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¡ATENCIÓN!
En el siguiente taller encontrarás diferentes textos, iluminaciones y reflexiones que podrás disfrutar en diferentes momentos de la Cuaresma; no necesariamente debes aplicarlo todo en un mismo encuentro.




Queridos niños, nos hemos reunidoaquí para comprometernos con nuestro amigo Jesús Hoy MIÉRCOLES DE CENIZA es el día en que la Iglesia inicia la CUARESMA, que es el camino que recorremos para prepararnos a celebrar la gran festa de la PASCUA A partir de hoy vamos a conocer el mensaje de Jesús para que nos ayude a ser mejoresy podamos hacer felices a losque tenemos a nuestro lado: a nuestrosamigos,a nuestrospapás,a nuestrosprofes .
En un instante de silencio y reconociendo la presencia de Dios en medio de tus compañeros y con quienes compartes día a día, abre tu corazón a Dios y pídele que te disponga a vivir este tiempo de reflexión en el que dejas aquello que no te hace bien y que te impide estar más cerca a esa experiencia de amar a los demás como a ti mismo.

¿YA


SABES QUÉ ES LA CUARESMA?
Demos un paseo por la historia junto a nuestro amigo Jesús y descubre por qué celebramos este tiempo de reflexión en nuestra vida. https://www.youtube.com/watch?v=z3zc4VCP qTI&ab_channel=DiaKariMoLan

Después de haber visto esta historia compartamos alrededor de las siguientes preguntas:
1. ¿Cuáles fueron las tentaciones por las que pasó Jesús?
2. ¿Qué te llamó la atención de la actitud de Jesús?
3. ¿A qué te sientes invitado a partir de hoy?

LecturadelsantoevangeliosegúnsanMateo6,1-6.16-18
Enaqueltiempo,dijoJesúsa susdiscípulos:
«Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendrán recompensa de su Padre celestial Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad les digo que ya han recibido su recompensa Tú,encambio,cuandohagaslimosna,que nosepa tu manoizquierdaloque hace tu derecha; asítu limosnaquedaráen secretoy tuPadre,que ve en losecreto, te recompensará
Cuandooren, no sean como loshipócritas, a quienes lesgusta orar depie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres En verdad lesdigoque ya han recibido su recompensa Tú, en cambio, cuandoores, entra en tu cuarto, cierra lapuertay ora a tu Padre,que está en losecreto,y tu Padre,que ve en losecreto, te lorecompensará .
Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas que desfguran sus rostrospara hacer ver a los hombresque ayunan En verdad lesdigoque ya han recibido su paga Tú, en cambio, cuandoayunes, perfúmate la cabezay lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre,que está en lo escondido;y tuPadre,que ve en loescondido,terecompensará»
PalabradelSeñor: GloriaaTiSeñorJesús




No hace muchotiempo, dos hermanosque vivían en granjasadyacentesempezaron a discutir Ésta fue su primera discusión seria que tenían en 40 años de cultivar juntos hombrocon hombro,compartiendomaquinaria e intercambiandocosechasy bienesdeformacontinua .
Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente . Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta llegar a ser una diferencia mayor entre ellos, hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas,seguidodesemanas desilencio .
Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis . Al abrir la puerta, encontró a un hombrecon herramientasdecarpintero "Estoybuscandotrabajopor unos días",dijo elextraño,"quizásustedrequieraalgunaspequeñasreparacionesaquíen sugranjay yopuedaser deayudaen eso" .
Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted” . Mirealotro ladodelarroyoaquellagranja,ahívivemivecino,bueno,dehechoes mi hermano menor" . La semana pasada había una hermosapradera entre nosotrosy él cogió su tractor y desvió el cauce del río para que quedara entre nosotros" . "Bueno, élpudo haber hecho estopara enfurecerme,pero levoy a hacer una mejor ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero?" "Quieroque construya una cerca, una cerca de dos metros dealto, no quiero verlo nunca más . ”

El carpintero le dijo: "Creo que comprendo la situación” . Muéstreme donde están los clavosy lapalapara hacer loshoyos de lospostesy le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho ” El hermano mayor le ayudó al carpinteroa reunirtodoslosmaterialesydejólagranjadurantetodoeldíapara iral puebloapor comida .
El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando Elgranjeroregresócuandose acercabalanoche,elcarpinterojustohabíaterminado sutrabajo . Elgranjeroquedócon losojoscompletamenteabiertosy labocaabierta . ¡¡¡No habíaninguna cerca dedos metros!!! En su lugar había unpuente. ¡¡Unpuente que unía las dosgranjaspor encima del río!!- Era un bonitopuente con pasamanos En ese momento, su vecino, su hermanomenor, vino desde su granjay abrazando a su hermano le dijo: "Eres un gran tipo, ¡mira que construir este hermoso puente despuésdeloque hehechoy dicho!!" .
Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas "¡No,espera!", ledijo el hermanomayor "Quédate unos cuantos días Tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero Megustaríaquedarme",dijo elcarpintero,"perotengo muchospuentes que construir"
Tomadode:https://colegioagustinas.es/content/cuento-para-la-cuaresma

1. ¿Cómotehassentido conestalectura?
2. ¿Esbuenoquelos enfados,riñas,peleas nosseparendelas personasalasque queremos?
3. ¿Quéactitudesson constructorasde puentescomoelque hizoelcarpintero?


Sabes que hoy tenemos una tarea muy importante de reconciliarnos y amarnos mucho con nuestra Casa Común La creación de Dios es tan hermosa, que en cada ser vivo podemos sentir las maravillas de Dios
Hoy queremos invitarte a que hagas reconozcas lo importante de tu corazón, del aire que respiras y de toda forma de vida.

https://www.youtube.com/watch?v=Vfywp1qnxM&ab_channel=MiniPadminiYOGAPA RANI%C3%91OSYNI%C3%91AS

1. ¿Tegustóelejercicio?,¿porqué?
2. ¿SienteselamordeDiosenloslatidosdetucorazón?
3. ¿Respirarprofundamenteteayudóaentenderlaimportanciadecuidarelplaneta?





“Con la mira puesta en Dios”



¡ATENCIÓN!
En el siguiente taller encontrarás diferentes textos, iluminaciones y reflexiones que podrás disfrutar en diferentes momentos de la Cuaresma; no necesariamente debes aplicarlo todo en un mismo encuentro.



Entregando una vela (anexo 1) a cada estudiante se les invita a escribir aquello con lo que están dispuestos a ser luz para sus compañeros y familiares en esta cuaresma.


LecturadelsantoevangeliosegúnsanMateo6,1-6.16-18
Enaqueltiempo,dijoJesúsa susdiscípulos:
«Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombrespara ser vistospor ellos; de lo contrario no tendrán recompensa de su Padre celestial . Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen loshipócritas en lassinagogasy por las callespara ser honradospor la gente; en verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, terecompensará
Cuandooren, no sean como loshipócritas,aquieneslesgusta orar depieen las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres En verdadlesdigoqueya hanrecibidosurecompensa. Tú,en cambio,cuandoores, entra en tucuarto, cierra lapuertay ora a tuPadre,que está en losecreto,y tu Padre,que ve en losecreto, te lorecompensará
Cuandoayunen, no pongan cara triste, como loshipócritasque desfiguran sus rostrospara hacerver a loshombresqueayunan. En verdadlesdigoqueya han recibido su paga Tú, en cambio, cuandoayunes, perfúmate la cabezay lávate la cara, para que tu ayuno lonote, no loshombres, sino tu Padre,que está en lo escondido;y tuPadre,que ve en loescondido,terecompensará» .
PalabradelSeñor: GloriaaTiSeñorJesús
Organizando tres grupos, se invita a que cada uno de ellos comparta las siguientes preguntas:
Grupo 1: ¿Qué entendemos por LIMOSNA y cómo la vivimos a diario?
Grupo 2: ¿Qué entendemos por ORACIÓN y cómo la vivimos a diario?
Grupo 3:¿Qué entendemos por AYUNO y cómo la vivimos a diario?


PARALACUARESMA2024
Atravésdeldesierto,Diosnosguíaalalibertad
Queridoshermanosy hermanas:
Cuando nuestro Dios se revela, comunica la libertad: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2). Así se abre el Decálogo dado a Moisés en el monte Sinaí El pueblo sabe bien de qué éxodo habla Dios; la experiencia de la esclavitud todavía está impresa en su carne. Recibe las diez palabras de la alianza en el desierto como camino hacia la libertad Nosotros las llamamos “mandamientos”, subrayando la fuerza del amor con el que Dios educa a su pueblo.
La llamada a la libertad es, en efecto, una llamada vigorosa. No se agota en un acontecimiento único, porque madura durante el camino Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés , también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar. Nos damos cuenta de ello cuando nos falta esperanza y vagamos por la vida como en un páramo desolado, sin una tierra prometida hacia la cual encaminarnos juntos La Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser como anuncia el profeta Oseas el lugar del primer amor (cf. Os 2,1617) Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso de la muerte a la vida. Como un esposo nos atrae nuevamente hacia sí y susurra palabras de amor a nuestros corazones
El éxodo de la esclavitud a la libertad no es un camino abstracto. Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad. Cuando en la zarza ardiente el Señor atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y sobre todo escucha: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces


Sí, conozco muy bien sus sufrimientos Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel» (Ex 3,7-8). También hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen
En mi viaje a Lampedusa, ante la globalización de la indiferencia planteé dos preguntas, que son cada vez más actuales: «¿Dónde estás?» (Gn 3,9) y «¿Dónde está tu hermano?» (Gn. 4,9). El camino cuaresmal será concreto si, al escucharlas de nuevo, confesamos que seguimos bajo el dominio del Faraón Es un dominio que nos deja exhaustos y nos vuelve insensibles Es un modelo de crecimiento que nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas. Porque, si bien con el bautismo ya ha comenzado nuestra liberación, queda en nosotros una inexplicable añoranza por la esclavitud Es como una atracción hacia la seguridad de lo ya visto, en detrimento de la libertad
Quisiera señalarles un detalle de no poca importancia en el relato del Éxodo: es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide El Faraón, en efecto, destruye incluso los sueños, roba el cielo, hace que parezca inmodificable un mundo en el que se pisotea la dignidad y se niegan los vínculos auténticos Es decir, logra mantener todo sujeto a él Preguntémonos: ¿deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo? El testimonio de muchos hermanos obispos y de un gran número de aquellos que trabajan por la paz y la justicia me convence cada vez más de que lo que hay que denunciar es un déficit de esperanza Es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios Se parece a esa añoranza por la esclavitud que paraliza a Israel en el desierto, impidiéndole avanzar. El éxodo puede interrumpirse. De otro modo no se explicaría que una humanidad que ha alcanzado el umbral de la fraternidad universal y niveles de desarrollo científico, técnico, cultural y jurídico, capaces de garantizar la dignidad de todos, camine en la oscuridad de las desigualdades y los conflictos
Dios no se cansa de nosotros. Acojamos la Cuaresma como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2). Es tiempo de conversión, tiempo de libertad Jesús mismo, como recordamos cada año en el primer domingo de Cuaresma, fue conducido por el Espíritu al desierto para ser probado en su libertad


Durante cuarenta días estará ante nosotros y con nosotros: es el Hijo encarnado A diferencia del Faraón, Dios no quiere súbditos, sino hijos El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud. En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido.
Esto implica una lucha, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto nos narran claramente. A la voz de Dios, que dice: «Tú eres mi Hijo muy querido» (Mc 1,11) y «no tendrás otros dioses delante de mí» (Ex 20,3), se oponen de hecho las mentiras del enemigo. Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado. Por eso, podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas Esas cosas en lugar de impulsarnos nos paralizarán En lugar de unirnos, nos enfrentarán Existe, sin embargo, una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo
Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido. El amor a Dios y al prójimo es un único amor No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo Por eso la oración, la limosna y el ayuno no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan. Entonces el corazón atrofiado y aislado se despertará. Por tanto, desacelerar y detenerse La dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la esclavitud


La forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, sugiere que la Cuaresma sea también un tiempo de decisiones comunitarias, de pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados Invito a todas las comunidades cristianas a hacer esto: a ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo Ay de nosotros si la penitencia cristiana fuera como la que entristecía a Jesús También a nosotros Él nos dice: «No pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan» (Mt 6,16). Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana
En la medida en que esta Cuaresma sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad; el destello de una nueva esperanza. Quisiera decirles, como a los jóvenes que encontré en Lisboa el verano pasado: «Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen En este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos , pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo Y hace falta coraje para pensar esto» (Discurso a los universitarios, 3 agosto 2023). Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante.[1]
Los bendigo a todos y a vuestro camino cuaresmal.
Organizándose en parejas se pueden compartir algunas de las siguientes preguntas. Para cada pregunta pueden cambiar de pareja de acuerdo a la metodología de quien lidere:
1. ¿Qué te llama la atención del Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma?
2. ¿Cómo puedes fortalecer tu experiencia de oración y diálogo con Dios en la cuaresma?
3. ¿Qué decisiones comunitarias pueden tomar como curso para cambiar positivamente la cotidianidad de las personas que los rodean?











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En el siguiente taller encontrarás diferentes textos, iluminaciones y reflexiones que podrás disfrutar en diferentes momentos de la Cuaresma; no necesariamente debes aplicarlo todo en un mismo encuentro.





La celebración de la ceniza es el inicio de una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y ResurreccióndelSeñorJesús .
La celebración litúrgica del Miércoles de Ceniza, que se caracteriza por el mensaje bíblico: “Conviértanse y crean en el Evangelio”, y por la expresión: “Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás”, invita a todos a refexionar acerca de la necesidadque tenemos de abrirnos a la conversión, recordando lafragilidaddelavidahumanasujetaa lamuerte.
Así,pues, la Cuaresma comienza con elMiércolesdeCenizay es untiempo de oración, penitencia y ayuno Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversióndelcorazóndelhombre .
En un instante de silencio y reconociendo la presencia de Dios en medio de tus compañeros, familias y con quienes compartes día a día, abre tu corazón a Dios y pídele que te disponga a vivir este tiempo de reflexión en el que dejas aquello que no te hace bien y que te impide estar mas cerca a esa experiencia de amor a Dios y fraternidad con los hombres.

Escucha la siguiente canción:
Gente Luminosa – El arrebato https://www.youtube.com/watch?v=lASaUWQLt4A
Para compartir en parejas o grupos:
1. ¿Cuáles son esas cualidades que quiero seguir fortaleciendo para ser luz en la vida de los demás?
2. ¿Cuáles son las sombras de mi vida a las que quiero que llegue luz en esta cuaresma?



Enaqueltiempo,dijoJesúsa susdiscípulos:
«Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendrán recompensa de su Padre celestial . Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Tú,encambio,cuandohagaslimosna,que nosepa tu manoizquierdaloque hace tu derecha; asítu limosnaquedaráen secretoy tuPadre,que ve en losecreto, te recompensará
Cuandooren, no sean como loshipócritas, a quienes lesgusta orar depie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres En verdad lesdigoque ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuandoores, entra en tu cuarto, cierra lapuertay ora a tu Padre,que está en losecreto,y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará
Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas que desfguran sus rostrospara hacer ver a los hombresque ayunan. En verdad lesdigoque ya han recibido su paga Tú, en cambio, cuandoayunes, perfúmate la cabezay lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre,que está en lo escondido;y tuPadre,que ve en loescondido,terecompensará» .
PalabradelSeñor: GloriaaTiSeñorJesús LecturadelsantoevangeliosegúnsanMateo6,1-6.16-18
Organizando tres grupos, se invita a que cada uno de ellos comparta las siguientes preguntas:
Grupo 1: ¿Qué entendemos por LIMOSNA y cómo la vivimos a diario?
Grupo 2: ¿Qué entendemos por ORACIÓN y cómo la vivimos a diario?
Grupo 3:¿Qué entendemos por AYUNO y cómo la vivimos a diario?



MENSAJEDELSANTOPADREFRANCISCO
PARALACUARESMA2024
Atravésdeldesierto,Diosnosguíaalalibertad
Queridoshermanosy hermanas:
Cuando nuestro Dios se revela, comunica la libertad: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2). Así se abre el Decálogo dado a Moisés en el monte Sinaí El pueblo sabe bien de qué éxodo habla Dios; la experiencia de la esclavitud todavía está impresa en su carne. Recibe las diez palabras de la alianza en el desierto como camino hacia la libertad Nosotros las llamamos “mandamientos”, subrayando la fuerza del amor con el que Dios educa a su pueblo.
La llamada a la libertad es, en efecto, una llamada vigorosa. No se agota en un acontecimiento único, porque madura durante el camino Del mismo modo que Israel en el desierto lleva todavía a Egipto dentro de sí en efecto, a menudo echa de menos el pasado y murmura contra el cielo y contra Moisés , también hoy el pueblo de Dios lleva dentro de sí ataduras opresoras que debe decidirse a abandonar. Nos damos cuenta de ello cuando nos falta esperanza y vagamos por la vida como en un páramo desolado, sin una tierra prometida hacia la cual encaminarnos juntos La Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser como anuncia el profeta Oseas el lugar del primer amor (cf. Os 2,1617) Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso de la muerte a la vida. Como un esposo nos atrae nuevamente hacia sí y susurra palabras de amor a nuestros corazones
El éxodo de la esclavitud a la libertad no es un camino abstracto. Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad. Cuando en la zarza ardiente el Señor atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y sobre todo escucha: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces


Sí, conozco muy bien sus sufrimientos Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel» (Ex 3,7-8). También hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen
En mi viaje a Lampedusa, ante la globalización de la indiferencia planteé dos preguntas, que son cada vez más actuales: «¿Dónde estás?» (Gn 3,9) y «¿Dónde está tu hermano?» (Gn. 4,9). El camino cuaresmal será concreto si, al escucharlas de nuevo, confesamos que seguimos bajo el dominio del Faraón Es un dominio que nos deja exhaustos y nos vuelve insensibles Es un modelo de crecimiento que nos divide y nos roba el futuro; que ha contaminado la tierra, el aire y el agua, pero también las almas. Porque, si bien con el bautismo ya ha comenzado nuestra liberación, queda en nosotros una inexplicable añoranza por la esclavitud Es como una atracción hacia la seguridad de lo ya visto, en detrimento de la libertad
Quisiera señalarles un detalle de no poca importancia en el relato del Éxodo: es Dios quien ve, quien se conmueve y quien libera, no es Israel quien lo pide El Faraón, en efecto, destruye incluso los sueños, roba el cielo, hace que parezca inmodificable un mundo en el que se pisotea la dignidad y se niegan los vínculos auténticos Es decir, logra mantener todo sujeto a él Preguntémonos: ¿deseo un mundo nuevo? ¿Estoy dispuesto a romper los compromisos con el viejo? El testimonio de muchos hermanos obispos y de un gran número de aquellos que trabajan por la paz y la justicia me convence cada vez más de que lo que hay que denunciar es un déficit de esperanza Es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios Se parece a esa añoranza por la esclavitud que paraliza a Israel en el desierto, impidiéndole avanzar. El éxodo puede interrumpirse. De otro modo no se explicaría que una humanidad que ha alcanzado el umbral de la fraternidad universal y niveles de desarrollo científico, técnico, cultural y jurídico, capaces de garantizar la dignidad de todos, camine en la oscuridad de las desigualdades y los conflictos
Dios no se cansa de nosotros. Acojamos la Cuaresma como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud» (Ex 20,2). Es tiempo de conversión, tiempo de libertad Jesús mismo, como recordamos cada año en el primer domingo de Cuaresma, fue conducido por el Espíritu al desierto para ser probado en su libertad


Durante cuarenta días estará ante nosotros y con nosotros: es el Hijo encarnado A diferencia del Faraón, Dios no quiere súbditos, sino hijos El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud. En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido.
Esto implica una lucha, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto nos narran claramente. A la voz de Dios, que dice: «Tú eres mi Hijo muy querido» (Mc 1,11) y «no tendrás otros dioses delante de mí» (Ex 20,3), se oponen de hecho las mentiras del enemigo. Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado. Por eso, podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas Esas cosas en lugar de impulsarnos nos paralizarán En lugar de unirnos, nos enfrentarán Existe, sin embargo, una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo
Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido. El amor a Dios y al prójimo es un único amor No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo Por eso la oración, la limosna y el ayuno no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan. Entonces el corazón atrofiado y aislado se despertará. Por tanto, desacelerar y detenerse La dimensión contemplativa de la vida, que la Cuaresma nos hará redescubrir, movilizará nuevas energías Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la esclavitud


La forma sinodal de la Iglesia, que en estos últimos años estamos redescubriendo y cultivando, sugiere que la Cuaresma sea también un tiempo de decisiones comunitarias, de pequeñas y grandes decisiones a contracorriente, capaces de cambiar la cotidianeidad de las personas y la vida de un barrio: los hábitos de compra, el cuidado de la creación, la inclusión de los invisibles o los despreciados Invito a todas las comunidades cristianas a hacer esto: a ofrecer a sus fieles momentos para reflexionar sobre los estilos de vida; a darse tiempo para verificar su presencia en el barrio y su contribución para mejorarlo Ay de nosotros si la penitencia cristiana fuera como la que entristecía a Jesús También a nosotros Él nos dice: «No pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan» (Mt 6,16). Más bien, que se vea la alegría en los rostros, que se sienta la fragancia de la libertad, que se libere ese amor que hace nuevas todas las cosas, empezando por las más pequeñas y cercanas. Esto puede suceder en cada comunidad cristiana
En la medida en que esta Cuaresma sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad; el destello de una nueva esperanza. Quisiera decirles, como a los jóvenes que encontré en Lisboa el verano pasado: «Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen En este momento histórico los desafíos son enormes, los quejidos dolorosos estamos viviendo una tercera guerra mundial a pedacitos , pero abrazamos el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto; no en el final, sino al comienzo de un gran espectáculo Y hace falta coraje para pensar esto» (Discurso a los universitarios, 3 agosto 2023). Es la valentía de la conversión, de salir de la esclavitud La fe y la caridad llevan de la mano a esta pequeña esperanza. Le enseñan a caminar y, al mismo tiempo, es ella la que las arrastra hacia adelante.[1]
Los bendigo a todos y a vuestro camino cuaresmal.
Organizándose en parejas se pueden compartir algunas de las siguientes preguntas. Para cada pregunta pueden cambiar de pareja de acuerdo a la metodología de quien lidere:
1. ¿Qué te llama la atención del Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma?
2. ¿Cómo puedes fortalecer tu experiencia de oración y diálogo con Dios en la cuaresma?
3. ¿Qué decisiones comunitarias pueden tomar como curso para cambiar positivamente la cotidianidad de las personas que los rodean?




