de reunir a las personas y crear recuerdos. Su abuela, una gran anfitriona, le inculcó el arte de servir bien y el valor de compartir, una enseñanza que marcó su forma de entender la gastronomía.
OLIVIA DE LA FUENTE
EL ARTE DE CREAR, SERVIR Y CONSTRUIR UN LEGADO
Desde muy joven, Olivia supo que la cocina sería su camino. No solo por el placer de crear, sino por la posibilidad de ofrecer algo propio a los demás. La cocina se convirtió en una poderosa conexión entre varias generaciones y en un espacio donde podía expresar creatividad, sensibilidad y vocación de servicio.
Al graduarse del colegio, viajó al noreste de Estados
Unidos para estudiar para Chef Ejecutivo en Artes Culinarias y Negocios Gastronómicos en la Universidad de Newberry, en Boston, Massachusetts. Allí recibió una formación integral que le permitió comprender la cocina desde una perspectiva profesional y empresarial. Al finalizar sus estudios, trabajó en el emblemático restaurante Top of the Hub, donde enfrentó los desafíos reales de la alta gastronomía y aprendió la disciplina, precisión y exigencia que caracterizan a las grandes cocinas del mundo.
De regreso en Guatemala emprendió su primer negocio de catering Este proyecto no solo le permitió darse a conocer en el mercado, sino que también se convirtió en el punto de partida de una historia familiar. Su hermano Roberto, aún estudiante de bachillerato, comenzó a acompañarla en largas jornadas de trabajo y, al igual que ella años atrás con su abuela, descubrió que la cocina también sería su vocación.
Poco tiempo después, Olivia se casó y se mudó con su esposo a una hacienda cafetalera. En ese entorno encontró una nueva inspiración, desarrollando los platos que servirían como base para lo que más tarde sería el primer menú del restaurante Clio’s. En esta etapa nacieron sus tres hijos, un período que, aunque implicó una pausa profesional, le permitió soñar, planificar y madurar una visión más amplia de su futuro gastronómico.
Cuando sus hijos alcanzaron la edad para iniciar sus estudios, Olivia regresó a la ciudad lista para retomar su proyecto de vida. Para entonces, Roberto había completado su formación culinaria en el extranjero y trabajaba en un restaurante en Boston. Decidió regresar a Guatemala para emprender un proyecto propio y compartió esa decisión con su hermana,
quien se sumó sin dudarlo. Juntos comenzaron a dar forma a Clio’s, un restaurante clásico francés que buscaba elevar el nivel de la oferta gastronómica local. Las primeras creaciones nacieron en la cocina de la casa de Olivia y ambos combinaron su formación internacional con una visión clara de excelencia. Clio’s pronto se convirtió en una experiencia que transportaba a sus clientes a Francia, con platillos refinados, técnicas cuidadas y una propuesta inédita en el mercado guatemalteco.
La exigencia que definía a Olivia siempre fue autoimpuesta. Su estándar no estaba marcado por la competencia, sino por una convicción profunda de que cada detalle debía ser impecable. Incluso sus viajes familiares se transformaban en excursiones culinarias, en las que compartía con los suyos su pasión por descubrir sabores, técnicas y culturas gastronómicas.
En ese proceso, Roberto se casó con Tatiana Avilés, quien se integró de inmediato al proyecto y se convirtió en una pieza clave del éxito de Clio’s. Tatiana aportó una sensibilidad especial por la hospitalidad y el servicio, elevando la experiencia del cliente y consolidando la identidad del grupo.
Hoy en día, cuando mira hacia atrás reconoce que perseverar en su deseo por trabajar ha valido completamente la pena. Sus hijos, que ya han terminado la universidad, le han expresado su admiración por lo duro que ha trabajó por llevar a cabo su sueño. La perseverancia y la innovación constante han sido ingredientes clave, ambas guiadas por la confianza de Olivia en su pasión. La complicidad que tiene con su hermano le permite notar que ambos comparten la misma inquietud creativa y gracias a esta han logrado darle varios giros al negocio, tomando en cuenta lo que está sucediendo en el mundo, que está



siempre cambiando como todos nosotros. Quizá parte del éxito de Clio’s también puede atribuirse a la versatilidad que los hermanos han tenido para desenvolverse en todas las diversas áreas que son necesarias para hacer funcionar el negocio, siempre involucrándose y participando de manera horizontal en todas las áreas.
Actualmente, el trabajo de Olivia se ha expandido también a la producción de ideas que tengan que ver con la renovación de los espacios, de la creación de menús, de las recetas, de los servicios e incluso de la creación del contenido para las redes de Clio’s. Olivia se ha convertido en la encargada de visualizar los modelos de negocio. Esto ha implicado nuevos retos grandes que pueden resultar exhaustivos. De hecho, amigas cercanas le han preguntado por qué sigue haciendo más proyectos o por qué no baja la guardia un poco. Ante estas opiniones, Olivia —y también Roberto— piensa que es porque su trabajo no es una obligación o un motivo de pesadez, más bien, es aquello en lo que encuentra alegría. Por más complicado que pueda ser su rol, Clio’s es un sueño que sigue en proceso y que Olivia sigue cultivando para materializarlo en nuevos lugares. La herencia culinaria también floreció en la siguiente generación. Isabel, la hija menor de Olivia, decidió desde temprana edad seguir los pasos de su madre y su tío. Se formó en el Institute of Culinary Education en Nueva York y trabajando en el restaurante Daniel con el chef Daniel Boulud. Más adelante trabajó en Bachour,

en Miami, bajo la guía del chef Antonio Bachour y, más tarde, obtuvo un Máster en Repostería en el Basque Culinary Center de San Sebastián. Al graduarse, logró una plaza en el restaurante Lasarte de tres estrellas Michelin en Barcelona, trabajando con los chefs Martín Berasategui y Xavi Donnay.
Olivia también habla de una herencia de pasión. Una parte muy importante en todo este camino ha sido su esposo, que desde el primer día la apoyó, involucrándose de modos diversos para que pudiera lograr su sueño. Por ejemplo, al ser un apasionado de los vinos, se encargó de realizar la carta de vinos. La dinámica familiar ha sido una oportunidad para que todos aprendan de sabores, de comida, de ideas y de restaurantes. Esto ha alimentado mucho más el amor de Olivia por las posibilidades experimentales que tiene la comida y ha hecho crecer su búsqueda de inspiración. Esta es la herencia de pasión que, incluso sin querer, se ha ido transmitiendo a los diferentes miembros de su familia.
Hoy, Olivia, Roberto, Tatiana e Isabel convergen en el Grupo Culinario Clio’s, una empresa gastronómica consolidada que opera cuatro restaurantes, cuatro tiendas gourmet, un sólido servicio de catering y una de las propuestas más reconocidas en bodas y eventos a gran escala del país. En esta sinergia, cada uno aporta una pieza esencial: Olivia pone la creatividad y la estructura; Roberto lidera la empresarialidad

y la ejecución; Tatiana define la hospitalidad y el servicio; e Isabel aporta la vanguardia y la precisión dulce.
El mundo amplio de la cocina es una invitación a atender a otros modos de vida que nos nutren y nos hacen... y nosotros a ellos. Se trata de encontrar formas de cocinar con ingredientes que están cerca de nosotros y a los que hay que prestar atención para descubrir formas de relacionarse con estos de maneras distintas. Partiendo de una actitud de asombro, Olivia ha llegado a ver de otro modo vegetales, frutas y granos que podríamos considerar comunes o sencillos. Se trata de prestar atención a la manera en que un ingrediente se entrelaza con el lugar de donde viene y los impactos que tiene para quienes se ven afectados por él. Un ejemplo de ello es la manera en que los higos llegaron a convertirse en uno de los productos estrella dentro de La Tienda de Clio’s. Encontrar el higo que comprarían y quién podía venderlo fue una cuestión de gran importancia para Olivia y Roberto. Ambos realizaron una investigación para entender primero cómo es que existía el higo en Guatemala y por qué. En medio de esta búsqueda, encontraron a un señor que lo cultivaba como parte de una herencia que venía desde hacía tres generaciones atrás. Su abuelo había sembrado los árboles de higo y luego sus padres, hasta llegar a él. La historia que escucharon de este hombre fue el factor definitivo para que decidieran comprarle y, desde entonces, mantienen este vínculo que, más que ser una transacción comercial, se ha convertido en la participación de una relación mucho más amplia que involucra la historia de aquella familia. Este también es el caso de la miel que se emplea en la tienda, ya que proviene de una comunidad conformada por familias que se ven beneficiadas por la compra.
Lo que comenzó en la cocina de una abuela hoy es un grupo culinario con identidad propia y proyección internacional. Pero la clave más profunda de su éxito no está solo en sus restaurantes, tiendas o eventos, sino en su gente. En Clio’s, cada miembro del equipo es parte de una gran familia que comparte la pasión por la comida y por el servir, una visión común de excelencia y una ética profesional inquebrantable. Esa cultura es lo que permite que cada experiencia Clio’s sea auténtica, cálida y memorable, y es lo que asegura que este legado continúe creciendo, generación tras generación.

DE PENSAR EN ALGO NUEVO, PERO SU MOTOR ES LA PASIÓN
QUE LA MUEVE. “NO NECESITO QUE ALGUIEN RECONOZCA LO QUE ESTOY HACIENDO
PORQUE SOY TAN APASIONADA
POR LO QUE HAGO QUE NO


convirtiendo el cambio en oportunidad
En un año, una mudanza se volvió realidad. Desde que dejó Honduras para tomar la dirección general de PedidosYa Guatemala, Paola Sevilla convirtió el cambio en método, entendiendo el mercado desde adentro, reforzando la cultura y sosteniendo resultados en una operación que respira en tiempo real.
La misión hoy es: “Hacer más grande la industria del delivery en Guatemala”. Así sintetiza su rol. Paola se divide entre operaciones, marketing, ventas, finanzas y logística, con un doble pulso: pertenecer a la empresa de delivery más grande de Latinoamérica y vivir una cultura corporativa que se practica día a día. La oficina, dice, está brandeada con los valores que constantemente inspiran y motivan, no solo a ella, sino a cada persona que forma parte del equipo. No es decoración, es un recordatorio diario.
En marzo, durante el relanzamiento de "Valores", Paola fue referente del valor “Subimos la vara”. Paola lo encarna con una claridad simple: desafiando el status quo Mudarse a un nuevo país fue para ella, un ejercicio práctico de ese valor: salir de la zona de confort para aprender rápido, liderar, influir y decidir.
En la región, es una de las mujeres líderes en PedidosYa. “Es una gran responsabilidad”, admite. También un espejo: recibe mensajes de mujeres que celebran verla liderar. No se alimenta de la mirada externa, pero la reconoce como un combustible para ser una líder. Cuando se detiene y mira a su alrededor, entiende el alcance y el impacto que genera en el ecosistema de PedidosYa Guatemala.
Liderar es conocer. Su primer movimiento en Guatemala fue viajar al interior del país donde la compañía opera en 16 ciudades, conociendo hábitos de comportamiento, costumbres y oportunidades de negocio. Visitar el interior, conocer lugares, comer local, hablar con las personas y conocer los ritmos de demanda le dio contexto para accionar: qué mueve los pedidos, cómo opera la competencia, qué importa en cada plaza.
“Somos muy locales”, dice. La cultura corporativa lo exige y lo habilita, con programas que fomentan transferir aprendizaje entre países.
No romantiza el esfuerzo. Nunca ha pensado en “tirar la toalla”; todo lo contrario: el reto y la dificultad es lo que la impulsa a seguir adelante. Su reto propio es encontrar el punto medio con la exigencia para no perder el goce. La motivación de Paola se llama familia: sus papás, su hermano, un sobrino y un perrito que se quedó en Honduras son su centro.
A pesar de su vida agitada, ha encontrado una estructura para el caos. En un negocio que cambia a cada hora, su ancla es la rutina. El día le pertenece a la empresa; la mañana es el tiempo que dedica a sí misma, juega tenis y cuida un círculo sano de amistades.
Ingeniera industrial, soñó con trabajar en HSBC y alzó la mano cuando se abrió el proyecto. Durante la transición a Davivienda, pasó por riesgos, banca de empresa y business intelligence
La nombraron gerente muy joven, a los 23 años. Luego vino Banco Azteca y finalmente PedidosYa. En la banca se destacó por ser mujer y joven pero en su camino profesional encontró personas que evaluaron sus habilidades, un mentor que la orientó y un consejo paterno: “Esta es la etapa de aprender: apréndelo todo”
Su consejo para otras mujeres se reduce en tres palabras: constancia, paciencia y confianza. No se pueden controlar la
discriminación ni las miradas ajenas, pero sí la conducta y la autoconfianza. La proyección empieza adentro.
Paola Sevilla no persigue el reflector, construye su camino. Al subir la vara, desafía el status quo con disciplina y apegada a los valores de la empresa, convierte el cambio en oportunidad






Desde la elección de la vajilla hasta el último detalle floral, cada elemento cuenta una historia y refleja el estilo de quien recibe. Te presentamos las marcas guatemaltecas que están elevando el concepto con propuestas únicas.

Con Mabel y Andrea, las fundadoras de Tupé
En tiempos donde lo cotidiano reclama más intención, dos mujeres decidieron sumar diseño a los momentos compartidos. Mabel y Andrea, amigas y creativas, fundaron Tupé, marca guatemalteca que entiende la mesa como lienzo para celebrar lo esencial: estar juntos. Entre texturas, colores y memorias nace cada pieza, pensada para vestir espacios y provocar emociones.
Tupé floreció durante la pandemia, cuando aprendimos a valorar los rituales del hogar. Mabel, diseñadora gráfica con ojo estético y amor por el detalle, y Andrea, diseñadora industrial con sensibilidad y pasión escénica, compartían un sueño: transformar lo ordinario en significativo. Juntas imaginaron una mesa que no solo se decora, sino que se vive. Bajaplatos con fundas de tela itercambiables, caminos de mesa, servilletas, servilleteros e individuales, elaborados con textiles seleccionados, invitan a redescubrir la emoción de reunirse.
Pero Tupé es más que diseño: es vínculo emocional. Cada colección conecta con la sensibilidad de quien la elige, acompañan-

do celebraciones familiares, cenas íntimas o desayunos. Entre sus creaciones destaca una edición anual que rinde homenaje a la cultura guatemalteca, un diseño con identidad propia.
Hoy, Tupé es una invitación a volver a la mesa, vivir con detalle y reconectar con lo esencial. Con propósito claro, Mabel y Andrea crean desde la amistad, la pasión y la belleza de lo simple. Porque el arte de poner la mesa es también el arte de compartir amor.











La propuesta de Yanina y Gabriela Molina en decoración de mesas
Detrás de una mesa exquisita hay buen gusto, atención al detalle y pasión por crear experiencias memorables. Así trabajan Yanina y Gabriela, madre e hija fundadoras de Yanina & Gabriela Molina Events, quienes desde hace más de una década transforman celebraciones íntimas en momentos inolvidables.
Su historia inició de forma natural, vistiendo la mesa familiar en cada ocasión especial. Ese amor por los detalles las llevó a profesionalizar su talento, creando un sello de elegancia, minimalismo y sofisticación. Su estilo cuida la estética sin perder funcionalidad, respetando etiqueta y protocolo con una visión moderna.
Cada evento comienza con una cita personalizada para conocer gustos, estilo de vida y aspiraciones del cliente. Este acompañamiento cercano permite crear montajes auténticos y significativos, especialmente en eventos boutique —bautizos, comuniones, cenas, bridal showers o cumpleaños elegantes— donde pueden lucirse con detalles únicos y toques emocionales.
Su proceso creativo incluye montar mesas de prueba, combinar colores, ajustar flores y elaborar moodboards que integran vajilla

y mobiliario. Disfrutan tanto de clientes que delegan como de quienes se involucran activamente, y han forjado relaciones duraderas con muchos de ellos.
Aunque siguen tendencias —vajillas únicas, colores inusuales, detalles artesanales—, apuestan por la elegancia atemporal y seleccionan con ojo experto piezas locales o importadas que eleven el resultado. Además, comparten su conocimiento en talleres especializados, enseñando a cuidar cada detalle de un evento. Con Yanina y Gabriela, cada mesa es una experiencia sensorial y emocional, donde estética, calidez y hospitalidad se unen. Porque para ellas, ninguna celebración es pequeña cuando se hace con intención y corazón.
@GABRIELAMOLINA.M @YANINAMOLINA







Con Liza Polanco la creadora de The Flower Room
Hay oficios que nacen de la habilidad, y otros de la sensibilidad. Así es el trabajo de Liza Polanco, creadora de The Flower Room, donde las flores no solo decoran: cuentan historias, transmiten emociones y convierten instantes en recuerdos. Con un estilo auténtico y un toque personal en cada detalle, Liza logra que sus arreglos y mesas sean gestos llenos de intención.
Esposa, madre, hermana y amiga, se define también como creativa, social, leal y sensible. Desde sus inicios encontró en el arte floral y la ambientación de eventos pequeños una vía para transmitir emociones genuinas. “Lo que más me motiva es ver la expresión de las personas al recibir un arreglo o al ver sus mesas montadas. "Saber que, a través de mi trabajo, logran expresar amor y alegría es invaluable”, comparte.

Entre flores frescas y mesas cuidadas, Liza equilibra su vida con momentos de serenidad: tejer, leer, cocinar y hacer pilates. The Flower Room nació casi por insistencia de amigas y familiares a quienes les gustaba su creatividad y la forma de montar sus mesas. “Un Día de la Madre en 2018 decidí tirarme al agua y probar. Creé arreglos especiales, de esos que yo misma querría regalar”, recuerda.
Cada pieza es única: desde bases reutilizables como canastos o cajas, hasta mesas personalizadas que invitan a celebrar. Su motor es su familia, inspiración y razón para seguir sorprendiendo.


El sueño continúa: nuevos proyectos, expansión de su marca y el firme compromiso de hacer sentir a cada persona importante y vista. “Le doy gracias a Dios por haberme dado el don de poder trabajar y crear a través de las flores, es un gran regalo”, concluye. @THEFLOWERROOM.GT







Con Adriana Godoy
En el mundo del table setting , cada detalle cuenta, y los servilleteros creados por Adriana Godoy son prueba de ello. Con más de 2,000 estilos desarrollados, sus piezas se adaptan a todo tipo de ocasión: desde montajes formales y elegantes hasta mesas cotidianas con un toque especial. Cada diseño es elaborado en colaboración con mujeres artesanas de San Juan Sacatepéquez, quienes aportan técnicas tradicionales y una calidad artesanal que convierte cada pieza en única.
Su propuesta destaca por la personalización: colores, materiales y acabados pensados para armonizar con la vajilla, la mantelería y el estilo de la mesa. Así, los servilleteros no son solo un complemento, sino un elemento que eleva la experiencia, conectando estética y funcionalidad.
La marca ha logrado posicionarse como un recurso para quienes buscan vestir su mesa con intención, aportando coherencia y carácter a cada montaje. Ya sea para un evento boutique, una celebración familiar

o un desayuno especial, las creaciones de Adriana permiten integrar texturas, formas y tonalidades que suman al concepto general del table setting.
Además de su valor estético, cada pieza lleva implícito un impacto social: el trabajo artesanal genera oportunidades para mujeres emprendedoras, preserva saberes tradicionales y fomenta la producción responsable.
Hoy, Adriana combina su labor empresarial con su carrera como auditora, demostrando que la precisión y la creatividad pueden coexistir. Su visión a futuro es expandir su marca a nivel internacional, llevando su arte de la mesa a nuevas audiencias y reafirmando que, con los elementos correctos, una mesa bien puesta puede convertirse en una verdadera obra de arte.














CHEF PAMELA FONSECA
El vínculo de la Chef Pamela Fonseca con la cocina nació en casa, en un espacio íntimo y familiar: la cocina de su mamá. Fue ahí, a través de las recetas de su familia, donde descubrió la magia de cocinar y la capacidad de transformar ingredientes simples en algo especial. Entre aromas, preparaciones compartidas y momentos cotidianos, comprendió que la cocina tiene el poder de unir, de emocionar y de crear recuerdos que perduran.
Esa experiencia marcó el inicio de su camino profesional. Mucho antes de pensar en escuelas o técnicas formales, la Chef Pamela Fonseca ya comprendía el valor de los ingredientes y su capacidad para transformarse en algo extraordinario. Cocinar era observar cómo cada elemento cobraba vida, aprender de los sabores y buscar siempre la mejor forma de resaltar su esencia, para crear preparaciones que conectaran y dejaran huella.
Su formación profesional fue clave para consolidar su estilo. La Chef Pamela Fonseca obtuvo el Diplôme de Pâtisserie en Le Cordon Bleu Canadá, y posteriormente amplió su visión con estudios en Culinary Management en Le Cordon Bleu Londres y Panadería en Le Cordon Bleu París. Esta preparación le permitió profundizar en la pastelería clásica francesa y comprenderla no solo desde la técnica, sino también desde la gestión y la estructura que sostienen una cocina profesional.
Al regresar de sus estudios, redescubrió recetas antiguas que han definido la historia de la pastelería. Preparaciones precisas, elegantes y atemporales se convirtieron en la base de su trabajo, referencias que la Chef Pamela Fonseca adapta con sensibilidad


y una mirada contemporánea, sin perder la esencia de lo clásico.
Para la Chef Pamela Fonseca, la cocina es un espacio de creación constante. Entiende el desarrollo de platos y recetas como una búsqueda por ofrecer propuestas distintas a las que ya existen en el mercado, siempre partiendo de las bases sólidas de la pastelería francesa. Cada creación nace del respeto por lo clásico y se transforma con una visión personal, pensada para sorprender con equilibrio. En este proceso, el cliente ocupa un lugar central: cada postre está diseñado como una experiencia, cuidando sabores, texturas y detalles para que quien lo deguste no solo pruebe un producto, sino viva un momento memorable.

Para Pamela, la creatividad es emoción en acción. Cocina con técnica, sí, pero sobre todo con alma.
La creatividad, para la Chef Pamela Fonseca, es emoción en acción. Cocina con técnica, pero sobre todo con intención. Sus postres —su sello personal— reflejan ese balance entre precisión y sensibilidad. Cada uno guarda una historia, una sensación, una conexión directa con la tradición reinterpretada desde el presente.
A las mujeres que sueñan con una carrera en la cocina, la Chef Pamela Fonseca les deja un mensaje claro: confiar en sí mismas, prepararse con pasión, rodearse de personas que sumen y no dejar de insistir. Porque la cocina recompensa a quienes perseveran, a quienes aprenden del error y a quienes siguen escuchando esa voz interior que las impulsa a crear.
COFFEE VISIONARIES

Detrás de cada taza memorable hay decisiones: de suelo, de tiempo, de manos expertas. Aquí celebramos a las mujeres que sostienen y transforman el café desde distintas ramas: producción, proyectos y espacios que ya son referencia.

EL LEGADO QUE GERMINÓ EN MANOS DE MUJERES
ay historias que nacen en silencio, lejos de reflectores, pero que transforman el rumbo de una familia y de una industria. La historia de La Ramita Delcafé es una de ellas. Una empresa con más de 40 años en el mercado, fundada sobre la fe, la disciplina y el respeto por el trabajo bien hecho; pero también una marca que encontró su verdadera forma cuando cuatro mujeres decidieron convertir aquel sueño paternal en un proyecto moderno, sólido y visionario.
Desde su origen, La Ramita Delcafé estuvo marcada por la determinación de Don Nestor y su esposa que, con voluntad inquebrantable, empacaba cada bolsa a mano. Ese gesto sencillo se convirtió en la enseñanza más profunda para sus cinco hijas: la calidad no es negociable, y honrar a Dios se manifiesta también en la excelencia del oficio. Con esa brújula, cuatro de ellas crecieron conectadas al café, al esfuerzo diario y a la convicción de que un legado se protege trabajando, aprendiendo y evolucionando.

Cuando llegó el momento de asumir responsabilidades dentro del negocio familiar, Julie, Andrea, Lorena y Rocío eligieron un rol según sus dones y fortalezas. Así comenzó una nueva etapa para la empresa: una transición liderada por mujeres que no buscaban reemplazar el camino construido, sino ampliarlo. La modernización de procesos, la industrialización, la diversificación de productos y la expansión comercial surgieron como pasos naturales dentro de una visión compartida. Lo que empezó con manos empacando café se convirtió en una operación que integra estrategia, identidad visual, gestión empresarial y una lectura sensible del mercado guatemalteco.


Uno de los elementos más distintivos de La Ramita Delcafé es la perspectiva femenina que atraviesa toda la cadena productiva.



Lejos de limitarse a un rol administrativo, las hermanas han hecho de la observación minuciosa, la escucha activa y la intuición estratégica herramientas fundamentales de trabajo. Para ellas, el café es un lenguaje: comunica valores, despierta memorias y fortalece la conexión con las raíces.
Su liderazgo femenino también ha resonado en la industria. Aunque el café ha sido históricamente un sector dominado por hombres, ellas han demostrado que la autoridad nace de la capacidad, la constancia y la inteligencia emocional. Su mayor reto no ha sido abrirse espacio entre productores, proveedores o distribuidores; el verdadero desafío ha sido equilibrar su maternidad con su vida empresarial. Ese balance delicado, que exige claridad y disciplina, ha terminado convirtiéndose en una de las principales fuentes de inspiración para otras mujeres que aspiran a ser madres sin perder sus metas profesionales.
La Ramita Delcafé ha implementado incentivos internos que fomentan el crecimiento de mujeres en áreas técnicas, administrativas y operativas. No se trata solo de abrir un puesto, sino de crear un entorno donde las mujeres puedan desarrollar liderazgo sin renunciar a su bienestar ni a sus responsabilidades familiares. Esta filosofía ha permitido cultivar un equipo comprometido, con sentido de pertenencia y capaz de sostener la excelencia que identifica a la marca.
En los últimos años, la empresa también ha impulsado proyectos que amplían su alcance. Entre ellos destaca la creación de Porfirio del Águila, una línea dedicada a cafés de especialidad que busca conquistar nichos más técnicos y un consumidor que valora particularmente el origen y la trazabilidad. Con esta expansión, La Ramita demuestra que el respeto por la tradición puede convivir con la innovación, siempre que ambas respondan a un propósito claro: honrar la historia familiar elevando la calidad del café guatemalteco.
El futuro de la marca se construye con la misma esencia que definió su inicio: trabajo constante, fe profunda y un compromiso genuino con Guatemala. Las hermanas imaginan un panorama donde cada vez más mujeres participen en la producción, comercialización y dirección del café, aportando su visión y transformando el sector desde dentro. Su mayor deseo es que La Ramita sea un símbolo de constancia, excelencia y calidad; un recordatorio de que los sueños familiares pueden convertirse en empresas capaces de trascender generaciones.
Hoy, La Ramita Delcafé no es solo un negocio: es la prueba de que un legado puede florecer cuando se sostiene con amor, disciplina y liderazgo femenino.







n el corazón de Petén, donde la calidez humana se mezcla con el verde profundo de la selva, nació una historia escrita con aroma a café. Café Alioli no es simplemente un negocio más, sino un sueño compartido entre hermanas que encontraron en esta bebida una forma de unir cultura, sabor y comunidad. Desde sus primeros días, el proyecto buscó crear un espacio donde la autenticidad se sintiera en cada detalle y donde cada taza contara una historia.


“Queríamos que las personas del área central de Petén experimentaran el café guatemalteco de especialidad en un ambiente diferente, cálido y sincero”, explican sus creadoras. Así, Alioli se convirtió en ese punto de encuentro entre lo tradicional y lo contemporáneo, entre la esencia del café nacional y la sensibilidad de un emprendimiento guiado por mujeres.
Su filosofía es simple: calidad, autenticidad y calidez. En cada bebida se percibe el amor como ingrediente esencial; en cada gesto, una atención genuina. No se trata solo de preparar café, sino de compartir una forma de vida. En un mundo que tiende hacia lo rápido, Alioli apuesta por la cercanía y la conexión humana. Cada cliente es recibido por ellas mismas, reconocido, recordado y atendido con la naturalidad de quien llega a casa. Pero Alioli también representa una declaración de principios. En una industria históricamente dominada por hombres, sus creadoras han



demostrado que el liderazgo femenino puede transformar la cadena de valor del café. Las mujeres, dicen, están presentes en cada etapa: en la cosecha, en el tueste, en la cata, en la venta y en la dirección de empresas que redefinen el futuro del sector. “Apoyar y visibilizar ese trabajo no solo mejora la calidad del café, también impacta a comunidades enteras”, afirman.
Una de las mayores dificultades que Alioli ha enfrentado fue introducir la cultura del café de especialidad en una región donde, aunque el café se consumía a diario, no existía el hábito de disfrutarlo como experiencia. Tampoco existía un lugar climatizado ni un concepto que invitara a quedarse, conversar y saborear el momento. “Tuvimos que demostrar que las mujeres jóvenes también podemos liderar con excelencia, sin perder sensibilidad ni visión”, cuentan.
El mensaje que transmiten a otras mujeres es claro: el liderazgo femenino no necesita permiso, solo propósito. “Crean en su visión, en su talento y en el poder de sus ideas genuinas. Ser mujer no es una limitación, es una fortaleza. Aportamos sensibilidad, creatividad y resiliencia”, sostienen con convicción.
Hoy, Café Alioli es sinónimo de dedicación, consistencia y hospitalidad. Su propuesta combina bebidas de alta calidad con postres artesanales, espacios diseñados con intención y un servicio que transforma simples visitas en recuerdos. Su diferencial no está en la sofisticación, sino en que cada detalle —desde la música hasta el trato personalizado— forma parte de una narrativa coherente donde el cliente es parte de la historia. Esa misma sensibilidad las ha llevado a innovar. Actualmente, la marca trabaja en la creación de su Alioli Coffee Club, un programa de fidelidad pensado para fortalecer su comunidad y ofrecer beneficios exclusivos a sus miembros. Además, experimentan con nuevas bebidas de temporada y productos que expanden su propuesta más allá de la cafetería.
Para las fundadoras, el café es mucho más que una bebida. Es identidad, cultura y símbolo de unión. “El café une generaciones, regiones y tradiciones. Es una manera de compartir lo mejor de Guatemala con el mundo”, expresan. Por eso, cada taza servida en Alioli busca exaltar el valor del producto nacional y recordar que el café guatemalteco no solo se exporta: también se vive, se celebra y se comparte.
Café Alioli es, en esencia, un manifiesto servido en taza: una demostración de que la pasión, el trabajo constante y la autenticidad pueden transformar una ciudad, una industria y una comunidad entera. En cada sorbo se percibe una promesa: la de seguir construyendo espacios donde la calidad y el amor sean el lenguaje común.

@ALIOLIGT





DESDE LA PARCELA
HASTA LA CIMA


ay quienes se acercan al café como negocio; otros, como herencia. Cristy Guirola lo abrazó como un llamado. Su entrada al sector no nació de tendencias, sino de la convicción de que Guatemala tiene un potencial inagotable y de que ella podía aportar una perspectiva auténtica, con propósito.
Desde el inicio entendió algo clave: para dignificar el café guatemalteco no basta con exportarlo; hay que narrarlo bien. Por eso fundó en el 2016 TerraNegra Coffee Imports en Oregon, Estados Unidos, sobre tres pilares: trazabilidad, relaciones éticas con productores y un estándar de calidad que no se negocia por volumen. En una industria rica en talento y tradición, Cristy ha buscado sumar y aprender, honrando a quien cultiva y a quien consume.

Con los años, esa visión se volvió también oficio: su formación como chef repostera graduada en el 2022, se unió a su recorrido en café, y de esa mezcla nació Parcela. La visión creció con Artesanos Box y culminó en Parcela Coffee & Bistro, donde convergen origen, gastronomía, arte y comunidad. Parcela no es solo un bistró: es un manifiesto que demuestra que el café guatemalteco puede servirse con excelencia global sin perder sus raíces. En 2025, Parcela fue reconocido en The Best Coffee Shops de Guatemala, un impulso que abre la posibilidad de competir por un lugar en The Worlds 100 Best Coffee Shops. Hoy, Cristy avanza inspirada por quienes han forjado este gremio y a quienes admira. Su historia se escribe en cada alianza y en una convicción clara: siempre ir un paso más adelante. Porque la grandeza no es un destino, sino el hábito de seguir construyendo, desde la parcela hacia adelante.

@PARCELACOFFEE






orch Coffee se ha posicionado como un emprendimiento visionario dentro del café de especialidad en Guatemala, impulsado por una filosofía que combina excelencia técnica, desarrollo humano y una firme vocación transformadora. Para sus fundadores, emprender en el mundo del café no significa únicamente ofrecer un producto de calidad, sino también construir una cadena de valor justa, consciente y sostenible que conecte a productores, profesionales y consumidores.
Este proyecto destaca por su enfoque en la trazabilidad, entendida como la garantía de que cada taza refleja su origen, las prácticas agrícolas y el esfuerzo comunitario que la hicieron posible. Torch no solo tuesta y sirve café: forma, capacita y abre oportunidades. A través de su academia y sus programas técnicos, el emprendimiento impulsa a jóvenes baristas, tostadores y productores a profesionalizarse y crear sus propios caminos dentro de la industria.
Con una estructura dinámica y un propósito claro, Torch Coffee demuestra cómo un emprendimiento local puede fortalecer toda una cadena productiva, elevar la calidad nacional y proyectar el café guatemalteco hacia estándares internacionales.

@TORCHCOFFEE_ES






ecolecta Café surge como una marca que entiende el café no solo como un producto, sino un patrimonio que exige protección y visión estratégica. Desde su origen, la marca ha buscado construir un puente entre el conocimiento ancestral del cultivo y las nuevas formas de interpretar el café en una Guatemala que valora cada vez más la trazabilidad y la técnica. Su propuesta nace de una convicción clara: el café debe narrar el esfuerzo de quienes lo siembran y, al mismo tiempo, ofrecer al consumidor una experiencia contemporánea y profundamente sensorial.

La marca ha consolidado un modelo integral que articula finca, tostaduría y cafetería, garantizando coherencia en cada fase del proceso. En ese recorrido, el compromiso con la formación ha sido esencial: Recolecta impulsa programas de capacitación que elevan el nivel técnico de baristas, hoteles y restaurantes, fortaleciendo así la cultura cafetalera del país. A esa visión se suma una postura clara con su entorno: conservar el medio ambiente, cuidar a su personal y responder con consistencia a sus clientes, como parte de una misma cadena de valor.
Este enfoque, donde tradición e innovación se encuentran con naturalidad, posiciona a Recolecta Café como un referente que inspira, enseña y honra el valor del café guatemalteco en todas sus dimensiones.

@RECOLECTA_CAFE
EDIFICIO DIAGOSEIS
ZONA 10






n La Antigua Guatemala, Cafegrafía no es “solo” un café: es un espacio donde el café de especialidad y la fotografía analógica se encuentran en la misma mesa. El proyecto de Daniela Hurtado Murga —diseñadora gráfica y fotógrafa, principalmente analógica, formada en Guatemala y Barcelona— y Sebas (Sebastián) nació de una intuición que hoy se volvió comunidad: el café y la fotografía se parecen más de lo que creemos. Ambos dependen de ratios, tiempos, temperaturas y paciencia; ambos premian la precisión.

Aquí se viene por una buena taza, sí, pero también a mirar, conversar y aprender. Dentro del espacio conviven una colección de más de setenta cámaras análogas de todos los tiempos, venta de rollos y servicio de revelado a color y blanco y negro. Este último tiene su sello: el caffenol, una técnica de revelado con café que se convirtió en parte esencial del concepto y que, además, impulsó talleres personalizados donde se aprenden fundamentos de fotografía analógica, cómo operar una cámara y montar un rollo correctamente, principios para dispararlo y el proceso de revelado guiado con café. Gracias a esta técnica, Daniela ha impartido talleres también en México, volviéndose un atractivo para quienes visitan Antigua y buscan experiencias creativas.
Su photobooth —ya un pequeño ícono antigüeño— convierte la visita en un recuerdo tangible, una imagen que se lleva en la mano y se queda en la memoria. A futuro, Cafegrafía busca consolidarse como un punto de encuentro donde café, creatividad y narrativa visual sigan creciendo juntos, de la mano de su comunidad.
@CAFEGRAFIA_GT
WHATSAPP 4020-3612 / 5338-4684
CALZADA SANTA LUCÍA SUR # 5B,
ANTIGUA GUATEMALA





n la historia de Café Nahual, el liderazgo femenino no surge como reacción a una estructura antigua, sino como una forma natural de asumir una responsabilidad confiada y compartida.
En una marca con más de 30 años de trayectoria, dirigir ha sido un ejercicio de preparación y resultados dentro de un equipo familiar —mi papá, mi hermano y yo—. Esa certeza interna se enfrenta, a veces, a lecturas externas que delatan un sesgo persistente: contextos donde la interlocución técnica o comercial todavía se presume masculina.

Crear y posicionar Café Nahual también exigió cuidar el significado de un concepto ancestral. “Nahual” encierra espiritualidad, pertenencia y cosmovisión maya; comunicarlo con respeto requirió estudio, sensibilidad y una narrativa capaz de educar sin imponer. Esa búsqueda fortaleció la identidad de la marca y la volvió un punto de encuentro para comprender el café desde su raíz cultural, como un relato que trasciende lo técnico y lo comercial.
En nuestra experiencia, la mirada femenina proviene de la preparación, la disciplina y la intención con que se decide. Por eso, Café Nahual transforma su propósito en impacto directo al apoyar un bachillerato en caficultura en Guatemala, donde jóvenes —mujeres y hombres— con formación técnica pueden aspirar a puestos dentro de la cadena cafetalera y crecer con herramientas reales.
El mensaje es claro: las oportunidades no entienden de géneros. El momento para liderar es ahora; la capacidad demuestra más que cualquier expectativa cultural.
@CAFENAHUAL
CAFENAHUAL.COM





