El Papel de La Voz, 11 - Especial Las Ciudades que Avanzan 202
EL PAPEL DE LA VOZ
EDICIÓN LAS CIUDADES QUE AVANZAN
NÚMERO 11 OCTUBRE - NOVIEMBRE 2023
Los ciudadanos y las ciudadanas vuelven a pintar en el espacio común de los municipios. Urbes más amables, una carrera por la digitalización a escala humana, la reconquista del espacio público, el turismo sostenible, negocios de toda la vida que no son engullidos por las grandes multinacionales. El artista Fernando Toro, con más de 40 años de carrera artística a sus espaldas, se encarga de ilustrar este número de El Papel de La Voz, la revista impresa de lavozdelsur.es, dedicado un otoño más a las ciudades y pueblos que avanzan, que remueven sus raíces para un rebrotar futuro cargado de esperanza y oportunidades. Formas geométricas de colores son trasladadas por un enorme maniquí articulado, quizás una Inteligencia Artificial que marca el paso hacia un rumbo desconocido, pero apasionante. “Si no sé qué pintar, soy el más desgraciado del mundo”, confiesa el creativo jerezano. Lo peor que le puede pasar a una ciudad, como a sus habitantes, es no saber a dónde va. Pero hay muchos ejemplos de municipios que ya han recalculado ruta pese a las tormentas y marchan viento en popa. Ciudades vivas para vivirlas.
El potencial de la Inteligencia Artificial en las ciudades que avanzan 6
Cádiz la unión puerto-ciudad, más cerca que nunca
Por José Landi 10
Entrevista a Almudena Martínez del Junco, presidenta de la Diputación de Cádiz
Por Paco Sánchez Múgica 16
Entrevista a Patricia Cavada, alcaldesa de San Fernando
Por Pablo Fdez. Quintanilla 26
El imparable fenómeno de Chiclana
Por Paco Sánchez Múgica 32
Los ‘guardianes de la pureza’ de Sevilla
Por Pablo Fdez. Quintanilla 40
Al habla tu ‘político de guardia’
Por Pablo Fdez. Quintanilla 46
El reto de una buena salud mental, en sus manos
Por Patricia Merello 48
Así emerge Incubazul: la realidad supera a la ficción
Por Patricia Merello 73
Opinión
Por Juan Carlos González 76
Opinión
Por Blanca Aguilar Segura 78
Presidente: José Joaquín Carrera Moreno · Director: Paco Sánchez Múgica · Subdirector: Francisco Romero · Redacción: Pablo Fdez. Quintanilla, Patricia Merello, Lucía Velázquez, Emilio Cabrera, Kiko Abuín, Rubén Guerrero y Carlos Piedras · Fotografías: Juan Carlos Toro, Manu García, Mauri Buhigas y Candela Núñez Dirección comercial: Carlos Vega (Marketer Global Media) · Diseño original: Jorge Franco · Impresión: onlineprinters.com · Edita: Comunicasur Media S.L. Calle San Juan Grande, 11. 1a planta (Jerez) · 11403 Jerez de la Frontera (Cádiz). Comercial: Miriam Gil ·Ilustración de portada: Fernando Toro · Depósito Legal CA 433-2015
El potencial de la Inteligencia Artificial en las
ciudades que avanzan
Un artículo escrito a medias por lavozdelsur.es y la IA Chat GPT, cuyo contenido también ha sido revisado por José Joaquín Carrera Moreno
En la era de la tecnología y la digitalización, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave para el desarrollo de las ciudades. La capacidad de procesamiento y análisis de datos de la IA ofrece nuevas oportunidades para, por ejemplo, mejorar la planificación urbanística, comprender las demandas ciudadanas, optimizar la eficiencia energética y gestionar el tráfico urbano. En este artículo, exploraremos las posibilidades de desarrollo de aplicaciones de la IA en estas áreas y también sugeriremos otros posibles usos de la IA en el desarrollo urbano.
I. La IA y la planificación urbanística
La planificación urbanística es un proceso complejo que implica la toma de decisiones basadas en múltiples variables. La IA puede ayudar en este proceso al analizar grandes volúmenes de datos y generar modelos predictivos. Algunas posibles aplicaciones de la IA en la planificación urbanística incluyen:
Análisis de datos geoespaciales: La IA puede analizar datos geoespaciales para identificar patrones y tendencias en el desarrollo urbano. Esto puede ayudar a los planificadores a tomar decisiones informadas sobre la ubicación de infraestructuras, zonas residenciales y áreas verdes.
Encuestas y análisis de sentimiento: La IA puede analizar encuestas y comentarios de los ciudadanos para identificar patrones y tendencias en sus demandas. Esto permite a los responsables de la planificación urbana adaptar las políticas y servicios de acuerdo con las necesidades de la población.
III. La IA y la optimización energética de una ciudad en relación al alumbrado público
La eficiencia energética es un aspecto clave en el desarrollo urbano sostenible. La IA puede desempeñar un papel importante en la optimización del alumbrado público, reduciendo el consumo de energía y los costos asociados. Algunas posibles aplicaciones de la IA en este ámbito incluyen:
La IA se define a sí misma como “fundamental” para “aprovechar las oportunidades” de construir “ciudades inteligentes”
Simulación y modelado urbano: Mediante la creación de modelos virtuales de ciudades, la IA puede simular diferentes escenarios y evaluar su impacto en el entorno urbano. Esto permite a los planificadores tomar decisiones más acertadas y optimizar el uso de los recursos disponibles.
II. La IA y el estudio de las demandas ciudadanas
Comprender las demandas y necesidades de los ciudadanos es fundamental para el desarrollo de ciudades más inclusivas y sostenibles. La IA puede desempeñar un papel crucial en este aspecto. Algunas posibles aplicaciones de la IA en el estudio de las demandas ciudadanas incluyen:
Análisis de redes sociales: La IA puede analizar datos de redes sociales para identificar las preferencias y opiniones de los ciudadanos sobre diferentes aspectos urbanos, como el transporte público, la calidad del aire o los servicios públicos. Esto proporciona información valiosa para la toma de decisiones basadas en las necesidades reales de la población.
Sistemas de iluminación inteligente: La IA puede controlar de manera inteligente el alumbrado público, ajustando la intensidad de la luz en función de la presencia de personas o las condiciones ambientales. Esto permite un uso más eficiente de la energía y una reducción de la contaminación lumínica. Predicción de la demanda energética: La IA puede analizar datos históricos y en tiempo real para predecir la demanda energética en diferentes momentos del día. Esto permite a los gestores de energía planificar y distribuir eficientemente los recursos, evitando picos de consumo y optimizando la infraestructura energética de la ciudad.
IV. La IA y el estudio de las redes de tráfico urbano, la densidad del tráfico y propuestas de mejora
La gestión del tráfico urbano es un desafío constante en las ciudades. La IA puede ayudar a comprender y mejorar la movilidad urbana. Algunas posibles aplicaciones de la IA en este ámbito incluyen: Sistemas de gestión del tráfico inteligente: La IA puede analizar datos en tiempo real de sensores de tráfico y cámaras de vigilancia para optimizar la sincronización de los semáforos y mejorar el flujo de vehículos. Esto reduce los tiempos de viaje y la congestión del tráfico.
Modelado de la densidad del tráfico: La IA puede analizar datos de tráfico para identificar patrones de congestión y predecir áreas de alta densidad de tráfico. Esto permite a los planificadores urbanos tomar decisiones informadas sobre la construcción de nuevas infraestructuras o la implementación de medidas de gestión del tráfico.
Diferentes imágenes y recreaciones virtuales de ciudadesgeneradasporIA.
V. Otros posibles usos de la IA en el desarrollo urbano
Además de las áreas mencionadas anteriormente, existen otros posibles usos de la inteligencia artificial en el desarrollo urbano. Algunas de estas aplicaciones incluyen:
Gestión de residuos: La IA puede ayudar a optimizar la recolección y el procesamiento de residuos en las ciudades. Mediante el análisis de datos sobre los patrones de generación de residuos y la capacidad de los contenedores, la IA puede mejorar la eficiencia de las rutas de recolección y reducir los costos asociados.
Seguridad ciudadana: La IA puede desempeñar un papel importante en la seguridad de las ciudades. Mediante el análisis de datos de cámaras de vigilancia y sensores, la IA puede detectar comportamientos sospechosos, identificar patrones delictivos y ayudar a prevenir delitos. Además, la IA puede ser utilizada para optimizar la distribución de recursos policiales y mejorar la respuesta a emergencias.
Atención médica: La IA puede mejorar la atención médica en las ciudades al facilitar el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades. Mediante el análisis de grandes volúmenes de datos médicos, la IA puede identificar patrones y tendencias en la salud de la población, ayudar en la detección temprana de enfermedades y personalizar los tratamientos médicos.
Gestión de recursos hídricos: La IA puede ayudar en la gestión eficiente de los recursos hídricos en las ciudades. Mediante el análisis de datos sobre el consumo de agua, la calidad del agua y las condiciones climáticas, la IA puede optimizar el suministro de agua, prevenir fugas y reducir el desperdicio.
Diseño urbano y arquitectura: La IA puede ser utilizada en el diseño y la arquitectura de las ciudades. Mediante el análisis de datos sobre la utilización del espacio, las necesidades de los ciudadanos y las tendencias arquitectónicas, la IA puede generar propuestas de diseño innovadoras y sostenibles.
Como conclusión, la inteligencia artificial tiene un enorme potencial para transformar el desarrollo urbano. Para modelar las ciudades que avanzan. Desde la planificación urbanística hasta la gestión del tráfico, la optimización energética y otros ámbitos, la IA puede ayudar a las ciudades a ser más eficientes, sostenibles y habitables.
A medida que la tecnología continúa avanzando, es fundamental aprovechar las oportunidades que ofrece la IA para construir ciudades inteligentes y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo, también es importante abordar los desafíos éticos y de privacidad asociados con el uso de la IA en el desarrollo urbano, garantizando que se utilice de manera responsable y en beneficio de toda la comunidad.
Cádiz
la unión puerto-ciudad, más cerca que nunca
El traslado de las grúas y el tráfico de contenedores a la nueva terminal, el avance del diseño del futuro bulevar paralelo a la zona urbana y las obras en la Punta de San Felipe hacen realidad 30 años de anuncios
Recreación virtual de un crucero en el nuevo diseño del Puerto de Cádiz, en un ‘render’ de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.
Texto:JoséLandi Foto: ManuGarcía
“Que ninguna de las dos partes pierda, que todos ganen”, decía Teófila Martínez en un encuentro de ciudades portuarias celebrado en Santander en los últimos días de este mes de agosto.
Las dos partes son la ciudad de Cádiz y su puerto, sus muelles, la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) que ella misma preside. Su deseo representa con sencilla exactitud el reto que el Ayuntamiento, la patronal, los trabajadores del sector y la entidad que dirige afrontan sin que haya llegado a materializarse desde la década de los 90.
Desde entonces se han reproducido los proyectos y planes para unir el recinto portuario, en su tramo paralelo a la avenida del Puerto, a Canalejas y a la trama urbana de Cádiz, con los intereses empresariales, con una de las articulaciones industriales de una comarca necesitada de actividad empresarial de alto nivel.
Convertir los muelles más visibles desde la ciudad en un bulevar lleno de servicios, atractivos o zonas verdes a disposición de gaditanos, visitantes y cruceristas sin dañar la actividad logística (transporte de mercancías
Teófila Martínez daba la clave de la fusión en un encuentro de ciudades portuarias en agosto: “Que ninguna de las dos partes pierda, que todos ganen”
en contenedores, especialmente, y pesca) era el objetivo. Esa era la dificultad.
El traslado de las infraestructuras a la nueva terminal y la presentación de la transformación de los muelles colindantes al tramo urbano, en la Gran Regata 2023, o las inminentes obras en la nueva Punta de San Felipe, adelantada por lavozdelsur.es en junio, confirman que el viejo deseo ya es una realidad.
Todos los avances de “la integración puerto y ciudad”, como lo define la Autoridad Portuaria, serán visibles entre el otoño que empieza esta semana y la próxima primavera. “El proceso de unión de puerto y ciudad ya ha empezado”, afirma el alcalde Bruno García de León. De hecho, la próxima Gran Regata 2027 debe ser la frontera temporal para que la nueva configuración del puerto “sea protagonista”. La prueba de que las fotografías, los discursos y las buenas intenciones han pasado al terreno de la realidad visible, de lo tangible, llegaba este último viernes de septiembre. La Junta de Andalucía aprobaba de forma definitiva la innovación del Plan Especial del Puerto de la
Bahía de Cádiz, que permitirá la integración plena con la ciudad y la reordenación de 335.000 metros cuadrados de suelos portuarios para abrirlos a nuevas actividades. De la trascendencia del proyecto, quizás la transformación urbanística más importante que viva la ciudad en el siglo XXI, da idea el número y cargo de los presentadores del acuerdo: el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz; la consejera de Fomento, Rocío Díaz, además de los mencionados Bruno García y Teófila Martínez.
“Es un hito para la ciudad de Cádiz, la bahía y toda la provincia”, decía Sanz. “El Puerto de Cádiz goza de un potencial enorme, no sólo se abrirá a la ciudad con miradores y zonas peatonales, sino que destinará buena parte de su suelo a otras actividades que generarán un sinfín de posibilidades para la creación de empleo, tan necesario en esta tierra”, detalló Díaz.
Teófila Martínez recuerda que “el Plan Especial plantea un espacio de 335.000 metros cuadrados destinado a albergar actividades englobadas en la relación puerto-ciudad, de los que el 40,85%, es decir, 145.000 metros cuadrados, se destinan a espacios libres, viales y zonas ajardinadas”.
El alcalde de Cádiz, Bruno García, insiste en el carácter real, material, de un paso esperado durante décadas: “Con estos pasos que se están dando, la aspiración que tiene la ciudad desde hace muchos años empieza a ser una realidad”, ha manifestado. Esta integración va a suponer, a su juicio, “numerosos beneficios para los gaditanos”, ya que proporcionará “335.000 metros cuadrados oportunidades en una ciudad en la que el suelo es un bien muy escaso”.
Los números a conservar
Entre las cifras que facilita el puerto de Cádiz para orientar están 13.453 toneladas de pesca fresca al año. A esas hay que añadir 5,7 toneladas de otras mercancías circulantes cada doce meses. El puerto gestiona (en los términos municipales de Cádiz y Puerto Real) 4,3 millones de metros cuadrados de dominio público y, por ejemplo, maneja 160.000 metros cúbicos de graneles sólidos al año.
Esos números, y más, tienen una traducción esencial: el puerto de Cádiz agrupa a 300 empresas con 11.000 empleos a su alrededor. Cádiz y Puerto Real no suman 200.000 habitantes, así que es fácil deducir la importancia de ese tejido laboral en área con esa población. Al otro lado, los intereses urbanísticos y turísticos de la ciudad, que acoge en los últimos años una media de 300 cruceros (400.000 cruceristas) al año. Y subiendo. Cómo mejorar el apartado estético, el atractivo para el visitante, sin causar el menor daño al apartado industrial. Ese es el reto que ahora parece resuelto.
La clave principal es la nueva terminal de contenedores que permite desplazar y concentrar el grueso del tráfico de mercancías a un punto algo más alejado del
casco antiguo, pero estratégico, mejor conectado gracias a un túnel subterráneo que casi lo une al nuevo puente, Constitución de 1812, y a los muelles del Bajo de la Cabezuela, ya con la ansiada conexión ferroviaria visible para los que salen o entran por el puente antiguo, José León de Carranza.
La nueva terminal de contenedores, clave
La construcción de la segunda y última fase de la nueva terminal de contenedores superaba en marzo de 2023 el último trámite previo a su licitación con la remisión por parte de la Autoridad Portuaria a Puertos del Estado de la solicitud de aprobación del Consejo de Ministros del proyecto, obligatoria por tener un importe superior a los 12 millones de euros.
Este paso consiste en la ampliación del muelle ya ejecutado, con lo que se obtendrá una línea de atraque total de 1.100 metros, con calado de 16 metros. La superficie de explanada se incrementará en diez hectáreas, obteniéndose de esta forma una terminal con un total de 40 hectáreas dedicadas al tráfico de contenedores.
El nuevo tramo de muelle se conformará con la ejecución de 13 cajones de hormigón armado, de 39,5 metros
de eslora, 20,5 metros de puntal y 24 metros de manga. Con esta ampliación se da un paso esencial para el traslado de la actividad de carga y descarga de contenedores desde el muelle Reina Sofía.
Recreación del nuevo puerto
Esa liberación permitirá ya reurbanizar el muelle Reina Sofía y todo el espacio colindante a Canalejas y la avenida del Puerto. Las obras comenzarán el próximo año y según el vídeo de presentación de la APBC el pasado 7 de septiembre, incluirá hasta el paso del Trambahía entre jardines, terrazas, juegos, infantiles, paseos y zonas expositivas. El punto de atraque de los cruceros quedará separado de este espacio de ocio por una valla transparente acristalada.
Otra Punta de San Felipe
La tercera pata del gran proyecto de transformación es la reconversión de la actual Punta de San Felipe en un centro turístico y hostelero de uso diurno. Actualmente es una conflictiva zona de bares de copas pero las obras comenzarán este otoño después que la empresa Chiringuitour SL se hi-
1.VistageneraldelPuerto deCádiz,enlaactualidad.
2-3. Otras dos recreaciones del futuro proyecto que integrará el Puerto en la ciudad.
ciera con el concurso público para la “utilización del dominio público portuario estatal”.
Detrás de esta sociedad de nueva creación están los empresarios gaditanos Raúl Cueto y Omar Osuna, además de dos empresas de origen valenciano. Según el primero de los responsables, consiste en cambiar el concepto de la entrada de la Punta de San Felipe para que sea más turística. Forma parte de un cambio urbanístico mayor.
El acuerdo para la zona turística llamada Calachica, publicado en el BOE y ya cerrado prevé la “concesión demanial” para usos de “ocio, esparcimiento y restauración” de los ocho locales y la terraza superior que suman 2.389,5 metros cuadrados, de los que 880 son construidos.
Además del complejo tipo beach club, el Plan Especial formalizado este viernes contempla el incremento de la oferta de plazas de aparcamiento. Está prevista una pastilla edificable, que se eleva una planta sobre el nivel del paseo, destinando parte de ella a usos terciarios y comerciales vinculados al espacio libre.
Al mismo tiempo, se proyecta un paseo peatonal público que parte de un gran espacio libre al final del muelle Reina Sofía para potenciar las instalaciones náutico-deportivas, desembocando en otra zona de expansión junto al espigón de la Punta de San Felipe.
os planta cara la naturaleza. Ha vuelto y parece que para quedarse por mucho tiempo. Los habitantes de esta parte rica del planeta sentimos de pronto la bofetada de la naturaleza en forma de calor extremo, de sequía, de lluvias torrenciales. Acostumbrados a tener una naturaleza dócil, por lo general generosa y casi siempre olvidada, de pronto nos sorprende con sus ataques de ira. Cuando no es un volcán es un descomunal incendio, una sequía o un torrente devastador. O una ola de calor o de frío que nos quitan el aire. Provistos de buenas viviendas con aire acondicionado y ventanas casi acorazadas, los urbanistas del occidente opulento habían olvidado que el viento azota, que el agua arrastra y que el sol quema.
Ahora es como si la naturaleza quisiera enviar un mensaje difícil de comprender por quienes hace mucho tiempo, demasiado, dejaron de relacionarse con ella. Los códigos con los que se expresa la naturaleza eran legibles por los antepasados porque ellos sí anduvieron siempre en negocios con los vientos, las lluvias, las sequías, las calores y los fríos, las mareas, los volcanes o los terremotos y maremotos.
Cuando no andaba también ojo avizor con las víboras y las fieras. Es posible que no supieran mucho de las causas que originaban esos fenómenos, pero hablaban con ellos casi a diario. Incluso firmaban acuerdos que respetaban hasta sus últimas consecuencias. El ser humano sabía a qué atenerse si osaba desafiar las iras de la naturaleza, hasta el extremo de que muchos de sus fenómenos eran considerados dioses prestos a otorgar venturas o desventuras. En virtud de aquellos pactos no escritos, ningún hombre o mujer habría construido jamás una vivienda en el cauce de un torrente. Ni sembrado en un desierto. Ni regado sus cultivos allí donde escaseara el agua. Ni ennegrecido el azul del cielo con chimeneas contaminantes. Ni sembrado los campos de latas y plásticos. Ni creado hacinadas granjas con ganado alimentado con pienso transportado desde miles de kilómetros. Eso era antes. Después, una vez instalado en fortalezas de acero, piedra y cristal, el ser humano cabalgó a lomos de Tláloc, el dios de la lluvia en la cultura náhuatl, y creyó haberlo
domesticado. Encerró a Eolo y supuso que no volvería a reinar sobre la tierra. Levantó un templo a Vulcano y se dijo que estaría satisfecho y adormecido para siempre.
Pero igual que el río baja de la sierra con su título de propiedad bajo el brazo, el sol reclama iracundo obediencia ciega. Las nubes deciden caprichosamente cuándo mostrar su cicatería y cuándo desplomar sobre los campos rigores infinitos. Como los vientos mueven de acá para allá a una multitud de atribulados e insignificantes humanos. Después de un verano de espanto, la naturaleza augura un otoño de pánico.
Le llaman DANA a un fenómeno de tormentas provocadas por el choque de masas de aire frío de las alturas con aire recalentado en la tierra. Un diabólico baile de nubes frías y calientes que hace apenas unos años llamaban “gota fría”. Tecnifican el nombre llamándolo DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) mandan aviso de emergencia a los teléfonos móviles y parece que ya está bajo control humano.
DANA es llamar nada a la furia del cielo. Como dijo el venezolano Uslar Pietri, “no hay nombre neutral ni gratuito, las palabras están cargadas de sentido y de destino”. Llamar “DANA” a un diluvio es lo mismo que quedarse mirando al dedo que señala en dirección a la luna. Prepotencia humana. Por eso, desde la humildad y el respeto, debemos darnos la bienvenida a la naturaleza. A una naturaleza bien distinta de la idílica que contienen los parques nacionales, las reservas, los cotos y los jardines botánicos creados por los engreídos. Bienvenidos al azote del sol inclemente, a las nubes caprichosas, a los vientos desatados.
El fin del mundo, dicen algunos. Hay signos de ello en el cielo y en la tierra. Pero a los que frecuentamos África ni nos coge desprevenidos esta fuerza colosal de los elementos desatados ni nos resulta novedosa. En el continente vecino saben bien cómo las gasta la naturaleza, quizá porque nunca dejaron de sufrir sus terribles rigores y porque han mantenido con ellos los viejos pactos de respeto casi religioso. Aunque ahora los sufrirán agravados por la acción ignorante de los engreídos y egoístas del norte que, instalados en la opulencia, contaminan, construyen, siembran, riegan, crían y fabrican contra el planeta que les da la vida.
Han vuelto el sol y las nubes, el viento y la sequía, para pedirnos que tomemos nota y que volvamos a aquellos viejos acuerdos de los antepasados. Nunca escritos, pero siempre cumplidos hasta sus últimas consecuencias. ¿Lo haremos? La vieja estupidez humana sugiere que no, que todo va a seguir igual. La estupidez y los intereses creados. Que el cielo nos ampare.
“La obsesión es estar en todas partes, que es donde tiene que estar la Diputación”
Almudena Martínez del Junco, presidenta de la Diputación de Cádiz
Texto:PacoSánchezMúgica
Foto: Juan CarlosToro
“Política útil, cercana, dialogante y moderada”. Con esas máximas Almudena Martínez del Junco (Jerez, 47 años) ha afrontado, desde este pasado verano, su nueva etapa como presidenta de la Diputación de Cádiz. Con apenas cuatro años de trayectoria política, esta abogada, casada y con tres hijos, ha saltado de la fría oposición a convertirse en la segunda mujer en presidir la institución provincial y la primera representante del partido judicial de Jerez al frente de la Corporación tras la recuperación de la democracia. El apoyo esencial de los dos diputados de La Línea 100x100 han servido para formar gobierno con los 14 del PP, cercenando la posibilidad de revalidar el gobierno al PSOE (también con 14 diputados), que no sumaba con el único representante de IU en el salón regio del Palacio Provincial. En esta opulenta estancia, precisamente, hacemos algunas de las fotos de la sesión para esta entrevista. Allí la nueva presidenta habla de los ritmos y los tiempos en palacio, y de cómo afronta sus primeros meses a cargo de una institución de la que quiere desterrar sectarismos y que pretende que se vea a plena luz del día con todo el peso y la utilidad que tiene. La entrevista se produce un día antes del primer pleno ordinario, donde, entre otros asuntos, se han movilizado casi 34 millones en modificaciones presupuestarias que han ido a parar a once municipios y a la ELA de Guadalcacín. “Las inversiones en obras son a los municipios que se han podido comprometer (con una declaración jurada) a adjudicar los proyectos antes del 31 de diciembre de este año”, ha defendido.
Su carrera política está siendo meteórica: en cuatro años ha pasado de estar en la oposición como concejala y diputada a segunda mujer en presidir la Diputación de Cádiz en democracia. ¿Quién es Almudena Martínez del Junco?
Soy una abogada a la que le encanta la política, que tiene vocación de servicio público, y que empezó en la oposición como concejala en Jerez; llevo estos años trabajando y viendo cuáles son los problemas y las soluciones que necesita Cádiz. Y ahora mismo tengo la oportunidad y muchas ganas de trabajar por esta provincia.
Cuando la llaman para un puesto de esta responsabilidad, ¿qué es lo primero que se le pasa por la cabeza?
Todo lo que hay que hacer.
Además es que usted ya estaba nombrada en el nuevo gobierno de Jerez.
Estaba al frente de la Delegación de Seguridad y en la de Personal, y la verdad que estaba muy contenta. Mi proyecto inmediato era Jerez, pero una vez que me da la noticia el presidente Juanma Moreno de que soy la persona elegida para la presidencia de la Diputación de Cádiz, pues… muy contenta, pero sobre todo pensando en la gran responsabilidad y en todo el trabajo que hay por delante. Estoy agradecida e ilusionada, y por supuesto es un reto enorme.
¿Cuál es el objetivo inicial en este desembarco?
La obsesión es estar en todas partes, que es donde tiene que estar la Diputación; en todos los ayuntamientos y en todos los municipios. No sé por qué antes no se había estado, y no es algo que sienta yo, sino que es algo que nos comentan muchos alcaldes de todo signo político, no solo del PP, sino de IU o de partidos localistas. La impresión que da es que no se ha estado en todos los municipios y es algo que para un cargo como éste me ha llamado bastante la atención; si algo tiene que hacer Diputación es estar presente en cada municipio. Es el ayuntamiento de los ayuntamientos y si no está en todos los municipios, ¿qué sentido tiene su papel? Desde este gobierno lo que queremos, y ya lo estamos haciendo en otras administraciones, es estar a pie de calle y ser conscientes de la realidad social y de los problemas reales de los gaditanos. No se trata de inventarnos problemas para ofrecer soluciones que vengan bien a nivel partidista. Estamos para trabajar por los gaditanos y por impulsar la provincia.
Su antecesor en el cargo decía que quería imprimir a la Diputación ‘ADN socialista’, ¿piensa usted imprimir sello PP en esta nueva etapa?
Queremos imprimir ADN gaditano, de toda la provincia. Lo importante son los administrados, no el partido que gobierne. Lo esencial es la forma de trabajar y los principios que tiene la responsabilidad. Estamos muy agradecidos a los gaditanos por habernos puesto aquí y vamos a responder a esa confianza dándoles un trabajo responsable, honesto y con soluciones para los problemas de su vida diaria.
“El pacto con La Línea no va a quitar nada a nadie;
el objetivo común
es la provincia”
Hasta hace poco había asesores del gobierno que no pisaban el Palacio Provincial…
No tenemos intención de utilizar la Diputación. Gobernar para todos significa estar en todas partes y significa trabajo, trabajo, y más trabajo. Nuestra religión es la del trabajo, no hay otra.
¿En las visitas de esos municipios de 20.000 habitantes se ve realmente la importancia que tiene el papel de esta institución?
Claro, esa es la cosa. Si el administrado no tiene una administración que está presente, no sabe ni siquiera que existe o para qué existe. El sentido de la Diputación es estar para los ayuntamientos y para el gaditano. Si la administración provincial no ha sido útil, para el ciudadano no existe. Entonces, uno de nuestros objetivos principales es hacer ver al gaditano que la Diputación tiene su sentido y que no es una administración inútil, que no está aquí para hacer un gasto, sino que está y se le tiene que esperar al pie de los ayuntamientos.
A Trebujena, que ha sido una de sus últimas visitas, hacía más de una década que no acudía en acto oficial un presidente de la institución provincial. ¿Se ha hecho demasiado uso partidista de Diputación?
Yo creo que sí. Lo dije ya en mi toma de posesión: no vamos a ser sectarios y estaremos absolutamente para todos, y es lo que estamos haciendo, visitando ayuntamientos con gobiernos de todo signo político.
El pacto con La Línea 100x100 que les ha servido para desalojar al PSOE del gobierno provincial, ¿supondrá un agravio para otros municipios gaditanos?
No se le va a quitar nada a nadie. Ambos partidos estamos trabajando con un objetivo común y creo que estamos todos los diputados muy cómodos por-
que sabemos que lo que queremos es lo mejor para la provincia. Tenemos un pacto de gobierno que vamos a cumplir, por supuesto. Como es lógico, 100x100 vela por La Línea. Es un partido que lleva ya unos años de experiencia y que, por supuesto, quiere lo mejor para su municipio. Nosotros tenemos en cuenta que La Línea también es parte de la provincia y vamos a cumplir ese pacto. Pretendemos estar durante toda la legislatura lo mejor posible, trabajando todos juntos por un objetivo común, que es la provincia.
¿No pende sobre sus cabezas la espada de Damocles de la moción de censura si no cumplen las expectativas de sus socios?
No, no, no… Nada de eso. Tenemos una colaboración perfecta y estamos trabajando todos muy cómodos y muy bien porque, como le digo, el objetivo es común y lo tenemos claro.
¿Cuál es su posición sobre las relaciones con el Peñón tras el Brexit, está a favor de esa zona de prosperidad compartida?
Yo estoy a favor del Campo de Gibraltar, de todos los campogibraltareños. Hemos estado ya varias veces en el Campo de Gibraltar, hemos visitado La Línea, Los Barrios, Algeciras… Es una comarca que tiene sus singularidades, es muy diferente a otras de la provincia, que es muy diversa, y es una comarca que tiene mucho por hacer, con un sector económico muy potente que aún puede ir a más. En Los Barrios,
AlmudenaMartínez,presidenta de la Diputación de Cádiz, en el salón regiodelPalacioProvincial, tras la entrevista con lavozdelsur.es.
por ejemplo, está el parque industrial más grande de Europa y creo que hay que potenciarlo aún más a nivel logístico. Siempre vamos a estar del lado de los campogibraltareños y vamos a estar luchando por sus intereses y para que les vaya lo mejor posible económica y socialmente.
¿Garantiza que Valcárcel será una realidad en Cádiz en esta legislatura?
El compromiso está desde el comienzo. Es un proyecto que lleva inacabado desde hace 20 años; no hubo forma de haberlo solucionado antes. Ya hay un proyecto por parte de la Universidad de Cádiz y ahora falta sentarse para que el resto de las administraciones lo solucionen de una vez. Son unas instalaciones fantásticas que tiene Cádiz y a las que, por supuesto, se les va a dar uso educativo. Con los problemas de suelo que tiene Cádiz, tener unas instalaciones como Valcárcel abandonadas… lo que hay que hacer es ponerlas a disposición de los gaditanos lo antes posible. La predisposición es total para acabar por fin el proyecto. Y sobre la marcha habrá que ver si durante los meses en los que no hay periodo lectivo puede aprovecharse el edificio para otros usos…
Como jerezana, ¿tiene Diputación de Cádiz algún tipo de deuda histórica con Jerez, por el peso poblacional, por su enorme zona rural?
Yo creo que sí. Diputación de Cádiz no ha estado lo suficiente con Jerez. Pero desde luego con este go -
bierno, y es indudable, Jerez va a estar más presente que nunca. A Jerez hay que darle la importancia que tiene dentro de la provincia. Es un motor económico y social. Y vamos a insistir mucho en la parte agroalimentaria, del Marco de Jerez; creo que Diputación tiene que estar ahí para apoyar a las instituciones y para colaborar con el Ayuntamiento. Pertenezco al equipo de María José García Pelayo, figúrate. No tenemos problema ninguno, tenemos la mano tendida las dos administraciones y estamos, junto con la Junta de Andalucía, alineadas para, remando todos juntos, cumplir mayores objetivos.
Le pongo un ejemplo de ese agravio histórico: el Festival de Jerez, un evento de dimensión internacional con casi 30 ediciones, comenzó hace solo unos años a recibir apoyo de la Diputación, 50.000 euros, frente a festivales privados sin impacto más allá de la comunidad, que tras solo unos años reciben 200.000 euros de dinero público de la institución.
Efectivamente, teniendo en cuenta lo que significa el flamenco para la provincia, y la importancia que tiene este festival dentro del motor cultural y turístico, como una ventana más de la provincia al mundo, Diputación tiene que estar ahí para apoyar. Y creo que en este caso, como en otros, no se ha estado lo suficiente.
Es quizás más efectivo que arreglar bordillitos, ¿no?
Algunos ayuntamientos, como Chiclana, tienen que asumir competencias impropias potenciando cursos de formación para cubrir, por ejemplo, oficios muy demandados como soldadores.
Como dices, la formación es mejor que arreglar bordillitos. Si se le pregunta a cualquier gaditano cuál es el principal problema de la provincia le va a decir que es el desempleo. Es que lo tenemos todos claro y es un problema que llevamos arrastrando durante décadas y que, solucionándose éste, se solucionan muchos otros. Estamos ya en estudio de los presupuestos de 2024, estamos en estudio de esos planes para el empleo, pero llevamos dos meses escasos gobernando y aún es pronto para anunciar nada concreto.
Ha asegurado que una de sus preocupaciones va a ser dar oportunidades a los jóvenes frente a la lacra de la altísima tasa de paro juvenil, ¿en qué se podría traducir?
“La formación es mejor que arreglar bordillitos; los planes de empleo no han sido suficientes”
En la provincia tenemos mucho talento joven y vamos a apostar por él. A mí me preocupa el tema de los jóvenes de Cádiz, que tengan que irse de la provincia para encontrar trabajo. Tenemos mucho talento, tenemos que apostar por él, y darle todas las facilidades del mundo en temas de formación y empleo, pero también en materia de vivienda. Y facilitar que se fije la población, sobre todo en los municipios pequeños y de la zona rural.
¿Van a seguir apoyando la candidatura de Jerez como Capital Europea de la Cultura en 2031?
Exactamente igual que con el caso anterior. Todo lo que sea en pro de la provincia y en pro de Jerez se va a apoyar.
¿Han sido pan para hoy y hambre para mañana los planes de empleo de la provincia, maquillaje temporal para combatir el paro?
Todo lo que se ponga sobre la mesa para combatir el principal problema de esta provincia no está mal, pero lo que sí está claro es que no ha sido suficiente. Y lo vemos: seguimos teniendo el problema del empleo, que es un problema de envergadura, estructural. Desde el gobierno sabemos que hay que hacer algo más y poner ya en marcha soluciones a largo plazo, por ejemplo ampliando esos planes enfocándolos también a la formación de los jóvenes.
A nivel de la primera industria de Cádiz, el turismo, este verano se han vivido situaciones de colapso en Tarifa. ¿Tiene cierta inquietud por el hecho de que todo esto sea una burbuja que acabe finalmente estallando?
El turismo es esencial para la provincia, representa el 32% del PIB, y Diputación tiene que estar ahí porque tiene que velar por que el turismo de Cádiz, que es un turismo de calidad y excepcional, se mantenga en esa línea. Lo que no podemos es tender a un tipo de turismo, como en otras zonas de España, de masificación, y que por ese desbordamiento se pierda la calidad. Desde luego, tenemos que estar velando para que el turismo no se desborde, no haya masificaciones, y velando por el medio ambiente. Y luego, me preocupa desestacionalizar el turismo, que no sea un turismo solo de los meses de verano o de playa, que es fantástico y tenemos muchos kilómetros de playas magníficas, pero tenemos que promover que esta provincia también existe de noviembre a abril, y tiene mucho que ofrecer, muchas posibilidades que se pueden abrir, y otras que, a lo mejor, no son tan conocidas. El turista puede encontrar calidad en Cádiz todo el año.
En esa pelea por la desestacionalización hacen falta más infraestructuras. El desdoble de la Arcos-Antequera, mejores conexiones ferroviarias con el resto de España…
No se han vuelto a recuperar esas conexiones por tren que había entre Madrid y la provincia antes de la pandemia. Es algo que ya pedimos desde la oposición en la legislatura pasada, porque no es lógico y afecta ya no solo al turismo, sino que colapsa la provincia y le quita oportunidades de desarrollo. En relación al Aeropuerto de Jerez se ha pedido también al Gobierno central ampliar la pista para que lleguen más vuelos internacionales. Y también nos falta potenciar infraestructuras para hacer más competitivos nuestros Puertos; y, por supuesto, el desdoble de la Arcos-Antequera, que es una demanda histórica. Tampoco es lógico que la costa noroeste no esté conectada por ferrocarril; o el problema que tiene el Campo de Gibraltar con el tren… Tenemos muchas potencialidades, pero nos faltan infraestructuras y conectividad. Siempre decimos que este gobierno va a pedir lo que haga falta al Gobierno central y a la Junta, gobierne quien gobierne, porque tenemos que velar por los intereses de la provincia y aquí todavía hay mucho que hacer.
¿Hay que hacer más provincia aunando esfuerzos, aparcando un tanto los localismos?
Yo, desde luego, estoy haciendo provincia, se lo puedo asegurar. Hay que tener en cuenta que son comarcas muy diferentes, que son poblaciones muy grandes dentro de la provincia de Cádiz, pero creo que aunando toda la fuerza y aunando todo lo que tiene cada comarca, que es muchísimo y hay mucha diversidad, si se rema juntos, se llega más lejos. Yo, desde luego, estoy por unir a toda la provincia. El alcalde de Cádiz está por unir la Bahía, así que aquí lo tenemos todo claro.
O sea, no hay excusas ya para que esto no despegue.
Efectivamente, llevamos ya demasiado tiempo cada uno por su cuenta y aquí hay que remar todos a una.
Aludía ahora al acuerdo entre los ayuntamientos de Cádiz y San Fernando, gobernados por PP y PSOE, respectivamente, por hacer de la autovía que une ambas ciudades en una avenida “amable”.
Creo que es la primera vez que se ve esa imagen. Se le ha dado poca importancia en los medios porque es algo que no se había visto antes y que demuestra el
interés que hay por parte de los gobernantes del Partido Popular por unir, que es lo que ha hecho Juanma Moreno en la Junta y ha funcionado.
Con la legislatura encallada, ¿es partidaria de estas ‘grandes coaliciones’ a nivel nacional?
También deberíamos aplicarlo y que también se aplicara por parte de otros. Pero vamos, ya le digo que nosotros, por nuestra parte, lo que pensamos es que si unimos toda la provincia, con todo lo que tienen que ofrecer todas sus comarcas y todas sus poblaciones, la potenciaremos mucho.
“Lograr las cero emisiones es un reto de enorme magnitud, pero lo lograremos”
Patricia Cavada, alcaldesa de San Fernando
PatriciaCavada,alcaldesadeSanFernando.
Texto:PabloFdez.Quintanilla Foto: ManuGarcía
El Ayuntamiento de San Fernando ha realizado una gran apuesta en los últimos años por reducir al máximo la huella de carbono. El ahorro en energía ya es evidente, y ha conseguido incluso aprovechar el agua consumida en un 90% para destinarla a limpieza de calles y riesgo.
¿Lograremos ver en 2050 que se alcanza el objetivo de emisiones cero que se han marcado?
San Fernando lleva años mostrando su compromiso con el medio ambiente, y sí, lograremos llegar a las cero emisiones de carbono en 2050. Es un reto de enorme magnitud, que no es nada fácil, pero estamos en esa tarea. Y es una labor compartida, de administraciones, ciudadanía y empresas. Entre esas acciones, está que toda la energía que compre el Ayuntamiento de San Fernando sea 100% limpia. En el anterior contrato ya teníamos un porcentaje elevado de esa energía, y el cambio actual es que sea el 100%. Para ello, también estamos implantando nuevas luminarias más eficientes, y hay proyectos innovadores que también vamos a desarrollar como la propia generación de energía municipal. Otra de las medidas es la ciudad de los 15 minutos, lo que ayudará a dejar el vehículo en la red de aparcamiento estático e invitarnos a caminar. Es otro de los retos de cara a 2050.
¿Cómo han logrado la colaboración de las empresas concesionarias para ir cumpliendo con sus objetivos en lo que respecta a emisiones?
Las empresas concesionarias están vinculadas a sectores estratégicos, por eso es importante esa colaboración. Lo vemos en sectores como el agua, los residuos, los jardines o la propia energía. Por tanto, en nuestros objetivos de ser neutros en carbono, son nuestros principales aliados. Nuestra propia agenda urbana determinaba ese modelo de gobernanza y esa necesidad de generar alianzas. En ese sentido, firmamos con todas las concesionarias un documento donde nos comprometemos todas las partes a unos objetivos en la forma de desarrollar y ejecutar los trabajos en nuestros municipios en cada sector.
Hay quien llega a decir que usar menos el coche en la ciudad es incómodo. ¿Qué caminos hay que seguir para la concienciación?
Niego por mis convicciones que sea negativo, por ejemplo, eliminar de sus calles el vehículo privado. Así, se recupera espacio público para las personas, para aumentar las zonas verdes y, en definitiva, lograr que sea una ciudad más cómoda. No son incomodidades, al contrario. Sí cambia la
manera de relacionarnos con la ciudad, de actuar y movernos. Es importante ofrecer alternativas que se conviertan en un nuevo estándar de uso. Así lo hemos hecho con la red de aparcamientos tácticos, que es una red de aparcamiento gratuito de calidad desde el punto de vista urbano, una invitación a no prohibir el coche, pero a caminar a la vez. El conductor aparca ahí y continúa hasta su destino caminando. Lejos de pensar que la sostenibilidad sea incómoda, es todo lo contrario. Pero siempre se deben ofrecer alternativas.
Esa idea se amplía al propio sector privado, donde también hay quien dice que los retos por el cambio climático son problemáticos. Usted, sin embargo, ha hablado en más de una ocasión que optar por un nuevo modelo es una oportunidad para la economía, no una obligación.
Un modelo de producir diferente nos lleva a un mundo más sostenible e igualitario, y, por tanto, mejor. En San Fernando lo hemos visto. Cuando hablamos del sector naval, que es nuestra principal industria, hemos visto cómo Navantia tiene un compromiso demostrado a lo largo de los años en cuanto a sostenibilidad y digitalización. El futuro de la industria está en esos dos ámbitos. Navantia está en ello y muchas inversiones llegarán a nuestra ciudad gracias a ese compromi-
so. Podemos también hablar del desarrollo turístico. Tenemos una playa en pleno Parque natural. Su desarrollo turístico se ha llevado a cabo de manera completamente respetuosa con el medio, pero que no ha dejado de conseguir su objetivo, que era que Camposoto se convierta en una playa con identidad. Hemos pasado de que se desconozca en el entorno a convertirla en toda una referencia, y una de las playas más visitadas de la provincia de Cádiz y de Andalucía. En esa misma línea está el desarrollo de la red de senderos. Cada espacio de la ciudad es una nueva oportunidad, tanto en el marco económico como en lo sostenible. Es una voluntad por trabajar de manera transversal en la lucha contra el cambio climático, porque está en todas las áreas de gestión de la ciudad.
Otro de los grandes retos es reducir el consumo de agua.
Tenemos que hacer un uso más eficiente de todos los recursos. No se trata simplemente de consumir menos agua, se trata de reutilizarla. San Fernando ya viene haciendo un
“La sostenibilidad nunca es incómoda para el ciudadano, aunque sí cambia su manera de relacionarse con su ciudad”
trabajo importante para un alto aprovechamiento hídrico, de más del 90%. Eso es fruto de la inversión en canalizaciones, en toda la infraestructura del ciclo integral del agua a través de ese tratamiento de la estación depuradora, ya hemos construido más de 13 kilómetros de anillo perimetral en nuestra ciudad, lo que permitirá, una vez traigamos la tubería de impulsión ese tratamiento del terciario. Puede utilizarse para baldeo y riego, logrando así un ahorro importante. Ya desde 2015 hemos logrado un ahorro patente y el objetivo es seguir en esa línea. Un recurso como el agua debe tener una visión pública. En año y medio, calculamos, tendremos implantada en San Fernando una empresa mixta de colaboración público-privada con esa visión de la sostenibilidad de un recurso básico, y que debe llegar a todas las personas vulnerables. Aprovecharemos la aportación en conocimiento, tecnología e innovación que trae la parte privada. Al agua hay que prestarle atención. Nosotros la remunicipalizamos para tener lo mejor de lo público y de lo privado.
San Fernando, por su localización, se ve amenazado por un futuro aumento del nivel del mar. ¿Parte de su motivación proviene de tomar conciencia por ese peligro?
El cambio climático va a afectar a todo el planeta, no solo a San Fernando. Pero no afectará del mismo modo a
todas las ciudades. El nivel del mar afectará a San Fernando, al estar en la costa. Es una zona vulnerable y de riesgo. A lo largo de los años, hemos trabajado para ser una ciudad resiliente, y bajo ese objetivo hemos asumido con convicción el reto del cambio climático, que es mundial y de futuro. Es una obligación conjunta que asumir para paliar las consecuencias en cada territorio y de distinta manera.
¿Están, en general, los ayuntamientos preparados para afrontar los retos que trae consigo el cambio climático?
Cada ayuntamiento tiene un compromiso diferente. San Fernando está convencido. La lucha contra el cambio climático forma parte de nuestro argumentario permanentemente, lanzando mensajes a la ciudadanía y al resto de administraciones. Actuamos y estamos consiguiendo los retos que nos marcamos, y todavía nos ponemos más retos de cada al futuro. O actuamos de manera diferente, o habrá consecuencias mucho más graves para nuestro planeta. Hago un llamamiento permanente a todas las administraciones para trabajar de manera coordinada en los nuevos retos. Las nuevas normativas deben marcar el camino. En nuestro caso, buscando el 100% de energía limpia a través de la alianza con las concesionarias, algo que implica obligaciones en nuestro pliego para la utilización solamente de vehículos
Cavada,enelAyuntamiento.
híbridos y eléctricos, y solo usamos de combustible cuando no exista alternativa en el mercado. Seguimos comprobando cómo en el entorno, en otros municipios, siguen relegando sus compromisos y sacando pliegos de contratación que no incluyen vehículos de energía limpia. O comprando luminarias no eficientes, o sin invertir en el ciclo del agua. Cortar el agua de las duchas en la playa supone una nimiedad respecto al agua que se pierde en el subsuelo por no hacer inversiones. Necesitamos medidas verdaderamente contundentes.
“Cortar el agua de las duchas en la playa supone una nimiedad respecto al agua que se pierde en el subsuelo por no hacer inversiones”
Si tuviera oportunidad de dirigirse a todos los alcaldes y alcaldesas de nuestro país, de igual a igual, ¿qué les diría? ¿Cómo les convence para implementar políticas como las suyas?
Los alcaldes y alcaldesas trabajamos en el corto plazo, en la gestión del día a día. Eso es un reto apasionante. Son muchas horas al día. Pero el reto es conseguir a largo plazo unos municipios más amables para las personas, más sostenibles, más justos, y por ahí tenemos que poner visión para trabajar por ello. Quien no esté convencido de que tenemos que trabajar en eso, el reto más importante de la historia moderna, que es la lucha contra el cambio climático, estoy convencida de que no será refrendado por la ciudadanía. Porque son ellos quienes nos lo reclaman.
El imparable fenómeno de Chiclana
El tercer municipio de España donde más gastan los turistas, que alcanza un pico de población flotante en verano superior a Granada o Jerez, también vive una eclosión en su padrón, con un 36% más de residentes que hace 20 años y una previsión de 6.000 nuevas casas. Su alcalde, José María Román, defiende un modelo controlado que solo aguarda nuevas inversiones en infraestructuras y servicios públicos
Texto:PacoSánchezMúgica
Foto: ManuGarcía
Un niño juega junto a un adulto en un parque infantil de la Plaza de las Bodegas, en el centro de Chiclana. Alfondo,elCentrodeInterpretacióndelVinoylaSal.
Chiclana no para de crecer. Sus zonas urbanizadas se expanden como una mancha de aceite, aunque preservando el hecho de ser el único ayuntamiento de España que es propietario de 200 hectáreas de marismas y esteros. Perfiles horizontales, construcciones integradas en el entorno, pinos que sombrean los tejados de nuevos chalés, un parque natural con un caño, nuevos atractivos en lo que aún se conoce como el pueblo, autobuses y servicios de limpieza que funcionan como un reloj en sus interminables avenidas que antes eran carreteras, puntos mágicos que recuerdan la belleza de un municipio que tradicionalmente vivió del mar, de la huerta y de la madera. Industrias que hoy no han desaparecido, que se han reinventado, pero que han dejado un enorme hueco al turismo, el 32% del PIB de la provincia de Cádiz.
El mismo septiembre de 2023 en el que Chiclana conmemora los 200 años de la batalla de Sancti Petri, donde 120 hombres sin apenas formación militar hicieron la heroica defendiendo la Constitución de 1812 y resistiendo al asedio de las tropas napoleónicas en el Sitio de Cádiz, las mismas arenas doradas bañadas por la luz del Atlántico celebran el broche de una nueva temporada turística que ha sido apoteósica.
El alcalde, dos siglos después de aquella batalla, es José María Román. Ha revalidado el cargo en las municipales de mayo pasado y vive una segunda época en la Alcaldía que va camino de los doce años. Tiene el pasado, el presente y el futuro de la ciudad en la cabeza. El tercer municipio de España donde más gastan los turistas, que alcanza un pico de población flotante en verano a la altura de las urbes andaluzas más pobladas, también vive una eclosión en su padrón, con un 36% más de residentes que hace 20 años y una previsión de 6.000 nuevas casas.
Mientras supervisa al milímetro el final de las obras que transformarán la Alameda del Río —“hemos invertido medio millón en 740 metros de zona de juegos infantiles”, exclama—, el regidor socialista no teme que el municipio que más crece de forma sostenida en población de la provincia de Cádiz muera de éxito. “Nosotros vivimos de la sostenibilidad, somos sus primeros defensores, y nuestro proyecto va precisamente en contra de lo masivo. Nuestro proyecto va de espacios verdes, de carriles bici, de millones de metros de zonas públicas que significan sostenibilidad ambiental y social”, asevera.
Las estadísticas en la recogida de residuos de este pasado verano inquietan y llenan de orgullo a partes iguales por el boom que vive la localidad: Chiclana ha superado durante picos de agosto a Granada y Jerez como ciudades más pobladas de Andalucía, con más de 240.000 habitantes en una población flotante que casi triplica sus 90.000 empadronados fijos.
El pasado 2022, según el Instituto Nacional de Estadística, el municipio atrajo a más de 1.600 nuevos habitantes procedentes de 33 municipios de la provincia. Un fenóme-
1. Clientes en el mercado central de abastos de Chiclana.
2. Una de las calles del centro de la ciudad.
3. Vista de la kilométrica playa de La Barrosa
4. Vista del castillo de Sancti Petri desde la playa.
5. Anuncio de la transformación de la Alameda del Río.
6. Golfistas en el Novo Sancti Petri.
8.Bañistaenlaplayade Sancti Petri.
no de atracción poblacional insólito que irá a más, pues el Ayuntamiento chiclanero acaba de recibir el visto bueno de la Junta de Andalucía al avance de su Plan de Ordenación Urbanística (POU), que permitirá levantar 6.000 nuevas viviendas en lo que se conoce como la Chiclana consolidada. Aparte, el Ayuntamiento tiene en marcha un programa por el que protege los alquileres de casas vacías: “Si hay un lío, lo tiene el Ayuntamiento; pagamos el alquiler y el IBI a los arrendadores mientras dure el alquiler”.
“Algunos siguen creyendo que seguimos siendo aquel pequeño pueblo, pero la realidad es otra”, mantiene Román, exigiendo más compromiso de todas las administraciones por servicios públicos muy demandados como un hospital, un nuevo centro de salud y un nuevo instituto en la zona costera, además del cierre del anillo de circunvalación, la Ronda Oeste, que alivie el altísimo flujo de tráfico que vive el núcleo central de un municipio disperso como pocos. “Tenemos fifty-fifty, unos 45.000 chiclaneros residen en la ciudad compacta, consolidada, y otros 45.000 son los que están empadronados en las zonas más dispersas o cerca de la costa; o sea, digamos, en la Chiclana con jardín”, apunta el regidor.
que vayan a haber dos o tres hoteles más, uno de ellos ya con licencia de obra concedida, no dejan de ser 600 nuevas plazas, por lo que esto no alterará demasiado esa cifra de población flotante entre 220.000 y 240.000 personas. Y a nivel de turismo residencial tampoco hay previstos unos márgenes mucho más allá de lo que tenemos. Nosotros estamos más en la lucha de alargar la temporada turística, de ahí las actuaciones a nivel cultural, de contar con otras actividades de turismo, de naturaleza, de todas las distintas caras que tiene el motor turístico”.
“Algunos siguen creyendo que seguimos siendo aquel pequeño pueblo, pero la realidad es otra”
Chiclana avanza como pocas ciudades andaluzas. El pulso inversor municipal a partir de fondos europeos ha llevado a que en el último mandato estuvieran en marcha simultáneamente proyectos urbanísticos por valor de más de 50 millones de euros. Un nuevo intercambiador de transportes, la nueva Alameda del Río, una torre-mirador y un centro de interpretación, Nueva Gadeira, que servirá de atractivo para no olvidar los 3.000 años de historia de la Chiclana fenicia. En el núcleo principal chiclanero hay un aroma a pueblo que gusta, mientras las calles principales de su centro comercial abierto atraen una generosa oferta de firmas comerciales.
“La zona de costa —de la loma del Puerco en el Novo hasta la isla de Sancti Petri, pasando por kilómetros y kilómetros de las pistas de La Barrosa— va sola y no hay que hacer prácticamente más que dar buenos servicios, por lo que nuestra obsesión es llenar el corazón de Chiclana, que haya ambiente y actividad todo el año”, reconoce Román, rodeado de mapas del municipio en su amplio y luminoso despacho de Alcaldía, fajándose cada día por romper la estacionalidad turística.
A partir de lo anterior, el alcalde explica: “Chiclana va a más, afortunadamente a nivel de población estable. Aun-
En todo caso, refiere, “para nosotros es más importante la calidad que la cantidad, “hoy por hoy, somos de los destinos turísticos de mayor gasto medio diario de España: si en el conjunto del país el ingreso medio por habitación disponible en 2022 fue de 102 euros, en Chiclana esta cifra alcanzó los 180 euros”. Solo Ibiza y Marbella superaron a Chiclana en este altísimo gasto medio diario, según el Barómetro de Exceltur. El último dato global apunta a que el turismo aportó 1.622 millones de euros al municipio durante el verano del año 2021, pero esta cifra será muy superior una vez se conozcan los ingresos históricos del pasado verano del 2022 y de la recién finalizada temporada alta. Según el Ayuntamiento, este verano de 2023 se ha superado el 90 por ciento de ocupación, con un ingreso medio por habitación de 229 euros, mientras que la temporada ha contribuido a la creación de 6.916 empleos en un municipio con una tasa de paro del 22% —llegó a estar en el 42% en 2012—. Eventos culturales como el Concert Music Festival, en la isla de Sancti Petri, no han hecho más que aumentar el tirón veraniego de Chiclana, ambientando e impulsando por cierto el istmo en el que también se trabaja para potenciar su puerto deportivo e incluso para recuperar su histórica almadraba. “Mi planteamiento en clave positiva es que la Junta —que finalmente no acometió el Plan Especial previsto, ni la inversión de fondos europeos para el antiguo poblado— debe ser consciente de que cuando se aborda Sancti Petri no es un favor que se le hace a Chiclana, ni por supuesto a este alcalde, sino que tiene que ver con un contexto de lo que Chiclana viene a aportar para la potencia turística que hay en la provincia y de lo que tenemos que hacer en la provincia. Es como una gran inversión para Cádiz, San Fernando o Puerto Real, será maravilloso todo lo que venga”.
A la izquierda, el alcalde, José María Román.
1. Rótulo de Chiclana en una de las rotondas del Novo.
2. Obras del nuevo intercambiadordetransportes. 3.ImagendeMelkart,dios fenicioquepresidelosllamadospuntosmágicosde Chiclana.
4. Trabajos de regeneraciónurbanaenlaAlameda delRío.
Más equipamientos públicos
El Ayuntamiento de Chiclana gestiona actualmente 7 millones de euros en una decena de nuevos equipamientos. El alcalde resalta la próxima puesta en marcha de proyectos como el Coworking Digital, el centro de interpretación fenicio, la torre-mirador, El Olivo, el espacio expositivo de Muñecas María Emilia Lira, el intercambiador de transportes y el Hub Tecnológico, que serán una realidad antes de que finalice el presente año 2023. Asimismo, en los próximos meses también está prevista la ejecución del centro cultural Las Albinas. Un proyecto que supondrá una inversión de 1.145.478,72 euros, de los que 785.461,10 euros son con cargo a fondos europeos.
Mercadona, hacia la eficiencia energética
La cadena de supermercados incrementa año tras año su apuesta por las energías renovables no contaminantes. Ya han logrado reducir un 40% su factura eléctrica gracias a su apuesta por la sostenibilidad.
La cadena española de supermercados Mercadona ha realizado una apuesta clara por la eficiencia energética, que implica una importante reducción de la contaminación en sus centros y procesos.
Así, están aplicando el llamado modelo de Tienda 8, que supone un cambio en su forma de trabajar desde el año 2016.
Para ello, se están instalando placas fotovoltaicas en los supermercados de la cadena. En la provincia de Cádiz, por ejemplo, son ya seis los centros que cuentan con esta tecnología. El último en abrir ha sido en la localidad de Rota, en mayo de este año.
Pero no son solo placas fotovoltaicas. Porque son ya 35 las tiendas de Mercadona que han aplicado políticas de eficiencia energética.
En la cubierta del nuevo supermercado se han instalado un total de 200 placas solares con una potencia de 200 kWh, que permiten cubrir aproximadamente el 20% de energía que consume el establecimiento. Un sistema que lo que hace es aprovechar la energía limpia del sol para transformarla en energía eléctrica.
Durante este año, Mercadona ha implantado la mayor planta de autoconsumo a nivel cadena en el Bloque Logístico de Guadix (Granada).
A ello se suma la Colmena de Sevilla (plataforma destinada al servicio online), que también cuenta
con paneles solares, al igual que otros 33 centros en Andalucía.
Esta tecnología permite reducir de media un 20% del consumo energético total de un supermercado y una disminución de 60 toneladas de CO2 frente a otros centros sin instalación fotovoltaica. Al ahorro energético que suponen los paneles fotovoltaicos en muchas tiendas, hay que sumar otras estrategias de la compañía en ese marco de Tienda Eficiente. Todo ello supone un ahorro del 40% en la factura eléctrica, según datos de la compañía española
Gracias a este esfuerzo, en 2022 la producción total de energía solar ha sido de 12.192 MWh (10.995 MWh en España y 1.197 MWh en Portugal), volumen que se prevé incrementar a corto y medio plazo gracias a los proyectos de energías limpias que se introducirán paulatinamente.
Negocios antiguos que no se han hecho viejos, sino que mantienen la esencia. O que venden producto clásico. O que mantienen la tiza en el mostrador. Conviven y convivirán porque se adaptan y adaptarán al nuevo boom que ha llegado. Las ciudades también avanzan manteniendo lo que fueron
La Corsetería Modelo, antigua Corsetería París, de 1905
Texto:PabloFdez.Quintanilla Fotos: MauriBuhigas
El mundo cambia. Y cuantos más años cumple uno, más rápido parece que va todo. Y más vértigos. Por eso, ver cómo hay tantísima transformación en el centro de Sevilla, un ‘nuevo mundo’ que se redescubre cada semana, en cada paseo, con un negocio nuevo, con un nuevo rincón, a veces puede dar hasta algún dolor de cabeza. Son los nuevos tiempos, imparables. Y no es malo ni bueno. Simplemente, diferente, aunque a veces aflore la añoranza. Sevilla no es lo que era, sí. Pero sigue siendo Sevilla. Y quienes viven la ciudad cada día, quienes madrugan para poner en marcha sus negocios, son conscientes de lo mucho que cambia todo. Pero siguen. Y seguirán. El concepto de ‘comercio clásico’ en Sevilla retrotrae a esas máquinas registradoras sin lucecitas, puramente mecánicas. A los suelos y mobiliarios teñidos de marrón. A metales fríos. A tizas, a tickets escritos a mano como resguardos. Y a que el propio encargado de la tienda, el camarero, te conozca de toda la vida, y nada más entrar te suelte una broma, con maldad, o se la sueltes tú.
Suena a “¿cómo sigue tu padre?”, o también a “vino el otro día fulanito y le pregunté que dónde estabas y por qué hacía tiempo que no venías”. En esa Sevilla que avanza, que crece, se mantiene como parte de su identidad mucho de aquello. Son negocios, tiendas, bares, que son ‘guardianes de la esencia’. Ya sea por su historia, o incluso, por lo clásico de su producto. Pura ‘sevillanía’. Puras ‘sevillanas maneras’. Y pura ‘pureza’.
La Corsetería Modelo
Nació en 1905, así que ya sopló las velas de su centenario. Comenzó siendo la corsetería París, pero a mediados de siglo cambió de nombre. “Mi padre se casó con la antigua dueña, enviudó y luego conoció a mi madre. Él era mucho más mayor que ella, podría haber sido mi abuelo por edad, por eso, en realidad, soy la segunda generación”, explica Mari Paz Benítez. Su máquina registradora es de esas que tienen música mecánica, como de fábrica de medio metro cuadrado sobre una mesa. Un tac tac tac. “Pues esta es la nueva”, bromea Mari Paz. “Antes se guardaba el dinero en una caja de puros”. “Yo, con la informática, es que no me llevo bien, por eso mantengo la registradora antigua. Aun así, tengo tienda online, pero no tengo informatizada la tienda”.
Mantener esa esencia significa “sobrevivir”. Y no va a cambiar la imagen de su negocio. “Lo único que hemos cambiado es el color de los muebles, que hemos pintado de blanco, porque el anterior era caoba. Pero el suelo es original de mosaico, y cuando vinieron unos arquitectos, me dijeron que no se tocara bajo ningún concepto”.
Muchos negocios clásicos no se han quedado antiguos, así, sino que han envejecido para cruzar la línea entre lo desfasado y ser una ‘joyita’. Como un coche antiguo. ¿Cuánto tar-
darán coches de los 2000, por ejemplo, en ser ‘coches clásicos’ como lo son hoy los de los 70? Pasa lo mismo con un comercio, con una tienda.
Y a eso se suma “el trato personal. Porque aquí no viene la gente a llevarse un sujetador y punto. La clienta viene porque quiere asesoramiento, a escoger la prenda que necesita”. Al ser una tienda especializada, “lo que te viene es el problema, vienen porque no encuentran en un mercadillo o en unos grandes almacenes lo que necesitan”.
En la calle Francos, donde se encuentra, entre la Catedral y el Salvador, “ha habido un auge brutal en los últimos cinco años por el turismo”. Y no es malo, se reafirma, para un negocio de su estilo. “He encontrado el producto que necesita la turista, y se lo lleva. Abre mucha tienda de souvenirs, sí, y comercios de toda la vida quedamos cuatro o cinco nada más, pero tenemos más ventas. Y eso lo ha traído el turismo. Mi negocio se compagina bien”.
Sastrería Cabello
Jesús Cabello es también segunda generación de un negocio de 1955. Se accede a través de un pequeño portal y escalera como una mínima galería. “No he transformado nada el negocio, prácticamente nada. Sí comenzamos con más paño propio de sastrería, muestrario. Hicimos alguna transforma-
ción para cambiar la mesa de corte por el mostrador y el mobiliario para mostrar las camisas. Poca cosa”.
De hecho, Jesús explica que algún cambio en la identidad de la tienda ha ido en la línea de enseñar mucho tesoro que estaba guardado. “Mi padre tenía guardadas muchas ilustraciones de revistas antiguas de sastrería. Algunas eran auténticas joyas, que cuando las encontré, le pregunté cómo era posible que se fueran a perder, que esto había que enseñarlo”.
Y así, las paredes muestran esa estética elegante al estilo Mad Men, de aires de traje británico, estampados, y hombres peinados con gomina muy de mediados de siglo estadounidense, de hombres de negocio exitosos. “Es que tiene sabor, solera, es difícil de conseguir si te mudas a otro lugar, porque hasta los muebles son a medida”, explica.
Lógicamente, este es un tipo de negocio “sacrificado”, de “cercanía”, que no se puede delegar, “y eso te obliga a estar siempre tú”. Lo dice quien correteaba entre costuras.
Jesús también convive bien con el turismo “y bienvenidos sean los extranjeros. Saben lo que quieren. Incluso, alguno hasta repite. Personas que están enamoradas de Sevilla y compran cada cierto tiempo aquí. Cogen un vuelo barato y vuelven a visitarte”. Comprarse un traje para un turista puede de primeras no parecer natural. Quizás no es habitual ni mayoritario, pero esa clientela existe y la Sastrería Cabello la ha encontrado.
Jesús no tiene prisa para ampliar el negocio en internet. “No puedo mandarte un traje de talla 48 en una caja. No consiste en eso”, explica. Y con todo, no se siente amenazado por el comercio online. “Mi cliente busca otra cosa. Pueden intentar vender trajes por internet, pero no pueden darte el asesoramiento que se ofrece aquí”.
Joaquín, uno de los socios de Juncia y Romero, con ropaeclesial
Juncia y Romero
Joaquín es uno de los socios. La tienda es moderna, recientemente cambiada de ubicación a un lugar más amplio, grande, con taller detrás. Y el negocio se remonta a 2005. Ni 20 años. Pero es esencia. Claro que es esencia. Porque es una de varias tiendas en el centro de Sevilla dedicada a la industria de la Semana Santa. Trabajan tanto para hermandades como para hermanos. Para religiosos y feligreses. Para devotos y turistas, si quieren una medalla o una pequeña imagen. Quizás nunca haya necesitado un bonete o una sotana, ni ornamentos para un santo. Pero en algún lado se compran, y es aquí. Más clásico, más puro, más de aquí, imposible.
“Comenzamos como floristería para hermandades, y teníamos algo de ornamento. Pero dejamos las flores y hoy trabajamos casi en exclusiva para el mundo de la Iglesia, y hasta aquí hemos llegado”.
El negocio ha florecido. “Hay mucho trabajo. Hemos pasado malos momentos, claro, como todos”. Pero incluso la pandemia acabó generando trabajo. “Como la gente de la Iglesia ese año no tuvo excursiones, viajes, pues este año es para ornamento. Hubo mucho trabajo”. Su elaboración propia es ornamento, ropa. La orfebrería, imaginería, vienen de proveedores españoles o europeos.
El mundo clásico se va llevando poco a poco a internet. “Nos hemos adaptado a la venta por internet, por whatsapp... En cuanto a la fabricación, tenemos lo clásico, o el producto a medida, exclusivo, particular... Y ahí es donde entramos nosotros. Porque lo especial requiere venir, requiere de nosotros”.
Y conoce bien a su cliente. “La Iglesia, antes, se conformaba con lo que había. Gracias a internet, quieren traer el pro-
ducto de Alemania, de Bélgica, con tal color, con tal tejido... Y hay que buscarlo en el mercado”, explica.
“La calle tiene más vida gracias al turismo”, señala. “Hoy, el paseo del turismo, trae beneficios. Eso no quita que haya cosas negativas, como que viva menos gente en estas calles. Hay más apartamento turístico, hay menos sevillanos, y los sábados y domingos... ancha es Castilla, porque no hay vecinos”.
Casa Moreno
Emilio no es ni tan veterano. Ni es el propietario, porque la familia propietaria ‘delega’ en él la representación y la portavocía. Emilio es otra cosa. Sin ser tan mayor, lleva “la friolera” de 35 años trabajando detrás de la barra, una barra clásica. En dos visitas, coincidimos con artistas, sevillanos de pura cepa, detrás de un pequeño ultramarinos, como escondido.
El negocio es de la Posguerra, “que decirlo así es muy bonito, del año 42”. Se mantiene clásico, y solo “con los cambios a los que invita la historia. Si se cae un techo, se pone, pero intentamos no cambiar la fisonomía. Siempre fue almacén, tienda y vivienda”, explica.
Hoy, ha ido a ser barra, pequeña cocina y almacén. La primera generación fue la que se hartó de trabajar, explica Emilio. La segunda es la de tener un día de descanso. Y la tercera, la actual, es la que ha alcanzado para aquellas familias fundadoras tener las mismas condiciones que otros trabajos. En eso sí se ha mejorado. Ya no duerme nadie en Casa Moreno encima de un saco de garbanzos.
“Esto es un negocio singular. Es un ultramarinos en un barrio, por la frescura, el trato personal... Todo se gasta en el día, por ejemplo”. Y a la vez, es bar. ¿Por qué? “Yo te lo cuento”.
Emilio explica que la mujer que iba a comprar a Casa Moreno décadas atrás era una mujer que iba casi cada día. Eso generaba ciertas complicidades. En un tiempo en que “estaba mal visto”, lamenta, “que las mujeres entraran en los bares”. Por tanto, las barras en algunos negocios se fueron colocando detrás, discretamente.
“Se aprovechaba la confidencialidad del tendero para pedir una tapita de caña de lomo y me la tomo atrás, y a lo mejor le ponían también la copita de vino... Y origina una barra clandestina. Cuando el tendero se da cuenta, lo amplía al público”. Y añade: “Aquí había una mujer que venía a pedir un vasito de vino para la comida... Pero lo pedía fresquito. Salía fuera y se lo tomaba de un sorbo”.
La convivencia con lo que viene de fuera, para Casa Moreno en el siglo XXI, implica muchas cosas. Brazos abiertos, “y que se adapten ellos a nosotros, no nosotros a ellos”. Por qué. “Porque en Sevilla nunca ha habido paella a las ocho de la tarde, ha habido arroz, que lo ponen a la una y se acaba a las dos. ¿Quién vende la moto de que se come arroz en Sevilla por la tarde?”
“Hay cambios”, explica, “en la forma de pedir, por ejemplo. Antes, en los bares se bebía. Hoy va el cliente a la tapa. Y
se olvidan hasta de la bebida. Porque los barras son de siempre para beber, no para comer. ¿Entiendes? Que comer en una barra no se puede hacer durante una hora, si acaso para picotear”.
Emilio reflexiona sobre los negocios que se han ido perdiendo por eliminar su identidad, o para traspasar el local. “Yo conozco a gente que le iba bien en el negocio y cerró para poner patatas fritas y bocadillos, y gana más para el turismo”. Piensa en la avenida de la Constitución. “No puede perder su idiosincrasia y poner franquicias en todos lados. Todas las ciudades del mundo acaban pareciéndose. Y eso choca”.
Por eso, recuerda aquella vez que Carlos Herrera, el periodista, trajo a Casa Moreno a Isidro Fainé, presidente de La Caixa. “Yo conozco a Carlos, pero a Isidro no lo conocía. Se llevó hasta un empujón mío, porque no sabía quién era. Estaba en una zona de paso para mí junto a la barra. Y me contó Carlos por qué lo trajo”.
La razón es que Fainé pidió al periodista probar un local puro sevillano, “darse codazos” con la gente de siempre. Porque restaurantes caros de servilleta blanca hay en toda España, y en todo el mundo. Pero Casa Moreno, sus anécdotas, sus historias, y Emilio, también Emilio, eso solo lo hay en Sevilla.
Emilio,traslabarradeCasaMoreno.
Al habla tu ‘político de guardia’
Numerosos alcaldes y concejales gestionan sus propias redes sociales para mantener el contacto con sus vecinos, aprender de sus errores y guiar su intuición. Una tarea que nunca acaba, con muchos peligros como el exceso o centrarse solo en las críticas. Pero que facilita una gobernanza municipal adaptada al siglo XXI
Texto:PabloFdez.Quintanilla
Fotos: Juan CarlosToro
Germán Beardo - Alcalde de El Puerto
Germán Beardo es alcalde de El Puerto de San ta María. Desde que tomó el bastón de mando en 2019, no ha abandonado ese pulso sobre sus votantes y no votantes. “El modelo de comunicación ya no responde al habitual canal intermediario de los medios de comunicación. En un origen era en Twitter, y luego en Instagram, LinkedIn o TikTok. El Puerto tiene 90.000 habitantes, y para el 78% de ellos, las redes sociales son su principal manera de informarse”, indica Beardo. Debido a que se permite el contacto “de primera mano”, decidieron “comunicarnos fundamentalmente por redes. Es un éxito, no solo por la interacción, sino que a golpe de clic tenemos el sentir por barrios, géneros... población segmentada”.
parate, hasta si eres futbolista. Te alabarán o tacharán. Tienes que autoevaluarte cada cierto tiempo. Porque si todos te dicen que vas contramano, es que vas contramano, no es que seas más listo que nadie”. Aunque, en su caso, afirma, la experiencia es positiva.
Incluso, antes de comunicar políticas en notas de prensa habituales, Beardo cuenta en su propio perfil muchas medidas. “Por decoro, no contestas a las dos de la mañana y pones tú mismo los límites. Si durante todo el día te pones a responder, hay que hacer otras cosas en el día... Como, por ejemplo, gestionar”.
Ante las críticas de los llamados ‘trolls’, llenos de odio o de críticas no constructivas, Beardo recuerda que en política “tienes que estar preparado”. “Estás en un esca-
Santiago
Galván - Alcalde de Zahara
Santiago Galván es, en su pueblo, en la Sierra de Cádiz, Santi. El censo de Zahara es de 1.400 habitantes. Comparado con una gran localidad, él conoce cada nombre y cada familia del pueblo. Y, aun así, practica esa gobernanza cercana de las redes con profusión. Tiene TikTok, Twitter, Instagram... y Facebook. “Hasta las personas mayores tienen Facebook”.
“Se generan debates interesantes”, explica. “Las críticas... buenas. Si insultas, bloqueo y fuera. Las constructivas animan el debate. Es como si vienes al ayuntamiento a preguntarme. No leo redes, salvo las menciones a mí directamente. Esas sí las leo, porque es parte del trabajo de un político”.
En redes, publican desde una obra de 1.000 euros hasta “una obra de 200.000 euros gracias a una subvención. Comentamos todas las noticias que hay, los logros, las situaciones que se generan, las liquidaciones, las cifras de recaudación de la Playita (una playa artificial en crecimiento turístico), las deudas que estamos pagando, eventos culturales, fiestas...”
José Carlos Teruel - Concejal en Cádiz
José Carlos Teruel es teniente de alcalde en Cádiz de Medio Ambiente, Limpieza, Transparencia... Multitud de áreas. Acaba de llegar al poder tras unos años en la oposición en los que se dedicó, en parte, a señalar. Pero no ha dejado de hacerlo ahora que se estrena en el gobierno municipal. Señala y denuncia conductas incívicas.
“Por un papel en el suelo no subo un tuit. Pero cuando arde un contenedor, o encuentro tres lavabos en plena calle, lo que es llamativo, sí lo critico, me gusta que se vea que pasan esas cosas. Me sorprenden. Me gusta compartirlo para que la gente lo vea”.
No utiliza las redes solo para denunciar, sino, ahora, para detectar problemas. “Tengo bastante consumo de redes. Pero son cuestiones de la ciudad, no sobre cosas personales. Twitter es lo más rápido, y me facilita el trabajo. Los técnicos municipales no pueden estar milímetro a milímetro. Hay cuentas críticas con problemas de la ciudad que hacen un trabajo magnífico, que me facilitan el trabajo al denunciar lo que ocurre”.
José Alberto Cruz - Concejal en Chiclana
1.JoséAlbertoCruz,concejal en Chiclana, en uno de susvídeosenTikTok.
2. Germán Beardo, alcalde deElPuerto.
3.SantiagoGalván,alcalde deZahara.
4. Un tuit de José Carlos Teruel,concejalenCádiz.
José Alberto Cruz ha ido más alla. Porque no usa sus redes como desahogo, o como forma de conocer qué quieren de él sus vecinos. No. Su canal de TikTok se dedica, principalmente, a enseñar a todos los ciudadanos, ya sean chiclaneros o no, a realizar trámites burocráticos.
“Las dudas comunes, las frecuentes, las explico en un vídeo. En torno a un minuto, expongo gráficamente lo explico. Si necesitas el certificado digital, por ejemplo, o el documento acreditativo de haber ido a una consulta médica, hay formas de hacerlo a través de la aplicación de Salud Responde. O cuando expira un plazo para la beca de la Universidad. Ahí estoy atento para explicar las novedades sobre ese asunto”.
Mantiene en sus redes mucho contacto con la actualidad, con lo que preocupa a la ciudadanía. Pero es sobre todo en los comentarios que recibe donde encuentra ‘inspiración’ para saber qué vídeos realizar a futuro. “Si eso no ocurriera, no serviría para nada, porque significaría que no sirve a la gente”.
El reto de una buena salud mental, en sus manos
Las MIR andaluzas Amelia Vázquez, Nuria Laherrán y Elena Morales, el futuro de una parcela médica cada vez más demandada, reflexionan tras haber quedado segundas de Andalucía en un concurso donde han participado residentes de más de 100 hospitales de toda España
Texto: Patricia Merello Fotos: ManuGarcía
Amelia Vázquez, Nuria Laherrán y Elena Morales son tres MIR a punto de empezar el tercer año, residentes de psiquiatría de la Unidad Docente Multiprofesional de Salud Mental del Hospital Universitario de Jerez. En plena formación se adentran en una profesión que lidia con el alza de los trastornos mentales.
Las tres formaron un equipo que ha quedado el segundo de Andalucía y el duodécimo de España en el concurso nacional ‘Retos en Psiquiatría para Residentes’, en el que colabora la Sociedad Española de Residentes de Psiquiatría (SERP), patrocinado por laboratorios ROVI. En sus largas horas de aprendizaje y práctica, se les presentó la oportunidad de participar en esta convocatoria en la que han brillado entre compañeros y compañeras procedentes de más de 100 hospitales de toda España. “La verdad es que en un principio no nos lo planteamos, había residentes de todos los años, pero al final tuvimos suerte”, dicen estas jóvenes que se han conocido al inicio de su residencia en Jerez.
“Escogí medicina para hacer psiquiatría, me daba mucha curiosidad saber por qué funcionamos de una manera determinada”, comenta Amelia Vázquez, sevillana de 27 años que estudió el grado en su ciudad natal, donde la nota estaba muy alta. Acabó en Jerez, al igual que Elena Morales, de 28 años y natural de Gran Canaria. Ella tampoco obtuvo la plaza allí y buscó un lugar cerca del mar tras haber completado la carrera en Salamanca. “La mayor parte de las especialidades me gustaban, menos las quirúrgicas”, dice la residente, que se decantó por esta, en parte, por su familia. “Mi madre es psicóloga y mi primo, psiquiatra”, añade Elena a lavozdelsur.es.
Según la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPM), España cuenta con 4.393 psiquiatras en el sistema público, cifra a la que hay que sumar los 1.036 residentes en formación. Esta sociedad asegura que no es suficiente y se deberían incorporar entre 370 y 565 al año durante el próximo lustro para poder atender correctamente las necesidades. “Hacen falta profesionales, psiquiatras, psicólogos, enfermeros especialistas... una integración, abordaje integral y condiciones que favorezcan la estabilidad de los profesionales y la atención de calidad de nuestros pacientes”, sostiene Nuria. Una reivindicación que se extrapola a otras especialidades. Ellas también piden contratos de más duración y más tiempo para cada paciente.
“Al tener contratos tan cortos y en continuo cambio tenemos que ver de diez a quince pacientes al día que no conocemos. Necesitamos más tiempo, si los contratos fueran más estables se podría conocer mejor la historia de cada paciente. La relación médico-paciente es importante en todas especialidad médica pero en la nuestra es esencial” comenta Amelia. Al final, los problemas del servicio público acaban repercutiendo en las personas que, cada vez, se preocupan más por la salud mental en un contexto en el que no queda más remedio que afrontar adversidades.
Casi la mitad de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años han pensado alguna vez en quitarse la vida
La frase “tengo ansiedad” está cada vez más extendida. ¿Es el sistema compatible con una vida sin malestar?. “Yo creo que el malestar, a veces, es necesario; vivir es tener diferentes emociones, como la alegría y también la tristeza. No se puede pintar un mundo idílico donde no existe el malestar. A mí no me parece positivo categorizar la tristeza como algo negativo, es algo necesario porque estás vivo. Cuando se habla de la frustración optima, quiere decir aprender a lidiar con todo tipo de emociones”, reflexiona Nuria.
Nuria Laherrán también ha formado parte del equipo que ha logrado reconocimientos a nivel nacional. Esta vallisoletana de 27 años acabó el grado de Medicina en Madrid y se vino al sur al conocer las características de este hospital. Eligió esta rama porque le parece que “es fascinante y aún está por decubrir”. Según cuentan, el modus operandi es distinto al resto de España y agiliza la atención a los pacientes. “Aquí todos los médicos de familia se reúnen con un psiquiatra semanalmente, pudiendo ver a los pacientes en conjunto, de esta manera se atiende de forma más ágil y comunitaria patología incluida en procesos de ansiedad, depresión y somatizaciones”, explican.
Las residentes sostienen que sentirse bien todo el tiempo es imposible, y tampoco sería el fin de la psiquiatría. “Esto es una especialidad médica. Una persona que está triste o que está pasando una mala racha no tiene ninguna enfermedad, es una persona sana”, comenta Amelia, que considera, al igual que sus compañeras, que “a veces pecamos de patologizar lo que no es una patología”.
Los más castigados son los más jóvenes, expuestos a estímulos que pueden resultar perjudiciales, como el impacto de las redes sociales, que venden una idea de felicidad basada en la superficialidad. “Las redes han hecho bastante daño, la gente muy joven se influencia rápidamente, la libertad de expresión es estupenda pero ya
se publica de todo, no hay filtro. Y los niños se creen mayores antes, es un arma de doble filo”, comenta Amelia. Las tres coinciden en que un porcentaje “importante” de los problemas que presenta este sector de la población viene derivado de las pantallas, que “no son ni buenas ni malas, depende del uso”.
El ciberbullyning, los retos de TikTok, los juegos. Hay páginas que transmiten el suicidio como una salida para los adolescentes que, si están en una situación de vulnerabilidad extrema, pueden ser víctimas de esta violencia online. Casi la mitad de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años han pensado alguna vez en quitarse la vida. Así lo refleja el Barómetro Juvenil de Salud y Bienestar, elaborado por la Fundación Mutua Madrileña y Fundación FAD Juventud. Un dato preocupante del que Nuria, Elena y Amelia son conscientes. Ellas tratan casos de suicidios “a diario”.
SUMARIO: “La figura de la enfermera escolar es importante, se debería hacer más concienciación, más charlas y más orientación”
El hospital de Jerez ha establecido un protocolo coordinado con todos los profesionales pero, para combatirlo, las jóvenes también apuntan a los centros educativos. Hacen hincapié en la educación sanitaria para evitar este tipo de situaciones. “La figura de la enfermera escolar es importante, se debería hacer más concienciación, más charlas y más orientación”, señalan.
Las MIR andaluzas Amelia Vázquez,NuriaLaherrány ElenaMorales.
Elena añade que se debería trabajar la tolerancia a la frustración desde una edad temprana. “Hay que dejar de patologizar. Que sientas ansiedad cuando te deje un novio o se muera un familia es algo acorde a la situación”, comenta.
El boom por la salud mental está latente pero, para Amelia, los pacientes con trastornos mentales graves (TMG) aún no se han quitado el estigma de encima. “Se habla mucho de la depresión o de la ansiedad, pero no de personas que padecen esquizofrenia o bipolaridad”, apunta. Para ellos, que el sistema de sanidad público funcione es primordial.
“El ámbito privado atiende, sobre todo, a las patologías ADS, ansiedad, depresión o somatización, pero no se puede hacer cargo de los trastornos mentales graves porque necesita muchos más recursos: al médico, al equipo de enfermería que vaya a casa, un terapeuta ocupacional, un trabajador social, unidades de rehabilitación. Eso no puede abarcarlo el sector privado, ¿cuánto costaría?”, reflexiona la sevillana. Todas alzan la voz para potenciar este servicio desde la sanidad pública, donde continúan formándose, y que consideran crucial para poder ayudar a las personas de una forma integradora. De momento, el año que viene, gracias a sus logros en este concurso podrán asistir al Congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría que se celebrará en 2024 en Nueva York.
La guardiana del ‘arca de Noé’ de las 1.000 variedades de vid
LaquímicamadrileñaBelén Puertas, responsable del área de vitivinicultura en el Ifapa Rancho de la Merced.
La química madrileña Belén Puertas es responsable del área de vitivinicultura en el Ifapa Rancho de la Merced, un centro de investigación desde el que impulsó el cultivo de vinos tintos y blancos en el Marco de Jerez
Texto:SebastiánChilla
Fotos: Juan CarlosToro
Aapenas cinco kilómetros del núcleo urbano de Jerez vía carretera del Calvario y Cañada de la Loba, una química madrileña se pone, literalmente, las botas, para custodiar el banco de germoplasma que guarda a modo de arca de Noé más de 1.000 variedades de uva. El día anterior llovió y la albariza, la tierra blanca característica del Marco de Jerez, está enfangada. “¿Veis esta uva? Es muy especial. Siempre le enseño a los niños que cuando a una uva tinta le quitas la piel, se queda blanca; entonces les pregunto cuál era la blanca y cuál la tinta. Con la alicante bouschet, que también es sinonimia garnacha tintotera, eso no pasa”, dice mientras le va quitando el hollejo. Por dentro, este tipo de uva, a diferencia de la mayoría, también es tinta. Esta variedad es tan solo una de las más de mil especies de uva que hay en el Rancho de la Merced, un centro de investigación que pertenece al Ifapa (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera), dependiente de la Junta de Andalucía, con sede central en Sevilla y con otros quince centros en la comunidad. El de Jerez, que tiene dos líneas principales de trabajo —una de vitivinicultura, con trece hectáreas de viña de un total de 160, y otra de cereal—. La colección de vides del banco de germoplasma cuenta con diez cepas por variedad o accesión, algunas de las cuales se vinifican. “Es poca cantidad, pero intentamos hacer alguna pequeña microvinificación para ver los resultados”, aclara. Es septiembre y ya quedan pocas cepas con uvas sin recoger, un trabajo que hacen manualmente los propios trabajadores asociados a este centro de la Junta donde el
trabajo no cesa. “Me voy el 15 de vacaciones, hemos estado todo el verano aquí”. El trabajo de los investigadores, que coordina Belén con su compañera y mano derecha Emma Cantos, tiene una doble función. Por un lado, los resultados se publican en los papers científicos y, por otro, se muestran públicamente en una plataforma online del Ifapa —Servifapa—, en la que las empresas, los viticultores y el público general puede apreciarlos. Poco o nada tiene que ver con lo que se encontró ella misma hace 40 años.
“Cuando llegué aquí, al Rancho de la Merced, no había nada de vinos. Pensé que me equivocaba, no había probetas, ni pipetas, ni matraces... nada de nada. Si hubiera sido Ingeniero Agrónomo hubiera continuado en esa línea, pero yo era química”, recuerda sobre el centro, que data de 1943 según un azulejo que se puede observar en una de las paredes del Rancho. El banco de germoplasma cuenta, sin embargo, con más de un siglo, habiendo estando antes en el centro conocido como ‘La Granja’, en lo que ahora es Icovesa, y luego en la calle Córdoba. Ese banco de variedades de uva ubicado en Jerez constituye un verdadero tesoro custodiado con mucho que explorar.
Los centros de aquel entonces dependían del Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA). A partir de la llegada de la democracia a España y la constitución de las comunidades autónomas, el Rancho de la Merced tomó una nueva función, impulsada por la propia Belén, que hizo la tesis doctoral con nada menos que Luis Pérez, pionero y referencia en los vinos de mesa en la zona. Fue el tándem Belén-Luis tras la dirección de su tesis doctoral, y la colaboración mutua con el Rancho de la Merced, lo que precisamente motivó el cultivo de vinos tintos y blancos en la provincia de Cádiz, algo impensable para las generaciones de nuestros padres y abuelos.
Mujer de bata blanca que participó en la recuperación de la tintilla de Rota
La investigadora madrileña, que vino para hacer la tesis doctoral tras haber estudiado Químicas en la Complutense, se quedó desde 1986 a 1992 en la ciudad, para luego recalar en la multinacional Martini donde vivió una experiencia muy diferente hasta que le ofrecieron volver al Rancho de la Merced. “Lo pensé mucho. Como mujer quería aprovechar la oportunidad, en aquella época no había enólogas ni tantas mujeres en la investigación. De hecho, cuando llegué aquí no había mujeres y ahora somos muchas”, ríe.
Precisamente, recuerda la amistad que le unió a Maribel Estévez, una de las pocas mujeres que había en los congresos de los años 80 y 90 en Jerez. Fue en aquelllos años cuando empezó a recuperar variedades como la tintilla de Rota, denostadas y olvidadas en la época por su bajo rendimiento en la viña. “Piensa que en los años 70 el vino de Jerez se vendía bastante, por lo que el palomino fino daba 3 o 4 kilos por cepa y la tintilla medio kilo. A los viticultores no les interesaba, ni tampoco había esa demanda de tinto”, explica, haciendo referencia a una zona muy determinada ubicada entre Rota, El Puerto y Jerez. “La trajimos aquí y empezamos a recuperarla y cuidarla, haciendo vinos muy buenos de forma experimental”, dice mientras señala un póster con el que ganaron el primer premio del Congreso Nacional de Enólogos de 2000, celebrado en El Puerto y Jerez.
La sorpresa vino al ver cómo se comportaba: tintos muy buenos, con mucho color, graduación y acidez, una de las características que más se echa en falta en los climas cálidos como el nuestro y que la diferencia de, por ejemplo, la tempranillo. “Me da coraje porque a la tempranillo la llamamos
Emma Cantos junto a Belén Puertas, en el Ifapa RanchodelaMerced.
tinta del país, pero aquí en Andalucía es más difícil de cultivar”, espeta, en referencia al grado de acidez y graduación alcohólica, que normalmente hay que corregir. El problema reside, básicamente, en la combustión del ácido tartárico y especialmente del ácido málico, que combustiona con temperaturas superiores a los 30 grados, muy habituales en Andalucía Occidental durante el verano.
Entre las dependencias del Rancho de la Merced, la investigadora muestra a lavozdelsur.es el lagar y la sala de fermentación de tintos y blancos, el laboratorio, la sala de catas y la bodega. Hace unos años las instalaciones se renovaron, haciendo que sea un centro multifuncional de referencia en el estudio de los vinos, para ver cómo se comportan las diferentes variedades de uva, con la vista puesta también en el futuro y el cambio climático. En esa línea, una variedad de uva destaca sobre el resto: la rejano tinto. Esta uva, que se encontró en una aldea de la sierra de Baza, es una auténtica joya que solo se conserva en Jerez.
“Hay tan solo diez cepas y están aquí”, indica. El viticultor granadino que la tenía en su viña la arrancó, mientras que recaló en dos centros de Ifapa: Cabra y Jerez, donde finalmente se ha quedado para su investigación con resultados prometedores. La rejano tinto está libre de los típicos y recurrentes virus que afectan a la uva. De hecho, ya han hecho un vino de esta variedad que “ha gustado mucho”.
Lejos de dar la espalda a los vinos tradicionales del Marco, pese al impulso de los blancos y tintos de mesa, Belén también trabaja conjuntamente con algunas bodegas de jerez, que utilizan también las investigaciones del Ifapa Rancho de la Merced con la variedad palomino fino, la estrella de la DO Jerez-Xérès-Sherry. También hace lo propio con la IGP
Brandy de Jerez. En una pequeña dependencia, la investigadora madrileña muestra a lavozdelsur.es dos alambiques en los que destilan a pequeña escala vinos y orujos de distintas variedades de uva. Uno de los estudios analiza cómo influye el tipo de suelo —más o menos albarizo y calizo, o de arena y barros— en las diferentes holandas del brandy de Jerez. En unos azulejos, Belén pinta con un rotulador algunos de los datos que le ofrecen sus análisis donde analiza desde el pH a la acidez pasando por el azúcar. A estas alturas, ya solo queda sin vendimiar la variedad indiana, un tipo de uva blanca “asilvestrada” que a estas alturas aún sigue verde. “Es muy interesante de cara al cambio climático. Otra cosa el resultado del vino que saquemos, aún no lo sabemos”, indica. Esta variedad, con mucha acidez, puede ser “fantástica” sola o para mezclar con otras, con objeto de dar la acidez a los vinos de la zona que lo requieran.
La función última del Rancho de la Merced es comparar las variedades para trasladar al sector las investigaciones y aplicaciones de los diferentes sistemas que utilizan en el cultivo de la vid. Entre las últimas innovaciones destacan dos proyectos pioneros, muy vinculados con la economía circular y la agricultura sostenible. Uno de ellos busca crear cómpost a partir de la madera de poda —en vez de quemarla, como habitualmente se queda—, de las lías de los vinos, los raspones, los orujos y hasta las pepitas, con objeto de hacer un fertilizante natural. El otro pretende dar una solución a un problema doble en nuestra tierra, con el alga asiática como protagonista.
“Estamos estudiando la aplicación al viñedo de extractos de algas, para intentar sustituir o disminuir la aplicación de productos químicos de síntesis. Principalmente nos estamos centrando en el alga “Rugulupterix Okamurae” que es una alga invasora de nuestras costas. Intentamos parar al mildiu —una de las enfermedades de hongos más habituales en la vid— con este extracto de algas”, explica.
La aplicación en las vides de la variedad tempranillo que hacen en un trabajo experimental junto a La Rioja, puede ser clave para luchar contra este problema de los viticultores y el de las algas en las costas de Cádiz. Este año ha sido el primero que se ha aplicado en viña y vinificado. “Ha sido un año muy bueno para los viticultores porque apenas han habido enfermedades, dado la sequía y la ausencia de lluvias. Sin embargo para nosotros y de cara a la investigación, no tanto”, explica sobre la investigación, ya que tendrán que esperar para saber el alcance de su eficacia contra el mildiu. En concreto la responsable de este proyecto de investigación es su compañera Emma.
Desde otra de las dependencias, la investigadora observa las hectáreas de viña de este centro del Ifapa; unos carteles con los diferentes tipo de uva muestran nombres desconocidos para la mayoría de los mortales. “Este es nuestro trabajo”, espeta orgullosa la responsable primera de los cambios trascendentales que está viviendo el Marco de Jerez y los vinos de la Tierra de Cádiz. Si no vienen al Rancho de la Merced, no saben lo que se pierden: aquí empezó todo.
Más de 1.500 cocinas fabricadas e instaladas con el aval de calidad y garantía de la marca franco-alemana
El 20 de diciembre de 2013 echó a andar en Jerez Cocinas Schmidt, una década de “éxito”, tal y como señala Julio Vázquez, gerente de la tienda que la propia marca instaló en el área comercial Luz Shopping. El signo más evidente de ese recorrido es que, de cuatro empleados con los que inició el camino, ahora llegan a una decena. Cocinas Schmidt se sitúa en una gama media-alta en sus productos, pero con una relación calidad-precio “muy equilibrada”, teniendo en cuenta, además de la calidad, las exclusivas garantías que la firma franco-alemana ofrece en sus productos: 10 años en muebles y 25 años en los herrajes, que, en caso de defecto, añade la entrega y colocación -mano de obra- como un servicio más al cliente. Un dato significativo es que Schmidt ha instalado 1.500 cocinas en otros tantos hogares en este decenio que lleva en la ciudad, con unas preferencias claras, como destaca Vázquez: “Nuestra clientela tiende más a las cocinas blancas o en maderas, que es lo que más se lleva”. Evidentemente, los elevados estándares de calidad de la marca y el nivel de servicios que ofrece junto a la garantía son factores que no pasan desapercibidos para los que buscan una cocina, muebles de hogar, salones, dormitorios o cuartos de baño, que también entran en su catálogo. La oferta de la marca va más allá de lo común tanto en excelencia como en diseño. En eso, Schmidt lo tiene muy claro, ya que forma parte de su filosofía de empresa: la personalización. Cinco fábricas en Francia se ocupan de crear todos los
elementos de la cocina o mueble elegido. En estos centros de producción se parte desde cero hasta la finalización total del encargo. Otra premisa indiscutible en ese espíritu empresarial es el respeto al medio ambiente en todos sus procesos y productos, que salen tanto de bosques sostenibles como de maderas 100% recicladas. “Desde el principio, nuestra norma es la atención cercana con el cliente, pero en una acción activa, ayudándole, aconsejándole y captando sus ideas, así como en presupuestos personalizados a las posibilidades de cada uno”, comenta el gerente de Schmidt en Jerez. Para alcanzar ese objetivo tienen a su disposición la más avanzada tecnología para la recreación virtual de los proyectos en los que trabajan en la tienda.
SANTIAGO regresa al futuro
El joven cocinero y empresario Manuel Alejandro Loreto, ensunuevolocal,unaantiguabodegajuntoalaIglesiade SantiagoenJerez.
Texto:PacoSánchezMúgica
Fotos:
Juan CarlosToro
Acompás de bulerías, Terremoto se entona al comienzo del último corte de su disco Soníos negros: “¡Viva mi pueblo! Que podía estar rico en Madrid y me he venido aquí. Que yo no quiero Madrid, quiero mi tierra”. Una sencilla manera de resumir esa filosofía de que hay cosas que tienen tanto valor que no tienen precio. Al igual que la artesanía y la cerámica de Meme Narbona, en la calle Cantarería desde 1981, está más de moda que nunca entre las más jóvenes, y al igual que la cerámica que está más de moda es la orgánica, esa en la que la arruga es bella, cada vez son más quienes se van dando cuenta de algo tan obvio que a menudo se olvida: solo las raíces nos hacen crecer y evolucionar. En la Calle Nueva hay un almacén que vende arenque, mantequita y café... Fiesta por bulerías cortitas de Santiago desde la playlist de Spotify.
Recuerda el joven Manuel Alejandro Loreto, treintañero, empresario, cocinero, gitano, que su abuela limpiaba de niña el local que ocupa ahora su restaurante. Pronto espera hacer el traslado y abrir su negocio en un antiguo casco de bodega que está rehabilitando en el Angostillo. Una desaparecida bodega donde también su abuela, muchas décadas antes, compraba vino a granel. “Para que veas las vueltas que da la vida…”, apunta, entre maquinaria y polvillo de obra.
Manuel podría ser uno de esos jóvenes que se marchó de su barrio a buscar un futuro; o pudo ser uno de esos balas perdidas; o uno de esos muchachos que algunos llaman nini. Pero eligió bien. Y hoy no hay vecino que no le conozca, ni casi ningún forastero que no llegue al barrio preguntando por Jindama, el restaurante del hijo de Bernardo, el tendero de la plaza de Santiago esquina calle Taxdirt (también conocida como calle La Sangre, en memoria del hospital homónimo del siglo XV).
Un joven gitano sin ‘jindama’ para emprender en su barrio
Será un espacio hostelero donde va a dar empleo a una quincena de personas y donde, desde una cocina “con la que sueño”, va a retorcer su concepto de cocina gitana de vanguardia. Además, quiere licencia de sala de fiestas y la idea es convertir los fines de semana el local en un restaurante con espectáculo. Y advierte: “No serán solo de flamenco, queremos abarcar más”. De momento, la cosa marcha: “No me puedo quejar, viene gente de todas partes y todos los fines de semana tengo llenos todos los turnos”.
Muy cerca de allí, mientras un grupito de jóvenes decide hacia dónde tira, y otro vecino pasea a su perro, hace cinco años el Ayuntamiento de Jerez ordenó des-
Interiorde la bodega donde Loreto abrirá la nuevaversión de Jindama.
montar pieza a pieza la emblemática fuente que organiza el histórico arrabal, del que hay noticias desde la época andalusí. Es la plaza de Santiago. El corazón de un barrio.
“Estamos muy orgullosos de este niño, le ha dado la vuelta al barrio”, señala un vecino tras salir de Charamusco, que aparte de dar nombre a una conocida soleá es el nombre de una tienda de alimentación y panadería donde late la vida del barrio. “Yo he estado en Madrid y me ha preguntado gente por el Jindama, ahí vienen famosos, toreros...”, cuenta otro vecino.
Manuel, tímido, humilde, de barrio, solo quiere progresar. Si el nombre de su negocio alude a esa expresión caló que evoca al miedo, su valentía no conoce límites. Rehabilitar el viejo casco de bodega del Angostillo está siendo todo un reto. El presupuesto, cuenta, va ya por los 400.000 euros y la ayuda de Urbanismo no pone desde luego las cosas fáciles. En cambio, su objetivo es abrir el próximo otoño.
Hace tres años, en pandemia, Manuel inauguró su negocio hostelero. De una manera simbólica, en el primer caso, y de una manera literal, en el caso del restaurante, el agua, la vida, la riqueza, brota de nuevo en las calles de uno de esos núcleos poblacionales que, en mayor o menos medida, resuenan en el mundo gracias a una identidad propia y a una historia acostumbrada a caer y levantarse.
Desde que Jerez se expandió con nuevos barrios históricos a mediados del siglo pasado, Santiago se fue vaciando y con ese despoblamiento llegó lo que le ocurre a las casas deshabitadas: degradación, ruina y olvido. Sus vecinos cambiaron aquellos patios de vecinos tan típicos, aquellas cocinillas de carbón comunitarias y las letrinas de sus a menudo infraviviendas por pisitos repletos de comodidades. Era el desarrollismo franquista y la Junta de Fomento del Hogar.
Hoy Santiago, con una población que no llega a los 4.900 habitantes, con una renta media anual de menos de 22.000 euros, aglutina el mayor número de fincas y viviendas vacías de todo el municipio y también acumula los ecos nostálgicos de la vida en la tribu, de las fiestas en torno al fuego de una candela y la convivencia en comunidad con pestiños, ajo y berza. No todo está perdido, pero no hay vecino que no confiese que ya nada es como fue. “Yo sé de todo aquello lo que me han contado mis padres, no me dio tiempo a vivirlo”, reconoce Manuel, con sus Nike, su oreja agujereada y un bigote a la moda. Sin embargo, algo parecer estar cambiando en este singular rincón del extramuros jerezano, la primera corona que rodea el centro medieval de la ciudad. Sin dejar atrás su larga tradición, la historia parece que tiene preparada una nueva oportunidad para Santiago. Los planes municipales aseguran que esta vez van en serio y, aunque se repiten las denuncias vecinales —como la inseguridad que provocan los movimientos vinculados al narcotráfico o el punto negro del albergue municipal: “Trajeron camaritas, pero pasaron las elecciones y ya se han olvidado”—, la resistencia de quienes nunca abandonaron unida a la llegada de inversión extranjera, que comienza a rehabilitar viviendas y fincas históricas, dan buenos aires a Santiago.
1. Obras de rehabilitación de un inmueble en calleTaxdirt.
I nversión extranjera para un futuro barrio cosmopolita
En la calle Taxdirt la artista francesa Sophie Lambert tiene una licencia de rehabilitación concedida para unas obras de reforma que van viento en popa, mientras que el rey Midas mundial del vino, el danés Peter Sisseck, verá al fin materializarse el sueño de tener un casco de crianza de jerez en pleno barrio santiaguero, en la calle San Francisco Javier. Una vermutería, un museo del vino de Jerez, y algún estudio de grabación se funden con instituciones de la zona, como la peña Tío José de Paula o, de más reciente creación, la asociación cultural Luis de la Pica, que ha aprovechado el antiguo colegio Carmen Benítez para levantar un fuerte de pureza flamenca. La llegada de extranjeros enamorados del barrio se funde con la visita de turistas y aficionados al flamenco, aunque todavía es pronto para que regresen a sus puntos de origen con una imagen plena e idílica de Santiago. Los bustos de Sordera, Terremoto y Tío José de Paula les llaman desde sus pedestales, aunque casi ni se lea en las placas conmemorativas la historia que homenajean. Esa mole monumental que es la iglesia, con planta de catedral inspirada en la de Sevilla, lleva más de 300 años en riesgo de ruina, como recoge el estudio Los problemas estructurales de la Parroquia de Santiago de Jerez, de Ángeles Álvarez Luna, José María Guerrero Vega y Manuel Romero Bejarano. Reabrió al culto hace ahora siete años, tras una profunda rehabilitación, y en su interior alberga desde 1660 a la hermandad de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento. La referencia ineludible, junto al flamenco, del barrio. Pero no son las únicas.
La calle de la cerámica y la herencia de Meme
Como a Jindama, cada semana llegan decenas de personas de fuera a los talleres de Manualideas. Imparte las clases Mercedes Narbona, una jerezana de 59 años, a la que todos conocen por Meme, que se ha criado entre moldes de cerámica en la calle Cantarería. Junto con la calle Nueva, Cantarería es un afluente esencial en el río de la vida del barrio. Su historia es antigua. Ya en el siglo XV, recogen diversos documentos y facsímiles como Noticia histórica de las calles y plazas de Jerez de la Frontera, la calle estaba repleta de alfareros produciendo principalmente cántaros y otras piezas artesanales.
Nadie sabe muy bien por qué, pero siglos después la madre de Meme, Carmen, llegó en 1981 a un viejo casco de bodega del siglo XVIII de la emblemática calle y decidió continuar con esa tradición de siglos. Allí fundó el taller que hoy sigue defendiendo su hija Mercedes.
“Con la muleta puedo subir mejor la escalera”, sostiene Carmen, que se anticipa a su hija para mostrar la entreplanta del espacio de trabajo. Allí se acumulan “más de 2.000 y de 3.000 moldes”, asegura Meme, que cogió las riendas hace más de veinte años y ha logrado, a base de toneladas de tesón y pasión, sostener un negocio que combina lo formativo con la producción artesanal de cerámica y abaniquería, así como la venta de todo tipo de abalorios y material para costura. Iba para arquitecta, pero Manualideas, el negocio de sus padres, se le puso por delante y, tras formarse como ceramista en la Escuela de Arte de Jerez y Cádiz, ahora enseña a más de cien alumnos cada curso que llegan desde diferentes puntos de la provincia.
En el exterior, Meme enseña orgullosa un azulejo que preside la fachada de su taller, con el Prendimiento en el centro y un cielo y la tierra repleto de rostros de cantaores, incluyendo a Tía Anica, y otro que honra la memoria del llorado Fernando de la Morena. La antigua bodega linda con la casa de vecinos de Bastiana, madre de Tomasito. Uno de los últimos grandes patios de vecinos que quedan en Cantarería. Un hombre recuerda alguna fiestecita veraniega en el patio de Meme. “Todo el día se llevan ahí trabajando”, asegura. Meme sonríe junto a su madre. “Sale a los medios mucha mala fama del barrio, pero esto es seguro y tranquilo, hay un buen vecindario y todos nos conocemos”, aclara la ceramista.
El freidor de Santiago que ahora vende en ‘Just Eat’ se muda a la antigua pescadería de Los Zambo
Abandonamos Cantarería, recorremos Calle Nueva, y regresamos a la plaza. Hay movimiento en la antigua pescadería de Los Zambo. Pronto olerá a pescaíto frito del mítico freidor de Santiago. Si un día la genuina saga de Santiago tenía su mostrador repleto de pescado fresco en el interior del local, ahora será el adobo y los chocos fritos de David Olivero, de 38 años, los que impregnen las paredes de un negocio con mucha historia.
1.ElmíticoFreidordeSantiagosetraslada.
2. Las dueñas de Manualideas, con algunos de sus cientos de moldes.
Desde dentro, el padre del David, que dejó atrás su trabajo en las bodegas, pregunta con sorna a los reporteros: “¿Queréis faena?”. Desescombran y pican paredes para poner apunto el remozado negocio, que desde la pandemia ha encontrado en el reparto a domicilio, a través de aplicaciones como Just Eat, un filón y una forma de expandir el negocio. “El barrio se está moviendo bastante, y cada vez viene más gente. Hace poco vinieron de Canarias y querían llevarse pescaíto frito en el avión… Chiquilla que te va a llegar frío…”, recuerda con media sonrisa el dueño del freidor.
El histórico arrabal de Santiago es uno de esos barrios que resuenan en el mundo. Salvando las distancias, al igual que Triana, Lavapiés, El Raval o el SoHo, el de Santiago es uno de esos núcleos dentro de una ciudad cuyo ADN único los convierte en universales. Un poso de historia repleta de conquistas y fracasos. Desde el lodo de décadas de abandono, desde las cenizas de ser solo un lugar de paso, una leyenda carcomida por el olvido, Santiago se mueve, rebrota, resurge. Quizás llegue la turistificación, la gentrificación, todos los males que acechan a estos fenómenos de regeneraciones urbanísticas. Pero todavía los cambios se cuecen lentamente, a compás, como el soniquete inconfundible que proviene de siglos atrás. Como unos nudillos haciendo compás de soleá por bulerías.
CIUDADES QUE AVANZAN
Vivir en el centro de Jerez, en auge
El 20% de las autorizaciones para nuevas viviendas en Jerez atañe a proyectos en su núcleo central. El éxito de Residencial Williams Plaza, que comercializa la última fase de sus 260 viviendas, ha abierto la puerta a nuevas inversiones inmobiliarias en una zona que vuelve a estar muy cotizada
Texto:PacoSánchezMúgica
Fotos: ManuGarcía
El centro de Jerez se mueve como hacía años que no ocurría: cuantiosa obra pública de regeneración urbanística, nuevos proyectos y atractivos, e inversiones privadas, ya sean comerciales o inmobiliarias. La prueba irrefutable de que el corazón del municipio más poblado de la provincia resucita no está ya solo en su evidente tirón turístico y hostelero.
No es solo el paulatino regreso de operadores comerciales —la apertura del llamado Primark polaco en el histórico local de calle Honda, donde Inditex vio la luz en Jerez y que llevaba años y años desocupado—. El centro de Jerez vuelve a mostrarse poco a poco como un lugar donde residir todo el año. Un territorio que consiga armonizar al turista circunstancial o el residencial con el nuevo empadronado, el nómada digital y el vecino de toda la vida.
En lo que va de año, casi el 20% de las nuevas licencias urbanísticas para construir viviendas que ha concedido el Ayuntamiento de Jerez alude a proyectos en el centro o en su primera corona. De las 289 nuevas viviendas autorizadas en toda la ciudad hasta mayo de este año año, medio centenar corresponde a promociones en el centro. Y no solo se refieren a rehabilitaciones para pisos turísticos, sino que en gran parte van directas a la consecución del gran objetivo de repoblar el casco antiguo. A promociones ya finalizadas o en marcha como las de en Empedrada, la comercialización total del edificio Ermita de Guía o la promoción exclusiva que se levanta
en unas antiguas bodegas junto a calle Arcos, se suman proyectos tan importantes como el de Alegra Homes. Residencial Williams Plaza, que así se llama el proyecto inmobiliario para urbanizar unos 35.000 metros entre calles Circo y Santo Domingo, acaba de lanzar la comercialización de su tercera fase.
“Viviendas de 2, 3 y 4 dormitorios en el centro de Jerez, en una urbanización con unas zonas comunes, muy poco comunes”, ofertan desde la promotora de un complejo residencial de 260 viviendas que se ha propuesto convertirse en un resort en pleno corazón de Jerez, con piscina, sala de yoga, pistas de pickleball o espacio de coworking, entre otros espacios comunes para su vecindario. En sus dos primeras fases, más de 3.000 personas se han interesado por hacerse con una de las viviendas, que además incluyen diseño personalizado. Como ya explicó el CEO de Iniciativas Inmobiliarias, Fernando García, “este es el proyecto residencial más importante que se ha realizado en Jerez en los últimos 15 años”. El interés que ha despertado abre la vía para seguir levantando promociones que amplíen el centro y el interés por residir en una zona cada vez más cotizada.
El Ayuntamiento ha otorgado desde 2015, coincidiendo con el principio del fin de la profunda crisis que vivió el sector desde el crash de 2008, licencias urbanísticas para la construcción de unas 3.000 viviendas por todo el núcleo principal, de las que más de 850 se han repartido por distintos puntos del centro histórico de la ciudad. Muchas de ellas tienen objetivos turísticos, es verdad, pero no es menos cierto que, por suerte, comienza a despertarse un nuevo interés por un centro de Jerez cada vez más en auge.
Más Sol Energía: de poner aires a instalar 600 equipos solares al mes
Con sede en Jerez, tiene 500 empleados distribuidos por todo el país, que ofrecen un servicio integral para quienes apuestan por la energía solar. Más de 298.000 viviendas ya tienen paneles solares en sus techos
Texto: Francisco Romero
Fotos: Juan CarlosToro
Cuando Benito Pérez López creó la empresa Lebriclima, en la localidad sevillana de Lebrija, coincidiendo con el cambio de siglo, no imaginaba que estaba sentando las bases de una futura compañía puntera en la instalación de placas solares fotovoltaicas en todo el país. De unos pocos empleados, fue aumentando hasta rondar los 500 que tiene ahora Más Sol Energía, la primera empresa en instalaciones solares fotovoltaicas para uso residencial en España.
La idea primigenia pasaba por instalar equipos de climatización y calefacción en hogares del entorno de su localidad.
Ahora, las bases que le dio aquella experiencia empresarial las aplica en Más Sol, nacida en 2015, cuando transformó su antecesora en lo que hoy es el grupo Más Sol Energía. El mismo año que el Gobierno central impuso el impuesto al sol, a Benito se le ocurrió crear una empresa dedicada a la instalación de placas solares fotovoltaicas. Una temeridad, quizás. “Él siempre decía que tarde o temprano iban a quitar ese impuesto”, comenta José María Gómez, director de Comunicación y Marketing de la empresa. Y acertó. De Lebrija, Más Sol se mudó a Jerez hace tres años. Concretamente, a la Ciudad del Transporte ubicada en Guadalcacín, donde la compañía ocupa un moderno edificio dividido en cuatro plantas, en las que reparte sus diferentes departamentos, a los que se suman más de 10.000 metros cuadrados de superficie de almacenamiento.
De prospección a administración, de Recursos Humanos a Calidad, de comunicación a servicio técnico, y postventa, todas las divisiones de la gran empresa que es ahora Más Sol, se coordinan para atender a sus clientes a los que se suman 600 nuevas instalaciones cada mes. Desde su fundación, son más de 14.700 instalaciones realizadas, lo que se traduce en casi 144.000 paneles instalados, que ahorran más de 344 millones de euros al año a todos sus clientes.
Una empresa que surgió en Andalucía y que ya tiene presencia en todo el país. Con centros de distribución en casi todas las comunidades y stands en una quincena de centros comerciales. Además, es una empresa en pro de la sostenibilidad, el resultado de su trabajo diario, es el equivalente a la plantación de 1,4 millones de árboles, evitando la emisión de 75 toneladas de CO2 al año.
Y, todo ello, desde su sede en la provincia de Cádiz. En un edificio con decoración cuidada y minimalista, que combina calidez y seriedad, donde se respira buen ambiente desde que atraviesas sus puertas, dando la sensación de estar en una empresa del norte de Europa, tanto interna como externamente. ¿Cuál es el secreto del éxito? “Que el cliente desde que contacta con nosotros, no se tiene que preocupar de nada. Instalamos las placas, gestionamos la documentación, asesoramos y hasta le buscamos financiación si lo requiere”, “Todo esto lo hacemos en 24 h” responde Francisco Millán, Director General de la Empresa.
Además, ofrece a sus clientes la gestión de los excedentes de energía que generen, siempre con mejores precios que las grandes eléctricas a través de su comercializadora
Anda-Luz, otra gran idea de su CEO, con la finalidad de optimizar el ahorro que proporcionan las placas al máximo. Entre 24 y 48 horas, desde que se confirma el pedido, es el tiempo que transcurre hasta que el cliente empieza a ahorrar en su factura de la luz, ya que es el tiempo que transcurre hasta la instalación de los paneles, “algo que no hace nadie en el sector”, destacan. Al que hay que sumarle el servicio técnico que ofrecen a posteriori, disponible las 24 horas de cualquier día.
En apenas pocos años, la empresa ha pasado de una veintena de trabajadores a rondar el medio millar. La mayoría en Andalucía, con especial incidencia en la provincia de Cádiz, donde hay instaladores, comerciales, ingenieros, personal de administración o asistencia técnica, pero también en el resto del país, donde tiene 50 comerciales y más de 70 técnicos.
El cuidado del medio ambiente como prioridad
La empresa andaluza Más Sol Energía también colabora con el departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla en el proyecto Water to Return, que busca hacer sostenibles plantas de tratamiento de aguas residuales para transformarlas en biorefinerías.
El abono y los fungididas 100% ecológicos que salen de estas plantas no perjudican al medio ambiente, y se nutren de energía solar, limpia, lo que optimiza el proceso. Estas prácticas, entre otras, le valieron a la compañía para hacerse con el premio Andalucía Excelente en la categoría de Energía en su edición de 2022.
El futuro ya está aquí
Durante 2022, en España se instalaron 2.649 MW de autoconsumo, un 39% (1.024) en hogares y el 61% restante (1.625 megavatios) en comercios, fábricas, administraciones públicas o regadíos. En España se realizaron 217.248 instalaciones residenciales y 23.096 instalaciones de tipo industrial, según datos del I Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).
En mayo de 2023, el sol generó más electricidad que cinco centrales nucleares juntas. Uno de cada cinco kilovatios los ha puesto la energía solar en la red. A lo que hay que añadir la de las instalaciones solares para autoconsumo, que, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, producirán el año que viene el 4,5% de toda la demanda eléctrica nacional.
Desde 2019, la potencia anual instalada se ha multiplicado por 26. Unos datos que no paran de aumentar. España tiene más de 298.000 viviendas y más de
54.000 instalaciones fotovoltaicas en empresas, que generan en torno al 1,8% de la demanda eléctrica nacional.
Por la recuperación de la Sierra de la Culebra
Además su responsabilidad social corporativa, los ha llevado a participar en diferentes proyectos, como consecuencia de ello y atendiendo a la necesidad surgida de los dos mayores incendios de la historia ocurridos en verano de 2022 en Castilla y León, que azotaron la Sierra de la Culebra, en Zamora, afectando a casi 36.000 hectáreas y arrasando con todo lo que encontraba a su paso, Más Sol Energía, junto al Movimiento Ultreya, colaboraron con el Ayuntamiento de Tábara (Zamora) en el impulso de un “Bosque de Interpretación” que ha regenerado un paraje acotado en La Folguera, con árboles autóctonos que hoy día sirve para el estudio y conocimiento del ecosistema que había antes del incendio. Hasta once especies arbóreas se han plantado en la zona, donde existen paneles explicativos y material expositivo que dará a conocer el bosque y sus usos tradicionales. El proyecto quiere servir como recurso educativo y participativo para que los escolares puedan conocer el bosque, y refuercen su compromiso con el medio ambiente. Sin duda, Más Sol Energía es una empresa atípica dentro de las que se dedican al sector fotovoltaico, por responsabilidad, compromiso y visión de futuro.
El arquitecto sevillano de los imposibles
Texto: Emilio Cabrera
Fotos: MauriBuhigas
El arte se puede encontrar en cualquier lugar, en cualquier rincón. Es común pensar que solo se ciñe a la pintura y a la escultura. Quizás también a la música. Pero va más allá. El amor por el arte, aunque pueda parecer extraño, fue lo que hizo al sevillano Honorio Aguilar decantarse por la arquitectura. “Es algo que tenía claro desde que era pequeño porque aglutina todas las artes”, explica a lavozdelsur.es. Su padre fue agricultor y amante de las antigüedades, algo que le ha influido a la hora de trabajar ya que una de las especialidades de su estudio son las rehabilitaciones. “Alguien que toca el patrimonio no puede ser un arquitecto que no sea un
apasionado del arte”, explica sobre su sector, donde en ocasiones observa actuaciones negligentes por el desconocimiento.
“La mayoría de las restauraciones son muy desacertadas y se demuestra con el paso del tiempo. Se observa que los materiales no son los adecuados, no se respeta lo que se tendría que respertar y no se tiene en cuenta todo lo que implica una restauración desde el punto de vista de búsqueda de archivos, documentos y asesoramiento previo”.
Uno de los problemas que observa en todo esto es que existe una normativa que lo permite. El ejemplo al que recurre es al de la avenida de La Palmera en Sevilla y sus construcciones recientes, irrespetuosas con el entorno. Habla sin tapujos. “Eso se hace porque hay un técnico municipal que da una licencia. Es un disparate y una cosa espantosa. Había mecanismos para poder controlarlo y como técnico tiene
que establecer unos criterios mínimos de calidad”, explica sobre la estética de nuevos edificios, pero también sobre los materiales utilizados.
Honorio Aguilar tuvo que enfrentarse recientemente a uno de sus mayores retos como arquitecto: la restauración de La Casa del Reloj, un edificio emblemático de El Puerto de Santa María que guardaba sorpresas inimaginables. La primera de ellas es que estaba datada en el siglo XIX, aunque Aguilar, antes de comenzar el trabajo, ya imaginaba que podía ser anterior. “Yo intuía que era una casa de cargadores a Indias por la tipología de los almacenas y planta baja o la contaduría, que se había destruido parcialmente”, comenta. El pésimo estado en el que se encontraba dificultaba todo el proceso.
Las columnas, pintadas con cal, impedían ver su época. Al final, observando y picando, quedó claro que La Casa del Reloj tenía su origen en el siglo XVII. “No tuvo ningún tipo de mantenimiento durante 100 años y en la cancela ponía 1859. Imagino que el que hizo el inventario se guiaría por eso”, explica. Según los archivos consultados por el arquitecto, esa fue la época en la que el edificio cambió de propiedad y la nueva familia que se hizo cargo decidió optimizar el espacio haciendo pisos bastante grandes.
1. Honorio Aguilar posa en la Casa del Reloj de El Puerto.
2.Vistadelacasaportuensereciénrehabilitada.
3. El arquitecto sevillano posaenunadelasescalerasdelafinca.
Durante los trabajos de rehabilitación, Honorio Aguilar ha descubierto arcos o la cancería de acceso a la escalera. Lugares que permanencían ocultos. “Todo atestiguaba que era del s.XVII. De hecho hemos encontrado en los archivos eclesiásticos las primeras familias empadronadas”. Curiosamente, una de ellas compartía apellido con él.
Los relojes de sol que dan nombre a la casa, uno cuadrante declinante a levante y otro cuadrante declinante a poniente, datados en el siglo XVII y siglo XVIII. Sin embargo, lo que más ha llamado la atención de este arquitecto han sido las columnas del patio. “Son de mármol negro, un material que no hay en Andalucía. Parece negro Marquina, una cantera que hay en el País Vasco muy pequeña. Es un material muy demandado por su calidad y su originalidad”, cuenta Aguilar de un edificio con gran altura desde el que se puede observar media provincia de Cádiz.
A pesar de todo, su idea inicial no cambió demasiado tras descubrir que la casa había sido construida dos siglos antes de lo datado. “Quizás de haberlo sabido hubiera intentado recuperar la escalera original que se transformó en el siglo XIX”, añade sobre un proceso donde la obsesión era usar materiales que se parecieran lo máximo posible a los originales. No obstante, reconoce que siempre le gusta darle un toque más actual. En esta ocasión ha sido referente a la carpintería. “Lo más importante es que los materiales sean adecuados a la estructura inicial. El color también me parece relevanta para mantener la tonaliad”.
Aguilar tiene claro el camino a seguir. “La luz es lo que modela la arquitectura, y la luz está asociada al color. En la arquitectura actual está muy devaluado porque hoy todo el mundo hace los edificios iguales. Todo es blanco o gris”, dice sin pelos en la lengua. “Para poner color a lo mejor también hay que tener personalidad”.
Rehabilitaciones... y piscinas en altura
Si su participación en La Casa del Reloj ha sido sonada, durante todo el verano se han hecho virales en redes las di-
Honorio Aguilar posa en unapiscinaenlaazoteade laCasadelReloj.
ferentes piscinas en las que ha participado. Lo llamativo de estas es que no son cumplen los estándares tradicionales del hueco en un jardín. Aguilar se ha especializado en los últimos años en aprovechar el espacio al máximo y esto se traduce en hacer una piscina o un estanque en cualquier rincón. Incluidas las azoteas.
“Toda piscina necesita el refuerzo de la estructura o una estructura específica”, comienza explicando. La principal dificultad es la titularidad del edificio y su uso. Los permisos de una propiedad colectiva complican el proceso. “Sin ese impedimiento se podría hacer en cualquier sitio porque se puede cimentar en casi todo tipo de suelo”.
Recientemente ha llegado a realizar cimentaciones a 20 metros de profundidad porque el suelo era “como plastilina”. Es decir, una estructura metálica desde el subsuelo hasta los 15 metros de altura de una azotea. “Hace 20 años no existían, pero cada vez tenemos más necesidad de habitar los espacios exteriores de las viviendas”, señala.
Su concepción de la arquitectura es muy clara. “Defiendo la necesidad de que haya espacios exteriores. La arquitectura es ese juego entre lo interior, lo exterior y lo semiexterior. Yo no podría diseñar una casa sin espacios exteriores o semiexteriores porque sería una jaula”, comenta.
En muchas partes de Andalucía, el uso de las terrazas ha sido mínimo durante muchos años por el temor al calor. “Eran espacios secundarios como tendederos o trasteros”, aclara. Sin embargo, recientemente ha habido un interés en ocupar estas zonas. “El espacio libre puede tener casi el mismo valor que el construido y una forma es meter piscinas, estanques o jacuzzis, Es una inversión que vuelve porque das uso a la zona y ayuda a rebajar la temperatura de la casa”. Lo dice desde la experiencia después de que un toldo en la azotea rebajara siete grados en su vivienda.
Ya hace varios años de su primera piscina en altura. Fue en la calle Alfonso X El Sabio de Sevilla al convertir una casa noble de la ciudad en seis viviendas. Pese a ello, rechaza que todo esté inventado. “Siempre se puede seguir innovando y muchas veces se logra mirando para atrás”.
Así emerge Incubazul: la realidad supera a la ficción
Avanza la ejecución de las obras de la nueva área industrial ubicada en el polígono exterior de la Zona Franca de Cádiz. Albergará una infraestructura pionera en la capital que servirá como espacio para hasta 80 iniciativas empresariales de economía azul
Texto: Patricia Merello
Fotos: CandelaNúñez
Alerta naranja por fuertes rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora. Los ojos de un equipo de obreros están entornados. Tratan de esquivar el inevitable polvo que se levanta a su alrededor. En la calle Gibraltar de Cádiz antes de que finalice el año 2023, se alzará un nuevo equipamiento que aspira a ser símbolo de la economía azul desde el polígono exterior de la Zona Franca de Cádiz. Posibilitar la llegada de atractivos proyectos y generar espacios de oportunidad es el reto de Incubazul desde una capital arropada por el océano.
Las iniciativas empresariales que miran al mar como motor de la economía son bienvenidas en la incubadora tecnológica que el Consorcio ya desarrolla desde hace un año. Comenzó a andar antes que las obras que se acomenten en una parcela donde antaño se divisaban naves abandonadas que una vez se dedicaron a la comercialización de gases medicinales. La tacita de plata es testigo de los avances de un proyecto de gran envergadura que contempla la construcción de un nuevo edifico en el que continuar generando sinergias y conocimientos entre empresas incubadas.
Han pasado nueve meses desde que la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, pusiera la primera piedra de estos trabajos en una superficie de más de 4.000 metros cuadrados. “Ahora mismo llevamos un 50% ejecutado, tenemos la planta baja y la primera, todavía faltan
dos más”, dice Fernando López, responsable de proyectos de obras de la Zona Franca, señalando una estructura realizada a base de contenedores marítimos reciclados.
Desde el módulo más alto, se verá el mar, ese que observan las empresas que apuestan por los recursos naturales. El delegado de la Zona Franca de Cádiz, Fran González, pisa una plataforma que se convertirá en una de las zonas comunes del edificio en plena construcción por la empresa Díaz Cubero. “Cádiz tiene cerca de 300 kilómetros costeros. Nos parecía que era una vertical que no tenía suficiente cobertura en el conjunto del territorio nacional. En estos momentos la infraestructura se ve superada por la propia incubadora, que ya hemos avanzados. Para nosotros es más importante lo que suceda dentro, que la propia infraestructura”, comenta el delegado mientras pasea entre los primeros atisbos del equipamiento que albergará la futura incubadora.
Con el casco de protección, observa cómo la iniciativa que propuso hace ya ocho años se hace realidad. Fue en 2015 cuando manifestó esa inquietud por crear espacios para proyectos singulares, sin embargo, no fue hasta 2018 —debido a un cambio en el Gobierno central— cuando los responsables de Zona Franca —por entonces con la también socialista
Victoria Rodríguez al frente— pudieron retomar esta idea.
En julio de 2020 le dio el relevo a su compañera y aceleró los trabajos de desarrollo de la infraestructura al mismo tiempo que la incubadora comenzaba a dar sus primeros pasos. Desde el año pasado se desarrolla en la quinta planta del Edificio Europa, sede provisional hasta que se inaugure el nuevo edificio de tres plantas diseñado por el estudio Carquero Arquitectura. Más de 1.900 metros cuadrados de superficie construida y más de 1.400 de terrazas y espacios libres donde pronto, muchos emprendedores podrán trabajar en sus ideas.
senta en su proceso constructivo, donde trabajan personas tanto en el solar como en talleres.
Esto se debe a que, en primer lugar, los contenedores se transforman en estos locales antes de ser trasladados para su montaje. “Las instalaciones son complejas porque son elementos rígidos y es complicado pasar las tuberías y canalizaciones eléctricas de unos contenedores a otros. Desde el punto de vista constructivo el proceso es único, no hay otro. Las obras convencionales funcionan completamente de otra manera”, sostiene Fernando que también resalta la originalidad en el diseño.
Tras atravesar varios contenedores, Carlos, el arquitecto, detalla la “versatilidad” que se ha atendido a la hora de establecer los espacios interiores y exteriores. “Se han tenido en cuenta las relaciones sociales y son muy generosos los espacios comunes”, explica el profesional que ha buscado “crear interconexiones” en un proyecto innovador y moderno.
Según explica, “esta calle tiene mucho ruido y se ha intentado volcar el edificio hacia el interior para que sea un espacio cómodo y tranquilo”. Para ello, el equipo comenzó comprobando el espacio con maquetas realizadas con tizas de colores para saber cómo quedaría la configuración final.
“Será un edificio icónico en la entrada de Cádiz. Es un proyecto pionero”
Incubazul va más allá de la futura instalación. “Conlleva una iniciativa más profunda, revitalizar toda la parte exterior del polígono”, expresa el delegado que apunta a las obras de reurbanización y las mejoras de infraestructura hidráulica o eléctrica de la zona que acompañan al proyecto. Fran señala el edificio colindante desde un contenedor ubicado en la primera planta. Este, localizado en la misma parcela, acogerá un hotel que dará servicio a esta zona industrial de la capital con trasiego de trabajadores que disfrutarán de “una gran manzana a disposición del tejido empresarial”.
“Yo creo que a nadie se le escapa que sería la primera construcción, como mínimo en la provincia de Cádiz, del nivel de la altura y del diseño que se ha planteado”, destaca el delegado desde el interior de uno de los 54 contenedores marítimos. Resguardado del levante señala las bondades de esta iniciativa que busca llamar la atención no solo en la Bahía. “Será un edificio icónico en la entrada de Cádiz”, dice Carlos Quevedo, director de la obra y uno de los arquitectos que ha redactado el proyecto. Él merodea entre los recovecos de los módulos que brotaron de su cabeza—y de las de su equipo.
“Sin duda es un proyecto pionero aquí”, señala elevando su mirada al cielo. “En el extranjero se han hecho muchos y en Sevilla, en Barcelona, pero tantos contenedores destinados para este uso, no me consta”, explica frente a lo que será una fachada blanca con elementos de color rojo y escaleras amarillas. Carlos asegura que esta “no es una obra al uso” y destaca la singularidad que pre-
Un conjunto de empresas, starups, vinculadas a la economía azul que, poco a poco, crecen de la mano de Incuabazul. El consorcio lanzó tres convocatorias, en la primera se inscribieron seis iniciativas, en la segunda, 15 y en la última se incorporaron 23. “Actualmente se están incubando 46 iniciativas, pero quedan dos convocatorias de acceso. Nos hemos planteado que lleguen a 80 antes del 31 de diciembre, pero, posteriormente, se pretende que periódicamente entren proyectos nuevos”, explica el delegado.
El suelo que un miércoles cualquiera pisan los arquitectos y Fran González, en unos meses, tendrá las huellas de emprendedores que se dedican a la reutilización de las algas que invaden la costa o al reciclado de materiales que contaminan el mar para la confección de ropa de baño. “Hay un marco muy amplio, algunos desarrollan programas informáticos para reducir el consumo de combustible de grandes embarcaciones con inteligencia artificial y otro proyecto que utiliza
1.Eldelegadoylosresponsablesdelproyectoobservan el avance de las obras.
2. La infraestructura cuenta con 54 contenedores marítimos.
3. Recreación de la infraestructura en la calle Gibraltar en Cádiz.
la piel del atún para crear bolsos, como si fuera cuero. Hay iniciativas muy potentes, a veces la realidad supera a la ficción”, sostiene el delegado.
Entre las personas que se han atrevido a sumergirse en estas aventuras empresariales, se encuentran aquellas que producen sal marina para crear un spa salino y otras que recogen colillas de las costas para convertirlas en material aislante. Otros proponen soluciones a las empresas tractoras del sector y funcionan como complemento. “Hay mucha gente joven y un perfil muy femenino, pero también hay personas que se han reintentado y se han abierto camino en el emprendimiento”, sostiene Fran.
Al inicio, las primeras empresas interesadas era de carácter “muy local” y en su mayoría procedían de instituciones como la Universidad de Cádiz, pero, con el tiempo, se han apuntado proyectos nacidos en otros puntos de la provincia, de Andalucía o incluso del norte de España.
La incubadora tecnológica ofrece mentorización de la mano de Telefónica además de acompañamiento y búsqueda de financiación tanto pública como privada. “Es un servicio a la carta de sus necesidades”, explica el delegado que explica que un equipo de mentores se encargan de dar un empujón a las iniciativas más embrionarias y ayudar a las ya consolidadas en adquisición de nuevo material, marketing, o asesoría jurídica.
Desde el terreno en obras, Fran siente que la incubadora “crece exponencialmente” y transmite su alegría por que “se ha abierto hueco en el panorama nacional”. Sus palabras resuenan entre el rugido del levante. Ya contamos con referencias que van a venir para compartir experiencias y poder nutrirnos de ese feedback a la hora de trabajar con proyectos. Nuestra vocación es la de abrir fronteras y de establecer puentes de comunicación, de trabajo y también, por qué no, de mostrar las virtudes que tenemos en la provincia de Cádiz, de forma que si hay un proyecto de fuera que se quiera establecer aquí, que sepa que tiene espacio”, detalla.
Para el delegado, “todas las instituciones tenemos la obligación de mirar al mar como una fuente fundamentalmente sostenible, pero también comprometido con un nuevo modelo industrial”. La incubadora, que cobra sentido en Cádiz, continúa su rumbo y, si todo va viento en popa, a finales de año, el paisaje con el que se encuentran los conductores que lleguen a la capital desde el puente de Carranza será muy diferente.
Incubazul está cofinanciado, a través de la Fundación Incide, en un 80% por el Feder dentro del Programa Operativo Plurirregional 2014-2020. En noviembre del año pasado, a los más de tres millones concedidos, se sumó una nueva dotación de Fondos Feder de 1,5 millones de euros. Los emprendedores ya esperan con ganas conocer las nuevas instalaciones.
Las ciudades invisibles, fuera de la ley
FJuan Carlos González Filósofo
ue el filósofo Javier Echeverría quien situó en el tercer entorno las emergentes telépolis de finales de los años noventa. El ser humano, como ser vivo que es, surge en un primer entorno físico y biológico. El segundo entorno es la ciudad, expresión máxima de la vida social y cultural. Con la llegada de las tecnologías de la información y la comunicación habitamos la burbuja digital, telépolis. Es la vida a distancia, el enjambre de los datos.
En el primer entorno nos gobernamos con las leyes de la física, de la química y la biología. En el segundo tenemos la vida urbana, las constituciones, los códigos civiles y penales, incluso acuerdos internacionales. No queda claro qué leyes regulan el tercer entorno. A lo mejor las telépolis, el mundo de las pantallas, transcurren al margen de las fronteras físicas, fuera de la ley.
En el mundo de la realidad virtual todo es posible. O eso nos han hecho pensar los señores digitales, los amos de los servidores y plataformas. También lo avanzó Javier Echeverría. Los reinos del comercio electrónico funcionan como un sistema feudal del ciberespacio. Las plataformas ocupan terrenos, espacio digital. Unas se solapan con otras. Hay conflictos económicos y legales. Y cuesta crear un marco común de normas.
Esta ciudad invisible no ha sido narrada por Italo Calvino. Tampoco la ha descubierto un explorador de rutas imposibles. Es la ciudad de las pantallas. Se nos olvida que todo transcurre en una superficie plana, eso sí, medida en pulgadas. Es el océano de nuestra infinita navegación. Por poco tiempo. Pron -
to vendrá la escafandra digital, para sumergirnos en mundos de tres dimensiones a fuerza de atarnos más a los dispositivos.
En el tercer entorno la felicidad siempre está a la vista. No puede ser de otra manera si con cada clic te ofrecen el infinito. Y uno se acuerda de las aporías de Zenón. Nadie alcanza nada. Es imposible. En el espacio de las promesas digitales lo importante es seguir deseando avanzar. Lo podemos tener todo. De ahí que el movimiento, motor de la atención, no cese y nos arrastre. En el mundo de la navegación perpetua, el movimiento es la apariencia más potente.
Que la escafandra no nos engañe… Siempre seremos cazadores recolectores sentados delante de un dispositivo. Y tendremos que luchar, todavía, contra las leyes del primer entorno, las que nos recuerdan que hay que mover las piernas, estirar todas las extremidades, levantar la cabeza, mirar hacia el horizonte y reparar nuestros ojos. Se nos olvida que toda esta maquinaria consume energía. Las pantallas y los procesadores requieren materias primas y mano de obra. La escafandra digital nos aleja de la naturaleza esquilmada y de las relaciones de producción injustas.
Que los megas no nos distraigan… Los servidores ocupan espacios físicos y legales. Nuestras acciones siguen transcurriendo en ámbitos urbanos. La navegación digital no nos exime de las responsabilidades éticas y políticas que toda convivencia conlleva. A los señores digitales solo les interesa que seamos muy felices y brindemos todos los días frente a las pantallas. Cada clic y es una celebración. Cada clic es un acto de consentimiento. Hay algo que está presente en los tres entornos. Ese algo los humaniza. Es el tiempo. Si rega -
CIUDADES
lamos nuestro tiempo, nos abandonamos. Si somos el proyecto de un dispositivo, no somos ya nada. Delante de las pantallas hay muchas formas de perder el tiempo. Y de ganarlo. Cuando navegamos como pollo sin cabeza, lo perdemos. Cuando construimos creativamente, lo ganamos. Los dispositivos del control de atención evitan que seamos conscientes de esta transacción existencial. Todo aparece en el mismo plano. La aceleración de los flujos de información parece inevitable, pero no es así. Seguimos siendo responsables de nuestro tiempo.
De la ciudad al campo y del campo a la ecología
EBlanca
Aguilar Segura
Arquitecta.Empresariaecológica.
stoy recién aterrizada en la agricultura ecológica. Mis primeros años profesionales estuvieron dedicados a la arquitectura y por devenires de la vida terminé cuidando con mi padre de los olivos de la familia y elaborando aceite de oliva virgen extra.
Cuando trabajaba de arquitecta jamás pensé que terminaría trabajando en algo relacionado con el campo, visitaba el olivar familiar de vez en cuando, sobretodo en la época de la recolección de aceitunas, pero no pensé que terminaría elaborando aceite de oliva virgen extra con los olivos de la familia y que estaría tan entusiasmada con mi nueva profesión, cuidando de los olivos y vendiendo el AOVE producido en ellos.
El cambio de la arquitectura al olivar lo hice de manera bastante natural y muy agradecida por la oportunidad que me daba mi familia pero es ahora, que empiezo a vincularme con la agricultura ecológica, cuando siento que he encontrado mi lugar.
En los últimos meses he conocido y leído sobre grandes personas inspiradoras que realmente han promovido un cambio hacia un mundo mejor, más ecológico, sostenible, colaborativo, innovador… y yo me siento como un pequeño ser insignificante sin mucho que aportar.
Aunque por otro lado, si algo he aprendido de la ecología es que cualquier ser vivo es importante, desde el olivo milenario más grande hasta el más minúsculo microorganismo que vive invisible bajo la tierra.
Así que, por qué no, quizá yo pueda aportar mi pequeño granito de arena (algún día) en éste sector básico en la sociedad.
Básico, por ser fundamental en ella y por ser base de la misma. Por algo la agricultura y la ganadería per-
tenecen al sector primario: el primero del que parte todo lo demás.
Viniendo de una vida de ciudad me asomo al mundo rural como una extraña que observa con asombro la gran repercusión que tienen las acciones que se realizan desde la agricultura y la ganadería ecológica.
Para la mayoría de la sociedad la agricultura significa sólo “alimento” y si viene acompañada del adjetivo ecológico le añaden el término “saludable”, sin ir más allá.
Pero no es sólo eso, la agricultura y la ganadería afectan al planeta en general mucho más de lo que podemos imaginar.
Dependiendo de los métodos empleados en la agricultura y la ganadería, la tierra y el agua pueden terminar siendo tóxicos, o todo lo contrario.
La agricultura ecológica favorece la biodiversidad, reduce la contaminación, absorbe CO2, elimina la toxicidad del suelo (contaminado por la agricultura convencional), retiene el agua, evita la erosión y la desertización…
La creación de ecosistemas agrarios sostenibles no sólo nos proporcionan “alimentos saludables”, también equilibra el medioambiente y contrarresta el cambio climático.
Por si fuera poco, la agroecología también mejora nuestra salud tan sólo acercándonos al campo a pasear, pues está comprobado que reduce el estrés, nos relaja, nos ayuda a encontrar paz mental.
A mí me ha costado mucho tiempo darme cuenta de todo esto, por eso no me extraña que para la mayoría de la población, que vive en ciudades, al pensar en agricultura les cueste ver más allá del binomio alimento/salud.
Pero me parece fundamental que el conjunto de la sociedad sea consciente de la repercusión que tiene la agricultura y la ganadería ecológica en el mundo, les invitaría a acercarse más al mundo rural y darse cuenta de lo enriquecedor que es.
Y poco a poco, a través de estar en contacto con el campo, ir conociendo cómo afecta y qué podemos hacer cada uno de nosotros desde nuestras casas, apoyando la ecología, formando parte de ella en lo que podamos.