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[28.02.06]

elpoemaseminal

ábrara,de roberto lópez moreno

www.teologica.org/elpoemaseminal

atisbos El libro Ábrara, de Roberto López Moreno (Huixtla, Chiapas, México, 1942) se presentó el 23 de febrero en el marco de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (México, DF). Participaron Daniel Téllez y el autor, además del saxofonista, Pablo Sánchez Díaz. Se presenta aquí una breve selección de dicho libro, publicado hace dos años, por cortesía del autor.

ROBERTO LÓPEZ MORENO: IMPRESCINDIBLE LINAJE NATURAL Daniel Téllez

A

lgo susceptible de la savia-selva late en el centro. Algo del pentagrama y el cuenco en la cuerda y la curva. Carnosa memoria en la incendiada turba-madrugada de Roberto López Moreno (Huixtla, Chiapas, México, 1942). Pensemos el instante en que tu música suena nuestra, el instante de Dulcinea jugando a las horas en el río; ceñido en un correr de agua, frente al Usumacinta, hacia la mar canora, late en tu centro de barro, poeta, el dios sol latinoamericano devorándote, devorándonos. Incendiados, pues, de hambre, de danza, de música, teje el esqueleto nuestro tu palabra. La palabra múltiple de dones diversos en la casa de la poesía. En el variado recuento de la obra poética de Roberto López Moreno, la palabra es morada, piedra de los sacrificios, el latido que abre y crispa la puerta de la vida. En las posibilidades del rito matutino la experiencia toma sus armaduras y deja entrever al poeta López Moreno habitado, colérico frente al espejo, a contrafuego, saldado. En la impronta del descenso de las edades -la hoguera la casa- el poeta llueve sobre la orografía de nuestros estanques. En el perímetro de una dramática dualidad contenida —laguna piedra— Pigmalión, a relámpago y vergüenza, reconstruye de la piedra la sonrojada mejilla. Poeta nómada, peregrino, sonido de flautas y tambores que enervan la sangre, la danza de la sangre. Tantea desde la noche descomunal en que la palabra es responso, y mientras el mito ha de perecer al sueño, el desvelo reconstruye el eco abuelo de la vírgula del poeta López Moreno, nacido de la primera noche. Porque su desvelo es de transformación, de recreación, de fagocitación y canibalismo (bien apuntados ya por Adolfo Castañón). Pero también porque su lengua poética se entrecruza con la otra, la del rayo, los pendones, la costilla, el fósforo, la mariposa, el orgasmo. Algo imanta en las raíces de los abuelos prehispánicos, en los asideros vanguardistas; algo que hormiguea dentro de la música. El pasado y futuro en la vitalidad del cuerpo, la ebullición de la espergesia. Roberto López Moreno como César Vallejo, bebe desde el agua amarga para llegar al barro: “Alguien puso la mano en el pecho de todo./ desde entonces llevamos el pecho incendiándonos/ como un tambor/ y sobre él manos para tocar el cielo del barro/ y el barro del cielo en su verde catecismo”. Algo en la planicie chiapaneca, algo en la militancia de la sangre, en el puño del deber, la hoz y el martillo, la negritud, la piel anterior a la música, los poemurales desde la conciencia precolombina imponente entre piedras, como el río cabe entre las piedras de una ciudad agreste;


la conversión matemática —raíz cuadrada del toro de octubre de 1968—. También la antigua leyenda, la ceiba, el soplo de Huixtla o La Habana, la antigua burla de la saliva y la sombra de los mayores que permanece en nosotros. Escribe Roberto López Moreno: “Tomar del libro de los mayores/ es un acto de amor,/ faltarles así el respeto/ es quererlos tanto,/ es plagiarlos, saquearlos./ Podrían decir:/ Es odiarlos tan profundamente / Podría decir:/ hasta el amor más puro/ Sagrado amor es éste/ que hace crecer el libro de los mayores”. En el descubrimiento de los mayores, la escritura poética de Roberto López Moreno, nos remite un alto poeta inserto en la tradición más relevante de nuestra lírica latinoamericana. Testigo de la primera lluvia y de la noche y del deseo, el poeta López Moreno resulta necesario; prende la clepsidra en su diálogo con el extraordinario José Lezama Lima, y con Juan Bautista Villaseca, con el Muy orondo Girondo/ oliverso/ unde verso/ une verso/ universo/ univerbo/ muy orondo Girondo/ en el fondo / del verbo... En las evocaciones de Don Quijote y Sancho, de don Juan y Coatlicue, de Rilke y la arena de Shostakovich a las hebillas y toronjiles de su entrañable Leticia Ocharán, del epigrama a la fórmula matemática en uno de los títulos más afortunados de la poesía mexicana: 13 sonetos +/ 1 sonejo =/ 14 dolores/ y 1 gozo.../ el silencio;/ o catorce / sonetos. Entre los textos inéditos, los libros que conforman De la obra poética, volumen que reúne la obra poética de Roberto, editado por Papeles Privados, en 1995, y los publicados posteriormente, la poesía de López Moreno es un enorme vientre, un latido, un hipotexto. El juego de la palabra equivale a la morada del colibrí y de la iguana, estaciones en el arcano visual de la página. Mnemósine musita y como los poemas del Rey Poeta Nezahualcóyotl, la poesía de Roberto florece sobre la superficie de la inmensa laguna; se sumerge en las ondas salobres, emerge, se hace vapor, lluvia, desciende a las milpas y los arroyos, tierra de su pueblo, carne de su pueblo, agua vasta, preñadora, agua inmortal. Nuevamente, Roberto López Moreno, en cada palabra aparece vasto de vértigos actuales. Nuevamente renovado, en cada línea danza el universo intemporal; el segundo que deletrea el infinito. Roberto López Moreno es un poeta necesario para nuestra poesía: imprescindible linaje cultural de cada día.

Palabras leídas en la la presentación de un recital del poeta Roberto López Moreno en el Café TunAstral, en Toluca de Lerdo, México, el 22 de septiembre de 2003. México Volitivo, segunda época, núm 17, noviembre de 2003 http://mexicovolitivo.com/2003/Noviembre/roberto.html

testimonios K’AT ANALTÉ Abrió los ojos y miró que de las llamas un pez de fuego echaba a andar hasta su rostro ÁNGEL CARLOS SÁNCHEZ

E

NGARZADOS EN ABECEDARIOS DE LA ARCILLA, AYERES Y MAÑANAS HACEN CADENA

entre la carne y su vuelo. ¿De qué luz primera viene el recuento de los tiempos? ¿De qué principio astilla cósmica que baja por el brazo del escriba para hablarle a los ríos de las venas? Hijos del tiempo somos, historia que se repite con sus nuevos acentos en las catorce tablillas desde el verbo incandescente. K’at Analté o quehacer de Maldonado reverdece desde su cuenta nueva, vieja cuenta dictada por la sapiencia de los astros. Desciende al ojo el códice, asciende desde el barro, elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/2


libro que se amasó con lodo y con el rayo de la memoria a mil cien grados de temperatura para el pie florido del Chilam Balam. Se levanta el Chilam Balam de Chumayel y camina sobre trece tablillas, vuelve a hablar en ellas. Kines y uinales en el sacerdocio de la nueva sangre “se colocan y cuentan en el orden que sale el padre sol” y retorna la arcilla a ser nuestro canto y la memoria nuestra. K’at Analté, teoría del sol desmenuzada sobre la madre tierra.

ÁBRARA

LO

QUE ABRE DE SU ESENCIA MISMA,

concepto del principio, juego de liliales aes, primer latido acunado en el hondo de la entraña, golpe primo del albor a llama verde, lo que inicia el inicio, pugnaz salto, cantidad entre las sombras, el hechizo hacia afuera de la caverna griega, inio espasmo de la savia abriendo, iniciática luz en segundo segundo hacia materia, el ya del alba, el ahora del uno uno trino, llave, cipactli al pie del movimiento, brote alfaguara a donde vendrá a lermar el día, iskra del big bang, célula del átomo (el ábrara de lo que será (ya siendo) materia y hálito), sustancia de la sustancia, la que inaugura, el sol, la sol, la voz primera.

DEFINICIÓN 1

ÁBRARA

ES LA SOLEDAD EN LLAMAS

en el momento de la concepción. El apenas instante anterior del instante anterior a la mónada corriendo el guión de su energía proteica hasta el salto cualitativo hacia lo que va a ser creado y de nueva cuenta, el apenas instante anterior del instante anterior a que se abra flor la cantidad hechizada. Oh, la magia en su principio... Oh, el enigma inasible, antechispa del portento y ya el portento.

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SUBRAYADO

ÁBRARA: principio del principio, causa de la causa, chispa de la chispa, verbo para el verbo, partícula del todo, el lo todo desde su micrez, desde ahí nació la risa y la lágrima que la lava, “la primera piedra” septentrional, el trío de Aguascalientes, alfadánica por 1-0-1 (sonido color palabra). Umbrales. Cruce. Y de nuevo nace el mundo más polos, más ecuador, más venas incandesciendo. El trío de Aguascalientes, Ábrara, Y lo que vino.

(¿---?)

¿CÓMO

SE LLAMABA AQUEL QUE POR PRIMERA VEZ

utilizó el oxímoron como máximo acto de la creación? ¿Qué queda de él sobre el polvo? Espera tiempo a que el oximoronista reinvente tu rostro en el juego de los extremos que se unen, volverás a tener gesto, mueca, mohín, volverás a ser ábrara de las maravillas, punto inicial del punto inicial, adanábrara, el principio de todo que es ni sigue siendo en la mayúscula capacidad del sueño. ¿Cómo se llamaba el que presenció la desmesura de la primera aurora, ésa, en la que estaremos mañana? Ábrara ¡ay! intento de decir el acto creador del universo.

ENTRE POETAS

¿Y

SI VOLVIENDO A NOMBRAR LAS COSAS

fundamos de nuevo el mundo? ¿En qué punto de la novedosa relación habremos de colocar a Dios si es que va a existir otra vez entre nosotros?, elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/4


¿en el aire del ave?, ¿en las válvulas y pistones del movimiento?, ¿en el sexo de la flor?, ¿en la erecta furia de la llama?, ¿en la impaciente espera del polvo? ¿En dónde –oh, duda- para hacerlo cumplirnos su servicio?

DE DOES A Jorge Solís Arenazas

GRAVE,

EN CLÍNICA PRELATICIA,

hondamente dofagotizado, ondamente; ondamente endavidando piedra al ojo, certera vibración hacia la hirsuta química, da en el cíclope del ogro lunes y le recicla el polvo. Ondamente honda, fragua girondiana y signo vociferomanotiando garcíamente, perfil categórico de ariete avante, de peso específico, especrítico, espesísmico, habituado a las murallas al ras para la torre al ala, argüido filoverbo, llave en ábrara, ondamente dofagotizado, hondamente, mide el viejo templo, golpea. ¡Do!

TERCETAS

ESPÍRITU

ÁBRARO DEL SECRETO DE LA HOGUERA,

en torno a la danza danza la lealtad de la estrella. El monte recibe el trazo para su ambarina sed ¿podrán los albiturbios con el valor A ge? El caminante ansiará tras los fulgores hacia el territorio innombrable de las revelaciones. Baja la estrella y se convierte en cuerpo, es la madre ciega que todo lo ve, cierto. Pone el oído en el pecho de la piedra y cuenta, cuenta cada latido convertido en la estrella.

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Habla al oído de los poetas muertos: poeta Cardoza, yo sólo quiero escribir lo que no entiendo.

YVES BONNEFOY

Y

EL AVE DE NUEVO SE ALZARÁ EN SU VUELO.

No de letra gala, del cirílico descendió a las yemas, de instantes compartidos a la orilla del Drim, sumado yo en 80 del orbe en su homenaje. El piso verde, el agua clara, brotando como verso que mundo quiere mundo. Un abrazo del 23 hasta Struga, y la fotografía capturando hoja recientísima de veces calendarias. 99 unos. Siempre dije: (las matemáticas y la poesía...)... Ahora –en el después forzoso de este ahora- l’oiseau Se portera au-devant de nos tétes, descenderá el ala inevitable a nuestras sienes como el primer cirílico a las yemas, tendremos, no obstante, Yves Bonnefoy, tendré este instante capturado en tinta policroma, usted (tú) en la piedra escrita, dans le pierre écrite. Inmortalizada. Y el ave de nuevo. *

ADÁN

USA SU NADA.

Nada Adán: ¿Luz alegre ves en ese vergel azul? A remar a la gloria duda ir Olga la ramera. ¿Sólo Dios amas o os amaso ídolos? ¿O sacas odioso los ojos o los oídos acaso?, odio la luz azul al oído. La sed de sal no tirita (tiritón), si liba soberanía rebosa bilis; seres sosos, somos ala, ala somos sosos seres. La roca bajo las alas alojaba coral. Amo la paloma, ave Eva -oh ave de vahola renegada general. Se verlas, eres al revés.

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Amar es reconocerse rama, da de los aires a la seria soledad. Arómame gema mora, emáname amor a ese aroma, ¡arómame gozo!, gimo mi gozo; gema mora, are cada Venus su nevada cera, yo sólo soy soporte, tropos.

Este poema fue estructurado con los palindromeses de los siguientes palindromesistas: Jorge Solís Arenazas, Otto Raúl González, José Trinidad Memije, Francisco Guzmán, Oscar René Cruz, Carlos Illescas, Ezequiel Ramos, Rubén Bonifaz Nuño, José Antonio Robles, Alejandro Herrera Ibáñez, Willy de Winter, Juan José Arreola, Héctor Zenil y Roberto López Moreno. Cada palindromés fue recabado de diferentes publicaciones.

METÁTESIS

EL

MAQUIÓN DE LA SARUBA SABE MUY BIEN DE ESTAS

Cosas discursos o blasfemia mentira en el perfil de las dos caras líderes entrega polítinos tribunas paranínficas tribunas paragóricas campeones de oratoria palabras prostifinas prostigraves prostiagudas prostipelafustantes bandas y sillas sillas y bandas diputados senadores intelectualiza oficializada zeta zeta zeta zeta con sentidos degradados intelectos serviciales servidores serviviles dulces dueños de la tinta de la historia artisteros mimateados becas viajes reflectores primas planas en los diarios líderes atmósferas corruptas poder joder poder los amos de la letra de la pólvora del plomo desatado de la filosofía del homicidio los que cuidan la entrada de la ergástula los innobles antiluz cavadores de tumbas

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los que todo lo ganan y lo pueden ...y que todo lo saben... los prominentes los próceres el quiamón de la barusa sabe muy bien de estas Cosas.

SCOPJIE

POR

ESTA CALLE, Y POR ESTA OTRA QUE LA CRUZA

con árboles de flores guindas resuenan los zapatos del poeta Matevski; por aquí ha caminado el poeta, seguro, mientras repasa matices y sonidos atisbando la muerte de la luciérnaga. Por las dos calles que se cruzan se encuentran los siglos que han presenciado, uno y otro y otro, los múltiples nacimientos de la luciérnaga. Abajo el río de agua, arriba, sobre el puente, el río de autos y en la colina, por encima de la ciudad moderna, la antigua fortaleza diciéndonos que el tiempo es uno, trenzado de piedra y cal y carne y sangre.

NORTH PACIFIC (Frente a la Bahía Roberto)

CABALGA,

CABALGA

el moderno pirata sobre domadas aguas, va a fundar la Isla López, furibundo fundará la Isla López. Con zapatos de ciudad y smog en la epidermis avanza sobre la carne verde, línea Sharpie. Va flanqueado por cien ballenas más gimnastas. Cabalga, cabalga el moderno pirata sobre domadas aguas, funda su ínsula y retorna habiendo saqueado los paisajes, laberinto de islas en territorio abrupto, norteña desmemoria desde Creta. Cabalga el pirata, atrás deja su isla, la Isla López, subrayada con nombres extranjeros: Fisherman Bay, Flat Point, Richardson. Atrás, al Norte, queda su isla. Cabalga, cabalga elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/8


el moderno pirata sobre domadas aguas.

Islas San Juan. Western Washington. 2002

EPÍLOGO CERRANDO EL ÁBRARA No se cierra. Nunca se cierra. Siempre se está abriendo como corresponde a su mágica sustancia, creación de la creación, partícula de luz que viene de los finales porque no hay finales, sino esta cadena de fogonazos en los que nacen los ríos de las sangres. Ventana de los principios y en todo está el principio, en cada ciclo que complementa su estremecimiento haciendo curva y redonda la palabra, música esferada cargada de longitud y peso. En todo está el principio como la fuente inagotable que ha fluido sobre el mundo y apenas está naciendo de los úteros de la tierra. Átomo de todo génesis (del génesis), átomo A recorrido hasta la semilla clave de su inicio, oficio de quehaceres, de mecánicas y cohesiones hacia adelante, hacia-desde las noches y los días reinventándose mutuamente, pares dinámicos, cópula de las energías-energía, el milímetro, el gramo, que van a inventar el UNO siendo un uno cada uno. Engarzados en abecedarios de la arcilla, ayeres y mañanas hacen cadena entre la carne y su vuelo. ¿De qué luz primera viene el recuento de los tiempos? ¿De qué principio astilla cósmica que baja por el brazo del escriba para hablarle al río de las venas? Hijos del tiempo somos, historia que se repite con sus nuevos acentos en las catorce tablillas del verbo incandescente. No se cierra. Nunca se cierra.

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el Ábrara. Su función eterna es abrir la rosa de fuego desde su inextinguible fuerza de rosa de fuego. Su verdad es abrir, abrir es la apertura de su clave de existencia. Abre abra, abracadabra adanábrara. Ábrara a arar ba. Ávrara. Lilial, bieloalmática, pazlocerana, la límpida primera ráfaga que viene de la primer primera, desde su antes aún; que viene del metal primo de los metales, (carne de la tábula luliana) de los misterios del signo, de la noche de los tiempos con los que abrió la llave de la eternidad del tiempo. Encadenamiento de milagros, trasgos del latido sumados hacia desmesura, engendrada engendradora, in ipso vivimus, movemus et sumus, ma titlapohuacan, ma titlapohuaqui, vengamos pues a contar, desde el uno (si no hay antes), (lo hay, en lo inasible), sabremos sólo que ábraras de lo que somos son el Ábrara.

...el momento entre la línea que separa y une la inexistencia y el tiempo futuro Del mismo nacen las formas que el ojo caza, previos de la semilla que la pupila capta y el verbo pone en movimiento a la vez de darle nombre y ubicación en su universo. Momento, línea, separación, cero y lo que será, puente, rayo de transmisión, metalepsis total, cumplida a la derecha, a la izquierda cúlmine, emperadora infinita. Metalepsis, sí, reducida a click. Raíz cuadrada de la luz, no sólo de la luz, no sólo de la sombra; de lo que es, y de lo que es no es, de toda nebulosa, de los matices de placidez y de ansia, del sonoro del llanto y de la risa. elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/10


Raíz cuadrada de A. ¿Semen de Adán? Adán del semen, tumbo sobre tumbo sobre tumbo sobre tumbo, raíz cuadrada de su raíz... A la interrogante de la S alba responde el cisne de las primeras aguas. No es el poema de la poesía es la poesía, después, es el poema de la poesía. Primer latido del primer latido del primer día del primer latido del primer latido. ¿ ? ¿ ¿ ? ¿ ? ¿ ? ¿ ? ¿ ? ? ¿ ? ¿ ? ¿ ? ¿ ? ¿ ¿ ¿ Á bra ra ti ma ca zo tla elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/11


ci mer va si pa es ram da go bla cias gra bel Ba de rre to recimentada No se cierra. Nunca se cierra ¡Ábrara!

Enero 2003.

zonas EXPERIENCIA RELIGIOSA Y EXPERIMENTACIÓN VERBAL Jaime Siles Jerzy Liebert, Antología poética. Edición bilingüe. Sel., trad. y estudio prel. de Anna Sobieska y Antonio Benítez Burraco. Madrid, Rialp, 2005.

D

esde que Nietzsche envió su famoso telegrama filosófico, Dios, en vez de pasar a las salas de los museos como un objeto arqueológico, se convirtió en uno de los ejes más feraces de la literatura de pensamiento. El modernismo, sobre todo, lo retematizó desde una óptica panteísta, no ajena a la necesidad de él que habían sentido los románticos. No era ¿claro está? un Dios adscrito a ?o identificado con? ninguna de las religiones históricas, sino un intento de llenar el vacío espiritual generado por el positivismo. De ahí que adoptara muy variadas formas y que una de las más poetizadas fuera la derivada del más fichteano y absoluto yo. Las vanguardias, en cambio, fueron en esto bastante monocordes y ninguno de sus movimientos, excepto el expresionismo, tuvo vertientes o dimensiones religiosas. Tal vez por eso sorprende todavía más el que el polaco Jerzy Liebert (1904-1931) sea un poeta de la experiencia religiosa que, imbuido de las obras del Cardenal Newmannn y siguiendo la ruta abierta por Claudel, lleva a cabo una reformulación lírica de la fe tradicional católica.

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Liebert parte de una vivencia y visión de lo transcendente, en las que el poeta es un sacerdote del lenguaje, y éste, una epifanía del amor de Dios. Menos ortodoxa de lo que parece, esta escritura no es sólo la de un místico sino la de un eterno combatiente en continua lucha con el mundo, el demonio y la carne. Sus primeros poemas son más claros y definidos que los últimos, pero es en éstos donde más se abre a lo visionario y a lo irracional. Lector de San Agustín y de Tomás de Kempis, de Maritain y de Thomas Mann, su obra es una guía en la que lo poético se identifica con lo religioso y en la que lo sagrado se convierte en materia y objeto de lenguaje. Respeto y amor. A partir de 1925 conjuga experiencia religiosa y experimentación verbal, y, en 1927, define el sentido moral de la poesía ?que en él se confunde con el sentido poético de lo moral? como la capacidad «de enseñar al hombre respeto y amor por esa pequeña parte de la Verdad que siempre es posible encontrar en las posiciones enemigas». Utiliza la imagen de un pájaro para describir la palabra poética e inicia la construcción de un sentido que hace suyo el misterio, aun sabiendo las dificultades de su significado. La musicalidad contribuye a ello porque es en esa magia que tienen los sonidos donde más y mejor se expresa su espiritualidad. La traducción de una escritura así conlleva muchos riesgos y, como sus propios traductores reconocen, el carácter fónico es el elemento que más peligro corre de perderse aquí. Ellos intentan subsanarlo con el documentado estudio introductorio que resume su evolución y sus características. Pero no hay introducción, por buena que sea, que pueda suplir al texto en sí. En el caso de Liebert salta a la vista: en «La otra patria», uno de los poemas que con mayor nitidez lo representan, el lector intuye que se trata de una totalidad y que en ella hay una especie de fuga por la que algo se le escapa. Los límites del sentido coinciden aquí con los del significado, y unos y otros articulan esa sensación de la que hablo y que convierte a toda traducción en un acto de fe y de imposibilidad. La mística siempre sufre las condiciones que impone lo inefable. Por eso su lenguaje parece estar a punto de romperse. La poesía de Liebert se alimenta de esto, aunque a veces sus visiones sean más objetivables, como en «Al joven de un cuadro de Maes» o en «Apóstrofe». El tiempo de Liebert es cristiano y funciona sobre la arquitectura y la epifanía del instante, tantas veces y de tantas formas invocadas aquí: «El ala invisible» es una de ellas, pero no la única en esta obra barrocamente rica por su plasticidad. Lo significativo de ella es su paso del poema descriptivo a otro que sólo puede definirse como oración. Letanía esperanzada. «Las campanas» se mueven en un mundo simbólico próximo al de Rilke, pero con un uso de la letanía esperanzada que elimina el dolor de lo elegíaco. «El jinete» tal vez sea su poema mejor. Algunos de sus atisbos ?como los de «El ángel de la tristeza»? participan de ese aire de época común también a Else Lasker-Schüler y Rafael Alberti, con algunas de cuyas construcciones sintácticas concuerda. «Noche divina» recoge imágenes y temas de Calímaco, y «Abril» se desliza hacia la poesía pura. Un neorromanticismo a lo Micinski está presente en «Las avecillas de San Francisco». Blok, a quien tradujo, le enseñó las posibilidades líricas de la intensidad y su propia intuición le hizo huir de las tentaciones de lo oscuro. Poeta tan agónico como Unamuno, pero mucho más místico que él, su escritura visionaria fue ¿y la tuberculosis contribuyó decisivamente a ello? una cada vez más católica profundización en su fe.

Abcd, suplemento de ABC, 5 de febrero *****

NOVEDADES elpoemaseminal 92/ 28 feb. 2006/13


Xhevdet Bajraj, El tamaño del dolor. México, Era, 2005 La sencillez de la voz que habla en estos poemas es proporcional a la terrible contundencia de lo que dicen. Guerra, violencia y muerte son temas desafiantes para la poesía, que debe servirles de modestísimo molde para que alcancen su expresión mejor. Xhevdet Bajraj lo sabe bien: ha servido como una sobria caja de resonancia de los trágicos acontecimientos ocurridos en Kosovo a finales de los años noventa. La sustancia de la que están hechos sus poemas obliga a verlos como testimonio del horror, de la ignominia, del vacío. Pero no el horror, ni la ignominia, ni el vacío convencionales.

Gerardo Deniz, Erdera. México, FCE, 2005 Renovador extremo de la dicción hispánica, esforzado labrador de disonancias perfectas, minero capaz de hallar un gesto poético donde no había una veta visible, Deniz presiona la sintaxis de cada verso al extremo de lograr un brinco semántico que resignifica la palabra y que es un volver a empezar. El genio de la interrupción que lo habita terminó por levantar el edificio de Erdera: descompuso la sustancia verbal del mundo y puso otra en su lugar. Este libro reúne su poesía.

Cristina Peri Rossi, Poesía reunida. Barcelona, Lumen, 2005 Desde Evohé (1971) hasta Estrategias del deseo (2004), Cristina Peri Rossi ha urdido una de las obras poéticas más sólidas, memorables y originales de la literatura latinoamericana del siglo XX. En el presente volumen se recogen todos lo poemarios escritos por la autora uruguaya en estos más de 30 años, un imponente monumento verbal donde los motivos recurrentes de su poética: el amor, el sexo, el deseo, los escenarios de la memoria, el exilio, la Historia, la literatura, la música. Todos entretejen un universo donde resuena la que es ya una de las voces más contundentes de nuestros días.

Cristina Rivera Garza, Los textos del yo. México, FCE, 2005. Los poemas contenidos en este libro -inteligentes, originales, duros- cuentan con la misma ferocidad y el mismo brillo expresivo de las novelas y cuentos de su autora, pero están más decantados, cortan más hondo: la transparencia con que expresan verdades oscuras y palmarias representa al mismo tiempo una suma de sabiduría formal y una ardorosa intervención en la historia de nuestras letras.

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Comité editorial luis alberto alfaro (costa rica)/ cruz benítez/ fabienne bradu/ sergio cárdenas/ luis cortés bargalló/ miguel jorge castillo/ evodio escalante/ alfredo giles-díaz/ jesús gómez morán/ armando gonzález torres/ ricardo hernández echávarri (eu)/ saúl ibargoyen/ josé kozer (eu)/ eduardo langagne/ hernán lavín cerda/ lucía de luna/ floriano martins (brasil)/ josé manuel mateo/ santiago montobbio (españa)/ angelina muñiz-huberman/ jorge ortega (españa)/ armando oviedo/ manuel silva acevedo (chile)/ felipe vázquez/ óscar wong/ elsa zeferino/ editor web: ignacio simal (españa)/ coordinador: leopoldo cervantes-ortiz

____________________________________________ elpoemaseminal es un proyecto independiente de divulgación sin afanes de lucro ni de promoción de una sola línea estética o cultural. no está vinculado a ningún grupo o institución, por lo que abre sus puertas a todos los autores/as de México y de cualquier parte del mundo. reconoce que los espacios para la poesía, con todo y que ahora son muchos dentro y fuera de la red cibernética, siguen siendo reducidos. el criterio de selección es únicamente la calidad poética, debido a lo cual se aceptan aportaciones en todos los sentidos. se citará siempre la fuente original. invitamos a los lectores/as y amigos/as a compartir poemas, libros, presentaciones, novedades y todo lo relacionado con la poesía, así como nuevas direcciones.

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