GEOPOLÍTICA EN LA EDUCACIÓN Elaborado por: Lisbeth Tuapanta y Miguel Nicola
En el marco de los cambios que se van presentando con la evolución y la dinámica del sistema mundial la globalización del conocimiento en el contexto del MERCOSUR, y ante el escaso impacto político que los países de América Latina tienen en el ámbito internacional, este artículo propone el desarrollo de una novedosa teoría de la geopolítica del conocimiento que permita que los Estados periféricos (como los latinoamericanos) sean partícipes del sistema de relaciones de una manera que no implique necesariamente ni la confrontación con ellos ni tampoco su sumisión. Para tal propósito, una revisión crítica de los criterios de la geopolítica, así como la relación de saberes del conocimiento en el paradigma Norte y Sur, el papel del estado y del Mercosur en el contexto de la educación universitaria, los ejes de las políticas públicas educativas en Venezuela, para proponer vías de integración regional verdaderas.
Geopolítica educativa y universitaria en el mundo y América Latina Estar en medida de ofrecer una educación superior de calidad se ha convertido en una cuestión de potencia para los Estados del planeta. El reconocimiento a nivel de las Universidades de un país hace a la influencia en el escenario geopolítico internacional. Y ya no resulta una cuestión de antigüedad de las estructuras
académicas las que determinan su resplandor: la más vieja universidad del mundo, Al Quaraouiyine (en Marruecos), no se encuentra ni cerca de alcanzar ni el prestigio ni la clasificación de Harvard.
El capital humano se constituye entonces como el verdadero elemento determinante de la potencia a largo plazo, por eso muchos especialistas afirman que la
formación
académica
resulta
el alma
mater de la potencia de un Estado ya que es aquí donde se dibujan las grandes orientaciones estratégicas de las naciones (defensa, industria militar altas tecnologías o innovación. En algunos países las universidades han sido menospreciadas generando las llamadas fugas de cerebros fuertemente aprovechadas por los países receptores de estos flujos migratorios. Estos movimientos migratorios intelectuales benefician a los Estados llamados “atractivos” ya en posición ventajosa respecto de los otros países. La realidad indica que la formación
académica
dispone de un real poder de seducción:
Según
clasificación Universidad
de de
la la
Shanghai
especialista en el tema de elaborar
ranking
de
las
universidades en el mundo, bien que imperfecta, establece que las 10 primeras universidades del mundo más reconocidas se encuentran en los Estados Unidos y en el Reino Unido, demostrando de esta manera que la formación académica representa no solamente
un factor de influencia sino también un especie de barómetro del poderío mundial de los países, en este caso poniendo de relieve la supremacía el eje anglo-saxón. Con la globalización, una pesada economía del conocimiento parece haberse implementado. Se caracteriza por la comercialización de los productos de investigación y de Educación. Con el objetivo de ser reconocidos en el plano internacional, los establecimientos de educación
superior
implementan
nuevas prácticas como la internacionalización de sus universidades tratando de atraer un máximo posible de estudiantes extranjeros. De esta manera la formación Académica alimenta a la vez la potencia y la influencia en una verdadera lógica geoestratégica. Por otro lado, la formación académica juega un rol primordial en la consolidación de las futuras élites. Así las grandes universidades se convierten en un instrumento de la reproducción de las élites difundiendo un modo de pensamiento, incluyendo por supuestos modelos, sociales, económicos y políticos. Con esta dinámica, los decididores del Sur a menudo son formados en Occidente exportando de esta manera sus modelos. En nuestro continente numerosos analistas de la geopolítica educativa alertan contra un sistema educativo basado generalmente en relación
a
tres
ideas
fundamentales: eficiencia, eficacia y calidad, tres ejes que fueron originalmente acuñados por
la
pedagogía
estadounidense
del
eficientismo industrial que traslada al campo pedagógico y, en general al de las ciencias humanas, conceptos empresariales. De esta manera, se vincula lineal y mecánicamente el sistema educativo con el aparato productivo, subordinando el
primero a los intereses del segundo. Según esta visión, la educación es considerada como producción de capital humano, como inversión personal y colectiva, la cual debe, por lo tanto, ser rentable en términos económicos. Estos son los principios que rigen numerosos programas educativos para América Latina financiados por organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Según este razonamiento, invertir mejor no significa invertir más, sino desarrollar aquellas áreas educativas que demanda el mercado
y
considerar
la
educación
como una empresa que debe mostrar su eficiencia, eficacia, rentabilidad y calidad. Si bien es cierto señalar que la educación no puede ciertamente divorciarse del trabajo, también se debe reconocer que el trabajo no es productivo únicamente en términos comerciales. El trabajo vincula al hombre consigo mismo, con los demás y con su medio, en este sentido el trabajo es realización humana. Por esta razón, la relación educación - trabajo no debe limitarse al éxito en el mercado laboral ni transformar a los trabajadores en apéndices de las máquinas.
Una educación de calidad bajo una visión muy diferente y opuesta a la neoliberal, debe formar profesionales críticos, capaces no sólo de asimilar tecnologías sino de crearlas y de asumir posiciones transformadoras en todos los
aspectos.
Lo
que
debe
buscar
la
Universidad es la formación de hombres creadores, conscientes del mundo en que viven, de la historia, de la realidad y de sus procesos sociales.
Geopolítica La geopolítica es un objeto de estudio dinámico e interdisciplinario que requiere del marco teórico que le ofrecen las ciencias políticas, las relaciones internacionales, la geografía, y otras ciencias como la economía y la historia. Las relaciones internacionales contribuyen desempeño,
con
el
concepto
interrelación
y
de
poder,
configuración
sistémica. Hablar de las geopolíticas del conocimiento, es reconocer la naturaleza hegemónica de la reproducción, la difusión y el uso del conocimiento, no simplemente académico,
como sino
ejercicio como
parte
fundamental del sistema-mundo capitalista y moderno, que a la vez y todavía, es colonial. La geopolítica es un objeto de
estudio
dinámico
e
interdisciplinario que requiere del marco teórico que le ofrecen las ciencias políticas, las relaciones internacionales, la geografía, y otras ciencias como la economía y la historia. Su principal objetivo es el de orientar el conocimiento integral de un país, a la vez que guiar la situación
política,
tanto
a
nivel
nacional
como
internacional. Además, trata de crear conciencia nacional histórica, buscando predecir las situaciones futuras que pudieran afectar al país.
Relación de Saberes y Conocimientos en el Paradigma NORTE-SUR
Los grupos humanos que dominan el mundo hicieron de la modernidad más que una propuesta epistemológica y articulándolo un proyecto político movilizaron la ideología de modernización; el objetivo, lograr expropiación del mundo. La sociedad de los 20-80 es el resultado de este proyecto político y esta complementado por la acumulación del capital y el individualismo que, entre otros, son características de la sociedad moderna. La sociedad de los 20-80 hace referencia los grupos humanos que dominan el mundo. Según Zemelman (1998), son países que dominan el mundo y, que también forman parte de los grupos de los 8; o sea de los 8 países más ricos que quieren para si el mundo.
La
cooperación
Sur-Sur
reemerge con más fuerza enarbolando una bandera alternativa a la cooperación tradicional que suele concentrar las reflexiones de la academia especializada que derivan en una focalización sobre su carácter distinto y al mismo tiempo crítico de la Cooperación Norte-Sur. Al mismo tiempo, a partir de la segunda posguerra comienza a gestarse un entramado organizacional global bilateral y multilateral, dirigido por el país que emerge como la única superpotencia, Estados Unidos, con el objetivo, al menos en el discurso, de procurar la paz y
el
bienestar
población
del
permanentes mundo,
entre
a
la
otros
mecanismos, a través de un Sistema de Cooperación
Internacional
para
el
Desarrollo del que formarán parte en su inicio solo naciones del llamado mundo desarrollado de acuerdo a los criterios en ese entonces establecidos. Como consecuencia de ello, retoman fuerza mecanismos de cooperación no alineados a los postulados oficiales del Norte a manera de Cooperación Sur-Sur, de la cual son protagonistas los llamados países de Renta Media
siendo
la
región
latinoamericana
considerada una de sus principales impulsores. Todo ello puede tener perspectivas de análisis
diferentes
y
muchas
veces
extremadamente opuestas. Por un lado, la Cooperación Sur-Sur puede ser considerada como una alternativa esperanzadora que ofrece un halo de luz solidario en medio de la obscuridad de los intereses de dominación del Norte, o puede representar motivaciones y mecanismos geopolíticos y geoeconómicos similares a las de naciones del Norte en pos de un interés individual o regional. Papel Del Estado Nacional Capitalista Y Paradigma Civilizatorio en la educación Por otro lado, la apertura y flexibilización del paradigma Norte-Sur de Cooperación Internacional hacia una nueva alianza global para el desarrollo educativo, puede ser entendida como una evolución natural del Sistema de Cooperación integra
cada
Internacional vez
más
que las
particularidades del Desarrollo sin dejar de considerarlo como un asunto de importancia global o puede ser considerado como una estrategia de emergencia ante la constante pérdida de protagonismo y legitimidad del
Sistema de Cooperación Internacional gestionado desde el Norte que no busca más que la consolidación de un neocolonialismo capitalista. Conforme el siglo XXI se acercaba, se hizo cada vez más evidente el fracaso del modelo sistema que emanó de la segunda posguerra como herramienta política para lograr el camino que guiaba el faro del desarrollo. Aquel panorama de verticalidad Norte-Sur en pos de la modernidad occidental y capitalista enfrenta hoy, después de un desencanto y fracaso global, su reconfiguración más grande. Dicha reconfiguración tal cual se ha
planteado en este trabajo, tiene distintas causas y consecuencias en las concepciones Desarrollo,
y políticas
que
deben
de
de ser
analizadas desde una perspectiva histórico-contextual invariablemente
contempla
que entre
otras cosas el ascenso de Estados Unidos como la súper potencia mundial, el conflicto económico y político que representó la guerra fría, los procesos de descolonización política pero dependencia económica enmarcados en la consolidación de un sistema capitalista globalizado que tiene al Norte en su centro y al Sur relegado en la periferia. Pero al amanecer del presente siglo, nuevas naciones, principalmente del Sur, se afirman como protagonistas geopolítico-económicos en búsqueda de una nueva multipolaridad global que tiene como fondo durante este último año una crisis económica de alcance mundial.
De esta forma, aparece como una herramienta de la alta esfera política, utilizada desde el Norte y desde el Sur, que se inserta en las nuevas estrategias de posicionamiento regional y que encuentra una gran diversidad de reflexiones y señalamientos desde la academia especializada. Naciones y regiones del Sur, emprenden acciones de cooperación internacional no alineada a los formatos oficiales pudiéndose presentar por tanto como un tipo de cooperación alternativa pero que finalmente, después de análisis más profundos, resultan en muchas situaciones similares al modelo tradicional Norte-Sur del cual se pretende su distanciamiento. Por su parte, ante la crisis del modelo civilizatorio, y por ende el después de experimentar desde el final de la década pasada una reducción los fondos totales oficiales de cooperación al desarrollo para ajustarse a una agenda de eficacia y de eficiencia; la élite política del Norte
parece
reformular
sus
concepciones
y
acciones sobre Desarrollo y amplía sus espacios para dar cabida a nuevas propuestas del Sur. Sin embargo, ello no puede dejar de ser interpretado como una reacción estratégica y natural ante la pérdida de legitimidad global y el inminente ascenso de nuevos protagonistas mundiales. gt Ante este panorama, se puede optar por distintos enfoques.
Puede abogarse por una interrupción definitiva y el desmantelamiento de los mismos, se puede seguir profundizando sobre los aportes, vicios, diferencias y similitudes de
cada
uno,
o
como
se
ha
argumentado en este trabajo, retomar el paradigma Norte-Sur de CI a través de sus formatos no tradicionales, apuntando hacia la viabilidad del mismo sin que ello
signifique dejar de lado una reflexión crítica ni el reconocimiento de las posturas alternativas. Así mismo, se ha partido de la premisa a partir de la cual se conviene que los análisis superen la generalización ya sea positiva o negativa para dar pie a una des-homogeneización de los conceptos y acciones que envuelven al Desarrollo y la CI tanto del Norte como del Sur. En base a ello y a través de experiencias académicas en el Norte, se ha intentado demostrar una
tendencia hacia la
convergencia teórica sobre la expansión y pluridimensionalidad
del
concepto
de
Desarrollo y una crítica conjunta hacia las acciones de las altas esferas políticas mundiales inmersas en el SCID quienes, en distinta medida, retoman las reflexiones académicas solo como recurso retórico. Dentro de la acordada multidimencionalidad de las problemáticas del Desarrollo y de sus consecuentes acciones de CI, además de puntualizar la presencia de distintos Nortes en el Sur, se ha identificado principalmente para los PRM como México, la viabilidad de avanzar hacia la creación de condiciones sociales para la reflexión
política
emancipación ciudadana. En un proyecto que se acuerda para perseguir objetivos de desarrollo auto determinados y auto dirigidos por el receptor en una relación solidaria y de legítima cooperación con un donante en el Norte. De esta forma, dentro de las reflexiones académicas sobre el paradigma Norte-Sur se puede hablar más que de relaciones recíprocas, de relaciones colaborativas que comprenden
que
permitan
la
una participación activa y protagonista del socio receptor. Ejes De Las Políticas Públicas De La Educación Universitaria La primera característica destacable en la doctrina
educativa
venezolana
es
la
consideración de la educación como derecho humano y deber social fundamental, así mismo,
se
asume
la
gratuidad
y
obligatoriedad como una condición sine qua non para el aseguramiento de este derecho. Así queda expresado en el artículo 102 de la constitución de la república: Artículo 102. La educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés
en
todos
sus
niveles
y
modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad […]. (VENEZUELA, 1999). La disposición de otros derechos sociales en la Carta Magna, se conjugan para garantizar el derecho a la educación,
se
pueden mencionar
en
este caso aquellos vinculados con la igualdad social, la protección a la familia y los que potencian el desarrollo de una educación de calidad y para todos. Así mismo, en los principios y fines del Estado desarrollados en la constitución queda manifiesto el lugar de la educación como el fundamento de construcción de la
sociedad igualitaria, justa y participativa sobre la cual erigir el nuevo modelo de Estado social de justicia y de derecho. Estos fines constitucionales están consustanciados con los principios y valores de la educación contemplados en la Ley Orgánica de Educación (2009): Artículo 3. La presente Ley establece como principios de la educación, la democracia participativa y protagónica, la responsabilidad social, la igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas sin discriminación de ninguna índole […]. (VENEZUELA, 2009). El
marco
legal
de
la
educación
venezolana se orienta a la promoción y defensa
del
tipo
de
democracia
participativa y protagónica y del modelo de Estado democrático, social de derecho y de justicia. Sobre esta base se constituye el Sistema de Educación pública, gratuita y obligatoria y se formulan las políticas educativas. El desarrollo de políticas públicas educativas durante las dos décadas de este siglo, han garantizado el acceso a la educación para todos, pero no cualquier educación, sino
aquella
independencia,
que
forme la
“[…]
para
la
y
la
libertad
emancipación, la valoración y defensa de la soberanía […]” (VENEZUELA, 2009). Podemos mencionar, entre otras, tres grandes políticas que pueden considerarse la base de profundas transformaciones educativas por su impacto en todos los sectores sociales y en toda la geografía nacional.
1. A) La transformación curricular expresada en el Currículo Bolivariano y en la dotación de los textos escolares para estudiantes
y
docentes
“Colección
Bicentenario”, con lo cual el Estado se propone impactar en la praxis docente, orientando la pedagogía hacia enfoques críticos enraizados en los aportes de pedagogos nuestro americanos y en la acción
educativa
contextualizada
en
las
necesidades
locales
y
características socioculturales de los diversos contextos escolares. 2. B) La democratización de la tecnología y el uso de plataformas digitales para el acceso a la información y las telecomunicaciones a través del programa Canaima, considerado por la Unesco una experiencia digna de ser replicada en la región. 3. C) La organización y gestión escolar sustentada en la participación comunitaria fortaleciendo los vínculos entre escuela y comunidad y otorgando a la escuela y a los procesos educativos un lugar preponderante en la formación para el ejercicio de la democracia
participativa
y
protagónica. En los procesos de análisis, formulación y puesta en marcha de las políticas
públicas,
con
sus
altibajos
y
debilidades,
se
han
venido
destacando como ejes estratégicos fundamentales, entre otros: el crecimiento de la oferta educativa, el aumento de la cobertura, la búsqueda del mejoramiento de la calidad, En este
sentido,
las políticas
públicas de educación se entienden como: "los
cursos de acción que pactan los distintos actores participantes en este nivel del sistema educativo nacional y que son dirigidos e instrumentados por el gobierno en la esfera de su competencia" (Mendoza, 2002: 20). En Venezuela, la década de los noventa fue de pocas realizaciones en respuesta a los cambios exigidos a la educación superior, y en especial a la universidad. Con el advenimiento de un gobierno que se califica a sí mismo de revolucionario se han producido cambios en las políticas públicas en educación superior. Sus objetivos, propuestos para superar los rezagos y las carencias anteriores, pueden resumirse básicamente en tres: lucha contra la exclusión y logro de la equidad; pertinencia social y calidad. En síntesis, las décadas transcurridas desde el inicio del proceso democrático (1958) hasta los ochenta se caracterizaron por políticas estatales formuladas en el marco de la relación benevolente entre el Estado y las IES, escenario que cada vez se hizo más precario hacia finales de la década de los ochenta (Lovera, 2001), en tanto el deterioro de la economía contrajo la capacidad del Estado para mantener las condiciones
que
hacían
posible
el
financiamiento de las IES, prácticamente ilimitado y sin control de resultados. En el ámbito de la educación superior tres fueron los objetivos planteados: 1) lograr la inclusión y la equidad ante el reconocimiento de la exclusión de los más desfavorecidos,
a
pesar
de
la
gratuidad
garantizada por la Constitución Nacional en las instituciones oficiales;
2) hacer que la formación profesional y la generación de conocimiento como funciones eminentes de la educación superior y, en particular de las universidades, respondiera a necesidades y problemas de la sociedad venezolana, lo cual garantizaría además el empleo de los egresados y la solución de los problemas detectados en las comunidades; 3) que estos dos objetivos estuviesen atravesados por la calidad de las instituciones. Vistos así, se entiende que lo fundamental era enmendar los errores cometidos durante los años precedentes y recuperar en la medida de lo posible el tiempo perdido, sobre todo en las dos últimas décadas del siglo, cuando tal como ya señalamos prevaleció la indiferencia por las reformas necesarias, en los medios gubernamentales, para los cuales no sólo hubiese sido factible implementarlas, si hubiese
habido
voluntad
política
para
llevarlas a cabo, pero también hubiese sido posible además avanzar en la reforma universitaria que apuntara "hacia una transfiguración de fondo de los modelos heredados de la modernidad, específicamente en los modos de pensar que se ubican en la cúspide de la crisis paradigmática" (Lanz, Fergusson y Marcuzzi, 2006: 106). En síntesis, actualmente el escenario de las políticas de educación superior está orientado, como lo están todas las
políticas
de
educación
y
su
implementación, a sustentar lo que ha sido incluido como uno de los impulsores de la revolución bolivariana socialista: el "Motor Moral y Luces", el cual "busca que la gente desaprenda los antivalores del sistema capitalista como el individualismo, y cultive
la solidaridad y el respeto a la vida humana". La Educación En El Contexto del MERCOSUR Los aspectos políticos del MERCOSUR y objetivos generales de la Política de Cooperación Internacional del MERCOSUR son:
Fortalecer las capacidades de cada uno de los miembros del bloque.
Profundizar la integración regional.
Reducir las asimetrías entre los países del bloque.
Papel del Mercosur educativo El Sector Educativo del MERCOSUR es un espacio de coordinación de las políticas educativas que reúnen los Estados Partes y Asociados del MERCOSUR, desde
diciembre
de
1991,
cuando el Consejo del Mercado Común (CMC), a través de la Decisión Reunión
07/91, de
Educación
del
creó
la
Ministros
de
MERCOSUR
(RME). Con
el
tiempo,
la
Reunión de Ministros creó otras instancias para apoyar al Sector. En 2001, a través de la Decisión CMC 15/01, se aprobó la «Estructura organizativa del Sector Educativo del MERCOSUR», que crea el Comité
de
Coordinación
Regional,
las
Comisiones Regionales Coordinadoras de Área (Básica, Tecnológica y Superior) y el
Comité Gestor del Sistema de Información y Comunicación. En 2005 se creó el Comité Asesor del Fondo Educativo del MERCOSUR. En 2006, se creó la Red de Agencias Nacionales de Acreditación, y en 2011 se creó la Comisión Regional Coordinadora de Formación Docente. Además de estas, hay otras instancias, temporales y permanentes, que gestionan acciones específicas. A través de la negociación de políticas públicas y la elaboración y ejecución de programas y proyectos conjuntos, el Sector Educativo del MERCOSUR busca la integración y el desarrollo de la educación en toda la región del MERCOSUR y países asociados. La misión del Sector Educativo del MERCOSUR es conformar un espacio educativo común, a través de la concertación de políticas que articulen la educación y el proceso de integración del MERCOSUR, estimulando la movilidad, el intercambio y la formación de una identidad y ciudadanía regional, con el objetivo de lograr una educación de calidad para todos, con atención especial a los sectores más vulnerables en un proceso de desarrollo con justicia social y respeto a la diversidad cultural de los pueblos de la región. En 2014, mediante la Decisión CMC/DEC. N° 16/14 se implementó el Sistema Integrado de Movilidad del MERCOSUR (SIMERCOSUR) de acuerdo con el “Plan de funcionamiento del Sistema Integrado de Movilidad del MERCOSUR (SIMERCOSUR)”. El SIMERCOSUR es el sistema que perfeccionará, ampliará y articulará las iniciativas de movilidad académica en educación en el marco del Sector Educativo del MERCOSUR (SEM) y se desarrollará bajo la coordinación de la Reunión de Ministros del Educación (RME). Para
apoyar
la
implementación
del
SIMERCOSUR se creó, por medio de la Resolución GMC/RES. Nº 29/14, la Unidad Técnica de Educación (UTE),
que funcionará en el ámbito de la Secretaria del MERCOSUR (SM). La UTE será una instancia de apoyo al Sector Educativo del MERCOSUR (SEM) y dependerá funcionalmente de la Reunión de Ministros de Educación (RME) a través del Comité Coordinador Regional del Sector Educativo del MERCOSUR (CCR). Son funciones de la UTE brindar apoyo a las funciones administrativas, de coordinación y de comunicación del SEM, a solicitud de los distintos ámbitos del SEM, gestionar, administrar y centralizar el Sistema Integrado de Movilidad de I MERCOSUR (SIMERCOSUR), bajo coordinación y supervisión del Grupo de Trabajo del SIMERCOSUR, entre otras. Aún sin sobrevalorar el papel de la educación, es claro y compartido por todos que ésta cumple un papel central en ese proceso, en la misma medida que lo cumple en el desarrollo con justicia e inclusión social en cada país. Por ello la visión que hemos acordado en el SEM es la de Ser un espacio regional donde se brinda y garantiza una educación con equidad y calidad, caracterizado por el
conocimiento recíproco, la interculturalidad, el respeto a la diversidad, la cooperación solidaria, con valores compartidos que contribuyen al mejoramiento y democratización de los sistemas educativos de la región y a generar condiciones favorables para la paz, mediante el desarrollo social, económico y humano sustentable.
Nuestro país ha participado activamente desde el comienzo del Sector Educativo del MERCOSUR. La Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, teniendo en cuenta la particular organización del Sistema Educativo, se ha propuesto, con especial énfasis en los últimos años, articular esfuerzos entre los diversos organismos de la educación. No hay integración regional sin el desarrollo de políticas nacionales que la favorezcan.
REFERENCIAS VENEZUELA. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999. VENEZUELA. Ley Orgánica de Educación, 2009. GACETA OFICIAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, N° 36.868. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999. Disponible
en:
http://pdba.georgetown.edu/Parties/Venezuela/Leyes/constitucion.pdf. ACUNA, Luis (2007), "Motor Moral y Luces: concepción de vida fundamentada en valores
socialistas",
en http://www.mes.gov.ve/informa/noticias:php?id=568 [consultada el 26 de abril de 2007].
[ Links ]
CARVAJAL RUIZ, Samuel H.; VILLASMIL SOCORRO, Paulina E. La educación venezolana en el contexto de desarrollo de las tensiones ente lo público y lo privado. En: PERONI, Vera María Vidal; LIMA, GARCÍA Guardilla, Carmen (2002), Tensiones y transiciones. Educación superior latinoamericana en los albores del tercer milenio, Caracas, Centro de Estudios del Desarrollo- Universidad Central de Venezuela/ Ediciones Nueva Sociedad.
[ Links ]
SADOP, Sindicato Argentino de docentes particulars, “EN EL CONTEXTO DEL MERCOSUR” editorial plus ultra, cuadernos del incape 6.